Contar cuentos

Posted By on Ene 29, 2013 | 173 comments


La literatura trata muchas veces de gente que cuenta cuentos: peregrinos que se animan las caminatas con historias o que las intercambian al calor del fuego en una posada; burgueses jóvenes florentinos que se reúnen en una villa en las afueras de la ciudad para huir de la peste de 1348 y distraen el miedo y ocupan el tiempo de la incertidumbre y la espera contándose cuentos casi siempre cómicos o picantes para levantar el ánimo en una época de pesadilla. La literatura escrita lleva en su interior las huellas de una tradición oral mucho más primitiva y más duradera igual que en el adn y en los rasgos fisiológicos de las especies contemporáneas están las trazas de especies extintas. En las Mil y una noches hay genios, hay lámparas, hay hechizos, hay naufragios, pero lo que hay sobre todo son narradores de cuentos, que a veces están ya dentro de otros cuentos. El Quijote es un catálogo de narradores casi siempre orales, y de grupos de gente arrobada que escucha las historias o asiste a ellas en en el pobre tinglado de Maese Pedro.

Hemos empezado hoy el taller semanal de relato corto, y me ha gustado recordar esos orígenes orales de nuestro oficio. El aula, la larga mesa en torno a la que nos reuniremos cada lunes, es como esa villa cerca de Florencia o como una sala en la posada del camino hacia Canterbury. Un espacio caldeado por las palabras mientras afuera se va enfriando el anochecer de enero. Contar es contarle a alguien. Contar es inventar y es también repetir lo que a uno le han contado, y entre quien habla y quienes lo escuchan se establece una fraternidad instantánea que dura tanto como la fascinación de la historia. Contar es arreglárselas para que el oyente no deje de prestar atención y quiera saber más. Caras nuevas y caras familiares: el mapa de los acentos y de las geografías de la lengua. El primer texto que leeremos en voz alta en clase será uno de mis preferidos en la literatura en español, Macario, de Juan Rulfo. Nos quedaremos callados cuando alguien empiece a leer y esa criatura inocente y perdida se hará presente durante unos minutos en su monólogo, en esa voz tan verdadera que no parece un artificio de la literatura.

Precisamente porque lo es en grado máximo.

imagen del quijote

173 Comments

  1. Jose,

    eh…

    Perfecto. Muy agradecida.

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  2. La Serapia

    Sé perfectamente en qué consiste el método científico, que uno es medio loco pero también tiene sus estudios, allí me contaron de qué iba eso de la ciencia.

    Creo que eres tú la que no has leído con atención o no has comprendido bien lo que yo quería decir. Pero bien, te veo demasiado acosada ahora mismo como para involucrarte en otra nueva discusión, así que de esa que te libras : )

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  3. verás Luciano, es que viviendo en Alemania, o uso las tiendas online para leer textos en inglés o español (leo alemán, pero con dificultad, sólo me atrevo con libros infantiles como Heidi, el periódico, tebeos, etc), o tengo que cruzar media ciudad para ir a las librerías en idioma extranjero que conozco y probablemente tener que encargar el libro y esperar unos días. Me es muy sencillo y cómodo descargarme los libros directamente al kindle.

    He cogido esto, que es lo que he visto, no sé si habrá algo mejor, pero ya es tarde.

    http://www.amazon.es/The-Structure-Scientific-Revolutions-ebook/dp/B007USH7J2/ref=sr_1_1?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1359540699&sr=1-1

    Muchas gracias otra vez

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  4. La Serapia,

    Claro, estamos en otra época, ahora los textos se bajan y esas cosas. Es que te iba a decir que si no piensas leerlo en el original inglés, trataras de hacerlo en la edición del Fondo de Cultura Económica (es un Breviario de la famosa editorial mexicana).

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  5. Diego Ariza, igualmente!

    Por si alguien le interesa, le encuentro muchas pegas a la revisión por pares que podría detallar pero creo que no viene al caso, y soy de la opinión de que habría que cambiar varias cosas para hacerla mejor. De ahí a cargármela, pues no.

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  6. La Serapia,

    Joder! parece que hemos coordinado despertador y pensamiento. ;-)
    Que tengas un buen día.

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  7. Pablo el parisino,

    No estoy de acuerdo con este argumento y me parece verdaderamente endeble. Que un tipo haya falsificado una investigación y que lograra saltarse los controles de Nature y publicarlo, no invalida que la revisión de pares sea un método de validación científica. Siguiendo tu argumento, el New York Times no dice la verdad nunca jamás y el periodismo es siempre falso por el hecho de que un espabilado ( http://www.elmundo.es/elmundo/2003/05/11/sociedad/1052658874.html ) hubiera colado noticias falsas en ese periódico. Me parece este argumento tuyo más endeble incluso que aquel de ayer en que decías que una cosa es cierta por el mero hecho de que un Premio Nobel lo haya afirmado, sin presentar prueba alguna, y que La Serapia desmontó, lógicamente, en apenas cinco líneas.

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  8. Luciano, ya me he descargado el texto, lo leeré con atención, muchas gracias.

    Albertyele, además de Caetano, también me pido a Sap, así que espabila (lo del cuento de grano de trigo no se lo había contado a nadie hasta ahora)

    Pablo, que la revisión por pares tenga sus fallos crees que automáticamente la declara una inutilidad?

    Jose, te explicas perfectamente, estás diciéndome que no, que no sabes lo que es el método científico. Es normal, pero creo que deberíais saberlo, al menos para que no os engañen con algo que se le parezca.
    (No sé muy bien qué enlace dejarte. Primero he ido a wikipedia y me ha parecido un rollo, igual este otro es mejor)

    http://naukas.com/2011/09/29/el-metodo-cientifico-una-herramienta-maravillosa/

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  9. La Serapia

    Yo sé que mañana me despertaré a la misma hora de siempre. Apagaré el despertador y me quedaré mirando un rato la pared, o me arrullaré un poco más en las sábanas. Sé que luego me levantaré, bajaré a la calle y la calle seguirá estando allí. Las vecinas de portal seguirán al mando de su negocio, y me cruzaré con la misma gente de todos los días, las mismas gentes iguales aunque sean personas distintas. Unos irán a recoger a los niños, estarán los jubilados sentados en los bancos, gente que llega con el carro de la compra, la misma muchacha sonriente me venderá una barra de pan. Sé que mi madre estará en casa cuando vuelva, estará mi sobrino, mi hijo, mi hermana, con sus andares de pato y su barriga oronda como una luna llena. Sé que comeremos todos juntos, luego nos dispersaremos, y cada cuál a su afán.

    Sé que me gustan algunas cosas y que quiero a algunas personas. Sé lo que me hiere, lo que me alegra, lo que me decepciona y lo que necesito. Sé que los días cambian pero que todo sigue igual a mi alrededor, o que siempre ocurre algo distinto pero soy yo el que sigue siendo igual. Hay un montón de cosas que sé, a ciencia cierta, y para las que no he necesitado más demostración. Sé, sencillamente, que las cosas siempre son así. Si mañana algo se sale de lo previsto, será la excepción que confirma la regla, y sabré algo de mañana que desconozco el día de hoy. Exactamente igual que hay experimentos que desmienten las teorías establecidas, sé que mi vida puede llegar a cambiar. Aprendemos del pasado y exponemos al futuro el rigor de nuestras certezas. Sé, en este momento, que todo lo que sé sobre la realidad será válido hasta que las cosas dejen de ser así. ¿No funciona así el método científico?

    Pues eso, no sé si me explico.

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  10. Pablo el parisino:
    Diego Ariza,

    “Ahora puedes dar el siguiente paso y disculparte con quien no te ha dirigido insultos”.

    Pero que aburrimiento!!!

    No sé por qué haces tantos esfuerzos para mantenerte al frente del CPAMM cuando aquí nadie te discute el puesto.

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  11. Carmela,

    Una verdadera maravilla. El Coliseo porteño no es tan lindo, no. Es un teatro enorme.
    Y me gustaría, si pudiera, enlazarte una inagen de la Torre del Agua. Por la ventana de mi cuarto, del cuarto en el que dormí los últimos 20 años en mi reino de Alberti y L, en Mar del Plata, se veía sobre los techos de tejas de las casas del barrio, la punta de la Torre del Agua. Muchas noches, ya adulta, me acostaba a leer con la ventana abierta sólo para verla. En mayo hará 8 largos años que la extraño. :-/

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  12. Buenas noches a todos:

    Algunos comentarios sobre la entrada de Antonio hoy:

    – Una de mis películas favoritas es I racconti di Canterbury de Pasolini, basada lógicamente en los cuentos de Canterbury. Muy recomendable.

    – El origen oral de la lectura me ha recordado un libro que leí con dieciocho años, en primero de carrera, y que me encantó. Se titula La historia de la lectura, de Alberto Manguel. Supongo que muchos de vosotros ya lo conoceréis, pero es un libro formidable, ameno y bien documentado, que nos habla de la historia de la lectura desde las tablillas de arcilla sumerias hasta hoy, pasando por los comedores medievales y sus lecturas orales, la invención de la imprenta, etc. De hecho me están entrando ganas de releerlo.

    – Cuando bajo en diagonal por los comentarios de hoy entre algunos de vosotros, que no me aportan nada sino perder el tiempo y darle a la ruedecita del ratón, recuerdo esa gran tema de Pink Floyd llamada Lost for words, y en concreto esta estrofa: while you are wasting your time on your enemies, engulfed in a fever of spite, beyond your tunnel vision reality fades, like shadows into the night.

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  13. Albertiyele,

    Ya me habría gustado a mí ver en directo a alguno de los que citas; bueno, a Les Luthiers sí los vi.

    Aquí también tuvimos un teatro Coliseo, hoy Agencia Tributaria. El edificio es una maravilla
    http://sevillapedia.wikanda.es/wiki/Edificio_Coliseo_(Sevilla)

    Y ahora recuerdo que hace días hablaste de la Torre del Agua. En la de Sevilla se imparte un curso al que asisto todos los lunes por la mañana ;

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  14. Nicolás,

    Nievesdl,

    Seguramente a ustedes les resulte extraño, pero a mí esa expresión, ese c..ñ…, me encanta. No sé por qué. Claro que a mí no me suena a nada “grosero” o que no pueda ser dicho. Lo oigo sólo como una exclamación, y me encanta cómo suena. ¿Será por esa ñ como de filo de cuchillo que mí no me sale igual, ni parecida? ¿Será porque lo asocio a mi abuelo Pedro, que la decía mucho y a mí me parecía una excentricidad que sólo él decía, como si fuera en otro idioma (y era efectivamente en otro idioma)? Qui lo sa.

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  15. La Serapia,

    No había visto tu mensaje de las 8:13 PM:

    “tiene que estar publicado en una publicación con revisión por pares, creo que se llama en español. No me sirve un libro escrito y publicado por un autor si no ha pasado por revisión por pares. Lo han tenido que revisar otros expertos y darlo por válido.”

    No sé si conoces el caso del físico alemán Jan Hendrik Schön, cuyos trabajos pasaron todos los controles habidos y por haber, que publicó sus resultados en “Nature” y que recibió entre 2001 y 2002 cuatro premios de física por ellos.

    Hasta que dos físicos se dieron cuenta de que los había falsificado…

    Resultado final: el mayor fraude que ha conocido la Física en los últimos 50 años.

    Así que la revisión por pares de tus expertos…

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  16. Carmela,

    ¿Que su hermana, Maria Bethania, tampoco lo hace mal???? Aaaaaaaaahhhhhhhh Carmela! Maria Bethania también lo hace de maravillas, sí. La vi allá en el año del cataplum, en una de las primeras salidas con el Bibi (de lo que deduzco que tenía, yo, menos de 25 años, en el teatro Coliseo de Buenos Aires, el mismo en el que vi siempre a Les Luthiers. La historia de ese teatro, que funcionó en distintos lugares (aunque yo sólo conocí el actual y definitivo, enfrente de la Plaza Libertad y ligado al Consulado de Italia, que está al lado), está repleta de episodios relevantes: el primer director de la orquesta estable del primer Coliseo fue el autor del himno nacional; desde la azotea del teatro se hizo la primera transmisión de radio del país (creo que lo que se transmitió fue una ópera en el Colón, que está muy cerca, del otro lado de la plaza); allí tocaron los primeros grupos de rock nacional, en los 60; y allí vi a tantos brasileros que me encantan: Gal Costas, Gilberto Gil, Toquinho. Me salieron, a propósito de tu mención a Maria Bethania, mil imágenes.

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  17. Luciano,

    Es el drama de los archiespecialistas (que por otra parte son necesarios).

    De acuerdo contigo en lo que le dices más abajo a la Serapia a propósito del libro ya clásico de Kuhn sobre la ciencia. Yo lo pasé muy bien hace muchos años leyendo al “papa” de la epistemología anarquista Paul Feyerabend (“Contre la méthode. Esquisse d’une théorie anarchiste de la connaissance”, “La science dans une société libre”, “Adieu la raison”).

    Y recordemos, para acabar la discusión, la frase de Anais Nin que todos los científicos deberían aprender de memoria y recitarse todos los días: “No vemos las cosas como son, las vemos como somos.” (O traducción más clara todavía: “No vemos las cosas como ellas son, las vemos como nosotros somos.”)

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  18. Nicolás, en el cuento El hijo del marinero, de WCW, la palabra coño sale tres veces, no te cortes :)

    (pasaré la censura?)

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  19. MdlMar, tengo sensaciones similares con los cuentos de Williams Carlos Williams :)

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  20. “[…] El oscuro techo se estaba llenando de estrellas. No salían todas a la vez, sino una detrás de otra, de la forma en que las estrellas salen realmente por la noche, aunque más rápidamente. Apareció la Vía Láctea, se acercó, las estrellas flotaban en el brillo y seguían, desapareciendo más allá de los límites de la pantalla estelar […]”

    Alice Munro
    “Las lunas de Júpiter” (Traducción de Esperanza Pérez Moreno)
    [Editorial Debolsillo, 2010]

    “… Me gusta contemplar la vida de la gente a lo largo de una serie de años sin continuidad. Como si los captara en instantáneas (…) Creo que esta es la razón por la que no me atrae escribir novelas (…) Sólo veo a la gente viviendo…entre un momento y otro…”

    Geoff Hancock
    “Una entrevista con Alice Munro” (Canadian Fiction Magazine, num 43 -1982-)

    “… Al final o cerca del final de casi cada cuento de Alice Munro hay que regresar al principio…”

    Antonio Muñoz Molina
    “Nadie como ella” (Ida y Vuelta, El País -8/12/2012-)

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  21. Gregorio,

    No conozco esa obra y no la tengo (yo creía que tenía la obra completa de Stravinsky en la edición Sony de 22 cds).

