Siempre me ha gustado que mis colaboraciones regulares en el periódico tengan un hilo común, un motivo, un título. Eso me ayuda a encontrar una dirección y a dar coherencia a lo que de otra manera podría ser una mera sucesión. Dos de mis primeros libros nacieron así: “El Robinson urbano” de mis colaboraciones semanales en Diario de Granada, en los primeros ochenta, y “Diario del Nautilus” con las que escribí en Ideal. “Ida y vuelta” empezó en El País en 2007, y se mantuvo sin más interrupciones que los descansos de agosto hasta 2022. La inspiración del título viene de los cantes flamencos que se llaman así, y que están influidos por formas musicales del Caribe, un mestizaje cultural poderoso. Pero también estaba refiriéndome a la vida que llevaba yo entonces, yendo y viniendo entre Nueva York y Madrid, y queriendo reflejar los dos mundos a través de una crónica cultural en la que me gustaba abarcar los aspectos más variados de las artes, y a través de ellas de la vida misma.
-
Otro Zuloaga
Cuando yo era muy joven, recién salido de la Facultad, los cuadros de Ignacio Zuloaga no podían gustarme. Los aficionados al arte moderno, los aspirantes a estudiosos, nos habíamos educado en una
-
Vida de biógrafo
Cada vida humana es improbable y única. Cada una es un misterio. Henry James escribe: “Nunca pienses que puedes decir la última palabra sobre alguien”. James Atlas corrige: “Tampoco la
-
La subversión por la belleza
Simone Weil dice que una de las necesidades vitales de las personas de clase trabajadora es la belleza. Sin belleza en la vida cotidiana y en los procesos mismos y
-
En Francoland
Me pasó la última noche de septiembre en Heidelberg, pero me ha pasado igual con cierta frecuencia en otras ciudades de Europa y de América, incluso aquí, dentro de España,
-
Defender la cordura
Nunca hemos vivido días así. Tenemos miedo a mirar las noticias en el teléfono móvil y abrimos con alarma el correo electrónico. Ponemos la radio con urgencia y con aprensión,
-
Un espíritu libre
Gente joven y editoriales nuevas me descubren nombres necesarios que de otro modo no habría conocido, y me ayudan a corregir algunas de las tonterías y las mentiras que di
-
Nicholas Nixon, más cerca
Cada aprendizaje de un arte es una curva trazada en el tiempo. La curva del oficio de fotógrafo de Nicholas Nixon va del extremo de la lejanía al de la
-
En una casa de John Ashbery
Leí por primera vez a John Ashbery una noche que me encontraba en una gran casa de invitados en la que yo era el único huésped, en un claro en
-
Solo el fervor
Al cabo de muy poco tiempo una voz recién descubierta se vuelve familiar. Eso es señal de que ha despertado en uno afinidades profundas, y que lo va a seguir
-
La novela de agosto
Se vuelve a final de agosto de una novela como de un viaje; o más bien como de un retiro en una casa de campo apartada, en un hotel tranquilo
-
El testigo improbable
Nada auguraba que Friedrich Reck pudiera convertirse en un héroe de la resistencia contra el nazismo; ni siquiera en una víctima. Era un escritor de novelas de entretenimiento de mucho
-
Apocalipsis del coral
Hay pasiones del conocimiento a las que vale la pena dedicarles la vida. Richard Vevers era un publicitario muy bien pagado en una agencia de Londres y un aficionado al