Aniversario

Posted By on Mar 8, 2014 | 167 comments


Hace diez años, la noche del 7 al 8 de marzo, hacia las dos de la madrugada, murió mi padre. Mi madre se despertó porque lo oía respirar muy fuerte y muy entrecortado junto a ella, como si estuviera teniendo un mal sueño. Lo llamó varias veces, queriendo despertarlo, diciendo su nombre en la oscuridad, porque no acertaba a encender la luz. En unos minutos un infarto cerebral se lo había llevado. Tenía setenta y cinco años, y era un hombre fuerte, saludable, cordial, con el pelo todavía abundante y muy blanco, con una gran sonrisa que le ensanchaba la cara . También tenía sus propensiones melancólicas, en las que cada vez intervenía más la pesadumbre de la vejez, que le daba miedo. Hacía cálculos mentales: “Si me muero a la edad que se murió mi papa, me quedan todavía tantos años; si muero a la de mi mama me quedan unos cuantos más”. Al final no alcanzó la edad de ninguno de los dos. Pero vivió fuerte y sano hasta su último día, y eso es un gran consuelo. Después de su muerte se me acercaban personas que lo habían saludado o habían charlado un rato o tomado un café con él ese último día: salía de casa, en Úbeda, donde le gustaba tanto vivir, y no paraba de encontrarse con amigos, parientes, antiguas parroquianas de su puesto en el mercado de abastos, lectores míos que lo paraban para felicitarlo por algo. En cualquier sitio donde estuviera -en Madrid, en el Puerto de Santa María, en alguna de aquellas ciudades que visitaba en los viajes del Inserso- se levantaba al amanecer y se iba a buscar el mercado. El fresco del día y los olores intensos de los alimentos terrenales le daban la vida. Dos días antes, el domingo, nos había llamado para preguntarle a Elvira si ese año lo llevaría de nuevo a las Ventas en San Isidro. Era un taurino fervoroso. Cuando disfrutaba mucho de algo se ponía colorado de gozo y le brillaban los ojos. Le habría gustado mucho ver cómo sus nietos se hacían definitivamente adultos, terminaban carreras, emprendían vidas laborales, él que tenía una idea tan estricta del valor y la responsabilidad del trabajo. El tiempo pasa, pero no por su ausencia.

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167 Comments

  1. Consuelo,

    Gracias. Qué información culinaria más buena! Mañana a Ldl. Sigue así por favor.

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  2. Consuelo,

    Lo siento, pero no suelo comprar ni en Aldi in en Lidl. Yo soy de Bioladen y similares. Y de mercados y pequennos comercios. Saludos

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  3. MC,

    No he comido matarratas, pero mi gato murió por comer veneno que se ponia en los tejados, cosas de los pueblos, ya sabes…y murió casualmente en brazos de mi madre, toda la noche estuvimos cuidandole, el gato devolvia, y ese olor lo tengo metido en algún lugar de mi cerebro y de pronto de acuerdo y lo siento hasta en mi paladar.

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  4. MC,

    No si ahora resulta que me lo he inventado. Qué mania de no aceptar la opinión de los demás. Si quieres te digo la filial de ALDI y la opinión de los clientes. Quizá somos extraterrestres y solo lo sabemos a la hora de comer fresas llegadas de Lepe, tal día y tal hora.
    Te hago una prueba, cuando quieras, te pongo tomates o pimientos de Holanda y de España,(de Almeria) y me dices con los ojos cerrados cual es de que país. Hablo con mi frutero, el del hiper del barrio(Real) y me informa.
    Ahora estan llegando tomates Cherry de Italia, de la clase llamada Dolcino, que son buenísimos.
    Cuidado con las piñas marca Rio, baratas, baratas, te puedes imaginar la razón. Este producto que antes era un lujo.
    Llevo 25 años saliendo a comprar casi a diario, comparando precios, lugares de procedencia, sabores, etc, y sin ser una experta, sé distinguir una fresa buena de una asquerosa.
    Dentro de un para de meses empezaran a venderse las recien relectadas de esta zona. Qué buenas! primero porque son frescas, no tienen que tratarlas para recorrer miles de kilómetros, y no las recogen antes de tiempo.
    Ayer compré espárrago de la vega Granadina, estaban en el LIDL. Esos mismos espárragos en el mercado de fruta y verdura son mucho más caros. Tengo que quitarles de todas las maneras gran parte del tallo(se llama tallo) porque logicamente ha sido recolectado hace tiempo y esta seco, parece un palo leñoso y con astillas) El resto del espárrago, muy rico. La tortilla o el revuelto me salen por 4 euros, sin contar los huevos. Qué por cierto son de gallinas libres y biodinámicas.
    Vaya rollo que te he soltado. Pero vamos que tu sigue comiendo fresas de Lepe, no te olvides de comprarlas en ALDI o similar. Es broma, me alegro que te gusten y no dudo que las tuyas estarian buenísimas, como son por lo general las fresas de Lepe.

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  5. Hermi,

    No se me había ocurrido la hipótesis que planteas. Más allá de los tópicos al uso, no sabemos realmente por qué M.M. se autodestruyó. Y su repertorio de canciones, a despecho de una vocecita sexy e impostada, es muy amplio e interesante.

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  6. Buenas noches Antonio: sólo una cosa, un abrazo.

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  7. Consuelo,

    Como no estoy acostumbrada a comer matarratas no puedo identificar el sabor al que te refieres. Yo llevo comiendo fresas de Lepe en tu mismo país varios días y las encuentro deliciosas. Lo que no soporto es el sabor del tomate holandés, por mucho que los ciudadanos europeos queramos confiar en la naturaleza sana del proceso de cultivo y distribución de las hortalizas en los Países Bajos y pongamos en duda los de nuestros compatriotas… Saludos

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  8. Hermi,

    Sin duda, pero creo que os habeis quedado siempre, pero no os dais cuenta porque no probais las frutas y verduras que salen fuera.
    Repito que las fresas malísimas son estas primeras, dentro de unas semanas llegan algo más sabrosas.
    Yo recuerdo el fresón de Aranjuez! qué rico.

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  9. No seamos hipócritas….qué sería de la vida si no existiera la muerte.

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  10. Consuelo,

    Por cierto, el sábado fuimos a comer a casa de unos amigos y nosotros llevamos el postre: unas estupendas fresas de Lepe, con nata. Estaban deliciosas. ¿Será que de un tiempo a esta parte nos quedamos con la mejor parte?

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  11. Maties,

    Otro misterio del ser humano. Cómo pudo ser posible que una persona como Marylin no fuera feliz: tenía encanto, belleza, talento e inteligencia. Quizá le fallaba lo emocional. Pero creo que la respuesta es que era un intelectual encerrado en una hembra neumática y eso no lo terminaba de encajar. Ni los demás tampoco.
    Qué escena más bonita. Gracias por ponerla.

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  12. Consuelo,

    Me preocupa, imagino que como a todos, qué impresión dejaremos en nuestros hijos, qué recuerdos. Acabo de traer a mi hija de sus clases de baile. A raíz de estos comentarios le he preguntado como quien no quiere la cosa, desenfadadamente: Cuando seas mayor, mucho más mayor, y te pregunten cómo fue tu padre ¿qué contestarás? Me ha respondido rápidamente “que fue bueno”. Casi me emociono. Luego, en un birlibirloque ha aprovechado: “pero si me trajeras un perrito te querría mucho más”.

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  13. De las más de mil canciones que se dice compuso el gran Irving Berlin, de vida centenaria, un buen puñado de las mejores se incluyen el film Luces de Candilejas, 1954, cuyo título original es el famoso himno de la comedia musical que declara incomparables a los asuntos o negocios del show biz. El que enlazo está sirviendo como uno de los fondos musicales de la serie Boardwalk Empire. Lo canta (y sobre todo cómo lo baila) Marilyn Monroe (pantalla amplia conveniente). “After you get what you want, you don’t want it”:

    http://youtu.be/jlooRreqEt4

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  14. Gotardo!!!!!!! Gotardo!!!!!!!!! Hay allí en el limbo de los comentarios por moderar uno que está esperando!!!! Manifiéstate, Gotardo!!!!!

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  15. Bermejo,

    A mí los españoles no me parecen especialmente sentimentales, y en cambio sí me parecen especialmente pudorosos para mostrar sus emociones y sus sentimientos (cosa que, además, suelo agradecer; será mi parte también española la que lo agradece). Pero, claro, es una generalización, que nunca es válida.

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  16. Hermi,

    Tambén yo lloré la muerte de mi padre, y mucho, pero más por el sentimiento de ver acabada para siempre la oportunidad de haber tenido ese padre que supiese comportarse como tal.
    Lo más asombroso es la capacidad de perdón que tenemos los hijos, y no solo en el caso del padre fallecido, sino cuando en vida tienen un gesto de atención ,de cariño, de preocupación, un detalle, un regalito, y de pronto un hijo olvida todos los agravios. Son situaciones que experimenté, que duran poco, casi ni existieron.