    Debe de ser una obra que prefirió olvidar (tenía 16-17 años cuando la compuso).

    Pero la buscaré por el Net porque la cosa me intriga…

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  22. La Serapia,

    Pues no sea cosa que te me enamores ahora de Caetano, eh! Que ese hombre ya tiene dueña. :-))

    La historia de tu tío me resultó conmovedora, incluyendo esa especie de intuición tuya del dolor que venía. A mí, que tengo una cabeza bastante cuadrada, a la que le cuesta aceptar nada que no pueda medirse, tocarse, pesarse, me ha pasado algo parecido dos veces. De la primera de ellas (que fue hace muchísimos años, cuando estaba entrando en la adolescencia) tengo un recuerdo horrible, porque fue una impresión muy fuerte, sobre la que durante mucho tiempo no quise ni hablar. Se lo he contado a muy poca gente, porque no puedo explicarlo y hasta a mí misma me parece un poco loco. Pero las cosas son así.

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  23. Llego tarde y quizás mejor, para no meterme en líos

    Es curioso cómo la homeopatía -y no solo aquí- suele levantar polémicas y pasiones. A mí me resiulta curioso cómo se ponen radicalmente en contra personas que apenas conocen el tema y que estaría dispuetsta a afirmar que nunca han visto directamente su funcionamiento en nadie

    Y también me resulta curioso que para mí, hace menos de 15 años, solo, la palabra homeopatía -sin saber directamente nada de nada- me sonara como a algo de secta, de engaño, como una superchería. ¿Por qué era así?? Me parece un asunto digno de reflexión y no creo que el poder de las empresas farmaceúticas sea algo ajeno a ello.

    Por supuesto, estoy lejos de querer insultar a nadie de este blog y no ceo que sea insultar a nadie decir mi opinión. Me parece muy arrogante decir con seguridad que la homeopatía funciona a la fuerza por el efecto placebo o por azar, cuando el hecho es que no se sabe la razón de que funcione. Y sobre su eficacia, no pienso discutir con nadie, porque la he visto con mis ojos. El hijo de una amiga mía medíca ha dejado de ir cada poco tiempo a urgencias, porque se ahogaba por las noches, desde que toma homeopatía. Y la toma desde que mi amiga -mécica, repito- vio los efectos de la homeopatía en mi hija.

    Con esta amiga mía hemos comentado ese no saber aún la razón de que funcione la homeopatía y mi amiga, que es muy práctica y, no lo olvidemos, madre de su hijo que ahora duerme tan tranquilo sin ahogarse, suele decirme, Marisa, guapa, ¿a nosotras qué más nos dan los motivos si nuestros hijos se curan?

    Y ahí seguimos, tan tranquilas, prque los hechos, como ha dicho antes aquí Pablo el parisino, son muy tozudos. Y me da igual lo que digan los científicos -ya se darán cuenta cuando alguien pueda probarlo, porque el hecho es que se mueve- o si lo han publicado en libros o si lleva el placet de quien correspenda. Yo, mientras pueda y haya en las farmacias, seguiré usando homeopatía

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  24. Diego Ariza,

    Eres cruel, Ariza: tus dos últimos mensajes me han hecho reír y no puedo hacerlo sin que me duela la espalda.

    Pitié !

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  25. Una voz más,

    fe de erratas: donde dice “desganar” debe decir “desgranar”. Sorry.

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  26. Me apetecía contaros un cuento, un pequeño relato, una cosa que oí contar hace ya muchos años a un anciano que tenía fama en el pueblo de ser hombre pinturero y de mucha labia, de saber recitar cantares de extrañas rimas y músicas, así como originales juegos de palabras e ingeniosas adivinanzas que solo él parecía conocer. Quizá se debieran estos singulares y desacostumbrados conocimientos al hecho de haber prestado el servicio militar en las antiguas provincias que España poseía en el norte de África, en la zona del Magreb y del Sahara, tal vez en la plaza de Sidi Ifni, según me parece recordar que alguna vez contó, y es que el tío Santiago (ese era su nombre) se refería muchas veces misteriosamente a amistades y conocidos que había hecho por aquellas tierras cuando pasó tres largos años de servicio sin posibilidad de retornar al pueblo en ningún momento, dadas la distancia y lo elevado del precio del transporte por aquellos años. La cosa es que el tío Santiago conoció a ciertas personas que le pusieron en el conocimiento de viejas historias legendarias relacionadas con su propio pueblo, y que aludían a la existencia de algún tesoro de monedas de oro oculto en cierto lugar del monte, cuya localización era posible adquiriendo unos viejos papeles denominados “liendas”, que a modo de plano daban indicaciones precisas de cómo hallar el lugar exacto donde se encontraba tal enterramiento monetario. Pues bien, el tío Santiago finalmente consiguió hacerse con los enigmáticos papeles y volvió al pueblo con ellos, a fin de comprobar por sí mismo la veracidad de lo que en ellos se contenía.

    Pero, en honor a la verdad, he de decir que no era esta la historia de la que venía a hablaros, pues a pesar de mi indisimulado interés no llegué a conocer la totalidad de la misma, porque el tío Santiago nunca fue del todo claro a la hora de revelar ciertos pormenores del asunto, y aunque habitualmente empezaba a hablarte de ello tan pronto cogía confianza contigo, realmente a nadie llegó a contar claramente si el tesoro fue finalmente encontrado o no, o qué fue lo que ocurrió con las liendas que había comprado en un populoso y pintoresco zoco de una remota aldea del interior del desierto saharaui.

    Lo que quería contaros, que lo sepáis, es otra historia que acostumbraba a relatar con todo lujo de detalles (y hasta con moraleja y todo) el tío Santiago en medio de un sepulcral silencio en el que todos los oyentes caían nada más empezar a desganar el relato de este increíble sucedido: la historia del guerrillero ahorcado, y de los extraordinarios y misteriosos hechos nunca aclarados que ocurrieron en torno al descubrimiento de su cadáver por un vecino del pueblo que en medio de una colosal nevada se vio obligado a refugiarse en la cueva de los Cuérrabos, un paraje sobrecogedor por el silencio y la soledad paralizante que lo habita…

    Pero, queridos amigos, sintiéndolo mucho, sintiéndolo de verdad, tengo que deciros que no voy a seguir contando nada más en esta ocasión. No lo haré aunque bien que me gustaría proseguir y sé que a vosotros os encantaría, pues la historia lo merece de verdad, pero no lo haré debido a una razón que sí quiero que conozcáis; el no continuar se debe al hecho de que Gotardo, el moderador de este blog, me trata muy mal, me tiene los comentarios en moderación durante horas y horas, con lo que me priva de participar en los debates con la mínima fluidez que se precisa para ello. Así que, sintiéndolo mucho (lo vuelvo a decir), no me arriesgaré otra vez a que vuelva a sucederme lo mismo y este cuentecillo quede perdido en el limbo ingrato de la moderación.

    Ahora bien, eso sí, la canción os la dejo; faltaría más. Espero que os guste. Saludos a todos.

    http://www.youtube.com/watch?v=UiZg82R89Qc

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  27. Pablo el parisino,

    Pablo, buenas noches, sé que no biene a cuento ésta pregunta, pero he conseguido por una cantidad irrisoria 14,56€ todas las grabaciones de Stravinsky en versión de Pierre Boulez (6 CD’S), con éso y con lo que tenía suelto por ahí, por fin, casi puedo tener la obra completa, pero hay una pieza que desconozco que se haya grabado, es “Tarentella for piano” de 1898, su primera obra según el catálogo de la “http://www.fondation-igor-stravinsky.org”, ¿conoces alguna grabación de ésta obra?
    Gracias

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  28. ¡C.ñ.!

    Mañana les voy a contar a mis alumnos un cuento en el que un médico alivia las tensiones (no la arterial ni la ocular, sino esas que provocan discusiones) utilizando un producto llamado “pacifina”. No sé si decirle que me guarde unas dosis.

    :-)

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  29. Iba a contar de mis últimas impresiones del curso de narrativa del Ateneu, pero mejor en otro momento en el que no vuelen trastos por el aire.

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  30. Sap,

    Hace unos años que murió el pobre.Era un tipo estupendo .Una gracia con el vaso en la mano.¿Dónde habré puesto un Cándido que me dibujó?
    Creo que abusó del silencio en sus dibujos o al menos ABC no trató bien el tema.Máximo también se niega ya a utilizar mucho la palabra en el dibujo y fíjate el rendimiento que le saca.

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  31. La Serapia,

    Entonces, si tenés tiempo y ganas, podés leer un clásico de Kuhn del año 1962: “La estructura de las revoluciones científicas” (The structure of scientific revolutions). En un lenguaje claro, y con una vasta documentación, Kuhn introduce conceptos tan esclarecedores como los de “ciencia normal”, “anomalías”, “cambio de paradigma”; cómo los científicos se entrenan dentro de un paradigma y están acostumbrados a ver determinadas cosas y no otras; cómo los paradigmas dirigen nuestra mirada y las cosas se ven distintas desde un paradigma y desde otro; cómo, en suma, no existe un acceso a hechos desnudos, sino solamente a hechos ya cargados de teoría.

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  32. Pablo el parisino,

    Sí, claro que existen científicos de las ciencias duras chatos y recontrachatos. También he encontrado gente así en las Humanidades, y quizás duela más, porque el humanista debería aspirar a la totalidad. Los alemanes tienen una palabra muy buena para esto: “Fachidiot”. Es por ejemplo la persona que se dedica (cito una experiencia personal) exclusivamente a los comediógrafos griegos de la antigüedad tardía y se te queda mirando raro si le preguntás si leyó “La montaña mágica”. No saben lo que es, les suena, pero en sus vidas solo hay tiempo y esfuerzos para los comediógrafos griegos antiguos. Una pena. Vuelvo a Lichtenberg:

    “Si quieres escribir tragedias, no leas solo tragedias”.

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  33. Pablo el parisino,

    ¡Ah! y no te des tanta importancia, que yo no quiero ver desaparecer a nadie. Lo que sí tengo es miedo de que desaparezca la posibilidad de publicar comentarios porque Muñoz Molina vea que su blog se ha convertido en un foro de Intereconomía y se harte, con razón. Se puede ser irónico o incluso puede ser lícito lanzar alguna puya sin mala intención pero de ahí a cortar un debate porque empieces con lo de ignorante, imbécil, etc., hay un trecho. Vamos, digo yo. Y creo que todos vamos a perder mucho si algún día se saca la posibilidad de intercambiar impresiones políticas o gustos musicales o literarios. Y por hoy yo ya me callo.

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  34. Paco,
    .
    Hombre, y también humor blanco o el preferido de los niños, el humor marrón, y hasta el umor que se escribe sin hache :-)))

    ¡Mena! ¿No crees que fue el humorista que más y mejor cultivó el silencio, Paco? Hacía años que no leía su nombre. ¿Falleció? Mi recuerdo último son las tiras de su personaje “Cándido” que publicaba en el ABC: tiras por cierto, siempre llenas de aceite por ser tal periódico el más reclamado a la hora del desayuno en el bar, dada la comodidad de su formato.

    :-)

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  35. Estamos haciendo honor al tema de hoy ¡Hay qué ver los cuentos que tenemos!

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  36. Pablo el parisino,

    Claro que le has llamado imbécil. Habeis estado debatiendo sobre el método científico y de repente escribes este comentario: http://antoniomuñozmolina.es/2013/01/contar-cuentos/#comment-100155. ¿A quien te referías si no a ella si es la única con la que estuviste hablando del método científico? Imaginemos (ya es mucho imaginar porque La Serapia tiene educación) que tras debatir contigo ella escribiera un comentario en el que después de calificar como “ignorante atrevido” y “fanático” a los que creen en la homeopatía, pusiera la guinda con este párrafo: “Mi vecina del quinto definía al hijoputa como aquel “que sólo admite lo que está ya admitido”. Me parece una buena definición de una clase de hijoputas idólatras de la “Verdad homeopática” que abunda mucho en Occidente desde hace por lo menos dos siglos.” ¿No pensaríamos todos que se refería a ti?¿no te darías legitimamente por aludido? Por favor, ya le has faltado hoy al respeto a ella, no insultes la inteligencia de los demás haciendote la víctima.

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  37. Hace falta más prueba de imbecilidad supina que estar aquí discutiendo en vez de pintar una cosa que quería haber pintado esta tarde?
    Bis Morgen.

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  38. Gaspard, he citado lo de Peres solo como ejemplo, no pretendía llevarte la contraria, últimamente estoy muy pacífico y, además, ni siquiera sé si Peres merece ese calificativo o no. Aunque tiendo a pensar que, como apuntaba Pablo, es casi imposible ser un dirigente político de un país en guerra y no ser un poco asesino. Eso desde Artajerjes; o desde Lincoln, el de los oscars. O desde Hollande, muy progre él, pero que no duda en bombardear un país ajeno en un ejercicio de neocolonialismo descarado. Al menos Peres defendía su país. ¿Qué defiende Hollande?.

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  39. Gaspard,

    A mi también, lo que más me gustó es como se quedó Raul Castro. Viste el otro día en ARTE un documental espeluznante sobre la Cuba de ahora mismo? I Love Democracy: Cuba. Donde la reportera enfermó de denge y tuvo que ser ingresada en uno de los hospitales para los cubanos de a pie. Qué pena! qué miseria! y que de locos fanáticos viven creyendo que el regimen de los Castros es el ideal.
    Ese documental tenia que estar emitido en las clases de Historia,o política, los chicos se aburririan menos y aprenderian mucho más.

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  40. Diego Ariza,

    Te lo repito por segunda vez: ¿has pedido perdón a todos los idiotas de España?

