Doña Provi

Posted By on May 9, 2013 | 246 comments


Los maestros tenían a veces nombres raros, como los futbolistas. Yo pensaba que todos los maestros eran ricos porque trabajaban bajo techado y vivían en unos pisos que había junto a las escuelas de la SAFA, y yo creía que una de las diferencias entre los pobres y los ricos era que los pobres vivíamos en casas y los ricos en pisos. Son cavilaciones y deducciones a las que llegan los niños sin consultar con nadie. Mi primer maestro en los Jesuitas se llamaba don Florentín, que era un nombre muy exótico. La gente que yo conocía se llamaba Juan, Luis, Manolo, Paco, Miguel, Pedro, Antonio, etc. Si alguien empezaba llamándose “don” era que tenía que ser rico. Aquellos jesuitas de Úbeda no eran como los de Madrid o los de Deusto, educadores de familias poderosas. Por algún motivo que muchas personas de mi generación y mi origen agradeceremos siempre los jesuitas de Úbeda dedicaban sus escuelas a la educación gratuita de los hijos de familias trabajadoras. La Sagrada Familia, la Safa, era una extensión -inmensa a mis ojos de niño- de edificios escolares, patios de juegos, zonas de granja y de talleres, dormitorios para internos. Cuando entré a  la escuela, con seis años, esa palabra me costaba entenderla. Yo pensaba que se decía “linterno”, y que un linterno era un niño de más edad. Había árboledas, había escalinatas, había campos de fútbol, había huertos, había largos cobertizos de los que venía el olor y el mugido de las vacas, había una larga avenida por la que bajábamos en fila con nuestros mandilones azules después de las clases cantando himnos con letras incomprensibles –De Isabel y Fernando el espíritu impera- y también, de vez, en cuando, con pisotones entusiastas para marcar el ritmo, canciones de Manolo Escobar.

Ay que llueve que llueve que llueve

Ay que llueve que ya está lloviendo

y no viene no viene no viene

la mocita que yo estoy queriendo.

Los curas jesuitas dirigían la escuela, pero los maestros eran todos seglares. Don Florentín, don Marín Carbajo, don Doroteo, don Isaac. Hasta había uno que se llamaba don Lisardo. Casi el único que tenía nombre normal para mis oídos era don Luis Molina, con quien me mandaron el segundo año. Don Florentín tenía un bigotillo rubio  y estaba casado con una mujer rubia platino, lo cual era un indicio más de la riqueza y la lejanía propias de los maestros. La mujer rubia de película de don Florentín  tenía  una perdiz que se llamaba Juanita y la llevaba en brazos como si fuera un perrillo faldero. Don Luis Molina estaba casado con doña Provi, que era una de las maestras de párvulos. Era guapa y joven, con algo de artista de cine, y uno la veía en el patio de los más pequeños rodeada de niños como de polluelos. Otro rasgo de riqueza era que don Luis fumaba cigarrillos con filtro marca Goya, no Celtas largos como mi padre y mi abuelo Manuel, o Caldo de Gallina, como mi abuelo Antonio. El Caldo de Gallina era un tabaco suelto que mi abuelo Antonio guardaba ena petaca de la que salía un olor muy fuerte.  Los niños se fijan mucho en esos detalles misteriosos de las vidas de los adultos, y les dan interpretaciones profundas que suelen mantener en secreto. Don Luis y doña Provi vivían en un piso cerca de las escuelas y tenían dos hijas rubias y con los ojos azules. Un signo más de opulencia, de lejanía social. En el jardín al que daban los ventanales de nuestra escuela aparecían de vez en cuando las dos niñas, rubias y ajenas, de la mano de doña Provi, y saludaban con la mano a su padre.

Ahora me ha escrito un amigo de Córdoba para decirme que doña Provi acaba de morir. Como hace muchos años que no la veía, la recuerdo en una juventud intacta, en esa luz adánica que proyecta sobre las personas y las cosas la mirada infantil, resplandeciendo en la lejanía de la memoria como un jardín visto al fondo de un corredor en sombras, uno de aquellos corredores rumorosos de la escuela de los jesuitas.

 

246 Comments

  1. Aunque yo no estudié en la SAFA conocía por mis amigos todos esos nombres. En realidad los nombres de los maestros nos sonaban a todos de otra manera distinta. A veces uníamos el nombre al apellido como si fuera una cosa sola: Don Josépérezhita, Don Jorgegarcíalamoneda,…¡Qué recuerdos más entrañables!
    Hoy soy uno de esos maestros. ¿Con qué nombre me recordarán mis alumnos? Ya pocas veces dicen nuestro nombre aunque nos llaman de una forma muy hermosa, nos dicen simplemente:”¡Maestro!”

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  2. Ay, si yo supiera hacer en mi trabajo lo que usted con las palabras. Si pudiese transmitir la limpia sencillez de este texto. Si encontrarse siempre el adjetivo certero y el fluir extraño de la imcomprensible gramatica. Si supiese.

    Se lo agradezco.

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  3. En la reunión del 11 de Mayo en la SAFA estuvo un “maestrillo” que le dió clase a Muñoz Molina, lo supe porque en la plaza de Andalucía estuvo un compañero de primaria de Muñoz Molina. Ese “maestrillo” era Antonio Lara que se había desplazado desde Suiza para celebrar con sus compañeros el 50 aniversario de su salida de la SAFA. Con motivo de esta celebración, Antonio Lara, ex-Catedrático de la Universidad de Lausanne, nos dio una charla que terminó con uno de los mayores aplausos que yo he conocido. Muchos me preguntaron si se había grabado, de momento creo que no…

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  4. Gracias. En nombre de mi madre, de mis maestras, de mis maestros, de don Antonio, el de francés, de Nieves, Milagros, Sofía y tantos otros.

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  5. Perdón, el mensaje anterior era para mgc.

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  6. También pienso que el cachete supone una ineficacia educativa, el educador perfecto jamás lo necesitaría. Aunque también pienso que no existe el educador perfecto, afortunadamente.

    Yo sólo digo que no hay que dramatizar con estas cosas, y que hay niños a los que no les sienta mal una torta de vez en cuando, y que también puede haber una cierta ternura en esa imperfección educativa. Me estoy acordando de una escena de “Días de radio”. Cuando el padre del pequeño “Woody” lo va corriendo a gorrazos porque es un zoquete en la escuela y se pasa el día escuchando la radio. Al momento salta la noticia de que una niña ha quedado atrapada en un pozo. La siguiente escena es el padre abrazando a Woody con aire consternado, aferrándose con fuerza a él como temiendo que alguien se lo pudiera quitar. Estoy seguro de que cuando existió amor y cariño verdadero, el cachete, la colleja, o el soplamocos, es una cuestión de simple detalle, y que queremos a nuestros padres porque nos quisieron, y no porque supieran educarnos perfectamente, o recordamos a nuestros maestros, no porque fueran excelsos pedagogos, sino porque nos transmitieron algo de su alma, de su amor por las cosas. No sé, yo lo que odio es el puritanismo educativo que se echa las manos a la cabeza por este tipo de cosas.

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  7. Pablo el parisino, pos no la sabía. Sí, claro está, que el Barcelona es campeón de nuevo. Y el lunes la Real juega una de las cuatro finales que le quedan para entrar en Champions. He vuelto tras una semana parisina expresamente para el partido de Anoeta. En cuanto a si euskera o euskara, se escribe “euskara” en el idioma normalizado, pero la pronunciación, por lo que sea, lleva a decir “euskera”.

    mgc, me alegro de coincidir con la apreciación de tu marido, aunque sea vizcaíno… :-)))) Voy aún por la página 90, pero me ha enganchado.

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  8. Carmela,

    “efnac” y “lidel”.

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  9. Gaspard,

    Qué alegría verte por aquí.

    Le he dejado leer a mi marido tu comentario y me dice -él ya lo ha leído en euskera también- que sí está en batua y que es un lenguaje rico y vivo, precioso, porque Saizarbitoria escribe muy bien

    Es que mi marido, te aclaro, aunque habla también vizcaino por su casa y su familia, es un defensor acérrimo del batua (y muy fan de Saizarbitoria, por cierto)

    :-)

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  10. Pablo el parisino,

    Por cierto, ¿cómo se pronuncia? Aquí es muy habitual oir Fená. Claro que a los supermercados Lidl también hay quien los llama Lín ;)

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  11. Ahí van mis maestros : Don Prudencio, Doña Cefe, Doña Choni, Don Laureano….pero por excelencia Don José Iglesias , nunca Don José a secas, siempre Don José Iglesias. Ojála vea este cometario. Mi recuerdo y mi agradecimiento siempre par él.

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  12. Teresa G., y también en Elkar, en la calle Bergara. En la FNAC me encontré la semana pasada con Motagnier y Griezmann, mire usted por dónde. Muy majos, ambos.

    Mgc, me la estoy leyendo en euskara, un euskara precioso, alejado de la sosería del batua. En esa primera página a la que te refieres se habla del Kursaal de Martuterne. Mi padre, que tenía diez años entonces, me habló de la visita que hizo con mis abuelos, allá por 1909, a dicho parque. Aquí, más información: http://www.diariovasco.com/v/20110717/san-sebastian/parque-murio-junto-urumea-20110717.html San Sebastián, 40.000 habitantes en aquella época, tenía dos plazas de toros, una de ellas, la de Martutene, única en el mundo con su techo de cristal. Those were the days!

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  13. Carmela,

    Callas-Di Steffano-Giulini, Caballé-Bergonzi-Prêtre, Cotrubas-Domingo-Kleiber, entre otras…

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  14. Marco,

    Necesitaría comunicarme de manera privada con vos (guaaaaauuuuuu, qué sugerente suena). ¿Podrías escribirme a albertiyele@hotmail.com o dejarme tu correo?

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  15. Marco,

    Lo tienes en el F…C de la calle Loyola.

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  16. Marco,

    Hablando de óperas, ¿mejor versión de La Traviata para regalar? La respuesta, antes del día 23, plis ;)

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  17. Marco,

    Se titula igual en los dos idiomas, las dos versiones están publicadas por Erein y la portada es idéntica, menos por un levísimo matiz del color, con lo que yo tardé algo en darme cuenta de que había llegado la traducción al castellano a la librería de mi barrio que frecuento

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  18. mgc,

    Anda, pues la he buscado en Elkar y en La Casa del Libro, y no aparece. Tomo nota, y muchas gracias.

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  19. Marco,

    Yo la he leído en castellano, está traducida

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  20. Carmela,

    Lo decía en referencia al título de la obra de Falla, magistral, por otro lado. En una Quincena Musical de hace unos ocho años se pudo ver representada con los decorados originales de Dalí.

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  21. mgc,

    Me temo que 700 páginas en euskera no me meto entre ojos y cerebro, pero sí, tal y como la has descrito, la novela promete.

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  22. Maties,

    Siento entonces haberte puesto esa especie de adivinanza ;-)

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  23. Marco,

    ¿Guardia civil? No, yo soy más de los de la cabra. ¿Que me destinen a Euskadi? Ojalá ;)))

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  24. Jose,

    No me lo tomes a mal, porque yo creo que no refleja, supongo, tu forma consciente de pensar, pero me ha llamado la atención el contraste entre el “histerismo materno” y esa imagen tuya del padre justiciero, que “sabe administrar los cariños y los castigos de una forma incruenta”

    :-))

    A mí, de todas formas, incluso el cachete más leve, me parece una muestra de ineficacia educativa y de falta de recursos. Y lo más terrible -yo así lo considero en conciencia- es que yo he dado alguno de estos cachetes. Y ya digo, por suaves que hayan sido, creo que en cada caso han correspondido a una ineficacia mía o a una falta de control o de no saber reaccionar bien

    Mi madre, en aquella época nefasta en la que parece que todo el mundo dice que pegar estaba bien visto, no solo nunca nos pegó, ni siquiera de la más levísima manera, sino que fue a protestar al colegio una vez que a mí, en los años 60, me dieron una torta, una bofetada en la cara.

    Tampoco nos obligó nunca, en al vida, a comer nada y consiguió que mis dos hermanos y yo comiéramos de todo y que nos gustara absolutamente cualquier alimento

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  25. Consuelo,

    ” Mi madre me decia: una mujer lista, sin duda, en el convento tiene menos problemas que con 9 hijos.”

    Qué maja tu madre. Cada vez que cuentas cosas de ella me cae mejor. Y qué bien que tengas tan buenos recuerdos de ella. Es lo mejor que una persona nos puede dejar

    :-)

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  26. María

    “Hermano que te vas a California”, la canción que Serrat dedicó a Tino Romero. No la conocía. Gracias.

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  27. Marco,

    No exactamente. Hay una especie de prólogo, “Pórtico” lo llama aquí, de sólo una página de las más de 750, en la que describe el barrio y cuenta cómo era y cómo es y es en el único momento que dice que ahí, entre otras cosas, hay una cárcel-

    En la presentación del libro Saizarbitoria contó que eligió ese barrio como podía haber elegido otro, porque le venía bien en el sentido de poder utilizarlo como metáfora del país

    Pero la novela no va de cárceles, sino de relaciones humanas, de pareja sobre todo, y también de muchos otros temas, porque, bueno, eso me ha parecido al leerla, es un texto muy generoso, habla de muchas cosas. De literatura, de traducción, de medicina pública y privada, de lo que ha pasado aquí con la violencia y la culpabilidad que pueden sentir los protagonistas nacionalistas vascos, sobre el paso del tiempo y la enfermedad… Y también sobre comida -algún personaje explica, por ejemplo, cómo se hacen unas buenas kokotxas- y cosas muy cotidianas

    A mí, ya os digo, me ha parecido una novela maravillosa. Una novela que no tengo duda de que va a ser un clásico de la literatura en euskera

    Yo en algunos momentos me he reído bastante, porque me parece que clava algunos comportamientos y algunos pensamientos y algunas cosas que hacemos. Me he reído pero también me he emocionado y me he preguntado adónde irán a pasar algunos asuntos de la trama, qué pasará

    Como ves, Marco, me ha gustado mucho

    :-))

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  28. Pepi,

    Qué impresión me ha hecho volver a verla. Y era verdad eso que recordaba de los 9 hijos.
    http://carmelnet.org/chas/santos/joaquina.htm
    No daban en tu colegio también unas hojitas de una tal Teresita, a la que querian hacer santa? Una chica que murio muy joven, de muy buena familia.

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  29. Pepi,

    Recuerdo al detalle cada una de las monjas, yo creo que me pasaba la clase mirandolas, sé que sentia una gran curiosidad por verlas sin la toca, o por imaginarmelas recien levantadas. Veo sus manos, y oigo sus voces. Algunas me dieron cariño algunas de ellas, pero nada extra, es decir que aun sabiendo lo que pasaba en mi casa, ni una sola intervino para ayudar. Claro que ellas que iban a decir si todo lo arreglaban con que habia que tener conformidad.
    La mayoria de mis compañeras y yo salimos de 8 de EGB con un nivel que no llega hoy al de uno de tercero de primaria. Luego habia que aguantar las bromas en el instituto, todavia oigo al profesor de económicas, Andres, reirse conmigo porque yo intentaba explicar una crisis económica hablando del egoismo de los malos.
    No te acuerdas de la vida de Santa Joaquina, que después de casada y madre habia decidido crear la orden? Mi madre me decia: una mujer lista, sin duda, en el convento tiene menos problemas que con 9 hijos.

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  30. Consuelo,

    Consuelo, y muchos más detalles de clasismo que es mejor no recordar. Imponían con el hábito negro y las manos debajo del escapulario de tela, con el rosario y una correa negra cogidos a la cintura, que le llegaba hasta casi el filo del hábito.