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  17. Bermejo,

    No es que en la infancia haya una regresión hacia la niñez; es que nunca dejamos de ser niños.
    Hay una escena muy emotiva en uno de los capítulos de la segunda temporada de Bordwalk Empire. Un personaje vela junto a su hermano el cadáver del padre. Y uno de ellos, el poderoso, el rocoso, echa sapos y culebras contra su progenitor, la figura del que fuera un ser cruel y autoritario. Cuando el hermano se va y se queda sólo ante él se derrumba y explota en un llanto inconsolable.
    Sí, todos los hombres, también los españoles, somos unos sentimentales, como niños.

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  18. Se está organizando un nuevo encuentro de participantes en el blog de AMM para el fin de semana del 11 de abril, en Sevilla. Somos todos bienvenidos. El correo electrónico es segundaquedadamoliniana@hotmail.com

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  19. Gracias, Antonio. Es un lujo leer estas breves palabras tan seguido. Un abrazo.

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  20. La mirada melancólica,

    Mis primos se llamaban Jaures, Liebknecht, Hilario, Mateotti, Ezequiel, Marxina, Estrella, Fraternidad.

    Después de la guerra con su padre en la cárcel, tuvieron que cambiar de nombre, pero siempre se les ha llamado así.

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  21. Gracias Antonio: Tu emotivo y sencillo homenaje nos llega a todos los que tenemos la pérdida de nuestros padres bastante cercana. Nos haces sentir que existe un hilo de unión entre estos seres queridos que vivieron el mismo tiempo y parecidas circunstancias cotidianas. Un saludo lleno de nostalgia por la ausencia…

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  22. ¿Porqué los españoles somos tan sentimentales? O, mejor, ¿porqué tenemos tan poco pudor en la exhibición de nuestros sentimientos? Somos como niños.

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  23. Parece que lo estoy viendo en el puesto de la plaza de abastos de Úbeda, donde me gustaba pararme para comprarle los productos de su huerta y charlar un buen rato con él sobre lo último que había escrito su hijo, mi amigo.
    Qué homenaje tan emotivo a tu padre Antonio. Un abrazo desde Sevila.

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  24. Diecinueve meses hoy, duele más.

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  25. No tuve una buena relación con mi padre. Su rectitud, su rudeza y su distancia me fueron alejando de él. Aún cuando murió andábamos algo enemistados, y quizá por eso no sentí su muerte tanto como siento ahora su ausencia. Será que el tiempo es siempre embustero y te devuelve un retrato desdibujado, o quizá es que conforme se ensancha la conciencia comenzamos a valorar aquello que ayer no supimos ver a tiempo. Mi padre fue un hombre con problemas. Siempre estuvo dividido entre dos personajes distintos. Uno era el que reía alegre, el que hablaba con palabras inventadas, el que rimaba seguidillas, el hombre honesto al que le indignaba la injusticia y por la que, de algún modo, quiso luchar. El otro era el hombre huraño y nervioso, el que buscaba constantes motivos a la disputa y el que se echaba las manos a la correa.

    Ahora recuerdo más a uno que a otro, y quizá me culpo a mí mismo de que ya en mis años de juventud, yo no supiera reconciliarme con él. Creo que él lo intentaba, a su modo, pero yo estaba ya tan alejado que cualquier acercamiento me resultaba incómodo, y comprometido.

    Tenía un gran talento para trabajar con las manos, una sabiduría práctica para entender la materia y sus mecanismos. Yo, tan ajeno siempre a aquello que no fuese soñar por soñar, nunca valoré sus habilidades, ni sus formas de sabiduría, ni sus consejos. Fue un hombre de carácter público, que tenía necesidad de luchar por una causa, que en su humilde compromiso, lo llevó a ser presidente de la asociación de padres del cole, durante algunos años. Los mismos que yo acudía a su despacho, y lo veía diferente, con un carácter abierto, cariñoso y decidido, cómodo en su sillón. Tenía el don de la palabra, y una presencia veraz que lo hacía, siempre, protagonista de las reuniones. Siempre era mejor perderse en el campo, si ibas acompañado de él. Tenía un olfato natural para orientarse en cualquier lugar, por más que fuera agreste y ajeno. Tuvo una fortísima depresión que lo afecto en mitad de su madurez y que lo enajenó de sí mismo. Recuerdo aquellos años, que para mí fueron de infantil incomprensión, en un ambiente sórdido y enrarecido, y admiro mucho a mi madre, que consiguió tirar ella sola del carro, con un marido loco y cinco hijos por atender. Admiro a mi padre porque fue fuerte, y valiente, y aún habiendo caído en el abismo, supo ascender y encontrar la salida.

    Me pregunto, a veces, a qué figurarecuerdo más, al hombre guapo que fue siempre, la presencia firme e imponente de mi infancia, o al monje escuálido, tierno y tímido en el que lo convirtió su última enfermedad, la que finalmente acabaría con él. A veces esos recuerdos de últimas horas, crean una proyección inmanente en la memoria, y ocultan el recuerdo de etapas anteriores. Tengo mayor conciencia de sus últimos meses que de toda una vida junto a él. Pero ahora, cuando escarbo en los antiguos recuerdos, no puedo evitar pensarlo con amor y con ternura.

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  26. Claudio,

    Gracias, Claudio, me la apunto. Lo de tu primo, ¿es en serio?

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  27. rma,

    Y yo: siempre se lo he dicho a mis amigos: el viaje del protagonista de El jinete polaco con su padre a Madrid es casi calcado al que hice yo con mi padre!

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  28. Esther de Arozarena,

    Mi padre murió de manera casi súbita, en pocos días, y no pude decirle nada, o casi nada de lo que hubiera querido decirle. Y a él le costaba mucho salir de sí mismo, que quizás era en parte lo que le pasaba a tu padre, pero la vida sigue, y sólo después empezamos a reprocharnos esto o aquello…Yo, como tú, siento que mi padre fue una buena persona, y en cuanto a aquello que uno piensa que podría haber sido mejor…la vida es muy compleja, y hay que explorar mucho la conciencia propia para ver con claridad. Y me temo que lo que sentimos en estas cuestiones está más allá de las palabras. Buenas noches

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  29. Hola Antonio, al leer estas líneas recuerdo que Luis Molina me pidió que la acompañara a Ubeda al entierro de tu padre, y allí estuvimos los dos. Recuerdo perfectamente ése día, te dimos el pésame en la iglesia, a tu madre, tu hermana, tus hijos, y Elvira y su hijo muy afectado, y fuimos al cementerio. Descanse en paz. Un saludo desde Cordoba.

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  30. Qué suerte tenéis todos, yo tengo la sensación de no haber llorado lo suficiente a mi padre, que murió hace 15 meses. Era un hombre honrado, con estudios superiores,culto y amante del cine y el teatro, pasiones que casi todos sus descendientes hemos heredado. Durante toda su vida fue tremendamente generoso con los extraños que estaban a su alrededor: proporcionó trabajo a muchas personas que le pidieron auxilio, ayudó económicamente (y anónimamente) a muchas familias, fue siempre un hombre desprendido con su dinero y más que generoso con sus amigos, además de sumamente estricto con el cumplimiento de sus deberes como ciudadano y de su trabajo como abogado. Sus escrúpulos eran casi exagerados en cuanto a temas de favoritismos o enchufes, jamás aceptó ni un pase gratis para los toros ni un bolígrafo de un banco: todos los regalos hacía que fueran devueltos para que ninguna sospecha de cohecho recayera ni por asomo sobre sus funciones.
    Pero a sus cinco hijos no nos demostró demasiado amor :básicamente, porque no nos dedicó su tiempo, y eso es lo que un hijo necesita. Ni su tiempo, ni su atención. Es por eso, supongo, que no me dolió su pérdida.
    Y eso si que es doloroso.
    Un abrazo a AMM, sospecho que su infancia fue mucho más feliz que la mía.

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  31. Nueva biografía que acaba de publicar la editorial Fayard

    Jean Jaurès, de Gilles Candar et Vincent Duclert, Fayard, 688 p., 27 euros.

    Recuerdo a mi primo ilicitano Jaures Segura.

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  32. Leyendo ‘El jinete polaco’ se me paró el corazón en el momento en el que el protagonista recuerda la vista de su padre a Madrid, cuando estudiaba en la Universidad, y al final de la tarde ninguno de los dos sabía muy bien lo que hacer ni de qué hablar. Ese mismo sentimiento lo había tenido yo.

    Luego, en ‘El viento de la luna’ leí algo que era como su explicación: nadie recuerda la última vez que salió a pasear con su padre de la mano.

