Todo nuestro arte

Posted By on Mar 21, 2017 | 229 comments


Si quitamos la confesión del dolor, el instinto de encontrar alguien que escuche nuestra pena, el consuelo de saberse comprendido por el que sufre o sufrió, el otro instinto no menos poderoso de dar forma en palabras a nuestro sufrimiento y a nuestra alegría, ¿qué queda de la literatura? Y si no sirviera para tratar esos asuntos de vida y muerte, en el sentido literal de la palabra, ¿qué valor tendría? Lo más valioso del arte, y en el término incluso toda experiencia estética, no es la sensación de comprender una obra, sino la de ser comprendidos por ella. Otra cosa, claro, es la calidad, que depende sobre todo de si hay o no impostura, porque hay momentos en que al arte no le permitimos ni un gramo de impostura, de afectación, ni una nota falsa. A aquello que nos pide mucho tenemos el derecho a exigirle mucho. Yo me he sentido comprendido y consolado por el Requiem de Fauré o por la Piedad del Vaticano, o por la chacona de Bach, o el I’m your Man de L. Cohen, y la nana de Falla, por poner unos ejemplos rápidos. Me acuerdo una vez, en los años ochenta, a principios, que asistí en Granada a una conferencia de Terenci Moix. Empezó a hablar y a mitad de la charla se le rompió la voz y dijo que no podía seguir porque había sido abandonado por su gran amor. Me pareció admirable. Años después tuve la suerte de poder decírselo en persona. En España hay una pudibundez hacia la manifestación franca de los sentimientos que es pura hipocresía. Una parte de la grandeza de la poesía de Lorca está en la temeridad de su descaro  para mostrar la pena y mostrar la alegría, que son los dos polos de todo arte que se precie: tan importante como la siguiriya es la bulería. Valle-Inclán lo dijo de manera contundente: “Todo nuestro arte nace de saber que un día pasaremos”. A mí lo que me gusta de los boleros y del melodrama es ese descaro que tantas veces parece impropio en las artes llamadas serias. Romperse la camisa, que dicen los flamencos. Perder los papeles. Escribir o leer una poesía “de abrirse las venas”, como dice Lorca en una carta.

229 Comments

  1. La Serapia,

    Ay, qué gracia, buscando discrepancias. Nunca las he buscado – y menos ahora- pero hay cosas que me saltan a la vista. Qué más quisiera yo que estar de acuerdo con todo lo que leo u oigo.

    De cualquier manera, soy casi sexagenaria y, si ni mi padre ni mi marido ni mi hija ni incluso los gerentes de algunas empresas en las que he trabajado – y opinar ahí sí tenía un cierto riesgo- han logrado nunca que yo deje de expresar eso que llamas mis discrepancias, dudo mucho de que ahora empiece a callarme lo que pienso.

    Así que así están las cosas

    :-)

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  2. albertiyele, dixit: ” soy inmigrante”.

    Home, doña, la palabra inmigrante siempre encierra una necesidad económica, normalmente acuciante. Usted pertenece tan al primer mundo como yo, o sea, al “nosotros”. Otra cosa es que el señor Julián la vaya aceptando como baleárica; pero con Manolito por medio, va a ser difícil.

    :-)

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  3. mgc, si no estarías todo el día buscando discrepancias hasta donde no las hay, sabrías que estaba hablando de lo mismo.

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  4. SrCualquiera,

    De nada, hombre. Gracias a ti por la crónica del fersdeits.

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  5. albertiyele,

    Vaya, ahora “nosotros” es todos los humanos y el otro día era Occidente.

    Ya decía yo que era una palabra de significado vaporoso

    :-)

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  6. La Serapia,

    Comentario
    “Los negros también son europeos. Son nosotros.”

    Eso escribiste vos por allá abajo. Y yo te entendí. Te entendí perfectamente. Y sí, yo también soy “nosotros” aquí donde estoy, y soy nosotros en Mar del Plata (de paso: cuando vayas a Mar del Plata, que vas a ir y te va a encantar, decilo sin artículo y como si estuviera escrito todo junto: mardelplata. Y sí, allí también serás nosotros, no te quepa la menor duda. Hace dos días puse en mi perfil de whatsapp una foto de cuando tendría 9 ó 10 años, sentada en las rocas y con tooooooda Playa Grande de fondo. Aaaaahhhh, queda muy poco de aquella Mar del Plata de mi infancia.) Pero tengo claro que soy “nosotros” para mí, pero no soy nosotros para todo el mundo. Y es que el asunto del nosotros no es fácil, Serapia querida, no es fácil. La de desastres que se hubieran evitado y que se evitarían si todo el mundo tuviera con ese “nosotros” las ideas tan claras como las tenés vos! La prueba más ligera son justamente esas fotos, y todo el debate que generaron inclusive aquí, en este café tan inclusivo (a veces. Porque a veces también… para qué te voy a contar)

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  7. Gaspard,

    Exactamente. Está apelando a la humanidad tanto de quien se ha ahogado como del que lo está viendo. No cambia nada si la pareja es negra o con turbante. Qué carajo pasa que no se ve.

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  8. albertiyele, pues dónde vas a estar, en el “nosotros”. ¿Dónde estás mientras pasa todo esto? ¿En Australia? ¿Eres una persona en el continente donde está pasando? ¿Qué papel va a hacer falta para una cosa así? ¿Crees que a mí me haría falta un papel para atenderte si te pasa algo? ¿Que el fotógrafo acusaba a un color de piel, a una religión, a un pasaporte? ¿Que quien denunciaba con la foto apelaba a los blancos con tarjeta sanitaria europea? Pues yo creo que apelaba a cualquier persona que fuese consciente de eso.
    Estás en el “nosotros”, no te libras tan fácil.
    ¿Si voy yo al Mar del Plata y llega un cadáver a la playa no tendría nada que ver conmigo porque tengo asistencia sanitaria en Europa?
    Vaya pregunta. A no ser que seas otra cosa que no sea un ser humano, estás en el nosotros. Igual que esos que llegan.

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  9. Decíais de firt dates, y yo es que a veces lo veo y me río. Hoy, ha salido un personaje de woody allen, un guionista en paro neuróticamente consumido por sus frustradas ínfulas de éxito, que no sabe si ya se están alargando demasiado; ingenioso y con una timidez que le hace exagerar torpemente los gestos, invitado por los ojos azules de la noche que lo trastornan y lo pervierten, interrumpido por los continuos planes de futuro frustrado que es capaz de plasmar en la letra de sus canciones. Unas letras que nadie quiere escuchar porque el mundo está demasiado a sus cosas y no capta la auténtica genialidad.

    Ella, una dama de la antigua milicia alemana. Una chica educada en el amor a las artes y a los buenos modales pero más tiesa que una vara, y con menos salero que un rodapié. Él lanza chistes dando pruebas visibles de su retraído aunque irresistible encanto. Ella no pesca ni una. Él le cuenta su activa pasión por la música, y le explica, mezclándolo con chistes de la noche y sus perdiciones, que un día conseguirá que alguien se fije de verdad en sus guiones. Ella, más lenta que un arpa, no termina de encajar el modo de vida del otro. Piensa al chico y le suena como raro, no es que lo comprenda ni mucho menos, pero ve como ciertas anomalías, piezas que no encajan. Él se la quiere tirar, le da igual darse cuenta ahora de su dudoso carácter de niña reprimida y aflautada. Él, cautivo por su insinuante sonrisa de régimen soviético; nervioso e hiperbárico, dispuesto a asumir de esta despreocupación hasta su arrepentimiento venidero.
    Ella, que va a romper el noviazgo en cuánto él le rompa su primer florero.

    Una pareja tan equivocada, que con un poco de suerte, hasta podrían acabar juntos.

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  10. albertiyele,

    Complicada y de significado bastante vaporoso, porque fijate cómo puede variar según quién la use.

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  11. Diego Ariza, gracias por esas palabras de Sprinting, son verdaderamente elevadas.

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  12. La Serapia,

    La Serapia,

    Oooooooohhhhhh Serapia! Me parece que con ese afán tuyo que arrastrás desde la infancia has metido el dedito justo justo en el medio del hormiguero. Eso del “nosotros” y “los otros” es un asunto bien peliagudo. A ver a ver a ver: yo, por ejemplo, que soy blanquita, no soy musulmana, soy inmigrante, pero ni me fui ni llegué en patera, no agonicé en ninguna playa ni me jugué la vida ni para irme ni para llegar; soy sudamericana, pero no cuido a ningún viejito europeo, ni limpio ni he limpiado más casas que la mía, y eso, poco; ni trafico drogas, ni formo parte de ninguna banda “latina”, ni vivo en un barrio marginal, ni me aprovecho de las bondades del sistema de salud europeo, ni le quito el empleo a nadie ¿Qué vengo siendo? ¿Dónde soy “nosotros” y dónde soy “los otros”? ¿Dónde me pongo?

    Aaaaaaahhhhh parece que no es tan fácil. Ríos de tinta han corrido con ese “nosotros” inclusivo. Es que la primera del plural es muy complicada.
    :-)

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  13. La Serapia,

    Pues para mí que sí. E impostura es cuando no tienes nada que sacarte.

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  14. A fin de cuentas, ¿qué es el arte? ¿No es sacarte algo de la cabeza y plasmarlo de la forma que sea? ¿verlo fuera? ¿Que ya no sea tuyo?

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  15. Una gran canción de los 90, versionada en bossa nova (y en vivo, en un recital con grandes temas) con la guitarra de uno de los fundadores del movimiento, Roberto Menescal, autor de El barquinho, y la voz de la texano-brasileña Cris Delanno. De Alejandro Sanz, “Corazón partío”, a partir del minuto 44:

    https://www.youtube.com/watch?v=KE8xVMt11u8

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  16. Agustín Celis,

    Leo y releo tu comentario y no llego a comprenderlo del todo. Me pierdo mucho tanto en la frase de Antonio como en tu comentario, para mí es demasiado abstracto hablar del “arte”, o de qué es lo más valioso, no logro definir de qué estamos hablando. De todas maneras, sin saber si me equivoco, ni si logro seguir vuestros razonamientos, me decanto por pensar que no sé hasta qué punto cuando Antonio dice: “Lo más valioso del arte […] no es la sensación de comprender una obra, sino la de ser comprendidos por ella” está hablando sobre todo desde el punto de vista del artista, del que crea, del que escribe. Para él lo más reconfortante parece que es que le entiendan. Y quizás cuando admira otras obras puede que busque eso, no sé cómo interpretarlo.

    No lo sé, también le doy muchas vueltas a lo que decía Savater en la entrevista que colgó Gaspard, eso de que él escribía para que le gustase a su mujer. Creo que le entiendo que le generaba siempre inseguridad, y alegría y asombro que le gustase, sí, pero pienso que también se puede sentir uno muy afortunado de poder asomarme al mundo del otro, ver por sus ojos cuando se ven sus fotos o se miran sus dibujos. Y tampoco sé cómo interpretarlo. Creo que hay muchas formas de disfrutar el arte, no tengo ni idea de qué es más valioso. Compartir en cualquier sentido, no lo sé bien.

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  17. Agustín Celis,
    .
    Tal vez, por esa función de espejo del arte, nos reconforta escuchar música triste y leer historias tristes cuando estamos tristes, para reafirmarnos y poder decir “¡ah, veis cómo yo tenía razón!”

    Dichosas las gafas, Agustín.

    :-)

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  18. Agustín Celis,

    A mí también me llamó mucho la atención eso que dice nuestro anfitrión. Y casualmente me encuentro algo parecido leyendo estos días “Talk About a Dream” que es un libro recopilatorio de entrevistas a Bruce Springsteen. En una de 1985 dice Bruce: “Lo mejor que el arte dice es: ‘Coge esto -esta película, pintura, fotografía o disco-, coge lo que ves en esto y luego ve a buscar tu lugar en el mundo. Esto es una herramienta: sal y encuentra tu lugar en el mundo’.

    Efectivamente, la canción que nos gusta es aquella que parece hablarnos a nosotros. O ese libro que parece escrito específicamente pare que el lector se encuentro con él.

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  19. No sé si entiendo bien esta oración de Antonio, que roza el aforismo: “Lo más valioso del arte […] no es la sensación de comprender una obra, sino la de ser comprendidos por ella”.

    ¿Se refiere al hecho de que es la obra, y no la lectura que hacemos de ella nosotros, la que por sí misma expresa aquello que sentimos y, por tanto, nos crea la ilusión de sentirnos arropados o comprendidos? Porque si es así, supongo que tanto da que haya o no impostura en el arte que nos procura esa sensación.

    De todas formas, sí creo que es cierto que siempre conmueve la verdad de alguien que, sea por el motivo que sea, siente la necesidad de mostrar su dolor.

    Imagino que eso es lo que le ocurrió a Terenci Moix; y también al Savater de los últimos años, puesto que son ya varios los artículos dedicados a su mujer. Y no creo que ninguno de los dos tratara de hacer literatura con ello.

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  20. Zacarías,

    Si estás viendo una simetría entre ambas fotos y sólo denuncias en un sentido, a los que ahora claman pero antes callaron, pero no a los que antes clamaron pero ahora callan -o incluso difunden la foto-, me da que algo en tu objetividad está fallando.

    ¿Y si lo de mirar en un solo sentido fuese cierto pero te afectase a ti? ¡Qué ironías!

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  21. Zacarías,

    ¿Sabes si Arcadi Espada ha denunciado al que ha tomado y difundido la foto de la musulmana? Porque siguiendo tu razonamiento, y si es comparable a la de Zahara de los Atunes, no entiendo muy bien que no lo haga. ¿A qué se debe esa asimetría de criterio? Según tú, los que han cargado ahora contra la foto deberían haber cargado antes también contra la de Bagaluz. ¿Y los que cargaron contra la de Bagaluz entonces, deberían también ahora cargar contra la de la musulmana? ¿Sabes si lo están haciendo?

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  22. Zacarías,

    ¿En qué terminó el juicio, al parecer a causa de Arcadi Espada? Hasta lo que sé, “las declaraciones de Arcadi Espada contra Bauluz vulneraban tres de los doce criterios que recoge el Código Deontológico como principios para el ejercicio de la profesión periodistica en Cataluña”

    ¿La foto de la musulmana con el móvil la ha tomado y difundido un musulmán, acusando a su propia religión de indiferencia hacia el atentado de Londres? De haber sido así, ¿Arcadi Espada le acusaría de hacerlo?