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  31. Marco,

    No, no sabía que se había hecho una película sobre ella. Voy a buscarla. Merci pour le tuyau…

    A propósito de Barenboim, del que hablamos el otro día, escucha esto, muy divertido:

    http://www.march.es/videos/?p0=114&l=1

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  32. Carmela,

    ¿Desde cuándo eres guardia civil? Lo mismo te destinan a Euskadi -))

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  33. La mirada melancólica,

    Un alma gemela. Hasta ahora siempre había creído que el peor alumno de matemáticas de la historia de la humanidad había sido yo.

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  34. mgc,

    ¿Algo que ver con la cárcel de mismo nombre?

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  35. albertiyele,

    Hasta bien poco la “disciplina inglesa” se aplicaba férreamente en los colegios británicos.

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  36. Como yo fui a un colegio inglés, los profesores se llamaban Mister Jaime, Mister Tony, Miss Isabel, Miss Marion, Miss Ann con gafas y Miss Ann sin gafas. Había una sueca cuyo nombre he olvidado. Ya en 6º de EGB, con eso de que no había caudillos, empezaron a impartir clases de Euskera. Todos llamamos al profesor Mister Iñaki en su primer día de clase, y nos respondió que Mister Cojones, que Iñaki sin más.
    También estaba el filipino que nos obligaba a levantarnos de nuestras sillas cuando él entraba en clase. Sit down, quietly. Now. Era odioso, y supongo que si ejerciera hoy día estaría en la cárcel.

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  37. Vaya, he dado a la tecla de enviar antes de tiempo. Decia que habia leido en un manual sobre educación, el consejo de un escritor, profesional y padre, “para educar bien a un hijo hay que ser feliz”. Y ahí radica la raiz del asunto, las circustancias no siempre son las ideales, por mucho amor que se tenga. Es decir que no siempre hay que hacer una gran tragedia por un pescozón, pero tampoco porque el hijo se defienda. Hay veces que surgen tormentas y de ellas se puede aprender.

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  38. Yo creo que hay circustancias en las que un cachete no se puede evitar, que hay niños traviesos y niños con muy malas ideas, igual que los adultos y los ancianos. Qué hay situaciones extremas, sin trabajo, sin dinero, con niños que tienen caprichos, con poco tiempo, con enfermedades, y tantas y tantas circustancias que pueden provocar el grito de una madre o de un padre, el cachete, y esa sensación de derrota por parte del adulto que no hay querido reaccionar así, pero no ha sabido hacerlo de otra manera.
    Una vez leí un manual sobre educación, escrito por un pedagogo, q

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  39. Creo que no hay dos niños iguales, y posiblemente tampoco existen dos estilos pedagógicos iguales. Cada uno educa a su manera, porque en educación uno transmite, además de conocimientos, una manera de ser. Mi cuñado suele aplicarle habituales collejas a mi sobrino, nadie se lo reprocha, y no le damos ninguna importancia. El chico se escuece el capón y parece que se tranquiliza. El padre quiere al hijo, el hijo quiere al padre, hay amor entre ellos, eso es lo que importa. A mí me parece un buen padre, sabe administrar los cariños y los castigos de una forma incruenta, aún teniendo la mano suelta, que más que incriminarlo a mis ojos, lo aleja, simplemente, de ese dramatismo social que a cualquier cachete llama maltrato. Como a cualquier persona sensible, me horroriza ver a alguna madre, a la puerta del cole, tirar al niño del pelo mientras le insulta, le amenaza, le da pescozones con saña, le dice: verás cuando lleguemos a casa. Eso no es ningún recurso pedagógico que le sirva al niño, es sólo un síntoma del histerismo materno. Sin embargo, un niño no es un adulto en pequeñito, existe una jerarquía educativa, como comenta charly, y puede haber, en el zapatillazo, o en el azote, o en ciertos golpes maestros que escuecen sin doler, que calman pero no traumatizan, una forma de cariño que no trasciende más allá de una cierta advertencia, en la que acaso, el padre, pueda mostrar en el hijo un poco de la humanidad de sus propios defectos. Es algo de lo que ha hablaba muy bien Paco.

    Yo creo que ningún niño es igual, tampoco hay edades iguales. La adolescencia, quizá, es el momento de descartar los recursos físicos, porque en la soberanía del chaval, dejan de tener eficacia ciertos calmantes. Pero hay niños, y edades, en las que un toquecito de gracia desahoga al padre al tiempo que pueda apaciguar al niño. No tiene ninguna importancia, todo depende del tono, de la personalidad del padre, del carácter del niño. El cachete es una simple muestra de autoridad, un límite a la burricie y a la sinrazón que muchas veces puede haber en los niños, y que muchos padres pretenden convertir, ingenuamente, en un debate racional, muchas veces, con infaustos resultados.

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  40. Constantino Romero puso también su magnífica voz en papeles cantados en magníficas óperas modernas, dirigidas por Mario Gas. Sus interpretaciones eran más fuertes que la vida. Le vi en “L’òpera de tres rals”, de Brecht/Weill, y lamenté no poder hacerlo en esta versión de “Sweeney Todd”, donde incorporó con gran autoridad al barbero demoníaco de Fleet Street, que Tim Burton llevó al cine, con la inspirada música de Stephen Sondheim. Aquí en “Pretty Woman”:

    http://youtu.be/8zkKIW6p9As

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  41. Es precioso el recuerdo que le ha hecho a mi tía Provi y muchas gracias por ello. Soy de Úbeda, viví allí, estudié Magisterio en SAFA, cierro los ojos y todo lo que en ese comentario hace, es exactamente igual que lo que yo recuerdo, solo que los maestros de La Escuela Universitaria, continuaban con esos nombres raros, Eladio y Macario. ¡Qué bueno!. Mis primas eran rubias y siempre princesas y yo morena y doncella, tampoco se me ha olvidado, han pasado bastantes años y sigo siéndolo,es más, jamás sería princesa,y contenta de no serlo, ahora trabajo con niños con discapacidad, 26 años ya, es vocación, y esto lo heredé del gran corazón, humanidad y dedicación que ha tenido siempre mi tía con sus tres hijas. Muchas gracias, por acordarse de ella, y un beso muy grande allá donde esté.

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  42. Me ha encantado ese recuerdo a mi tía Provi,no vivo en Ubeda, quizá por eso me ha gustado tanto ,estudie magisterio en la SAFA,

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  43. Sólo conozco a doña Provi por su nota, don Antonio, pero enseguida me ha gustado y me ha caído bien, y hasta me ha entristecido su muerte. Hoy, que ya estaba triste por la muerte de otro don: don Constantino Romero.

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  44. Carmela,

    Yo también me he asombrado al oir su edad, no me hago a la idea que cuando yo veia El tiempo es oro, Constantino Romero no tendria ni 40 años y por aquel entonces a mi me parecia un hombre de 60. Claro que ahora no le echaba 80!
    es curioso como vemos a los mayores cuando somos niños o jóvenes.
    Me parecia un hombre interesantísimo, y esa voz…

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  45. MdlMar,

    Una pena. Pensaba que era mayor pero veo que sólo tenía 65 años. Descanse en paz.

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  46. ” […] Nosotros tuvimos la inmensa suerte de conversar con él en 25 Fotogramas, en una entrañable charla que nos hizo salivar y removió todos los jugos de la parte más cinéfaga de nuestro estómago. […] ”

    “Sayonara, Don Constantino”
    Turner Classic Movies
    [canaltcm.com]

    ” … Hay estrellas que no brillan en la pantalla … sin embargo, Constantino Romero es la excepción que confirma la regla … ”

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  47. Consuelo,

    ¡Qué reflexión más tierna, Consuelo! Ser padres también tiene mucho de eso (aunque no los gestamos ni parimos).

    Saludos,

    AG

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  48. Hoy es el día de la madre aqui. Y yo que me las doy de pasar mucho de estas fechas al final caigo en la trampa, me acuerdo, si es posible, un poco más de la mia,y de las que se quedan sin hijos, porque no han podido criarlos o no han podido tenerlos, de las que amaron y quisieron a sus hijos y estos han muerto o desaparecido.
    Me echó el brazo mi hijo por encima, hace dos días; y tuve que levantar la vista y ponerme de puntillas para darle un beso.
    Es este aquel bebé recien nacido sin cejas, sin uñas, aquel pedacito de carne de 2 Kilos y 400 gramos?
    En el fondo, Qué es ser madre? Toda una experiencia. Llena de satisfacciones y de sorpresas, y sobre todo de aceptación, de que la madre no es Dios. Y que ese hijo, por mucho que intentemos modelarlo(hasta sin quierer lo hacemos), es un ser unico, con su cabecita, y su corazón. Qué no podemos vivir su vida. Compartimos mesa , besos, enfados, risas, ilusiones, y así ellos los hijos van llenando su mochila para el día que dejen la casa y tomen su camino.
    Cuando fui madre, alguien me dijo, “Ya no volveras a dormir como antes” y eso es verdad, un hijo ocupa muchos pensamientos.
    Ser madre es tener la llave que pone en contacto la máquina.

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  49. Albertiyele,

    Buenos días,

    a ver si lo dejo bien claro: estoy en contra del castigo físico a cualquier ser humano y mucho más a los niños, indefensos ante la violencia de los adultos. ¿Tolerancia cero al maltrato a los niños? Por supuesto. Creo que es la única forma de erradicarla.

    Pero no has contestado a mi pregunta. Aunque lo haces indirectamente en un comentario posterior, respondiendo a Paco, cuando dices “ponerle una penitencia (sobre todo una que sirva para que se dé cuenta de lo que hizo mal), no es maltratarlo”. Parece una cuestión de sentido común, ¿verdad? Pero, utilizando uno de tus argumentos: ¿enviaríamos al abuelo dos horas a su habitación por sus malos modales en la mesa? Evidentemente no. En parte por respeto, pero creo que la cuestión fundamental es la que tú has mencionado para justificar las penitencias: no es nuestra responsabilidad educar al abuelo, nuestra responsabilidad es educar al niño. Y para educar al niño admitimos las penitencias. Yo soy el primero que aún, ¡ay!, recurro a ellas.

    Además, la realidad es más compleja. Hay niños, sobre todo preadolescentes, para los cuales esas penitencias son insufribles. Dos horas en su habitación, sin poder jugar a la play, se convierten en un suplicio. No digamos quitársela el fin de semana. Y te digo que si de mí dependiera, las haría desaparecer de la faz de la tierra a :-).

    Bueno, me voy por los cerros de Úbeda. Lo que quiero decir es que no nos parece mal ejercer otros tipos de violencia sobre los chicos, justificándolo con el argumento de tenemos que educarlos. Y hay veces que esa violencia, que a nosotros no nos parece tal, tiene efectos perniciosos sobre ellos, difíciles de valorar. Es un tema muy complejo para “hablarlo” en un blog. Creo que conversando, acompañados de un buen café y un croissant (lo siento, no consigo encontrar cruasanes ni mínimamente aceptables), que es lo que me pide ahora mismo el cuerpo, estaríamos de acuerdo en lo fundamental.

    Antes de terminar, creo recordar que este intercambio de opiniones empezó porque yo recordaba con cariño a un profesor que ocasionalmente recurría a muy leves castigos físicos para mantener la disciplina en clase (por cierto, con niños de primero a cuarto, no hasta octavo, se ve que la memoria me traicionó). Como ves, ese pequeño defecto no me impide recordarlo con afecto.

    Un saludo

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  50. Albertiyele,

    “Así como un día se empezó a poner en negro sobre blanco el maltrato a las mujeres, y tolerancia social cero con él, un día se empezará a hablar más seriamente del maltrato a los niños. Y nos horrorizaremos de las cosas que veíamos normales.”

    Muy bien dicho

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  51. Albertiyele,

    No hace mucho tiempo que la volví a ver yo.Era una peli británica ,creo que el protagonista era el de La naranja mecánica.Tremenda, tremenda.

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  52. Albertiyele,

    Pero estarás conmigo que detrás de un torta de mamá puede haber un maltrato y puede no haber maltrato alguno? En la ira implícita debe ir la cuestión.En cualquier caso siempre pensé que aquel adulto que maltrata físicamente, no digo yo a un niño, sino a cualquier otra persona ,es un delincuente o al menos así le llamo yo.

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  53. Paco,

    Yo estaba pensando en una película que vi, adolescente, en un cine club medio clandestino, y me impresionó entonces muchísimo: If
    Creo que era británica; al menos creo que trataba de una escuela británica (que son otros, también, que les pegaban a los alumnos. En las escuelas inglesas de Buenos Aires, que hay muchísimas, muy antiguas, fue una lucha conseguir que erradicaran esas prácticas, que resultaban totalmente inaceptables. Al final se terminó cuando les empezaron a caer demandas judiciales grandes como pianos de cola que cayeran desde el piso 14). :-/

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  54. Paco,

    :-))
    Mandar a la cama a un chico, ponerle una penitencia (sobre todo una que sirva para que se dé cuenta de lo que hizo mal), no es maltratarlo, Paco.
    Yo no fui, y no soy, una madre permisiva, ni que les disculpara (ni les disculpe) todo. La disciplina, el respeto a los horarios, la formación de hábitos (de estudio, de higiene, sociales), me parecen necesarios. Pero no hace falta pegar, ni maltratar. Hay que dedicarles tiempo, eso sí. Hay que estar allí, años y años. Y allí activamente: nada de seguir cómodamente sentada charlando con amigas mientras los pibes destrozan todo y nos hacemos las distraídas, o les pegamos un alarido de vez en cuando. Los chicos dan muchísimo trabajo. Si no
    estamos dispuestos a dedicarles muuuuuuuuuucho esfuerzo durante muuuuuuuuuchos años, mejor no tenerlos. Creo.

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  55. Bien nos vendría aquella película que vimos hace ya más de veinte años,FEN, con Hector Alterio y compañía.Aquellos antiguos alumnos que vuelven un día al Centro escolar en el que estudiaron .No la encuentro.Igual alguien lo consigue.

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  56. Consuelo,

    Ayer fui al cine a ver una película que NO recomiendo (horrible, un bodriazo), pero que muestra unas imágenes
    de Buenos Aires espectaculares: Constitución, el Río de
    la Plata desde la Costanera Sur, las calles empedradas de San Telmo o de Palermo, la cancha de Boca en un clásico con River (tiembla la Bombonera de una forma que uno no puede entender cómo no se viene abajo, y cómo esos 22 tipos pueden jugar a la pelota bajo semejante presión), las azoteas iluminadas del verano, donde cenan asado las familias y los amigos, las terrazas preciosas de los bares y los restaurantes, las heladerías..
    Pero es mala, tan mala la película, que la única explicación que le encontramos es que un danés se
    enamoró de Buenos Aires y quiso a toda costa hacer una película donde se viera preciosa a “su amada”. Aaaaahhhh con qué nostalgia salí del cine!

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  57. Albertiyele,

    ¡Cuántas veces mis hijos me han cogido en un renuncio! ¡Cuántas veces me han dicho ahora qué! ¿Y si te mandara a la cama ? Pero sólo servía para reírnos un poco todos.

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  58. Y algo que no dije ayer, y que creo que está en el origen de todo esto que digo hoy: me conmovieron enormemente los comentarios de Consuelo y del querido señor C (la mirada melancólica), sobre todo porque noté en ellos el dolor que todavía persiste. El dolor, la humillación, la rabia, las lágrimas de un chico al que un adulto maltrató y ningún adulto pudo o supo o quiso proteger. La infancia tendría que ser un límite infranqueable; al menos los niños deberían estar exentos de la crueldad de los hombres; tenemos el sagrado deber de proteger a los niños, todos los adultos a todos
    los niños. Al menos en eso podríamos los seres humanos ponernos de acuerdo.

