Siempre me ha gustado que mis colaboraciones regulares en el periódico tengan un hilo común, un motivo, un título. Eso me ayuda a encontrar una dirección y a dar coherencia a lo que de otra manera podría ser una mera sucesión. Dos de mis primeros libros nacieron así: “El Robinson urbano” de mis colaboraciones semanales en Diario de Granada, en los primeros ochenta, y “Diario del Nautilus” con las que escribí en Ideal. “Ida y vuelta” empezó en El País en 2007, y se mantuvo sin más interrupciones que los descansos de agosto hasta 2022. La inspiración del título viene de los cantes flamencos que se llaman así, y que están influidos por formas musicales del Caribe, un mestizaje cultural poderoso. Pero también estaba refiriéndome a la vida que llevaba yo entonces, yendo y viniendo entre Nueva York y Madrid, y queriendo reflejar los dos mundos a través de una crónica cultural en la que me gustaba abarcar los aspectos más variados de las artes, y a través de ellas de la vida misma.
-
Todo son vísperas
Ahora sabemos algo que hace ni siquiera un año no sabíamos: cualquier cosa puede suceder; que algo sea impensable no significa que sea imposible. En Estados Unidos uno echa de menos las modestas dulzuras y las seguridades de la vida europea. En vísperas de las elecciones francesas y en el raro ambiente de virulencia entre…
-
Rayas en las paredes
Lo único que hacía de la mañana a la noche Carlo Zinelli era dibujar. Se ponía delante de una gran hoja de papel en blanco y no levantaba la cabeza hasta que no la había llenado por completo de dibujos. Cuando ya no cabía ninguna figura más, ninguna de aquellas palabras escritas que intercalaba y…
-
James Baldwin regresa
Una de las voces más limpias y lúcidas que pueden escucharse ahora mismo es una voz del pasado. James Baldwin murió hace ahora 30 años, pero su voz hablada y escrita cobra una presencia más imponente todavía porque está sonando desde el pasado en una época en la que las cosas y los nombres se…
-
Espacios de desolación
No hay que ser viejo para acordarse de cuando se podía llegar al final de las ciudades. Había una parada última de autobús o de metro que ya daba a amplitudes de extrarradio deshabitado, a lejanías de campos y casas aisladas. Había con mucha frecuencia la posibilidad de llegar caminando a ese límite: una calle…
-
Notas en un cuaderno
Con esa precisión que es tan propia de su manera de expresarse, lo mismo escribiendo que contestando a una entrevista, Joan Didion resume así su técnica como escritora de crónicas: “Fui a tal sitio, esto es lo que vi”. En el verano de 1970 Didion estuvo viajando en coche durante un mes por el sur…
-
Rastros de vidas
Es instructivo leer vidas de escritores y luego darse una vuelta por una feria de libros antiguos, ediciones raras, manuscritos, cartas. Cada año, en marzo, en un cuartel gigante de la época de la guerra civil americana, el Armory de la calle 67 y Park Avenue, hay en Nueva York una feria que reúne a…
-
Los vencedores
A las cinco de la madrugada me despertó un mal sueño y para distraerlo leyendo me sumergí en una pesadilla. Pero es que hay libros infecciosos que uno no puede dejar de leer, aunque, si lo hace antes de dormir, es muy posible que después de haberle alterado la vigilia le siembren de terrores los…
-
Eso era todo
De lejos todo es más. A diferencia de la mirada, la imaginación agranda el tamaño de las cosas según van alejándose. En los años ochenta muchos jóvenes con antojos o ambiciones de modernidad queríamos mirar lo más lejos que fuera posible porque lo que teníamos cerca lo veíamos pequeño y estrecho, lo mismo nuestras vidas…
-
Perder las formas
Hay que prestar atención cuando personas que parecen situadas en extremos ideológicos opuestos usan los mismos argumentos, repiten las mismas palabras y consignas, en un tono parecido. Las palabras “élite” y “elitista”, por ejemplo. Nunca se habían usado tanto como ahora. Y nunca en un tono tan homogéneo, de acusación y desprecio. Hay que oírlas…
-
Huellas de Emily Dickinson
Emily Dickinson es una niña de 9 o 10 años con el pelo rojo muy corto y los ojos grandes que sostiene un libro y una rosa en las manos; es la silueta en cartulina negra de una chica en torno a los 14, con melenita, las mejillas redondas, la nariz todavía infantil; es una…
-
Poética del laberinto
De la exposición de Maurits Escher en el palacio de Gaviria de Madrid se sale un poco enloquecido. Yo fui a verla una mañana de mucha lluvia, y hacia cualquier sitio que miraba se me aparecían laberintos de repeticiones matemáticas, como si todavía estuviera delante de sus escalinatas imposibles o de esos mosaicos en los…
-
Payasos terroríficos
Hacen falta con urgencia nuevas estéticas y nuevas poéticas para responder al nuevo mundo en el que ya estamos viviendo y para representarlo. Una obra de arte verdadera representa y desmiente, atestigua y pone en duda. Hablo de arte en el sentido más amplio de la palabra: una película, una novela, una instalación, una pintura,…