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  41. Diego Ariza,

    “Mi opinión no vale nada pero nuestro anfitrión así lo ha pedido en numerosas ocasiones, que no se descalifique. Y Pablo no cumple eso.”

    No sabía yo que soñaras tanto con verme desaparecer definitivamente del blog.

    “le llame imbécil más o menos indirectamente como ha hecho hoy contigo”.

    Eso es falso, Ariza, y todo el mundo puede comprobarlo aquí. No está bien que utilices la mentira como último recurso. Estás perdiendo los pedales. A La Serapia nadie puede considerarla una imbécil, contrariamente a otros aquí.

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  42. Pablo el parisino,

    no pareces haberme entendido otra vez: tenía tanto que decirte que no necesitaba estudiar más a fondo, de momento. Lo que no sé si voy a hacer es escribirte tanto, porque hoy he aprendido bastante más de lo poco que me ha dicho Luciano que de lo que me has contestado tú.

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  43. Pablo el parisino,

    Te has olvidado de copiar la larga e innecesaria explicación posterior ( http://antoniomuñozmolina.es/2012/06/el-miedo/#comment-74823 ). Como decían las tapas de los yogures: sigue intentándolo porque supongo que no querrás decir es lo mismo afirmar que es idiota aplaudir a quien dice defender a España y luego no paga los impuestos en tú país que llamarle imbécil a La Serapia porque hace unas apreciaciones diferentes de las tuyas sobre el método científico o la homeopatía. Tengo la impresión que no lo estás arreglando.

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  44. La Serapia,

    Te confieso que me has decepcionado. Yo te veía tan científica cuando hablabas de la Naturaleza que esperaba que me dijeras: – No tengo una opinión sobre la homeopatía ni sobre Benveniste porque no he estudiado a fondo la cuestión.

    En lugar de eso, primero opinas y luego, cuando te discuten tu opinión, escribes: “creo que deberías esperar a que estudiemos a fondo el asunto, cuando me ponga en plan científico que parece que echas en falta”.

    Ay, ay, ay…

    (Pero no te preocupes, seguirás siendo una de las personas de blog a las que más me gusta leer).

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  45. Diego Ariza, no, oye, no he dicho nada de eso, por favor, sólo faltaba, eh!
    Lo que digo es que no creo que haya que irse por peteneras. Lo del matón y el mamporro es porque parece como que los empollones son gente apocada a los que demás atosigan. Y oye, es que hay gente de todo tipo, algunos éramos niños empollones aunque energúmenos que por suerte ya nos vamos civilizando, y que muchas veces nos callábamos por hastío ante lo de “empollón”, pero por nada más. Estoy pensando que no he estado nada afortunada si te has hecho esa idea, me arrepiento.

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  46. Pablo el parisino,

    Ya me parecía a mí que tanta energía era imposible.
    Y, en vez de discutir, ¿por qué no pruebas con la manta eléctrica, por ejemplo? A ver si además de la lumbalgia te va a salir también una úlcera de estómago ;(

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  47. La Serapia,

    Alguna vez ya lo hemos comentado por aquí que las conversaciones por Internet aún no tienen unas reglas estrictas sobre el límite que se debe colocar y las confianzas que se deben tomar. Yo creo que sí, que los límites son claros: no te debes dirigir a nadie de forma diferente a como lo harías si lo tuvieras enfrente. Mi opinión no vale nada pero nuestro anfitrión así lo ha pedido en numerosas ocasiones, que no se descalifique. Y Pablo no cumple eso. Porque es imposible que cuando tiene un debate cara a cara con un desconocido le llame imbécil más o menos indirectamente como ha hecho hoy contigo, porque llegaría un día en que la visita al hospital sería segura, como tú dices.

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  48. Carmela,

    No, sólo discuto aquí. Y ello sólo cuando tengo que guardar cama a causa de mi lumbalgia.

    (A ver si un día de éstos me acuerdo de darle las gracias a Ariza por hacerme olvidar con sus reflexiones cómicas mis dolores de espalda.)

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  49. Diego Ariza,

    Lo tuyo es de juzgado de guardia. Tu jesuistismo no parece tener riberas.

    “Diego Ariza
    Enviado el 23/06/2012 a las 10:44 PM | Enlace permanente

    Los millonarios son hoy más millonarios y los idiotas son más idiotas (que ya es decir). Felicidades a todos los idiotas de este país:
    http://www.20minutos.es/noticia/1498038/1/primas/seleccion-espanola/eurocopa/

    ¿Has pedido perdón a todos los idiotas de España?

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  50. No creo que venga a cuento mencionar la mujer de Pablo, lo mismo que no venía a cuento ya no sé qué día, que él me dijo que si yo trataba de no parecer empollona. No sé para qué sacáis eso a colación.
    (Hay “empollones” que no éramos torpes en gimnasia y de vez en cuando le metíamos un mamporro en las narices haciéndole sangrar al más matón de clase, que solía ser también el más tonto, qué casualidades. Pero bueno, eso lo digo con vergüenza, no es nada de lo que me enorgullezca)

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  51. A estas horas de la tarde viene que ni pintado contar un poco de…. “Nada del otro mundo”:

    “¿Quién puede atreverse a decir que conoce Marrakech si no ha presenciado la lentitud de sus crepúsculos desde la terraza del hotel Savoy?
    La historia que ahora debo contar tiene allí su comienzo, una tarde de septiembre, bajo los apacibles toldos del verano, en aquel lugar que parece la cubierta de primera clase de un privilegiado transatlántico. Los toldos semejan recamadas tiendas berberiscas. El exotismo y la higiene, factores tantas veces en discordia en los parajes magrebíes, se alían a satisfacción del más exigente turista europeo. Consumiendo en breves tazas de plata rondas de té con hierbabuena, los miembros de la expedición soslayábamos la diversidad de nacionalidades gracias a la similitud de nuestros gustos y oficios. Nos había reunido en aquel viaje la munificencia de la casa Fujisutmi & Sons, que tan enérgicamente ha sabido abrirse paso en el difícil ranking de la fabricación de pianos de cola […]”

    Antonio Muñoz Molina
    “Las otras vidas” (“Nada del otro mundo, Ed.Seix Barral -2011-)

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  52. Diego Ariza,

    Pero, además de debatir aquí, ¿también debate en su casa? ¿Y cuándo descansa este hombre, pordió?

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  53. Pablo el parisino, creo que deberías esperar a que estudiemos a fondo el asunto, cuando me ponga en plan científico que parece que echas en falta, y a ver cómo acaba esto, no vayas tan rápido.

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  54. Me estoy acordando de mi abuela materna, que nunca perdía en una discusión. Ella, como mucho, empataba, pero ¿perder? ¡En la vida!

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  55. ¡Vaya! Mis comentarios siguen sin ser aceptados por el señor moderador. ¿Algún consejo del señor moderador sobre el estilo a seguir a fin de pasar su filtro? ¿O es que no quiere que se hable de la verdad del Premio Jerusalén que el señor Muñoz Molina va a recibir de manos del presidente del gobierno sionista, un premio manchado de sangre?

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  56. Pablo el parisino,

    Bueno, insisto otra vez. Yo creo que cuando se debate sobre un tema cualquiera no se debe caer en el insulto personal (reconoces que imbécil es un insulto) porque no es elegante y porque no se avanza en el citado debate. Sigue justificando el insulto y no te disculpes con La Serapia si no quieres. Lo que no sé es si cuando debates sobre cualquier tema con tu mujer y ella tiene una opinión diferente a la tuya también le llamas imbécil. Eso sí que sería preocupante y no lo que has hecho hoy aquí.

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  57. Pablo el parisino,

    pero si es que un libro no vale, Pablo, que tiene que estar publicado, no te he dicho porque pensaba que sabías, tiene que estar publicado en una publicación con revisión por pares, creo que se llama en español. No me sirve un libro escrito y publicado por un autor si no ha pasado por revisión por pares. Lo han tenido que revisar otros expertos y darlo por válido. Si ha pasado eso por pares, entonces me callo.

    No tengo conocimiento alguno de francés. Tus citas en francés al principio me las he saltado al leer tus comentarios, después he hecho el esfuerzo de leer las palabras y como algo se entiende, me he hecho una idea, he dudado, he ido al google translator y me he formado la idea lo mejormente que he podido. Pero si me escribes en francés, lengua que desconozco, pues no puedo hacer más. Como tenía suficiente que comentarte aparte de lo que puedan decir las citas y también es verdad que me siento más débil en la discusión si te digo que no sé francés, pues no te he dicho nada.

    Por cierto, el otro día no te comenté una cosa. Siempre estás hablando de leer a los autores en su lengua original y creo que tienes mucha razón, es mejor. También insistes una y otra vez en lo de no tener conocimiento profundo de las cosas, y el otro día leyendo la entrada de AMM sobre el descubrimiento de que es la luz la que moldea el ojo, pensé una cosa que te digo ahora:
    Yo creo que AMM no tenía ni idea al leer la noticia de que lo azul era cadherina. Ni estoy segura de que sepa qué es esa proteína. Ni creo que sepa, aunque a lo mejor sí, que se puede ver azul porque primero se detecta por un anticuerpo contra cadherina y después con otro anticuerpo conjugado con una molécula que emite luz azul bajo un filtro especial del microscopio. Digo que no creo que lo sepa, porque no se dedica a ello, nada más, pero lo mismo sí lo sabe. Tampoco creo que AMM sepa que en biología del desarrollo es común que primero se forme algo y después hay una reprogramación, un retroceso, se genera mucho primero y después como que se perfecciona, puliendo y quitando lo que no es esencial. Ni otras muchas cosas más que yo pensaba al leer primero la noticia y después al leer el artículo de Nature. Pues bien, creo que AMM entendió perfectamente aquella investigación y la grandeza que había en ella: que la luz moldeaba el ojo. Sin embargo, te puedo asegurar, que conozco muchos investigadores que pueden perderse perfectamente en esos detalles de la cadherina, que si la biología del desarrollo, el filtro del microscopio y mil minucias más. Y al final, oye, que no consiguen entender que la gracia está en que sea la luz la que moldea el ojo, eso no lo ven.
    Perdóname el atrevimiento, pero a veces creo que eso puede pasar en más ámbitos y no sé si lo tienes en cuenta cuando haces tus afirmaciones. El conocimiento en detalle no asegura captar partes esenciales.

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  58. La Serapia,

    ” tienes razón en que no he estudiado el tema a fondo, en eso tienes razón.”

    Actitud muy poco científica, que prueba lo que yo escribía más arriba: “la discusión es imposible entre la gente que habla de hechos (y “los hechos son testarudos”, dijo Lenin) y la que opina a partir de supuestas informaciones que creen tener sin haber estudiado a fondo el asunto.”

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  59. Angel Ossa, si prefieres lo califico de criminal de guerra, que es como llamó Human Rights Watch al gobierno israelí en su informe de 1997. La milicia terrorista Hezbolá también fue acusada de crímenes de guerra por lanzar cohetes a Galilea, el casus belli. Y respecto a que “quizá solo si son de derechas” se les puede calificar, te recuerdo que Peres no es “derechas” (y qué manía tenéis algunos con la “izquierda” y “derecha”; es como una tentación incontrolable a etiquetar), sino más bien de centroizquierda. Dejó dos veces el laborismo: una vez en los 50, para acompañar a su mentor Ben-Gurión cuando el ex primer ministro y fundador del Estado de Israel se sintió despechado, y la segunda vez en 2006 para cofundar el partido de Sharon, Kadima. Pero Peres nunca ha sido de derechas; con todo, como decía arriba, la vida es muy complicada y esas etiquetas no valen casi nunca. De hecho, el mes pasado Peres volvió a asegurar que el presidente palestino es un aliado para el proceso de paz, motivo por el que fue durísimamente criticado por la derecha del Likud y la extrema derecha de Lieberman y Bennett. Pero, me pregunto, señor Ossa, ¿qué necesidad tendré yo de meterme en estos jardines? Con lo tranquilo que estaba leyendo ‘El cuaderno gris’ de Pla, traducido por Ridruejo hace cuarenta años. En su anotación del 23.8.1918, deliciosa, que se sirve de un primer amor para reflexionar, sobre todo, acerca de la narración, la imaginación o la ficción y la no-ficción, escribe Pla: “(…) el diálogo con un hombre que no se equivoca nunca tiene tres características: es seguro, es seguido y es inacabable”. Y aparte de lo atinado de la aseveración, me entra otra duda: ¿no es una reiteración lo de “no se equivoca nunca”?, ¿si se escribe “nunca” no sobra el “no”?, ¿no es hasta gramaticalmente incorrecto?, ¿no sería mejor “nunca se equivoca” o “no se equivoca”? Dudas…

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  60. La Serapia,

    Hazme caso y busca en el espotifai a la hermana de Caetano. Ya verás lo bien que te lo pasas ;)

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  61. Diego Ariza,

    “Ahora puedes dar el siguiente paso y disculparte con quien no te ha dirigido insultos”.

    No sé por qué haces tantos esfuerzos para mantenerte al frente del CPAMM cuando aquí nadie te discute el puesto.

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  62. Diego Ariza,

    “Muñoz Molina pidió por tercera o cuarta vez no hace mucho que se tuviera un mínimo de educación y no se insultara gratuitamente a los demás. No sé que opinas sobre esto.”

    Opino que no sé por qué haces tantos esfuerzos para mantenerte al frente del CPAMM cuando aquí nadie te discute el puesto.

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  63. Como todo el mundo, servidor a veces escucha y a veces cuenta. Por aquí normalmente estoy escuchando, pero hoy voy a contarles, porque si de relatos cortos nos habla Don Antonio, yo diré que tengo escritos un puñado, muy cortitos. Algo que he ido elaborando con cariño, ilusión y también paciencia durante el último año y medio. Y ahora, la acostumbrada pregunta: ¿qué hago aparte de concursar con ellos?, ¿cómo intenta alguien que le publiquen algo, algo tan ingenuo como el libro que he escrito yo? Tengo entendido que no hay que buscar editorial, sino agente literario, ¿sabría alguien guiarme un poco? Gracias a toda la familia. ¡Un saludo!

