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En Baltimore
Una vez anduve por Baltimore buscando la tumba de Edgar Allan Poe. Me guiaba en la búsqueda un profesor que aseguraba conocer el camino, pero que se perdía más a
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Una alegría
En este oficio, en el que hay que estar preparado para todo, más aún en estos tiempos de crisis y de agresividades afiladas, a veces se lleva uno, inesperadamente, una
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La sepultura de la gloria
La grandilocuencia es lo contrario de la literatura. En la literatura siempre hay un antídoto contra las grandes palabras gaseosas, contra las abstracciones sonoras que suelen publicar como titulares los
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A mí tampoco
Me he encontrado en persona con Fernando Aramburu muy pocas veces: una vez cenamos juntos en nuestro P.J. Clarke’s, esa catedral de la mejor cerveza y la mejor comida americana
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Un historiador
Cuánto teníamos que agradecerle a Raymond Carr, que acaba de morirse a una edad casi legendaria. Yo creo que sin la temprana lectura de su “España: 1808-1936” yo no habría
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Música leída
Leo escuchando. Leo So What, la biografía de Miles Davis escrita por John Szwed, y de vez en cuando interrumpo la lectura para buscar en el gran archivo instantáneo de
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Temperatura variable
Nada como carecer de algo para agradecerlo cuando llega. El buen tiempo deja una sensación de irrealidad después de un invierno que ha sido el más duro en casi un
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On the Experience of Fiction
Long before we learn the first things about books and specifically novels, we are already fully acquainted with the most sophisticated devices of narrative fiction. Books belong in libraries and
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La lección del maestro
Seymour Bernstein es uno de esos abuelos solitarios y activos con los que uno se cruza por el Upper West Side de Nueva York. Los ves haciendo la compra, esperando
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Por la espalda
A Miles Davis le gustaban los coches caros y la ropa a medida. Cuando iba por Nueva York conduciendo su Ferrari la policía lo paraba con frecuencia: qué hacía un