Siempre me ha gustado que mis colaboraciones regulares en el periódico tengan un hilo común, un motivo, un título. Eso me ayuda a encontrar una dirección y a dar coherencia a lo que de otra manera podría ser una mera sucesión. Dos de mis primeros libros nacieron así: “El Robinson urbano” de mis colaboraciones semanales en Diario de Granada, en los primeros ochenta, y “Diario del Nautilus” con las que escribí en Ideal. “Ida y vuelta” empezó en El País en 2007, y se mantuvo sin más interrupciones que los descansos de agosto hasta 2022. La inspiración del título viene de los cantes flamencos que se llaman así, y que están influidos por formas musicales del Caribe, un mestizaje cultural poderoso. Pero también estaba refiriéndome a la vida que llevaba yo entonces, yendo y viniendo entre Nueva York y Madrid, y queriendo reflejar los dos mundos a través de una crónica cultural en la que me gustaba abarcar los aspectos más variados de las artes, y a través de ellas de la vida misma.
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Fotografía de la exactitud
La posteridad ha empezado muy pronto para Irving Penn. Murió en 2009, a los 92 años, y este verano el Metropolitan de Nueva York le dedica una gran exposición con motivo de su primer centenario. Irving Penn ha sido nuestro contemporáneo, pero nos da la impresión de que vivió en otra época, quizás porque sus…
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Liturgia del gurú
Cuando era muy joven, en 1976, presencié de cerca la llegada de un gurú al que se recibió entonces como he visto que se recibe ahora en Madrid al filósofo Zizek. Era en Granada, en una primavera excitante y convulsa, solo unos meses después de la muerte de Franco. Era el tiempo en el que…
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Los bosques de Thoreau
Llevaba toda la tarde del domingo leyendo el diario de Thoreau y de repente un viento de tormenta abrió la ventana e inundó la casa de olor a lluvia próxima y a las flores de los aligustres de la acera. Me eché a la calle y antes de llegar al Retiro ya me había sorprendido…
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La verdad a cualquier precio
Porque Pier Paolo Pasolini no tenía miedo de nada, ni siquiera lo tenía de aquello que más puede asustar a un literato o a un artista de las últimas décadas, casi del último siglo: que lo acusaran de retrógrado, de anticuado. La ortodoxia de la modernidad, lo mismo en las artes que en la política,…
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Vivir en prosa
La poesía puede existir sin escritura, y así es como debió de crearse y transmitirse durante la mayor parte de la historia humana. La prosa, que no puede memorizarse con facilidad por carecer de las pautas métricas y rítmicas del verso, está vinculada necesariamente al acto de escribir y al de leer, aunque no se…
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Música en las manos
Hay aniversarios secretos. Hace ahora 60 años, en 1957, en diciembre, dos noches sucesivas, en un estudio de grabación de París, ocurrió un hecho musical inusitado. En una pantalla de cine se proyectaban en silencio las imágenes de una película que todavía no estaba terminada de montar, Ascenseur pour l’échafaud. Su director era un muchacho…
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Joseph Roth, el patriota de los hoteles
Durante la mayor parte de su vida adulta, Joseph Roth vivió en los hoteles y escribió en los periódicos. La vida en el hotel equivale en su provisionalidad a la escritura en el periódico. En el hotel se vive unos días o unas semanas y no se tiene más equipaje que el que cabe en…
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Lugares del acuerdo
Hay lugares de la historia civil que sobrecogen a quien los visita con una sensación muy parecida a la de lo sagrado. Son los lugares comunes del sufrimiento y del heroísmo. Son sagrados porque en ellos sucedió la persecución y el martirio de los justos, y porque en ellos se cimenta con una claridad del…
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Descubrimiento de un pianista
Descubrir de golpe a un músico y concentrarse en escucharlo es una felicidad tan grande como la de descubrir a un escritor e ir buscando por ahí todo lo que haya escrito. En la alegría de la novedad hay siempre una parte de reconocimiento. Lo que esa voz nueva me dice tiene el poderío de…
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El viento del cine
En el tránsito hacia el siglo XX empezaban a ocurrir cosas inauditas, todas ellas asociadas con la aceleración del movimiento. Había carruajes moviéndose sin que ningún animal tirara de ellos. Cabalgar estaba al alcance de cualquiera gracias a las bicicletas. Había aparatos tripulados que levantaban el vuelo. Y hasta las imágenes inmóviles desde el principio…
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El que no se va
Cuando yo empezaba mi vida de lector, todavía duraba la primera fama póstuma de Stefan Zweig. Sus libros, casi nunca en ediciones recientes, estaban en las bibliotecas públicas, y bastantes novelas suyas se encontraban en las colecciones baratas de bolsillo que había entonces; la colección Reno, por ejemplo, con sus portadas que tenían una estética…
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Quieren tradición
El letrero aparecía en un lugar prominente en cuanto se entraba en la página web del periódico, con esa pulsación de apetencia ansiosa que gusta tanto a los publicitarios: “Quiero tradición”, “Quiero Semana Santa”. Era un anuncio turístico de la Xunta de Galicia, pero cuando esas dos frases aparecían sin previo aviso era también una…