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  64. Maties,

    Yo hice lo mismo. Vi en el video la foto de la pequeña gran Giulietta; hasta entonces no me había fijado en el anuncio de que el CD era un homenaje a los Fellini.
    Veo que a Caetano le ha salido otra admiradora -La Serapia-. Su hermana, Maria Bethania, tampoco lo hace mal. Había por aquí alguien -no recuerdo quién- que decía que le interesaba la música brasileira

    https://www.youtube.com/watch?v=B9WrozL5bAo

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  65. Pablo el parisino,

    “-¿Qué hora es?.
    -Manzanas traigo.”

    Te lo copio otra vez por si lo quieres contestar: ““Muñoz Molina pidió por tercera o cuarta vez no hace mucho que se tuviera un mínimo de educación y no se insultara gratuitamente a los demás. No sé que opinas sobre esto.”

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  66. Pablo el parisino,

    Por lo menos reconoces que has insultado con lo de imbécil (“eso sí es un insulto, pero escrito adrede” dices, aunque no sé como no se escribe adrede un insulto o cualquier otra cosa). Ahora puedes dar el siguiente paso y disculparte con quien no te ha dirigido insultos (o “constataciones”).

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  67. La Serapia,

    La prueba de que me lees muy mal.

    Escribes: “me hace falta también el trabajo publicado de Luc Montagnier en el que confirme lo de Benveniste. No vaya a ser que lo dijese así en una entrevista o en un congreso o algo que no esté publicado”.

    Más arriba yo escribí: “En su libro “Les combats de la vie” (2008) escribió”… (por cierto, ¿has entendido sus citas en francés?).

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  68. Consuelo, me gustó el gesto de la canciller. Sobre todo por la cara que pone el hermanísimo, que no debe de estar acostumbrado a que alguien se niegue a saludarlo, dado que todo ante quien pasa se cuadra o lo aplaude en su isla.

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  69. Sap,

    Al humorista Mena le escuché una vez decir que hay un humor verde,un humor negro, humor rojo, humor amarillo…en fin,hasta humor vítreo.

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  70. Ah, me hace falta también el trabajo publicado de Luc Montagnier en el que confirme lo de Benveniste. No vaya a ser que lo dijese así en una entrevista o en un congreso o algo que no esté publicado, eso no vale.

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  71. Diego Ariza,

    “Muñoz Molina pidió por tercera o cuarta vez no hace mucho que se tuviera un mínimo de educación y no se insultara gratuitamente a los demás. No sé que opinas sobre esto.”

    Opino que no sé por qué haces tantos esfuerzos para mantenerte al frente del CPAMM cuando aquí nadie te discute el puesto.

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  72. Pablo el parisino, tienes razón en que no he estudiado el tema a fondo, en eso tienes razón.
    En lo de desmentir, sigo pensando lo mismo. Mi prueba está en que si distintos laboratorios, no uno ni dos, ni tres, sino más intentan reproducirlo y no lo consiguen, eso ya está diciendo que no se reproduce la observación y algo no funciona.
    Y qué dos laboratorios los han reproducido? Si como dices cuando tengas tiempo me informarás de ello, me comprometo a sacar yo también tiempo, estudiarlo como mejor pueda y darte mi opinión.

    Que te he leído mal… Bueno, vale, te voy a releer otra vez más, pero me cuesta admitirte eso porque antes ya lo he hecho varias veces y siempre me he llevado la misma impresión. Pero bueno, te releo otra vez, sí.

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  73. La Serapia,

    “Los han desmentido completamente porque nunca han conseguido reproducirlos.”

    Eso es falso. Dos laboratorios por lo menos, aparte del de Benveniste, confirmaron sus resultados.Y por el momento nadie ha encontrado “el error” que pueda explicarlos.

    Sacar tus informaciones de los enemigos de Benveniste no es muy honesto. Yo creí que conocías mejor el tema, pero veo que no has hecho el esfuerzo de informarte (y no es un tema simple). Cuando tenga tiempo te buscaré informaciones más precisas sobre él, incluidos los nombres de los laboratorios que confirmaron sus resultados.

    “En ciencia […] si no demuestra lo que afirma mediante el método científico, agua de borrajas.”

    ¿Dónde está tu demostración científica de que Benveniste se confunde? Yo te cito a un científico del prestigio de Luc Montagnier para demostrarte que hay algo más que errores en los trabajos de Benveniste. Hay que tener mucho orgullo para frente a sus declaraciones sobre ese tema (que conoce mucho mejor que tú) escribir: “Los han desmentido completamente”.

    Sobre el resto de tu respuesta te diré que has leído mal lo que yo he escrito. Reléelo tranquilamente.

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  74. albertiyele,
    .
    En ese sentido, sin duda alguna. El Quijote como el mejor retrato de la vida de su tiempo. Lo que pasa es que -creo, porque lo mismo estoy equivocado- que zumodepoesía le daba otro (sentido) al vitalismo. Amos, que no es lo mismo el vitalismo de Boccacio en su Decamerón que el de Cervantes en su Quijote. Es a lo que quería ceñirme antes de irme desviando.

    (Y hablando de irme, ¡las siete y media, como lo del Barón de Bedia! Me pirooooo…)

    :-)

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  75. Paco,
    .
    Pero Paco, guan mor taim, sentraña, ya te digo y repito que en el Quijote no es que haya humor por los rincones, ¡es que está lleno hasta las cachas! Hasta podría decirse sin exagerar que el Quijote no es más que un compendio de chascarrillos populares… Lo queeee digooo, es que el humor del Quijote no es alegre e ingenuo como este emoticón:

    ^___^

    Sino que se sustenta en el amargor que recorre todo el libro, tal este ejemplo:

    ]-)

    Te puedo asegurar que nunca me he reído más con un libro entre las manos que leyendo el Quijote y el Buscón, Paco, pero que en absoluto los encontré libros de “buen humor” que es tal vez a lo que se refería zumodepoesía.

    :-)

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  76. Sap,

    Cuando pienso en el Quijote como una obra “vitalista” no quiero decir que sea alegre ni optimista, que efectivamente no lo es. Es que la vida no es alegre y optimista. Es vital como son vitales los mercados: llenos de vida, de vida real, que incluye broncas, gritos (y susurros), podredumbre, risas, muerte, júbilo y miseria. Vida real.
    Etcétera.

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  77. Maties,
    Anoche me puse por primera vez en mi vida a Caetano en el Spotify y disfruté muchísimo, esta mañana desayunando he seguido con él. Muchas gracias.

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  78. No tengo muy claro cual es la política antiinsultos de este blog. El anfitrión es una persona muy educada y muy buena gente, y es lógico que quiera mantener la moderación en su casa. Lo que dudo es si esa moderación es ‘intrablog’, o sea que se exige a los participantes respetarse entre ellos, lo cual está muy bien si así se quiere, aunque es un poco limitador porque el insulto es una de las bellas artes, pero se puede insultar a los de fuera, o bien que todo insulto está prohibido, también hacia el exterior. Yo preferiría esto último, pero observo que no debe ser así, porque aquí se califica de asesinos, por ejemplo, a políticos varios (la palma se la lleva Aznar, pero también Rajoy se lleva lo suyo; hoy Peres); quizá es que a los personajes públicos sí se les puede insultar; o quizá solo si son de derechas; no sé, estoy un poco desconcertado.

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  79. Agustín Celis,
    .
    Hombre, amigo Agustín, mal funcionaría este ilustre cenáculo si consideraramos el supuesto “conversación ajena” :-))))

    Sobre lo que dices del Quijote, pues no estoy de acuerdo, la verdad. Home, si la alegría de vivir reside en el selebro alborotado de un majara, po vale; pero es que además no lo veo así. Para el loco Alonso no hay tregua ni cuchufleta ni concesión al divertimento: la vida es un deber (“mis arreos son las armas, mi descanso el pelear”) ¿Dónde encuentras alegría y vitalismo entre tanto rufián, necio, bestia e hipócrita? Ponme unos ejemplos, por favor.

    Solo recuerdo pureza y honestidad en dos puntos: el amor de Alonso por Dulcinea y el extraordinario cariño que Sancho sentirá por su amo. ¿Algún personaje que no se mueva por interés, por egoísmo, por burla? Tampoco creo que la opinión que Cervantes tiene de sus congéneres sea piadosa sino que al contrario, está llena de amargor y hasta del resentimiento de la derrota.

    (Escribo a salto de mata, así que perdona el desorden, quiyo).

    :-)

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  80. Diego Ariza,

    Que hay en este blog “mucho ignorante atrevido, fanático de las verdades provisionales de la ciencia” es una evidencia que no tiene nada de insultante. “Ignorante”, “atrevido” o “fanático” para mí son constataciones, no insultos. Pero si quieres que te encuentre sinónimos para ser más políticamente correcto, puedo hacerlo (la próxima vez diré: “mucho desconocedor intrépido, hincha de las verdades provisionales de la ciencia”).

    Que en Occidente desde hace por lo menos dos siglos hay muchos imbéciles (eso sí es un insulto, pero escrito adrede) idólatras de la “Verdad Científica” es incontestable. Si quieres citas idiotas del siglo XIX sobre el futuro radioso que iba a tener la Humanidad en el siglo XX gracias al triunfo absoluto de la Ciencia y el fin ineluctable de la Religión, te las puedo dar. El “Dictionnaire de la bêtise” de Bechtel y Carrière está lleno de ellas. Y de ahí que se llame “Diccionario de la imbecilidad”.

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  81. Estoy descubriendo las canciones del CD de Caetano Veloso en homenaje a Giulietta y Federico, a raíz de enlazar anoche su estupenda versión de “Luna Rossa”. Un álbum dedicado a las canciones que se interpretan en sus películas y naturalmente a Nino Rota. Encuentro esta pequeña joya, llamada también el Valzer de La Dolce Vita. “Come tu mi vuoi” o “Que nao se ve”:

    http://letras.terra.com/caetano-veloso/1572024/

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  82. Montse Me da cosa contarlo, pero lo cierto es que el verano antes de que le detectasen el tumor, en agosto y se lo vieron en septiembre por un ictus en la cara que le dio cuando ya estaba muy extendido, aquel verano en el que como otros yo me levantaba muy temprano y sin quedar juntos ni nada salíamos los dos de cada casa y nos encontrábamos en el camino de la Loma, los perros junto a nosotros, contentos, aquel verano cada día durante los paseos, antes de que yo me cansase y me diese la vuelta al llegar a la Asomante (desde ahí hay una vista increíble de una gran planicie de cereal con la cordillera cantábrica al fondo) dejándole a él que diese la gran caminata, a mí me sobrevenía la idea de que le pasaba algo y hasta le insistí varias veces a mi madre preguntándole si el tío estaba bien y ella se extrañaba de que estuviese tan pesada con el tema.
    No pasaron ni dos semanas de septiembre cuando el teléfono sonó en casa y nos dieron la noticia. El siguiente verano es cuando ya vino en silla de ruedas al pueblo. Siempre pienso que es una coincidencia, aunque a mí no me daba ni me da por pensar desgracias, no te creas eso, pero me pasó aquella y otro par de veces. Por supuesto, no tengo ninguna explicación. Se sabe que los perros pueden oler la presencia de ciertos tumores, pero yo no tengo ningún olfato de perro ni siquiera sabía qué notaba, pero sí supe que algo no marchaba bien. Es muy tonto contarlo pero no puedo negarlo.

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  83. Pablo el parisino, completamente en desacuerdo. Los han desmentido completamente porque nunca han conseguido reproducirlos. Un premio Nobel puede declarar que ha visto lo que quiera, si no lo demuestra eso no vale. Es otro argumento que no dejas de repetir: esto lo dice fulano, esto lo dice mengano. En ciencia lo puede decir el mismísimo Sursuncorda, que si no demuestra lo que afirma mediante el método científico, agua de borrajas.

    Y a la segunda cita que me haces, me alegro infinito que me reconozcas que es gracias al método científico. Y te hago una puntualización: eso que dices de que aquí a 500 años el método científico habrá conseguido desmentir lo que hoy se tiene por cierto, a eso te digo que ojalá sea así y que lo que estoy intentando decir es que eso no tiene por qué ocurrir, que dependerá de si sigue existiendo la ciencia o no. El ser humano ha vivido sin ciencia la mayor parte de su existencia y si dejamos que se le llame ciencia a lo que no lo es y permitimos que se admitan como válidas afirmaciones que no lo son o que se diga así como estás afirmando tú ahora sobre no haber desmentido lo de Benveniste (puedes echar mano de una de tus fuentes, no tienes más que ir a la Wikipedia y ahí lo tienes, donde dice “intentos de reproducir los experimentos de Benveniste”), dentro de menos de esos 500 años, ya no habrá posibilidad de desmentir nada porque nos habremos cargado la ciencia.

    http://en.wikipedia.org/wiki/Jacques_Benveniste#Attempts_to_replicate_Benveniste.27s_results

    Por último, esto ya es personal, cada vez que hablas de humildad y de idiotas, de soberbios, de imbéciles y de testarudez, además de sonarme mal, a insultos, que es lo que son, me parece que es que no estás siquiera sopesando que quizás caigas en lo mismo.

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  84. La Serapia,

    Uff qué apropiado además fue ese cuento, retrocediendo en el tiempo y en el lugar hasta quedar como una semilla enterrada bajo tierra (como volver al útero materno). Hay tantas circustancias y cúmulo de ellas que desencadenan en hechos tan realistas y sin embargo tan inexplicables a la razón ¿verdad?

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  85. Luciano,

    El 99 % de los científicos no saben que la epistemología existe. Y son de una incultura que da miedo. Yo he conocido a algunos que fuera de su especialidad no se interesaban absolutamente por ningún tema intelectual, incluidos los temas científicos.

    Tengo una cuñada, bioquímica de alto vuelo (de ésas que van mucho a los Estados Unidos), que no ha leído una sola novela en su vida (y tiene 50 y tantos años). Unos meses después de la polémica con Benveniste sobre “la memoria del agua” estuvo aquí y recuerdo haberle traducido un largo artículo de Le Monde que yo había guardado. A pesar de conocer muy bien ciertos trabajos de Benveniste y de tener muy buena opinión sobre él, su conclusión fue que era totalmente imposible que sus resultados no fueran falsos. La única explicación que encontraba a ese “error” es que Benveniste se había confundido adrede… a cambio de una gran cantidad de dinero (acusación que, por cierto, también le fue hecha públicamente por cierta prensa antisemita en Francia).