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  23. La Serapia,

    Los negros también son europeos. Son “nosotros”. Se me está calentando el pis.

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  24. Zacarías,

    Lo estás arreglando. El viernes me tomé una copa con una compañera negra nacida en Finlandia. Es negra. A ella también le atañe el “nosotros” y fíjate tú que es negra.

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  25. Gaspard,

    No estoy tan seguro de eso que dices. Para que la foto de Bauluz funcione, la pareja tiene que ser blanquita. Si fueran negros (o tirando a negros), ya no tendría el mismo efecto.

    Hay africanos a los que les trae sin cuidado lo que les pasa a otros africanos inmigrantes (incluso hacen negocio con la inmigración). Pero ahí la sinécdoque ya no funciona: sería absurdo que alguien hiciera una foto para denunciar “la indiferencia de África” ante el drama de la inmigración. Una foto de estas características solo denunciaría al fotografiado. En cambios, si fotografías a un blanco, estás denunciando al hombre blanco. De ahí la facilidad con la que algunos utilizan el “nosotros” para hablar de estos asuntos. La sinécdoque funciona en una sola dirección.

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  26. SrCualquiera, más que compasión suicida eran ganas de animar el cotarro, como les pasa a los personajes de ‘Sólo el fin del mundo’ de Xavier Dolan o de ‘Un dios salvaje’ de Polanski. Con un poquito de voluntad, todo es posible…
    Hemos pasado de doscientos comentarios, toda una barrera psicológica, como suelen afirmar los analistas de los mercados financieros. Nadie podrá poner en duda nuestro compromiso. Con todo nuestro arte lo hemos logrado. Enhorabuena a todos y todas. ;-)

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  27. Zacarías, sí, estamos de acuerdo. Ambas pueden interpretarse como que hay unos “malos”, pero la tecnología ha permitido que la mujer pudiera defenderse, mientras que puede que la pareja nunca fuese informada y no pudiese alegar nada en su favor. Yo me refería a que en la interpretación de la foto de la playa los “malos” pueden ser cualquiera, europeos o turcos, mientras que en la de Londres la “mala” solo puede ser musulmana, no cristiana.
    En cambio, en cuanto a la creación de la fotografía, es probable que la de Londres fuese una entre varias que sacó el fotógrafo, mientras que la de la playa es deliberada, se ha creado con un fin propagandístico, se ha “atrapado” a la pareja. Si Godard dijo que el travelling es una cuestión moral, el encuadre de Bauluz es una cuestión de inmoralidad.

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  28. ” … -¿Es posible -le dijo don Quijote- que todavía, ¡oh Sancha!, pienses que aquél sea verdadero lacayo? Parece que se te ha ido de las mientes haber visto a Dulcinea convertida y transformada en labradora, y al Caballero de los Espejos en el bachiller Carrasco; …

    … El presente es perpetuo
    La noche entra con todos sus árboles
    noche de insectos eléctricos y fieras
    [de seda
    noche de yerbas que andan sobre los
    [muertos
    conjunción de aguas que vienen de lejos
    murmullos
    los universos se desgranan
    un mundo cae
    se enciende una semilla
    cada palabra palpita
    Oigo tu latir en la sombra
    enigma en forma de reloj de arena
    mujer dormida
    Espacio espacios animados
    Anima mundi
    materia maternal
    perpetua desterrada de sí misma
    y caída perpetua en su entraña vacía
    Anima mundi
    madre de las razas errantes
    de los soles y los hombres
    Emigran los espacios
    el presente es perpetuo
    En el pico del mundo se acarician
    Shiva y Párvati
    Cada caricia dura un siglo …

    Octavio Paz
    ‘Viento entero’
    “Hacia el comienzo
    [1964-1968]”
    “Obra poética
    (1935-1998)”
    G. Gutenberg – C. de Lectores, 2014

    … obras todas de los encantadores que me persiguen. Pero dime agora: ¿preguntaste a ese Tosillos que dices qué ha hecho Dios de Altisidora: si ha llorado mi ausencia, o si ha dejado ya en las manos del olvido los enamorados pensamientos que en mi presencia la fatigaban? … (II; LXVII)”

    Así en un Premio, se paró el tiempo.
    Así en un cuento… desperté

    ¡Enhorabuena a l@s galardonad@s!

    ._.

    *

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  29. Gaspard, MJGE,

    No me he explicado bien. La analogía que hice ayer entre las dos fotos no es por su contenido, sino porque ambas reflejan la tendencia a la sinécdoque del periodismo (ya saben ustedes: nombrar el todo mencionando únicamente una de sus partes). La lógica terrible de esa foto es la siguiente: como hay una parte del mundo musulmán que no reacciona con contundencia contra los atentados islamistas, saco una foto donde aparece una musulmana hablando por el móvil delante de un cadáver (y me trae sin cuidado quién es esa mujer, las razones por las que estaba hablando por el móvil, etc.). Esa mujer se convierte en un mero icono de la indiferencia de otros musulmanes; es decir, esa mujer es usada para hablar de otros asuntos. De forma semejante, cuando queremos hablar de la indiferencia de los europeos ante el drama de la inmigración, fotografiamos a una pareja de turistas delante del cadáver y santas pascuas. Hasta aquí, la analogía.

    Ahora, la asimetría. Ante la foto de la musulmana nos ha faltado tiempo para denunciar (con razón) el uso de esa mujer como mero símbolo de otras cosas. Y enseguida nos hemos interesado por sus circunstancias; es decir, enseguida le hemos devuelto a su condición de persona real de carne y hueso. Sin embargo, ante la foto de Bauluz (que incluso fue motivo de un juicio), pocos se preguntaron por las circunstancias de la pareja fotografiada, ni por lo que estaba sucediendo realmente en esa playa. El resto de fotografías que sacó Bauluz demuestra que las circunstancias de esa playa no eran en absoluto las que él reflejó con su foto. Escogió un encuadre que falseaba totalmente lo que pasó en esa playa.

    En el fondo, el problema no es solo de “ética” fotográfica. El verdadero problema es otro: los mismos que comprenden rápidamente lo injusto que es acusar a todos los musulmanes de un atentado no se dan cuenta de lo injusto que es acusar a todos los europeos de lo que les sucede a los inmigrantes.

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  30. albertiyele,

    Comentario
    Hablo del capitán de los Proscritos, creación de Richmal Crompton.

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  31. Gaspard,
    .
    ¡Ah, la juventud; ese estado del hombre donde todo debería ser disculpable!

    Ya es lugar común que entre filósofos los alumnos renieguen de sus maestros (Aristóteles de Platón; Wittgenstein de Russell, por poner dos ejemplos alejados en el tiempo), pero no deja de resultar difícil ante el Savater de ahora, ver en él al discípulo predilecto, epígono y hasta frecuentador del hogar de Cioran. Al menos, parece que no fue una ruptura de las de tirarse los trastos a la cabeza. Aquí lo evoca con cariño:

    http://cultura.elpais.com/cultura/2014/05/12/actualidad/1399909002_294264.html

    :-)

    Diego Ariza,
    .
    La palabra es fácil. La palabra es “ranciedad”.

    Esta mujer y su cohorte parecen salidas de las páginas de un “Ranciofacts” del gran Pedro Vera. De hecho, ante la foto que enlazas le puede salir un tebeo entero.

    https://pedroveradibujante.tumblr.com/

    :-)

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  32. “Si sigue expresando su dolor en la literatura, es que aún no está para que lo encierren”

    Me pregunto qué pensaría Leopoldo Panero al leer este último aserto.

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  33. MJGE, de acuerdo con tu análisis. Y me ha traído a la mente esa frase de André Dige “las cosas más bellas son las que inspira la locura y escribe la razón”.

    En cuánto al tema de Savater parece que no nos entendemos. Y tampoco comprendo que nos entendamos. Gaspard, tú eres un hombre inteligente. Cuando aplaudimos un texto literario no estamos, en ningún caso, despreocupándonos de la persona que lo escribe. Al contrario, lo que nos interesa es la persona que lo escribe, pero básicamente por lo que escribe, por la manera en que mira su vida. Como dice MJGE, ya tiene amigos y familiares que se preocupan por él. Y si como tú crees este artículo es una especie de llamada de auxilio, tampoco podríamos yo ni tú acceder al puesto de cuidador; pero observando las personas que se desgracian cada día a nuestro alrededor porque no es que nadie las quiera, sino que nadie las mira-y eso sí debería alarmarnos- me llama que te enroques en esta compasión suicida hacia Savater, cuando yo creo que al hombre está pachucho y lo que quiere es que no le molesten demasiado; expresa desde una tristeza profunda pero con su tono sereno y reflexivo. Eso es lo que hace que su artículo nos llegue y nos transmita, hemos empatizado con él desde su distancia, nada podría llevarnos a estar más cerca, y tampoco menos de lejos. Sólo ha expresado un sentimiento, una emoción que espera ser compartida con el lector, no espera que nadie lo salve, ni lo desea; le gustará como a todo hijo de vecino, que la gente le diga que lee sus libros y que los disfrutan. Si sigue expresando su dolor en la literatura, es que aún no está para que lo encierren.

    Es al menos como a mí me parece que es en este dudoso arte de interpretar de las intenciones ajenas, cuando no de las propias.

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  34. ” Tengo una mujer de cementerio que
    cuida de mi hijo
    Y mi conmovedora muchacha me man-
    tiene escondido
    Es un ángel de cementerio de automóviles
    y siempre me da pan
    Bien, …

    ” In the morning -it was my wife’s birthday, her thirty-first- we slept a little late, and I was at the window looking down at Des in a bathrobe with his pale hair awry and a bamboo stick in his hand. He was deflecting and sometimes with a flourish making a lunge. Billy, who was six then, was hopping around in front of him. I could hear his shrieks of joy. Anna came up beside me […]”

    James Salter
    ‘Give’
    “Last Night” (2005)
    Vintage Books – R.H. LLC

    … si llego a caer moribundo sabes que
    pondrá una manta en mi cama … ”

    Bob Dylan
    ‘From a Buick 6’
    “Highway 61 Revisited” (1965)
    Traducción de Carlos Álvarez
    Espiral / Fundamentos, 2016

    ¿Quién dijo fear?
    ¿Díjolo Blas? ¿Gregory acaso?

    ._.

    *

    ¡Ya ha salido “Notas en un cuaderno”!

    *

    ._.

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  35. Gaspard,

    Comentario
    Pero si está hecho un pimpollo! Lo suelo ver paseando por La Concha y tiene muy buen aspecto. Yo creo que,aunque tendrá momentos de tristeza, no está tan mal. Ojalá no me equivoque. Y buena idea la tuya, se merece el Tambor. Me cae muy bien porque le oí hablar de Guillermo Brown, interesante personaje, y sus comentarios me gustaron .

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  36. Sap, con independencia de las idas y vueltas de San Fernando, representativo hasta cierto punto de la fracción intelectual de su generación, era un hombre simpático y optimista, a pesar de lo que le hicieron pasar a él y a tantos otros *. Da pena leerlo en el estado en que se encuentra, pero como dijo su Cioran, “tranquilos, que siempre podemos ir a peor”. A ver si, al contrario, mejora, aunque no sea fácil.

    * Y sobre todo es del lugar santo Sanctasanctórum, esto es, San Sebastián. Si fuera de otro sitio, ya sería distinto.

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  37. MJGE, ¿estamos de acuerdo en algo? Quito parado, que esto es como una torre de ladrillitos de Lego, como nos movamos un poco se viene abajo todo el invento. Simplemente voy a colocar otro ladrillito más, arriba del todo, de Barthes (‘La cámara lúcida’):
    “Me encuentro solo ante ella, con ella. El círculo está cerrado, no hay salida posible. Inmóvil, sufro. Carencia estéril, cruel: no puedo transformar mi dolor, no puedo dejar vagar la mirada; ninguna cultura acude a ayudarme a hablar de ese sufrimiento que vivo enteramente hasta la finitud de la imagen (…), cuando es dolorosa, nada en ella podrá transformar el dolor en duelo. Y si la dialéctica es ese pensamiento que domina lo corruptible y convierte la negación de la muerte en poder de trabajo, entonces la Fotografía es indialéctica: es un teatro desnaturalizado en el que la muerte no puede ‘contemplarse a sí misma’, pensarse e interiorizarse; o todavía más: el teatro muerto de la Muerte, la prescripción de lo Trágico; la Fotografía excluye toda purificación, toda catharsis”.

    Teresa G., the sky is the limit. Hay que proponer a FS para el Tambor de Oro, a ver si se anima.

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  38. .
    Ya sé que es una nueva perogrullada, pero tal vez sea bueno recordar de vez en cuando que el juicio que formulemos sobre la acción de un personaje será más o menos benévolo, más o menos severo, según éste nos caiga más o menos bien o más o menos mal. Y resulta que Savater no es de ni fu ni fa, sino que la adscripción o rechazo de sus tesis y hasta de su persona responde a intereses muy definidos y encontrados… ¡Vaya, no hacían falta estas alforjas para tan evidente viajecillo!

    (Hale, voy a ver qué dice Susi en el telediario. Ofú, ¿cómo es el icono del persignarse?)

    8-O

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  39. Gaspard,

    Es una cuestión compleja la que estamos tratando y sobre todo difícil de mantener en unos límites: ha saltado desde la oportunidad o no de que un periódico publique el artículo hasta si unos sentimientos patológicos son susceptibles de convertirse en arte. Cuestión esta última fácil de confundir con otra: si la creación de un artista sumido en un proceso enfermizo, aunque no trate sobre la enfermedad, puede considerarse arte. Entiendo que esta última es indiscutible, pues aceptar que no es arte eliminaría de un plumazo todas las obras creadas bajo el influjo de drogas o afectadas por situaciones personales límite: Van Gogh, Nietzsche, etc. Tú crees que la enfermedad no es arte y yo estoy de acuerdo, no es arte el mero llanto o el mero grito, pero creo que la manifestación de la enfermedad si puede alcanzar la categoría de arte, porque un artículo no es un llanto o un grito, aunque los califiquemos así de forma metafórica. Tú crees que para ello debe haber un distanciamiento y yo estoy de acuerdo. Esto además quedó dicho ya cuando Zacarías trajo el poema de Pessoa, en realidad creo que ya todo está dicho. Tú crees que para el distanciamiento es necesaria la curación, yo creo que ese distanciamiento se puede conseguir en medio de la enfermedad, que dejar de llorar y de gritar para ponerse a escribir un artículo implica ya un distanciamiento, ese distanciamiento necesario.

