Categoría: Visto y no visto
-
Viejas glorias
He entrado, para hacer tiempo, y para escaparme del frío, muy agudo a esta hora de la mañana, en una cafetería del barrio de Salamanca, suntuosa pero algo rancia, con ese olor peculiar a croissants con mantequilla y a café con leche que me llamaba tanto la atención cuando vine a estudiar a Madrid. El…
-
Vanidades
Desde hace bastantes años me ha llamado mucho la atención la fuerza de la vanidad. Por vanidad hay gente que está dispuesta a hacer lo que no haría por amor, por indignación, por patriotismo, por intoxicación ideológica. Me he adiestrado en reconocer síntomas en apariencia secundarios: hay una vanidad que consiste en repetir mucho el…
-
Notas de un día
La expresión más elocuente es también la más económica: gracias. Vino Arturo de Granada, y volvió Elena, y eso fue uno de los regalos. Violeta y Antonio me regalaron un whisky de malta que requiere nocturnidad y calma para ser inaugurado, en una de esas copas pequeñas en forma de tulipa que descubrí en Edimburgo.…
-
Lecturas, regalos
Leo la lista de lecturas que ha elaborado Diego Ariza con paciencia meticulosa y es como pasearme por una biblioteca conjetural que no está junta en ninguna parte, una biblioteca en el tiempo, alojada a medias en el recuerdo y a medias en el olvido, el catálogo de los escritores y de los temas que…
-
Fin y principio
Me gusta este oasis de silencio que se abre poco a poco en la ciudad a partir del mediodía, y que es más intenso ahora mismo, hacia las seis de la tarde. Como está nublado y ya casi anochece el silencio es más extenso, más profundo. En esta quietud uno vuelve la mirada hacia el…
-
Fiestas lectoras
Vaivenes estacionales del ánimo y una preocupación de salud en la familia que felizmente se ha aclarado hoy mismo me han tenido más callado que de costumbre. Una llamada de teléfono a media mañana contiene todas las posibilidades de la pesadumbre o las de la alegría, el gran alivio del peligro alejado. Una persona muy…
-
Algo es algo
Madrid, de nuevo. En un mes el otoño ha consumado su trabajo. Los árboles sin hojas hacen más despejado el cielo del jardín. El membrillo es el último en perderlas. Pero la temperatura es tan templada que todavía se ven lagartijas, incluso alguna salamanquesa furtiva que se ha colado a un rincón de mi cuarto.…
-
Un golpe de alegría
Bajaba distraído las escaleras del metro y hacia la mitad me tomó por sorpresa la alegría: en el andén había dos músicos tocando y cantando una de esas canciones de los Beatles que parecen contener toda la felicidad y toda la melancolía, el puro presente y el velo del pasado: “And I Love Her”. La armonía…
-
Asomarse al exterior
Es curiosa la indiferencia que suele haber, en la política española, hacia el mundo exterior, y hacia la posición de nuestro país en él, y el trabajo, unas veces excelente y otras no, de las personas encargadas profesionalmente de defender nuestros intereses, proteger a nuestros ciudadanos y participar en misiones de cooperación, o de seguridad…
-
Raro diciembre
En Nueva York la gente va por la calle en manga corta, a diez días del invierno. En Pekín o Beijing las figuras se convierten en sombras errantes por una niebla de ceniza y partículas venenosas. Carlos Pérez, mi amigo físico de la NASA, me explicó que las partículas de contaminación son mucho más pequeñas…