Esa España

Posted By on Ago 26, 2011 | 116 comments


Elena se marchaba por la tarde, así que hemos aprovechado la mañana fresca para ir al Círculo de Bellas Artes a ver las fotos de Cristina García Rodero. Previamente nos habíamos confortado el estómago desayunando con un gató mallorquín que nos trajo ayer de regalo nuestro amigo Jorge, sobrecargo de Iberia con grandes aficiones por la literatura y por la cocina: esponjoso, ligeramente húmedo, con un sabor delicado a almendra que va muy bien con el aroma del café matinal. Elvira comparte eucarísticamente su porción de gató con la pequeña Lolita, que da también grandes muestras de entusiasmo por la repostería mallorquina.

Hay fotos de Cristina García Rodero que son de los años ochenta y parecen de mi infancia; hay otras tomadas el año pasado en las que perdura una brutalidad antropológica que puede ser de los años ochenta o de los años treinta o de hace varios siglos: la penitencia religiosa y el desvarío del carnaval son las dos caras de una moneda a mi juicio lamentable, aunque no me cabe la menor duda de que habrá muchos intelectuales que encuentren en todo esto la nobleza de lo autóctono, la autenticidad de lo no corrompido. En lo que a mí respecta, prefiero el artificio de la civilización, de la tan denostada impersonalidad de los tiempos modernos y la vida en las ciudades. Esos santos pavorosos, esos cristos con faldones de puntillas y atroces crenchas de pelo natural, esas romerías en las que se pasean ataúdes, esas penitencias de gente arrodillada que da vueltas sobre el barro o los terrones ásperos a la ermita en la que se venera a un santo milagroso. O si no, el carnaval: los achuchones de cuerpos sudados, la carcajada y la meada alcohólica, las máscaras de cartón con caras de cerdos o de demonios, el paraíso originario de las concejalías y las consejerías de cultura, la tristeza inmensa retratada por Gutiérrez Solana y por Julio Caro Baroja, el romanticismo sórdido del atraso. Prefiero la globalización, la fibra óptica, las autopistas, la televisión por cable, Google, los centros comerciales, lo que haga falta. Todo menos los paraísos primigenios de los que tantos de nosotros salimos huyendo en cuanto pudimos ahorrar el dinero suficiente para un billete de ida: de los que tanta gente huye ahora mismo, buscando la libertad donde estuvo siempre, en las ciudades grandes, en las que tantos privilegiados cultivan desde lejos la mitología de la pureza rural.

116 Comments

  1. De acuerdo, firmaría tu texto. La libertad se lleva puesta

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  2. Para Pablo el parisino:

    Te oigo hablar de traducciones del francés al español, y se me ponen los pelos de punta de pensar en lo que habré leído ya (¡y encima gustándome!) y en lo que me queda por leer. El problema es que mi nivel de francés no da para tanto…
    Estoy pensando en comprarme una edición de los ensayos de Montaigne, y estoy dudando entre la edición de Cátedra y la de Acantilado… ¿alguna sugerencia? Mil gracias por estar ahí.

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  3. Un saludo, Hermi… Lo que dices desde luego es indudable. Sin embargo no estoy seguro de que sean el mal gusto y la falta de sentido común el objeto de esa exposición, porque la autora lo podría haber encontrado, y a raudales, también en la ciudad.

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  4. ¿Erratas? ¿Qué erratas? Disfruto tanto con lo que dices y , sobre todo, cómo lo dices.
    Y hablando de erratas, ahí están las mías. Por las prisas, porque no reviso lo que escribo, por despiste, por ignorancia… Seamos benévolos, que no venimos a lucirnos sino a comunicarnos, a compartir tantas inquietudes y, sobre todo, la pasión de leer.

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  5. Hola Morgana. He utilizado esa expresión entre comillas precisamente porque la pronuncia así el profesor Moreno en su conferencia, hablando del odio del pueblo hacia sus gobernantes en aquella época.
    El adjetivo “africano” se puede emplear para exagerar algo: “calor africano”, “paisaje africano”, etc. Un saludo.

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  6. Puede ser, Alberto.
    Pero está claro que hay partes de España a las que aún no ha llegado el diseño, el buen gusto ni el glamour. Ni siquiera el sentido común.
    Un saludo.

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  7. @ Felipe

    Deberías dejar de insistir por tres razones. La primera porque los nombres de los vinos en francés se escriben con minúscula siempre. Se dice un bordeaux, un bourgogne, un chiroulet (mi último descubrimiento en materia de vinos). La segunda, porque lo que buscaba Baudelaire en ese verso escribiendo “constance” es el acento en la 6ª sílaba (común a todos los versos del soneto) y escribiendo “nuits” la rima con “ennuis” (si tú encuentras los nombres de tres “vicios” significativos que encajen en ese verso mejor que los escogidos por el autor de “Las flores del mal” para contrastar con el verso siguiente, dímelo y te consideraré un genio). Y la tercera y definitiva: la constancia y las noches en ese cuarteto no tienen el mínimo sentido, ni poético ni lógico; insistiendo en tu hipótesis muestras que no entiendes el cuarteto y que conoces mal la vida y la psicología de Baudelaire. Preferir besar a su amante que ser constante en la vida es una idea idiota; preferir los besos de una mujer a las noches es una idea cuya trivialidad insulta a Baudelaire.

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  8. Thanx, igualmente :-)

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  9. Me fui a dormir pero ya estoy de vuelta, desayunado ;-)
    Esta mañana, será el subconsciente, el dolor de cabeza de anoche o el nuevo sistema de “responder”, al pensar en NYC y el huracán, y los vagones de metro resguardados en los túneles de la Gran Manzana, he pensado, ¿ayer pregunté a Albertyele por el subte?, ¿lo he soñado?, ¿estoy confundiendo las cosas? Pues no, pregunté, buenos mal, no es la chochez, aún. Hace muchos años me subí a uno de esos coches. Supongo que ante el enorme crecimiento de la ciudad y del conurbano les entró el vértigo y decidieron no ampliarlo lo debido.

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  10. Pero insisto, Malaquías, en que Si Baudelaire sólo hubiera querido referirse a los vinos los hubiera puesto con mayúsculas, pues de lo contrario sería incorrecto. Y no lo hizo. Su intención era el doble sentido.

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  11. @Gadpard: ya te habrás ido a dormir, pero igual te cuento. Sí, por supuesto que utilicé muchísimo el subte en mi vida porteña. A pesar de ser una red bastante limitada para lo que es la ciudad, sigue siendo un medio rápido, barato y seguro. Y curiosidades: la primer línea de subte de Buenos Aires, la línea A, que ve de Plaza de Mayo a Primera Junta y circula por debajo de la Avenida de Mayo primero y de la Avenida Rivadavia después, fue el primer transporte subterráneo de toda Hispanoamérica, se inauguró en 1913 (unos cuantos años menos que el metro de Madrid, por ejemplo, que creo que es del 19), la mayor parte de los coches de esa línea fueron construidos en Bélgica, y al menos hasta el 2009 seguían en funcionamiento, con lo que eran los coches de subte
    más antiguos del mundo en funcionamiento comercial. Era común encontrarse turistas sacando fotos: son preciosos.

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  12. El verbo “coger” en la sureña lengua de los argentinos no es que tenga otra acepción, Teresa. Tiene una sola, clarísima, que todo el mundo, hasta los niños de jardín de infantes, conocen, y es una palabra absolutamente prohibida en el lenguaje formal y hasta en el familiar. En Argentina tiene una carga de brutalidad que la hace impronunciable. He leído literatura española desde la infancia, me crié en una casa de abuelos españoles, donde tanto España como su lengua estaba siempre presente, y hace años que vivo que vivo aquí, y sin embargo yo no puedo decir la
    palabrita sino en voz baja, y me sigue resultando horriblemente malsonante.
    Y eso es lo que me intriga: en qué momento y por qué, sobre todo por qué, una palabra que se usa tanto y para tantas cosas, cambió tanto de significado y de registro. Y cómo consiguieron los cientos de miles de españoles que se instalaron en la Argentina, olvidarla y reemplazarla.
    Y de paso : cuando me vean más erratas de lo normal, que ya será mucho, sepan que estoy escribiendo con el aparatito y discúlpenme. Me llena todo de condicionales, y no sé volver atrás para revisar y corregir. Es un castigo.