    Se ha dicho aquí muchas veces que una obra deja de ser propiedad del artista en el momento que se hace pública para pasar a ser propiedad del receptor. Según tu tesis, todas las obras deberían ir acompañadas de la biografía del autor y, algunas, de un certificado de su estado de salud en el momento de crearlas. O lo que es lo mismo, el artículo de FS acompañado de un certificado médico en el que manifestara que ahora no padece ese proceso sino que está recreando, en presente, un estado anímico anterior ya la haría aceptable como literatura, pero si los sentimientos descritos en la obra están activos en el momento de la escritura, entonces no.

    Esto, en matemáticas, se denomina demostración por reducción al absurdo.

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  40. The dying swan by northern lakes
    Sings its wild death song, sweet and
    clear,
    And as the solemn music breaks
    O’er hill and glen dissolves in air,
    Thus musical thy soft voice came,
    Thus trembled on thy tongue my name.

    Like sunburst through the ebon cloud,
    Which veils the solemn midnight sky,
    Piercing cold evening’s sable shroud
    Thus came the first glance of that eye;
    But like the adamantine rock,
    My spirit met and braved the shock.

    Let memory the boy recall
    Who laid his heart upon thy shrine,
    When far away his footsteps fall,
    Think that he deem’d thy charms divine;
    A victime on love’s alter slain,
    By witching eyes which look disdain.

    *

    “[…] -‘Infeliz
    y fingiría no conocerla si se la encontrase en la calle, como tal vez fingiese no conocerme si por casualidad nos cruzásemos
    la alemana que trabajaba en una agencia de publicidad, vivía en una buhardilla de la Rua dos Arneiros pero iba a mudarse a Algés, y Edgar, interesado, avanzando hacia nuestra mesa mientras se acomodaba los rizos de la frente
    -¿No me presentas a esta chica, Lina?
    y Lina enfurruñada, y la alemana sin notarlo siquiera, la alemana que a las cinco de la madrugada, cuando amanecía en la Avenida de Roma, nos llevó a Amadora en un cochecito blanco, Palmira la invitó a una infusión en su apartamento y nunca Reboleira
    (no le puedo decir esto a mi hija)
    se me antojó tan vulgar y la amiga de la alemana, mareada de baileys
    -Peor que un marido sólo lo es un ex marido
    y, al contrario de mi hija, si Nelson estuviese allí seguramente lo aprobaría, Nelson, con el traje alquilado para la boda, en el jardín de la Gulbenkian adonde fuimos a hacernos fotos con los padrinos, yo habría preferido los Jerónimos pero el fotógrafo
    -No hay forma de entrar en Belém con tantas novias de modo que posé sentada junto al lago, con la falda desparramada alrededor, Nelson y yo, de perfil vueltos el uno del otro como los elefantes que sujetan diccionarios con la trompa, y había una segunda novia, también sentada, cinco metros más adelante, y una tercera que sujetaba el ramo a diez metros, y más novias frente al restaurante, frente a la estatua del hombrecito de metal y del pájaro de piedra, frente a un museo donde nunca entré, y Palmira
    -Debo de tener por ahí una botella de baileys
    y esto sin contar los novios, decenas de novios con chaqueta alquilada, con guantes alquilados, con pantalones de fantasía alquilados, sin contar las madrinas doloridas porque les apretaban los zapatos, porque les apretaban las fajas, porque les apretaban las pinzas de los pendientes en las orejas, madrinas de estola de mouton a pesar del calor, novias de Bobadela, de Rio de Mouro, de Forte da Casa, de Laranjeiro, de Mem Martins, de Olivais, de sótanos y bajos diminutos y oscuros, jarritas adornadas’ […]”

    António Lobo Antunes
    ‘A morte de Carlos Gardel” (1994)
    Traducción de Mario Merlino
    Debols!llo -R.H. Mondadori, 2004

    *

    El cisne moribundo en los lagos norteños
    canta su canto agreste de muerte, dulce y
    [claro,
    y al igual que se quiebra la música solemne
    sobre colina y valle, se disuelve en el aire;
    así, musical, vino tu voz suave,
    así tembló en tu lengua mi nombre.

    Como el rayo de sol a través de la nube de
    [ébano,
    que vela el solemne cielo de medianoche,
    perforando la fría mortaja negra de la tarde,
    así vino la primera mirada de tus ojos;
    pero como la roca diamantina
    mi espíritu recibió y desafió el choque.

    Que el recuerdo reviva el muchacho
    que puso su corazón sobre tu altar;
    cuando muy lejos sus pasos lleguen,
    piensa que juzgó divinos tus encantos;
    una víctima en el ara del amor sacrificada
    por ojos hechiceros que expresaban desdén.

    -‘Poemas atribuidos a EAP’-
    ‘Fanny’
    “Poesía completa de Edgar Allan Poe”
    Traducción de María Condor y
    Gustavo Falaquera
    poesía Hiperión (2014)

    Entre superaciones,
    realidad y ficciones.

    ._.

    *

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  41. Gaspard,

    Comentario
    Lo que está dando de sí este artículo de Savater.

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  42. MJGE, se puede hacer arte padeciendo una enfermedad, lo que digo es que la exposición de la enfermedad no es arte, no hay distanciación, ni relación significado-significante, el pathos, la emoción, se consume en una relación única con el sujeto. Si Van Gogh se hubiese pintado cortándose la oreja, eso no habría sido arte. Se autorretrató después: hay una enfermedad visible, pero el cuadro no es la enfermedad. Luego, se puede empatizar con el artista y disfrutar de un arte sobre el sufrimiento, y también se puede disfrutar del sufrimiento ajeno, hay gente pa’tó.
    Acaso sea mejor hablar de compasión racional que de empatía. La empatía nos puede hacer ciegos a dolores que nos resultan lejanos, como sentimiento que se limita a lo que conocemos, a diferencia de la compasión.
    https://www.project-syndicate.org/commentary/danger-of-empathy-versus-reason-by-peter-singer-2016-12/spanish
    Bueno, me ha quedado corto el comentario. Me doy miedo, porque esto de escribir es como el sexo: una vez que se empieza no hay forma de detenerse.

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  43. La Serapia,

    No entiendo, Serapia, por qué me respondes así.

    Yo pensaba que podíamos aquí opinar y discrepar a veces

    Si quieres, puedo no volver a decirte nada.

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  44. Zacarías

    (Se quedó en moderación mi comentario por incluir 3 enlaces)

    No creo que sean los mismos los que elogiaban la foto de Bauluz que los que utilizan la foto de la chica musulmana como símbolo de algo. Me parece que estos últimos hacen una penosa e interesada manipulación en contra del “enemigo” mientras que aquéllos hacían autocensura, así es que no son los mismos, son, justamente, los contrarios.

    http://ep01.epimg.net/internacional/imagenes/2017/03/23/actualidad/1490262838_343481_1490284826_noticia_fotograma.jpg

    http://e00-marca.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2017/03/22/14902035722482.jpg

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  45. Zacarías,

    Creo que a Bauluz no le dieron el Pulitzer por esa foto que has adjuntado como afirmas, me parece que le dieron el Pullitzer en 1995 por su trabajo fotográfico en Ruanda junto a otros compañeros de la agencia Associated Press.

    http://www.pulitzer.org/winners/staff-35

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  46. Zacarías,

    No creo que sean los mismos los que elogiaban la foto de Bauluz que los que utilizan la foto de la chica musulmana como símbolo de algo. Me parece que estos últimos hacen una penosa e interesada manipulación en contra del “enemigo” mientras que aquéllos hacían autocensura, así es que no son los mismos, son, justamente, los contrarios.

    http://ep01.epimg.net/internacional/imagenes/2017/03/23/actualidad/1490262838_343481_1490284826_noticia_fotograma.jpg

    http://e00-marca.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2017/03/22/14902035722482.jpg

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  47. mgc,
    Tienes toda la razón, feliz domingo, Marisa.

      Citar  Responder

  48. La Serapia,

    ¿Cómo que nosotros, Occidente?

    ¿Yo, lo mismo que Trump o que un vagabundo de Alicante o un preso de Edimburgo o etc, etc, etc, o sea, millones y millones de personas diferentes?

    No sé, me parece un concepto muy poco operativo

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  49. La Serapia,

    En cuanto que no le dan el premio a la foto por nada estético, eso es algo más que discutible. ¿Se lo hubieran dado si la pareja estuviera medio torcida o la composición o el encuadre fueran​ un desastre?

    Si hablamos de una fotografía, su estética – y más en el contexto de un premio profesional- supongo que se supone

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  50. Sap, por tu comentario me pregunto si será posible vivir con serenidad en el tiempo compartiendo a la vez un sentido crítico de la realidad. Yo creo que sí, ni aunque vivas en una ciudad fea o tengas por vecinos una mafia de gitanos. Y que no digo que todo haya de ser de color de rosa. El mundo es imperfecto y problablemente tienda al mal, así que hay que estar preparados para lo peor. Pero hay una receta simple para la vida que yo creo que funciona economizando y además sale bastante rentable: mientras no tengas un problema real, no te lo busques tú. Que es más o menos la receta que dan los grandes maestros del espíritu, a veces hasta dando bastonazos en la cabeza y llamando gilipollas a sus discípulos.

    La psicología y la psiquiatría a veces ayudan y a veces crean problemas que antes no existían. Pero siendo empresas que buscan, como todas, aumentar la clientela, encima nunca te dejan llevar la razón porque eres tú el loco. Hay mucho dogmatismo y mucha visión deshumanizada en procedimientos y normativas. Yo he visto de cerca el conductismo y no lo quiero ver ni en pintura. Incluso a las niñas que eran anoréxicas y en su inmadurez necesitaban un orden conductual pero también afectivo, eran tratadas como ganado de engorde bajo una disciplina miliciana y más que dudosa.

    No digo que no haya buenos profesionales y mucha gente que se dedica con entusiasmo y con vocación a la profesión médica, pero generalmente los procedimientos son un asco, protocolos masificados que no tienden a las soluciones rápidas, con resultados muchas veces contraproducentes..

    Gaspard, yo creo que Savater ya tiene leído a Foucault, y ahora mismo no creo que le sirva ni el consuelo de su amado Spinoza, Pero tampoco creo que escribiera ese artículo tratando de pedir socorro. Creo que interpretas el artículo de una forma demasiado literal, y gente habrá que le ayude si lo necesita. Yo no me preocuparía, aunque los males del alma son propensos a la melancolía y a la elucubración, es peor un cálculo en el riñón, dicho frívolamente.

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  51. mgc,

    Nosotros, Occidente. Javier Bauluz implicó a la sociedad a la que él mismo pertenece, no acusó a “otros” para generar odio hacia ellos. El que empezó a circular la foto de la chica con el velo lo hizo para separar a musulmanes de todo el resto y provocar odio hacia ellos.

      Citar  Responder

  52. .
    Creo que alcanzado este punto, nuestro ammfitrión debería invitar a su amigo Savater a intervenir en el ilustre cenáculo.

    :-)

      Citar  Responder

  53. Gaspard,

    Yo estoy de acuerdo con lo que dices y no creo que alguien pueda no estarlo. Parece que el tema se ha trasladado a si FS está o no enfermo. Lo que no acabo de entender es la dicotomía que estableces, una doble dicotomía: cuando afirmas que el artículo de marras no es literatura porque FS está enfermo ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? ¿Por qué alguien, o FS en concreto, no puede crear literatura a partir del sufrimiento que padece si este sufrimiento es patológico? ¿Por qué ambas circunstancias son incompatibles? Y en cuanto a nosotros, los lectores ¿Por qué no podemos sentir empatía y, a la vez, apreciar como hermosa su creación?

    La empatía tiene grados. Has puesto repetidamente el ejemplo de si una persona cercana te dice lo que dice FS, si te quedarías pensando en la belleza de sus palabras. Es un ejemplo tramposo. No podemos sentir la misma empatía con todas las personas. Hasta si quieres verlo de forma egoísta, el mal de una persona cercana te afecta directamente, es algo, de alguna manera, propio, el de FS no. Es así y no sé si eso debe crearnos mala conciencia. Lo es para bien y para mal. Si un libro de FS se convierte en superventas, yo me alegro, pero no abro una botella de champagne para celebrarlo, ni lo llamo para felicitarlo como seguramente sí harán sus allegados. Mi empatía no llega tan lejos. Con su artículo me pasa lo mismo: me apena su estado en la misma medida que me alegraría de su éxito, pero básicamente me limito a apreciar lo que ha escrito. ¿Debo avergonzarme de ello?

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  54. Zacarías,

    No le dan el premio a la foto por lo bien que capta el sufrimiento ni por nada estético. Le dan el premio a la foto por los sentimientos que esa foto es capaz de generar en el observador. En algunos, que no en todos, claro. Es una sutil diferencia.

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  55. Zacarías, quiero decir que si en al foto de la playa la pareja fuese negra o magrebí, el símbolo o el significado (en Barthes era significado, ¿no?, el significante era lo otro) se mantendría. Sin embargo, si en la foto la mujer que pasase no llevase pañuelo, no habría sido noticia, ¿no?

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  56. Zacarías,

    Me es incomprensible cómo puedes hacer una analogía entre ambas fotos. Parece que la capacidad humana de retorcer la realidad hasta adecuarla a los propios deseos es ilimitada.

    Voy a ver si me consigo expresar: imagina que en la foto del atentado de Londres hubiese en la acera de los atropellos terrazas de bares y hubiese mucha gente bebiendo de la pajita mientras los cuerpos yacen a escasos metros. Eso sería mínimamente comparable. El autor de la foto de la playa no discriminaba una religión, punible, ni dijo nada de los pensamientos de la pareja. Mostró un hecho: mientras a las costas de Europa llegan cuerpos ahogados intentando encontrar una vida mejor, nosotros disfrutamos de las vacaciones bajo la sombrilla. Nosotros. ¿Crees que es importante la diferencia o prefieres pasarla por alto? El afín a Trump que publicó la foto de la chica con el velo mirando la pantalla de su móvil apuntó a su religión atribuyéndole de lo que él pecaba: de poca humanidad, y obvió muchas otras fotos de personas sin rasgos musulmanes que también miraban la pantalla de su móvil al pasar por ahí, cosa normal como ya han dicho varias: estaban diciéndole a sus allegados que se encontraban a salvo.

    ¿Qué necesidad es esa de intentar buscar una foto “semejante” para quitarle hierro al hecho de que se ha usado la foto de una chica con velo malintencionadamente para generar odio contra los que profesan una religión?