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  33. @ paramo del sil, Carmela, Maite, y también Paco:

    De la musique avant toute chose! Un cantante con swing que se ha asomado poco aquí. Sammy Davis Jr. en una canción de Adler y Ross, que proviene de un gran musical trasladado al cine por Donen (y Abbot). The Pajama Game. “Hey there”:

    http://letras.com/sammy-davis-jr/811022/

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  34. taganana.wordpress.com, incentivos para escribir un largo artículo ya los tenía el autor, porque, según se cuenta en el interesante enlace que nos has puesto, le han pagado unos dos euros por cada una de las 26.000 palabras del texto. Casi 47.000 euros se ha embolsado Mr O’Hagan. ¡J*der!

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  35. Teresa G.,

    Y estuvo en el Museo de escultura, como nosotros.

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  36. Bueno…pues termino de ver ,todo lo tranquilo que he podido, Las Invasiones bárbaras. Quedo fatal. Con esta peli, y esta entrada última, me gustaría retirarme de estos temas luctuosos que desde hace un tiempo nos envuelven en esta casa. Llega la primavera, huele a feria y debieran de ponerse alegres,la gente seria, así que,¡hala!,a subir la cuesta y que arriba el blog, se vista de fiesta.Con perdón por las licencias.

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  37. Gaspard,

    Estoy planificando un viaje a la Francia del 14. Aunque me queda un poco pronto, haré todo lo posible por ir a ver esa exposición, máxime con el recualificado aval con que ahora cuenta.

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  38. Carmela,

    Y pareciendo una escritura tan plana, qué difícil es.

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  39. elvira,
    Me considero tremendamente privilegiada de teneros en mi vida y ser partícipe de vuestros sentimientos con diez años de diferencia. A la vez, siento un vacío enorme porque yo nunca pude tener, ni tengo, esos sentimientos por mi padre.

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  40. Carmela,

    Sí, fue menos sonada y no tuvo los guías de lujo que tuvimos nosotras. El libro no lo he leído pese a que lleva unos años en casa. Y es de los que se leen hasta con esta astenia lectora que tengo.

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  41. Teresa G.,

    Sí, mucho antes, pero su visita fue menos sonada -e ilustre- que la nuestra :-)

    Dentro de un rato -después del té-empezaré con ‘Las apariencias’, de nuestro anfitrión. Uno y otro se leen solos.

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  42. Carmela,

    Me ánimo a leerlo porque últimamente estoy algo perezosa en esto de la lectura. Frente a mí un libro de E. Bowen, recomendado por Marisa, que descansará unos días. Sigo con “Pegar la hebra”. Veo que Orson Welles estuvo en Valladolid antes que nosotras.

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  43. cariñosas y emotivas palabras. Mi padre se fue en 1994 y nos sigue doliendo su ausencia. Cuanto le queremos y como lo echamos en falta!

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  44. Maties,

    Muy buena música para oír en este momento. Luce un sol radiante, como decía Gaspard ayer, y la felicidad es doble. Gracias por tanta y tan buena música. Ayer hice un viaje al pasado del blog y me reencontré con músicas divinas.

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  45. Maties, cualquier sitio -y momento- es bueno para echarse una siesta :-)

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  46. paco, pues yo, en mi guardia dominguera, me acabo de zampar un revuelto de trigueros venidos de Extremadura que me han dejado un dulce sabor amargo. El justo y necesario. Ahora tengo delante una caja de bombones belgas y algunos caerán mientras escucho ese postre que nos ha dejado Maties.

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  47. Sap,

    Me suena, sí :-)

    Finiquitado ‘Pegar la hebra’. Ma-ra-vi-llo-so. ¿¿¿Cómo se puede escribir así???

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  48. Sap,

    Leo yo el libro ese del Aguador de Sevilla del tal Paco Robles.Entendía yo, que para comprender bien el libro en cuestión, debía ir a Sevilla y contemplar un ratito el Cristo de la Pasión de Martínez Montañez.Allá que me fui en compañía de una inestimable amistad. Y mereció la pena. En aquella capillita no solo está el Cristo, está Velazquez, Martínez Montañez y el maestro Pacheco.
    Cinco minutitos, que al margen de fe alguna, enriquecen lo que no está en los escritos.

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  49. El malogrado pianista, arreglista y compositor Billy Strayhorn fue el brazo derecho de Duke Ellington, que sin duda sacó mucho provecho de su talento: el anfitrión nos hablaba hace poco de la debatida relación que mantuvieron. Entre los dos compusieron algunos de los más grandes obras del grupo, independientemente de quien las firmó. Pero Strayhorn tendrá siempre la gloria de haber escrito él solo esta gran canción, que interpreta aquí al piano, y que fue nada menos que la signature tune o sintonía de las actuaciones del grupo. “Take the A Train”:

    http://youtu.be/WtYvGJalRn0

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  50. Carmela,
    .
    Gracias, Carmela; pero no es tanto una mala racha con los títulos sino un bloqueo lector -que deseo pasajero- al que no sé si contribuye el tiempo que dedico a otras actividades a cual más tonta en la mayoría de los casos. Tal vez intente hoy mismo abrir una nueva vía con una novela sobre Velázquez -‘El aguador de Sevilla’- de un tal Francisco Robles, que no sé si conoces.

    :-)

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  51. Un artículo sobre mi revista favorita, y que de verdad recomiendo os suscribáis: sus artículos tienen esa longitud infinita del mundo anglosajón, y acabas literalmente exhausto de información. En muchas ocasiones pienso que las enormes reseñas de algunos libros mejoran la propia obra de la que hablan. Lo pienso lamentablemente muchas veces porque luego el tiempo no da para leer todo lo que allí se aconseja.

    En el número último que me ha llegado hay un artículo de 16 páginas (¡16!) con ocho columnas de texto por página sobre Assange. El artículo es enorme en todos los aspectos.

    http://www.theguardian.com/books/2014/mar/09/london-review-books-lrb-best-magazines-world-mary-kay-wilmers

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  52. La mirada melancólica,
    .
    Hombre, Sr. Melancólico, digamos que son cosas distintas :-)

    Pero sí; leí con mucho gusto ‘Bella del Señor’, donde por cierto aparece ese personaje de ‘Comeclavos’ que anteriormente mereció novela propia, ¿o no?, ¿o aparecía en ‘Solal’? Uf, ya no sé. Qué asco de memoria.

    :-…

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  53. Sap,

    (A mí me pasado algo parecido. Desaparqué por fin a Harry Quebert y conseguí terminarlo. Anoche empecé a ‘Pegar la hebra’ con Delibes y me zampé medio libro del tirón. Claro que tiene algo más de 200 páginas. A ver si te anima el comienzo:

    “En definitiva

    Pegar la hebra traducido a palabras pobres significa entablar conversación. Esto es lo que yo he pretendido en las páginas que siguen, entablar conversación, exponer coloquialmente algunos de los temas que me inquietan, me interesan o me divierten con ánimo de trasladar mi preocupación, mi interés o mi gozo a los lectores y que ellos, mentalmente, asientan o disientan de mis puntos de vista. Una conversación tácita, a distancia, y anticonvencional. Así, en este libro, hablo de temas tan delicados como el aborto o la agresión permanente a la naturaleza, si es que uno y otra no son una msima cosa, pero hablo también de fútbol, gastronomía, censura, cine y novela,temas los dos primeros, si se quiere, de pura evasión, y muy serios y apropiados para la reflexión, los otros tres. Hay, por último, en estas páginas capítulos consagrados a la amistad, a amigos que se quedaron en el camino, a amigos que triunfaron o a amigos que triunfaron y después se quedaron en el camino, en cualquier caso unas consideraciones bastante melancólicas sobre la fama, la amistad y la muerte. En definitiva, ‘Pegar la hebra’ es un pequeño desahogo cordial del que me place hacerles a ustedes destinatarios.”

    Habla de Orson Welles, de Dickens, de Carmen Laforet… Una delicia).

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  54. Esta mañana he oído en la radio, en relación a las víctimas del atentado de Atocha, un lema que me ha gustado, “nosotros somos su recuerdo”

    Efectivamente, somos el recuerdo de las personas que ya han fallecido. Mi muerta más querida, sin duda, es mi madre, que murió en 1995

    Me acuerdo de ella muchas veces y, aunque no lo necesito, pues creo que no hay día en que ella no pase por mi cabeza, hay fechas especiales -la de su cumpleaños, las navidades, aniversarios, etc- que me la hacen aún más presente

    Una de ellas es el 8 de marzo. Ella, que vivió legalmente décadas sin poder tener un pasaporte o hacer gestiones en el banco sin permiso de su marido, era una feminista instintiva y convencida

    Y me parece que hubiera estado de cuerdo con Millás cuando afirma -lo he leído hoy en “EL País” en la red- que
    “criticar fórmulas como los vascos y las vascas es caricaturizar un problema real: ´Desde que las mujeres tienen más visibilidad hay un malestar en el lenguaje que antes no existía. Cuando escribo me veo ante conflictos que hace veinte años no tenía´.”