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  13. El libro es una auténtica joya. Conservo, además, artículos suyos que analizamos en su día en clase.
    Este señor, además de ser un eminente filólogo creo que era aragonés como uno de tus abuelos. Y tengo entendido que es ahí donde mejor se habla el español.
    No hace falta que te diga que hallarás más explicaciones sobre el verbito entrando en la RAE. No obstante, no sé cómo lo usáis en Argentina.
    En cuanto a lo de coger, he estado buscando en Google y parece que sí es correcto. Pero al igual que en el español de Argentina “coger”tiene otras acepciones, puede que el “verbo” también lo uséis de otra manera.
    Miedo me da hablar de cosas serias porque el blog tiene muchas limitaciones cuando te metes en honduras. Por lo menos para mí.

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  14. @Teresa: soy de las que confunden oír con escuchar en el habla cotidiana, y a pesar de saber la teoría, justamente porque en mi variación del castellano se confunden (prometo que me voy a ocupar de averiguar por qué, aunque sospecho, no sé pero sospecho, que puede haber alguna influencia del italiano, que en el rioplatense dejó unas marcas fortísimas). Sin embargo te pregunto: si oís a alguien en la radio, y le prestás atención, ¿no pasás a escucharlo?
    Y lo de la tabla de coger olas: seguramente debe decirse así, o al menos así se entiende perfectamente lo que se quiere decir. Mi comentario fue sólo un chiste, porque no deja de asombrarme el uso tan amplio que tiene la palabra “coger” en el castellano de España, y no deja tampoco de asombraría y sobre todo de intrigaría cómo fue que una palabra de uso tan extendido, tan frecuente, tan que sirve para todo, en el Río de la Plata cambió tanto de significado y sobre todo de registro. Es sorprendente. En los países de América que conozco, o mejor dicho: de los que conozco bien la lengua, le decimos tabla de surf, con pronunciación a la inglesa además(sarf, o algo así). Nombramos casi todos los deportes en inglés. Y otea curiosidad: muchas palabras del fútbol se dijeron siempre y se siguen diciendo en inglés en Argentina, aun la gente que no sabe una palabra de inglés. Muchas veces las pronunciaciones derivaron en palabras rarísimas: el off-side, por ejemplo, que aquí creo que se llama “fuera de juego”, allá sigue llamándose “ofsaid”, o su deformación asbsurda: orsai. Los puestos de los jugadores: centro- half; centro- foward, inside, y hasta a los chicos que devuelven las pelotas que se salen del field mi padre los llamó siempre ball-boys. Es curioso cómo a pesar de que el fútbol se incorporó absolutamente en la vida de los argentinos, las palabras se conservaron en inglés. Me imagino que debe haber tenido que ver la influencia de los inmigrantes de habla inglesa, sobre todo irlandeses y galeses, que hasta la primera mitad del siglo XX eran también muchos.
    Y tengo en Buenos Aires ese El dardo en la palabra de Lázaro Carreter, que es una joyita y además muy divertido. Me parece que allí fue donde leí por primera vez el caso de aquel que por hacerse el ilustrado quiso decir que había estado en una misa de “corpore insepultum” y en cambio dijo que había estado en una misa de “coitus interruptus”. Ay ay ay.

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  15. Nieves, he intentado ponerme en contacto con Rubén y no he sabido entrar en su blog.
    :-(

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  16. Te he dejado un mensaje de interés en el “sótano”.

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  17. Tienes razón. Se establecen unos clichés sobre los países y regiones, y no nos apeamos.

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  18. Conozco la traducción de Carlos Pujol. Creo que su problema es el métrica: supedita todo al número de sílabas, y como las palabras en español suelen tener más sílabas que en francés, se ve obligado a suprimir demasiadas ideas del original.
    Creo que la traducción española más conseguida de “Las flores del mal” es la de Martínez Sarrión. Tiene buen oído, utiliza la métrica para sacarle partido a sus versos en lugar de ponerse al servicio del metro como si éste fuese un mero recuento de sílabas, y cuando se encuentra ante la imposibilidad de respetar todo lo que dice Baudelaire, sabe qué es lo importante.

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  19. Tanto “constancia” como “noche” son sustantivos femeninos en francés, por lo que nunca habrían podido ir precedidos de la contracción “au”. Baudelaire sólo podía estar refiriéndose a los vinos.

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  20. Estoy de acuerdo con lo que afirmas. Estos actos tienen algo de religioso, de social, de folklórico incluso. Es una costumbre que complace a buena parte de la ciudadanía. Pienso que es un gesto. Un gesto de respeto, de deseo de cumplir con la tradición.
    Yo no he asistido a ninguno. Hace años solía haber problemas; más tarde, con el nuevo alcalde -de entonces- todo sucedía pacíficamente y asistían ,como dices, las autoridades y muchos ciudadanos a un acto para ellos tradicional. La participación del Orfeón Donostiarra también influye en el interés que despierta en los donostiarras.

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  21. Es una cuestión de traducciones, también en este caso. La imagen de los medios sobre América Latina (AL) son un compendio de tópicos, lugares comunes y simplificaciones groseras. Se va, muchas veces, a por lo efectista, a la sangre, la barbarie. Y en AL sobra la sangre. En el artículo que enlacé sobre la 12 se daba una imagen del país como si fuera el Congo o Grozni en los 90. Sin negar que esos hechos se dan, las cosas son más complicadas. Pero preferimos explicaciones sencillas.

    Por cierto, Albertyele, ¿por qué no utilizabas más el subte en aquellos años? Seguramente por lo poco desarrolladas que estaban las líneas, ¿no? Desde luego, una gran ciudad a pie es un suplicio. “M”oto y “M”etro, las dos M sin las que no se puede vivir en una gran urbe.

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  22. Gute Nacht, Diego!

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  23. Gracias Cristina, pero tras leer el artículo con el traductor de Google me he dado cuenta de que el texto es más largo de lo que me pareció en un primer momento. Si quieres no lo traduzcas porque te va a robar mucho tiempo. Perdón por el abuso. Pero es muy frustrante ver un artículo de nuestro anfitrión y no entender ni una palabra. Gute nacht!

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  24. Espié la página, que por supuesto tendría que mirar muchísimo mejor. Pero te cuento: últimamente cada vez desconfío cada vez de las miradas sobre toda Hispanoamérica. Me parece que por alguna razón, que para mí es además política, no pueden apartarse, o no quieren, de los clichés, de lo que se espera ver y encontrar en América. De la misma manera que cuando pensamos en los EEUU sólo vemos una parte, cuando es también prácticamente u continente tan diverso y tan variado que es imposible reducirlo ni en imágenes ni en palabras. Me parece que al final siempre termina sendo una especie de mirada casi turística. En el caso de mi país, que por supuesto es el caso que más conozco, muchas veces me parece increíble la imagen distorsionada que se ve desde Europa, y la imagen distorsionada, y sobre todo limitada, que el país mismo proyecta de sí mismo. Lo único que se salva, al menos, es el cine. Hasta en el cine más flojito lo que veo en la pantalla se parece un poco más al país que yo conozco. Pero en fin: hasta a veces pienso que el país que yo conozco no existe.

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  25. Bienvenido Rafa! Se ve que van terminando las vacaciones para todos!

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  26. Diego:
    Acabo de leer la entrada de hoy y los comentarios. A estas horas, cuando yo suelo irme a dormir con las gallinas! Si me atreveré mañana a traducirte el magnífico artículo de Antonio en el periódico “Die Zeit”? Todo este tema me resulta interesantísimo, me revuelve, me emociona y me da mucho que pensar: por mi niñez y mi juventud transcurridas en España, por la nostalgia que siento muchas veces por mi país de origen, a pesar de las muchas escenas absurdas que llevo en mis recuerdos.
    Son mis raíces, por muy grotescas que sean, y me llenan de ternura al recordar a mis antepasados. Y estando aquí, en Alemania, en una ciudad muy civilizada, muchas veces añoro el no poder mostrarles a mis padres y abuelos, lo confortable y edificante que es el poder vivir así. No sé si lo comprenderían ó les asustaría. Al mismo tiempo les agradezco lo que me dieron, incluyendo también sus supersticiones, sus creencias, sus costumbres, por muy tontas que me pareciesen en aquel entonces.

    Buenas noches a todos !

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  27. Gracias Gaspard. Se entiende el sentido del texto, pero el traductor de Google tiene muuuuucho campo de mejora.

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  28. Eso mismo estaba pensando yo.

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  29. Hola Rafa London! Tanto tiempo sin verte!

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  30. Lo oí en RNE pero era muy tarde. Una noche de insomnio… Hoy podría ser, pero, como te digo, tardísimo.

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  31. No he leído los comentarios y voy fatal de tiempo, parece ser que el tiempo vacacional es más estresante que el del trabajo, pero quiero darte las gracias a medias. Por una parte me siento identificado. Por otra me identifico con Caro Baroja, el del departamento (o apartamento, o pisito, o ático) con vistas a mi querido Retiro. Yo quiero mucho a Caro Baroja. También te quiero mucho a ti. Y salí huyendo de esa España a la que no quiero volver. No quiero volver.