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  57. Zacarías, veo dos diferencias.
    1) En la playa hay un cuerpo aislado, mojado, vestido. Motivos para sospechar lo peor; no sé si hubo más cadáveres, si la pareja sabía qué había ocurrido o se había dado cuenta. En Westminster hay un herido atendido por varias personas, cuya gravedad desconocemos.
    2) En la playa no asociamos a la pareja con el cadáver. Ante la foto de Westminster no pocos lo piensan.

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  58. Hermi, queda claro que cuesta entender que según la persona sobreviviente y la fallecida y la muerte en sí, así como el estado anímico, la duración de ésta y otras mil circunstancias, recogidas en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, disponible en pdf, se puede responder con normalidad o patológicamente. Yo leo a Savater diciendo a los dos años que la vida es una infernal condena atroz y pienso que lo más probable es que sufra depresión porque me sentí igual, y sé de gente que sufriendo trances similares no experimentaron ese horror, mejor para ellos, que ya es bastante dura la muerte cercana como para añadirle una depresión resultante. No hago el diagnóstico (episódico, crónico, grave, leve, con síntomas laterales, en remisión o no), ni prescribo terapia (medicamento, consultas, etc), que es todo ello dominio exclusivo de profesionales con años de formación inicial y continua, conocimiento de la literatura científica y años o décadas de contacto permanente con pacientes. Solo espero que por propia iniciativa o por sugerencia de un familiar o allegado busque ayuda médica, que no es el caso de muchos enfermos que por no buscar dicha ayuda atraviesan auténticos martirios de años. ¿Hace falta haber perdido a un esposo o a un hijo y haber padecido una depresión para entenderlo? Espero que no.

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  59. @Gaspard

    Es lo que tiene adoptar una “mirada estética” sobre la realidad. Vemos una foto de una señora llorando porque acaban de matarle a su hijo en una guerra y le damos un premio al fotógrafo por lo bien que ha captado el sufrimiento. La capacidad de experimentar placer estético es exclusiva de la especie humana, pero, paradójicamente, es un placer que tiene mucho de “inhumano”: cuando observamos (o leemos a alguien) desde una perspectiva estética, ponemos entre paréntesis lo que le está pasando realmente y nos recreamos en cuestiones formales. Insisto en Ortega y su deshumanización de las artes.

    A propósito de fotos simbólicas, he observado una asimetría (¡una más!) en el reciente caso de esa imagen en la que se ve a una musulmana pasando por delante de una de las víctimas del atentado de Londres. Me he acordado de la famosa foto de Javier Bauluz en la que una pareja de turistas simbolizaba la indiferencia de Occidente ante el drama de la inmigración. A Bauluz le dieron el Pulitzer por la foto. Nadie (o casi nadie) se preguntó cuáles eran realmente los pensamientos y las circunstancias de la pareja retratada (mucho menos el periodista, no le fueran a quitar el premio). Sin embargo, los mismos que elogiaban la foto de Bauluz han saltado inmediatamente contra el uso de la mujer londinense como símbolo de la indiferencia musulmana ante los atentados.

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  60. Gaspard,

    “Una cosa queda clara…”. Vaya, seguimos con lo categórico. ¿Clara para quién? Precisamente este asunto –que no es nuestro- no está nada claro. Quizá sea solo un dolor o quizá sea una enfermedad (yo personalmente creo en lo primero). A un amigo se le murió un hijo de leucemia con veinticinco años. Era un hijo ejemplar. Cuando fuimos al velatorio, a su padre, mi amigo, se le habían acabado las lágrimas. No quiso ninguna señal religiosa a su alrededor. Nos dijo, serenamente, que era imposible que existiera Dios. ¿Mi amigo estaba enfermo o estaba poseído por el dolor? No estaba enfermo. Al poco nació una nieta -de su hija- y el hueco gigante se le llenó un poco.
    Este año es el 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández. Pues nada, habría que haberle dicho: “déjate de nanas, de llorar y de cebollas y vete al botiquín de la prisión a que te den una pastilla o un paseíllo”.

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  61. Una cosa queda clara: uno puede leer mucho y tener menos empatía que un chihuahua:
    – Mi vida es un infierno atroz.

    – ¡Uy, qué bien escribe!
    – Ya se le pasará.
    – Que lea a Foucault.

    Hay que joderse…

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  62. “Encerraíto en la jaula
    esperando más alpiste
    y ni alpiste ni agua”.

    (Servidor)

    “Es que la poesía se mete en todas partes, aun donde parece que no la llaman, y así, cuando se cree encontrarla en los arroyuelos, aparece en las matemáticas. ¡Cuántas veces, en un bosque de versos, no se encuentran ni rastros de ella, y se la ve callada, discreta, vestida con túnica de verdad en la zarza luminosa de una fórmula, enteramente contraria a las formas del Arte!”
    B.P.G. “El doctor Centeno”.

    Qué grande Galdós

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  63. .
    Antes de marchar al tálamo para celebrar el día más feliz del año (el cambio de hora) y volviendo a Savater (¡ooootra te meto, Loreto!), no sé si hasta el momento se ha enlazado su ameno programa divulgativo de filosofía para no sé qué canal titulado “La aventura del pensamiento” y que se alberga en su totalidad en el Tubo:

    Como ejemplo, el capítulo dedicado a Wittgenstein:
    https://www.youtube.com/watch?v=B4zNmd5cENg

    ¡Por favor, que alguien le diga a este hombre lo ridículo de afeitarse así la barba, Dioxxxx!

    Duerman Uds. como seres con la conciencia tranquila.

    :-Zzzzzz

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  64. SrCualquiera,
    .
    Sí, claro; creo que es extendida sensación que el domingo acaba con la última cucharada del postre del almuerzo, con el último sorbo del café de la sobremesa, con el último buche del cubatita que antecedía a la odiosa sintonía del Carrusel Deportivo (“¡Castellana, Castellana, eeeeessss, su sabor!”) que llevamos marcada a fuego en el cerebelo y la visión de probos padres que pasean del brazo de su señora-con-bolso-rectangular, atentos a la radio por medio de un auricular que guarda en su diseño ecos del inhalador Vicks Vaporub… Tampoco trabajo el domingo y frente a su tarde y su malo conocido, oye, prefiero el lunes y su bueno por conocer. En todo caso, siempre nos quedará la siesta.

    :-)

    Maties,
    .
    Me da en la nariz que esas sobremesas marcianas deben procurar un estado cuanto menos, cercano a la felicidad. Pienso que ese es otro elemento ineludible para alcanzarla en su transitoriedad: la charla. La charla que implica compartir, porque la soledad y el silencio proporcionarán otros goces, pero no el estado feliz, que siempre necesita de otros (vamos, como aquello de Dominguín y Ava Gardner).

    :-)

      Citar  Responder

  65. Sap, frente a los sinsabores del domingo, yo me quedo con la paellita y la sobremesa feliz, con toda la tarde a pierna suelta sin preocuparte de que mañana es lunes. Yo creo que la felicidad no depende del tiempo que tienes por delante, sino de adquirir la conciencia de vivir en el mismo presente, de trazar esa interfaz. ¿Mañana tienes que trabajar? Pues ya trabajarás mañana. ¿Tienes la posibilidad de divertirte mañana trabajando? pues no lo desaproveches. Hay personas que tienen esa capacidad, viven muy próximas al instante, tienen esa sensorialidad más orgánica que racional de estar enfrascados en lo que hacen, están sólo a eso y no a otra cosa; no es otra tampoco la procedencia del poema, o el tempo de la inspiración, estar en prontitud con la vibración que existe entre el mundo y tu conciencia. Tener abiertos los poros, los ojos, aprender a mirar como el que respira aquello que le va llegando. Yo creo que es esa transformación de la mente la que dará lugar a la revolución humana. las futuras generaciones aprenderán a vivir más en el presente, adaptándose a nuevas formas de vida, con una capacidad casi sensorial para adaptarse a las circunstancias, transformando la actual mentalidad del hombre gris, el hombre menguante que ha utilizado hasta su propia utilería (médica, científica, política, tecnológica) para apagarse. No soy discípulos de Freud, pero cuánto malestar incrustado en la cultura, nublada la percepción por un bienestar inauténtico que se cobra su cuota de vida, zombies que consumen, engañados por Matrix y disciplinados al registro del wasap y a la última moda. Esta es una de las razones del hombre enfermo, del pronóstico sociológico del hombre enfermo. Y lo que ha dicho albertiyele es verdad, sigue la moda de la etiquetas y te verás con un ejército de batas blancas decidiendo sobre lo que eres, privándote de tu libertad y atiborrándote de medicamentos. A mí me pasó, un montón de psiquiatras tratando de salvarme la vida cuando yo no había hecho daño a nadie. Fue darme cuenta de que eran más idiotas que yo, que quise escapar de sus garras y no me dejaban en paz, habían hecho un firme diagnóstico.

    Digámoslo claro, el mundo es un astillero vacío de almas, la naturaleza es una madre que maldice a sus propios hijos, traemos en las sienes decepciones mitológicas, somos un conciliábulo de genes heredados y aplastados por las experiencias. Hemos construido una sociedad de idiotas y el que sea feliz un rato que se aplauda. Los hombres que aprendan a vivir en el presente sobrevivirán, y si no lo hacen no habrá ningún futuro, el mundo estallará. A ver si hacemos como Bill Murray, o como Nietzsche aconsejaba en su eterno retorno y con su estrella danzarina, hay que aprender a vivir sin estar atrapado en el tiempo.

    La felicidad es una elección. Hasta el reo que cruza el pasillo del patíbulo tiene tiempo de soltar un último chiste.

    Por cierto, Sap, yo mañana no trabajo :)))

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  66. El timbre de voz, la guitarra y el estilo de José Feliciano dan un brillo profundo a los boleros clásicos, como este que compuso Roberto Carlos y que es una variación de los habituales temas del género, al darle cuerpo y geometría, así como un nuevo sentido a la expresión de los amantes ‘nosotros encajamos’. “Cóncavo y convexo”:

    https://www.youtube.com/watch?v=IhmpFFmIEAE

    @ Sap, Sin ninguna dura ‘Ojos Verdes’ es el capolavoro del género. Que sepas que lo cantamos cada tarde de cada martes en nuestra sobremesa, con el amigo lorquiano, el amigo cinéfilo y el amigo republicano. Ya casi me sé de memoria su bellísimo texto.

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  67. .
    “Sentaíto en la escalera
    esperando el porvenir
    y el porvenir que no llega”.

    (Letra popular flamenca)

    “Encerraíto en la jaula
    esperando más alpiste
    y ni alpiste ni agua”.

    (Servidor)

    “Es que la poesía se mete en todas partes, aun donde parece que no la llaman, y así, cuando se cree encontrarla en los arroyuelos, aparece en las matemáticas. ¡Cuántas veces, en un bosque de versos, no se encuentran ni rastros de ella, y se la ve callada, discreta, vestida con túnica de verdad en la zarza luminosa de una fórmula, enteramente contraria a las formas del Arte!”

    B.P.G. “El doctor Centeno”.

    :-)

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  68. ” … Recuerdo que le dije que usted
    me parecía un lógico perfecto …

    “[…] Dédalo pensó así: “Ahora, Dédalo, ahora se te ofrece la ocasión de acreditar tu inventiva. Minos gobierna la tierra y el mar; las aguas y los desiertos se oponen a nuestra fuga. ¡Pero la ruta del cielo queda libre! ¡En ella rasgaré mi camino! ¡Oh Júpiter poderoso: dígnate favorece mi peligroso intento; no me propongo escalar las celestes mansiones; es . . . que no encuentro otra vía abierta a mi salvación! Si la Estigia [Laguna conducente al mundo de los muertos. Tradúcesela por “la Odiosa”, y se relaciona con Aquerón (río del dolor), Cocitos (río de las quejas) y Leteo (río del olvido)] me brinda un pasaje séame permitido cambiar mi propia naturaleza.”
    Bien dice quien dice que la desgracia aguza el ingenio. ¿Pudo pensar nadie que el hombre llegaría a viajar por el aire? Con sedosas plumas, hábilmente dispuestas, enlazadas con un hilo de lino, sujetas a la espalda con cera derretida al fuego, se creyó Ícaro pájaro maravilloso, sabiendo manejar la cera y las plumas y las armas que había de cargar sobre sus hombros […]”

    Publio Ovidio Nasón
    ‘Libro Segundo’
    “Arte de amar”
    Traducción y notas
    de F. C. S de R.
    Ediciones Iberia (1955)

    … y que únicamente veía
    en eso un peligro … ”

    Z., M.

    Déjese mimar Mr.Flags
    Un beso

    ._.

    *

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  69. SrCualquiera,
    .
    ¿Qué, echando la tardecita del sábado, eh, Sr. Cualquiera? ^___^

    Carambas, pues me resulta curioso que ayer mismo, el libro que concluyera se tratase de una recopilación de conferencias de tu citado Castilla del Pino y que bajo su amparo se dictaron en no sé qué sitio de San Roque por parte de conocidos suyos de variada extracción intelectual. El pretexto para reunirse (sobre todo para tomar muchas copitas y piquislabis de orden crustáceo como está mandao, no nos engañemos) fue analizar un bien tan escaso como preciado: “El silencio”. Vuelta la burra al trigo, he retomado al querido Garbancero.

    Ya decía nuestro ammfitrión aquello de la imposibilidad de ser feliz un domingo por la tarde, que es una apreciación con la que estoy de acuerdo, pues considero que para que surja el chispazo de la felicidad es necesario un elemento clave: la conciencia de tener el tiempo por delante; por lo que a mi juicio, es más fácil encontrarla un viernes por la noche, un sábado o en periodo vacacional. Esta teoría confirma mi propósito de convertirme en rentista, que es el estado ideal del hombre, pero de momento no he pasado de jugar a la lotería en Navidad.