    Visibilizar a las mujeres, esa es la cuestión de la dichosa expresión que a alguna gente le hace tanta gracia.

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  55. “Esto parece una sesión de espiritismo. Esta entrada está llena de fantasmas”

    Malaquías,

    ¿Y qué? ¿Nunca te has preguntado la importancia que para los vivos pueden tener sus muertos? Yo me parezco cada vez más a mi padre. Evidentemente nunca seré rubia (natural, porque de bote ya me encargo) ni tendré los ojos azules pero noto que desde que mi padre murió hasta ahora han cambiado algunos rasgos de mi carácter. Veo algunas cosas como las veía él, muchas veces hago lo que sé que habría hecho él y me siento mejor persona que cuando él vivía.

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  56. Gaspard,

    ah, mesié Gaspá, qué fallida comparación acaba de establecer.
    Por supuesto que en las cosas del vivir y el morir hay qué preguntarse si Dios existe. Es más, reduciéndolo a las cosas del morir habría que responderse que sí. Y así, de paso, recuperar el descrédito que actualmente tiene la eternidad. Debe ser todo un alivio para esos momentos en lo que todo se acaba.

    Pero a lo que iba. Comparar todo eso con la posible salvación (otro término que viene bien a este asunto de la vida y la muerte) del universal Betis… me parece erróneo. Para los béticos, que llevamos como lema y orgullo ese “manque pierda”, descender a Segunda no es bajar a los infiernos, es un paso más en nuestro devenir existencial.
    Puestos a hacer comparaciones por qué no comparar la existencia de Dios con la presencia, o no, de la Real en la fase de grupos de la Champions.

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  57. La mirada melancólica, y hay otra secuencia, “LA INTELIGENCIA”, seguida en el montaje de la que has enlazado, que es también de lo mejor de la película.
    Ya que te encuentro: si vas a París antes del 2 de junio, tienes la mayor exposición jamás organizada sobre tu héroe Jaurès en la sede de los Archivos nacionales, 60 rue des Francs-Bourgeois, a un paso del Pompidou una vez que empiezas a bajar la rue Rambuteau en dirección a la Place des Voges. Un amigo que trabaja en los Archivos me ha dicho que es magnífica. Cuando vuelvo p’allá tengo que verla.

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  58. Esto parece una sesión de espiritismo. Esta entrada está llena de fantasmas. Quizás en el futuro las nuevas tecnologías cambien la forma de invocarlos. ¿Habéis visto el primer capítulo de la segunda temporada de Black Mirror? Con los años una empresa de programación acaba desarrollando un software que es capaz de reproducir las mismas respuestas que nos habría dado la persona desaparecida. Hay que enviarles a los programadores todos los emails, todos los SMS, todos los whatsapps, todas las fotos y los vídeos en los que salía el fallecido, absolutamente todo lo que tengamos sobre él, y ellos se encargan de generar un programa capaz de imitar su personalidad. Se puede seguir chateando con los muertos, porque el programa nos responde tal como lo habrían hecho ellos si siguieran vivos (o, al menos, tal como lo habría hecho la persona que nosotros recordamos). El capítulo plantea esta historia como una distopía, con un final que no desvelaré. Pero las distopías, como bien se sugiere en el título de la serie, no son sino reflejos oscuros de nuestras costumbres actuales. La realidad virtual lleva muchos siglos inventada.

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  59. “El libro de mi madre” De Albert Cohen, es el unico que he regalado porque que no quiero volver a leer, con el que lloré y lloré, porque lo leí con mi madre muerta. Ese libro se lee antes, cuando te da tiempo a Llevarla al teatro, de viaje, a ver el mar, a comer lo que más le gusta, a darle muchos besos, a decirle cuanto cuanto la quieres.
    Y no me quejo, que por suerte pude hacer todo eso , que en comparación con lo que ella me ofreció no es nada. Pero se fue de mi vida demasiado pronto, podiámos haber compartido todavia tanto…
    Cuando veo a gente que solo va a comer a casa de sus madre, que dice que a sus madres no les gusta salir. Mentira y gorda, que me lo han contado a mi.
    Ahora, con un hijo adolescente, a ratos tirano, egoista, contestón, me veo repetida en la que yo fuí, y me asombro de la capacidad de perdón que tenemos las madres, de perdón y comprensión. Porque luego, le da la otra ventolera y sin previo aviso me da un beso y me abraza pidiendo disculpas.
    Qué paciencia!

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  60. La mirada melancólica,

    Sin el ejemplo de Bella del Señor yo no habría sabido imaginar ni contar la relación amorosa en El jinete polaco. Me hizo mucha, mucha impresión ese libro.

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  61. Carmela, será que hoy ha hecho un día radiante… Estos temas metapatafísicos siempre me llevan a la misma película: http://www.youtube.com/watch?v=kl5tELDmy6o “No es su vida actual la que no quiere abandonar, sino su vida pasada, y esa vida murió hace tiempo”. Así son las cosas, y así se las hemos contado, que dijo el otro.

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  62. Sap, en estas cosas del vivir y morir es preferible preguntarse, “¿y si Dios existe?” Que es como plantearse en el terreno del balompié, “¿y si se acaba salvando el Betis?” :-)

    Miguel Angel Moyà, me quedé preocupado por Albert Cohen cuando lo leí, como si lo que contaba y cómo lo contaba fueran una mina para un psicoanalista. Busqué y rebusqué, y resulta que varios psicos publicaron “tratadillos” sobre Cohen; alguno incluso sugirió el mito de Medusa para explicar la relación de Cohen con su madre… Hay mucha gente a la que el psicoanálisis le resulta de ayuda, pero para otros debe de ser el remate, ¿no?

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  63. Muchas gracias por su generosidad.Muchas gracias por narrar la vida.Un abrazo.

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  64. Su franca risa y más la frescura vital que transmitía. Un abrazo

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  65. El tiempo no pasa por su ausencia. A mi padre lo que le daba la vida era ver el mar (la mar para él) en el que trabajó desde que era un chaval. A la Plaza iba mi abuela, que tuvo siempre, primero ella y luego mis tías, un puesto de pescado en el mercado de Vigo. En octubre se cumplirán veinte años de la muerte de mi padre y cinco de la de mi madre: y no pasa un solo día sin que mis hermanas y yo nos acordemos de ellos y los echemos de menos. No hay nada, y no hay nadie, que pueda suplir esas ausencias. Un abrazo.

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  66. Así comienza “Días de diario”:

    “Madrid, 10 de julio, 2005

    Ayer habría sido el cumpleaños de mi padre: setenta y siete. Da melancolía pensar que me acuerdo más ahora de sus cumpleaños que cuando estaba vivo. En Madrid, en esta casa que él no llegó a conocer y que le habría gustado tanto, su presencia parece más cercana. Su foto está frente a mí, él con Elvira, en los toros, en las fiestas de San Isidro de hace dos años. La cara muy morena, la sonrisa de estar en la plaza de toros, en un palco, y además de haberse bebido un whisky, la camisa abierta.”

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  67. Gaspard, no sabes cómo me alegra leerte textos como éste. Es el Gaspard que más me gusta. Aún recuerdo cómo me impactó otro que escribiste en la misma línea, pero bastante menos esperanzador, hará ahora unos dos años.

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  68. Oirlo a usted, maestro, es como leer a paco de lucía. Que esta metafora, enreverada como mi escritura y mi alma, sea un saludo para conocerlo más. Apenas he leido algún fragmento del jinete polaco y algunas de sus columnas en el blog y como ferviente admirador desde el primer renglón quiero decir que me dedicaré a escribir con oficio. Es un juramento a mi mismo con testigo, y espero mi logro se vea en los frutos de hoy en adelante. Esta columna me recordó la muerte de mi padre y por eso a él va este momento y lo que de aquí continúa. Muchas gracias maestro por ofrecernos sus palabras tan llenas de prosa, tan visibles, tan edificantes de sueños. Fuera de esta constancia dejo me uno al tributo a los padres, a los muertos, que es para allá donde vamos todos. Gracias!

    Jose

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  69. paco,

    Por supuesto; de no haber sido así no los recordaríamos.

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  70. Muchas gracias por lo que has escrito, me ha devuelto los recuerdos de las personas ausentes. De alguna despedida que no sabía que iba a ser la última. ¿Qué hubiera hecho de saberlo?

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  71. Tuve ocasión de saludar a tu padre y a tu madre en un acto celebrado en Jaén, con motivo de un evento en el que se le daba un reconocimiento a tu paisano, el alfarero Paco Tito.

