Categoría: Ida y Vuelta
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Profesor de instituto
El terrorismo nunca es ciego. El que padecimos nosotros en el País Vasco y en muchos otros lugares de España ejerció su cirugía maléfica apuntando a cada uno de los pilares del Estado democrático: los defensores de la ley, los representantes de la soberanía popular, las voces intelectuales solitarias que se alzaban en los medios…
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Mintiendo por la patria
Casi peor que negarse a ver lo que se tiene delante de los ojos es empeñarse en ver lo que no existe, y en actuar como si de verdad existiera, inventando pruebas que confirmen su realidad imaginada. En los años finales del siglo pasado, las omniscientes organizaciones de inteligencia estadounidenses se negaron a ver lo…
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Habitando una música
Confinado en Málaga, en una casa de campo, y absuelto de los viajes incesantes de una estrella internacional de la música, Daniel Barenboim se levantaba cada mañana y se ponía a estudiar las sonatas de piano de Beethoven. En la entrevista que le hace Jesús Ruiz Mantilla, a Barenboim se le nota el pudor de reconocer que ha disfrutado…
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Volviendo a Faulkner
La lejanía embellece la literatura porque revela su médula de universalidad, pero también puede envolverla en malentendidos. Quien ve muy de cerca la historia o el mundo de una novela corre el peligro de subvalorarla porque se fija sobre todo en su conexión con lo real, como quien conoce al modelo de un retrato y…
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Por la ventana
Desde los aplausos de marzo y abril, balcones, ventanas y terrazas han recobrado algo de la relevancia que habían perdido sin que nadie se diera demasiada cuenta. Entre la intimidad hermética de la vivienda propia y la intemperie de la calle, el balcón y la ventana eran un espacio intermedio, abierto al mundo y también…
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Marsé y el espíritu de la novela
Juan Marsé alentaba el espíritu de la novela con una pureza y una integridad que solo están reservadas a los nombres mayores del oficio, o bien a esos narradores instintivos que hechizan cuando cuentan y nunca escribirán una palabra. Marsé era novelista de la misma manera visceral en que era lector apasionado de novelas, y mucho…
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Que Venecia no muera
Desde el avión que descendía para el aterrizaje vi Venecia en la luz oblicua y dorada del atardecer, los canales y las cúpulas, las islas dispersas sobre la laguna, el cielo con un resplandor suave como de fresco de Tiepolo. Me fijé más porque hacía mucho tiempo que no visitaba la ciudad, y porque esta…
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Estética del confinamiento
Los amantes vuelven a encontrarse y se quedan parados, como sobrecogidos por un asombro mutuo, el de ver de nuevo con sus propios ojos lo que no habían sabido recordar, la novedad resplandeciente de la presencia del otro, los cambios que ha traído la ausencia: se quedan parados, en la habitación donde ella acaba de…
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Volver a dónde
Ahora es cuando no tengo ganas de salir a la calle. El mundo de después, sobre el que tanto se especulaba, ha resultado ser muy parecido al de antes, salvo por el incordio añadido de las mascarillas. A media mañana, en el calor seco y candente de Madrid —“un horno de ladrillo babilonio”, decía Herman…
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Misterios policiales
Uno de los placeres inmemoriales de la novela es el de asomarnos al funcionamiento de un mundo cerrado que despierta nuestra curiosidad y del que sabemos muy poco. Las tramas de John le Carré en sus mejores años a veces eran de una tortuosa complicación en la que uno podía perderse con facilidad: pero lo…