    :-O

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  70. Angela,

    Comentario
    Yo no discuto que la depresión sea una enfermedad, Ángela. Y mucho menos me niego a que la traten. Lo que digo es que yo no estoy en capacidad de diagnosticarla, como no estoy en capacidad de diagnosticar un cáncer de próstata, para seguir con tu ejemplo. Y por un artículo escrito en un diario no puede diagnosticarle nada a nadie. Ni yo, que no entiendo nada de psicología ni de psiquiatría, ni ningún psicólogo ni psiquiatra. Que eso es justamente lo que digo: que nos tomamos muy a la ligera la enfermedad mental, y nos parece que podemos hablar de ciertos temas como si fuéramos todos especialistas. Y hay palabras de la psiquiatría que se ponen de moda, por lo menos en mis pagos. En una época éramos todos paranoicos; después empezó lo de los psicópatas, y hasta nos inventamos un verbo, que sigue muy vigente: una chica le da tres besos a un chico en una fiesta, y si no se va a la cama con él es que lo está “psicopateando”; una santa madre, como acá una servidora, le pega cuatro gritos al hijo de 20 años para que ordene su cuarto: lo está psicopateando. Una mujer le dice al marido que la próxima vez que vuelva desmelenado, con el saco mal abrochado, la camisa por afuera del pantalón, el cinturón sin abrochar, un zapato puesto y otro en la mano, hipo, sonrisa beatífica, a las cuatro de la mañana, no lo va a dejar entrar al dormitorio: lo está psicopateando.

    Ahora se puso de moda lo de ser bipolar. Y toooooooodos somos bipolares. Hace poco me mandaron un whatsapp que decía algo así como “vos no sos bipolar. Vos lo que sos es un pelotudo (con perdón) grandote que no sabe lo que quiere”. De psicología (como de literatura, de paso) hablamos todos como si supiéramos. Y el asunto es serio, y no todos sabemos. Que no que no. Que en ciertos temas hay que ser más riguroso. Que ahora encima con internet cualquier se cree que sabe porque lo leyó en la Wikipedia. Y hasta van al médico ya autodiagnosticados, porque leyeron en cualquier parte que lo que ellos tienen es tal cosa. Y no será tan fácil, digo yo.

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  71. El común habitante de la casa se preocupa de pronto por esa bombilla anómala, preguntándose si no habrá forma más honrada de cronometrar lo que aún le falta a la noche, que es larga.

    El hombre que amaba su reloj responde lacaniano, casi indigno, como el que se encuentra cuestionado de más en un asunto sin fuste: que sí joder que sí, que luego cuando me largue apago la maldita lucecita.

    El común habitante sospecha de pronto el dilema en el que se encuentra acotado el otro, y lo deja estar sin más cuestionamiento ni importunio, pues es variada y libidinosa la relación que él mantiene con los electrodomésticos, y yo me tengo que tragar todas las noches el walking dead.

    Perdón por la entrega en capítulos, no me dejaba colgarlo de otro modo, y hasta habría sido excesivo y hasta acaso vergonzoso.

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  72. Angela,
    Están claras las definiciones. No, no es lo mismo depresión que dolor. Pero estamos hablando del caso Savater. Según vosotros, los defensores de que Savater esté enfermo, una pérdida tan sentida, es enfermedad. Yo pienso que no. Es dolor, nada más y nada menos. Según vosotros, a más amor, más enfermedad, y más rápidamente al especialista. No.
    Y lo del reino animal… ¡cuántas diferencias! Somos seres que crean e interpretan historias. Como dice Harari y cita Wagensberg en El Cultural de ayer: “Un gorila tiene dos crías. La madre se va y una cría le pega a la otra, pero cuando llega la madre, nadie puede explicarle lo que ha pasado. Si uno puede contar, puede inventar historias, mitos. Ese es el éxito del Homo sapiens, lo que nos permitió despegar como hombres”. Y yo añado; y también de alguna manera nuestra desgracia.
    De mis reportajes de la naturaleza: una leona deambula por la sabana con sus cachorrillos. Viene un león solitario. El león, para que la hembra entre en celo, mata a los cachorros. La madre, después de unos momentos de sorpresa se une al macho. En una madre humana el dolor duraría toda la vida. Incluso posiblemente le costaría su propia vida, incapaz de soportarlo.

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  73. Decía Sap sobre el solipsismo, y hablaba Castilla del Pino de un halo (de sensaciones, sentimientos e ideas, que pertenecen a una esfera íntima del ser y que es incomunicable. Los psiquiatras utilizan valoraciones objetivas, y muchas veces han de extraer sus conclusiones a través del propio relato del “enfermo”, que tampoco es que suele tener las cosas muy claras. La enfermedad, especialmente la mental, tiene siempre una parte de interpretación. Interpretación del propio médico e interpretación del propio paciente que ha de interrogarse con su vida.

    En el caso que nos ocupa, yo aún tengo la esperanza de que Savater se hará un mejor escritor a su vejez, que dejará el didacticismo y se convertirá en un escritor puro, y que este dolor que ahora siente hará cierta parte de ello.
    Todos traemos defectos o diseñamos trastornos para jodernos a base de bien. Pero hay personas que luchan y siguen vigentes, a pesar de las circunstancias, y otros que se rinden o se asquean y tampoco son culpables, pero no dan guerra, no dan mal.

    Otros hay, sin embargo, tan enajenados que no encuentran en su identidad el papel que les tocó representar a un nivel terrestre; ángeles diabólicos, parásitos, cegatos, cómodos en la inmadurez y el autoengaño, sumidos en una falsa filosofía del mundo contra mí y aprovechándose de otros.

    (…)

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  74. Hay personas tan grises que no levantan el ánimo ni que vayan a llamarlos Manolillo el de la pena, otros que confunden la realidad con el deseo y se quedan sin realidad, cuando acaban agotando su deseo; ¿y qué dices de los que no saben de su cabeza más allá que dónde comienza su panza?; hay quién explica sus principios a través del dogmatismo de su entrepierna, y gente que no sabe de sí más que los datos de su tarjeta o la hora a la que parte su tren a ninguna parte, como el canta el viejoven de sabina.
    Hay personas que sufren el boicot de la neuroquímica, el destierro, la minusvalía o la enfermedad mental y cuya terca supervivencia los convierte en pequeños superhéroes.

    ¿Dónde acaba la vida y dónde empieza la enfermedad? ¿Estoy deprimido porque soy yo, con todos los golpes que arrastro, o porque he dejado de serlo por el peso de los golpes? ¿sufro depresión o es sólo autobiografía? ¿Es realmente un trastorno mi depresión o es una decisión que he hecho sobre mi vida?

    (…)

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  75. Digamos que hay malas manías, así como entuertos de amor, que no los curan los médicos ni con seguro privado. Por lo general, no somos más que hábitos oxidándose y cochineándose siempre en los mismos charcos. Ese es el común de los mortales. Un gorrino melancólico, inconscientemente feliz, pero quejándose cada paso de su mala suerte. Y luego, para dos que nacen buenos, nos los quieren desgraciar.

    El ejercicio del cambio y de la superación suele suceder en personas con cierta flexibilidad de corazón. Alguien capaz de sintonizar con su entorno y consigo mismo, de cierta ductilidad, capaz de una actitud generosa y de una conciencia autocompasiva, que no autocomplaciente. El que tiene una buena antena en la cabeza, nunca se encontrará del todo perdido, siempre encontrará otra ruta, otra posibilidad de vivir.

    Pero la amplia mayoría tenemos dificultades, pues son muchos los inventos y las añagazas que utilizamos en favor del infortunio; hay personas que son burrísimas de sí, auténticas centrifugadoras, hamsters en su noria, incapaces de avanzar o de pensar bajo otra luz la inviabilidad de un pensamiento viejo, asnos con antifaz que cargan de su costumbre.

    (…)

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  76. The walking dead

    Imagina esta pequeña escena de terror doméstico: En la cocina, hay un horno digital con el display estropeado. No da la hora, está apagado. Aunque si quieres ver la hora, hay un pequeño truco: encendiendo la luz que está dentro del horno, la hora aparece otra vez en el minutero, como un milagro.
    El mecanismo es simple, pero encierra un dilema.

    Teniendo dos gotas de conciencia, una persona discurre que esa luz interior está haciendo un gasto inútil, ya que no hay nada en el horno que deba ser cocinado o iluminado por quién no lo fuera a ver. En el horno hay una sartén con aceite, que viéndose ahora después de la cena a través del cristal se muestra inoportuna e indeseable, como una vela mal puesta, un exceso de grasa a todas luces errático y casi vulgar.

    – Pero oye, es que a mí me gusta ver la hora en el display, me fastidia no ver la hora, me gusta estar informado, saber a qué vivo, le pido a la noche un reloj de cuco. ¿Qué puede gastar esa triste bombilla? La enciendo, son mayores los placeres del neón.

    Nunca he comprendido la necesidad de mirar el reloj en personas que no tienen nada que hacer. Como si el tiempo de ocio y de libertad debiera ser sopesado y administrado con suma cautela. Hay quienes racionan del plato hasta su último placer, y otros que son dependientes a ultranza del parte meteorológico, como si al estar mejor informados, mañana no fuera a llover. Por no hablar de los revisionistas del calendario, que disfrutan como nadie conociendo las semanas de los años venideros.

    Pero bien, la relación propia que el hombre establece con el tiempo es la circularidad, así que admitiremos esa disculpa.
    Sin embargo, lo grato de todo placer comienza cuando te has quitado los zapatos, has descolgado el teléfono y te has olvidado de quién eres. Un libro, una música, una observación desinteresada, un domingo por la tarde (yo amo los domingos incluso por su mala fama). La verdadera felicidad humana tiene más momentos de inexistencia que de firmes y admirables propósitos, más de mantita y de pantuflas que de luchas intestinas con la vida. Los grandes propósitos son metas del hombre, de la humanidad, pero no del individuo, el individuo por lo general es el hobbit que llevamos dentro. Alguien que espera la llegada de las fiestas y se queja sobre cuándo dejarán de dar molestia las visitas.

    (…)

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  77. Comentario
    Hermi,

    Again, pena, dolor y tristeza no son lo mismo que depresión. La depresión es una enfermedad. La pena no es una enfermedad.

    Dices que es tan humano, pero eso es puro antropocentrismo. Los demás animales también sufren y pueden experimentar pena, dolor y tristeza. Y también pueden contraer depresión.

    El cáncer de próstata es también muy humano y no creo que nadie discuta que es una enfermedad.

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  78. Gaspard,

    En ni familia sabemos un poco de depresiones y de penas. Como en todas, imagino.

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  79. Gaspard,

    No puedo admitir que la pena, el dolor, sea cuestión de enfermedad, depresión. Es…. tan humano…

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  80. albertiyele, a esas gentes, la raza de los señores, les enseñan desde pequeños a tratar el mundo como si fuera suyo y a tratar a todo el mundo con desprecio.
    Hoy esa cosa amorfa llamada UE cumple 60 años. Mi Manolito Macron es el más europeísta, y yo soy cada vez más euroescéptico. El centro político francés, formado por social-liberales y democristianos, ha sido siempre proeuropeo. Mi Manolito, además de eurólatra, es demasiado joven y está un poco verde aún (de droite et de gauche, se dice, y está bien, pero hay que ahondar en eso; el polaco Kolakowski se declara liberal, conservador y socialista), le gusta criticar al “sistema” (practica lo que el sociólogo Michel Wievorka denomina populisme d’en haut), da la impresión de estar apoyado por el gran capital, no tiene un partido con el que obtener luego una mayoría parlamentaria, se dirige sobre todo a aquellos de nosotros que ya tenemos una cuadra pequeñita, y debe demostrar algo que se ha revelado hasta el día de hoy imposible, a saber, que el país puede ser gobernado por una coalición de moderados de centro-izquierda y centro-derecha.

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  81. Hermi, es curiosa la resistencia a admitir la existencia de las enfermedades mentales. Tal vez porque asociamos la enfermedad mental con la locura, y metemos la depresión en el mismo saco que la paranoia. Confundimos el dolor y la tristeza con la depresión. Dices que no “debemos creer”, como si fuera cuestión de fe, como si la depresión fuera un tumor maligno, agresivo e inoperable que redujera a sus víctimas a la muerte próxima. El estigma de la depresión (muchos regímenes han utilizado la enfermedad mental como motivo para internamiento, y otros para descalificar al paciente, que por deprimido sería inútil), y de las enfermedades mentales en general, de un lado, y la banalización de la depresión (“estoy deprimido porque no he aprobado el examen”, “es deprimente que haya ganado tal partido”, “me voy a deprimir si me dice que no”), por otro lado, son fenómenos muy preocupantes. Cuánta gente sufre una barbaridad por no admitir a sí mismo y a los suyos que padece depresión, como si fuera culpa de uno, como si fuera una tara. Es una enfermedad que puede curarse, con terapia, porque es… sí, una enfermedad que padecen millones de personas, que no tiene nada que ver con la tristeza y que le puede tocar a una persona maravillosa o un hdp, da igual.

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  82. Maties,
    .
    Tal vez, una de las versiones más populares en el Estado de Aquí de “La última noche”, fue la que perpetraron Los Albas en unos años que ya empiezan a ser dolorosos de asimilar, amigo Maties:

    https://www.youtube.com/watch?v=hl1sEfBOhK0

    Existía una versión algo soez de la misma que cantábamos de niños y que por supuesto, no me atrevo a transcribir por miedo a herir las ternezas cardíacas de algunos habituales de este ilustre cenáculo.

    Ojo, apreciable poeta Rafael de León a pesar de sus arrebatos y componente como sabes de “la otra” Generación del 27, de mayoritaria inspiración lorquiana.

    Nuestra admirada Silvia Pérez Cruz, interpreta su llamado himno de la copla, la para mí más bella canción de amor nunca escrita, “Ojos verdes”:

    https://www.youtube.com/watch?v=3lXClbhAzXo

    :-)

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  83. La Serapia,
    .
    Recuerdo bien el programa de entrevistas de la tele donde Terenci Moix contó su ruptura sentimental y cómo su vida, por su entrega a él (el actor Enric Majó como se sabe), se había desarrollado como en una sucesión de fotocopias. También lo contaba en sus valientes memorias que se agruparon bajo el título de “El Peso de la Paja” (nombre de la plaza barcelonesa donde transcurrió la infancia de Moix).

    Por casualidad, una vez coincidí con él en la barra del bar Lago de la calle Canalejas, donde lo habían aparcado tras una labor promocional en la cercana cadena SER. Era pequeño, tanto de estatura como de estructura, lo que hacía resaltar su abultado peluquín y sus orejotas. ¡Cuánto agradezco todavía su pasión cinéfila vertida en “Mis inolvidables del cine” que conservo en casa como oro en paño en cuatro tomos de papel cuché, Serapia.

    Al final de su vida también deambuló por las televisiones advirtiendo de los peligros del tabaco, la sustancia que le había provocado un enfisema pulmonar, y cómo había conseguido vencer la dependencia de la nicotina. Fue un espejismo, porque al final recayó y murió pidiendo cigarrillos quitándose a tirones la mascarilla de oxígeno.