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  86. Sap,

    Quita ese Paco del anterior mensaje y coloque su nombre .

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  87. Pablo el parisino,

    Creo que los que han debatido contigo sobre el método científico, han expuesto sus argumentos educadamente. Se pueden leer los comentarios de La Serapia de ayer y hoy, sin ir más lejos. Sin embargo, tú descalificas e insultas: “ignorante atrevido”, “fanático” e “imbéciles idólatras”.

    Muñoz Molina pidió por tercera o cuarta vez no hace mucho que se tuviera un mínimo de educación y no se insultara gratuitamente a los demás. No sé que opinas sobre esto.

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  88. Paco,

    Agustín Celis,

    Está bien esto de que no estemos de acuerdo y no tengamos necesidad de colocarnos adjetivos. Posiblemente esto sea humor.

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  89. Sap,

    De acuerdo en los Quijotes adapatdos,pero el otro,el auténtico, lo he leído dos veces por devoción y otra por obligación. Te puedo asegurar que en las leídas por devoción-una de ellas haciendo la mili- siempre me pareció encontrar humor por los rincones. Pero como decía alguien hace unos días, sobre gustos…alguien debería escribir algo.

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  90. He intentando publicar mis opiniones varias veces, pero por alguna razón no pasé el filtro del moderador; espero tener más suerte esta vez. A muchos nos entristece saber que, aceptando el Premio Jerusalén de manos del presidente israelí, usted respalda un régimen que desde hace más de medio siglo vulnera los más elementales derechos del pueblo palestino. Un saludo.

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  91. BK,

    Pero cómo que no prestabas atención si cuentas sus historias como si fueses la Cuetacuentos Mayor del Reino. Ay Beca, con lo que se me alegra a mí el alma cada vez que hay entrada nueva en tu blog. Y ni te cuento si encima está basada en una historia acontecida en el pueblo de tu abuela, son maravillosas. Un beso grande!

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  92. Yo no Luciano, cómo les voy a leer si es la primera vez ahora que te leo a ti que me entero de que existen. Por eso mismo me interesa tener contacto con gente con conocimientos que a mí se me escapan. Apunto, muchas gracias.

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  93. Paco,
    .
    Amoavé Paco… Por supuestísimo que el Buscón y el Quijote son divertidos hasta el carcajeo. Son además, dos libros de esos que se llaman de cabecera que leo de continuo, el Buscón una vez al año más o menos; el Quijote con frecuencia olímpica… ¿Pero me quieres decir dónde está la alegría, la ‘joie de vivre’, el optimismo, el vitalismo, la luminosidad en alguno de estos títulos? Todo en ellos, repito, me resulta desesperanzador, amargo, oscuro, marcadamente pesimista.

    Hagamos un paralelismo con las viejas películas de Charlot. Todos nos reímos con los tartazos, las patadas en el culo, las habilidades del hombrecillo para escapar de los malos después de darle su merecido y largarse con la muchacha, ¿pero no hay en todo ello un fondo negrísimo, atroz incluso? Esta lucha por la existencia, por buscarse el hueco en la vida a pesar de los divertidos métodos empleados, no tiene nada de gracioso.

    (Home, Paco, los Quijotes adaptados a la infancia no me valen como ejemplo. También tengo mi opinión acerca de estas adaptaciones, que no creo tengan mucho valor literario a pesar de lo bienintencionadas, sino que, al contrario, son contraproducentes).

    :-)

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  94. Hay una frase de Niels Bohr (premio Nobel de física en 1922, para quienes no sepan quién es) que deberían meditar todos los cientificistas del blog (y hay por aquí mucho ignorante atrevido, fanático de las verdades provisionales de la ciencia, que se ríe de lo que desconoce por completo – “Suficiencia inaudita de la ignorancia”, decía Max Aub en sus Diarios): “Es un error creer que la misión de la física es describir la Naturaleza. La misión de la física es describir lo que se puede decir de la Naturaleza”.

    Es decir, no confundamos la Realidad con lo que nosotros vemos de ella. Y cuando vemos algo que no concuerda con nuestros conocimientos provisionales actuales, en lugar de negarlo sistemáticamente, prudencia.

    Picabia definía al imbécil como aquel “que sólo admite lo que está ya admitido”. Me parece una buena definición de una clase de imbéciles idólatras de la “Verdad Científica” que abunda mucho en Occidente desde hace por lo menos dos siglos.

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  95. No sé si los científicos (es decir, las personas entrenadas en la tradición de las ciencias llamadas “duras”) leen a epistemólogos como Lakatos, Popper Kuhn o Feyerabend. Porque esta gente ha intentado describir qué es la ciencia y qué hacen los científicos, muchas veces con gran conocimiento de la actividad que describían (Kuhn era físico). Aunque quizás el hecho de que la tribu científica lea a aquellos que los describen sea tan improbable como que un yanomami lea al antropólogo que lo está describiendo o mire las películas de Cousteau en el Amazonas.

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  96. Sap,

    No sé, no sé, Sap… No termino de estar de acuerdo con eso que has dicho sobre “El Quijote”, respondiéndole a Paco, y perdonad que me meta en conversación ajena, que no suelo, pero esta vez no he podido evitarlo.

    Con lo que dices de “El Buscón” sí coincido. Es más, a mí me parece una obra amarguísima, con un humor de desollado vivo que sorprende mucho si tenemos en cuenta la edad que tenía Quevedo cuando la escribió (al menos las primeras versiones). Pero eso que dices de “El Quijote” ya no lo tengo tan claro. Desde luego buenrollismo sí que no hay, afortunadamente, pero sí vitalismo, y alegría de vivir (muchísima, la propia locura de Alonso Quijano es prueba de ello),y entusiasmo, y simpatía, y juego, muchísimo juego, y sobre todo una visión entre irónica y piadosa (entiéndaseme) del mundo y de los hombres que la convierten en una obra más renacentista que barroca, con confianza aún en el ser humano, quizá más la primera parte que la segunda, que resulta más dura y desengañada, pero también la segunda, que no llega al barroco de Quevedo.

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  97. Tendremos que precisar un poco a qué le llamamos humor que dicho sea de paso ,servidor tiene una obrita en la que muchos y buenos humoristas no logran ponerse de acuerdo en el concepto.No hay que estar toda la santa tarde riendo.Los humoristas escriben libros serios, no van a la tele. Humorista era Fernández-Flores. Fernando Esteso no.Ocurre que éste cuenta chistes.

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  98. La Serapia,

    “qué ha hecho posible desmentir lo que afirmaba J. Benveniste”

    Que yo sepa nadie ha logrado desmentir los trabajos de Benveniste (que, por cierto, era un candidato serio al premio Nobel antes de la polémica que muy a pesar suyo sus trabajos produjeron) desde que fueron publicados en 1988. Sus resultados, no sólo no han sido desmentidos, sino que otros dos laboratorios los han confirmado. Y en 2007, Luc Montagnier, premio Nobel de medicina por haber descubierto el virus del Sida, declaró públicamente que había observado los mismos fenómenos descritos por Benveniste en sus propios trabajos. En su libro “Les combats de la vie” (2008) escribió: “La biologie moléculaire […] a atteint des limites et elle n’explique pas tout. Certains phénomènes, comme l’homéopathie, restent mystérieux. Je fais allusion à certaines idées de Jacques Benveniste car j’ai récemment rencontré des phénomènes que seules ses théories semblent pouvoir expliquer. Je pars d’observations, pas de croyances. Certaines choses nous échappent encore, mais je suis convaincu qu’on saura les expliquer de la manière la plus rigoureuse. Encore faut-il pouvoir mener des recherches à ce sujet ! Si l’on commence par nier l’existence de ces phénomènes, il ne se passera rien.”

    Traduzco una frase para los grandes expertos del blog que saben a ciencia cierta que la homeopatía funciona gracias al efecto placebo: “Ciertos fenómenos, como la homeopatía, siguen siendo misteriosos”. Y es un premio Nobel quien lo dice.

    En 2009, según Wikipedia, “l’équipe de Montagnier a décrit une propriété inédite de l’ADN d’agents infectieux, les bactéries dans un cas et le VIH dans l’autre : l’ADN induirait des nanostructures dans l’eau émettant des ondes électromagnétiques de basse fréquence après filtration, agitation et dilution. Cela ouvrirait la voie à un système de détection hautement sensible des infections bactériennes chroniques humaines et animales. Le professeur Montagnier espère se servir de ces signaux électromagnétiques, support d’une mémoire qu’aurait gardée la solution où s’est trouvé l’ADN de l’agent infectieux, comme d’un marqueur biologique de l’infection. Il émet l’hypothèse que des bactéries seraient impliquées dans l’autisme et d’autres maladies chroniques”.

    “qué ha aportado pruebas evidentes para que G. Bechtel y J.-C. Carrière pudiesen publicar su libro”.

    La respuesta es: el método científico. El mismo método científico gracias al cual dentro de 200 o 500 años la gente se reirá de nuestra medicina, biología o astrofísica actuales. Lo cual significa que el dogmatismo, por no decir la chulería o la arrogancia, de los científicos que echaron del Inserm (Institut national de la santé et de la recherche médicale) a J.Benveniste y que han amargado la vida de tantos científicos heterodoxos, es una actitud muy poco científica, como el hecho de que nos “expliquen” todo lo que se desconoce por el efecto placebo o el azar. Dentro de 500 años los científicos se reirán mucho de esas dos “explicaciones” tan de moda hoy.

    Conclusión: un poco más de humildad ante los Hechos, que son los que mandan. La historia de la humanidad nos demuestra que las ideologías, ya sean políticas, religiosas o científicas, son humo frente a los Hechos. Así que un poco más de respeto ante su testarudez.

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  99. Sap,

    Pero bueno…si la mamá de Don Pablo era algebrista de voluntades desconcertadas,sastre de barbas su padre, te parece poco? Esos recursos hiperbólicos,esa sátira continua,esa manera de caricaturizar no sirve sino para estar continuamente burlándose de la sociedad y de los políticos que le gobiernan.A mí esa desfiguración continua de la realidad siempre me resultó divertida.
    Y que quieres que te diga ,hoy los niños, leyendo como Don Quijote logra salir de la jaula que le devuelve a casa, se han divertido pero bien y cuando ellos intentan describir a ese Caballero en camisón dando espadazos a los cueros de vino pasó lo mismo.Un Quijote adaptado claro.
    Por favor Sap, no me llames iluso porque tenga una ilusión.

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  100. zumo-de-poesia.blogspot.com,

    El humor está presente en muchas obras que estoy viendo por aquí. El Libro del Buen Amor, El Conde Lucanor,La Celestina, El Lazarillo, El Quijote, por no citar más, no son precisamente obras humorísticas, pero están impregnadas de este elemento en no pocos de sus párrafos. Hay en ellos alegría, picardía, tragedia, dolor y el sarcasmo flotando en buena parte de sus líneas. En la reflexión de Simone de Beauvoir, señalada más arriba, hay una afirmación -que he leído en más libros- acerca de que las personas que escriben, cuando son felices, escriben menos. Parece ser que este estado de ánimo, el de la infelicidad, les ayuda a inspirarse a la hora de crear. Otra cosa es que lo escrito sea alegre o triste.

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  101. Albertiyele,
    .
    Así es, Albertina, en la literatura digamos ‘clásica’ española no existe esa jocundidad italiana de grupos de jóvenes entregados al fornicio y los placeres. Sí, está el ‘Libro de Buen Amor’ que cita PParisino, pero todo lo demás es como muy de refranero, pacato, timorato, de fondo amargo y lleno de moralina.

    Es como la pintura. Solo hay dos cuadros de desnudo destacables, todo lo demás, excepción de los temas mitológicos y pintura de cámara, son santos martirizados y gente chorreando sangre.

    (Otra buena versión de la ‘Bambina bravida’ fue la de la pareja Cary Grant y Katharine Hepburn… Por no citar la más racial protagonizada por Carmen Sevilla y Alberto Closas :-))).

    :-)

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  102. Gaspard,

    Tienes toda la razón sobre lo de Merkel, es verdad que mantiene otras relaciones con China, pero no te olvides que es la que también allí como en Rusia ha opiniado sobre los derechos humanos y su deseo que se tengan en cuenta, ya sé que son solo palabras, pero es ella quien las habla al resto del mundo, los demás pueden dar más besos o menos, pero se pierden entre el personal.
    Sobre el desplante de ayer a Raul Castro no he visto nada aqui, la verdad es que tristemente a pocos les interesa Cuba.
    Ahora les ha dado a todos por Mali.

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  103. Paco,
    .
    Bueno, bueno, bueno, Paco, en este punto no puedo estar de acuerdo. Que hay humor en el Buscón, y mucho, no hay duda; pero si esta novela de Quevedo se pone -al hilo de lo comentado por zumodepoesía- como ejemplo de “literatura alegre y vitalista”, creo que no ha lugar.

    El Buscón, que participa de todas las características de la novela picaresca, ya es por definición, pesimista, barroco, negro. Una vez más, habrá que advertir que el humorismo nada tiene que ver con el “buen humor”.

    Con el Quijote ocurre otro tanto. ¿Humor? Lo tiene a espuertas, a puntapala. Pero vitalismo, alegría de vivir, optimismo, simpatía, buenrrollismo, etc. no tiene ni una gota.

    :-)

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  104. Pablo el parisino, ni fiscalía moral, ni discusiones bizantinas, ni razones personales, ni despachos anónimos. Hablaba de hechos. Discúlpame si te he molestado; no volverá a ocurrir.

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  105. zumo-de-poesia.blogspot.com,

    “La gente feliz no tiene historia.En el desconcierto , la tristeza, cuando uno se siente quebrantado o desposeído de sí mismo, experimenta la necesidad de narrarse”.
    Simone de Beauvoir en “La mujer rota”.

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  106. Luciano,

    Otra prueba más de lo mal que lee la gente y lo poco prudente que es al responder a otros.

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  107. Un cuento (basado en hechos reales) con moraleja.
    Ayer vi en alguno de los telediarios este vídeo en el que sale un ladrón intentando robar en una tienda. El dependiente saca un bate de béisbol y reduce al ladrón, que acaba llorando de arrepentimiento a lágrima viva sobre el hombro del dependiente (este incluso le ofrece un pañuelo para que se suene los mocos). Conclusión: no hay nada como darle a los malos con un bate de béisbol en la cabeza para que se rehabiliten socialmente.