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  32. Qué grandes amigas hubieran sido tu madre y la mia!
    Liberales las dos en el amor!

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  33. Pero Malaquías, si Baudelaire abiertamente hubiera querido que el sentido de sus versos se limitara a las D.O de los vinos los hubiera puesto con mayúsculas: Constance y Nuits; pero los puso con minúsculas, por lo que hay que deducir que su intención era que “también” se leyera como constancia y noches. En definitiva: un extraordinario verso con doble sentido. Una buena traducción, a mi entender, sería aquella que hiciera constar en nota a pie de página que Constance y Nuits también son dos tipos de vinos.

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  34. Impresionada al ver tu nombre, tus palabras, en aleman y saliendo de este blog. Lo entiendo todo, todo! se mezclan en mi mente a toda volocidad los dos idiomas, sale una traducción mia, pensando en lo que conozco de tí.

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  35. Pues todo es heredado, Consuelo… Uno de los grandes problemas en las ciudades es el precio de la vivienda. En Francia no ha estallado la burbuja inmobiliaria, aún. De hecho, sigue inflándose e inflándose. En 2010 el m2 creció en el conjunto del país un 16%, en París intramuros, un 44%. Hay propiedades inmobiliarias cerca de casa con precios de 4.000 millones de euros, leía en el periódico esta semana. A este paso la capital se va a convertir en zona exclusiva para viejos ricachones y jeques y mafiosos rusos.

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  36. Uy, Teresa, va a ser que no, salvo que nos instalen un teletransportador delante. Nepal queda muy lejos.

    En cuanto a la tabla de surf, la he abandonado. A cierta edad ya sólo se pueden hacer dos cosas con ella: el ridículo y arriesgarte a una fractura grave… Con lo que me ha gustado a mí el surf, un deporte de acción, no como el golf, que me parece la cosa más ridícula, dicho con todo el cariño a todos los golfistas, empezando por Ballesteros.

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  37. Diego, si copias el texto del artículo del ‘Die Zeit’ y lo pegas en translate.google.es, pidiendo traducir del alemán al español, obtienes un resultado espectacular. Se entiende el texto casi a la perfección.

    Del artículo, con el que estoy de acuerdo, sólo rectificaría una cosa: no todos los políticos españoles van a las misas de las fiestas grandes, patronales o lo que sea. En Donostia, con ocasión de la Salve -creo que es eso, si no, Teresa lo sabrá mejor; como impío que soy, mezclo el Día de los Santos con el de los Muertos, Pentecostés con Pascua, etc.-, han ido a la misa de la basílica de Santa María del Coro cargos públicos de todos los partidos: socialistas, peperos, nacionalistas vascos democristianos o socialdemócratas… Todos menos los actuales equipos forales y municipales de Gipuzkoa y Donosti, los “baskische Separatisten”, que prefirieron ir a rendir homenaje a madres de asesinos en Loyola. Y eso que Santa María está en la Parte Vieja, territorio comanche. Si fuera yo diputado foral o alcalde, a pesar de vivir en un Estado supuestamente aconfesional y de no creer ni en dioses ni en papás noeles, y menos en el obispo Munilla, que tanto se parece a Setién aunque sea en el otro extremo, iría. Por respeto a los ciudadanos creyentes -respeto a los creyentes, no a la creencia, subrayo-, igual que en los países anglosajones los gobernadores, gobernadores-generales, primeros ministros o premiers van a actos cristianos, judíos o musulmanes (a poder ser, multiconfesionales) cuando son invitados, con toda naturalidad.

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  38. Cristina Schaaf, Consuelo o Serapio o alguna otra alma caritativa, que traduzca el artículo de Die Zeit. Por favor, por favor, por favor.

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  39. Es evidente que el atraso de los pueblos con respecto a las ciudades ha descendido notablemente en los últimos años en este país. La globalización, la fibra óptica, las autopistas, la televisión por cable, Google, los centros comerciales se pueden disfrutar en el rural (o muy cerca en el caso de los centros comerciales). Pero hay noticias que las leo y no las creo:

    http://www.interviu.es/reportajes/articulos/europa-financia-al-mas-alla

    ¡365.000€! ¿En esta época de crisis no tiene otras necesidades este ayuntamiento?. Indignante.

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  40. “prefiero el artificio de la civilización, de la tan denostada impersonalidad de los tiempos modernos y la vida en las ciudades. […] Prefiero la globalización, la fibra óptica, las autopistas, la televisión por cable, Google, los centros comerciales, lo que haga falta.”

    Totalmente de acuerdo con Antonio. Todo menos esa España rancia, primitiva, irracional (por no decir bárbara) que tan viva sigue en las cabezas de tantos íberos a pesar de los cambios de los últimos 30-40 años.

    Qué inexplicable resulta, visto desde una gran ciudad extranjera, ese “romanticismo sórdido del atraso”…

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  41. Hoy es el cumpleaños de Ruben, del blog Hijos de Eva y Adán. Esta semana murió su abuela, su amama. Escribió: http://hijosdeevayadan.org/2011/08/23/el-fin-de-una-generacion/

    “El cielo plomizo hace prematuro el anochecer y las primeras gotas hacen acto de presencia al iniciar el viaje de vuelta. Son sólo preludio de la tormenta que se avecina. Relámpagos que quieren alumbrar la mente de quien sólo puede pensar en que atrás queda la última representante de una generación; una generación que, tras sufrir en sus propias carnes las penurias de la guerra, ha vivido humildemente empeñada en ofrecer a los suyos desde lo cotidiano el mejor futuro posible, guardando para sí odios y rencores fratricidas con la esperanza de que no se conviertan en compañeros de viaje de generaciones posteriores, sumidas tantas, demasiadas veces en la amnesia colectiva. Truenos que rugen intentando competir con la canción que se repite incansablemente en el interior del vehiculo, hasta quedar convertida en plegaria incesante que provoca afonía. El limpiaparabrisas no es capaz de enjugar todas las gotas que empañan mi visión…”

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  42. Parece que lo dijo Saul Below, que dice wikipedia que fue un escritor que ganó un Nobel de Literatura en 1976 pero yo, urbanita de mí, ni había oído su nombre ni lo sabía. Claro que puedo argumentar eso de: es que aún no había nacido…

    :-P

    Uf, más alemán!. (gracias).

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  43. Dee Dee Bridgewater es una voz y un estilo magníficos. ¿Conoces sus versiones en francés de clásicos de Trenet y Neal Hefti (Girl Talk, transformada por Claude Nougaro en “Dansez sur moi”)?Yo no he logrado encontrarlas. Mientras, te propongo reescuchar el potente “Into my soul”:

    http://letras.terra.com/dee-dee-bridgewater/1804195/

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  44. @ Malaquías

    “también a mí me da por comparar las traducciones españolas con sus originales franceses. Es para reír o para llorar, según el ánimo con el que uno empiece a leer.”

    Exactamente. Yo dejé de hacerlo hace años para no deprimirme. Como dejé de frecuentar a editores españoles para que no se me cayera el alma a los pies viendo su incultura, por no decir su analfabetismo.

    “La cultura de un país se mide por la calidad de sus traducciones”, decía el gran Ossip Mandelstam. Y tenía razón: las traducciones españolas retratan bien a España.

    No conocía el ejemplo de Baudelaire que das, pero de ese calibre yo tengo cientos en mis archivos. Hubo una época en que los coleccioné porque pensaba, con ingenuidad juvenil, hacer un panfleto sobre el tema; pero un escritor parisino-sudamericano que conocía bien el mundillo editorial ibérico me lo desaconsejó, por la simple razón de que ningún editor español me lo publicaría. Y tenía razón, claro, porque el 99 % son culpables de la situación.

    Por cierto, tengo a mano dos ediciones de “Las flores del mal”. Una de Losada, traducida por una tal Nydia Lamarque (4ª edición, 1965). Traducción del primer verso: “Más que el opio y las sombras y la constancia, ansío…”

    La otra es la de Carlos Pujol en Clásicos Planeta (1984), que no cae en la trampa y pone incluso en nota que se trata de dos vinos, pero que traduce mal el segundo verso del soneto y demuestra en los demás una carencia total de sentido poético:

    “Bizarre déité, brune comme les nuits,
    au parfum mélangé de musc et de havane”
    “Diosa extraña, morena, del color de las noches,
    al mezclado perfume del almizcle y de habano” (en lugar de “de perfume mezcla de almizcle y de habano”).