    Al estrechar la mano de él quise transmitirle mi agradecimiento por su esfuerzo y su honestidad, tan reconocible para mi, por ser mi padre un hombre de campo, con las mismas raíces, con similar nobleza de corazón… pero también les di las gracias por ser los progenitores de un escritor como tú, profundo narrador de todo lo humano y brillante estilista con el buril de la escritura.

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  72. Yolanda,

    No conozco mejor terapia para la angustia que te provoca una ausencia: hablarles, contarles, preguntarles… Aunque sepamos que nunca nos van a contestar.

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  73. Maties,

    Esa escena es para mí toda la película. Voy a ponerme pesada de tanto repetirlo. Desde que la vi no he dejado de recomendarla y todavía no me ha dicho nadie que no le haya gustado.
    Por cierto, gracias miles porque fuiste el primero que habló de ella aquí.

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  74. Hablando de padres que faltan (también el mío), se me ocurre que no está de más reproducir este emotivo poema de Ray Bradbury, que tenemos incluido en ZdeP:

    Mi padre, no yo, anuda mi corbata.

    Una noche hace tiempo, en junio,

    yo hacía un intento:

    Mi primera corbata revuelta sobre el chaleco,

    las manos torpes,

    cuando de pronto, entró en escena lo inesperado:

    algo terrible está por suceder.

    Mi padre se acercó en silencio

    y me observó y se puso detrás de mí.

    No mires, dijo.

    Mantente alejado de los espejos.

    Que tus dedos aprendan

    cómo se hace.

    Su enseñanza perdura. Lo que dijo era cierto.

    Con los ojos cerrados,

    gracias a su ayuda (arriba, vuelta y abajo)

    no sé cómo surgió un nudo milagroso.

    No tiene nada, dijo mi padre.

    Ahora tú, hijo. No, con los ojos cerrados.

    Y con una última, cariñosa y ciega observación

    enseñó a mis dedos inútiles

    el arte de tejer. Entonces, se marchó.

    Bueno, hasta hoy, ¿como podría presumir de nudos?

    Imposible.

    Invoco a ese fantasma de dulce aroma a tabaco, que se marchó hace tiempo,

    para que me ayude.

    Y lo hace:

    En mi cuello su aliento, la fragancia de su último cigarrillo.

    La muerte no existe, pues ayer por la tarde

    sus dedos fantasmales vinieron y me ayudaron a anudar y enlazar.

    Si esto es verdad (¡lo es!), no morirá nunca.

    Mi padre, no yo, anuda mi corbata.

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  75. Mi suegro se murio dos dias antes de nacer nuestra hija Lucia. Lo q hubieramos dado para q la hubiera podido conocer.@Maties nos ha emocionado la cancion de C Dion, preciosa;gracias

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  76. Los padres adquieres su valor real, su tamaño, cuando ya no están aquí. Siguen con nosotros, pero de otra manera. Sin que podamos saber qué nos dirían.

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  77. Carmela,

    ¡Qué maravilla tu enlace de anoche 11.12 PM con una escena magistral de La grande bellezza en VO! Pienso que nadie debería perdérsela: contiene la esencia de muchos personajes y del propio film. Un explosivo juego de la verdad. Obrigado.

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  78. Sap,

    ¿Has leído “Bella del señor”? Es mejor.

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  79. elvira,

    Es precioso; Elvira. Esa verdad de vida que sabes contar con tanto cariño. Me gustó mucho también otra columna a tu suegra lectora y todas las que hablaban de tu padre. Recuerdo con cariño al padre de “El viento de la Luna”, tan cercano a ese suegro que cuentas y al que retrata aquí M. Molina. Un abrazo grande.

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  80. Conocí a Don Francisco a través de su hija que fue tutora de dos de mis hijos en el colegio de San Luis Gonzaga. En aquellos años yo trabajaba en una panadería en la que traían todos los días el pan de una población vecina tostado en autentico horno de leña. Pura delicia.
    Por las mañanas solíamos charlar un buen rato, si no entraba en ese momento clientela, y daba gusto escucharle. Yo le hablaba de su hijo con admiración y él asentía complacido y orgulloso. Aún conservo un artículo que me trajo de su hijo titulado “Canciones de Verano”(…) El verano era buscar una zona de sombra, sentarse al anochecer, después del trabajo, en un patio recién regado o junto a la puerta de la calle, aclimatarse a la galbana, comer rajas de sandía enfriada por el agua salobre de un pozo, ir a las once de la noche a la segunda función de un cine al aire libre y levantar de vez en cuando los ojos para mirar con un poco de vértigo la Vía Láctea y contar estrellas fugaces(…)
    Cuando mi hija me regaló el libro El viento de la luna, al abrirlo y leer la dedicatoria el corazón se me sobresaltó pues me enteré así de su muerte, y ahora al leer el artículo que ha enlazado Elvira he comprendido la ternura que llevaba implícita la dedicatoria:
    “ In memoriam Francisco Muñoz Valenzuela.
    Y para Elvira, que tanto lo quiso”.
    Mi padre murió con tan solo 57 años y mi madre, diez años después, con 67años.
    Me ha conmovido la última frase: “El tiempo pasa, pero no por su ausencia”, porque yo no cambiaría nada de mi vida, excepto sus ausencias.

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  81. Cuando uno se va haciendo mayor se va reconociendo con mayor claridad en la forma de ser de sus padres, a veces tambien un simple gesto es suficiente para darse cuenta de quienes somos.

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  82. @Antonio y Elvira,
    en memoria de el padre de Antonio,
    con todo mi cariño.
    ……………………………………………………………………………………

    EN EL NOMBRE DEL PADRE

    Hoy con nuevos ojos me levanto
    para celebrar el aire de tu vida;
    el sol de tu ausencia, que convida,
    a ser río, higuera y dulce canto.

    Hoy no están los ojos para el llanto,
    aunque el alma viva estremecida.
    ¡Bendita sea la rosa de tu herida!
    ¡Oh caudal memorable y santo!

    Entre toros y verduras en el mercado,
    navego en el presente a tu pasado,
    ardiendo en el ruedo de tu arena.

    Aún arden los fuegos de tu alegría
    en la noche de tu ausencia que es compañía
    de azules guirnaldas y luna llena.
    ……………………………………………………………………………………..
    ( escrito el sábado,8 de marzo de 2014 )

    Un saludo enorme lleno de agradecimiento. :-)

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  83. Miguel Angel Moyà,
    .
    Admirable el “Libro de mi madre” de Albert Cohen, amigo Moyá.

    A él pertenece este fragmento que he copiado en alguna ocasión y que enfrenta una clase de amor con la abnegación del amor materno, cuando lo hay:

    “Breve observación de pasada. Si al pobre Romeo le hubiera quedado tronchada de repente la nariz por algún accidente, Julieta habría huido horrorizada al verlo. Treinta gramos menos de carne, y el alma de Julieta deja de experimentar nobles emociones. Treinta gramos menos y se acabaron los sublimes gargarismos al claro de luna, los “no es el día, no es la alondra”.

    Si Hamlet, a consecuencia de un trastorno hipofisiario, hubiera adelgazado treinta kilos, Ofelia habría dejado de amarlo con toda su alma. El alma de Ofelia necesita para elevarse a divinos sentimientos un mínimo de sesenta kilos de bistecs. Cierto que si Laura hubiera perdido de repente brazos y piernas, Petrarca la habría dedicado poemas menos místicos. Y eso que la mirada de la pobre Laura habría seguido siendo la misma y su alma también.

    Sólo que, claro, el caballero Petrarca necesita muslitos para que su alma adorne el alma de Laura. Pobres carnívoros que somos con nuestros camelos de las almas. Basta, amigo mío, no abundes más en el asunto, que ha quedado claro”.

    (Y no sé qué hago hablando de lecturas. Estoy preocupado por el bloqueo que padezco, llevo una semana sin leer nada de nada y las recomendaciones siguen amontonandose).

    :-/

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  84. Gaspard,
    .
    Frente a las revelaciones sobre tu vida que has ido desgranando aquí durante estos años, amigo Gasparddd, por fuerza tengo que estar de acuerdo en todas tus apreciaciones en torno a este tema tan malaje. Es como si tuviera opinión sobre física cuántica o mecánica de fluidos. Para mí, eres lo que se llama un “ejemplo aleccionador”.

    :-)

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  85. elvira,

    Era exactamente así, tal como tú lo retratas. Contigo sacaba su parte más alegre.

