Mi primera aventura escribiendo un blog, allá por 2010. Me estimulaba la posibilidad de escribir sobre la marcha, al momento, improvisando sin red, como un músico, de llevar al extremo lo que me ha atraído más de la escritura de un diario. Pero el diario es secreto, incluso íntimo, y parte de su atractivo es que no va a ser leído, al menos de inmediato. El blog era un diario íntimo y a la vez público, más todavía por no tener la mediación del periódico, o del libro. Llegó a ser agotador, pero disfruté y aprendí mucho, y descubrí una forma distinta de relación con el lector.
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Dulce brebaje envenenado
¿Quién ha escrito mejor sobre música que Nietzsche o Proust? En El viajero y su sombra, ese breviario que tiene el tamaño exacto para que uno lo lleve siempre consigo, […]
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Escribir cuentos
Escribir un cuento es seguir una pista, más con la intuición que con la conciencia o la voluntad, como sigue un perro un rastro con el hocico pegado a la […]
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Posibilidad de una secuoya
Me fui cuando todavía hacía fresco por el Madrid vacío del domingo de agosto al parque de la Fuente del Berro. Vida aventurera: las zapatillas de deporte, la mochila, y […]
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El fulgor de un relámpago
Si se está en Madrid o se viene de viaje no hay excusa para no ver en el Prado el Descendimiento de Caravaggio, que solo estará aquí hasta el 18 […]
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Música recobrada
Hay algo en lo que la radio, la buena radio musical, es insuperable: el golpe de sorpresa que equivale a una revelación. Me he puesto una copa del tinto fresco […]
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Escalofrío del recuerdo
Cómo sería que lo hicieran montarse a uno en un coche esa madrugada de agosto, mirar las luces de Granada y de la Vega a través de una ventanilla, mientras […]
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Sobrediosis
De Santander a Madrid. Del verano brumoso al agosto tórrido de la meseta, con esa luz seca de polvo de ladrillo que se ve desde el avión y se parece […]
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De vuelta
Santander, de nuevo el verano fresco y civilizado del norte. Días de laboriosidad y también de descanso en este tiempo en el que estoy disfrutando tanto el alivio de callar, […]
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Un paréntesis, una invitación
Ayer hizo un año de la primera anotación en este cuaderno sin papel: qué rápido ha pasado el tiempo, y qué poco imaginaba yo lo que iba a ser esta […]
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Como un viaje
Llevo ya tres o cuatro días leyendo La montaña mágica. Han pasado treinta años desde mi lectura anterior -en el cuartel, nada menos- y el recuerdo se mantenía inusualmente claro, […]
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Noche de verano
Despilfarro magnífico de la naturaleza: las flores de los aligustres en la medianoche del verano, llenando el aire cálido con su olor a goma, manchando las aceras, tan carnales como […]
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De un día para otro
El jueves pasado por la mañana, como tantas veces que trabaja en el turno de tarde, Eufrasio, el marido de mi hermana, se fue a tomar el sol y a […]