    Más adelante deja de traducir “flanc”, añade un “más” y traduce “medianoche” por “noche”:

    “Sorcière au flanc d’ébène, enfant des noirs minuits,
    bruja de ébano, engendro de las noches más negras”

    En el verso 6º traduce “se pavane” por “triunfa” y se salta un “cuando” importante:

    “Quand vers toi mes désirs partent en caravane,
    Tes yeux sont la citerne où boivent mes ennuis.”
    “hacia ti en caravana mis deseos caminan
    y mi tedio en tus ojos bebe como en cisternas.”

    En el 12 cambia arbitrariamente el tiempo del verbo (todo el soneto está en presente): “ay de mí, y no podría, libertina Megera”. El verso 13, duro en francés, lo traduce de manera mema: “para hacerte más dócil, que te des por vencida”. Y en el verso final se saca de la manga un “por ti” innecesario: “ser por ti Proserpina en tu lecho infernal”

    12 Hélas ! Et je ne puis, mégère libertine,
    13 Pour briser ton courage et te mettre aux abois,
    14 Dans l’enfer de ton lit devenir Proserpine !

    La traducción es pues inexacta y antipoética, por no decir vulgar (ese “y mi tedio en tus ojos bebe como en cisternas” !!).

    A propósito de traducciones hay también la historia de ese traductor que estaba releyendo en su jardín la traducción de una novela de Faulkner, justo antes de enviarla al editor. Suena el teléfono dentro de su casa, se va a contestar, y mientras tanto en el jardín hay una ráfaga de viento que se lleva dos hojas del montón de las que acababa de releer. El tipo vuelve, relee el resto, empaqueta todo y envía el manuscrito. Y el libro se publica sin que nadie se dé cuenta de que faltaban dos hojas. Varias décadas y reediciones después, alguien, modernizando la traducción, descubre “el problema”.

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  45. Como se ha hablado de traducciones, y como en esta conversación hay abundantes lectores de alemán, dejo aquí un artículo que me pidieron para Die Zeit.

    http://www.zeit.de/2011/35/Papst-spanische-Jugend/seite-1

    Claro que exageraba la entrada de ayer, pero no mucho, creo. Y cómo no estar de acuerdo en lo de la burricie en las ciudades. No sé quien dijo esto, que me gusta mucho:
    “Puede haber ciudades sin civilización, pero no puede haber civilización sin ciudades”

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  46. No he podido encontrar el programa, que por lo que dices puede ser muy atractivo. ¿Es en RNE o en alguna otra emisora del grupo? ¿Algún dato màs?

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  47. Maties, una de las (muchas) cosas que he aprendido de AMM es a escuchar la voz de Dee Dee Bridgewater (hablaba de ella en “Ventanas de Manhattan”). Aquí llevas esa nana de de la tierra de los pájaros en una versión absolutamente canónica.

    Y permíteme q

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  48. ¿ Viste la web de la exposición ? ¿ Resolvió aunque fuera un poco tus dudas ?

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  49. Me gusta el texto, pero la identificación gruesa del pueblo con lo atrasado y la ciudad con el progreso es un tanto injusta. Vivo en Madrid desde hace mucho tiempo, disfruto de sus muchas oportunidades, y añoro también la vida en el pueblo, donde quizás las relaciones personales son más intensas, para lo bueno y para lo malo.

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  50. El nuevo genio del piano según Marta Argerich (que se confunde raramente detectando grandes pianistas – fue ella la que vio en 1980 que Pogorelich iba a ser uno de los mejores de las próximas décadas), el ruso de 20 años Daniil Trifonov:

    D.Scarlatti: Sonata L.108
    http://www.youtube.com/watch?v=XxlVrYjPmT0&feature=relmfu

    Ivo Pogorelich tocando la sublime sonata K.87 [L.33] de D.Scarlatti, como yo no se la he oído nunca tocar a nadie (Horowitz y Clara Haskil incluidos):
    http://www.youtube.com/watch?v=cvzK4idIK2U

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  51. “no había manera de encontrar a alguien atractivo. ¡Qué calamidad! Todos eran de una fealdad horrorosa”

    Hermi, hablando estrictamente de las fotos de Carmen García Rodero, me pregunto si no era eso precisamente lo que buscaba, lo que fotografió. Es decir, si pretende exagerar cierta parte de la realidad.

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  52. Pues sí, Pablo: también a mí me da por comparar las traducciones españolas con sus originales franceses. Es para reír o para llorar, según el ánimo con el que uno empiece a leer. Y son precisamente los clásicos quienes salen peor parados en las versiones españolas. Hay algunas editoriales que ni siquiera se molestan en “traducir”: muchas de ellas (especialmente las de escaso presupuesto, como es lógico) se limitan a coger una traducción ya publicada y van cambiando una palabrilla por aquí y otra palabrilla por allá para evitar una demanda por plagio. Lo curioso es que a veces las meteduras de pata son antológicas y se van reproduciendo de traducción en traducción. Te pongo un solo ejemplo, que podría ser hasta cómico. Fíjate en esta estrofa de Baudelaire:

    Je préfère au constance, à l’opium, au nuits,
    L’élixir de ta bouche où l’amour se pavane;
    Quand vers toi mes désirs partent en caravane,
    Tes yeux sont la citerne où boivent mes ennuis.

    El “constance” y el “nuits” son dos vinos (el primero, de Sudáfrica; el segundo, de Borgoña). Lo que dice Baudelaire es que prefiere “el elixir de la boca” de su amada (creo que era Jeanne Duval en esa época) a esos dos vinos y al opio. Pero uno de los primeros traductores de Baudelaire la cagó bien cagada: confundió el vino “constance” con “la constancia”, y el “nuits”, con “la noche”. Y vino a decir algo así como: “yo prefiero a la constancia, al opio, a las noches, el elixir de tu boca…”. Y se quedó tan pancho.

    El problema es que muchos de los traductores de Baudelaire que vinieron detrás se fueron copiando de esa primera traducción y fueron reproduciendo su error, uno tras otro. Algunos dieron rienda suelta a su imaginación y transformaron “la noche” y “la oscuridad”. Llega un momento en que los versos son prácticamente incomprensibles. El hecho es que hoy son pocas las versiones españolas de este poema en las que no aparece la constancia o la noche.

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  53. Blossom Deary fue una notable cantante y pianista de jazz neoyorkina, especialista en be-bop. Hizo parte de su carrera en París, con la hermana de Michel Legrand, donde popularizó la versión francesa de “Lullaby of Birdland”, de G. Shearing (que también cantaba el divertido Jean Constantine). Podemos conocer su estilo y su voz en esta canción de Eric McKeown, “Rhode Island is famous for you”, donde repasa, primero en serio y después con licencias humorísticas, un montón de Estados de USA:

    http://youtu.be/Ig2daWp-Pls

    (Teresa G., te contesto después)

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  54. Es cierto, es cierto, y traigo a colación el apotegma hegeliano que reza “más vale ser rico y sano que pobre y enfermo”.
    También creo que las edades nos van cambiando, que los valores se van sustituyendo, y la paz, el silencio, la tranquilidad que a los 20 nadie quería, ahora son bienes preciados y escasos.
    No creo que haya sitios ideales para vivir, podemos estar en medio del fragor del tránsito más pesado y mentener un espíritu pascual y paz en el alma; y al revés, estar en un sitio idílico y bucólico -sí, te prometo un ámbito bucólico y un brazalete de uranio- y estar pendiente de la evolución de la bolsa de Tokio a cada segundo. Pero son ejemplos extremos y hasta ridículos.
    Siempre estuve orgullosa de Montevideo, llegaba de vieje y me gustaba pensar que mi calidad de vida era alta, acceso a muchos sitios verdes, poca polución acústica y lumínica, una costa de arenas blancas al alcance de la mano literalmente, aire puro, clima templado, acceso a todos los servicios. Pero esto ha ido cambiando y ya no durará mucho, en un año han construido 11 edificios en un entorno de 150 metros a la redonda, ya no se puede estacionar el auto, el silencio sólo lo escucho los domingos cuando no trabajan en las obras, el supermercado está siempre lleno de gente apurada, los parques llenos de perros -muy civilizados, eso sí, llevando a sus dueños de la correa-, y el banco ha tenido que triplicar a sus empleados.
    Y yo, que ya no tengo ganas de cambiar mis hábitos, empiezo a pensar que la fibra óptica y los conciertos y el delivery de pizza los puedo tener igual a 30 o 50 km, un poco más lejos de la urbe, donde pueda tener más luz y aire, y hasta un jardín con muchos árboles.

