Lugares del acuerdo

Posted By on May 28, 2017 | 5 comments


Hay lugares de la historia civil que sobrecogen a quien los visita con una sensación muy parecida a la de lo sagrado. Son los lugares comunes del sufrimiento y del heroísmo. Son sagrados porque en ellos sucedió la persecución y el martirio de los justos, y porque en ellos se cimenta con una claridad del todo secular el origen de lo más valioso que puede poseer una comunidad, su acuerdo básico de convivencia, el recuerdo de las injusticias sufridas por unos y cometidas por otros y asumidas en su plenitud por todos, o por la inmensa mayoría. Alemania es un país ejemplar en la construcción o en la preservación de estos lugares que merecerían el nombre de santuarios civiles. No son lugares para la complacencia, porque la historia, si se estudia y se recuerda con honradez, no suele ofrecer consuelos indiscutibles. No son panteones de glorias más o menos inventadas, o de martirios colectivos virtuales que permitan a los contemporáneos el halago de sentirse víctimas retrospectivas con un máximo confort, o que simplifiquen el pasado para convertirlo en una mitología entre victimista y narcisista.

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5 Comments

  1. ” … La frase más célebre de la novela es engañosa:

    En medio de la noche me despierto,
    abro los ojos, miro en lo oscuro
    y voy sintiendo un dolor que es
    antiguo y, a la vez, muy nuevo y vivo.

    Al fin ya he tocado el fondo de la
    [noche.
    Desnuda va quedando la palabra
    y palpo en el pecho ese dolor
    (las heridas del mundo)
    como el relieve de una cicatriz.

    En medio de la noche me des-
    [pierto
    una vez y otra vez.
    Acabo abriendo la ventana al nor-
    [te
    y, aunque es pleno verano,
    he recibido una vaharada
    de viento frío y húmedo.
    La muerte que hace días esperá-
    [bamos
    ya se está aproximando a las
    [puertas del bosque
    con una turbulencia de ramajes
    [negros.

    Los labios, lentamente,
    encienden y musitan la plegaria
    que (fuego en lo oscuro,
    esperanza en abismo)
    habrá de quebrantar los muros
    [de otra aurora.

    Antonio Colinas
    ‘Aunque es de noche’
    -‘Libro de la mansedumbre
    (1993-1997)’-
    “En la luz respirada”
    Edición de J.E. Martínez
    Cátedra – Letras Hispánicas

    ” … Tengo que decir todas esas oraciones que prometí si pescaba el pez, pensó. Pero estoy demasiado cansado para rezarlas ahora. Mejor que coja el saco y me lo eche sobre los hombros.
    Se tendió sobre la popa y siguió gobernando y mirando a ver si aparecía el resplandor en el cielo. Tengo la mitad del pez, pensó. Quizá tenga la suerte de llegar a tierra con la mitad delantera. Debiera quedarme alguna suerte. No, se dijo. Le diste la espalda a la suerte cuando te alejaste demasiado de la costa. … ”

    Ernest Hemingway
    “The Old Man and
    The Sea” (1952)
    Traducción de Lino Novas
    Vintage Español – R.House

    … “Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado”. Santiago arde en su propia energía … ”

    Juan Villoro
    en su ‘Prólogo’ (2003)
    para “El viejo y el mar”
    Vintage Español, NY

    Siria, Nicaragua, USA:
    Make the Earth Great Again
    Please!

    *

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  2. ” … quien escuche … ”

    Heme aquí ya, profesor
    de lenguas vivas (ayer
    maestro del gay-saber,
    aprendiz de ruiseñor),
    en un pueblo húmedo y frío,
    destartalado y sombrío,
    entre andaluz y manchego.
    Invierno. Cerca del fuego.
    Fuera llueve un agua fina,
    que ora se trueca en neblina,
    ora se torna aguanieve.
    Fantástico labrador,
    pienso en los campos …

    Antonio Machado
    -‘Meditaciones rurales’-
    ‘Poema de un día’
    “Campos de Castilla” (1912)
    Círculo de Lectores, 1965

    ” … agria melodía … ”

    La tristeza del mar en Collioure.

    Me acuerdo.

    *

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  3. .
    La propuesta de nuestro ammfitrión de convertir el Valle de los Caídos en un memorial de la Guerra Civil y sus víctimas me parece excelente, pero ocurre que después de ¡42 años! de la muerte del dictador tal vez fuera demasiado tarde para llevarla a la práctica. También sucede que el lugar, a diferencia de muchos de los citados como ejemplo, coge demasiado a trasmano, en la Quimbambas, y que dado su colosalismo, el mantenimiento de tan faraónico conjunto saldría muy caro.

    A lo mejor por eso, otra posible propuesta sería desalojar el recinto de los que allí habitan (que no sé si son curas o frailes o monjas), trasladar a los archivos históricos correspondientes la documentación valiosa, vender en pública subasta los enseres propiedad del Estado y una vez despojado el sitio de todo lo económicamente metalizable, dejar que el tiempo, la vegetación y la fauna hicieran su trabajo.

    Seguro que en menos años de los esperados, se podría volver a decir ante el espectáculo de la ruina arquitectónica por destrucción natural:

    “Estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora
    campos de soledad, mustio collado…”
    , etc.

    :-…

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  4. Comparado con el franquismo, la dictadura de Salazar fue el paraíso.

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