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  108. Lo del principium individuationis me provocó una sonrisa y me recordó este célebre final:

    “Más correcto es decir que en el paraíso, Aureliano supo que para la insondable divinidad, él y Juan de Panonia (el ortodoxo y el hereje, el aborrecedor y el aborrecido, el acusador y la víctima) formaban una sola persona” [J. L. Borges, “Los teólogos”].

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  109. Una cosa importante: el principium individuationis sigue existiendo, incluso en la blogósfera. Ayer La Serapia dice en alguna parte que Pablo el parisino se pasa citando a Schopenhauer, cosa que no niego, pero el que en los últimos tiempos más ha dado por saco con el filósofo de Frankfurt en este cenáculo he sido yo (creo). Y hoy me incluyen en una contestación dirigida fundamentalmente a Pablo. Yo me limité a citar a Stendhal y a sostener que es un ejemplo de que en las obras afortunadas también se puede respirar felicidad (y agregaba: incluso esa felicidad “a pesar de”, que quizás sea la mejor, la más avisada).

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  110. Pablo el parisino, lamento explicarme tan mal.

    ¿Crees que podrías responderme a qué ha hecho posible desmentir lo que afirmaba J. Benveniste y qué ha aportado pruebas evidentes para que G. Bechtel y J.-C. Carrière pudiesen publicar su libro?

    Te hago la pregunta para intentar conseguir explicarte mi punto de vista: que ha sido posible gracias a la ciencia y al método científico, del que estoy de acuerdo contigo en que hay muchos “sabios” que se ríen mucho.

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  111. Hombre, esta tarde tengo yo tarea que hacer: intentar escribir un cuentecillo para conmemorar mañana el Día Escolar de la Paz y la No Violencia.
    A ver si las musas no pasan de mí y se lo puedo contar mañana a los “pequeños saltamontes”.

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  112. Nievesdl,

    Y a zumo-de-poesia.blogspot.com le parece que “Los Miserables” es un poemario…

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  113. Gaspard,

    Todos los políticos son “en términos estrictos” asesinos (incluido Hollande en este momento). Y todos los dirigentes que ha habido en la Historia lo fueron. Y todos los habitantes de la Tierra que tenemos dinero también lo somos, si me apuras, puesto que no impedimos que haya terráqueos que se mueran de hambre.

    Etc, etc, etc.

    Ya sé que te gustan mucho las discusiones bizantinas en las que puedes ejercer a tus anchas el papel de Gran Fiscal Moral del blog, pero yo no entro en ellas.

    Y menos aún, por razones personales, en lo que concierne a Israel.

    Se trata de temas demasiado complejos como para poder ser despachados en cuatro frases escritas de manera anónima en un blog a miles de kms de distancia del lugar donde suceden.

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  114. Menciona nuestro anfitrión esa antigua tradición de “cuentos con marco”. El Decameron, los Canterbury Tales, y en España, que no menciona, los maravillosos
    cuentos del Infante don Juan Manuel, El Conde Lucanor.
    Creo recordar (ahora me voy a ir a comprobarlo a San
    Google, que todo lo sabe y que a mí me llegó en la edad
    justa) que son bastante anteriores a los italianos y los
    ingleses. Porque creo recordar también que esa tradición de cuentos con marco, que venía del mundo árabe, entró
    a Europa (como los pasajeros de las pateras) por la
    península ibérica, donde todo se mezcló. En aquella
    península en la que convivían Sefarad, Al-Andalus e
    Hispania. Es curioso porque la forma que los autores
    eligieron para enmarcar esos cuentos dice mucho sobre la “personalidad” de sus pueblos. Bocaccio elige una
    reunión de jóvenes que se protegen de la peste, se
    aislan, y narran. El Infante Don Juan Manuel tiene una
    actitud más moralizante, más pedagógica, y no se trata
    de una reunión de jóvenes sino de un conde y su criado. Y muchos de sus cuentos (me acuerdo ahora de aquel del mancebo que casó con mujer brava, en cuya saga lo
    que logró más y mejor fama fue la shakespereana fierecilla domada, que hasta llegó a convertirse en comedia de película, con nada menos que Elizabeth
    Taylor y Richard Burton como protagonistas) quedaron para siempre en la tradición narrativa de Occidente.

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  115. Paco,

    Dos personas que saben leer… ;-)

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  116. La Serapia,

    “Creo que me explico fatal.”

    Pues sí. No he entendido nada de lo que me escribes en la página anterior.

    En cuanto a la homeopatía, la discusión es imposible entre la gente que habla de hechos (y “los hechos son testarudos”, dijo Lenin) y la que opina a partir de supuestas informaciones que creen tener sin haber estudiado a fondo el asunto. Con la historia de “la memoria del agua” de Benveniste yo comprendí muy bien lo que es la ciencia actual y cómo funciona. Lo cual me ayudó a entender la cantidad impresionante de burradas de tamaño colosal dichas por grandes científicos del siglo XIX y primera parte del XX que pueden leerse en las más de 500 páginas del “Dictionnaire de la bêtise et des erreurs de jugement” de Guy Bechtel et Jean-Claude Carrière, burradas dichas, por supuesto, en nombre del Método Científico Infalible utilizado por los sabios oficiales que tanto se ríen del resto de los métodos de conocimiento.

    http://www.amazon.fr/Dictionnaire-b%C3%AAtise-erreurs-jugement-Bechtel/dp/2221014928/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1359468999&sr=1-1

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  117. Siempre me han gustado los cuentos. De niña leí más de los que me contaron. El primer libro del Círculo de Lectores que me regaló mi padre fueron unos cuentos de Andersen que tardé bastante en comprender. Hoy siguen siendo mis favoritos.

    De todos los recuerdos que guardo de cuando mis sobrinas eran pequeñas, los mejores son cuando les contaba cuentos inventados sobre la marcha. La protagonista siempre era “Marujita”. A veces me pedían que les volviera a contar aquél en el que Marujita perdía su perro, o cuando ayudaba a su abuelo a ordeñar la vaca, y me interrumpían: “¡Así no era, te lo estás inventando!”. Todos empezaban con el “Érase una vez…” y todos terminaban en “Colorín, colorado…”.

    Sí, siempre he sido, y sigo siendo, una cuentista.

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  118. Pablo el parisino,

    En cierta ocasión invité a Manolo Vázquez Montalbán a dar una conferencia sobre el humor en la literatura española.No paró en ningún momento de hablar de Quevedo y en aludir al Buscón. Por cierto tengo un amiguete que se sabe este libro de memoria.

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  119. Pablo el parisino, Peres es, en términos estrictos, un asesino. Cuando asumió por segunda vez el puesto de primer ministro, luego del asesinato de Rabin, ordenó una campaña de bombardeos de Líbano que resultó en la muerte de al menos 154 civiles, según Human Rights Watch (dato consultado en la Wiki). Eran los tiempos de la ocupación israelí del sur del Líbano, antes de la retirada ordenada en 2000 por Barak, el sucesor de Peres en el laborismo. Esa campaña militar del 96 fue ideada, entre otras cosas, para salvar los muebles electorales ante las inminentes elecciones, que, sin embargo, Netanyahu ganó. Bibi sigue como primer ministro, y Peres es ahora, y hasta 2014, presidente de Israel, votado para el cargo en 2007 por el partido de Sharon, el de Sabra y Chatila. Así son las cosas. ¿No es apasionante la política israelí? A mí me lo parece, al menos. En todo caso, ¿por qué el presidente israelí no puede ser un asesino sino todos los dirigentes de la región (árabes, cristianos o musulmanes, turcos, libaneses, iraníes, sirios, egipcios, iraquíes, ya sean dictadores o elegidos democráticamente) son también unos carniceros, y si los mandatarios europeos y norteamericanos volaron por los aires trenes, estudios de televisión y mercadillos durante la guerra de Kosovo, por no hablar de Irak y demás? ¿Acaso sólo los israelíes no deben matar? Sería preferible que se cargaran únicamente a los “malos”, no a inocentes que duermen en sus casas cuando les caen bombas de varias toneladas, pero así son las cosas. El único partido israelí, junto a los sionistas pacifistas de Meretz, que en las elecciones de la pasada semana centró su campaña en las negociaciones con los palestinos fue Hatnuah, de Tzipi Livni, la que fue ministra de Exteriores cuando la guerra de Líbano de 2006 y la operación contra Gaza en 2009. Esa señora es ahora partidaria de la paz… La vida es complicada. De modo que sí, Peres es un asesino, y torturador y expulsador, por descartado. ¿Y? Ayer la Merkel no saludó a Raúl Castro, pero hace un par de meses se fue a Pekín, como todos los políticos y empresarios europeos y no-europeos, para arrastrarse ante el mucho peor presidente chino, responsable de tráfico de órganos de ejecutados, campos de concentración, persecución de activistas y censura masiva. ¿Y?

    Pero entraba para otra cosa. Leyendo el post me ha venido a la cabeza un ensayo de Benjamin, en el que éste distingue entre el narrador y el novelista, entre la moraleja y el sentido de la vida: http://www.henciclopedia.org.uy/autores/BenjaminWalter/Narrador.htm

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  120. Pablo el parisino,

    Tristram Shandy fue el primero en que pensé. Pero Rabelais, Cervantes, Lope, Shakespeare, Aristófanes…ah tanta literarura llena de vida!

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  121. zumo-de-poesia.blogspot.com,

    “Posiblemente sea error de percepción y lo que yo considero alegre o vitalista no es lo mismo que consideráis vosotros.” No, no es una cuestión de percepción, es una cuestión de saber leer.

    Yo escribo: “¿Y el “Canto general” de Neruda?” (poemario vitalista si los hay). Y tú respondes: “Uno de los poemas más celebrados de Neruda empieza “Puedo escribir los versos más tristes esta noche”. Qué alegre, ¿verdad?” El problema es que ese poema está en “Veinte poemas de amor y una canción desesperada” publicado en 1924, y que “Canto general” es otro libro, publicado 26 años después, en 1950. Y aunque perteneciera al “Canto”: un poema triste ¿impide a los demás poemas de un libro de ser vitalistas? ¿En virtud de qué especie de lógica extraña las características del 1 % del contenido de un libro descalifican a las del 99 % restante?

    Yo escribo: “¿Y la poesía festiva y satírica de Quevedo?” Y tú respondes: “En cuanto a Quevedo, pues el Buscón tiene gracia […]. Yo me troncho de la risa.” No sé si te has dado cuenta, pero el Buscón está en prosa.

    Yo escribo: ¿Y gran parte de la [poesía] de Victor Hugo…” Y tú respondes: “Habláis de Víctor Hugo. Bien: la historia de Jean Valjean […] es realmente hilarante”. Pareces ignorarlo también, pero “Los Miserables” es una obra de prosa.

    Y lo alucinante del caso es que añades: “Es claro que sois gente mucho más leída e intelectual que yo, que además me centro en la poesía”. Es curioso: te centras en la poesía pero pareces desconocer la diferencia que hay entre ella y la prosa.

    Y para más inri concluyes: “no encuentro explicación lógica a este fenómeno”.

    Pues oye, es muy fácil encontrársela: basta, te lo repito, con saber leer. Aprendiendo a leer de verdad dejarás de confundir lo que la gente escribe con lo que tú crees que ella escribe. Y la explicación lógica de semejantes fenómenos extraños aparecerá delante de tus ojos como por encanto.

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  122. Las nuevas tecnologías propician cambios curiosos en la vida familiar. Hoy, niños y jóvenes difícilmente tienen acceso a la cultura que en otros tiempos nos trasmitía la tradición oral.Los chicos solo conocen aquellos cuentos que o bien son editados o la factoría Disney tiene a bien el vender.Muy pocos.Una buena actividad podía ser,acostumbrar a los niños de escuela a escribir a su manera-a ser posible en su cuaderno y a mano- todos esos cuentos que al amor del hogar,les cuentan sus padres o abuelos.Los deben de guardar y contar a sus hijos con el propósito de que no desaparezca parte de la dulce sabiduría popular que nos trasmite la tradición oral.Hay que escribir para no olvidar o perder.

    ¿Dónde se puede leer el cuento de Las medias azules? Pues eso.

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  123. …Contar es contarle a alguien.

    Además de seguir contandonos a nosotros mismos para darnos cuenta otra vez que aun queda demasiado para alcanzar lo que buscamos.

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  124. Luciano y Parisino:

    Posiblemente sea error de percepción y lo que yo considero alegre o vitalista no es lo mismo que consideráis vosotros.

    Citáis a muchos autores u obras y yo, la verdad, no los encuentro precisamente alegres. Uno de los poemas más celebrados de Neruda empieza “Puedo escribir los versos más tristes esta noche”. Qué alegre, ¿verdad?

    En cuanto a Quevedo, pues el Buscón tiene gracia, pero también la tiene a veces el Lazarillo (asimismo novela picaresca). En particular es muy gracioso cuando el ciego estampa la cabeza del Lazarillo (un niño) contra el puente sobre el Tormes. Yo me troncho de la risa.

    Habláis de Víctor Hugo. Bien: la historia de Jean Valjean, perseguido y encarcelado por robar alimento para comer, es realmente hilarante.

    El Quijote tiene escenas graciosas (es muy divertido leer cómo lo linchan reiteradamente), pero a mí no me parece alegre ni vitalista, más bien melancólico.

    Vale, no seguiré. Es claro que sois gente mucho más leída e intelectual que yo, que además me centro en la poesía (y por eso participo en un blog poético), y en fin no es mi propósito polemizar, pero me parece que la mejor literatura no es precisamente vitalista ni alegre.

    A fuer de pesada insisto en que: a) puede ser error de percepción mío, y b) no encuentro explicación lógica a este fenómeno.

    Un beso para ambos.

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  125. santiago gonzález,

    Vulgar, estereotipado y sectario. Pura desfachatez la suya, sr. Vallejo. La relación de los que han obtenido el premio Jerusalén sería suficiente prueba para demoler las simplezas envenenadas que usted recita. Ninguno de los premiados lo hubiera sido en una tiranía. Usted debería saberlo bien.