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  55. Hola, Hermi, me pareció muy interesante tu expresión, aunque no estoy segura de entenderla bien, ¿qué viene a ser un “odio africano”? Supongo que racismo o xenofobia, pero no lo juraría porque siempre me ha parecido que no sólo los africanos se ven involucrados en ese sentimiento, sea cual sea y se llame como se llame.

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  56. Mi perra se llama Chili.
    Sobre lo de los baules y su contenido…ya te envié mi e-mail. No me puedo arriesgar a contar algo de tanto valor en el blog. Ahora, como la situación económica siga tan mal como ahora, no me va a quedar más remedio que empezar a pensar en la venta.

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  57. Algo parecido dijo Savater hace unos años, Sainete, –cito de memoria-: “ante el retroceso del poder de la iglesia, antes las iglesias cada vez más vacías, pensé que la razón, la educación, la cultura, triunfarían por fin. Pero ha sido más bien al contrario; todo ese espacio lo ha ocupado la estupidez”. Qué pena.
    Estoy escuchando, recomendado por JA Montano, la conferencia del profesor Moreno Alonso en la Fundación Juan March sobre José I, el Rey Pepe Botella. Se le despreció por francés, sí, pero también por representar la intelectualidad de la época, la ilustración, el interés por lo público, por la libertad, por el avance y por dejar atrás el atraso crónico.
    Pocos pecados más graves para un pueblo orgullosamente embrutecido, lleno de un atroz “odio africano”.
    http://www.march.es/conferencias/anteriores/voz.asp?id=2485

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  58. Interesantísimo el tema de las traducciones. Hace siglos no era raro que se tradujera del griego al árabe y de éste al español.
    La Escuela de Traductores de Toledo da buena información.
    Respecto a la elección de los términos, leía ayer que “consantemente” era expresado en otra traducción como “una y otra vez”. Francamente, me parecen correctos los dos términos. Ahora bien, en un texto técnico, yo elegiría constantemente. En un texto literario o en un registro coloquial, me parece acertado el segundo término que es una locución más expresiva.

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  59. Me gusta mucho la entrada de hoy por lo que contiene de ataque a la irracionalidad disfrazada y justificada como tradición.
    El problema, claro, es que no puedo compartir la idea central, ciudades-progreso versus pueblos-atraso, al menos no en cuanto a las dos cuestiones que se mencionan: ni la semana santa ni el carnaval son privativos de lo rural: precisamente las capitales Sevilla y Cádiz son los bastiones más representativos de ambos entusiasmos (todavía me acuerdo de unas imágenes de esta semana santa pasada en un telediario sobre la “madrugá” sevillana en la que se veía a un niño pequeño durmiendo en el suelo, sentado sobre la acera y apoyadas la espalda y la cabeza en las piernas de su fervoroso padre, quien, al parecer, no podía dejar de ver la procesión).
    Por otro lado, todo este primitivismo de los pueblos se alimenta, en buena parte, de visitas de entusiastas urbanitas que vienen con una insaciable avidez por lo exótico y lo ancestral que supera a veces a la de los propios lugareños. Así ocurre, por ejemplo, en el pueblo en el que vivo, donde se pueden ver estos días cientos de rostros foráneos, gente de Madrid y Barcelona, que vienen para vivir el éxtasis de la romería de comienzos de septiembre.
    Para mí, personalmente, lo más importante de esta cuestión es que no se avanza: los ingenuos pensábamos que el progreso tecnológico o científico iba a acabar con toda esta superstición; pero no, la superstición se ha tecnificado y ahora, gracias a internet y demás medios, se difunde incluso con más fluidez aún.

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  60. Maties escribió:
    > ¡la repostería mallorquina no
    > se reduce a la ensaimada!

    Recuerdo bien la sensación de frikillos que tuvimos mi señora y yo al volver de Mallorca, en el aeropuerto, viendo que todo el mundo llevaba sus ensaimadas hacia la península y nosotros tan ufanos con nuestros gatós.

    Saluti a tutti.

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  61. No sé cuál sería el término correcto. Los jóvenes surferos en su registro coloquial emplean ese término. Pero estoy deseando aprender y admito de buen grado las correcciones. :-)))

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  62. Esta localidad es Ituren, pueblo que conozco bastante bien. Es uno de esos pueblos con un entorno precioso y muy bien cuidado. Tradicionalmente era lugar de veraneo, supongo que por la temperatura fresquita, al que acudían familias madrileñas y de zonas más cálidas.

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  63. Lo he oído. Don Fernando Lázaro Carreter y otros hablan largo y tendido del mal uso de escuchar y oír. A mí me chirría. Ayer, sin ir más lejos, una locutora le decía a un oyente que “no le escuchaba bien”; pero ella misma se corregía al instante. :-)

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  64. ¿La libertad en las grandes ciudades? No será la de aquellos que habitan en barrios obreros, malviviendo en pisos de setenta metros cuadrados (esos casi son privilegiados), soportando noches de botellón en parques mal cuidados, carentes de infraestructuras básicas (culturales no digamos)…
    Hoy no puedo estar de acuerdo con parte de la entrada del anfitrión. Su loa a la globalización (que tiene tantos aspectos positivos como negativos), a Google, las autopistas o la televisión por cable (de los que también somos usuarios los privilegiados que vivimos en pueblos) me parecen un cultivo de la mitología urbana en contraposición con lo peor de la primigenia rural. Ese atavismo rural que ha llevado, por ejemplo, a que cada año a mediados de enero acudan centenares de personas a que san Antón les bendiga sus urbanas mascotas en la parroquia del que el santo es titular en ¡Madrid!

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  65. Esos mismos personajes los vi en un reportaje de una provincia castellana.
    Aunque estas viejas costumbres nos parezcan exclusivas de un lugar en realidad suelen darse también en más sitios. Sucede lo mismo con refranes, leyendas, romances. Pese al aislamiento en el que vivieron durante siglos, habría alguna “correa de transmisión” que divulgara esto. Algún etnólogo lo explicará mucho mejor.

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  66. Javier, qué bueno verte por aquí. Pienso como tú. Es un absoluto disparate lo de este toro. Le deseo a “Ratón” que dure muchos años sin matar a nadie, claro. Pero un pellizquito en el culo de los descerebrados que lo jalean no estaría nada mal.

    Un placer saludarte, Javier.

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  67. Para quienes tengan curiosidad sobre el aquí muy popular y apreciado “gató d’ametlla” que justamente elogia AMM (¡la repostería mallorquina no se reduce a la ensaimada!), anotar que bajo este galicismo se esconde una versión mejorada (con perdón) y esponjosa de la tarta de Santiago (bizcocho con almendras) y que no es de difícil preparación. El equivalente catalán aproximado sería la “coca de quarto” o el “pa de pessic”.

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  68. Sólo como curiosidad y para que te rías un ratito: tus palomitas de maíz se llaman pochoclo.¿Y cómo se llama tu perra? ¿Y qué tenés en los baúles? No me olvido, como verás.

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  69. “excelente exposición sobre Latinoamérica, su violencia, los problemas de la inmigración,”

    ¿De qué parte de “Latinoamérica”, mana? Porque desde Méjico hasta Tierra del Fuego las realidades son bastante diversas, como es de imaginar aunque sea por una cuestión de distancias y climas. Algo así como ver una exposición sobre Europa, en la que puede aparecer Lituania, Chipre, Austria, Rumania, Andorra, Holanda y Polonia. No es lo mismo. Ni parecido. Bueno: de aquel lado del Atlántico tampoco es lo mismo, ni parecido.

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  70. Mi perra se vuelve loca con las palomitas! las de maiz.

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  71. Mi Manolito es el único miembro estrictamente mallorquín de la familia. Nació en Sa Pobla, que probablemente sea la Mallorca profunda, ya me dirán Miguel Ángel y Maties (ya me dirán cosas :-))))
    La cuestión es que, como Lolita, tiene un paladar molt mallorquí: adora las quelitas. En el lugar de la casa en donde esté, aunque sea despatarrado durmiendo en la otra punta, y sin que hayamos conseguido saber cómo lo logra, el tipo oye el levísimo crujir del papel de la bolsa de quelitas y se viene al humo con la velocidad de un rayo. Y es insistidor y persistente: hasta que no consigue tener su ración de quelitas no abandona su empeño de saltos, olfateos, ladridos, lametazos, mordisqueos en los tobillos. Despliega con el que esté en posesión del objeto del deseo una verdadera estrategia de acoso y derribo. Le tenés que dar quelitas o matarlo, no hay otra opción. Y como sabe que nos puede a todos, no se intimida ni abandona la lucha hasta no meterse al buche todas las que se le antojan y más.
    El gató, en cambio, y las ensaimadas, le gustan menos. Se ve que no es goloso.