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  59. Charly,

    La pregunta del millón tiene, por mi parte (modestísima, es sólo la mía), una respuesta que es otra pregunta, o una serie de preguntas. ¿Los adultos, como los chicos, también nos equivocamos a veces, no? Incluso hacemos cosas (“gamberradas”, podríamos llamarlas) bastante peores que las maldades de los chicos, creo. Y no hablo ya de delitos lisos y llanos, sino errores, cosas mal hechas: hacer esperar a alguien media hora en una cita, pasarnos con la velocidad del coche, andar en bici por donde no debemos, contestarle de malos modos a alguien por nada, porque estamos de mal humor o preocupados; insultar a ese que nos obligó a frenar violentamente, gritar en la calle y pasarnos el descanso de ls vecinos por allí mismo. Errores. Nada tan grave. ¿Mereceríamos un cachetazo? ¿Podría uno de nuestros hijos tirarnos del pelo, pellizcarnos un brazo, darnos un coscorrón, revolearnos un zapatillazo? ¿Por qué, pregunto yo, un padre/madre le puede pegar a un chico, pero el chico no le puede pegar al padre? ¿Es la edad la que le confiere dignidad a una persona? ¿Un nene merece menos respeto, y sobre todo menos cuidado y menos prudencia, que un adulto? ¿Y eso por qué? Yo creo, y es posible que me equivoque, por supuesto, que el hecho de que un grande le pegue a un chico es sencillamente un abuso. Un abuso de fuerza que aceptamos por una cuestión cultural. Pegarle al padre es un tabú, algo que nos repugna. Pegarle a un chico (que sin embargo está claramente en desventaja: no sólo es más débil físicamente, sino que ni siquiera puede defenderse “psicológicamente”, y encima tiene con ese adulto que le pega una relación de dependencia) está aceptado. Y maltratarlo psicológicamente también. Es común ver a padres/madres a los gritos con sus hijos por la calle. El verano pasado fui testigo de un maltrato horroroso a un chiquito en la playa, sin que le pegara nadie. Creo que lo conté aquí mismo, porque me dejó angustiada varios días. La playa estaba llena de gente. El nene tenía una cara de pena y de terror que no olvido, y nadie fue capaz de defenderlo, de poner coto a semejante cosa. Yo, que estaba a menos de medio metro, tampoco. Qué no hará esa madre en privado, si eso hace en público; qué vida de sufrimiento tendrá que aguantar ese chico hasta que pueda valerse por sí
    mismo.
    Así como un día se empezó a poner en negro sobre blanco el maltrato a las mujeres, y tolerancia social cero con él, un día se empezará a hablar más seriamente del maltrato a los niños. Y nos horrorizaremos de las cosas que veíamos normales.

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  60. Carmela,

    Ya ves, nunca podemos saber todas las consecuencias de nuestros actos. No depende de nosotros.

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  61. Paco,

    De acuerdo en todo contigo. Cuantas veces ya mayor me reí con mi madre recordando lo de la zapatilla, y lo de irse a la cama caliente, esa amenaza era continua.

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  62. Pepi,

    Yo también estudié con las Carmelitas de Santa Joaquina de Vedruna. No habia vuelto a escribir ese nombre desde que estaba en el colegio. Recuerdo monjas cariñosas y buenas, pero malas profesionales(entonces no lo notaba), pero sobre todo ese clasismo tan doloroso, sobre todo para mi que era de las pobres.

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  63. Charly,

    Una sobrina mía que ahora tiene dieciocho años, cuando era chica tenía la costumbre de salir corriendo y esconderse para asustarme (y bien que me asustaba). Una tarde, cansada de buscarla cada dos por tres, decidí esconderme detrás de un coche. Yo la veía, pero ella a mí no. Cuando salí de mi escondite la niña temblaba de miedo. Han pasado muchos años de aquello, pero aún no me lo he perdonado ;(

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  64. En el colegio de SAFA, mis hij@s tuvieron de tutora a la señorita Juani….Muñoz Molina. Las recogidas de notas y las tutorías nos las pásabamos hablando de su hermano, escritor al que admiro tanto, procurando ser la última para evitar las protestas de las demás madres y padres.
    Yo estudié en el colegio de las carmelitas de Santa Joaquina de Vedruna. En el colegio había niñas de “pago” y “gratuitas”con clases, patios de recreo y puertas de entradas distintas. Para poder estudiar el Bachiller teníamos que pasar a la parte de las niñas de pago y abonar las mensualidades o como en mi caso lograr por mis notas una beca, pero el dinero de la beca (4.ooo ptas,) ni lo veían mis padres, pués el día señalado íbamos todas las becarias con la hermana Josefa, a la caja de ahorros donde ingresaban el dinero y a través de la ventanilla, cada alumna firmaba el recibo, pero la monja al lado lo recogía. Así pude estudiar mi Bachiller, pero durante el verano trabajaba cuidando niños en los Chalets que había enfrente de mi casa, de los profesores del Instituto Laboral Santo Domingo. Las monjas daban un trato muy distinto a las niñas ricas de las pobres.

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  65. Consuelo,

    albertiyele,

    Queridas, es imposible justificar el castigo físico,al menos yo ,carezco de los argumentos mínimos para ello.Detesto esa falta de respeto al menor, esa falta de profesionalidad, esa falta de amor al niño, esa falta de recursos pedagógicos.
    Pero ojo…¡Cuidado con esa zapatilla de mamá,que a veces, da más risa que otra cosa! ¡Cuidado con esa colleja simplona que a veces da papa, la misma noche que está a nuestra cabecera hasta las tantas porque su niño tiene fiebre!¡Cuidado con esa dejadez pedagógica que nos da la confianza ,y que en un momento dado, nos hacer decir aquello de…pero este niño está tonto !Actos aislados que alguna vez he visto juzgar con demasiada dureza. Desaliños de nuestra conducta que duran una décima de segundo en la conciencia del niño y por los que no hay que llevarse las manos a la cabeza.
    Hubo un tiempo en nuestra educación, que el castigo físico era tal vez el único recurso didáctico que se conocía en aulas masificadas y con alumnos con la barriga vacía. Aquello fue detestable pero ojo…Algunos responsables políticos y eclesiásticos,a esta falta de educación, les llaman Educación Tradicional, y no les importaría volver a ella.
    Siguen con el axioma…”Una buena h_–tia a tiempo,les quita los humos al más pintado”,están ahí, se escucha a diario,incluso en la Pública.

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  66. Albertiyele

    Perdona, pero no sé qué he hecho con las letras de tu nombre en mi anterior comentario.

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  67. albertiyele,

    Buenas tardes, Alebertyele.

    Antes de entrar en materia, déjame que aclare un detalle. “Ir de rodillas al rincón” es una expresión muy ambigua que se puede interpretar perfectamente como tú lo has hecho: “obligado a andar de rodillas hasta un rincón”. No, lo que yo quería decir es que al rincón íbamos andando y nos arrodillábamos al llegar. El castigo consistía en permanecer arrodillado un rato, que debía de ser breve, cinco, diez minutos. No lo recuerdo humillante, como habría sido el caso de desplazarse de rodillas al rincón. Y la regla en la mano creo que sólo la probé un par de veces en los cuatro años que pasé en el colegio. Y te aseguro que no dejaba marca. Que nos daba flojito, vamos.

    Pero el fondo del asunto son los castigos corporales en la escuela. Ya dije que no los justifico. Y no lo hago de ninguna manera. Pero convendrás conmigo en que también en la maldad hay grados. No es lo mismo recibir castigos de forma arbitraria que bajo unas normas claras y fijas. Y no es lo mismo reconocer que has obrado de manera inapropiada para un aula que pensar que te castigan sin ningún motivo. En ese sentido utilizaba la expresión “castigo justo”.

    Y luego está el contexto histórico. La España de finales de los sesenta, principios de los setenta, proviene de una época construida a partir de la más horrible de las violencias, la de una guerra civil fratricida, seguida por una época de terror y eliminación sistemática de los “enemigos del estado”, que consigue cosas tan aberrantes como que la violencia se considere un instrumento perfectamente válido en todos los aspectos de la vida cotidiana. En España, en esa época, se consideraba normal que los hijos recibieran un cachete cuando hacían alguna trastada, en clase o en el cole. Y si te lo daba el profe, como comenta Paco, más vale que tus padres no se enterasen, no sea que ellos te diesen otro. En ese contexto, yo me siento afortunado porque mi profesor recurriese solo en muy contadas ocasiones a la violencia, cuando se consideraba normal recurrir a ella para resolver los problemas de disciplina en las aulas.

    De todas formas, como me gusta polemizar, te planteo una pequeña cuestión. Muchos padres, para evitar la violencia física, acaban recurriendo a la violencia psicológica, especialmente ante comportamientos inadecuados y recurrentes de sus hijos. Y la violencia psicológica puede tener efectos terribles en un chico. La violencia psicológica se puede ejercer de formas muy sutiles, a veces casi inconscientemente. Y ahora la pregunta del millón. ¿Mejor un cachete a tiempo o recurrir a la violencia psicológica? Y sé buena, no me respondas que ningún tipo de violencia o que quién decide cuándo es tiempo de dar un cachete.

    Saludos.

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  68. albertiyele,

    Por supuesto que no es normal que un padre o una madre le pegue a un hijo, pero ¿que era frecuente? Vamos que si lo era. En mi generación, desde luego. Y no lo digo por mí, afortunadamente, pero he visto a más de un amig@ señalad@ por el cinturón de su padre. Y nada de familias desestructuradas, que va; padres que eran médicos o abogados. Hasta un juez había entre ellos ;(

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  69. albertiyele,

    Hace un rato he visto un documental sobre Buenos Aires, qué ciudad, que avenida 9 de Julio, que barrio de La boca, y que comidas, ha salido un restaurante llamado creo “las Nazarenas” y un local nocturno “los Angelitos”. Me he acordado de tí. Qué ciudad tan bonita y tan grandísima.

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  70. albertiyele,

    Tampoco lo entiendo, abusar de la autoridad, del puesto. Y no solo ese usar la violencia física, es igual de dolorosa la ofensa de palabra.
    Y el caso es que ninguno estamos libres, al menos yo he caido alguna vez en la tentación de agarrar a mi hijo de un brazo, y contar hasta tres y frenarme a tiempo, y terminar dandole cuatro voces y hasta he soltado alguna frase que después me ha hecho arrepentirme, pero ya era tarde.

    Pero siempre me acuerdo de mi madre, las discusiones, y alguna zapatilla que vino volando, siempre con muy mala punteria, pero eran situaciones que iban escalando, no habia abuso de autoridad. Madre con problemas, hija complicada, todo enredado, amor que se convierte en lucha, y lucha que termina en lagrimas y perdones.
    La diferencia de esos enfrentamientos y la autoridad ejercida con crueldad la vi en el padre de una amiga mia porque con 13 años dijo que queria ir a la discoteca, sin más palabras,recibió la niña una bofetada delante de mi que no he podido olvidar, violencia ejercida “con derecho”. Cómo se puede luego querer a un padre de esos?

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  71. Paco,

    ¿Y por qué nos escandaliza tanto que un chico le pegue a la madre y no al revés? ¿Y por qué no soportaríamos que un alumno le pegue a su maestra/o, pero nos parece casi natural que los maestros les pegaran a los chicos (espero que eso ya no ocurra aquí, ni en ningún lado)? ¿Por qué razón, que no sea la ley del más fuerte, un adulto puede pegarle a un chico, y no al revés? ¿No se supone que los mayores debemos proteger y educar a los niños? ¿Qué clase de “educación” es la que se imparte a golpes (pero “sin abusos”, aplicados “con justicia”)? ¿Puede un adulto enseñar a 60 chicos de distintas edades en un mismo salón? ¿De quién, en ese caso, era la responsabilidad? ¿De los chicos, que eran claramente las víctimas de semejante desatino, o de los adultos? ¿Y a esos adultos, alguien les pegaba? Y si alguien efectivamente les hubiera dado unos buenos soplamocos por someter a los chicos a esa calamidad, ¿nos parecería justo, razonable, admisible?
    Hay afirmaciones que encierran unos razonamientos que yo no puedo entender, que sencillamente no me entran en la cabeza. Pero será un problema mío, qué sé yo.

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  72. albertiyele,
    No suelo ser yo persona que haya necesitado castigar a los alumnos,ni siquiera sacarlos de clase.No hay necesidad.Pero es verdad que yo guardé un enorme cariño a mi maestro de toda la vida. El que convenció a mi padre para que me sacara del pueblo, el que me hacía seguimiento de los estudios durante todos mis años de estudiantes.Pero también es verdad, el que en más de cuatro ocasiones me calentó la mano bien calentada. Ya sean por esas risitas que me han traicionado siempre, por llegar tarde del recreo por culpa de una pelota, por no ir algún día a rezarle el rosario en el mes de María…yo que sé.Y calladito eh! Si no quería que en casa me calentaran más.

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  73. Charly,

    “Alguna que otra vez con un castigo que pretendía ser ejemplar, como ir de rodillas al rincón, en casos muy extremos te podía dar con la regla en la mano. No justifico el uso de la violencia en las aulas, pero ninguno le guardábamos rencor por ello. No abusaba de los castigos y los aplicaba con justicia, con unos criterios claros que no dependían de su humor. De alguna manera, aceptábamos que el castigo era merecido,”

    Ooooooooohhhhhhhh!!!! ¿Qué viene siendo abusar de los castigos? ¿Y aplicarlos “con justicia”? ¿Cuándo merece un niño ser golpeado, u obligado a andar de rodillas hasta un rincón? ¿Y un perro? ¿Y un adulto? ¿Nos parecería igualmente más o menos justo que a un adulto se le aplicaran castigos físicos, golpes, “sin abusar”? ¿Cuándo es abusar? ¿Quién lo determina? ¿Y cómo?
    Los castigos físicos a los niños, con la excusa absurda de educarlos, son una cosa horrorosa y que parece que están naturalmente aceptados, como estaba aceptado hasta hace nada que un hombre le pegara a su mujer, o que un “amo” le pegara a sus esclavos. Protestamos airadamente si vemos a un oso o a un elefante maltratados en un circo; pero vemos normal que se golpee o se maltrate a un chico. Es horroroso. Madre mía. Ay, madre mía.

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  74. ¡Qué recuerdos! Nací al comienzo de los 60 y me he emocionado leyendo el artículo. Recuerdo a Doña Provi, mi primera maestra, una mujer guapísima, los labios pintados siempre con el carmín rojo. Nuestra época aquella de javier Anguís Saro, Manuel López Martínez, Ramón Garrido Martínez, Roque Martínez Baraba, etc. Nos dio clase Dña Provi y de vez en cuando durante la clase se acercaba D. Luis Molina. Recuerdo la última vez que los vi en Córdoba hace 28 años, viviían cerca de El Brillante. Recuerdo, recuerdo pero buenos. GRACIAS MAESTROS POR VUESTRA AYUDA.

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  75. Carmela,

    “Me ha gustado más que la ópera del padre.”

    Es que tú eres muy nostálgica y nada esnob.

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  76. Pablo el parisino,

    Casualidades: he pasado la mañana con El sombrero de tres picos. Hoy me he levantado nacionalista.

    Me ha gustado más que la ópera del padre.