    :-/

    albertiyele,
    .
    Aparte del Leguisamo –“gritan los nenes de la popular”– y la delicada cabeza con violín, otro de mis tangos favoritos tiene desde el título una referencia al turf: “Uno y uno”…

    “…Se acabaron esos saques
    de cincuenta ganadores;
    ya no hay tarros de colores
    ni hay almuerzo en el Julien.
    Ya no hay paddock en las carreras,
    y hoy, si no te ve ninguno,
    te acoplás con uno y uno…
    ¡Qué distinto era tu tren!”

    :-)

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  84. Esta es la última noche de horario de invierno. Y me recuerda un bolero del cubano de Marianao Roberto ‘Bobby’ Collazo, que canta y baila aquí la movediza Vicky Larraz. Y ‘Miguelito Clavel’ no es un seudónimo de su pareja de cante y baile, Enrique del Pozo. Se trata de una transcripción errónea del título de una copla (‘Manolito Clavé’) de Quintero/León/Quiroga, que como bonus cantan a continuación. “La última noche”:

    https://www.youtube.com/watch?v=UCtqtgbuqs8

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  85. ” … -Así se entiende …

    ” … y cuando le pareció que ya era tiempo que volviese, le dijo:
    -Suplico a vuesa merced, Señor mío, que antes que vuelva a encontrarse me ayude a subir sobre aquel alcornoque, de donde podré ver más a mi sabor, mejor que desde el suelo, el gallardo encuentro que vuestra merced ha de hacer con este caballero … ”

    MCS
    “Don Quijote de la Mancha (II; XIV)”

    … -respondió el de los Espejos … ”

    Una y trina.
    A Paloma Gómez Borrero

    *

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  86. Comentario
    Angela, pero es que tu gran amor no pasa “a veces” ni se confunde así como así con otras cosas. ¿Cómo te puede dejar? No, no lo entiendo :(
    Es verdad que nuestras vidas son como pavesas. Duran un suspiro y chispláu.

    Esta película está genial
    https://www.youtube.com/watch?v=M7APLWzzVZE

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  87. Gaspard,

    Comentario
    Y qué jeta tiene el tipo! Hasta parece argentino. Ella se pone nerviosa, duda, vuelve atrás. A él, con esa cara de piedra, no se le mueve un pelo del jopo ese repeinado que le hicieron. Y no se le va la sonrisa de publicidad de dentífrico ni cuando le dicen en la cara unas cosas que a cualquier persona normal la harían esconderse abajo de la mesa. Madre mía! Es que a veces parece de verdad que son una raza aparte.

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  88. En el comentario que dejé allá abajo quería subrayar eso, lo que indica Ossa. Para nada podemos creer, debemos creer, que Savater esté enfermo. Es un ser humano, maravilloso, atravesado por el dolor, simplemente. De esos hay a patadas en el mundo, millones. Pocos que sepan comunicarlo como él. Yo sí he leído muchos de sus libros porque me gusta, me emociona. Toda alguna fibra interior que me conforta. Y su autobiografía “Mira por dónde” está llena de momentos tiernamente evocadores, emocionantes, divertidos.
    Una de las últimas anotaciones de los Diarios de Klemperer a propósito de su amor por Eva, su mujer.
    18 de marzo de 1945.
    Breve meditación matinal, nacida de un gran amor. Se trata en esencia de que nos hemos querido y seguiremos queriéndonos durante cuarenta años, en realidad no estoy completamente seguro de que esto pueda acabarse. La nada –en tane que conciencia personal, y por lo tanto, nada real- es, indudablemente, probabilísima, y todo lo demás, improbabilísimo. Pero ¿no vivimos constantemente, desde 1914, y aún más, hasta 1933 y en los últimos tiempos de un modo masivo, lo absolutamente fantástico? Lo que antes era absolutamente inimaginable ¿no se nos ha convertido en algo normal y cotidiano? Si he vivido las persecuciones de Drede, si he vivido el 13 de febrero, si he vivido estas semanas de huida, ¿por qué no voy a vivir (o, mejor, “morir”) también que Eva y yo volvamos a encontrarnos en algún sitio, con alas de ángeles o dotados de alguna otra forma curiosa? No sólo está retirada de la circulación la palabra “imposible” sino que también “inimaginable” ha perdido toda validez.

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  89. Sap,

    Comentario
    Eso mismo! Qué sería del tango sin los pingos! Y de Palermo sin Leguisamo, viejo y peludo nomás!!!

    https://youtu.be/znSmRu3lT3g

    Y Por una cabeza, que me encanta, con imágenes de las gloriosas pistas de Palermo:

    https://youtu.be/8dStp5hq294

    Hubieras sido un buen jockey, claro!!! Y en tu tierra, los caballos, célebres!!
    Y no, no sólo no me molesta el uso de los caballos para competencias de este tipo. Justamente pensaba en eso: discutía mucho con la madre de mi Bibi, que era una animalista casi monolítica, y no entendía que a mí me parecieran bien los abrigos de piel en climas muy fríos, o las carreras de caballos, o el polo, o montar para andar por ahí, nomás, paseando por el campo. Los caballos, para ella, había que devolverlos a su estado natural. Lo único que se permitía tener domesticado eran perros y gatos, y aun con muchas prevenciones. A los tipos esos de la tele que tienen a los perros como si fueran tropa en un cuartel, que si el líder de la manada, y que si caminen así, que den la patita asá, que hagan pis acá y no le ladren a nadie, los detestaba. Creo que por eso se reconcilió del todo conmigo y aceptó que me quería cuando vino a visitarnos a Palma y conoció a Manolito. Se ve que lo vio suficientemente asilvestrado. Lo que nunca le conté es que no fue porque yo no intentara civilizarlo, sino porque él no se dejó.

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  90. albertiyele,
    .
    ¡Ah, el interesante mundo de los jamelgos! Uno de los campos que me separa tal un obstáculo de tuya de las opiniones de Ferdinand, tal vez porque rechazo cada día más el uso de animales para entretener al humano ocioso… Y pensar que pude tener un gran futuro como jockey dado mi privilegiado físico, pero, cachis, ¡cómo se estropean los cuerpos!

    En todo caso, dígame usted, ¿qué hubiera sido del tango sin el turf?

    <Maldito seas Palermo,
    me tenés seco y enfermo
    mal vestido y sin morfaaar
    porque el vento los domingos
    lo patino con los pingos
    en el Hache Nacionaaaaal…, etc.

    :-)

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  91. Gaspard,

    El video de la escritora Christine Angot cantando las cuarenta al cínico Fillon será muy pronto un documento histórico, cuando se documente el empecinamiento suicida de un candidato que debía ser, según todos los indicios, el próximo presidente de Francia (puede seguirse con subtítulos asaz correctos). El valor de Angot me lleva a una canción-emblema del gran cantautor Francesco de Gregori sobre una mujer que aún en otra época, otro ambiente profesional y otra motivación, encontró el coraje, como la mujer-cañón, de expresarse y decir y hacer lo que sentía en su interior. En otro video aparece con Lucio Dalla cantando ‘Caruso’. “La donna cannone”:

    https://www.youtube.com/watch?v=W10TTHlb-oQ

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  92. ossa,

    Comentario
    No sé si hay mucha afición, pero hubo. Mucha. Y al boxeo, también (que a mí nunca me gustó nada). Pero eso no dice nada bueno de nadie, me parece. O al menos no de mí, que fui muy poco al hipódromo, al de Palermo y al de San Isidro (que tiene, o tenía, que ya no sé nada) pistas de césped, y era precioso.

    Como tampoco significa que escribamos (así, en plural) bien por allá abajo el hecho de que Piglia escribiera bien, como dijo Gaspard. Yo no tengo ningún mérito de mi país (y espero tener pocos de sus defectos, que son montañas, y cada vez peores, y cada vez más intensos, que somos, eso sí que somos todos, bastante empecinados en el error).

    A mí el polo me encanta, más incluso que el turf, al que le veo poca gracia. Y qué caballos! Y qué jinetes (casi siempre)!
    :-))

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  93. ” … cadencias …

    ‘Ojo gbogbo ni t’ole,
    ojo kan ni t’olohun’.
    Every day is for the thief,
    but one day is for the owner.

    Proverbio Yoruba

    … que el aire dilata en las sombras … ”

    G.A. Bécquer

    Y dentro de unas horas ¡New Babelia!

    ._.

    *

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  94. La Serapia, yo leyendo tu explicación: https://pbs.twimg.com/media/C7oXicOVAAAauTW.jpg
    Deberías escribir ‘Biología para Amador’, Serapia, te ibas a forrar y podrías comprar Bayer y Monsanto.
    Con lo que le costó a Luisito Pasteur convencer a los cirujanos de que debían lavarse las manos antes de entrar en quirófano. ¡Anda que no se rieron de él a la cara en la Academia de Medicina! Como para haberles dicho que hay que contratar a chivatos para desactivar los virus.

    Teresa G., ánimo, que apenas quedan 36 horas para el horario de verano.

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  95. albertiyele, tiene Vd. razón, como siempre. A los españoles nos cuesta ser presuntuosos, y menos en estos tiempos de dictadura igualitarista. Siempre pensamos que nos pueden decir: ¡Qué se habrá creído este!; ahora lo que se lleva es pertenecer a la gente, pensar como la gente, hablar como la gente. La gente, ese artificio podemita; antes era el pueblo. No sé que da más miedo, si el pueblo o la gente. O quien trata de manipular estos conceptos en su propio beneficio.

    No me gusta el polo, no le veo la gracia. Sólo las carreras. Y los concursos de salto. Y siento no conocer el hipódromo de Palermo. En Argentina hay más afición al turf que aquí, y eso dice mucho en favor de ustedes.

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  96. La Serapia,

    Comentario
    Aaaahhhhh Serapia de mi corazón! Vos tendrías que ser divulgadora oficial en muchos diarios. Hasta yo lo entendí! Pero qué bien!

    ¿Eso de repartir en todos los lugares del planeta en los que haga falta es literal? ¿O es una expresión de deseos? Espero, ay, cómo espero, que sea literal.

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  97. ossa,

    Comentario
    “Yo tenía una cuadra (no se asusten, era una cuadra pequeñita, casi proletaria…)”

    :-)))))

    Parece que para entrar a este café hay que hacer voto de pobreza. O al menos que parezca que se ha hecho voto de pobreza. Tomo nota.

    ¿A usté le gustan los caballos, y las carreras de caballos? ¿Y el polo? ¿El polo también le gusta? Usté se hubiera llevado bien con mi papá (que nunca tuvo una cuadra, ni pequeñita ni proletaria ni nada. Aclaro yo también). Tampoco sabía que a Savater le gustaran los caballos, ni cómo les cae a los abertzales o a los no abertzales. Es que no sé casi nada de Savater, la verdad. Será por eso que esa breve columna me gustó, porque la leí con la absoluta inocencia de los que lo ignoramos todo (no digo ignorantes, por las dudas)

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  98. Gaspard,

    Comentario
    Savater es un buen escritor y este libro, que acabo de hojearlo, tiene muy buena pinta. Muchos saludos, Gaspard. Me encanta leerte y leeros, pero estoy un poco vaga y sin inspiración.

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  99. Gaspard,

    Imagina que tú fueses un virus que anda por ahí haciendo perrerías. Y que en la habitación en la que estás ahora mismo hubiese muchos clones como tú, muchos virus-Gaspard pululando por todas partes. Existe un cuerpo de chivatos que reconocen a los virus-Gaspard; son ciegos y para reconocer a los virus-Gaspard tienen que palparles la cara, el cuerpo, los brazos, las piernas y así les identifican, saben que son malos, dan la voz de alarma y vienen los polis que se llevan a los virus-Gaspard a la guillotina. Bien, pues imagina que el científico tiene el poder de petrificar a los virus-Gaspard para que se estén quietos y no puedan moverse más. Hay un montón de virus-Gaspard en una habitación petrificados, sólo hay que dejar que entren en contacto con los chivatos, que les van a palpar a placer y a reconocerles llamando a todo el cuerpo de policías. Pues eso es lo que hace el científico cuando les echa glutaraldehído o formaldehído, les deja petrificados. Por eso la coreana esa les tuvo una semana en su poyata a temperatura ambiente, porque ya están ahí como rocas y ni pueden moverse ni se van a estropear. Y gracias a que están en esa poyata del Pasteur se pueden producir los chivatos -la vacuna- a mansalva para distribuirla después en los lugares del planeta que haga falta.

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  100. Sorprende el partido que Vdes. extraen de un simple artículo de Savater. De un buen artículo de Savater, diría yo. Muy suyo, muy acorde con su personalidad, y que, desde mi punto de vista, no es otra cosa que una expresión de la natural desazón ante una pérdida importante.

    Savater es un entusiasta de la vida. Tiene ese síndrome del entusiasmo exacerbado que ataca a algunos seres felices. El problema es que, como contrapartida, estas personas también exacerban las emociones negativas, y lo sufren. Pero de las dos cosas se recuperan.

    Me consta que es así. He coincidido con Savater mucho, pues nos une una afición común, las carreras de caballos. No es que sea amigo suyo, no quiero presumir de eso, pero lo he visto domingo tras domingo en el hipódromo de la Zarzuela, y en el de Lasarte los veranos, y he hablado y discutido con él algunas veces, de caballos exclusivamente, pues era su vicio y el mío. Yo tenía una cuadra (no se asusten, era una cuadra pequeñita, casi proletaria, éramos más socios en la cuadra -cinco- que caballos, tres en los mejores momentos), y eso me permitía cruzarme con Savater y con otras gentes menos interesantes. Así que sé de su entusiasmo por todo, por la comida, el vino, el triunfo de su caballo favorito, por su mujer, por su hijo Amador, por la vida en general. Y no me extraña que un golpe tan fuerte como el sufrido active su sensibilidad fuertemente.

    Hay golpes en la vida tan fuertes… yo no sé
    Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos
    la resaca de todo lo sufrido
    se empozara en el alma… Yo no sé!

    Bueno, eso dice el poeta.
    Pero de ahí a decir que está enfermo, por favor: en el próximo derby de Epsom (que ya está cerca, el 2 de Junio) se le pasará, o se atenuará, toda cuita.