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  72. Exacto, pienso lo mismo.
    No soporto el exotismo de la viejas con la bata, desde que amanece hasta que se van a la cama. No soporto a los viejos del pueblo sentados en la plaza, cotilleando de todo el que pasa. No soporto la gente joven de esos pueblos en fiesta, gritando de felicidad como animales mientra el toro se desploma en la plaza. Qué no! Todavia no nos hemos librado de ese exotismo.

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  73. A propósito de lo que nos dice Miguel Ángel me parece que es probable que lo pase mejor en un pueblo alguien que nunca vivió en él y no conoce las tramas. De cualquier manera es poco lo que puedo decir y hasta pensar sobre las experiencias de ustedes de pueblos de una España que yo sigo viendo como exótica, como quien mira un cuadro, como algo que no tiene nada en absoluto que ver conmigo.
    El pueblo de mi abuelo aragonés esta repleto de hotelitos con encanto, de restaurantes puestos con muy buen gusto, dedicado al turismo. Es un pueblo precioso.
    El de mi abuelo extremeño es un pueblo de viejos jubilados y que mayoritariamente están de vuelta después de una vida de emigración. La parte de la familia con la que mantengo contacto vive en Madrid, y conservan en el pueblo una casa de fines de semana. Allí estuve ya más de una vez, pero sólo una me quedé unos cuantos días. Y sí, me sentí como bajo observación desde que entré al pueblo, en coche, sola, y tuve que preguntar por “la plaza del rollo”, hasta el día que me fui. Y seguramente fui tema de conversación durante un tiempo. Pero no sentí ninguna maldad, sino curiosidad, como si fuera un personaje exótico, fuera de programa. Pero la verdad es que la observación era mutua: yo también los veía a ellos como personajes exóticos. En fin: me imagino que habrá acá y allá y en todas partes gente más o menos buena, más o menos razonable, más o menos solidaria. Y lo que sentimos cada uno de nosotros en un lugar o en otro es muy subjetivo, depende de nuestra historia personal.
    Supongo que uno puede sentirse absolutamente solo y desamparado en una ciudad enorme y también en un pueblo.

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  74. A nadie que yo quisiera le desearía una vida rural entera, es necesario como mínimo formarse en una ciudad grande, cosmopolita y civilizada luego si se quiere se puede ir al campo a vivir pero periodos cortos pues pienso que la formación no acaba nunca. y me gusta el campo y mucho, Ayer vi en el Museo Marítimo de Barcelona una excelente exposición sobre Latinoamérica, su violencia, los problemas de la inmigración, fantástica, y hace poco en La Pedrera la de Catalá Roca, impresionante sobre España en los años 50, entiendo la felicidad que describen Nieves y Felipe con su huerto, ver crecer lo que has plantado, pero solo imaginarme que volvieran esas escenas que muestra Garcia Rodero enmascaradas como ´´nuestras costumbres´´me espeluzno enterita.

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  75. @ Malaquías

    “Sobre la traducción española de Nietzsche que comentabas antes, estaría bien saber si se ha traducido directamente del alemán. No sería la primera vez que un filósofo alemán es traducido al español a través de las versiones en otras lenguas.”

    Nietzsche, no creo que se hayan atrevido (aunque en España todo es posible). Pero hubo una época (los años 70 y 80) en que se traducían muchos filósofos alemanes del francés. Y yo recuerdo una bella (y cara) edición en español de aforismos de Lichtenberg en los años 90, traducida (y la antología plagiada sin permiso) de una que yo tenía en francés. También hay muchos clásicos orientales traducidos del inglés.

    Pero bueno, el escándalo de las traducciones en España es un tema sobre el que se podría hacer un panfleto terrible. Yo he visto muy de cerca cosas, en editoriales muy conocidas, difíciles de creer. Y algunas de “esas cosas” siguen a la venta desde hace muchos años sin que nadie se dé cuenta del fraude. Recuerdo que hace muchos años, en un viaje a Madrid, fui a ver al director (un célebre novelista) de una editorial con mucha reputación, de la parte de un autor francés al que publicaban desde hacía varios años y que me había pedido que mirara si las traducciones españolas de sus libros eran correctas, porque le habían dicho que no lo eran. Y como, en efecto, eran un desastre, quiso que fuera a exigirle de parte suya que las traducciones se rehicieran. El tipo me recibió muy amable, yo le enseñé ejemplos de errores monumentales de traducción que había en dichos libros y hasta de confusión en los títulos de los capítulos en el más célebre de ellos, reeditado varias veces. Me dijo que tranquilizara al autor, que él iba a ocuparse personalmente del tema y que la cosa iba a arreglarse rápidamente. Ni que decir tiene que esos libros siguen vendiéndose hoy sin que se haya modificado una sola coma. (Muerto el autor, el tipo que se ocupaba de sus libros en Gallimard escribió a la editorial en cuestión para preguntarles si habían corregido las traducciones. No hubo ninguna respuesta. Y cuando unos meses después yo le pregunté qué iban a hacer, me dijo que era un problema delicado, porque esa editorial les compraba muchos títulos y pagaba muy bien – lo cual me recuerda la respuesta de una editora de Barcelona a la que yo le contaba que la traducción de un clásico de la literatura frarncesa del siglo XX que publicaban desde hacía 20 años era horrible: – Pues se vende muy bien…).

    Hubo una época en que a mí me divertía verificar la calidad de las traducciones españolas de los grandes clásicos franceses. Nunca encontré una sin errores gordos, incluidas las que tienen más reputación. De ahí que cuando oigo a españoles decir que les encanta Proust, Céline o Montaigne leídos en español, les compadezca sinceramente. Y no hablemos de la poesía francesa… Tú, Malaquías, que conoces bien el francés, ¿nunca has tenido la curiosidad de mirar de cerca traducciones célebres?

    @ Albertyele

    “Ayer Gaspard te respondió, no sé si llegaste a leerlo.”

    Lo leí y os contesté. No sé si llegásteis a leerlo.

    “el cuento de Cortázar: no puedo creer que le veas una sola clave”.

    Yo no estoy hablando de las interpretaciones filosóficas del cuento (que releí, por supuesto, cuando puse el enlace hacia él), interpretaciones que no me interesan en absoluto, sino de la idea genial, desde el punto de vista “técnico”, que hay en ese cuento. Hay en él un enigma y una solución. Y la idea genial está en la solución al suspense final.

    @ Maties Oliver

    “El numerito de Cage se califica por sí mismo, y los que aplauden al final y quizás incluso todos los que guardan un silencio religioso durante la no-ejecución son, y es solamente una opinión, unos papanatas.”

    Ya conoces tú el proverbio romano: “Stultorum infinitus est numerus”, que podría traducirse por “El número de los papanatas es infinito”.

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  76. Anoche llegué demasiado tarde para escribir algo, tan sólo dejé el vídeo.
    En los carnavales del lago Constanza, en mitad de Europa, también hay máscaras de cerdos y demonios. El carnaval es un ritual muy extendido por toda Europa y medio mundo. En sí no es el problema, esas concejalías de cultura o como se llamen que menciona AMM son el problema. El carnaval puede ser motivo de estudio antropológico muy interesante. Pero cuando lo pervierten de forma que es “nuestro”, y se lleva al paroxismo de lo autóctono, se convierte en una aberración.

    Hay un personaje del carnaval vasco-navarro llamado zanpanzar que ya estaréis acostumbrados a ver por la televisión. Esos que van con las pieles de oveja al hombro y los cencerros. Cada vez que pueden nos los cuelan como el colmo de “cultura propia”. Pues resulta que en los carnavales del lago Constanza estaban los que fotografié a la derecha, de rojo, con las mismas pieles de oveja y cencerros más pequeños pero repartidos por todo el traje.

    http://www.subirimagenes.com/otros-carnaval-6850578.html'>

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  77. Hace un tiempo vi un “Callejeros” en el que un ciudadano de Tordesillas contrario a la barbaridad que hacen con el toro en su pueblo tenía que ocultar su rostro y su voz para hablar en el programa. Este verano, el toro “Ratón” que ha matado a varias personas en encierros ha subido su cotización y sale en los carteles como la gran atracción de las fiestas. Vuelven las autoridades de peineta y mantilla a desfilar junto a la Guardia Civil y la Legión por el Corpus.
    Cierta España negra se resiste a ceder el paso a la civilización.

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  78. Conozco de primera mano la vida en una aldea y lo cruel y opresora que puede ser. Y también la soledad de una gran ciudad donde puedes sentarte en el bordillo de una acera, enfermo leve, y nadie de la multitud que pase se acercará a interesarse.
    Y sé que en ese mismo pueblo, con habitantes generosos, amigables y tolerantes, la vida puede ser muy agradable. Lo mismo que en la ciudad, alguien puede “verte”, tenderte una mano y aliviarte el problema que tengas.