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  77. Como no había entrado en el blog desde, creo, el día ocho, ha sido una agradabilísima sorpresa encontrarme con esta entrada.

    Yo, a mí pesar, no consigo recordar el nombre de mis primeras “seños”. Tendría cuatro años cuando mis padres me enviaron a un parvulario, regentado por monjas muy jóvenes, que en aquel entonces a mí me aprecian señoras de la edad de mi madre. Es decir, no muy jóvenes. Ellas me enseñaron a escribir y las cuatro reglas, pero no recuerdo sus nombres. Después, cursé primero de la entonces EGB en un colegio público de un pueblo de León. Guardo un oscuro recuerdo de un mal profesor del que ni sé ni quiero saber su nombre. En segundo curso me llevaron a una escuela privada, en el mismo pueblo, regentada por un único profesor que en una única aula impartía las clases a todos los alumnos, desde primero hasta octavo de EGB. Y seríamos en torno a sesenta salvajillos, todos chicos. Se llamaba Don Julián y guardo de él un magnífico recuerdo. A día de hoy, no comprendo cómo podía manejarnos a todos. Alguna que otra vez con un castigo que pretendía ser ejemplar, como ir de rodillas al rincón, en casos muy extremos te podía dar con la regla en la mano. No justifico el uso de la violencia en las aulas, pero ninguno le guardábamos rencor por ello. No abusaba de los castigos y los aplicaba con justicia, con unos criterios claros que no dependían de su humor. De alguna manera, aceptábamos que el castigo era merecido, aunque no nos gustara recibirlo, claro. Era un magnífico profesor que nos mantenía ocupados todo el tiempo a todos los alumnos, que explicaba con claridad y entusiasmo y que siempre estaba dispuesto a echarte una mano con lo que se te atragantaba. Estoy seguro de que todo lo que pude aprender después se lo debo a él.

    Un saludo

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  78. Igual es la edad que me vuelve resabiado, pero cada vez más cuando leo El PAÍS veo a un redactor joven copiando y pegando atículos de medios extranjeros y contenidos de internet sin levantar el culo de la silla…

    Los diarios de internet curiosamente también se construyen por afinidades políticas, digo yo que si son más dinámicos, baratos de mantener, y por lo tanto más libres, también podrían juntarse gente con distintas afinidades, para no reproducir la separacion por bandos de la prensa en papel.

    Bueno, no tengo ni idea de ese mundo, supongo que habrá otros condicionantes…

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  79. @AG

    Noooo, yo no hablé en ningún momento de Imanol ARIAS sino de URIBE. Pero es igual, lo importante es ese proyecto que tienes entre manos y que espero conozcamos pronto.
    Suerte y un abrazo ;)

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  80. Relacionado con esto que comenta mgc, yo tengo además mis dudas de que los funcionarios interventores, secretarios etc que son independientes por ley, y que son un contrapoder a los alcaldes, lo que en principio está bien, usen correctamente ese poder que tienen.
    Conozco casos en que realmente el funcionariado entorpece cualquier iniciativa . Es realmente dificil conseguir esa administración poderosa, independiente y eficaz, quien control al controlador?, aquizá sea pedir peras al olmo, no sé…

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  81. mgc,

    Hombre yo desde luego no entendí eso, si eso es lo que dice corrijo la valoración :-D.
    Yo creo que la administración de antes no hay por donde cogerla, un auténtico desastre. Lo que creo ,creo, que dice Antonio MM es que se creó una nueva administración con muchos mas dinero infraestrucura organismo snuevos etc y que se perdió la ocasión de hacerla mejor, mas independiente del poder político. No que la de los 70 estiviera bien, aunque claro, era más austera, a la fuerza ahorcan.

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  82. Carmela,

    Ignoro la cuestión que planteas, pero siempre me alegro de los contactos que establecemos. Un abrazo.

    Diego Ariza,

    No era yo, sino Carmela quien confundió a Boto con Arias. Yo me limité a deshacer el error.
    Es cierto que ando perdido, pero tampoco os perdéis gran cosa. La verdad es que estoy centrado en el borrador de mi libro de relatos “Cabos sueltos”, que aparecerá como libro electrónico en muy breve tiempo (espero). Soy muy inseguro y le esoy dando mil retoques, aligerando el estilo menos comprometido que requiere un blog, eliminando repeticiones… Lo curioso es que si empiezo otra ronda de revisiones de nuevo lo cambiaría todo.

    Bien saludos al anfitrión y a toda la peña, muy especialmente a nuestro jardinero poeta, José Carlos.

    AG

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  83. ” […] El anhelo institucionalista de convertir la enseñanza en ‘educación’, actualizando lo que en el alumno es potencial, sirve de guía al proyecto de Mairena de crear una Escuela Popular de Sabiduría Superior. Y como advierte el apócrifo maestro, ‘lo superior no sería la escuela, sino la sabiduría que en ella se alcanzase’ (468). Ello induce a imaginar que en la expresión ‘Institución Libre de Enseñanza’ pudiera haber acaso un equívoco, a saber, que lo libre no fuera tanto la institución como la enseñanza que en ella se impartía. […] ”

    Juan López Morillas (University of Texas, Austin)
    ” Juan de Mairena y Francisco Giner: La pedagogía del ‘Diálogo cordial’ ”
    Centro Virtual Cervantes
    cervantes.es

    CLXVI

    Viejas canciones

    II

    Ya había un albor de luna
    en el cielo azul.
    ¡La luna en los espartales,
    cerca de Alicún!
    Redonda sobre el alcor,
    y rota en las turbias aguas
    del Guadiana menor.

    Entre Úbeda y Baeza
    — loma de las dos hermanas;
    Baeza, pobre y señora;
    Úbeda, reina y gitana —
    Y en el encinar
    ¡luna redonda y beata,
    siempre conmigo a la par!

    Antonio Machado
    “Nuevas canciones” (1924)

    Casi remordimiento.
    …Valga la redundancia :)

    ” … los maestros eran todos seglares … ”

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  84. Una persona amiga, con la que compartí la experiencia de ver en directo, y a poca distancia, en un local de dimensiones reducidas, a Ute Lemper, me comenta así, y yo lo suscribo al 100%, el estilo de esta luminaria del moderno kabarett: “Es una cantante teatral: todo su cuerpo y toda su voz llevan a cabo una verdadera puesta en escena de un texto y una música potentes, sin fallos, en la que, paradojas de la interpretación, emerge un raro calor humano y una perfección de gestos”. La supuesta heredera de Marlene D. “interpreta” aquí dos hermosas canciones de Edith Piaf: “L’accordéoniste”, de Michel Emer, y “Polichinelle”, de Charles Dumont:

    http://youtu.be/fagNOKk-gao

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  85. Diego Ariza,

    Pues aunque la vi hace mucho tiempo recuerdo que me gustó. Miguel Ángel Solá está tremendo, como siempre.

    “La luna es mujer y es embustera, cuando tiene forma de “c” no está creciendo sino menguando”. ¿Esa frase sale también en el libro o sólo en la peli? Sinceramente no me acuerdo ;(

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  86. Alberto Granados,

    Si te refieres a Imanol Arias, no salía en Plenilunio.

    Un saludo y a ver si apareces más a menudo por aquí.

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  87. Carmela,

    A mí Plenilunio me dejó un raro sabor de boca. La película discurre muy uniformemente, sin la tensión psicológica que el libro transmitía. Me resultó un poco fallida, en mi asquerosa opinión.

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  88. Carmela:

    Imanol Uribe la dirigió, y sí, Juan Diego Botto fue uno de los protagonistas.

    Saludos.

    (¿Por qué siempre se quedan en espera los comentarios que le envío a AG?)

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  89. Alberto Granados,

    Imanol Uribe la dirigió, y sí, Juan Diego Botto fue uno de los protagonistas.

    Saludos.

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  90. Saiz de Marco,

    Don Lisardo, mi vecino, marido de doña Asunción, era profesor de la SAFA de Úbeda, pero de su Escuela de Magisterio, aunque también estuvo algún tiempo en primaria. Mi padre era compañero suyo.
    Saludos.

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  91. Carmela,

    Tengo la sensación de que el protagonista de “Plenilunio” era Juan Diego Botto, pero no sé con seguridad si Arias también participó e esa película.

    Un saludo,

    AG

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  92. Paco,

    Pues por eso digo que esa independencia que, según Antonio -si yo he entendido bien lo que leí-, se perdió en los 70-80, no creo yo que existiera antes. Porque antes era en el franquismo. Y, como tú muy bien has dicho, “¿Qué independencia podrían tener?Todos de la familia.”

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  93. mgc,

    Mi anterior comentario era para ti.
    Solo una cosilla más…Ambos, funcionarios y munícipes, procedían del mismo tercio,ya sea municipal,familiar o sindicato, a ambos oía el Sr Gobernador a la hora de nombrar el cargo¿Qué independencia podrían tener?Todos de la familia.

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  94. Paco,

    Pero si en aquella época quien funcionaba era Don Dedoncio.Era el dedo quien adjudicaba graciosamente las obras y lo que no eran obras ¿Dejarían de estar agradecidos determinadas empresas?Y no creo que premiaran las adjudicaciones con una cestita de Navidad.

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  95. mgc,

    En esa época no tuve responsabilidades municipales y no tengo yo datos constatados sobre el comportamiento fiable de unos y de otros. Ahora, historias he oído para escribir muchas páginas. Incluso de quienes asfaltaban los caminos de sus fincas con dineros municipales.

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  96. albertiyele,

    ¿Qué es de Morgana? ¿Se ha olvidado de nosotros? Me gustaban mucho sus intervenciones. :-(

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  97. Paco,

    Pero mi pregunta es, ¿los funcionarios de la época del franquismo eran más profesionales y estaban más alejados de la política, eran más independientes?

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  98. mgc,

    De hecho, en los contenciosos que hay contra los Alcaldes corruptos, hay junto a éstos, funcionarios con “el rabo encogido “,que decimos por aquí, y no es porque el Estado les robara sus competencias sino porque hicieron dejación de ellas.

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  99. mgc,

    Yo creo que los antiguos interventores y depositarios de los Ayuntamientos, que fueron conscientes de su deber y su responsabilidad, lo siguieron siendo con la llegada de los nuevos politiquetes y cuando llegó el momento de decir “alto que va la linde ” lo han dicho y los Alcaldes honestos,lo respetaron. Algunos, por la cuenta que les tenían.
    Ocurre que esto de la poca decencia ,arrastró no solo a políticos, sino, a determinados políticos y determinados funcionarios.Y digo determinados, porque a funcionarios y políticos decentes,de ambos partidos, los he conocido yo.

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  100. Diego Ariza,

    Yo una vez me hice pasar por militante de Euskadiko Ezkerra, para participar en una especie de debate sin público, en una oficina, con otra gente joven -yo lo era entonces-, para una empresa de prospección de datos sobre resultados electorales

    Fui por medio de un amigo periodista al que le habían encargado buscar militantes “enterados” de los distintos partidos políticos vascos y que pensó, con muy buen tino, que me vendría bien el dinero que pagaban, que era una pasta. Me recomendó que no dijera burradas y que recordara un poco las cosas que por aquella época decía Mario Onaindia para inspirarme. Y eso hice, sin problemas. Además, para curarme en salud, dije al principio que nuestro partido no era dogmático y que las tendencias y las opiniones personales estaban bien vistas, si eran constructivas.

    A la salida, tras recoger nuestros sobres con el dinero, yo le a dije a los ochos chicos la verdad, que no era militante de nada pero había ido por el dinero, que me hacía falta. Lo más gracioso es que otra chica, la de Herri Batasuna, y el del PSE-PSOE también confesaron el carácter mercenario de su militancia. Nos reímos bastante y acabamos todos tomando unas cervezas

    O sea que vete a saber de qué pie cojeaban aquellos de tu comida. Igual eran una banda de anarquistas

    :-))

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  101. albertiyele, creo que te conté que su madre no la dejaba hablar guaraní, aunque ella lo hacía a sus espaldas. Calculo que la veré bastante el próximo mes :)

    Nieves

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  102. pam,

    En la entrada anterior comentaste que te había gustado en “Todo lo que era sólido” cómo explica Antonio la necesidad de tener una administración y un funcionariado mejor y más independientes de la política y el cambio que se produjo en la administración de las décadas 70 y 80

    Este precisamente era un punto que yo quería comentar cuando leí el libro de AMM y luego se me pasó.

    Quizás lo comprendí mal pero me pareció entender que Antonio decía que, antes, la administración y el funcionariado eran más profesionales y más independientes de la política. Ya digo que quizás lo entendí mal pero me quedé atónita y me extragna que nadie haya comentado este aspecto. ¿En el franquismo los funcionarios eran más independientes de la política? No sé, quizás en el caso de que se la entienda como dicen que la entendía Franco, cuando recomendaba a sus ministros que no se metieran en política

    En mi propia experiencia y apelando a mis recuerdos, la administraciones municipales, por ejemplo, de la Margen izquierda del Nervión llevaron a la práctica un verdadero desastre urbanístico en las décadas 50, 60 y primeros 70 y se cargaron paisajes, ecosistemas y formas de vida, totalmente aliadas con constructores y gente que se enriqueció con aquel desastre y creó unas barriadas invivibles y feas de narices.

    Esos funcionarios, los arquitectos municipales, los aparejadores y toda una serie de gente que participaba en aquellos asuntos, ¿era profesional y mejor?

    En mi pueblo, por ejemplo, una de las primeras decisiones del primer ayuntamiento democrático fue echar a aquel equipo de gente -aunque luego creo que tuvieron que indemnizarles tras juicios- e intentar que los funcionarios encargados de los asuntos urbanísticos no trabajaran en contra de la gente y a favor de sus bolsillos

    Luego, sí, también sucedieron cosas terribles, en la transición y más tarde. Pero no creo que en el franquismo no hubiera corrupción municipal, por ejemplo, ni que los funcionarios de entonces estuvieran más desligados de la política o fueran más independientes de ella

    ¿Qué os parece a los que habéis leído el libro?

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  103. Qué entrada tan deliciosa y entrañable, de esas que realmente no solamente se leen, si no que se ven, se escuchan, se huelen, se oyen. Y es como ser partícipe de unas escenas muy frágiles y llenas de ternura. Gracias, Antonio.

    En nuestro Colegio Alemán teníamos español como lengua para alemanes. El profesor se llamaba Don Teótimo, que tampoco es un nombre muy corriente, o al menos eso me parecía entonces. Y la profesora de religión católica – pues también había clases de religión protestante – se llamaba Señorita Sixta. Es cierto. Los nombre de los maestros entonces eran bien curiosos…

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  104. Diego Ariza,

    En una de mis intervenciones quise hacer recaer lo acertado de los juicios de AMM en torno al auge de los nacionalismos y sus fuerzas pero ca…alguien terció con el tema del monarca y sus negocios y de nuevo el libro se perdía .Pero sí que me llamó la atención de la buena disposición del Coordinador en torno a AMM. Incluso ,ante una insinuación mía de encontrar cierta generalización en algunos comportamientos comentados y no acompañarlos de algunos datos-de los que tan amigo es antoniomm-me comentaron que en las reflexiones personales esa generalización es correcta y encontraban perfecto su modus operandi. No iba a ser yo quien rebatiera y menos el que perdiera un segundo en torno a la nostalgia.Pero sí es cierto que AMM fue tratado muy respetuosamente por personas que pertenecían en gran medida a la enseñanza.Incluso alguien comentó lo adecuado de llevar al aula ,el tema de la enseñanza de la Democracia .Yo creo que estuvo bien.

