Mi primera aventura escribiendo un blog, allá por 2010. Me estimulaba la posibilidad de escribir sobre la marcha, al momento, improvisando sin red, como un músico, de llevar al extremo lo que me ha atraído más de la escritura de un diario. Pero el diario es secreto, incluso íntimo, y parte de su atractivo es que no va a ser leído, al menos de inmediato. El blog era un diario íntimo y a la vez público, más todavía por no tener la mediación del periódico, o del libro. Llegó a ser agotador, pero disfruté y aprendí mucho, y descubrí una forma distinta de relación con el lector.
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Plena confianza
Solo unas horas después Trieste ya se recuerda muy lejos, sobre todo desde el esplendor y el caos de Roma. Contra el cielo blanco de calina se dibujan las siluetas prodigiosas de los pinos romanos, con sus copas redondas que empiezan tan alto y sus troncos desnudos de corteza cuarteada. El taxi nos lleva al…
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Piazza Unità
Las ciudades riman, como las palabras y a veces como las personas. En el fulgor del mediodía deslumbra la piedra caliza de los edificios y las estatuas de la Piazza Unità. En tres de sus lados es una gran plaza europea: el cuarto se abre vertiginosamente al mar, que hoy es una ancha franja de…
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Días de Trieste
Lo más sorprendente de las ciudades de la literatura es que a veces también existen en la realidad. Llegar por primera vez a Lisboa y ver en una esquina el letrero de la Rua dos Douradores después de haber leído mucho a Fernando Pessoa; llegar al corazón de Madrid y reconocer los nombres de las…
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En vísperas
Medianoche del sábado al domingo, agotado, porque he tenido que adelantar los trabajos de la semana, para irme libre de cuidados, que es como gusta viajar: a Italia, de nuevo, como el año pasado por ahora, primero a Trieste, para ver a Elena, que ha terminado allí su carrera de traductora, y luego a Roma,…
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Mano a mano
Un tango bien cantado es una puñalada al corazón. Que yo sepa es la única forma de canción popular completamente nihilista. Más todavía que en su juventud desaparada y hambrienta de Buenos Aires Onetti amaba los tangos en su exilio de Madrid, y hablaba de ellos aún con más emoción que de sus novelas favoritas.…
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Una cita de Chesterton
Francisco López Jiménez es un joven científico español que se doctoró en ingeniería aeronaútica nada menos que en el Instituto Tecnológico de California y ahora investiga en París. Algunas veces nos hemos intercambiado mensajes en esta fraternidad sin geografías que es Internet: él desde California o París, yo desde Madrid y Nueva York. Su madre,…
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Velocidad de las ciudades
La bicicleta es la máquina perfecta para pasear por las ciudades. Combina el placer de la caminata y el de la velocidad. Ir rápido para ver más cosas, pero no tan rápido que se pierdan detalles. El penúltimo día en Nueva York, ya despidiéndome, subí en bici por Central Park West, desde Columbus Circle hasta…
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Regalos de la feria
Estaba firmando un libro el sábado por la tarde y mi editora, Elena Ramírez, me dijo al oído: “Acaban de intervenirnos”. Desde que volví de Nueva York no hay impresión diaria que no esté teñida o atravesada por las incertidumbres del presente. No hay tiempo para la nostalgia, ni para el largo sosiego que requiere…
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Dificultad de contar
Uno cuenta para comprender las cosas uno mismo, antes que para explicarlas o transmitirlas. Según la neurociencia lo que hace el cerebro es convertir la complejidad inabarcable de la experiencia en un relato que se va tejiendo a cada momento, y del que procede esa precaria ilusión del yo. Pero a veces hay tanto que…
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Instrucción pública
Con el medio mareo de no dormir me preparo para otro viaje y para un acto público que sí me apetece. Voy a Úbeda, a la celebración del cincuentenario de uno de los lugares más importantes de mi vida: el Instituto San Juan de la Cruz. Me da hasta cierta congoja la emoción de volver.
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El mirlo y el jetlag
Me despierto sin sueño, con la sensación de haber dormido muchas horas, pero al mirar el reloj descubro que no ha pasado más de hora y media desde que cerré los ojos. El cerebro mantiene obstinadamente sus ritmos circadianos, indiferente a la velocidad de los viajes. Pero ya no me pongo nervioso cuando el jetlag…
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Ajustes menores del regreso
El silencio de las calles en las que están cerradas todas las tiendas en domingo. La dificultad de reconocer las cuantías menores en las monedas de euro. Los colores variados de los billetes, sus diferencias de tamaño. Ir al cajero y no recordar el número secreto. La homogeneidad étnica, de indumentaria, de aspecto general. Los…