    No es cuestión de medio rural o urbano, son las gentes que lo habitan.

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  79. Hemos pasado hoy en Karlsruhe de los 33 grados de ayer por la tarde, a los13 de ahora mismo. Y se agradece, la verdad.

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  80. Esa España, esa que llevo dentro, esa de las fotos de Garcia Rodero, no la quiero, la he vivido, no me la han contado, no la he leido. Aqui conozco a muchas españolas, todas mayores que yo, y curiosamente soy la unica nacida en un pueblo(Torrelaguna-Madrid-Cuna de Cisneros, confesor de Isabel la Católica), y a pesar de que ellas por su edad han conocido el franquismo en toda su plenitud, resulta que es mi infancia en un pueblo de Castilla, en los años 60, la más dura, la más miserable. En un pueblo, en aquella época no habia escapatoria, no había la posibilidad de ir de incognito en la panaderia, ni en la consulta del médico.2000 habitantes, la mayoria agarrados a la tierra, esa que heredaron desde siglos. Nosotros, mi familia, extranjeros, sobre todo mi madre, extremeña, vamos lo mismo que venir hoy de Ecuador. Nunca hubo una integración, no era posible, diferentes intereses.Arriba hablaba alguien de solidaridad entre los vecinos, y yo solo puedo decir Y una m…Qué no! En la España que yo conocí no la había. Vale, vale que no se puede generalizar.Vale que peor seria decir que has vivido en una gran ciudad, en condiciones infrahumanas, entonces un pueblo te puede ofrecer el consuelo de unos paisajes. Siempre al final será Como se vive y con quien se vive.

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  81. Estamos de acuerdo. Por circunstancias del destino he vivido durante 21 años en una villa cercana a la capital, con la fortuna de estar bien comunicado y lo suficientemente cercano al mundanal ruido de una capital. Los pueblos y las pequeñas villas son para los que buscan sosiego, paz interior y llevar una vida tranquila y semejante a la de la mayoría de los habitantes, no para quienes necesitan del diario ajetreo de la gran ciudad, para los que les gusta pasar desapercibidos, ir a su bola y sentirte libres en todos los sentidos,. En los pueblos y villas pequeñas siguen pensando como en el siglo pasado. necesitan conocer a fulanito y menganito y preguntarse aquello de “y tú de quien eres” y “quien es esa que va con Pepe el churrero”. En las grandes urbes, no te conoce ni la Tati si tú no quieres y no te haces mucho de notar. Puedes pasear, ir de compras y sentarte a tomar un café sin que venga a saludarte la Maruja o el vecino del 5º. Así que definitivamente, los parajes perdidos, la soledad, el marujeo, en una palabra, pueblos y villas pequeñas, aldeas y similares para quien le guste.

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  82. Sí, así fue…salimos pitando en el primer segundo del primer minuto que nos ofreció la oportunidad de hacerlo.

    Y allí continúa todo igual.

    Abrazos para todos.

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  83. Villa en Biarriz y piso en Paris…perfecto, perfecto que nos conozcamos por este blog, nunca he tenido a nadie tan “cerca” que se aleje tanto en posesiones de mi. Casa vieja alquilada,90% del equipamiento de segunda mano, pero Gaspard yo te admiro por lo que sabes! por como lo cuentas. En mundos tan diferentes y coincido contigo en el placer que supone ir de incognito por una gran ciudad. Pero me conformo con esta donde vivo, me encanta no encontrarme durante meses a nadie conocido por sus calles. Los pueblos para los niños, perfecto, o para fiestas de verano con amigos.

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  84. Buenos días a todos: Me levanto por primera vez con la agradable sensación de frescor que tanto añoraba, como Albertyele, y leo el texto de AMM, que comparto en líneas generales, aunque hay matices que ya han sido expuestos muy bien un poco más arriba. Yo nací en un pueblo, pero me alegro mucho de que la vida me diera la oportunidad de poder ir a estudiar fuera, a Barcelona y Madrid. En la madurez uno empieza a ver con algo de nitidez, aunque siempre haya zonas oscuras que no somos capaces de atisbar, y ahora mismo pienso que los pueblos -pero matizo: los que conozco, o aquellos de los que tengo referencia, por noticias de amigos o conocidos- siguen siendo comunidades poco abiertas al diálogo en libertad y a la discrepancia, y sigue habiendo historias siniestras que podríamos considerar específicamente de sociedades cerradas. No idealizo la ciudad, ninguna ciudad, pero me siento más a gusto en ella. Y conozco a otros que han hecho el camino inverso: de la ciudad se van a vivir a un pueblo, y se sienten bien, aunque quizás sin establecer ese tejido de relaciones que caracteriza la vida en los pueblos. Cada cual vive su vida como puede, o como el azar se la ha ido ofreciendo. Han venido de Madrid unos amigos de mi hija pequeña, y Miguel, el novio de Silvia, y el texto AMM me ha dado la idea: les diré que se vayan a desayunar gató con helado de almendras crudas.

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  85. Los pueblos pequeños tienen muchos defectos -todos los lugares donde decidamos vivir tendrá alguno- pero también es verdad que entre sus vecinos existe una solidaridad que en los lugares grandes, por la idiosincrasia de quienes vivimos ahí (nos gusta ser invisibles), no existe. La fotografía de CGR del señor miccionando se hizo en Laza (Galicia) en 1975. Ahora te vas cualquier noche de botellón por los alrededores de las calles donde se celebren y seguro que encuentras imágenes semejantes.

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  86. Hola Ángela! ¿Alguien puede hablar de autenticidad cuando ve esa foto? ¿No tener luz ni agua corriente le parece a alguien auténtico? Una auténtica pena; un auténtico horror. Estoy de acuerdo con vos: es inaguantable.

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  87. Por fin se ha levantado un vendaval en Palma. Se sacuden levemente las copas de los árboles. No sé ya cuánto hacía que no sentía algo de fresco en la piel. Creo que desde que volví de Bilbao. No sé qué nos deparará el día; la noche es un alivio.

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  88. Viví toda mi vida en una megalópolis de no sé cuántos millones de habitantes, muchos. De esas ciudades que en Europa me parece que ni existen. Con unas distancias de vértigo, que me acostumbraron a recorrer cientos de kilómetros por día para ir a la Facultad primero y para ir a trabajar después. Me levanté durante más de 20 años a las 6 de la mañana y volví a mi casa a las 9 de la noche, con el exclusivo deseo de comer e irme a dormir. Vi a mis hijos crecer de a ratos y los fines de semana. Ni soñar con volver a casa para el almuerzo; ni soñar con reunirse con una amiga que no fuera una compañera de trabajo para tomar un café de lunes a viernes (todo el mundo vive igual), ni soñar siquiera con ver a mi hermana o a mis padres, que vivían muy cerca, si no era en las vacaciones. Y no es sólo una cuestión de ganar dinero sino de ritmo de ciudad en el que uno se va enganchando. Buenos Aires es una ciudad hermosísima, para ir a hacer turismo. O si uno vive de rentas, y con rentas muy altas, porque nada más que desplazarse ya es carísimo. Y que la gente con la que a uno le gustaría compartir lo bueno de la ciudad también viviera de rentas.
    Ciudades, sí; pero de dimensiones más humanas. Y de ser posible sin centros comerciales, que son el monumento al horror y, salvo honrosas excepciones, todos iguales a sí mismos. O pueblos civilizados, que también los hay. O la vida en una de esas estancias de 10000 hectáreas y con un casco señorial del XIX, en el que hay desde cancha de tenis hasta internet, y coche en la puerta, y ruta en condiciones y calefacción y bilioteca con sillón de terciopelo verde. Resumiendo: vida urbana o vida rural, pero con plata. Lo feo, de la ciudad o del campo, es la pobreza.
    Esas caras de la foto dan hasta miedo. Son terribles.

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  89. Antonio, creo que, como ha dicho Jesús Miramón más arriba, entiendo lo que dices, me parece que sé a qué te refieres. Y estoy de acuerdo en lo abominable que es ese regodeo en la mostrenquez. Sin embargo, creo que la mostrenquez y el atraso se dan en todas partes, no me parece que las ciudades estén libres de ellos. Tú, en tu infancia, tuviste experiencias de las que querías huir, y se daba la circunstancia de que esas experiencias las viviste en una zona rural, pero los que crecimos al mismo tiempo que tú en Madrid, también vimos lo que tú viste, los mismos santos. En mi opinión, tanto las ciudades como los pueblos o, para el caso, la vida moderna como la antigua, son monedas de dos caras. Ahora bien, siempre me ha reventado cuando se compara el atraso con la autenticidad, cuando se habla de la gente de los pueblos remotos sin luz y sin agua corriente, descalzos y vestidos con cuatro harapos, y se dice aquello de que son muy felices y muy orgullosos y, sobre todo, muy auténticos. Eso no lo aguanto.

