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Detrás del rostro
Es difícil aceptar que algo no pueda llegar a saberse: que a un paso de lo conocido y lo visible hay una oscuridad en la que por mucho que lo
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Otro profeta
No sabía quién era Michael Hirst, pero una larga entrevista que Bárbara Celis le hace en El País me informa de todo. Es un experimento antiguo, que nunca falla. Alguien
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Los finales
Hablamos mucho de los buenos comienzos en la literatura, pero muy poco de los finales. Yo me sé de memoria muchas primeras frases de cuentos y de novelas, pero ahora
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Viendo nevar fuera
El estilo es el hombre. Conocí a Iñaki Uriarte en Bilbao, después de leer los dos primeros volúmenes de su Diario, y me pareció que conversando con él, en torno
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Un testamento
Miro el periódico algo distraído a la vuelta de la larga jornada laboral de los lunes y encuentro un artículo de Jesús Mosterín que me admira y me sobrecoge. En
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Lolita
Elena, que es una lectora concienzuda y más bien sigilosa, me dijo por Skype que estaba leyendo Lolita. Me gusta más aún que la lea en la edición de Penguin Classics que
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En las grandes llanuras
Queremos que los pueblos a los que llamamos primitivos hayan vivido o vivan en mundos fuera del tiempo, o en un tiempo invariable del todo ajeno al nuestro, igual que
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Todos estos años
Me acuerdo de las primeras elecciones autómicas en Andalucía. Era mayo de 1982, yo había empezado a escribir en Diario de Granada y vivía como en un sueño exaltado y
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La otra ciudad
Nueva York es vertical, Washington horizontal. Nueva York es apretada y caótica, Washington extensa y ordenada. Nueva York está muy sucia; Washington, en general, muy limpia. Nueva York casi siempre
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Los comerciantes del engaño
La manera más segura de no ver algo es empeñarse en no verlo. Ojos que no ven, corazón que no siente. De toda la variedad de las capacidades humanas una