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El poeta en el mundo
La gran ventaja de la ignorancia es que permite de vez en cuando la alegría del descubrimiento. Yo escribo ahora mismo urgido por esa alegría, por el asombro de haber
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Canciones dichas
Las buenas canciones, como los cantes flamencos, se dicen tanto como se cantan, se cantan diciéndolas. Hemos ido esta noche a uno de nuestros lugares más queridos de Nueva York,
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Sinvergüenzas
Un sinvergüenza es, literalmente, quien carece de vergüenza. Y hay que tener muy poca no solo para cerrar una biblioteca pública en un barrio trabajador, una biblioteca querida y cuidada
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Los dos Dickens
Para seguir con el hilo de los encuentros improbables: en 1862 Fiodor Dostoievsky fue a visitar en Londres a Charles Dickens, a quien tenía mucha admiración. Según cuenta Claire Tomalin en
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Anonimato del poderoso
Me crucé con él ayer por la mañana, por esa parte alta de la Quinta Avenida, y al principio no lo reconocí, y no solo por la extrañeza de encontrarse
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Bach en la brisa
Atravesando Central Park esta mañana he conocido a Meta, Meta Epstein, que tocaba partitas y preludios de Bach en el arpa, junto al estanque de la fuente de Bethesda, coronada
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Domingo y Delacroix
El mundo está bien hecho. Al menos algunas veces, en ciertos lugares, en la mañana del último día de octubre en Madrid, que le depara a uno una alegría como
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Esa mirada
Cuanto mayor me hago menos me gustan las abstracciones y las vaguedades, menos me fío de ellas. En la política y en la literatura lo que busco y exijo es
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Vivir en un café
Hábitos del regreso: el primero de todos, la primera mañana, todavía con la confusión del jet lag, subir por Broadway, por la acera de sol, desde la esquina de la
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Dos diarios
En los últimos días en Madrid y durante la espera y el retraso y el vuelo, que me tuvieron de viaje un día entero, no he podido dejar los dos