Mi primera aventura escribiendo un blog, allá por 2010. Me estimulaba la posibilidad de escribir sobre la marcha, al momento, improvisando sin red, como un músico, de llevar al extremo lo que me ha atraído más de la escritura de un diario. Pero el diario es secreto, incluso íntimo, y parte de su atractivo es que no va a ser leído, al menos de inmediato. El blog era un diario íntimo y a la vez público, más todavía por no tener la mediación del periódico, o del libro. Llegó a ser agotador, pero disfruté y aprendí mucho, y descubrí una forma distinta de relación con el lector.
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Una playa inesperada
Esta mañana, en la orilla del río, al pasar en la bici por el camino solitario de casi todos los días, mirando de soslayo, algo que no había visto nunca me llama la atención: una playa larga y curvada donde habitualmente solo había rocas. La marea muy baja la ha dejado al descubierto. No hay…
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La vida entera en las canciones
Los Grove Street Stompers tocan los lunes en la Arthur’s Tavern, en la calle Grove, en el Village, a un paso de la Séptima Avenida. Tocan en el mismo sitio todos los lunes desde hace cincuenta años: cuando la crisis de los misiles en Cuba, cuando los Beatles publicaron Love Me Do. Los Grove St.…
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Las correcciones
Por más atención que ponga en lo que hace, uno se equivoca. Uno escribe algo, un artículo, un cuento, toda una novela, y vuelve una y otra vez sobre lo que ha escrito, repasa, corrige, tacha, sustituye, pero está demasiado cerca de su propio trabajo, de modo que hay cosas evidentes que no ve, y…
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No un gran lector
En el New York Times venía una entrevista breve pero sustanciosa con Oscar von Muller, que a pesar de ese nombre es colombiano, y que se ha hecho célebre porque es el entrenador del perro Uggie, que aparece en la película The Artist. Le preguntan por sus lecturas y el hombre se sincera: no es…
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Bach y gintonic
Le Poisson Rouge es un sótano en la calle Bleecker que parece un club de jazz: la iluminación escasa, el techo bajo, los cortinajes negros, los focos negros y azules sobre el escenario, el rumor atenuado de las copas y los cubitos de hielo. Pero aquí se puede ver y escuchar casi cualquier clase de…
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El exterminador
La misma palabra que en un idioma suena truculenta en otro es cotidiana y trivial. Vino el exterminator, que se ocupa de acabar, en la medida de lo posible, con cucarachas y ratones en una ciudad que tiene algo de jungla industrial decrépita -Senegal con máquinas, la llamó García Lorca. Al principio me llama ‘Sir’…
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Prudencia aventurera
Caminando a buen paso por la orilla del río tardo algo más de una hora en llegar al puente George Washington. En la bicicleta llego en menos de media hora. Después de varios días de viento cruel hoy amaneció una mañana deslumbrante, con una brisa fría que llegaba del mar. Subo río arriba y el…
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Un testimonio
Una razón de la pobreza de algunos debates que deberían ser cruciales entre nosotros -sobre la educación, por ejemplo- es que en ellos no es frecuente que tengan voz quienes más saben de las cosas, quienes las viven a diario y podrían ofrecer dictámenes rigurosos y prácticos. Los que hablan más alto son los que…
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Un libro, cada miércoles
Leemos un libro cada semana. Un estudiante se encarga de preparar una presentación. Pido que se intente leer todo lo que hay en el libro, pero solo lo que hay en él: que se preste atención a la escritura, a la forma, a la manera en que empieza y a la que termina, a la…
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Signo en la frente
Recuerdo que el primer invierno que pasé aquí me intrigó ver a tantas personas con una mancha de ceniza en la frente, más o menos desvaída por el paso de las horas, pero muy visible. Hombres y mujeres, mayores y jóvenes, pobres y opulentos, blancos lo mismo que latinos(también algunos negros y asiáticos), muy modernos…
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Presencia invisible
Mañana, miércoles, tenemos como lectura en la clase de no ficción Hiroshima, de John Hersey. Probablemente nunca se ha hecho mejor literatura contando hechos desnudos, con una contención que de manera misteriosa no implica lejanía ni indiferencia, sino muy al contrario, perspicacia observadora y compasión profunda hacia el dolor. De todo el espanto de la…
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La máquina de viento
Hace años estábamos en un bar de Cádiz y el camarero se aburría viendo que no llegaba a decidirme por ninguna de las ricas especialidades que iba recitándome de memoria. Le dije que me apetecía algo ligero y él contestó como un rayo, con su tono de guasa: -¿Una bicicleta…? Le he hecho caso, lejos…