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  105. Diego Ariza,

    ¿Y por qué no repetimos con Imanol Uribe, que tan bien lo hizo, a mi entender, en “Plenilunio”?

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  106. zumo-de-poesia.blogspot.com,

    “Pessoa, para mí el poeta mayor de todos los tiempos y en todas las lenguas”.

    Y yo que creía que habías leído mucha poesía…

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  107. Cinco comentarios míos seguidos. ¡Parezco Marco! ;-)

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  108. En cuanto a los castigos o los malos tratos, tampoco hay que remontarse a los años 60 o 70. En los 90 un servidor se pasó medio curso de pie en una esquina de la clase por culpa de un maestro acomplejado y cabrón. Nunca me dieron un cachete, eso también es cierto. Pero con estos ojitos vi como otro profesor agarraba por el jersey con las dos manos a un compañero gamberro (la mano izquierda a la altura de la nuca y la derecha a la altura de la cintura) y lo lanzaba de cabeza contra una puerta. No paso nada pero si lo hubiera dejado en una silla de ruedas tampoco me hubiera extrañado). No eran maltratos sistemáticos y rutinarios pero algún capón sí que no era raro verlo hace poco más de 20 años. Felizmente parece que la cosa ha cambiado.

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  109. zumo-de-poesia.blogspot.com,

    Qué dirían los periódicos si el Parlamento de Cataluña aprobara una norma en la que cambiara el nombre del castellano por el de LCPTANF (Lengua Catalana Propia Traida de Allende Nuestras Fronteras) o alguna chorrada por el estilo.
    Este país no tiene solución.

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  110. Sap,

    Me gustaba Alfredo Landa por ese aire de pánfilo decente que daba a muchos de sus personajes. Y fisicamente también me parecía adecuado. Hombre, Gabino Diego tendría que engordar 30 kilos y encoger 30 centímetros porque Lorencito no me parece un hombre superior a la media en cuanto a la altura: “Se recuerda de pie, digno y sobrio a pesar del albornoz y las pantuflas, recibiendo noblemente en sus brazos a la muchacha, que era un poco más alta que él y le apoyaba la cabeza en el hombro al estrecharlo, mojándole otra vez la cara con sus lágrimas, …”
    Me gusta más Pepón Nieto, como dice Carmela, que Javier Cámara. Y de director, por que no, a Álex de la Iglesia.;-)

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  111. Paco,

    No tiene que ver mucho con tu comentario pero al leer que erais una docena de personas y que cada una tenía una forma diferente de ver la realidad (el que no ve salida, el que piropea a Franco, el que habla de la crisis de valores, etc), me has hecho recordar una reunión que para mí fue un punto y aparte a la hora de discutir de política. Desde siempre cuando yo discutía de política me interesaba intentar convencer a los demás de mis ideas o posiciones pero una vez acudí invitado por un profesor de la facultad con el que tenía y tengo amistad a una comida-reunión del PP de la comarca. Por supuesto acepté encantado: buena comida gratis y oportunidad de reirme un rato. Al dirigirme al restaurante pensaba que si surgía un debate debía intentar mantener la calma ante varias personas que me iban a “atacar” a la vez. Pero nada más lejos de la realidad. No abrí la boca más que para masticar. Me limité a ponerme los anteojos de científico social y observar. Desde el minuto uno se pusieron a discutir ferozmente entre ellos: unos eran más centristas, otros más extremistas, otros más españoleros, otros mediopensionistas,… En fin, que me marché de allí pensando “entre veinte personas del mismo partido no son capaces de ponerse de acuerdo en cuatro tonterías como para que yo intente cambiarle la ideología a uno sólo de ellos”. Y a partir de entonces no gasto más que la saliva justa y necesaria. Me sigue gustando debatir de política, como ya se habrá dado cuenta todo aquel que cometa la insensatez de leer mis comentarios, pero allá cada cual con su forma de ver la realidad. En fin, divagaciones mías…

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  112. Don José Vicente, director de la escuela, lo decía muchas veces: “El maestro en la clase es una fuente constantemente derramando agua, la labor del alumno es hacer de recipiente para intentar recoger lo bueno que viene de él”. Ya entonces, me dice un vecino de Jacinto, comprendimos que para salir del pueblo había que ser aplicado en los libros. Ser “destripaterrones” era duro en el invierno, mucho frío en las viñas recogiendo sarmientos o dando palos en los olivares. Los trabajos de verano en las eras igual pero al contrario, había que aguantar los calores de un sol sin piedad. Por ello, recuerda con agrado las tardes en el aula protegido de los vientos y los fríos copiando el significado de las palabras que venía en el diccionario, o dibujando los ríos de España y los sistemas montañosos. El vecino de Jacinto, ahora tiene un trabajo cómodo dentro de una oficina, recuerda con agradecimiento toda la enseñanza y la motivación hacia la escuela que aprendió de Don José Vicente…

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  113. El aroma intenso a lilas que envolvía el jardín junto al pedestal de la estatua es uno de los flash-back más imponentes que han quedado labrados en mi memoria adulta.
    Fue el primer mes de abril que mis gorila marrones de cordones pisaban este segundo colegio; la señorita Josefina insistía recordándonos que al mirar atentamente la esfinge de Isidro podríamos apreciar cómo el Santo inclinaba su cabeza a modo de educado saludo.
    Y así era. O al menos lo fue durante unos cuantos años. 
    Más o menos los que tardamos en trasladar nuestras inocencias infantiles hacia unas incipientes inquietudes adolescentes de observadoras naturalistas -ya con la jóven Margarita como tutora y profesora de Ciencias-. Nuestros ojos se abrieron a la evidencia de que el trampantojo lo protagonizaba el movimiento celestial de las nubes por detrás del Patrón de Madrid.

    Gran parte de los mejores recuerdos cromáticos, olfativos y otoñales que alberga mi memoria colegial proceden del jardín de este segundo centro (religioso -lo dirigen monjas de La Asunción-, concertado y en pleno barrio de Atocha) al que tuve la inmensa suerte de acudir. 

    ” … los maestros eran [casi] todos seglares … ”

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  114. albertiyele,

    En muchos aspectos Portugal es muy desconocido. En literatura la figura fulgurante es Fernando Pessoa, para mí el poeta mayor de todos los tiempos y en todas las lenguas (pero es, claro, una opinión personal). En narrativa los más conocidos son José Saramago y António Lobo Antunes, obviamente. Me han hablado muy bien de Eça de Queiroz y de Sa Carneiro, pero no los he leído. Aparte está la literatura popular, con el “fado” como supremo valor, algunas de cuyas letras son tan bonitas como las coplas andaluzas.

    La lengua portuguesa, por su cadencia y musicalidad, confiere a los escritores un estilo peculiar y característico, como se aprecia en los ya citados, siendo esto, en mi opinión, lo que a la postre diferencia a un escritor de un redactor.

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  115. zumo-de-poesia.blogspot.com,

    Cuando leí la noticia me pareció que le venía al pelo a “Todo lo que..” , tendrá que hacer un anexo al libro AMM con las nuevas tonterías que se siguen produciendo.

    Mas que nacionalismo (“periférico” como dicen algunos), creo que estos son los del PP (y otros) empeñados en cambiar la realidad a base de leyes, y “degradar” a lenguas minúsculas las variedades del catalán, que mal que les pese se hablan mas allá de la Autonomía.

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  116. Yo del colegio recuerdo especialmente a la hermana Itziar, la primera que me dio clase y con la que aprendí a leer. Era novicia aún, porque en la cabeza llevaba una toca blanca, en vez de la negra de las monjas que ya habían hecho sus votos y debía de ser muy joven. Tenía una voz muy dulce y unas manos muy suaves. Supongo que era una jovencita encantadora pero a mí -excepto por aprender a leer, que tenía muchas ganas, pues me daban envidia las risas de mi hermano con sus libros y revistas- no me gustaba nada ir a clase. Me inquietaba que, entre tantos de las otras alumnas, se perdieran mi abrigo, mi chaqueta o mi jersey. Me pasaba la mayor parte de las horas echando ojeadas al perchero y cada día me parecía un verdadero milagro que, a la salida, la hermana Itziar, como si fuera prestidigitadora, cogiera sin duda cada prenda y se la diera siempre sin error a su duegna. (No me funciona la egne, ay)

    No sé cómo pude aprender a leer con tanta angustia aquel primer curso. Después, no sé tampoco cómo, el asunto aquel de la adjudicación de los abrigos y las chaquetas se me fue olvidando. Y de la hermana Itziar, quizás convertida en una mujer mayor de voz ronca, nunca supe más.

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  117. MdlMar,

    Gracias a ti por informarme de un acto que se celebraba aquí al lado. Pero el mundo es un pañuelo que repetimos mil veces sin pudor alguno;resultó que el Director del periódico que lo publicaba era conocido mío de toda la vida y el Coordinador del acto,hermano de una compañera del Colegio con la que tomo café diariamente y que me vino ayer con la invitación.

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  118. zumo-de-poesia.blogspot.com,

    Efectivamente, una delicia. Gracias por traerlo. Me parece que Lobo Antunes sigue siendo un poco desconocido, no? A mí me lo “presentó” mi querida Mercedes (que aquí fue Morgana), y se lo agradezco siempre. Tengo una enorme deuda con la literatura portuguesa, que es también una gran olvidada, me parece.

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  119. Teresa G.,

    Entre la generación de esa Máxima, no sé si muy frecuente, pero no raro. Y más en masculino: Máximo. El hijo mayor de los Kirchner, que tendrá más o menos la edad de la de Holanda, se llama así. Tuve muchos alumnos Máximos y Maximilianos.

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  120. Diego Ariza,

    Es que para mí 30 años ya no son tantos, querido Diego. Hace 30 años ya había terminado la Facultad, ya estaba trabajando en un colegio de “allá ité”, donde el diablo perdió el poncho, en la otra Argentina, la Argentina profunda y guaraní, en la frontera con Paraguay, donde el invierno tiene un frío de lapachos, dice Teresa Parodi en este precioso chamamé (que le gustaría a la dentista de Nieves, por ejemplo):
    http://www.youtube.com/watch?v=Qhl_J0f_g_A

    Ay, era tan joven.

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  121. 5 SÍLABAS,
    .
    A mi juicio, tanto “Que se mueran los feos” como “Torremolinos 73”, ambas protagonizadas por Javier Cámara, son las dos mejores comedias que se han filmado en este país desde hace mucho tiempo.

    En otro registro, el Javier Cámara del primer “Torrente” también poseía algunos matices quesadianos muy interesantes.

    :-)

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  122. NACEN DOS NUEVAS LENGUAS

    Colegas, hay que protegerse porque una nueva epidemia psíquica de tontería amenaza con expandirse y volvernos aún más tontos (y ya es difícil).

    Resulta que el Parlamento Aragonés ha aprobado que en Aragón se hablan, desde ya, dos nuevas lenguas (hasta ahora desconocidas) que se llaman lapao y lapapyp.

    Toma castaña.

    La cuestión es que, como nadie ignora, en Aragón hay una zona donde se habla catalán, por la proximidad con las provincias catalanas.

    Pues bien, ahora el gobierno Aragonés dice que el habla de esa zona no es catalán, sino LAPAO. Esta palabra tan malsonante (se parece a “lapo”) es en realidad las siglas de Lengua Aragonesa Propia de Aragón Oriental.

    Y el LAPAPYP no es, pese a su similitud, el lenguaje de Liliput (el país de Gulliver), sino las siglas de Lengua Aragonesa Propia del Aragon Pirineico y Prepirineico.

    Chúpate esa mandarina.

    Todo el mundo (incluido el Tato, famoso amigo de Rajoy) sabe que esas hablas son variedades dialectuales del catalán, como lo son también el valenciano y el mallorquín, pero siguen diciendo mentecateces y, al igual que el estatuto valenciano otorga a la variedad de catalán hablada allí el estatus jurídico de lengua, pues en Aragón no quieren ser menos.

    La obsesión nacionalista (ese virus letal para el ser humano) sigue expandiéndose y nosotros, en vez de combatirlo eficazmente, nos dejamos dominar por él.

    Como en la canción, yo “sólo le pido a Dios que la idiotez no me pille indefensa”.

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  123. Sap,

    Sap, es transformismo de Javier Cámara ya estaba en “Que se mueran los feos”, y lo bordaba!

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  124. Consuelo,

    ¿Si viví algo de aquel miedo???? Era imposible no vivirlo, Consuelo. Todos, cualquiera, estábamos en peligro. Y todos éramos sospechosos. Pero había empezado ya a finales de los 60, y fue creciendo, creciendo, hasta que llegó a ser una cosa asfixiante. Y sí, tengo muchos amigos desaparecidos.
    Algún día, espero, lo charlaremos personalmente.

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  125. Saiz de Marco,
    .
    De niños creíamos que los hombres solo se ponían serios para reñirnos y por supuesto, que no lloraban como hacíamos nosotros.

    Pocas cosas tan desoladoras, desconcertantes y horribles para un niño que ver llorar a un hombre. Qué sensación de desamparo y hasta de vergüenza. Cuando a mí me ocurrió -no recuerdo cuándo ni quién fue- deseé esconderme, desaparecer. Aquello sí que fue un verdadero episodio de “pérdida de la inocencia”.
    ————————–
    “Campo, campo, campo,
    sobre los olivos
    los cortijos blancos.”

    ¿Cuántas docenas de poetas escribiendo día y noche son necesarias para destilar un mililitro de poesía como el que se concentra en las tres gotas de arriba?

    :-)

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  126. Muy buena tu descripcion de la infancia escolar, la comparto, asi la vivi, si, como en alguna novela tuya dices, otro signo de riqueza era la pronunciacion de las eses, ya que por el sur hablamos como hablamos, y si ademas los maestros llevavan corbata……….el colomo de la opulencia.

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  127. Diego Ariza,
    .
    Hum… Alfredo Landa en el papel de Lorencito Quesada… Me cuesta imaginarlo, no lo veo. Lo cierto es que dándole varias vueltas al asunto y jugando a ser el director de casting de la supuesta adaptación cinematográfica, encontrar un actor que se adapte a la visión que tengo del personaje me está resultando muy difícil.

    Imagino a LQ tirando a grande, gordinflas, de cara gordita, timorato y cobardón, de edad entre 35-40 años… No sé. ¿Aceptaría Gabino Diego someterse a una estricta dieta de sobrealimentación para ganar 30 kilos de peso?

    Javier Cámara también podría dar el tipo si ganara peso, se afeitara la barba, se quitara las gafas y se pusiera peluca. Le falta un poco de talla, pero podría valerme. Esta opción posee además la ventaja de que el actor está familiarizado con “la ciudad de los rascacielos” y ya que Antoniomm nos ha prometido por escrito en varias ocasiones que las próximas aventuras de nuestro héroe se desarrollarán en Manhattan (junto con la relación amistosa que une a ambos) me inclina a su favor.

    ¿Sugiere alguien otros nombres?

    :-)

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  128. Gracias por esta entrada que leo con la música de ayer.
    Qué maravilla es poder mantener la capacidad de evocar el pasado en todos los sentidos (oído, tacto, gusto, vista, olfato), y sobre todo, qué delicia atrapar esos instantes de la infancia, esa patria de cada uno.

    Y a propósito del entorno escolar, no sé si AMM ha hecho esta reflexión como guiño velado a la actualidad de la ENSEÑANZA PÚBLICA en España. Ayer fue día de huelga y protestas.
    Hoy sigo pensando que no tenemos “prescriptores” de la Enseñana Pública, con suficiente autoridad.
    Seguimos jugando a esconder a dónde llevamos a los hijos/as a escolarizar.
    Qué pelea tan estéril!
    ¿Para cuándo un pacto de estado sin más?