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  126. “El tío Vicente” y “El pariente” del taller de la calle de la Cruz contaban cuentos interesantes en el pueblo de Jacinto; ambos trabajaban en la fragua -una dedicada a los aperos del campo y la otra a arreglos de enseres domésticos-. Años de mili por el norte de África y el tintineo del yunque hacían a los dos ser buenos contadores. Estar en silencio dando golpes con el martillo hace que el pensamiento acumule historias y recuerdos que luego se derraman y se narran cuando hay oportunidad. El trabajo en la fragua tiene esa particularidad: si se golpea el yunque no se oyen las palabras, se labora callado rodeado del misterio que da la lumbre y el fuego y la negrura del local. Días apropiados para contar cuentos eran los de la matanza del cerdo con la casa llena de familiares, con hermanas y sobrinas por toda la cocinilla elaborando las morcillas y los chorizos. En ese ambiente se recibía la visita del tío Vicente o del pariente del taller y al calor de tanta concurrencia se animaban a contar cuentos y narraciones de tiempos lejanos, un libro abierto y una sabiduría en sus cabezas que nunca quedó reflejado en los libros, todo era mental, todo eran recuerdos…

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  127. Hola ! No conozco vuestro taller y me gustaría hacerlo ¿ me podeis informar como funciona y donde y con que frecuencia os reunis ? Gracias . Mercedes

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  128. A propósito de filandones, algunas suculencias coincidentes y otras reglas….

    “[…] En este género de diversión, el que habla y el que escucha quedan igualmente satisfechos. Si lo que propongo no os agrada, es muy posible que cada uno,de nosotros haya contado su novelita antes de que decaiga el calor diurno, hecho lo cual nos encaminaremos donde mejor nos plazca […]
    Tengo una pasión loca por los cuentos -dijo el festivo Dioneo-. Sí, señora, narremos cuentos, no hay nada tan divertido…[…]”

    Giovanni Boccaccio
    “El Decamerón” (E.D.A.F, 1961)

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  129. santiago gonzález,

    Hace unos días, en un mensaje que apestaba a antisemitismo histérico, Peres era para ti un torturador. Hoy ya sólo es un “expulsador”.

    Cuando se da una vuelta por le Net para saber de dónde sales se comprende mejor tu cambio de estrategia.

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  130. se dice saúco, que siempre me cuesta acordarme.

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  131. Sí, Sap, yo también lo creo. Mi tío se murió de un tumor cerebral cuando yo era adolescente. Era el tío que se fue del pueblo al seminario en Barcelona para ser cura aunque luego no lo fue, el que estudió Filosofía y Letras, que parece que entonces era lo que estudiaba la mayoría. Fue profesor de instituto, cuando volvía en los veranos fue él el que me enseñó a diferenciar el sauco del yezgo, dónde estaba la cueva del tejón y aún recuerdo la emoción que me produjo entrar en su piso en Badalona y ver una estantería llena con la colección de las guías de la naturaleza Blume. Esas de tapas duras color verde oscuro. No había visto tal tesoro ni siquiera en el Corte Inglés, las tenía todas. Su último verano en el pueblo lo pasó hinchado y abotargado en la silla de ruedas, yo quería pero no tenía fuerzas para empujarle camino arriba por donde habíamos compartido paseos en el campo otros veranos. Al final del verano empeoró tanto que tuvo que quedarse en la cama, al final perdía la consciencia. Una vez que se despertó y me tocaba a mí cuidarle estaba leyendo el programa de fiestas de la localidad más grande del valle donde alguien había publicado el cuento de un grano de trigo. El cuento iba en retroceso, desde un pedazo de pan al horno del panadero, el molino, el labrador, la espiga de trigo y terminaba en el grano depositado en la tierra. Al terminar de leérselo un poco inconscientemente por mi parte sentí que me había escuchado con mucha atención y que le había hecho bien. Esa noche ya no volvió a despertarse y dormido le llevaron en ambulancia el día siguiente y morir en Barcelona.
    Yo también creo que un cuento es un buen final. Aquel creo que lo fue.

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  132. zumo-de-poesia.blogspot.com,

    “¿Por qué no hay grandes obras literarias -ni en prosa ni poéticas- que sean vitalistas y alegres?”

    ¿Y la poesía de Berceo y del Arcipreste de Hita? ¿Y el “Cántico espiritual”? ¿Y la poesía festiva y satírica de Quevedo? ¿Y gran parte de la de Lope de Vega, Victor Hugo o Rimbaud? ¿Y el “Canto general” de Neruda? ¿Y el “Cántico” de Guillén? ¿Y el Satiricón? ¿Y Aristófanes? ¿Y Juvenal?¿Y la Celestina? ¿Y Rabelais? ¿Y Don Quijote? ¿Y Molière? ¿Y el “Tristram Shandy” de Sterne? ¿Y Goethe? ¿Y Stendhal? ¿Y Dumas? ¿Y tantos otros que olvido?

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  133. zumo-de-poesia.blogspot.com,

    Sí que las hay. Stendhal por ejemplo. En “Rojo y negro” o en “La cartuja de Parma” se respira felicidad “a pesar de” (como le gustaba a Nietzsche).

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  134. Las Mil y una Noches. Todos hemos leído algo o hemos recibido versiones de esta narración.
    forma parte de nuestra cultura. La vida pendiente de un cuento nuevo.
    Y como seguir viviendo la vida sin perder la ilusión de vivir dignamente, sin que otros malvivan.
    Por eso se hace ese reclamo a AMM de que no acepte el Premio Jerusalén. Consideramos que el premio Jerusalén entregado por el Presidente de Israel y el alcalde de Jerusalén ocupado forma parte de la política de ‘normalizar’ la ocupación. Tanto Peres como el alcalde de Jerusalén son actores comprometidos con la expulsión de palestinos, derribo de sus viviendas, expropiaciones, etc.

    Se puede leer a Amos Oz, Grossman o Yukio Mishima, por ejemplo. Independientemente de si estamos de acuerdo con sus opiniones políticas o literarias. No es un alegato a favor o en contra de la obra de AMM.

    Pero estamos hablando de un premio que concede Israel y por lo tanto con las connotaciones de apoyo a la ocupación y a la política racista que acomete dicho Estado contra los palestinos.
    ¿Si la Sudáfrica blanca, supremacista, hubiese creado un premio literario, que sirve para dar una imagen de su cosmopolitismo y que es un estado ‘normal’, es ético aceptarlo? Esa es la cuestión.

    Israel ejerce una ocupación contraria a la legalidad internacional. Vulnera la Cuarta Convención de Ginebra diariamente. Las leyes de ciudadanía israelí permiten que Vd, que tiene la nacionalidad española, supongo, si es judio, pueda adquirir la ciudadanía israelí y ‘ocupar’ Cisjordania, pero un palestino, nacido en Palestina y refugiado, no pueda volver a su hogar y sus propiedades ser expropiadas, por no ser judío.

    Esa es la cuestión.

    Y eso es lo que se dice a Antonio Muñoz Molina. ¿Acepta un premio de un Estado ocupante y racista?

    Un saludo,

    Santiago González Vallejo
    CSCA

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  135. BK,

    Yo también creo que te cundieron los paseos con tu abuela. Me gustan mucho las historias que cuentas en tu blog y admiro tu capacidad para generar una casi cada día.

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  136. En el lugar más olvidado, lo mismo en medio de la nieve que ante una reconfortante hoguera, alguien nos describe, en medio de susurros, la raíz de la que venimos. Así comprendemos el por qué de nuestro pasado, pero también de nuestro presente y futuro. Porque antes de nuestra conducta ya existe nuestra actitud, y su germen es la historia hablando el lenguaje del cuento.

    Una vez me preguntaron si el hecho que narro a continuación fue real. Pensémoslo bien. ¿Acaso no conocemos todos a un Mateo?

    http://merosindicios.blogspot.com.es/2012/11/la-escarcha-de-la-memoria.html

    Gracias por contar cuentos, don Antonio.

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  137. La Serapia,
    .
    Lo mejor de estos cuentos, es que contados por un buen narrador en el entorno marsupialesco de un rebujo de mantas, hacen que el oyente goce, sienta, crea en la posibilidad del prodigio. Recuperar esta sensación por la literatura es una vuelta a la infancia, al estado primigenio donde no hay diferencias entre lo mágico y un plato de sopa Gallina Blanca.

    Por eso creo que sería buena práctica que en nuestros asilos, ya sean públicos o privados, los ancianos deberían exhalar el último suspiro escuchando un cuento. El de Marujita la Castañera, por ejemplo, y que la enfermera-narradora, cuando terminase y cerrara los ojos al fallecido, exclamara con voz bajita: “Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado”.

    :-)

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  138. “…Mejor seguiré platicando…”

    “…Rulfo es un modelo admirable que nos ha enseñado a escribir y muchas veces a callar…”

    AMM en el PEN World Voices: New York Festival of International Literature (26/abril/2006)

    De repente y en un instante, como de cuento…

    “…Precisamente porque lo es en grado máximo.”

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  139. me ha gustado recordar esos orígenes orales de nuestro oficio

    “Acaso haya dos tipos característicos de narradores orales: el narrador depositario exclusivo de historias dignas de recordación, que las transmite con la certeza de su privilegio, y el narrador aparentemente perplejo, asombrado, que vuelve a repetir una vez más historias que le sorprendieron o divirtieron cuando las presenció o las supo, como si en el hecho mismo de transmitirlas intentase descifrar claves todavía no del todo desveladas por él. A este segundo tipo pertenecía Carlos Casares, que, las cejas enarcadas y un gesto levemente burlón, dominaba todas las imperfecciones de la naturalidad, una voz a veces titubeante, una memoria acaso dubitativa, una risa que replicaba a la de los oyentes, una retórica en que el silencio, las muecas y hasta los sobreentendidos formaban la parte no verbal del mensaje, que era tan importante como la verbal para que el relato cumpliese su perfección.
    Según un tópico bien conocido, la narración oral proviene de “la noche de los tiempos”, pero sería más acertado decir que es precisamente el alba de los tiempos, e incluso el concepto mismo de tiempo, lo que nace con la narración oral, en cuanto primer procedimiento para interpretar y ordenar la realidad. La narración oral es el elemento sustantivo en la expresión originaria de la inteligencia humana. […]
    Debo aclarar que con la palabra “filandón” se describió, hasta hace relativamente poco tiempo –hasta la generalización de la televisión en España-, una institución popular en muchos lugares del campo leonés, que consistía en la reunión nocturna del vecindario, sobre todo en invierno, en alguna cocina del pueblo para contar historias. En el origen del nombre está el verbo hilar, pues tal actividad era el pretexto para la reunión […]
    En la oralidad, el silencio y los elementos gestuales, los énfasis no verbales, tienen tanta importancia como las palabras. La imbricación de gruñidos, chasquidos de la lengua y otros sonidos no vocálicos, en los narradores orales primitivos, estaban también al servicio de un relato en que la palabra no era el único agente expresivo.”

    Ficción continua; Palabra oral, palabra escrita, José María Merino

    Estoy con la 2ª parte de David Copperfield y tengo sobre la mesa la historia de alguien que vino a Madrid para matar a un hombre a quien no había visto nunca.

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  140. «Contar es contarle a alguien (…) Contar es arreglárselas para que el oyente no deje de prestar atención y quiera saber más.». Por lo tanto, lo que se cuenta está inevitablemente unido a la persona que cuenta. Es una verdadera lástima que muchos de sus lectores (antiguos y futuros) vayamos a leer de otro modo sus libros (incluso retrospectivamente) con motivo de su recepción del Premio Jerusalén de manos del presidente de Israel el mes próximo, legitimando de esa manera la opresión diaria que el gobierno sionista ejerce desde 1948 contra el pueblo palestino. Saludos.

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  141. Los cuentos de El Llano en LLamas son una obra cumbre de la literatura, no sólo en español, sino de la literatura en general. La impresión que transmiten de la realidad, de la sociedad, de la vida es terrible. Sin duda Rulfo debió estar muy influido por la dureza y pobreza de los pueblos y desiertos del México profundo.

    Si un extraterrestre tuviera que valorar la vida humana a base de leer esos cuentos, llegaría a la conclusión de que es un sufridero, un valle de rapiña, dolor y desesperación. Puede que eso no esté lejos de la realidad, pero por suerte no es lo único que existe. (Con todo, hay algún relato de Rulfo que, en medio de la negrura general, me hizo sonreír.)

    Todo esto me hace preguntarme por qué la buena literatura es generalmente melancólica y desoladora. ¿Por qué no hay grandes obras literarias -ni en prosa ni poéticas- que sean vitalistas y alegres?

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  142. Me gusta mucho cómo termina este texto de Antonio:

    “… esa voz tan verdadera que no parece un artificio de la literatura.

    Precisamente porque lo es en grado máximo.”

    ¿No es como una fórmula concentrada de la ficción y de todo arte?

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  143. BK,
    .
    Que tu abuela haya sido una gran contadora de cuentos, no lo dudo, como tampoco dudo para suerte nuestra, que cuando te hizo depositaria de ellos, sabía muy bien lo que hacía, pues la tuya es la mejor voz posible para transmitirlos, y no hablo ya de la ‘contrastada calidad’ de los mismos sino porque eres una narradora extraordinaria, BeKá.

    http://bk-sinescrupulos.blogspot.com.es/

    :-)

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  144. Consuelo,

    Todo son preguntas, sí! Y qué bueno es cuestionar y cuestionarse, verdad?

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  145. Yolanda,

    Y las preguntas que hacen Yolanda? Esos momentos son incomparables.

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  146. Contar cuentos… No es sólo el cuento, es el ambiente que se crea, ese del que habláis, una cierta intimidad, un rato único para lector y escuchante.
    Hasta hace poco he sido esto segundo… Ahora disfruto contando a la beba, cuentos e historias de aquí, de allá. Disfruto de sus dedos señalando algo en una página, de sus ávidos ojos eligiendo el cuento que vamos a leer, de su cara atenta… Disfruto de ese rato de paz, sin prisas en estos tiempos en que tpdo es correr. Disfruto agradecida de ese tiempo que nos regala el placer de leer un cuento.