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  90. Hola Tere! Me imagino que a Carlos Soria los habrás oído y además lo habrás escuchado, no? :-)))))
    ¿Tabla de coger olas???????? Pero es que hasta las olas cogen en este país?????? Madre mía, dónde he venido a dar con mis huesos!!!!!

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  91. “El mundo rural actual, afortunadamente muy distinto del que retrata Cristina García Rodero”

    Completamente de acuerdo, Jesús.

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  92. Siento lo mismo,cada vez que vuelvo de ver a mi Madre,o a la familia de mi mujer,aunque es de una provicia contigua.
    Las penas disminuyen,junto con los kilómetros,volviendo a Madrid. Muchas gracias.

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  93. MATIES he visto y oído tus músicas. Creo que la noche del sábado al domingo, suele haber un programa en RNE bastante tarde. Lo oí el sábado pasado y me llamó la atención que su presentador hablara constantemente de Angel Alvarez. Él mismo tenía cierto parecido pues, como AA, susurraba más que hablaba al dirigirse a los oyentes.

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  94. Agobia es con b de burra.

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  95. Yo también pienso que la vida en la ciudad es más atractiva que la vida del campo. Ahora vivo en las afueras, que tiene mucho de “campo”, y siempre digo que cuando me mude, iré a un sitio donde haya panadería, farmacia, tiendas… en definitiva, gente con quien charlar de vez en cuando, o verla , sentirla cerca.
    En realidad estoy a siete minutos del centro, pero es que aquí estamos acostumbrados a no tener distancias. En media hora llegas casi a la otra punta de la provincia. Y en una hora estás en la “capital” Bilbao. (Un besazo a mis queridas Marisa y Serapio).
    Viví así en mis años de soltera y siempre he pensado que aquello era la verdadera vida aunque no tuviese jardín ni otras cosas. Pero dónde encontraré este silencio, este sol, este espacio…de ahora.
    Respecto al pasado, viendo esas fotografías ,que me paarecen decimonónicas, me parece muy triste. Ahora todo el mundo de nuestro entorno vive mejor. Cuando llegan las navidades y todo el mundo se agovia, yo pienso que todos los que van con sus carros llenos de cosas no las tuvieron probablemente. Y suelo pensar que arriba el consumo.
    GASPARD y todos los veteranos como yo, atención, Carlos Soria, veterano montañero de 72 años, se va a hacer un ochomil de los de verdad. Se va a Nepal y patrocinado por una entidad bancaria. Se lo oí decir (oí no escuché ejem) ayer por la radio.
    Ha estado en más ocasiones, pero fijaos en su edad. Sacaremos la tabla de coger olas, eh Gaspard?
    Acabo de ver un interesante reportaje en la 2 de Gil de Biedma y salía un joven Luis GARCIA MONTERO.
    Antes, he estado en la Quincena; Liszt y Mahler.

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  96. Mis amigos, que viven en la East 79th Street, con los que estoy en contacto, están bastante preocupados, si bien no hay riesgo de inundación en su zona, y los transportes, obras y demás han sido cancelados. Esperemos que reine la cordura.

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  97. Estuve viendo esta exposición de García Rodero el otro día. Me gustó mucho. Es la España profunda. Sorprende que esas imágenes de gente atrasada y supersticiosa sean de hace solo unos pocos años.
    Había unas mujeres cerca de mí que hicieron un comentario con el que estoy de acuerdo: de entre todas las fotos, de entre todos los retratos, no había manera de encontrar a alguien atractivo. ¡Qué calamidad! Todos eran de una fealdad horrorosa. ¡Vaya genes! Pensé. Qué manera de ir perdiendo calidad con el aislamiento en las aldeas.
    Sin embargo, el otro día en la playa vi una escena preciosa. Había una mujer que parecía española. A su lado había dos niñas negras preciosas, y sentado cerca de ellas, un negro. Era atlético, altísimo, de una belleza magnífica. Tanta, que sentí un pudor inmenso en dirigir mi cámara hacia ellos.

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  98. Amo las grandes ciudades. París, Londres, Sydney, Perth, New York -que Irene no se cebe con ella-, Chicago, San Francisco, Montreal. Me gusta salir del metro, bufanda y gorro en la cabeza, con mucha gente en la calle, pero cada una a lo suyo. Ir al teatro, a un concierto, al cine, a la librería, con libertad y asfalto. Desconectar de lo autóctono, no leer acerca de ello. Emocionarme por la muerte de Jack Layton el lunes, a los 61 años, que hoy será enterrado en Toronto. Leer su última carta, repasar su carrera pública. ¿Quién es Jack Layton? Fuera de Canadá es un desconocido, y se fue, poco más de un año después que Tony Judt, de un día para otro. Soy feliz en mi villa de Biarritz, con árboles y jardines, pero mi piso parisino, enmoquetado y tapizado de libros, DVDs, fotos, CDs y demás, me siento en la gloria. Ya tengo apuntada ‘H2O: Una biografía’, de Ball. También tengo entradas para ‘La peste’ de Francis Huster. Y estoy deseando poder hacer dos viajes antes de Navidad a la Argentina y NYC.

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  99. Yo no lo veo tan claro. La ciudad libera en la medida en que se puede ser como se es en razón del anonimato, pero esclaviza en otros mil aspectos y, por otra parte, los fanatismos, el culto por lo rancio, no son exclussivos de los pueblos.
    Hemos vuelto al debate de “Menosprecio de corte y alabanza de aldea” cinco siglos después y no veo soluciones concluyentes. Cada cual se deja esclavizar por unas cosas o por otras, y seguro que no es igual la vida urbana de un intelectual o un profesional que la del que tiene que levantarse a las cinco y coger dos “camionetas” para llegar a una boca de metro que lo conduzca al tajo…

    De García Rodero siempre me sobrecogieron las fotos del vudú en Haiti.

    Saludos,

    AG

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  100. Sin duda Nieves, al final es una asunto personal, pero yo que viví 2 años en un pueblo de la Selva Negra, casi incomunicada(la poca gente que habia hablaba poco) me juré nunca más vivir en un pueblo, por muy traquilo, bonito, etc, etc, etc. No me gusta estar aislada, como tampoco me sentiria feliz en un piso, oyendo los ruidos de vecinos y del tráfico en la autopista.
    Es igual, no siempre se puede elegir, y en la aceptación uno puede empezar a se feliz en cualquier lugar.
    Pero que fácil es mal acostumbrarse!
    Esta noche no quisiera ni estar en Nueva York, las noticias sobre la evacuación son de verdad alarmantes.

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  101. Comprendo lo que quieres decir, Antonio, y hubo un tiempo en que lo hubiera firmado sin dudar, pero hoy por hoy no estoy de acuerdo con tu última afirmación: la libertad no estuvo siempre en las ciudades grandes, tampoco en las aldeas, la libertad no está en ninguna parte: se lleva puesta (como la nobleza, la cobardía o la curiosidad).


    P.D.: Por otra parte la globalización, la fibra óptica, las autopistas, la televisión por cable, Google y mucho más existe también en el mundo rural actual, afortunadamente muy distinto del que retrata Cristina García Rodero.

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  102. Antonio, comparto tus preferencias!
    no soporto la frase “cualquier tiempo pasado fue mejor”.

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  103. Mmm, no estoy del todo de acuerdo. Huyo de los fanatismos y lo que son grandes juergas para otros, pero yo no he encontrado esa libertad en las grandes ciudades. Me siento más libre de aquí para allá (medio urbana y medio rural), siempre cerca de la naturaleza, agradeciendo la formación que he recibido y me permite subsistir y seguir aprendiendo, encantada de los progresos en la medicina y en las comunicaciones, pisando tierra, distinguiendo miles de olores que la contaminación oculta.

    Y ya me escapo al reader que permite leer solo una vez cada mensaje. Besos.

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  104. http://es.wikipedia.org/wiki/Charlotte_Roche
    Acabo de ver a esta escritora, y antes de que se me olvide el nombre he decidido escribirlo aqui. Encantadora, si escribe con la soltura y la libertad que habla, comprendo que de su libro Zonas Humedas se hayan vendido más de 1.500.000 de copias.

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  105. Antonio, chapeau!

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