Categoría: Ida y Vuelta

  • Libros, bicicletas, tranvías

    Uno de los rasgos más llamativos de la religión es su capacidad de metamorfosis. Está visto que en el cerebro humano hay inscrita una propensión a adorar a seres supremos y a conceder poderes milagrosos a ciertas personas y a ciertos artefactos. Puede quedar desacreditada una variante del recetario religioso, pero es posible que quien…

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  • Hilos narrativos

    De joven pensaba uno que las mejores historias eran las que tenían argumentos muy complicados y llenos de sorpresas, a ser posible coronadas por una sorpresa final que tuviera la contundencia de un choque de platillos o de uno de esos crescendos orquestales que se encargan de avisarnos con varios minutos de antelación del final…

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  • Diario incesante de Virginia Woolf

    A Virginia Woolf le gustaba fumar puros, jugar a los bolos y escribir a máquina. Era feminista y era pacifista, y una vez que le ofrecieron un doctorado honoris causa lo rechazó con tajante elegancia. Comparaba la felicidad de escribir impulsada por el entusiasmo de la inspiración y la perseverancia del trabajo con el ronquido de un…

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  • Fotógrafo de guardia

    Quisiera uno imaginar cómo era la mirada del niño Usher Fellig cuando vio por primera vez Nueva York, después de la travesía del Atlántico en la bodega de un barco lleno de emigrantes pobres de Europa, después de haber abandonado su ciudad natal, Lvov, que entonces pertenecía al Imperio Austrohúngaro y ahora es parte de…

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  • Vigilantes nocturnos

    Cuántas historias posibles. Cuántas maneras de contarlas. Y qué poca necesidad de inventar cuando se reconoce que muchas de las mejores historias no las ha inventado nadie, y que lo que hace falta no es urdir un argumento para imponerlo como una rejilla o un molde sobre el desorden de los hechos sino encontrar el…

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  • El vano ayer

    1 Cada día se queda más lejos el pasado reciente. Recordamos con dificultad porque el ahora es otro tiempo y es otro mundo. Ahora parece mentira que hace solo dos veranos estábamos en Santander y los periódicos locales anunciaban triunfalmente en primera página el gran éxito del presidente regional: le había arrancado al Gobierno el…

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  • La era de la fealdad

    Algo más ha ocurrido a lo largo de todos estos años alucinados, los años del delirio que duró tanto y del que no parece que despertemos del todo; algo más, aparte de la sinvergonzonería, del despilfarro, de la arrogancia de los nuevos ricos, de la obsesión por los orígenes, de la creencia alentada por la…

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  • Un cuarto para Moreno Villa

    No todo el mundo sabe con tanta claridad lo que le pide a la vida como lo supo José Moreno Villa. Casi nadie se conforma con desear tan poco, o se da cuenta de todo lo que puede caber en la máxima simplicidad de un deseo. Lo que deseaba Moreno Villa era tener un cuarto,…

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  • Volviendo a John le Carré

    Se nos había olvidado cuánto nos gustaban las novelas de guerra fría de John le Carré y lo buenas que eran. Se nos había olvidado a muchos que lo leímos con devoción y entrega cuando éramos jóvenes y que al cabo de los años empezamos a aburrirnos de una prosa que se volvía más espesa…

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  • Espacios en blanco

    Cuando he terminado de escribir algo hay un tiempo de alivio y luego otro de expectación y esfuerzo defensivo después del cual viene fatalmente un tercer tiempo de abatimiento, que precede a la cuarta fase, la de la incertidumbre aguda sobre el valor de lo que ya va quedándose lejos, que suele dar paso a…

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Antonio Muñoz Molina
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