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  147. En 1981 o 1982 fui a una “conferencia” que dio Rulfo en Beaubourg (le Centre Pompidou). Como no había casi nadie en la sala le hicieron esperar un buen rato sobre el estrado, solo, muy colorado, medio borracho. Yo tuve tiempo de hacerle varias fotos discretamente, sin flash, que tengo por ahí, en alguna caja de diapositivas que no he numerizado aún. Y como aquello se eternizaba, osé ir a pedirle que me firmara el programa del acto, en el que había fotos suyas. Lo hizo sobre una de ellas mirándome de mala manera, como si le hubiera pedido algo indecente, y sin decir una sola palabra. Apestaba a alcohol, cosa que se notó durante la especie de entrevista en que consistió aquel breve acto: no se le entendió nada de lo que dijo y quien le hacía las preguntas y lo había presentado, dándose cuenta del estado del “conferenciante”, dio por terminada “la función” rápidamente.

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  148. Juan Rulfo (Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, 1917-1986): “Macario” (publicado en 1945).

    “Estoy sentado junto a la alcantarilla aguardando a que salgan las ranas. Anoche, mientras estábamos cenando, comenzaron a armar el gran alboroto y no pararon de cantar hasta que amaneció. Mi madrina también dice eso: que la gritería de las ranas le espantó el sueño. Y ahora ella bien quisiera dormir. Por eso me mandó a que me sentara aquí, junto a la alcantarilla, y me pusiera con una tabla en la mano para que cuanta rana saliera a pegar de brincos afuera, la apalcuachara a tablazos… Las ranas son verdes de todo a todo, menos en la panza. Los sapos son negros. También los ojos de mi madrina son negros. Las ranas son buenas para hacer de comer con ellas. Los sapos no se comen; pero yo me los he comido también, aunque no se coman, y saben igual que las ranas. Felipa es la que dice que es malo comer sapos. Felipa tiene los ojos verdes como los ojos de los gatos. Ella es la que me da de comer en la cocina cada vez que me toca comer. Ella no quiere que yo perjudique a las ranas. Pero a todo esto, es mi madrina la que me manda a hacer las cosas… Yo quiero más a Felipa que a mi madrina. Pero es mi madrina la que saca el dinero de su bolsa para que Felipa compre todo lo de la comedera. Felipa sólo se está en la cocina arreglando la comida de los tres. No hace otra cosa desde que yo la conozco. Lo de lavar los trastes a mí me toca. Lo de acarrear leña para prender el fogón también a mí me toca. Luego es mi madrina la que nos reparte la comida. Después de comer ella, hace con sus manos dos montoncitos, uno para Felipa y otro para mí. Pero a veces Felipa no tiene ganas de comer y entonces son para mí los dos montoncitos. Por eso quiero yo a Felipa, porque yo siempre tengo hambre y no me lleno nunca, ni aun comiéndome la comida de ella. Aunque digan que uno se llena comiendo, yo sé bien que no me lleno por más que coma todo lo que me den. Y Felipa también sabe eso… Dicen en la calle que yo estoy loco porque jamás se me acaba el hambre. Mi madrina ha oído que eso dicen. Yo no lo he oído. Mi madrina no me deja salir solo a la calle. Cuando me saca a dar la vuelta es para llevarme a la iglesia a oír misa. Allí me acomoda cerquita de ella y me amarra las manos con las barbas de su rebozo. Yo no sé por qué me amarra mis manos; pero dice que porque dizque luego hago locuras. Un día inventaron que yo andaba ahorcando a alguien; que le apreté el pescuezo a una señora nada más por nomás. Yo no me acuerdo. Pero, a todo esto, es mi madrina la que dice lo que yo hago y ella nunca anda con mentiras. Cuando me llama a comer, es para darme mi parte de comida, y no como otra gente que me invitaba a comer con ellos y luego que me les acercaba me apedreaban hasta hacerme correr sin comida ni nada. No, mi madrina me trata bien. Por eso estoy contento en su casa. Además, aquí vive Felipa. Felipa es muy buena conmigo. Por eso la quiero… La leche de Felipa es dulce como las flores del obelisco. Yo he bebido leche de chiva y también de puerca recién parida; pero no, no es igual de buena que la leche de Felipa… Ahora ya hace mucho tiempo que no me da a chupar de los bultos esos que ella tiene donde tenemos solamente las costillas, y de donde le sale, sabiendo sacarla, una leche mejor que la que nos da mi madrina en el almuerzo de los domingos… Felipa antes iba todas las noches al cuarto donde yo duermo, y se arrimaba conmigo, acostándose encima de mí o echándose a un ladito. Luego se las ajuareaba para que yo pudiera chupar de aquella leche dulce y caliente que se dejaba venir en chorros por la lengua… Muchas veces he comido flores de obelisco para entretener el hambre. Y la leche de Felipa era de ese sabor, sólo que a mí me gustaba más, porque, al mismo tiempo que me pasaba los tragos, Felipa me hacia cosquillas por todas partes. Luego sucedía que casi siempre se quedaba dormida junto a mí, hasta la madrugada. Y eso me servía de mucho; porque yo no me apuraba del frío ni de ningún miedo a condenarme en el infierno si me moría yo solo allí, en alguna noche… A veces no le tengo tanto miedo al infierno. Pero a veces sí. Luego me gusta darme mis buenos sustos con eso de que me voy a ir al infierno cualquier día de éstos, por tener la cabeza tan dura y por gustarme dar de cabezazos contra lo primero que encuentro. Pero viene Felipa y me espanta mis miedos. Me hace cosquillas con sus manos como ella sabe hacerlo y me ataja el miedo ese que tengo de morirme. Y por un ratito hasta se me olvida… Felipa dice, cuando tiene ganas de estar conmigo, que ella le cuenta al Señor todos mis pecados. Que iré al cielo muy pronto y platicará con Él pidiéndole que me perdone toda la mucha maldad que me llena el cuerpo de arriba abajo. Ella le dirá que me perdone, para que yo no me preocupe más. Por eso se confiesa todos los días. No porque ella sea mala, sino porque yo estoy repleto por dentro de demonios, y tiene que sacarme esos chamucos del cuerpo confesándose por mí. Todos los días. Todas las tardes de todos los días. Por toda la vida ella me hará ese favor. Eso dice Felipa. Por eso yo la quiero tanto… Sin embargo, lo de tener la cabeza así de dura es la gran cosa. Uno da de topes contra los pilares del corredor horas enteras y la cabeza no se hace nada, aguanta sin quebrarse. Y uno da de topes contra el suelo; primero despacito, después más recio y aquello suena como un tambor. Igual que el tambor que anda con la chirimía, cuando viene la chirimía a la función del Señor. Y entonces uno está en la iglesia, amarrado a la madrina, oyendo afuera el tum tum del tambor… Y mi madrina dice que si en mi cuarto hay chinches y cucarachas y alacranes es porque me voy a ir a arder en el infierno si sigo con mis mañas de pegarle al suelo con mi cabeza. Pero lo que yo quiero es oír el tambor. Eso es lo que ella debería saber. Oírlo, como cuando uno esta en la iglesia, esperando salir pronto a la calle para ver cómo es que aquel tambor se oye de tan lejos, hasta lo hondo de la iglesia y por encima de las condenaciones del señor cura…: “El camino de las cosas buenas está lleno de luz. El camino de las cosas malas es oscuro.” Eso dice el señor cura… Yo me levanto y salgo de mi cuarto cuando todavía está a oscuras. Barro la calle y me meto otra vez en mi cuarto antes que me agarre la luz del día. En la calle suceden cosas. Sobra quien lo descalabre a pedradas apenas lo ven a uno. Llueven piedras grandes y filosas por todas partes. Y luego hay que remendar la camisa y esperar muchos días a que se remienden las rajaduras de la cara o de las rodillas. Y aguantar otra vez que le amarren a uno las manos, porque si no ellas corren a arrancar la costra del remiendo y vuelve a salir el chorro de sangre. Ora que la sangre también tiene buen sabor aunque, eso sí, no se parece al sabor de la leche de Felipa… Yo por eso, para que no me apedreen, me vivo siempre metido en mi casa. En seguida que me dan de comer me encierro en mi cuarto y atranco bien la puerta para que no den conmigo los pecados mirando que aquello está a oscuras. Y ni siquiera prendo el ocote para ver por dónde se me andan subiendo las cucarachas. Ahora me estoy quietecito. Me acuesto sobre mis costales, y en cuanto siento alguna cucaracha caminar con sus patas rasposas por mi pescuezo le doy un manotazo y la aplasto. Pero no prendo el ocote. No vaya a suceder que me encuentren desprevenido los pecados por andar con el ocote prendido buscando todas las cucarachas que se meten por debajo de mi cobija… Las cucarachas truenan como saltapericos cuando uno las destripa. Los grillos no sé si truenen. A los grillos nunca los mato. Felipa dice que los grillos hacen ruido siempre, sin pararse ni a respirar, para que no se oigan los gritos de las ánimas que están penando en el purgatorio. El día en que se acaben los grillos, el mundo se llenará de los gritos de las ánimas santas y todos echaremos a correr espantados por el susto. Además a mí me gusta mucho estarme con la oreja parada oyendo el ruido de los grillos. En mi cuarto hay muchos. Tal vez haya más grillos que cucarachas aquí entre las arrugas de los costales donde yo me acuesto. También hay alacranes. Cada rato se dejan caer del techo y uno tiene que esperar sin resollar a que ellos hagan su recorrido por encima de uno hasta llegar al suelo. Porque si algún brazo se mueve o empiezan a temblarle a uno los huesos, se siente en seguida el ardor del piquete. Eso duele. A Felipa le picó una vez uno en una nalga. Se puso a llorar y a gritarle con gritos queditos a la Virgen Santísima para que no se le echara a perder su nalga. Yo le unté acute; saliva. Toda la noche me la pasé untándole saliva y rezando con ella, y hubo un rato, cuando vi que no se aliviaba con mi remedio, en que yo también le ayudé a llorar con mis ojos todo lo que pude… De cualquier modo, yo estoy más a gusto en mi cuarto que si anduviera en la calle, llamando la atención de los amantes de aporrear gente. Aquí nadie me hace nada. Mi madrina no me regaña porque me vea comiéndome las flores de su obelisco, o sus arrayanes, o sus granadas. Ella sabe lo entrado en ganas de comer que estoy siempre. Ella sabe que no se me acaba el hambre. Que no me ajusta ninguna comida para llenar mis tripas aunque ande a cada rato pellizcando aquí y allá cosas de comer. Ella sabe que me como el garbanzo remojado que le doy a los puercos gordos y el maíz seco que le doy a los puercos flacos. Así que ella ya sabe con cuánta hambre ando desde que me amanece hasta que me anochece. Y mientras encuentre de comer aquí en esta casa, aquí me estaré. Porque yo creo que el día en que deje de comer me voy a morir, y entonces me iré con toda seguridad derechito al infierno. Y de allí ya no me sacara nadie, ni Felipa, aunque sea tan buena conmigo, ni el escapulario que me regaló mi madrina y que traigo enredado en el pescuezo… Ahora estoy junto a la alcantarilla esperando a que salgan las ranas. Y no ha salido ninguna en todo este rato que llevo platicando. Si tardan más en salir, puede suceder que me duerma, y luego ya no habrá modo de matarlas, y a mi madrina no le llegará por ningún lado el sueño si las oye cantar, y se llenará de coraje. Y entonces le pedirá a alguno de toda la hilera de santos que tiene en su cuarto, que mande a los diablos por mí, para que me lleven a rastras a la condenación eterna, derechito, sin pasar ni siquiera por el purgatorio, y yo no podré ver entonces ni a mi papá ni a mi mamá que es allí donde están… Mejor seguiré platicando… De lo que más ganas tengo es de volver a probar algunos tragos de la leche de Felipa, aquella leche buena y dulce como la miel que le sale por debajo a las flores del obelisco… ”

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  149. Ángela Marcos,

    Creo que el lugar tiene mucho que ver, siempre veo a esos grupos de nativos sentados al fuego contando historias en las noches largas, esa es su tele, su prensa, su manera de sobrevivir, contar historias para que el pasado no se olvide. Me encanta la cara de los niños mirando al orador, esa atención en cada palabra, cada gesto.
    Ese tipo de atención a los cuentos,a las historias, nos viene dada, es como el apetito o la sed.

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  150. BK,

    Sin duda has heredado ese don cuentista, no hay más que leer tu blog. Ya me gustaria que estuvieses más cerca y me los contases mientras tomamos algo(que no sea té, que los ambientes de infusiones me aburren)

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  151. Si tienen posibilidad, lean el libro de los cuentos completos del señor Muñoz Molina. Maestro en la larga distancia, genio en la corta. Yo he leído sus relatos más de cinco veces y son pura magia.

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  152. Los cuentos tienen muchas veces más capacidad de transmisión cognitiva que los relatos verídicos. Qué palabra tan plena: “arrobo”. Mi preferido es el de Marujita la castañera; una niña que tenía que vender castañas muerta de frío, se quedaba dormida y los pajaritos de la ciudad le cambiaban las castañas por monedas que encontraban en el suelo. Se lo contó alguien a mi madre en la frutería. Todavía hay veces que le pido que me lo vuelva a contar.

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  153. Qué envidia, señor Muñoz Molina.
    Leo por fin en estos momentos El Quijote.
    Disfruten caldeando el ambiente o ahuyentando la peste.

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  154. Una de las cosas que más me gustan de estos americanos de por aquí es que son grandes contadores de historias. No sé si será porque viviendo en una zona tan inhóspita, con grandes distancias y un clima severo, han tenido que agarrarse a eso, a contarse historias, para entretenerse.

    A BK: las historias que tú cuentas (y que según dices proceden de tu abuela) son extraordinarias. A mí me encantan. Y la manera que tú tienes de contarlas las hace aun mejores.

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  155. Excelente! Continuara comentando las demas sesiones?

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  156. Mi abuela era una gran cuenta cuentos. Los inventaba para mí. Cogía una pequeña anécdota de la realidad y la adornaba y embellecía para mantenerme entretenida durante la hora y pico que duraban nuestros paseos. Ahora lamento mucho no haber prestado más atención a todo lo que me contaba.

    Buenas noches

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