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  86. Gaspard,

    Y justamente sobre esto que dices, el libro de Albert Cohen sobre su madre, que leí hace tiempo. Saludos cordiales

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  87. Bueno los que estamos vivos cuidemos nuestros corazones:
    Recetemosnos jugos y sopas Ej:jugo de remolacha:
    Preparamos la remolacha roja con naranja en rodajas y
    añadimos , bien jenjibre o ajo Añadimos agua y lo trituramos.ok
    Y ummmm lo echamos a una copa explendida y además añadimos miel líquida ecológica y expolvoreamos canela y…ummm delicioso manjar curativo preventivo de infartos

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  88. Tengo la enorme suerte de disfrutar de mis padres. Aún así, ahora escribo con un nudo de emoción compartida. Cuánto duele la ausencia. Y cuanto reconfortan los recuerdos vividos, el cariño dado y recibido. Un abrazo.

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  89. Para ti Antonio con todos mis respetos y con el sentimiento de mi corazón

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  90. Ana Maria:
    Si has mirado las rosas
    Entristecido estas
    Seguro que si las miras de nuevo ,las verás llorar.
    Lloren pequeñas rosas porque en vosotras está este pesar.
    Con los ojos veo lagrimas en las hojas y no puedo dejar de mirar.
    Palidecen los petalos?? por la tristeza será??
    Mis pupilas dañadas están ,son puñaladas de tristeza por no poder ayudar.
    La muerte visita invade arrebata el aliento
    Las hojas de las rosas secas se las va llevando el viento.
    Algo camuflaje plantas e hierva hi van los cuerpos quel olor despiertan.a las estrellas claman y en ellas el gas enciendan,dando energuia en los astros que alumbran a la
    Familia en la tierra
    !!!!
    Para alumbrarse en la tierra
    Cupido abrió la puerta
    Porque la vida se egendra y alumbra en esta tierra

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  91. Qué dolor personal, íntimo y colectivo viviríais hace 10 años. AMM me ha emocionado pero el artículo de Elvira me ha puesto un nudo. Un abrazo a ambos.

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  92. Si has mirado las rosas
    Entristecido estas
    Seguro que si las miras de nuevo ,las verás llorar.
    Lloren pequeñas rosas porque en vosotras está este pesar.
    Con los ojos veo lagrimas en las hojas y no puedo dejar de mirar.
    Palidecen los petalos?? por la tristeza será??
    Mis pupilas dañadas están ,son puñaladas de tristeza por no poder ayudar.
    La muerte visita invade arrebata el aliento
    Las hojas de las rosas secas se las va llevando el viento.
    Algo camuflaje plantas e hierva ahi van los cuerpos quel olor despiertan.a las estrellas claman y en ellas el gas enciendan,dando luz y vida
    !!!!
    Para alumbrarse en la tierra
    No halla abortos pues !!
    Porque la vida se egendra y alumbra en esta tierra

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  93. Si hoy experimentase yo el dolor de todas mis pérdidas como lo sufrí en cada una de ellas, la suma total sería de tal magnitud que ya estaría muerta.

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  94. Sap, discrepo a titulo personal (o será que el sol anima hoy el corazoncito): el tiempo no borra los recuerdos de los seres queridos -no estoy pensando en el de mi padre, por ejemplo, que murió hace cuarenta años y que ya me queda como una presencia de otro siglo, sino en otras muertes bastante peores, ante las que no hay que ceder a la amargura y la mezquindad, tan humanas, ellas-, pero los dulcifica, incluso los peores. Al shock de las primeras semanas le sigue el infernal duelo, pero con el paso de los años uno se reconstruye; duelen los recuerdos, pero menos. Aunque se repitan casi todos los meses de todos los años diversos aniversarios (de nacimiento, de tal o cual cosa ocurrida a nuestros seres queridos en su infancia, adolescencia y juventud, su matrimonio, el nacimiento de sus hijos o su muerte, anunciada ominosamente o no por la enfermedad), son como las olas, que una vez alcanzada la pleamar retroceden. Se sigue oyendo el estrépito de las paredes de las olas, se intuye la espuma, cada vez más lejana, así como el mar de fondo, pero no llega tanto el agua, no ahoga como unas horas antes. El desgarro deja lugar a la melancolía, vamos reconstruyendo el pasado para que nos resulte más soportable. Y además interviene el mecanismo de represión, que al menos a servidor no se le presenta de vuelta somatizado. Repito que es mi experiencia de supervivencia, que no es un “tipo ideal” (en el sentido que le dio Max Weber, no en el de “tipo fantástico”, que también, porque el sentimiento de supervivencia y consecución de un estado de paz con el mundo es algo fantástico).
    Antes de ir a ver las olas y el sol, dejo algo que escribió Maupassant, cuya madre, conocida de Flaubert y lectora de ese cenizo de Schopenhauer, influyó mucho en su desdichado hijo: “Amamos a la madre casi sin saberlo, y tan sólo percibimos toda la profundidad de las raíces de este amor en el momento de la última separación”.

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  95. ¿Quién nos puede explicar por qué la muerte de los hombres del campo nos causa sentimientos que nos embargan de una tristeza sin fin ?

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  96. El padre de la quebequesa Céline Dion murió en 2003. Diez años la cantante políglota concibió el álbum “Sans Attendre”, en el que habla de pérdida, desconsuelo y paso del tiempo. Jacques Veneruso le escribió esta hermosa canción en la que desarrolla poéticamente una idea apuntada por Antonio: cómo duele que los difuntos no puedan ver cómo desarrollan su vida sus descendientes y dice que su más fuerte deseo sería poder “Parler a mon père” (con subtítulos):

    http://youtu.be/UNLGvzCymqQ

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  97. Maese Nicolás,
    .
    Sí, a eso me referia, a la envoltura ritual, a la distancia que se ha ido tomando ante un suceso que antes estaba muy bien inserto en la costumbre, de algo asumido con mayor naturalidad pero expresado también con mayor aparatosidad.

    Y a lo que comentabas antes, mi padre fue también aficionado a los toros -aunque sin llegar al apasionamiento-, pero en los últimos años de su vida se lamentó de todo aquello. Era algo raro. Veía las corridas en la tele sin dejar de decir por lo bajini “pobrecito, pobrecito, qué daño le habrá hecho a nadie este animal”.

    En cuanto a la música, Maese Nicolás, creo que uno empieza a hacerse mayor en cuanto comienza a apreciar la música que le gustaba a su padre. El día aquél que dispuesto a afeitarme, me miré en el espejo y descubrí con sorpresa el rostro del mío, decidí que el canturreo de Curro de Utrera tampoco estaba tan mal.

    :-)

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  98. Ya pasé de los setenta hace un rato que cada vez va acumulando más años. Me acerco a los setenta y tantos. Pienso y me pregunto: ¿Cuántos más? Y trato de no contestar a mi pregunta pues si fueran pocos no podría seguir leyendo a tantos amigos en la red. No podría seguir disfrutando de la amistad, de la vida…

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  99. Malaquías,

    cuando hablas de tu generación entiendo que andas aún lejos de la cincuentena. Te respondo a tus preguntas:
    – sí, pienso que sí sois una generación más conservadora que los que nacimos en los años cincuenta (esos “chistecillos” sobre la socialdemocracia y los socialdemócratas lo evidencian)
    :-)
    – sí, pienso que se hicieron los cambios que había que hacer (en el Estado de Aquí, al menos) y que en muchas de las actividades humanas que realizáis los hijos de esa generación os estáis aprovechando de lo que se hizo. Bueno, menos en lo de las series de televisión. En eso sí que nos habéis mejorado.

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  100. Sap,

    no creo que la muerte se haya “depersonalizado”. Sería el mayor oxímoron que ser viviente pudiera establecer. Entiendo que lo que sí se ha “despersonalizado” es el ritual del que hablas. Ese acto social que se organiza con la muerte de una persona sí que ha cambiado, es evidente, y ha perdido ese carácter más personal para ganar en envoltorio de normas tanatoriales.

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  101. When our work here is done and the life-crown is won,
    And our troubles and trials are o’er;
    All our sorrow will end, and our voices will blend,
    With the loved ones who’ve gone on before.

    Jim Reeves, Where will never grow old

    http://youtu.be/B0d7RliBznE

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  102. Malaquías,
    .
    Por contra, la despersonalización de la muerte la ha despojado de mucho de lo lúgubre y de fastidioso ritual que tenía hasta no hace mucho: lutos, plañideras, cortejos, velatorios a domicilio con copazos de anís y ronda de chistes, sustituido todo por los modos casi funcionariales de los modernos tanatorios, donde el servicio de bar y restaurante hace, como le dije a Ángela el otro día, que los duelos parezcan que se celebran en un McDonald’s.

    ¿Y qué me dices de cómo se percibe ahora el suceso terrible de la muerte de un niño? Antes, por lo común del hecho, no era así, y la simple frase de “¡Angelitos al cielo!” de las novelas de Galdós y Blasco Ibáñez, hacía más llevadera la resignación. Por no hablar de la práctica que ahora resulta espeluznante de las fotografías fúnebres.