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  129. Paco:

    Muchas gracias por contarlo y plasmar así de bien Todo lo que (ayer) era sólido en el Ateneo de Badajoz.

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  130. ” […] Al cerrarse la puerta la habitación ha quedado en sombras, y ahora sólo me alumbra el hilo de luz que viene del comedor y se desliza afiladamente hasta los pies de la cama, pero en la ventana hay una noche azul oscura y por sus postigos abiertos viene un aire de noche próxima al verano y cruzada desde muy lejos por las sirenas de los expresos que avanzan bajo la luna por el valle lívido del Guadalquivir y suben las laderas de Mágina camino de la estación donde él, Minaya la está esperando ahora mismo […] ”

    Antonio Muñoz Molina
    “Beatus Ille” (Seix Barral, 1986)

    A propósito de emotivas escuelas de latín en Mágina y de nombres con solera.

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  131. queca,

    Sin duda. Yo hablo de lo que conocí. Mi hermano estuvo con maestros y creo que tambien tiene castigos que contar.

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  132. queca,

    desde luego… aunque no te creas que eramos tan niños… estuve yendo hasta COU o incluso primero de carrera.

    Recuerdo que siendo monitor de campamento nos dieron un toque los curas porque eramos demasiado frívolos, que no sacábamos nunca temas trascendentes. Habíamos estado en Caín, donde la Ruta del Cares y nos sugirieron que a la vuelta habláramos de El Proyecto Hombre (justo nos habíamos encontrado con una persona que trabajaba en esa ONG en ese pueblo de León, de hecho yo colaboré con ellos varios años). El caso es que empezamos con buenas intenciones, pero a los cinco minutos ya estábamos montando El Proyecto Mujer, de rehabilitación de prostitutas de lujo… no había manera, era un campamento de verano, no un curso de filosofía :-)

    Un abrazo.

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  133. Manuel Couceiro,

    A la edad que se planteaban era imposible la idea de trascendencia en el momento de alegría de vivir que es la infancia.Por eso no recordamos los contenidos, rebotaban…

    :-)))

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  134. Sap,

    Ese Manolo La Nuit,paseando por la playa de Torremolinos diciendo No a todas las que le pedían sus favores,era un gustazo. Tal vez distinto de ese Landa de Delibes que como un perro rastrea la perdiz,pero un lujo de actor.

    http://www.youtube.com/watch?v=fsScA8U417g

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  135. mgc,
    .
    Debe ser un fenómeno urbano, pues me ocurría lo mismo, identificar las casas con las ‘clases acomodadas’ y los pisos con la plebe. Claro que las casas de la ciudad poco tenían que ver con las referidas por Antoniomm.

    En cuanto a los ‘ejercicicos espirituales’ por los que preguntas, participé en ellos en dos ocasiones, ambas dirigidas por un salesiano conocido por el Carahuevo. A mí todo aquello me pareció poco serio, pero sobre todo aburridísimo. Me sirvió para comprobar cuánto mal podía llegar a causar el Poder Negro por lo suave.

    :-)

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  136. Ayyyy, también yo vivía en una casa de pueblo y cómo envidiaba a los que vivían en un piso. Vivir en un piso era además una sensación de modernidad, eran nuevos y con alicatados que llegaban hasta el techo y “sin remiendos”, que las casas viejas eran como ésas prendas muy usadas, que a la vejez, había que echarles “pedazos” para seguir usándolas, pero que ya quedaban feas y viejas. Sin embargo, ahora que vivo en piso, añoro, supongo que engañosamente, mi casita de la infancia.

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  137. mgc,

    “(Por cierto, y entre paréntesis, ¿habéis estado de ejercicios espirituales alguno de los que estáis por aquí? La cosa tenía tela)”

    Durante muchos años fui a Nanclares de Oca con los Menesianos a las Pascuas, 4 días en semana santa encerrados en algo parecido a ejercicios espirituales. Debo decir que me lo pasaba muy bien y que básicamente íbamos todos a lo mismo: a ver a los amigos y a ligar. Los recuerdo con mucho cariño y la verdad, sobre el contenido religioso, no recuerdo mucho y todos los que íbamos, con los que sigo estando muy en contacto, nos hemos casado por lo civil, no hemos bautizado a nuestros hijos y ninguno somos muy religiosos… qué curioso. Eso sí, creo que la mayoría somos buena gente y tenemos unos valores éticos muy marcados.

    Un abrazo.

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  138. Paco,
    .
    Me ha pasado con Alfredo Landa que tras el empacho del landismo y reivindicarlo como el actor “serio” que descubrimos en ‘El crack’, ‘Los santos inocentes’, etc… vuelvo a quedarme con el Landa que en calzoncillos, perseguía suecas correteando por los sofales.

    El Landa del desarrollismo, Torremolinos y del trinomio paella+sangría+playa, me parece ahora más auténtico, más original, más valioso que el otro Landa.

    :-)

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  139. Ayer se celebró en el Ateneo de Badajoz una charla-coloquio sobre la obra de AMM,”Todo lo que era sólido “. Un repaso a la cruda realidad de nuestro país que lejos de parecer sólida como parecía,ha demostrado su endeblez y debilidad,dejando relucir una sociedad desarticulada y a la deriva.
    Coordinó el acto, un profesor de historia ,que durante cuarenta minutos, dio a conocer la obra a la docena de personas que estábamos en el pequeño salón de actos del Ateneo.Presentación que entiendo muy digna y muy parcial al no entrar en consideraciones en principio subjetivas.
    Posteriormente fuimos interviniendo en un primer turno de comentarios,más que de preguntas.
    El personal interviniente eran fervientes admiradores del contenido expuesto por el Coordinador pero solamente cuatro de los presentes , declaran haber leído el libro y hasta el mismo Coordinador comenta no conocer otras obras de AMM. Esto me produce cierta desazón al entender que no es juzgable la obra sin conocer al autor un poco más en profundidad.
    Hay quien no entiende nada de la obra y cree que el libro es una especie de desencanto democrático, que los político son todos iguales y que nos han llevado a esta desastrosa situación. No ve salida porque ésto de la lectura es cosa de cuatro y que no llegaremos a parte alguna.
    Hay quien nos dice que antes nada era sólido,incluso llega a comentar que la escasa solidez que hubiera la comenzó Franco con el Fuero del Trabajo y el Fuero de los Españoles, es más, llega a comentar que todas estas rebeliones cívicas no conducen más que al totalitarismo. El personal de la sala prefiere no comentar el comentario.
    Hubo también la clásica participación del señor que nos recuerda la crisis de valores permanente y nos dice que hemos estados todos , sordos y ciegos sin querer darnos cuenta de lo que se nos venía encima invitándonos a todos a la reflexión.
    En el turno de respuesta el Coordinador deja de ser parcial y se convierte en un AMM de quien defiende su honestidad profesional y personal y de quien reconoce lo tardo que también él confiesa que estuvo en darse cuenta del problema.
    Hay varios interviniente que dicen no entender eso de “rebelión cívica”,lo ven como una propuesta vacua sin concreción alguna.
    La última parte del acto, el personal navega por la crisis económica,la falta de democracia, las ONG y dialogar sobre el futuro próximo que nos espera.
    El Coordinador sigue relacionando las intervenciones con el libro de AMM y a las más de dos horas de haber comenzado el acto,todos nos felicitamos de haber dialogado tan amigablemente de la situación a través de esta obra de AMM.

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  140. Consuelo,

    Yo estuve en colegio de monjas y jamás vi poner la mano encima a nadie. Y mis hermanos en la escuela pública si recibieron y vieron algún que otro palmetazo.Hablo de finales de los setenta hasta principio de los ochenta. Era una forma de educar no solo de los colegios religiosos ¿no?

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  141. taganana.wordpress.com,

    Al encanto de los textos de Lobo Antunes se añadía la estupenda traducción de Mauro Armiño, que conservaba la melodiosa melancolía natural de la lengua portuguesa. Por desgracia Mauro Armiño ya ha fallecido.

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  142. Aunque a veces entro en esta página, es la primera vez que comento. Me he decidido tras leer el nombre de don Lisardo. Don Lisardo no sólo era profesor de la SAFA de Úbeda, sino que también fue director del colegio “José Antonio” (actual “San Juan de la Cruz”) de Baeza, a unos 9 kms de Úbeda. De niño yo estudié en ese colegio. Recuerdo a don Lisardo como un hombre alto, delgado, elegante y algo enjuto (yo entonces lo veía así). Don Lisardo viajaba en coche diariamente de Úbeda a Baeza (ida y vuelta) y aprovechaba para llevar y traer del colegio a unos compañeros míos que vivían en el campo, en un lugar llamado El Encinarejo (porque había encinas). Una de estas encinas aparece en un famoso poema de Machado:

    Campo, campo, campo,
    sobre los olivos
    los cortijos blancos.
    Y la encina negra,
    a medio camino
    de Úbeda a Baeza.….

    (A Machado, cuando vivió en Baeza, le gustaba muchos días ir andando de Baeza a Úbeda.)

    Recuerdo cuando murió don Lisardo. En Baeza pusieron autobuses para que los niños (yo entonces tendría 12 años) pudiéramos ir al funeral, que tuvo lugar en el recinto de la SAFA de Úbeda, al que Muñoz Molina alude en su texto. En aquel funeral vi a varios de mis maestros (don Francisco, don Manuel, don Alonso, don Juan José…) llorando, y me impresionó mucho. (Yo que creía que llorar era cosa de niños y resultaba que ¡los maestros también lloran!).

    En fin, son recuerdos anodinos y triviales, pero no he resistido la tentación de compartirlos.

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  143. Es verdad lo de los nombres raros de los maestros. Yo tuve dos, en el Instituto de Calatayud, que se llamaban Abundio y Tirso. Don Abundio y don Tirso. Tenían el don tan pegado al nombre que estuve varios años pensando que el nombre real era Donabundio. Me ha gustado lo de “linterno”…

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  144. Tendrían que escribir un libro a medias Muñoz Molina y Millás (en su libro El mundo). Ambos, narran su infancia con una musicalidad deliciosa. Sería un fantástico libro.

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  145. albertiyele,

    Me sumo a la lista, Alicia, de cuantos experimentaron la violencia física en sus primeros años escolares (en mi caso, 1958-64). Como han contado algunos comentarios en este Instante, el recuerdo de la escuela no es, tampoco en mi caso, nada grato, y eso que mi experiencia se enmarca en los mejores colegios y centros de mi ciudad. Es más, mi huída de las matemáticas, que influyó tanto en mi vida, fue consecuencia de las bofetadas que poco menos que a diario me dispensaba el profesor sin que nadie reparara sobre mis dificultades para el razonamiento matemático.

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  146. Acabando “Todo lo que era sólido” y pensando en la ceguera de la prensa, (bueno, la ceguera de “EL Pais” en ese caso) se me ocurre si habrá alguien que diga ya, no dentro de unos años, lo que todos intuimos, que el corrupto es el rey y no el pringao de su yerno, al que le van a hacer pagar la ingenuidad de meterse en esa casa y hacer lo que hacían todos.

    El otro día escuché a un tertuliano decir que lo del 23-F del rey fue lamentable, por fin! tardamos 30 años pero se empiezan a decir cosas…

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  147. Gracias Antonio por expresar tan bien mucho de lo que otros sentimos. Mi madre, como Doña Provi, acaba de morir y mis recuerdos de la infancia en mi pueblo manchego se han intensificado. En mi pueblo los “señoritos” eran aquellos que nos parecían ricos. Tuve unos estupendos maestros que tanto han influido en que yo haya dedicado mi vida a estudiar y a la ciencia. Doña Filo, doña Julia, don Andrés. Gracias a ellos y a todos los maestros que contribuyen a hacer mejores personas. Y ….yo fui “linterna” durante bastantes años. Me encanta el término porque también podría indicar que llevamos luz a algún sitio en algún momento.
    Te sigo siempre
    Un abrazo

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  148. Sitani,

    A mi si me pegaron, y eso las monjas!
    Pero peor eran los castigos, aquella esquina, horas y horas, y la lista, guapa, buena de la clase tenia el derecho de venir a tirarnos de las trenzas cuando la monja se lo pedia.

    Pero lo que más me dolia, lo que tengo guardado y no puedo olvidar era ese hacerme de menos, a mi, y a tantas de las pobretonas del pueblo. Reirse de nuestros zapatos, o de nuestro pelo, o de ese jersey que es verde y con el pantalón rojo me hacen parecer una ensalada. Esa manera de pisotear a un niño, y provocar la risa de los compañeros.

    Al final llegar a casa y ver que mi madre no podia hacer nada por sacarme de esa situación,y que me consolaba diciendo, tu no te preocupes “que torres más altas se han caido” .
    Con el tiempo he sido amiga de muchas de aquellas niñas elegidas de mi clase, y recuerdan los detalles, pero con 7 u 8 años, ellas tampoco sabian que las monjas se equivocaban con aquellos castigos, ellas no los recibieron, veian el mundo con otros ojos, con otro estómago y sin duda desde otra perspectiva.
    Algún día en España se haran públicos tantos y tantos abusos en colegios religiosos, como esta pasando en el resto de los paises con un pasado católico, apostólico, romano.

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  149. Paco,

    Otro más a la lista! recuerdo las locas películas del destape, y las obras maestras también. Era un hombre cercano, era como un vecino que te cae bien. Lo siento, hay muertes que te sientan como una espinita atravesada.

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  150. Estudie en un colegio de monjas carmelitas de la Caridad, clasistas ellas como tenia que ser en la época franquista, yo era niña pobre, que recibia además la ropa que ellas daban a mi madre, ropa que era de otras alumnas, ricas, queridas, guapas. Todas de familias de derechas, en un pueblo de Castilla, los de izquierda solian ir al colegio de maestros, no de monjas. Mi madre me llevo al de las carmelitas porque estaba a cuatro metros de mi casa. Con 6 años tuve a la hermana Josefina, que me enseño a leer, luego la hermana Dulce, la hermana Antonia, la hermana Maria del Carmen(que mal era), la hermana Petra en quinto, la hermana Dulce(otra dulce que me amargo la vida, intima de Maria del Carmen)la Hermana Teresa en septimo y octavo. La hermana Teresa que tuvo tanta paciencia conmigo, con mis 13 y 14 años impuse mi voluntad de recibir clase de Formación Sexual. Recuerdo el librito, que era más que nada una especie de follete, tenia el color rosa, y ella se ponia roja cuando lo empezaba a hojear. Creo que no aprendimos más que aquello de la fecundación. Sé que yo insistia con Darwin y los monos, y ella con Adan y Eva. Fue una monja muy buena, me consoló muchas veces. El colegio era mi refugio, y ella lo sabia. Fuí feliz aprendiendo, recuerdo miles de detalles. Fue allí sin duda donde conocí eso de las clases sociales, algunas monjas eran descaradas en su trato, qué poco corazón.
    Cómo lloraban cuando se murió Franco! Lo mismo que el alcade(durante toda la infancia fue el mismo) el farmaceutico, el notario, el cura, el de la vaqueria, y el del supermercado Ximenez de Cisneros.

    Sin duda estoy traumatizada. He llegado a soñar esta noche que me encontraba por fin con alguien que no queria volver al lugar donde nació, que me entendia.