    Me cae bien Fernando. A los abertzales no. No valoro en mucho su literatura, pero sí cuando escribe otras cosas: autobiografías sentimentales (La infancia recuperada, Mira por dónde), el turf (A caballo entre milenios, El juego de los caballos…). No me gusta su anticlericalismo decimonónico, pero creo que se está curando: ha encontrado enemigos más peligrosos.

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  101. Maties,
    .
    Para completar tu ideal conjunto de anacoreta civil, amigo Maties, añadiría una botella de algo y un poco de manduca, ¿qué tal unas torrijas ahora que se aproximan las fechas?

    En cuanto al solipsismo, uno luego lo piensa mejor y concluye que tales padecimientos de índole metafísica son propios de los pueblos que se llevan diez meses sin ver el sol, de gentes de países brumosos que celebran el año nuevo leyendo un libro de Kierkegaard; y entonces alza la vista, contempla los naranjos en flor, pide una manzanilla en su bar de cabecera y ya se le pasa.

    Los solipsismos de los solsticios, que tal vez dijera Ramón GdlS.

    :-)

    Gaspard,
    .
    Ah, pues es una buena noticia, amigo Gasparddd, porque para servidor, San Fernando (acepto la propuesta) es un prosista de primer orden, tanto como novelista y memorialista, como divulgador de su disciplina; ya como articulista, mis desencuentros con su bisoja mirada, algo frecuentes, empañan el estilo.

    Es una lástima que algunas zonas de su ciudad amada aún sigan siendo propiedad y reducto de los que en algún momento desearon verlo asesinado.

    :-/

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  102. Nievesdl, ¿y eso cómo funciona?, ¿cómo la vacuna de la gripe? Me ha llamado la atención al leer la noticia, que hayan justificado su destrucción previa desactivación, como si dijeran “hemos quemado la tostadora, pero tranquilos, que antes la hemos desenchufado”. Qué cosas más raras tienen estos científicos…

    Maties, me gustó la columna de Vicent. Iba a ver ‘Une femme à sa fenêtre’ (¿acaso Romy Schneider ha aparecido más bella en la pantalla que con ese traje de pliegos azul?), con guion de Semprún y música de Carlo Rustichelli, pero al encender la tele ha aparecido la política, y he visto no sin sorpresa la que algunos califican de escena principal de la campaña presidencial, la escritora Christine Angot cantándole las cuarenta al tartufo Fillon, una larga escena de casi diez minutos que merece la pena y parece salida de Hollywood: https://www.youtube.com/watch?v=h-56dNUk-Yo

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  103. Así formularía yo la dieta de desintoxicación cerebral en línea con la que proponía Manuel Vicent el domingo, al exponer que, en contra de lo que sucede con los mecanismos con que cuenta nuestro organismo en caso de ingesta de alimentos deteriorados, no hay autodefensa física automática contra la absorción de basura ideológica y mediática: una mínima dosis de noticias significativas, un buen libro en la mesilla de noche o al lado de nuestra butaca favorita, música clásica (histórica y contemporánea) y llevar el móvil siempre en modo silencio.

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  104. ” … Pop … ”

    ‘ …. Muller … Muller … Muller …
    Muller … Muller … Muller …. ‘

    En galego ‘Mujer’ se escribe ‘Muller’.

    Perdone usted don Manuel.
    Rivas, digo.

    ” … Pop … ”

    ._.

    *

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  105. ” … Pop … ”

    Insisto -con absoluta moderación-

    Snif, snif!

    *

    ._.

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  106. ” … The contradictions he writes about are the contradictions of poetry, the voice that says: maybe this, maybe that, maybe something else. But in an atmosphere in which the past has been erased, contradictions are forbidden … ”

    Teju Cole
    “Every Day is for the Thief”
    (2007; 2014)
    Random House, 2015

    ” … El arte más valioso responde a la excitación de un vacío, de una ausencia, que trata de llenar. Y gracias al satén de estas palabras, gracias al escritor con agallas, vemos, por fin, aviones como cisnes, o cisnes como aviones, y un estremecimiento recorre la pista dorsal hasta apoyar el despegue en la nuca. ¡Allá vamos! De lo desconocido a lo desconocido … ”

    Manuel Rivas
    ‘Estar en las nubes’
    “Mujer no baño” (2003)
    Santillana | Suma de Letras, 2004

    ._.

    *

    Snif!

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  107. Comentario
    Gaspard, yo me acabo de poner una vacuna de virus ” desactivados” con formaldehido.

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  108. Nuestro gran Sap hablaba el otro día del solipsismo (¿es la realidad una mera apariencia y sólo parte de los estados mentales del propio yo?) y a mí me ha recordado una broma filosófica de Raimon en versión (y en video) también musicalmente alegre y diferente de la imagen que tenemos del cantautor de Xàtiva. “Soliloqui solipsista”:

    https://www.youtube.com/watch?v=InCpGzgOTDE

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  109. El problema o la singularidad de las emociones de ánimos bajos es que no se modifican racionalmente; si esto fuera así la terapia sería sencilla. Es necesario condicionarla, modificar esquemas, corregir pensamientos negativos automáticos… Por eso, viene bien tratarla adecuadamente. Los fármacos ayudan pero los efectos a largo plazo, para que sean duraderos, se corrigen mejor con técnicas conductuales y cognitivas, al menos en la mayoría de las veces. No hay que tener prisa y sí mucha actividad, distraerse con algo que nos agrade. Después de la lluvia suele salir el sol.

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  110. Atención savaterianos/savateros/savaterenses/savaterofilos del lugar, que este mismo mes ha sacado un nuevo libro: http://www.editorialconfluencias.com/producto/san-sebastian/
    Me suena, pero no parece una reedición.
    Al menos ahora puede caminar tranquilo por la calle. Aunque por la Parte Vieja, mejor todavía que se abstenga.

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  111. El espíritu del romanticismo a hecho extraños en mi relación con mi esposa.

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  112. mgc,
    .
    Me parece curioso y festivo lo de este viudo alegre, pero no entiendo su propósito. No es creyente, paga por publicar la esquela, ¿cuál es su pretensión?

    Aprovechemos e imaginemos una situación cortaziana: un individuo que publicara a base de anuncios por palabras (uno cada día), una novela. Se trataría de una onerosa autoedición, pero seguramente con éxito en la época en que se compraban periódicos de papel.

    :-…

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  113. No es problema de salud mío o de mi familia. Tiene que ver con mi relación con Maite.

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  114. Comentario
    albertiyele,

    Albertiyele
    Paco
    Angela

    Gracias por vuestras palabras.

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  115. albertiyele, si era todo un pretexto para discutir. Que no somos, ¿cómo es ese otro dicho?, como los peronistas, que como los gatos, parece que se pelean y en realidad están reproduciéndose. ;-)
    Me pregunto si el editor de ‘El País’ será de los de antaño, que se preocupaban por sus periodistas y columnistas, como Walter Matthau de ‘Front Page’, versión Wilder: https://www.youtube.com/watch?v=qn6jvTLMALc

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  116. La Serapia, si no hay que preocuparse, mejor que mejor. Aunque sabiendo que en Francia las cosas son como en España, un desastre pero con más dinero, uno ya no sabe a qué atenerse; el martes dimitió el ministro del Interior por haberle hecho contratos de trabajo a su hija de 15 años…
    En esta época en que hasta cruzando un puente no está uno seguro y ha de tirarse al río (de perdidos al río, casi) para que no te maten, Marine Le Pen ya tiene mensaje: los extranjeros nos traen la muerte.
    De todos modos, esos surcoreanos no son de fiar. Hace unos años hubo un escándalo de fraude de clonaciones. Como gane la Le Pen se van a enterar.

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  117. Gaspard,

    Comentario
    Sí, y uno puede ser filólogo, o carpintero o economista o chofer de autobuses, y tener clarísimo que una persona a la que jamás vio ni le escuchó la voz tiene una depresión. Una persona que tendrá amigos, parientes, que tiene un nivel de ilustración suficiente, recursos de todo tipo (capital simbólico y del otro, del no simbólico, tó). Pero nada. Yo leí tres párrafos en el diario firmados por él, y yastá. La diagnostico, le aconsejo, la asesora y la medico. Falta que digan la dosis de noséqué que debería tomar.

    Lo interesante del debate (para mí) es que hacemos en este Occidente tan culto y tan próspero con el dolor. Por lo pronto, no mostrarlo. Porque saldrá la jauría a decir que mostrar “impúdicamente” el dolor es de alguna forma patológico. De aquellas lloronas que clamaban en los velorios, todas de negro hasta los pies vestidas, pasamos a las viudas maquilladas, con cuidadísimo velo negro y sombrero, collar de perlas y nada de lágrimas. Dolor “digno” (ay la palabrita). Y si por allí se escapa una lágrima, que sea rápidamente secada con un pañuelo de papel envuelto en el dedo índice, pasando discretamente por abajo de los anteojos de sol. Nada de llantos con mocos, con gemidos, con lamentos. Dolor dulcificado, disimulado, discreto, casi de plástico. Que hay que ser digno. Y a llorar, al diván del psi, con turno y con horario. Desgañitarse a llorar en medio de la noche, llamar por teléfono a un amigo cualquiera y decirle “venite porque estoy hecha polvo”, y que el amigo venga, y te abrace y te consuele, nones. Nada de eso. Escribir un artículo para el diario, si es escritor, una cosa cualquiera en un blog o en el papel de La Cocina o en el cuaderno “de llorar”, nones. Hasta para llorar, para decir que uno está que no puede con su alma, hay que tener un orden. Y un respeto. Encerrarse en “el cuartito de llorar”, por ejemplo. Como la espléndida dueña de casa y madre de familia de prosapia criolla en Miss Mary. Ayayayayay.

    https://youtu.be/fHNf4qSkva4

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  118. Comentario
    José Carlos P.T.,

    A veces la vida nos pone en caminos muy dolorosos de los que parece que nunca saldremos. Pero si ves que no se te pasa, ve al médico. Un abrazo.

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  119. ” No somos notarios de una vida sin errores”.

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  120. Comentario
    Gaspard,

    Gracias, me has ahorrado la respuesta y lo has dicho mejor de lo que lo habría dicho yo.

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  121. José Carlos P.T.,

    José Carlos, paso poco por aquí, hoy me acerqué a esta ventana y me impresionó tu comentario…no sé dar consejos ni los he dado en mi vida, quizás en el abrazo de tu niña puedas encontrar esa felicidad que crees que se te resiste, luego busca en los libros la lectura, ese placer reservado a los humanos que no deja de ser una perpetua incitación a la felicidad …decía esto un poeta de mi tierra.A mí al menos, me ayuda a tirar hacia adelante.
    Un abrazo.

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  122. José Carlos P.T.,

    Comentario
    Además de alguien que te abrace y te quiera como sos, que estoy segura que tenés, creo que necesitás ayuda médica.No sé qué te pasó, qué desencadenó tu estado, pero consultalo, José Carlos, no lo dejes estar. Y mejorate. Un abrazo.

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  123. Gaspard,

    La Serapia,

    Comentario
    Esas son las cosas sobre las que debería aplicarse autocensura. Los diarios sí que no deberían de publicarlo. Es dar ideas. Y no nos van a dejar llevar en los aviones ni rouge, que para una señora de mi edad es, cómo se imaginarán, imprescindible.

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  124. mgc,

    Comentario
    Maravilloso viudo. Quizás un día Savater pueda convertir su dolor en algo parecido. Que también me parece literatura.

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  125. La Serapia,

    “The samples that arrived had gone through deactivation treatment and posed no contamination risks,” he said.

    IPK said the samples were treated with glutaraldehyde fixative, a standard virus inactivation protocol. As a result, they were noninfectious and did not need any special approval from the airline to be taken onto the flight”

    Y luego leo una ristra de otros ejemplos de irregularidades “peligrosas” del Pasteur, que no vienen al caso pero las cuelan en la noticia, como si lo del titular de “virus mortal” no fuese suficiente.

    Decididamente, parecen ganas de crear alarma por nada.

    Ya me imagino a todos los que pensarán que dentro del Pasteur hay cosas peligrosísimas y que quiten eso de su ciudad, que les da cosa, y no piensan que si se desata un brote de lo que sea en cualquier parte, es precisamente ese centro el que tiene capacidad de organizar una respuesta sanitaria acorde. En fin. A ver si no traducen la noticia y se queda en Francia.

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  126. Gaspard,

    Acabo de leer que pasó en 2015 y le están dando vueltas ahora. No le daría importancia. Si como dice es un virus desactivado, no tenía peligro. Si se ha inventado esa excusa para que el castigo sea más leve, ya es otro asunto. Como se ha saltado los protocolos le va a tocar apechugar, pero yo no le daría mucha importancia. ¿Cómo ha sido para que todo esto salga a la luz? ¿Fue la policía en la aduana o compañeros del Pasteur? No sé, habría que saber los detalles pero me decanto por creer que es una alarma injustificada. Un virus mortal desactivado ya no es un virus mortal. No tendrán otra cosa que comentar las noticias.

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  127. ” poet (‘poh-it’) n. a writer of poems. poetess (‘poh-i-tis’) n. fem.-
    Many regard the word ‘poetess’ as objectionable, and prefer to use ‘poet’ for women as well as for men ”

    “OAD”
    Oxford Univsity Press (1980)

    ¡Ánimo @José Carlos PT!

    Mientras te contesta Antonio,
    un abrazo

    *

    ._.

    *

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  128. Oye, Serapia, ¿no tienes una amiga japonesa o sourcoreana? Una investigadora surcoreana del Instituto Pasteur se trajo en avión de su país natal tres tubitos de un virus mortal de Oriente Medio metidos en un estuche de maquillaje. Los llevó a la sede del instituto, donde, contra lo que establecen los protocolos, fueron “desactivados” (?) y destruidos

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  129. Hermi, cuando Termidor acabó con los responsables del Terror y reintegró en la Convención a los 71 diputados girondinos perseguidos en 1793 (los suertudos que no fueron guillotinados), uno de ellos, Dussaulx, proclamó: “Abjuramos de los malaventurados recuerdos. Lejos de todos nosotros ese tipo de resentimientos, los hemos dejado en el fondo de nuestros calabozos”.