    No, decididamente, por cuanto el macabrismo ha dejado de rodear a la muerte, prefiero la rápida tramitación de hoy aunque nos llene de mayor desamparo.

    :-/

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  103. Hoy he soñado con mi padre. Lloraba porque se iba. Han pasado más de treinta años.

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  104. Este año la noche del 6 al 7 de marzo mi padre fue trasladado al hospital con un 20% de oxígeno en sangre y el corazón a 170 pulsaciones, estaba desorientado( falta de oxígeno en el cerebro) y casi no podía respirar. La responsable: una infección respiratoria.
    Tiene 75 años, nunca ha estado enfermo, aunque los últimos catarros le daban la tabarra. No sé si su corazón es fuerte o tiene un ángel de la guarda pero ahí sigue recuperándose en el hospital y esperando el alta para el día 10.
    Cuando he leído ” Aniversario” he visto una gran similitud, mi padre podía haber sufrido un ictus o un infarto, pero por suerte para nosotros, no ha sido así. Sé que en cualquier momento puede suceder algo pero no lo piensas hasta que lees algo así que te lo recuerda o cómo en mi caso te dan un pequeño susto.

    Deseo que mi padre viva muchos años porque ya tendré tiempo de lamentar su ausencia.

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  105. Maese Nicolás,

    Nunca lo había visto desde esa perspectiva, pero ahora que lo dices, veo que llevas razón. Los de vuestra generación os habéis distanciado de vuestros padres mucho más que nosotros de vosotros. No sé cómo interpretar esto. ¿Será que mi generación está siendo mucho más conservadora que la vuestra y por eso apenas se han producido grandes cambios mentales? ¿Será que vosotros hicisteis los cambios que verdaderamente había que hacer y por eso nosotros estamos viviendo de vuestros logros?

    ***********
    Y ya que estoy con las preguntas: ¿será casualidad que el “Ida y vuelta” de hoy trate sobre cómo un artista recuerda a su padre?

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  106. Me emociona su artículo como, en otro sentido, me emociona su literatura. Más pronto que tarde espero encontrarme con usted, pongamos que por la 106, o en NYU, o en Riverside Park, a saber; entonces, romperé mi timidez, me acercaré, le ofreceré un saludo y le daré las gracias. Así de sencillo.

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  107. Los que os seguimos desde hace tiempo a Elvira y a ti conocemos lo que nos habéis contado de vuestras familias, así que las alegrías y penas relacionadas con ellas nos afectan casi como la de unos amigos.
    En el aniversario de la muerte de tu padre, me imagino tu desazón de entonces por estar tan lejos y a los pocos días, el duelo solapado con el del terrible 11M de Madrid.
    El tiempo pasa pero no por su ausencia, qué desasosiego me produce esta frase.

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  108. Qué raros somos los Homo sapiens. “La especie humana es la única para la que la muerte está presente durante toda la vida”, dijo Edgar Morin. La actitud ante la muerte tiene mucho de cultural. Y ha ido cambiando con el paso de los siglos. A medida que la medicina ha ido avanzando, la muerte se nos ha ido haciendo más intolerable, menos llevadera. Es uno de esos “retroprogresos” de la Humanidad: cuanto más avanzamos, más desvalidos nos sentimos. El descrédito en el que ha caído la idea de eternidad también contribuye a hacernos más dolorosas las ausencias.

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  109. Es curioso como los gustos, los fervores, las pasiones… que distintas actividades humanas despiertan en algunas personas son totalmente contrarias a las que despiertan en los hijos.
    Ese “Era un taurino fervoroso.”, tan clásico en muchos de nuestros padres (yo también soy de la quinta del 56) choca con la opinión que muchos de los hijos de esa generación tiene sobre la llamada fiesta taurina. Conozco muchos de los que ahora somos cincuentones declarando una cierta animadversión (con más o menos intensidad) respecto a las corridas de toros mientras que nuestros padres eran (o son, porque algunos aún disfrutamos de su presencia) apasionados taurinos.
    Ya sé que todas las generaciones tienen sus gustos enfrentados, distintos al menos. Aunque haya coincidencias, por supuesto, en determinados casos, ése de los toros siempre me ha llamado la atención. En cambio, si comparo mi generación con las de mis hijos (llegando ahora a la treintena) observo más coincidencias que diferencias, es como si hubiese muchas más “cosas” que me uniese a ellos que las que me une con mis padres. Y me refiero a ese tipo de actividades: música, deportes, toros…
    Bueno, en lo de ciertas músicas he de reconocer que tengo con mis hijos tantas diferencias como las que tengo con mi padre respecto a las corridas de toros.

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  110. Mi padre murió con 48 años, yo por entonces tenía 5 años, gracias a Dios mi madre suplió como pudo esa ausencia (sólo le faltó jugar conmigo al fútbol), hasta que no he sido más mayor no he notado la falta de un padre.
    Muchas gracias Sr. Muñoz Molina por sus libros, textos, artículos, etc., siempre es un gran placer leerle.

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  111. Lucía,

    No puedo sentirme más cerca de ti por nacimiento y por sentimientos. Yo aún tengo la inmensa suerte de poder ver a los míos; pero tus palabras, como siempre, las hago mías. Gracias por su regalo cada día.

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  112. Uff Antonio, hoy mi padre habría cumplido 83.
    Se fue sin llegar a los 57 a los que murió su madre, y no hay día que no sienta su presencia.
    Cada vez que coloco una flor en uno de mis jarrones le veo llegar del campo con flores para mi madre.
    Gracias por tus palabras, siempre pero especialmente hoy.
    Un abrazo grande desde Lisboa

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  113. Uff Antonio, hoy mi padre habría cumplido 83.
    Se fue sin llegar a los 57 a los que murió su madre, y no hay día que no sienta su presencia.
    Cada vez que coloco una flor en uno de mis jarrones le veo llegar del campo con flores para mi madre.
    Gracias por tus palabras, siempre pero especialmente hoy.
    Un abrazo grande desde Lisboa

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  114. Un abrazo y gracias.

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  115. Un fuerte abrazo, Antonio. Es verdad, el tiempo no pasa por las ausencias.

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  116. y páginas de un diario que mi suegro escribió, por recomendación del médico, para ejercitar la memoria y en el que nos describía cómo “gente encantadora”, expresión que nos hace sonreír porque no era habitual en él. Estaba claro que ese hombre escribía para la posteridad.
    ¿Se puede?, Elvira Lindo [El País, 14 de febrero de 2010]

    Si uno ha leído El jinete polaco, El viento de la Luna, Días de diario, algunos Tintos de verano y otros artículos de Elvira Lindo, uno piensa que conoció a Paco, a Francisco Muñoz Valenzuela.

    Inevitable ha sido recordar también a mi abuelo Armando, por su parecido razonable. Mi abuelo también llamaba “papa” a su padre y lo recordaba mucho. Se crió en el campo con sus hermanos, ayudando a mi bisabuelo Guillermo en el clareo de pinos [limpieza y desbroce]. Toda su vida trabajó como jornalero, pero también tuvo huerta propia hasta que las piernas ya no le dieron ni para pedalear en bici: El prado de la Torre. Mi tía se hace ahora cargo de ella. Tiene una veleta con un ave fría sobre la casetilla. A él no le hizo falta mote porque ningún otro se llamaba Armando. Él fue el primero en el pueblo y presumiblemente en toda la comarca del Aljarafe. Explicaba que a él le hubiese correspondido llamarse “Joaquín”, como un tío suyo, pero que su madre se empeñó en ponerle ese otro nombre por un serial de la radio. Lo mismo ocurrió con su hermano Pablo.

    Antonio, hoy me acuerdo especialmente de su madre. Diez años sin su compañero. Tanto tiempo sola. Un abrazo fuerte

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  117. El dolor por la muerte del padre es de una intensidad tan grande que no nos imaginamos hasta que sucede. Tan intenso como la alegría por el nacimiento de un hijo.
    Un saludo.
    María José

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  118. Gracias.

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  119. Gracias AMM por este articulo,me veo reflejado en el aniversario de mi padre…………..”El tiempo pasa, pero no por su ausencia”

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  120. Un fuerte abrazo, Antonio. Gracias por textos así.

    Un saludo a todos.

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  121. Yo perdí a mi padre cuando iba a cumplir 20 años, lo que significa que en abril hará 45. Lo recuerdo siempre con una idea que encuentro en éste instante: me hubiera gustado que conociera a mi mujer, a mis hijos, que hubiera sabido que, sin ser un triunfador, su hijo no perdió el norte y ha vivido una vida honesta… Me hubiera gustado que sus preocupaciones de entonces por nuestro futuro hubieran quedado calmadas, pues los cinco hermanos hemos ido saliendo adelante…

    Saludos,

    AG

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  122. Gracias, maestro , por expresar de forma tan discreta el dolor que produce la partida de los que queremos , sin que oyeran de nuestros labios cuanto significan para nosotros .Especialmente bello es el transcurso del tiempo menos para su ausencia.