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  151. albertiyele,

    Alicia, estos días, con eso del trabajo que ha tenido que hacer mi hijo para el Instituto, sobre las Madres de la Plaza de Mayo, me he acordado mucho de tí. Intento situarte en aquel tiempo, a finales de los 70. Viviste algo de ese miedo? conociste de cerca a familias que hubiesen perdido a sus hijos? Se hablaba de eso en tu escuela? en tu casa?
    He leido en estas semanas también dos libros sobre la transición española, y me impresiona que los recuerdos son tan nítidos que parece que veo todo en una pantalla y estoy allí como actriz secundaria. Qué afan de intentar cambiar el mundo tenia en aquel tiempo! fueron dos o tres años de verdadera militancia, no a un partido, sino a un proceso de cambio, de una manifestación a una reunión, de una sentada a un aplauso.

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  152. Una preciosidad la entrada de hoy, ¿quién dijo algo así como que la infancia era nuestra verdadera patria?

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  153. … Y durante muchos años, quizás toda la vida, cada vez que oí hablar de la divina providencia (expresión aprendida en SAFA y leída en aquellos libros de la Historia de la Salvación con dibujos de Abraham e Isaac, Caín y Abel, Jesucristo y el Espíritu Santo) invariablemente viene a la mente la imagen de Doña Provi.

    Qué lujo es poder leer una entrada que te regala una evocación tan afilada de los escenarios de tu propia infancia.

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  154. En las sabrosas y divertidas escenas de “Amarcord” en las que Fellini nos muestra aquellos profesores de la época fascista, algunos seguro queimprovisados y todos caricaturizados, no deja de tratarlos con cierta ternura y afecto, sobre todo enfrentados a algunos líderes desalmados del alumnado. No dejaremos de sonreír aunque veamos estas pinceladas costumbristas docenas de veces .

    http://youtu.be/aMvGTiU1o0o

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  155. Hoy, concentración por la mañana y mani por la tarde, y ahora vuestras palabras…Esto me ayuda a reconciliarme con el mundo.
    Y los recuerdos de la escuela primaria…
    Yo no recuerdo que me pegaran en la escuela, pero al leer la entrada de hoy sí recuerdo una ocasión -allá por los años sesenta en mi pueblo- en que la maestra a medio día se fue a su casa a almorzar y nos dejó a todas las niñas encerradas en la escuela por no sabernos algo que nos había preguntado. Según recuerda mi madre, allí pagamos justas por pecadoras y ella y otras madres tuvieron que llevarnos un bocadillo para sustentarnos antes de retomar las clases de la tarde.

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  156. Murió hoy Alfredo Landa.Escuchaba la noticia esta tarde mientras viajaba y tuve la sensación de que otra línea de sombra estaba traspasando.Buen actor eh!

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  157. Teresa G.,

    Querida Teresa, dado que acabo de llegar y no he cenado,dado que había prometido a mi señora que según llegara le iba a recitar una trova junto a su trompa de Eustaquio por aquello de haber estado toda la tarde fuera,prefiero dejarlo para mañana. Además, ya algunos compañeros lo saben , yo a partir de estas horas no soy nada y Morfeo tiene que hacerse cargo de mi.Mañana tempranito te cuento.Está prometido.

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  158. Ir a la escuela fue para mí una experiencia desoladora, decía Glenn Gould, en mi caso el periodo escolar fue un castigo. Los maestros no merecían serlo y, aunque no he olvidado sus actitudes, no recuerdo sus nombres. En cambio guardo por su rareza el de Atilano, un bedel tan delgado como alto, con el pelo escaso y repegado a un cráneo cubierto de diminutas costras blancas, montado sobre un cuello muy largo y lleno de tendones, con la nuez permanentemente descarnada por un afeitado contumaz. Llevaba siempre un guardapolvos caído de hombros de un gris azul muy triste que le quedaba corto de mangas y apenas hablaba, excepto cuando sin avisar o tocar antes de hacerlo, abría la puerta del aula anunciaba la gravedad de su misión: “Ozonopino” decía y el maestro de turno asentía con la cabeza mientras se retiraba hacia el encerado y aquel hombre que parecía construido con palos, pasaba entre las filas rociándonos con aquella lluvia misteriosa que anulaba el olor a lapicero, a polvo del patio y aquellos primeros de nuestros propios cuerpos, dejando en su lugar una frescura milagrosa sobre la piel y un profundísimo e inolvidable perfume a pinar que nunca volveré a encontrar.

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  159. Paco,

    ¡¡¡¡Por fin!!!!!! :-)) Cuenta, cuenta…

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  160. Hoy he asistido -acabo de llegar- a una mesa redonda en el Ateneo de Badajoz. Tema: Todo lo que era sólido. Tiempo: 2 h. 20 min.
    ¡Jesús, Jesús!

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  161. zumo-de-poesia.blogspot.com,

    Totalmente de acuerdo. Tengo en mi cuaderno apuntada una cita de él sobre los músicos, que de hecho me sirvió para empezar hace ya un año el blog:

    http://taganana.wordpress.com/2012/05/27/chopin-y-los-autobuses/

    y la cita dice así:

    “…me asombraba que tocasen con los ojos cerrados, sacudiendo la cabeza en estado de éxtasis, y que, al acabar, regresasen despacio de regiones celestes, con las manitas suspendidas, pestañeando felicidades prolongadas, de vuelta a un mundo de sopas de espinacas, cajones combados y autobuses repletos que la ausencia de Chopin hacía inhabitable”

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  162. Eso de los nombres raros de los maestros lo atribuía yo a que provenían de otras regiones, pero veo que estaba equivocada. Digo esto porque los maestros que conocí durante años no eran de aquí. Poca gente se dedicaba entonces a la enseñanza en una zona tan industrial como esta y sin apenas facultades universitarias. En mi familia o en mi vecindad los nombres eran “los de siempre”: Joaquín, Juan, Maribel,Pedro, Ignacio, Mari Carmen, Francisca, José Manuel… A ellas las llamábamos señorita y a ellos les poníamos el don delante del nombre. Era un tratamiento de respeto, como el levantarse del asiento en clase cuando llegaba. La señorita Elisa fue una de mis primeras maestras. Mayor, bastante mayor. No es que la viera yo así debido a mis pocos años, pues recuerdo que tenía la espalda encorvada y andaba con cierta torpeza, su cabello era muy blanco y llevaba un moño, solo frecuente en las mujeres de edad. Además, su bata era negra, la única bata negra que he visto en mis años escolares. Fue ella la única que me dio una torta por alguna tontería que hice en clase, pero me pareció normal porque era una mujer buena y paciente y sé que me estimaba. Cuando finalizaba la tarde, se acercaba al armario donde guardaba un frasco de colonia. Se frotaba la frente con aquella “agua bendita” que la aliviaba de la guerra que le habíamos dado.

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  163. albertiyele,
    .
    Mira, Albertina; mi amigo Paco tenía una tía que vivía en Estados Unidos y juraba que ella le había contado una vez que vino a España a visitarlos, que en el lugar donde vivía había canales de televisión donde solo emitían dibujos animados. Aquello nos pareció asombroso, increíble.

    Pues de la misma categoría fue mi incredulidad y sorpresa cuando al acabar el ciclo escolar e ingresar en la Universidad Laboral, nos informaron, a mí y al resto de compañeros que veníamos del mismo colegio, que allí “no pegaban”.

    Para nosotros, la manera de evaluar maestros era si estos pegaban mucho, regular, poco o nada. Por extensión, el colegio fue un lugar, no donde se iba a aprender, sino donde se iba a pasar miedo. Claro que tendré que indicar, para ser justo, que todo se suavizó en cuanto comenzaron a llegar las nuevas hornadas de maestros jóvenes, que nada tenían que ver con aquellos dinosaurios asilvestrados, paramilitares y crueles. Con todo, el único medio que tuvieron los jóvenes de librarse de la tutela de la rancia nomemklatura, fue esperar que los fueran jubilando.

    Por todo ello y dado el carácter del Instante de hoy, quisiera nombrar la excepción y honrar el nombre de don Antonio Juárez, el único maestro que durante el curso 1973-1974, supo ilusionarnos e inculcarnos el placer de aprender.

    :-)

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  164. Yo creo que hay Instantes e Instantes.El de hoy es mágico.Mi homenaje a Don Alfonso Coronado,mi maestro.Pago aquella furgoneta que nos llevó a Almendralejo a examinarnos de una beca que llamaban del PIO y que nos enganchó a unos libros durante diez años.De menudo pozo nos sacó!

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  165. ” […] Que se abriera un instituto de Enseñanza Media en Úbeda, que se rompiera el monopolio eclesiástico en la educación secundaria en una ciudad como ésta, que hubiera profesores de primera categoría, catedráticos y agregados de instituto, eso fue un cambio social y cultural de una importancia radical. […] ”

    “Antonio Muñoz Molina: El instituto es donde una persona se hace ciudadano”
    Artículo de Alberto Román (9-junio-2012)
    ideal.es 

    ” […] The Platform for the Defense of Public Schools, which groups together students, teachers and administrative staff, called the strike to protest austerity measures which they say are running down the state school system. […] ”

    Ciaran Giles. Associated Press
    “Spain Education Sector Hit by Strike Against Cuts”
    abc News (may 9, 2013)

    ” […] Como la salud y la educación de las personas son más necesarias que el entretenimiento o que el adoctrinamiento político, habría que cerrar las innumerables televisiones oficiales antes que reducir un céntimo los presupuestos de enseñanza o los de sanidad. Y no debería importar que alguien fuera de izquierdas o de derechas o españolista o separatista para escandalizarse por igual de que se gaste mucho menos dinero en investigación científica que en fiestas patronales o en subvenciones a partidos de fútbol, a corridas de toros, a procesiones religiosas. […] ”

    Antonio Muñoz Molina
    “Todo lo que era sólido”

    Mesura, valentía y reconocimiento.
    Preparar un cóctel así requiere una dosis especial de esfuerzo y unas cuantas de maestría.

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  166. mgc,

    Habrá sido un acto interesante, sin duda. Leí hace un par de semanas una larga entrevista en el periódico. Creo que era a dos páginas, y sentí deseos de leer su novela. Pienso que es uno de los intelectuales vascos más discretos y diría que es un hombre elegante, en el sentido más amplio de la palabra. Me gustó mucho la entrevista, ya digo. Ahora estoy releyendo “La impaciencia del corazón” ,de Stefan Zweig, después leeré un libro que me ha regalado una amiga muy querida y el siguiente, “Martutene”. Y gracias por acordarte. ¿Y dónde está Gaspard?

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  167. Teresa G.,

    Hoy he estado en la presentación de la novela “Martutene”, traducida al castellano, de Ramón Saizarbitoria, aquí, en Bilbao. Me he acordado de ti y de Gaspard, porque pensaba que os interesaría. Yo la acabo de leer, ayer terminé, y me ha gustado muchísimo. En la presentación lo he pasado también muy bien, porque Saizarbotoria ha estado magnífico. Con ese sentido del humor tan particular, y sus reflexiones y sus temas

    ¿Lo has leído en euskera? ¿Vas a leerlo? ¿Qué has oído?

    En el caso de que no lo hayas leído, te lo recomiendo y también a Gaspard y al resto de los co-blogueros

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  168. La primera vez que lei “Los misterios de Madrid” pensé que, si se llevara al cine, el actor ideal para encarnar a Lorencito Quesada sería Alfredo Landa.
    D.E.P.
    :-(

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  169. El padre del actual general de los jesuitas era guarnicionero, creo.

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  170. ¡Ooohh! qué entrada más bonita. Por un instante he vuelto a ser niña.
    Gracias.

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  171. Y qué orgullo sentirán estos maestros por cuyas manos han pasado alumnos tan notables como Antonio. Probablemente doña Provi seguía con interés y entusiasmo toda su trayectoria. Bonito homenaje.

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  172. albertiyele,

    Volviendo a los nombres… ¿Es frecuente el nombre de Máxima en Argentina?

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  173. Diego Ariza,

    Yo conocí a Blanca Rosa. ¡Ay, las madres fantasiosas! Es lo que tiene ser joven: tomamos decisiones un tanto curiosas “para toda la vida”.

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  174. De mi primera maestra, doña Pepita, guardo muchos recuerdos y todos buenos pero sobre todo me acuerdo de lo bien que olía. Me acercaba muchas veces a su mesa sin tener nada que preguntarle, sólo por olerla.

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  175. La infancia de Jacques Brel, en el medio burgués flamenco que tan acerbamente criticó, fue muy diferente a la de AMM, y pasada “de servante en servante”, como recuerda en esta gran y dramática canción. Con alguna conexión a la que de forma autobiográfica nos cuenta la nueva colega académica mallorquina de nuestro anfitrión, Carme Riera, en su “Temps d’innocència” (edición bilingüe), que acabo de leer con placer. Brel, “Mon enfance”:

    http://letras.com/jacques-brel/59287/

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  176. Esta visión del pasado me ha recordado las maravillosas “crónicas” de António Lobo Antunes (acentúo António porque en portugúés se hace). Precisamente estoy leyendo el Tercer libro de crónicas, de Lobo Antunes (ALA), que acaba de publicar Mondadori. Algunas salieron publicadas en Babelia cuando este suplemento cerraba con una “crónica” de este autor, lo que constituía un magnífico broche de oro. Las crónicas de ALA están llenas de evocación y nostalgia, y también de sensibilidad y aliento poético (hasta el punto de que algunas las hemos incluido en zUmO dE pOeSíA). No sé por qué después dejaron de publicarse (siempre viene algún “listo” que cambia las cosas creyendo que las mejora pero en realidad empeora todo). Si volvieran a Babelia estas “crónicas” sería mágico, pues uniríamos el artículo de “Ida y vuelta” de AMM con el deslumbrante estilo del narrador portugués. Y me consta que las crónicas de ALA siguen publicándose en periódicos de otros países, aunque, que yo sepa, ya no en España.

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  177. Le parece extraño a Albertyele que en España se pegara en los colegios… Yo debía tener 6 o 7 años y miraba aterrado al maestro que paseaba la vista en torno a nuestras cabezas para ver a quién preguntaba unas cuentas, seguramente fáciles. Tenía siempre una regla de madera en la mano. Un día, sin duda viendo mi cara asustada, me sacó al encerado y me preguntó no sé qué. Era tanto el terror que no hubiera podido decir bien ni siquiera mi nombre. Supe enseguida que permanecería callado. Me golpeó las manos con rabia y me empujó. Me sentí el ser humano más humillado de la tierra. Lloré en silencio durante el resto de la clase hundido en mi pupitre, queriendo convertirme en un objeto invisible. Luego seguí llorando en mi casa. Por las mañanas me sentía morir cuando llegaba la hora de volver, y los días que tenía fiebre y me quedaba en casa, eran de una felicidad indescriptible. Por suerte mis padres se fueron pronto de allí, emigraron, y yo cambié de colegio y de profesores.
    Hace unos días vi a Don Daniel, uno de los primeros que tuve en EGB, ya en la nueva ciudad. Era una persona dulce. Tenía paciencia y se hacía querer. Me lo crucé en un parque. Iba del brazo de su mujer, también maestra. Viejitos, con sus andares pausados y comentándose sus cosas. Estoy seguro que él no pudo reconocerme pues yo era un niño y ahora soy una persona… mayor, madura, en fin, mientras que él era un hombre joven y ahora es un anciano. Debería de sentirse orgulloso del recuerdo que ha dejado en sus alumnos. Del primero, por suerte, no sé nada.
    Hoy ha habido huelga en la enseñanza. Es una asignatura, por lo que vemos, que en este país nunca seremos capaces de aprobar.

