Siempre me ha gustado que mis colaboraciones regulares en el periódico tengan un hilo común, un motivo, un título. Eso me ayuda a encontrar una dirección y a dar coherencia a lo que de otra manera podría ser una mera sucesión. Dos de mis primeros libros nacieron así: “El Robinson urbano” de mis colaboraciones semanales en Diario de Granada, en los primeros ochenta, y “Diario del Nautilus” con las que escribí en Ideal. “Ida y vuelta” empezó en El País en 2007, y se mantuvo sin más interrupciones que los descansos de agosto hasta 2022. La inspiración del título viene de los cantes flamencos que se llaman así, y que están influidos por formas musicales del Caribe, un mestizaje cultural poderoso. Pero también estaba refiriéndome a la vida que llevaba yo entonces, yendo y viniendo entre Nueva York y Madrid, y queriendo reflejar los dos mundos a través de una crónica cultural en la que me gustaba abarcar los aspectos más variados de las artes, y a través de ellas de la vida misma.
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Libres, iguales, fraternales
El progreso hacia la igualdad no es un bello sueño tal vez deseable pero tristemente imposible. Los cambios radicales no tienen por qué ir llegando muy gradualmente a lo largo de siglos, ni tampoco que ser impuestos a través de revoluciones sanguinarias. Durante al menos varios miles de años la superioridad de los hombres sobre…
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De un país desconocido
Busco en la estantería un libro de Louise Glück que me gusta mucho, Averno, y al abrirlo de nuevo, en una celebración privada de su premio Nobel, me viene el recuerdo de los primeros descubrimientos que hice en Estados Unidos, al irme allí por primera vez una temporada, un spring semester académico que no duraba seis meses y en el…
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Un Walt Whitman de la fotografía
A la máxima razonable pero algo mezquina de “poco, pero bueno”, Juan Ramón Jiménez le daba un empujón de desmesura: “Mucho, y perfecto”. La perfección ya no nos parece un objetivo deseable en las artes, por lo que tiene tal vez de exceso de control, pero la abundancia, más todavía la sobreabundancia, nos provoca recelo,…
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Género negro
Lo que se pregunta ahora el aficionado a la literatura es a qué género habría que recurrir para contar los pozos negros de corrupción y vergüenza que se atisban al leer las noticias diarias sobre las grabaciones, los enjuagues y los contactos inquietantes del excomisario Villarejo. El crimen, los bajos fondos, sus conexiones con las cloacas…
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Profesor de instituto
El terrorismo nunca es ciego. El que padecimos nosotros en el País Vasco y en muchos otros lugares de España ejerció su cirugía maléfica apuntando a cada uno de los pilares del Estado democrático: los defensores de la ley, los representantes de la soberanía popular, las voces intelectuales solitarias que se alzaban en los medios…
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Mintiendo por la patria
Casi peor que negarse a ver lo que se tiene delante de los ojos es empeñarse en ver lo que no existe, y en actuar como si de verdad existiera, inventando pruebas que confirmen su realidad imaginada. En los años finales del siglo pasado, las omniscientes organizaciones de inteligencia estadounidenses se negaron a ver lo…
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Habitando una música
Confinado en Málaga, en una casa de campo, y absuelto de los viajes incesantes de una estrella internacional de la música, Daniel Barenboim se levantaba cada mañana y se ponía a estudiar las sonatas de piano de Beethoven. En la entrevista que le hace Jesús Ruiz Mantilla, a Barenboim se le nota el pudor de reconocer que ha disfrutado…
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Volviendo a Faulkner
La lejanía embellece la literatura porque revela su médula de universalidad, pero también puede envolverla en malentendidos. Quien ve muy de cerca la historia o el mundo de una novela corre el peligro de subvalorarla porque se fija sobre todo en su conexión con lo real, como quien conoce al modelo de un retrato y…
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Por la ventana
Desde los aplausos de marzo y abril, balcones, ventanas y terrazas han recobrado algo de la relevancia que habían perdido sin que nadie se diera demasiada cuenta. Entre la intimidad hermética de la vivienda propia y la intemperie de la calle, el balcón y la ventana eran un espacio intermedio, abierto al mundo y también…
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Marsé y el espíritu de la novela
Juan Marsé alentaba el espíritu de la novela con una pureza y una integridad que solo están reservadas a los nombres mayores del oficio, o bien a esos narradores instintivos que hechizan cuando cuentan y nunca escribirán una palabra. Marsé era novelista de la misma manera visceral en que era lector apasionado de novelas, y mucho…
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Que Venecia no muera
Desde el avión que descendía para el aterrizaje vi Venecia en la luz oblicua y dorada del atardecer, los canales y las cúpulas, las islas dispersas sobre la laguna, el cielo con un resplandor suave como de fresco de Tiepolo. Me fijé más porque hacía mucho tiempo que no visitaba la ciudad, y porque esta…
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Estética del confinamiento
Los amantes vuelven a encontrarse y se quedan parados, como sobrecogidos por un asombro mutuo, el de ver de nuevo con sus propios ojos lo que no habían sabido recordar, la novedad resplandeciente de la presencia del otro, los cambios que ha traído la ausencia: se quedan parados, en la habitación donde ella acaba de…