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  123. elvira,

    Y también lo tendrá puesto en otra estancia de su corazón.

    Ese hombre fue, en el buen sentido de la palabra, bueno. Y celebramos y honramos su bondad en la que tú, su hijo, has encarnado. Un abrazo.

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  124. Conozco hijos de malos padres, eso es dolor. Solo tiene de positivo lo poco que se llora cuando mueren. Pero la falta de cariño, de cuidados, se arrastra siempre, es una piedra que pesa una tonelada.

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  125. Sap,

    Es verdad. El tiempo no lo cura todo. No cura las ausencias y a veces diluye los recuerdos.
    Por eso está bien escribir sobre quienes nos acompañaron, su presencia.

    Qué bonito y emotivo instante, Antonio.

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  126. Sí todos los que van muriendo a lo largo de nuestra vida nos dejasen el mismo dolor…la vida seria insoportable.
    Es curioso,ya hace más de una década que mi madre no se pone al teléfono y yo sigo todavia con ese impulso del todo inconscieste de llamarla. Es un movimiento mental, que dura una décima de segundo. El mismo tiempo que tardo en darme cuenta que ella ya no esta, para escuchar mis alegrias, mis novedades(hablaba con ella a diario, al menos una vez)mis problemas(en aquella época eran tan simples, comparados con los que vinieron después). Esa voz siempre atenta, ese empuje si me escuchaba tristona, esa risa de las dos. Nadie nunca ha estado tan orgullosa de mi como ella, y que importante es eso para los padres. Se hacia grande hablando de mi, y de su yerno aleman. Los dos se entendieron desde el primer día. Qué viajes más maravillosos y perfectos hicimos juntos. Qué suerte tuve, que suerte tengo. No he conocido a nadie que fuese tan elegante y segura de si misma llevando un vestido barato. Lo que hace el carisma, los dientes blancos, esas manos tan cuidadas, y ese saber estar. Podia ser la mujer más seria y más dictadora cuando las circustancias lo exigian, y menos mal que fue así, que supo imponerse a pesar de las palizas, sin ayuda de familia ni vecinos y el poco dinero. Ahora que se celebra tanto el día de la mujer, a ella le tengo yo hecho mi monumento.
    Pero como me acuerdo de ella! Los muertos tienen categorias.

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  127. Qué vacío queda el espacio de aquellos que se van y a quiénes tanto hemos amado. Y cuán vívidos permanecen sus recuerdos en nosotros.

    Gracias a antoniomm por compartir estos sentimientos con nosotros.

    A mí me cuesta más expresarlos. No obstante, voy a intentar contaros algo, por si alguien ha vivido una situación similar y puede arrojarme algo de luz.

    Estoy en la tesitura de marcharme a vivir durante unos años al otro lado del charco. Pero luego pienso en dos de las personas que más quiero en este mundo, mis padres, que ya rozan la “setentena” (¡cómo pasa el tiempo!) y me freno. Porque, aunque sé que se alegrarían por mí, por alcanzar mi sueño en el terreno profesional, no puedo evitar pensar que una parte de ellos se quebrará por estar “tan lejos”. Y me sentiría muy culpable si algo les ocurriera estando yo tan lejos.

    Pensaba que había tomado ya esa decisión (la de irme), pero ahora me doy cuenta de que todavía la estoy meditando; es más, compruebo con estupor que en lugar de avanzar, he retrocedido. No sé si alguna vez os habéis encontrado en esta situación. Bien es verdad que ellos están bien de salud, ya están jubilados y, digamos, no pasan apuros económicos; también que hoy día con dos aviones te plantas en menos de un día en casi cualquier parte del mundo. Pero, aún así, me contengo. He llegado incluso a considerar que, pasados los meses iniciales para instalarse, se vengan conmigo. Aunque, conociéndoles, no creo que se adaptaran.

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  128. elvira,
    .
    El contemplar a gente mayor, a gente decente que baila pasodobles en una boda, es una visión de la felicidad.

    :-)

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  129. .
    Es mentira que el tiempo sea ese curalotodo al que todos nos aferramos cuando nos asalta en el descampado del vivir, la pérdida de un ser muy querido. Tal vez funcione al principio, cuando se suceden los primeros meses y los pocos años, pero después, el dolor vuelve no solo íntegro sino acrecentado, en tanto se van equilibrando las edades de uno -el que se fue- y de otro -el que se quedó- y con ello la conciencia de lo irremediable y lo desfigurante.

    En estos días, en este mismo fin de semana en que parece que va a nacer de nuevo la primavera, el recuerdo de ellos -de papá, de los titos, de una niña pequeña- se hace aún más intolerable.

    :-/

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  130. Mi teoria es, que las personas permanecen con nosotros mientras les recordemos. No tiene importancia a que distancia esten o si partieron para siempre, lo importante es recordarles. Es como una llamada para volver con nosotros, aunque sea un instante.

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  131. ” … Vivió fuerte y sano … ”

    ” […] Bajo las ramas del granado, en el espacio umbrío donde está la alberca en la que lavamos la hortaliza y la fruta a la caída de la tarde, mi padre y yo desayunamos con la primera luz de la mañana, cuando el sol aún no ha remontado los cerros del este y corre una brisa fresca y casi húmeda que levanta un rumor suave en las hojas de los árboles y trae consigo los olores limpios y precisos de la vegetación, de la tierra y del agua: el olor de las ovas en la alberca, el de las hojas ásperas y la savia picante de las higueras, el de las hojas tiernas y empinadas en el fresco del día de las matas de tomates, un olor tan intenso que se queda en las manos cuando las apartan delicadamente para no romperlas mientras tantean en busca de los tomates que ya están rojos, y que es preciso recoger a esta hora tan temprana del día, porque si se hace un poco más tarde el calor ya los habrá reblandecido y se aplastarán fácilmente. […] ”

    AMM
    “El viento de la Luna” (Seix Barral, 2006)

    ” … hasta su último día … ”

    Recorría en estío las veredas
    de mis campos, que huían del poniente.
    Transparente moría el ocaso,
    preparando su techo a las estrellas.
    Presurosos los árboles donaban
    un reparo a las sombras. Y callaba
    amplio el paisaje y se veía de golpe
    límpido el pueblo entre hazas y paredes.
    Casas, la iglesia —la espadaña muda,
    nadie en los arcos, en umbroso pórtico—;
    fuera del tiempo, intacta, la blancura:
    luz última, irreal. Cerro y sierra
    nocturnos. La canción extraviada
    daba su voz antigua a la belleza.

    M.Villangómez Llobet
    “Caminos y días”
    ‘Poblet llunyà (Aldea lejana)’
    —‘Poemas Mediterráneos (1943-1944)’—
    Traducción de Antonio Colinas
    Visor Madrid, 1990

    ” […] Y aún menos mal si comiéramos, pues los duelos, con pan son menos; pero tal vez hay que se nos pasa un día y dos sin desayunarnos, si no es del viento que sopla. […] ”
    (II; Capítulo XIII. ‘Donde se prosigue la aventura del Caballero del Bosque, con el discreto, nuevo y suave coloquio que pasó entre los dos escuderos’)

    ” … Tenía setenta y cinco años … ”

    Preciosa semblanza, Antonio, para un Aniversario imborrable.

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  132. Amor, sencillez, profundidad, ausencia, presencia.

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  133. ¡Qué bueno y qué conmovedor!

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  134. Un abrazo enorme, Antonio.

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  135. Y seguirá estando presente en tus novelas como uno de los grandes personajes, no me imagino lo enorme que tiene que ser esa ausencia….

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  136. Qué hermoso es recordar los momentos felices y el amor por la vida de estos seres tan queridos. Se fueron pero siguen entre nosotros. No se puede expresar mejor, Antonio.

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  137. Nuestros padres siempre viven en nosotros. Gracias por su texto y sus palabras.

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  138. Emotivo y hermoso homenaje a quien seguro fue un gran hombre. Un regalo para los sentidos leerle. Pura alegria.

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  139. me ha costado seguirte paisano, pero este texto justificó la espera. Cómo duelen los padres. Un abrazo, meditabundo… desde la Colonia Cervantes ;))

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  140. Es completamente cierto. Por algunas cosas, muy pocas, no pasa el tiempo. Me ha conmovido tanto! Gracias.

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  141. “El tiempo pasa, pero no por su ausencia”

    Precioso texto. Gracias.

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  142. Hermoso texto. Un placer leerle.

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  143. Gracias por escribir cada día. Y por este texto especialmente.

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