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  178. Es curioso cómo los niños, mediante la información recaudada de su observación y su continuo descubrimiento del mundo, se forjan sus propios baremos para establecer las diferencias. Resulta emotivo rememorar de esta forma, en una entrada como la de hoy, a una profesora. Me ha recordado a un conmovedor momento de Ardor Guerrero en el que una llamada telefónica nos pone el corazón en un puño. Descanse en paz Doña Provi.

    Salud.

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  179. Cuántos olores me han venido a la memoria.
    En las aulas de mi niñez, nos mezclábamos chicas y chicos, tan ingenuos y cándidos, pero con unas ganas enormes de aprender.
    Don Gerardo, nos inculcó la curiosidad por todo, quizá por la Historia y la Geografía que era lo que mejor explicaba a mi parecer. También fue jesuita y tenía una fuerza de voluntad que nos hacía parecer pequeñísimos seres a su lado.
    Siempre será nuestro referente para los que tuvimos la suerte de ser sus alumnos.
    Un saludo a tod@s. Mar.

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  180. mgc,

    He leído mi enlace y he visto que mataron a Ellacuria en 1989, no en 1987, como había escrito sin consultar.

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  181. Aunque desde la ventana de mi actual cocina se ve el campus de la Universidad de Deusto, durante la mayor parte de mi vida la expresión “los jesuitas” traía inmediatamente a mi cabeza, lo primero, una Casa de Ejercicios que esta orden tenía en mi pueblo, Portugalete, y a la que yo también acudí alguna temporada, cuando estudiaba con las monjas

    (Por cierto, y entre paréntesis, ¿habéis estado de ejercicios espirituales alguno de los que estáis por aquí? La cosa tenía tela)

    Ahí ahora hay una sede de la UNED, una iglesia y un parque nuevo, en los terrenos de la antigua casa, que lleva el nombre de Ignacio Ellacuria, un jesuita que fue asesinado en El Salvador en l987. Aquella muerte a mí me impresionó Bastante porque, además de ser de mi pueblo y conocerlo algo, mi madre tenía bastante relación con su familia

    Estuve allí, en la antigua Casa de Ejercicios, cuando inauguraron un monumento en recuerdo a Ellacuria y entrevisté a Jon Sobrino, otro jesuita, también teólogo de la liberación, que no fue ametrallado, como los otros asesinados en El Salvador, porque estaba de viaje

    Este enlace habla del jesuita Ignacio Ellacuria

    http://es.wikipedia.org/wiki/Ignacio_Ellacur%C3%ADa

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  182. Le escribo muy emocionado. Primero, porque soy maestro(jubilado), y su hermoso artículo me ha conmovido y me ha hecho rememorar toda una vida dedicada a la educación. No todo el mundo recuerda así, como usted, a sus maestros. En segundo lugar, porque vivo en Córdoba (aunque soy de Torreperogil y mi familia vive en Úbeda) y resulta que conocemos a Inma, la hija de doña Provi y de don Luis Molina. Es compañera de mi mujer en la Delegación de Economía. Al principio, no había caído en la cuenta, pero un rato después, comentando el artículo, nos hemos percatado de la coincidencia. Inmediatamente les hemos telefoneado para que lean este hermoso regalo que usted les ha hecho. Ya sabe que esta misma tarde lo estarán leyendo. He vuelto a emocionarme.
    Muchas gracias, don Antonio, y un gran abrazo desde la Córdoba de los Omeyas.

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  183. Mi maestro se llamaba don Enrique. Era un maestro represaliado de la república gracias al cuál pude estudiar el bachiller. Tenía mucho genio, recuerdo que una tarde estábamos tirando chinitas a la calle por el balcón del colegio y fueron a caer en un coche, subió su propietario echo un basilisco y don Enrique, que estaba almorzando en el interior salió como una fiera expulsando inmediatamente al intruso al grito de ¡fuera de aquí esto es un allanamiento de morada!…los niños nos quedamos impresionados con aquello….

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  184. Mi profesora de música durante toda la primaria en el colegio de monjas era la hermana Escolástica. Era su verdadero nombre, no uno de esos que adoptan algunos religiosos cuando empiezan su vida monástica.

    Mi hija, por su parte, tuvo una profesora de gimnasia llamada Ibernalo, que, al parecer, es el nombre de una Virgen alavesa pero que yo no había oído nunca

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  185. Qué raro. A mí me suena como de personas más acomodadas y ricas vivir en una casa. Un piso -que es donde he vivido toda mi vida- me parece más sencillo

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  186. A la entrada de cada aula de mi colegio hay un cartel con el nombre del maestro que es tutor de ese grupo de alumnos. Cuando comienzo ciclo con alumnos nuevos siempre hay alguno que dice: “maestro, tu nombre es un poquillo raro”.
    Y tienen su razón: en los trece cursos que llevo en este colegio tan solo ha habido dos alumnos que se llamasen Nicolás. Y uno de ellos fue mi hijo.

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  187. Y otra cosa que me sigue dejando con la boca abierta, sin poder creerlo, es que muchos de ustedes cuenten que los maestros/as les pegaban. Madre mía!! Me parece una cosa que sólo pasa en las películas. Una maestra pegándole a un chico!! No me entra en la sesera.

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  188. Y jamás le hubiéramos dicho “doña” nada ni “don” nada a un/a maestro/a. El tratamiento de “don” se reserva para las personas mayores, no importa que sean ricos o pobres; y mucho más en los pueblos o en las ciudades chicas del interior que en Buenos Aires.
    Tengo aquí una buena amiga, arquitecta, que no salía de su sorpresa cuando su primer jefe (el propietario de un estudio de arquitectura célebre) le indicó que debería llamarlo “señor” o “don” según lo nombrara por el nombre o el apellido. Tomando el ejemplo de .sap: don Sandalio, pero señor Zapatilla. ¿Antiguo? Nooooooooo. Antiquísimo. Qué sé yo: antediluviano.

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  189. Gracias, Antoniomm, por este Instante. Especialmente HOY.

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  190. Recuerdo con auténtico deleite mis seis diciembres y las tardes de los miércoles en mi primer colegio que, oh sorpresa, estaba ubicado en el segundo izquierda de uno de los pioneros rascacielos de diez plantas que se construyeron en La City.
    Media hora antes del horario habitual había que hacer fila en el pasillo junto a la puerta de salida. Normalmente era la señorita Maruja quien portaba una lata cilíndrica negra cubierta de flores impresas y repleta de minúsculos caramelillos de cien colores llamados ‘lagrimitas’.
    Con un ademán casi mecánico iba depositando sobre nuestras palmas abiertas cuatro o cinco ejemplares de delicioso y esférico azúcar y, hala, hasta mañana niños.

    Lo mejor de todo nos esperaba en casa.
    Los miércoles era el día en el que Locomotoro y sus amigos nos hacían volar gracias a Antena Infantil y a su infinito ingenio.

    PD: El nombre memorable lo llevaba de fábrica grabado a fuego lento la señorita Olvido.
    Más que nada por la sortija prominente que acostumbraba a lucir ensartada en su dedo anular derecho, capaz de dejar huella algo más que mesozoica en nuestros tiernos cráneos cada vez que un diptongo rebelde o una resta estrambótica se nos atravesaba a la altura del cerebelo.

    ” … resplandeciendo en la lejanía de la memoria como un jardín visto al fondo … ”

    Precioso instante ubetense Antonio.

    Ah, se me olvidaba:

    ” […] Durante el período de instrucción a los reclutas nos quitaban el nombre y lo sustituían por un sistema de matrículas parecido al de los coches primitivos. Yo me llamaba J-54. […] ”

    AMM
    “Ardor guerrero” (Alfaguara, 2006)

    :)

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  191. albertiyele,
    .
    Pues en mi colegio, los maestros (las maestras solo daban clase a las niñas, sector de las que nos separaba una verja erizada de púas guardada por una pareja de pastores alemanes) tenían nombres corrientes y molientes: don Francisco, don Juan, don Fernando, don Antonio, don José, don Manuel (que había dos, don Manuel González y don Manuel el del Babi, a cual más sieso).

    Ante nombres tan prosaicos, ¡cómo nos hubiera gustado ser alumnos de don Pantuflo Zapatilla!

    :-)

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  192. albertiyele,

    Lo de “seño” no es tan actual. Hace 30 años que los párvulos llamábamos así a la maestra. ¡30 años!¡He dicho 30 años! Qué bajón me acaba de dar.
    :-/

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  193. .
    Es muy de agradecer el regalo que de vez en cuando representa un “Instante” memorialístico. Qué bien. Creo que hacía falta.

    Para mis compañeros de clase, aquí, en la ciudad, la vida privada de los maestros era un completo misterio que siempre nos tuvo picados de curiosidad. Nunca sabíamos dónde vivían, ni si tenían hijos, ni qué hacían fuera del colegio, si iban a los bares o si eran de algún equipo de fútbol. Tampoco ellos daban detalle alguno acerca de sus vidas particulares, lo que ayudaba a confirmarnos que las existencias de los maestros nada tenían que ver con las nuestras y que gozaban de una suerte de inmortalidad, de una vida desarrollada en un limbo divino, inaccesible para nosotros.

    En una ocasión, don Francisco, que fue nuestro maestro durante 5º y parte de 6º, hizo de pasada un comentario acerca de haber visto en la tele el concurso “Un, dos, tres…” Aquello nos pareció tan inconcebible que por un rato, su aborrecible figura se nos hizo cercana; pero a la vez nos decepcionó, como si el hecho de ver la tele, rebajara su superior condición a la de simple humano.

    :-/

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  194. ¡Qué entrada más bonita, Antonio! Vaya cambio mental el que ha debido ser para ti pasar de Úbeda a Nueva York, y qué bien describes y te mueves en entornos tan diferentes.

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  195. Por allá abajo es rarísimo (pero rarísimo) que haya maestros. Las maestras son mujeres. E históricamente fueron “la señorita”. Fueran jóvenes o mayores, casadas o solteras, eran “la señorita”; las mías: la señorita Marta, la señorita Graciela, la señorita Buceta (que se llamaba Encarnación, pero nunca nadie la llamó por el nombre (que sonaba rarísimo) sino por el apellido). Y las demás, monjas: la hermana Clara Rosa, la hermana María Cruz. Las señoritas iban a la escuela impecablemente vestidas, pulcrísimas, peinadas, discretamente maquilladas (pero maquilladas siempre), perfumadas, con zapatos y carteras haciendo juego, elegantísimas. Se ponían el delantal inmaculadamente blanco ni bien entraban al aula, y no me acuerdo de que ninguna haya faltado a clase o llegado ni un minuto tarde jamás. Eran generalmente mujeres dulces y pacientes, que nos trataban con un enorme afecto. Todas queríamos ser como la señorita cuando teníamos 10 años.
    Ahora los chicos ya no les dicen “señorita” a sus maestras; abreviaron y les dicen “seño”.Y las nuevas seños van a la escuela en jeans y zapatillas. Y se ve que eso debilita, porque todas se enferman en algún momento del año escolar, y es común que los chicos tengan por lo menos 2 ó 3 maestras diferentes a lo largo del curso. Cambios.

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  196. Me has emocionado, don Antonio. Mi modestísimo homenaje a mi doña Trini junto a tu doña Provi y a cientos y cientos de maestors que se han esforzado (cada vez más en vano) por socializar y educar a generaciones enteras decríos, sin que nadie se lo agradezca ni se lo reconozca. Y lo peor: sin el menor apoyo por parte de nadie.

    Saludos playeros,

    AG

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  197. Diego Ariza,

    Hablo todos los días con mi mamá, que ya está un poco perdida. Con esa memoria extraña que tienen los viejitos, no se acuerda de qué comió en el almuerzo, o quién la fue a visitar esa misma tarde; pero sí se acuerda del día exacto de su compromiso matrimonial, de quiénes estaban, de qué color eran sus zapatos o su sombrero, y hasta del menú del festejo. Ayer, por hacerle una broma, le pregunté si había tenido algún otro novio que no fuera mi padre. Se ofendió (sólo la idea de haber tenido otro novio hace 70 años la horroriza); pero, en franco tono de reproche, me contó que papá sí había tenido otra novia, y entonces le salió otro tono, típico de la mujer despechada: “y sabés cómo se llamaba esa que pudo haber sido tu madre? Se llamaba Blancanieves. Ridícula. No me digas que no hay que ser ridícula para llamarse Blancanieves!!!!”
    :-)

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  198. En mi colegio también los maestros tenían nombres raros, o no comunes: Florencio, Saturnino, Bonifacio…
    Me ha encantado la entrada, lo que dices de la infancia, de como interpretamos las cosas de los adultos. Ahora miro todo eso con más cuidado, pues sé que Gabriel estará ya almacenando cosas para su vida futura y espero que sean cosas buenas.

    Diego, en Madridejos, Toledo, hay muchos apellidos Mariblanca y Nieves, y un compañero de trabajo se llama, como tantos en el pueblo Mariblanca Nieves, David en su caso.

    Un abrazo.

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  199. Nombres raros? Mi abuelo se llamaba Uldarico

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  200. genial, es maravilloso cómo nos hemos metido todos en el patio de los jesuitas. Es tan curiosa la percepción de las cosas, de las personas y de la vida cotidiana en los ojos de un niño. Y esas interpretaciones profundas y misteriosas de los niños, magnífico.

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  201. Gracias por ser LINTERNO e iluminar la importancia de los maestros y las maestras en nuestras vidas.Hoy huelga general de educacion en España, he pensado mucho en todo lo q tengo q agradecer a los maestros, a la ternura de parbulos,a los descubrimientos de egb …al entusiasmo y mi formacion de criterio en bup cou y la universidad. ¿De q no se alimentan los niños si hay recortes,careceran de ternura,dedescubrimientospropios,de entusiasmo,de formacion de criterio?

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  202. Precioso homenaje a los maestros de toda la vida y a los que ahora lo somos. Enseñar, que tarea más complicada, dura (en los tiempos que corren), pero, en mi experiencia, muy satisfactoria. DEP Doña Provi.

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  203. El otro día ya hablábamos de nombres raros o curiosos. Y se me olvidó nombrar uno que me ha llamó la atención hace poco. Mujer de unos 50 años, con unos padres chistosos y un nombre compuesto: Blanca Nieves.

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  204. En la infancia jamás se me hubiera ocurrido observar rasgos de riqueza o de pobreza. A mi escuela, de monjas carmelitas, por diferentes razones iban chicas de todas las condiciones sociales o económicas. Pero eso yo lo supe ya de grande, cuando ya terminando el Bachillerato me enteraba, sorprendida, de que algunas de mis compañeras (pocas) tendrían que trabajar mientras estudiaban en la Universidad; y hasta el extremo, para mí sorprendente, de que una de ellas, excelente alumna, esas cabezas brillantes llamadas a destacarse, no podría estudiar, aun con la Universidad gratuita.

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  205. “Yo pensaba que se decía “linterno”, y que un linterno era un niño de más edad.”
    :-))
    Esos “errores” de los chicos me encantan. Mi Joaquín andaba ya por los 5 ó 6 años cuando me di cuenta de que creía que encima de los ojos tenía “ejas”. Mamá, me pica acá, acá, en esta eja.
    :-))

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  206. Maravillosas experiencias de una infancia en u pueblo, con personas que la imaginación convierte en personajes que nos acompañan para siempre. Qué tendrá que ver Úbeda con Sa Cabaneta. Mi pueblo era mucho más anodino, sin duda. Pero también lo lleno de personajes que me siguen acompañando como si aún estuvieran vivos. Gracias por este maravillosos escrito! No le falta nada para ser una narración, para mí lo es. Doña Provi!
    saludos cordiales

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