Mi primera aventura escribiendo un blog, allá por 2010. Me estimulaba la posibilidad de escribir sobre la marcha, al momento, improvisando sin red, como un músico, de llevar al extremo lo que me ha atraído más de la escritura de un diario. Pero el diario es secreto, incluso íntimo, y parte de su atractivo es que no va a ser leído, al menos de inmediato. El blog era un diario íntimo y a la vez público, más todavía por no tener la mediación del periódico, o del libro. Llegó a ser agotador, pero disfruté y aprendí mucho, y descubrí una forma distinta de relación con el lector.
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No se puede mirar
A diferencia de la ficción, la realidad carece de escrúpulos narrativos. Se permite digresiones caprichosas e inútiles, coincidencias que no serían aceptables en la peor trama policiaca, callejones sin salida, espantos no mitigados por ninguna preocupación de verosimilitud, simetrías descaradamente demagógicas, simbolismos primarios. ¿Que la realidad supera a la ficción? Claro que sí, siempre. Sintonizar…
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Los prejuicios
Qué lleno está uno de prejuicios, aunque no lo quiera, aunque no lo sepa, aunque los vea claramente en otros y no se vuelva hacia sí mismo para verlos idénticos, o peores. Yo estaba seguro de que Dave Brubeck no me gustaba nada, y de que era un pianista más bien decorativo y trivial, como…
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Una historia
En los buenos periódicos americanos la información casi siempre tiene la cara y el nombre de alguien. En el New York Times de hace unos días viene la historia de Sara Ruto, una mujer con seis hijos que vive en una pequeña aldea de Kenia llamada Kiptusuri. Sara Ruto compró el año pasado un teléfono…
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Mañana doble
Mucho sol y mucho frío, calma y silencio idénticos en las dos mañanas del 25 y del 26, como un domingo que se repite benévolamente, en vez de dar paso al lunes, un tiempo quieto de tregua. Despojado de hojas y casi de colores el jardín parece más abstracto. En la zona más umbría los…
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Familia extensa
Don Manuel, o don Manolo, el patriarca, que tiene ochenta años desde hace un mes; los hermanos de Elvira, Inma, Lolo y César; las hijas de Inma, Laura y Patricia; César, Raquel, Nacho, los hijos de César; Antonio, Miguel, Arturo, Elena, nosotros dos. Los lazos de la biología se mezclan con los del amor y…
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En un día como hoy
A mediados de octubre me invitaron a dar la charla inaugural en un máster sobre propiedad intelectual que organizaba la universidad Autónoma de Madrid. Empecé a tomar notas sueltas, y en lugar de organizarlas en forma de conferencia me pareció más entretenido numerarlas, manteniendo así la mezcla de inmediatez y de azar con que habían…
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Fiebre lectora
Veo a Elvira en estado de trance, llegando a las últimas páginas de Doctor Zhivago, en la traducción de Marta Rebón, que es la primera que se hace directamente al español. La que muchos de nosotros leímos hace más de veinte años estaba traducida de la traducción italiana, y aun así la novela era poderosísima.…
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Elogio del progreso
Basta recostarse en el sillón del dentista para que se le cure a uno cualquier nostalgia de paraísos pretecnológicos perdidos. Cualquiera tiempo pasado anterior a la anestesia fue pavoroso.
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Lluvia y pasado
Estaba tan absorto escuchando la música que no me he dado cuenta de que había empezado a llover. Una percusión suave, de golpes mínimos y multiplicados, un rumor más poderoso ahora que al interrumpir la música por primera vez desde hace varias horas se ha hecho el silencio. A mi hermana y a mí el…
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Sorpresas te da la vida
He leído El País desde que empezó a publicarse: me acuerdo de leer el primer número un día de mayo de 1976, tomando el sol, en los jardines del Triunfo, en Granada, cerca del Hospital Real, donde estaban entonces los primeros cursos de la facultad de Letras. Que apareciera un periódico así era un síntoma…
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Ruidos de fondo
Éramos unas veinte personas a lo largo de una mesa en el centro de un salón enorme, con columnas de capiteles dorados y techos altísimos, con una acústica que convertía las voces en un estrépito nebuloso, en el que era muy difícil enterarse de algo. A nadie se le escapaba la comicidad de la escena,…
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Saltos de tiempo
Qué vertigo la otra noche, en Sevilla, en medio de tanta gente, a causa de los cambios constantes en la perspectiva del tiempo: caras de amigos a los que estaba viendo por primera vez y junto a ellas caras que no había visto en diez, en veinte, en treinta años; hombres o mujeres jóvenes que…