Mi primera aventura escribiendo un blog, allá por 2010. Me estimulaba la posibilidad de escribir sobre la marcha, al momento, improvisando sin red, como un músico, de llevar al extremo lo que me ha atraído más de la escritura de un diario. Pero el diario es secreto, incluso íntimo, y parte de su atractivo es que no va a ser leído, al menos de inmediato. El blog era un diario íntimo y a la vez público, más todavía por no tener la mediación del periódico, o del libro. Llegó a ser agotador, pero disfruté y aprendí mucho, y descubrí una forma distinta de relación con el lector.
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Javier Pradera
Qué poco me gusta entrar al cine con una luz de mediodía de domingo y que dos horas después, al salir, ya sea de noche. No me gustaba en Úbeda […]
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Tránsito al invierno
Después de los días de luminosidad dorada y aire tibio y la embriaguez de los colores -los rojos, los amarillos, los marrones, los ocres- llega siempre una mañana en la […]
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Mañana de trabajo
He visitado esta mañana en su casa a mi editora americana, Drenka Willen, editora en el sentido original de la palabra: quien se encarga de leer un texto con los […]
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Hojas de una biblioteca
La poesía es un telescopio para acercar lo que está lejísimos, un periscopio invertido para descender a lo que está oculto, un microscopio para distinguir lo invisible a simple vista, […]
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Viejos amigos
Ese hombre y esa mujer vienen caminando en dirección a nosotros por la pequeña plaza triangular dedicada a Dante que hay frente a Lincoln Center. Es de noche, y no […]
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Alta cetrería
En cualquier oficina que dependa del gobierno federal se advierte la penuria de una administración esquilmada y deteriorada desde hace muchos años por políticas de reducción a toda costa del […]
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Canciones dichas
Las buenas canciones, como los cantes flamencos, se dicen tanto como se cantan, se cantan diciéndolas. Hemos ido esta noche a uno de nuestros lugares más queridos de Nueva York, […]
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Sinvergüenzas
Un sinvergüenza es, literalmente, quien carece de vergüenza. Y hay que tener muy poca no solo para cerrar una biblioteca pública en un barrio trabajador, una biblioteca querida y cuidada […]
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Los dos Dickens
Para seguir con el hilo de los encuentros improbables: en 1862 Fiodor Dostoievsky fue a visitar en Londres a Charles Dickens, a quien tenía mucha admiración. Según cuenta Claire Tomalin en […]
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Anonimato del poderoso
Me crucé con él ayer por la mañana, por esa parte alta de la Quinta Avenida, y al principio no lo reconocí, y no solo por la extrañeza de encontrarse […]
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Bach en la brisa
Atravesando Central Park esta mañana he conocido a Meta, Meta Epstein, que tocaba partitas y preludios de Bach en el arpa, junto al estanque de la fuente de Bethesda, coronada […]
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Esa mirada
Cuanto mayor me hago menos me gustan las abstracciones y las vaguedades, menos me fío de ellas. En la política y en la literatura lo que busco y exijo es […]