Mi primera aventura escribiendo un blog, allá por 2010. Me estimulaba la posibilidad de escribir sobre la marcha, al momento, improvisando sin red, como un músico, de llevar al extremo lo que me ha atraído más de la escritura de un diario. Pero el diario es secreto, incluso íntimo, y parte de su atractivo es que no va a ser leído, al menos de inmediato. El blog era un diario íntimo y a la vez público, más todavía por no tener la mediación del periódico, o del libro. Llegó a ser agotador, pero disfruté y aprendí mucho, y descubrí una forma distinta de relación con el lector.
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Más juegos de palabras
Un alumno(perdón, no sabía que estaba prohibido) de primero llega a casa con una de esas obligaciones de lectura que son tan frecuentes en las universidades españolas, y que tanto contribuyen al prestigio del que éstas disfrutan en el mundo: un libro que ha sido escrito, por feliz coincidencia, por el mismo profesor que imparte…
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Arrogancias semánticas
El sastre que les hacía los trajes a medida a esos salteadores valencianos del dinero público protesta indignado: él no es un sastre; es un “director de moda”. Cuando yo estaba en COU, la profesora de literatura me preguntó qué quería ser y yo le contesté, con la arrogancia propia de la edad: “licenciado en…
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Felicidades
Podría ser un refrán: las fiestas, con Bach son más. En Semana Santa me gusta poner bien alto La Pasión según San Mateo. En estos días pongo el Oratorio de Navidad. Que en una prevalezca el dolor y en el otro la esperanza es casi secundario: en ambos casos hay una celebración y una aceptación…
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Esa justicia
Dickens, creo que en Bleak House, habla de la “filantropía telescópica”: desvivirse por el bien de los que están muy lejos mientras se trata con indiferencia o se maltrata a quienes se tiene más cerca. Es una actitud no infrecuente entre la intelectualidad europea, entre esas vedettes vociferantes de la solidaridad a las que hay…
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Una solicitud
Hay escritores, libros, que nos dan exactamente la misma compañía que un amigo del corazón. Basta su cercanía, o ni siquiera eso, su recuerdo, basta la actitud y el timbre de la voz. Me sucede eso con Albert Camus, como con George Orwell o Proust, con Montaigne, con Emily Dickinson, a veces con Virginia Woolf.…
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Los extremos
Si será rara la especie humana, que produce simultáneamente a Vaclav Havel y a Kim Jong-il. Havel pertenecía a la hermandad de los justos, los que se rebelan con dignidad indestructible, con heroísmo tranquilo, hasta con un gesto de ironía o dulzura. Martin Luther King en sus caminatas por las carreteras del Sur, en su…
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Mañanas flamencas
Cocina y música, la combinación perfecta; preparar la comida mientras inundan la cocina el sol de la media mañana del sábado y un programa de flamenco que hay a esa hora en Radio Clásica. No ponen discos, sino conciertos grabados en directo. Hace dos sábados, mientras preparaba un arroz caldoso con verduras y langostinos, una…
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Recuerdo de un sonido
Vino a despedirme al hotel Philippe Bataillon el miércoles por la mañana, y se nos fue el tiempo sin darnos cuenta hasta que me avisaron de que el taxi para el aeropuerto estaba esperándome. Yo no paraba de hacerle preguntas, y él disfrutaba rescatando recuerdos con la precisión que yo le pedía. El primer militar…
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Tiempo libre
Paseo bajo el diluvio, en un par de horas sin obligaciones. Se empapan los bajos del pantalón y los zapatos, a pesar del paraguas, pero vale la pena. Sigo los consejos: la rue des Écoles, la librería La Compagnie, donde había estado otras veces, aunque no me acordaba. El éxtasis de una abundancia ordenada. La…
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Los oficios
Vino a buscarme al hotel Philippe Bataillon y me llevó a comer a un sitio extraordinario, de aire vecinal, como de toda la vida, una casa de comidas que se llama Aux Charpentiers. Todo el local está decorado con fotos de antiguas cofradías de carpinteros, de símbolos masónicos, herramientas antiguas, fotos y dibujos de maquetas…
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Apunte de París
Tardaba en amanecer y me ha parecido que sería una mañana gris como todo el día de ayer, con esa grisura invernal de París que reconocí de inmediato cuando el avión descendía. Un poco más tarde ha aclarado más y he distinguido un cielo azul pálido sobre el tejado de pizarra del edificio de enfrente.…
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Un aforismo de Chamfort
Da igual por qué página se abran las Máximas de Chamfort. Como en Montaigne o en Pascal, será difícil no encontrar una pepita de oro: “Casi todos los hombres son esclavos, por la razón que los espartanos daban de la servidumbre de los persas, por no saber pronunciar la sílaba ‘no’. Saber pronunciar esa palabra…