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  130. Zacarías, en ‘La interpretación de los sueños’, Freud escribe: “Edipo, hijo de Layo, rey de Tebas, y de Yocasta, es abandonado, siendo niño de pecho, porque el oráculo había anunciado a su padre que el hijo que no era todavía se convertiría en su asesino. Es salvado y crece como hijo de rey en una corte extranjera hasta que, ante sus dudas acerca de su origen, pregunta él mismo al oráculo y recibe el consejo de evitar su país natal, porque se convertiría en tal caso en el asesino de su padre y el esposo de su madre. En el camino que lo aleja del que cree que es su país natal, encuentra al rey Layo y lo abate en el transcurso de una discusión. Llega así a Tebas, donde resuelve los enigmas de la Esfinge que le obstruía el camino, y a cambio de ello es elegido rey de Tebas y recibe como regalo la mano de Yocasta. Reina durante largo tiempo en paz y dignidad y engendra, con aquella que desconoce que es su madre, dos hijos y dos hijas, hasta que llega una peste que lleva a los tebanos a interrogar de nuevo al oráculo. Aquí comienza la tragedia de Sófocles. Los mensajeros le hacen saber que la peste terminará cuando el asesino de Layo sea expulsado del país. (…) La acción de la obra no consiste en otra cosa que el desvelamiento, paso a paso y sabiamente diferido -comparable al trabajo del psicoanalista-, a cuyo fin Edipo se revela como el asesino de Layo, pero también hijo de la víctima del asesinado y de Yocasta. Horrorizado por lo que ha hecho sin su conocimiento, Edipo se ciega y abandona su país natal. La sentencia del oráculo se ha cumplido. Edipo Rey es lo que llamamos una tragedia del destino; su efecto trágico consiste en la oposición todopoderosa de los dioses y la vana rebelión de los hombres amenazados por la calamidad; someterse a la voluntad de la divinidad, darse cuenta de su propia impotencia, es lo que el espectador profundamente conmovido ha de aprender del poema trágico. De resultas de ello los poetas modernos han intentado obtener un efecto trágico comparable insertando la misma oposición en la trama de una fábula de su invención. Excepto que los espectadores han contemplado, sin verse afectados, cómo caía sobre hombres inocentes, a pesar de su rebelión, la maledicción o sentencia del oráculo; las tragedias del destino ulteriores han resultado así sin efecto.

    Me hace gracia que se diga “qué maravilla de texto literario”. Claro, cuando no es uno el que se siente así, que se lo den bien escrito.
    Para muchos Savater es un intelectual de primera categoría. No es mi caso; apenas estoy de acuerdo con él en nada, y tengo mis autores preferidos, vivos y muertos, a los primeros voy a escucharlos si puedo y a los segundos a veces los visito en el cementerio (tranquilos, que estoy bien de la cabeza…). En caso contrario, tras leer tantas las entrevistas desoladoras, en las que no referencia a familiares o amigos, de ser devoto de FS (o SF, por “San Fernando” ©™) me pondría en contacto con la editorial del buen señor y rogaría que le entregasen una carta en la que le explicaría sin grandes detalles que, habiendo pasado por una situación similar y disculpándome de antemano por el atrevimiento, le recomiendaría que solicitase ayuda de profesionales. Me extrañaría que no haya recibido misivas del estilo, o que no haya solicitado ayuda de profesionales, pero de ser así sorprende que un hombre que era la bonhomía personificada cuando estaba amenazado de muerte (situación que a muchos desquiciaría, aunque muchos estuvieron peor que él) esté tan mal, tanto como para hacer público en un mass media su situación “infernal”, “atroz”. ¿Cuántas veces se leen testimonios semejantes en un diario de gran tirada? Lo mismo le pasó a Rosa Montero y seguro que otros tantos. ¿Alguien se acuerda de un texto parecido, dos años después de los hechos? No se trata de un dolor llevado así o asá según cómo es cada uno, sino de una enfermedad. Eso lo sabe el que ha sufrido una depresión, igual que sabe que la salud mental es algo importante, no como la literatura. Esto último lo digo presentando mis excusas, estando como estamos en esta casamm.

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  131. Antonio :

    Me paso los días llorando como nunca he llorado en mi vida, con la esperanza de que todo en mi vida vuelva a la normalidad, y el profundo deseo de sertirme querido y abrazado por alguien que me entienda y me acepte como soy.

    Un abrazo grande, Antonio.

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  132. ” … We sit and talk … ”

    “[…] Rosario Sampedro, profesora en la Universidad de Valladolid y experta en sociología rural y de las migraciones, explica que los extranjeros empezaron a llegar al campo español en los años noventa para trabajar de jornaleros en la agricultura intensiva del Mediterráneo, y solo una década después empezaron a moverse hacia el interior. “Se ha producido un cierto rejuvenecimiento de la población en determinadas áreas”, asegura. “Y esta repoblación ha sido gracias a los inmigrantes, aunque en las zonas más remotas es muy difícil y la crisis ha supuesto una inflexión”, lamenta.
    Said y su familia llegaron a los campos de Teruel gracias al programa Nuevos Senderos [‘The New Arrivals’] de la Fundación Cepaim, que propicia el traslado de población inmigrante a municipios rurales despoblados. “Interesa hacer de un pueblo muerto un pueblo vivo”, sentencia Vicente Gonzalvo, representante de la asociación en Aragón. “Es muy importante que los nativos que han nacido en el medio rural tengan en cuenta lo fundamental que es para ellos que vengan nuevos pobladores” […]”

    Laura Delle Femmine
    “Inmigrantes para salvar
    las zonas rurales despobladas”
    -‘Internacional’-
    en El País de este sábado, 18 de marzo

    ” … We sit and talk and the
    silence speaks of the giants
    who have died in the past and have
    returned to those scenes unsatisfied
    and who is not unsatisfied, the
    silent, Singac the rock-shoulder
    emerging from the rocks -and the giants
    live again i your silence and
    unacknowledged desire-

    And the air lying over the water
    lifts the ripples, brother … ”

    William Carlos Williams
    ‘The Delineaments of the Giants (II)’
    “Paterson -Book I” (1946)
    New Directions, 1995

    Artesanía de las ideas,
    inspiración.

    ._.

    *

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  133. Acaso escribir, mostrar sus sentimietos en público, sacar a la luz en forma de palabras su tristeza ya es una terapia para Savater. Quizá se trate del método personal elegido por él para superar la muerte de su esposa.

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  134. En el fondo, muy en el fondo, estamos reproduciendo en esta discusión el famoso mito de Orfeo y Eurídice, lo que demuestra que este es uno de esos temas que han echado raíces muy profundas en nuestro imaginario, como todos los mitos clásicos. Cuando Orfeo perdió a Eurídice y descendió al inframundo para recuperarla, utilizó la música (es decir, el Arte) para convencer a Hades de que la liberase de entre los muertos. Esa es la “función órfica” de la literatura: invocar a los muertos, hacer que revivan, aunque sea virtualmente, gracias a la fuerza de las palabras. Ahora bien, por mucha fuerza que tengan las palabras o la música, Orfeo nunca llega a tocar de nuevo a Eurídice. En cuanto se da la vuelta para echarle la mano físicamente, Eurídice vuelve a morirse. Ya lo dice Michel Deguy en uno de los trenos más desgarradores que he leído: “Je ne crois à aucune survie hors celle qui est la mienne pour aujourd’hui et qui reprend la peine au réveil (“À ce qui n’en finit pas”).

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  135. SrCualquiera,
    .
    Pero me parece que el deseable buen comportamiento hacia los demás, aunque conforta, no soluciona el problema de nuestro aislamiento (no puedo argumentar sino desde el pálpito y la intuición). Es imposible “ponerse en lugar” de Savater y mucho menos –si hubiera algún resquicio– por parte de alguien que no haya vivido una experiencia parecida.

    Es algo semejante a lo que se aconseja a una persona angustiada por la incertidumbre de un diagnóstico: “Tú lo que tienes que hacer es pensar en otra cosa, hombre”.

    :-…

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  136. Sap, es que “hay que sacar petróleo de no sé dónde”, no sé como es la expresión.
    La medicación ayuda a suprimir los efectos en la salud física y a mejorar el estado de ánimo, no cura. Sin esa ayuda inicial, cualquier intento de modificar la conducta, o de reforzar determinado rasgo de la personalidad es difícil, más cuanto peor esté la persona. Cada paciente es un mundo, pero una cosa es la inteligencia cognitiva, y otra distinta la emotiva. Los profesionales de la psicología pueden ayuda a ver lo que uno mismo es incapaz de observar, o a superar las barreras y resistencias que hasta el más leído se impone y de las es más o menos consciente. Con setenta años uno haya está endurecido -por eso quienes esperan que Trump cambie se hacen ilusiones…- y no se pueden esperar milagros. Ahora bien, uno puede decidir que eso no es para él, que está acabado, ponerse a llorar en una entrevista con un periodista desconocido y mandar textos desesperados. Siempre encontrará a gente que lo aplauda. ¡Qué mundo!

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  137. Angela,
    .
    Ahí reside mi curiosidad, ¿qué ayuda puede prestar un psi a Savater para aliviarlo de su depresión utilizando la palabra y alguna pastilla (vaaaale, que no lo deje como un zombi sino solo relajaaado)?, ¿qué argumentos que Savater no rebata ipso-facto? Tal vez su oficio –la filosofía, la dialéctica– pueda representar un problema alcanzado este punto de desesperación, como el potente corazón de un atleta que prolonga el sufrimiento de alguna enfermedad.

    Que recuerde, este asunto del artículo de Savater es de los que más se han espesado de los últimos tiempos, ¿verdad?

    :-)

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  138. En la miniserie The Genius of Beethoven de la BBC que podéis ver en Youtube, muestra que si el hombre ya era testarudo, los zumbidos del inicio de la sordera lo estaban convirtiendo en una persona más arisca y menos sociable.

    Además sufrió un desengaño amoroso que plasmó en la Sonata nº23 “Appassionata”.

    “Ésta es música de rabia violenta, trágica y desesperada. Muestra a Beethoven en las profundidades del sufrimiento humano.”

    El análisis lo dice todo: “Comienza sombría, un breve momento de tensión sin resolver al terminar el movimiento intermedio y el movimiento final anuncia en sí la agonía y tiene una coda desesperada.”

    Menos mal que decidió “abrirse las venas” componiendo.

    Un joven Baremboim al piano con la Appassionata….

    https://www.youtube.com/watch?v=4C3TIr2bBo0

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  139. albertiyele, si el que hubiese escrito “mi vida es un infierno atroz” fuese tu hijo, ¿tú qué harías?, ¿decirle “estás hecho una p.m., pero hay que ver qué bien escribes, sigue así”?, ¿no le recomendarías que acudiese a un profesional? Claro que la salud mental es un asunto muy serio; en Australia hay hasta un viceministro de Mental Health. Si tu hijo te dijera que tiene terribles dolores de cabeza y problemas de visión, ¿no sospecharías un probable tumor cerebral y le pedirías que fuese al neurólogo? Claro que FS no es tu hijo, ni el mío, sino el de un notable notario millonario de San Sebastián ya muerto que llevaba a su retoño al hipódromo de Lasarte, es decir, nadie para cualquiera de nosotros. Y nos importa un bledo que esté bien o esté mal, aunque nadie le desee nada malo, igual que a la mayoría de la gente le es imposible ponerse en su situación o imaginarse lo que ha de ser la pérdida de un cónyuge (que ya digo, o dije, o diego, que no es lo peor que puede ocurrirle a uno): el famoso “puedo imaginarme lo que estás pasando”. Pues por fortuna la mayoría no puede imaginarlo, solo un viudo (o viuda, concesión a las feministas lexicales), y no es como un dolor de muelas ni como la pena por la muerte de una perra (que la sentiré, de verdad, no me mires así, Tassie). Pero el editor del periódico, o el que en el diario reciba y le pida artículos, tendrá mayor relación y confianza, supongo, digo, dije, diego. En cualquier caso, y todo empezó por una escueta reflexión, en ‘Le Monde’ o ‘New York Times’ una columna así es inimaginable; no sé si sería el caso en ‘La Nación’ de Villa Freud.

    Y en cuanto a si es literatura o no, que cada uno elija. Si el tebeo es literatura y un cantautor recibe el Nobel de Literatura, y -otra cita, qué vamos a hacerle; yo prefiero “pensar con otros”, o como reconocía Pierre Nora en sus Memorias, “me llamaban ‘señor nota pie de página’ porque citaba mucho en mis textos”- M. Jourdain faisait de la prose à tout moment sans le savoir, como escribió Molière, la confesión de un dolor también es literatura. Y es que no hay problema en convertir el dolor ajeno en literatura. “Yo doy por acabada mi vida. No creo que vuelva a escribir”, dice en la entrevista de Clarín. Solo falta que se cree una editorial para publicar compendios de notas de suicidio y le den el Nobel al propietario de la editorial.

    ¡Ayyy!, sí, ¡ayyyyyy! (Y lo bien que lo pasamos, ¿qué?)

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  140. ” … Peewee drops his cookies as up drives an XKE with Sandy Bob’s cousin, Sandy Slim, who shows everybody his pictures of Nasser & says “hold it boys, i know all about these things-i used to work in the edsel factory” taking advantage of the confusion, Little Stick steals the white elephant . . . nobody notices-not even Brown Dan, who by this time is busy beating Jake the Flesh to death with a hacksaw-all in all, the situation in viet nam is very disturbing

    who wants to be noticed anyway? only you,
    who believes what suits you, could speak
    so badly of thelonius baker-what’d he
    ever do to you anyway besides get his
    name in the papers? dont you know that
    everybody wants to pick a moron for you-
    dont concern yourself with all this
    pettiness-it will all pass-think big- …

    “[…] When I got back from Girona, I couldn’t stand the inactivity any longer and was overcome by a suicidal urge to press the send key and shoot over to Sophie a beautiful image of the volcanic Island of Pico, which looked vaguely reminiscent of Roberto Rosellini’s movie ‘Stromboli’. Something had to happen, anything, if only a slight breeze, I remember saying to myself. […]”

    Enrique Vila-Matas
    ‘Because She Never Asked
    [Porque ella no lo pidió]’ (2007)
    Translation Valerie Miles
    New Directions, 2016

    … youve seen the sign-all in all, tho,
    youre a pretty good guy-stay clean-
    dont waste your money on haircuts-see you
    at the drugstore

    your highness,
    Gumbo the Hobo … ”

    Bob Dylan
    ‘A Punch of Pacifist’
    “Tarantula” (1966)
    Scribner, 2004

    ” shadow.boxing (‘shad-oh-bok-sing’) n. boxing against an imaginary opponent as a form of training ”

    “OAD”
    Oxford University Press (1980)

    A las víctimas del atentado en Londres

    *

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  141. Imaginad esta pequeña escena de terror doméstico: En una cocina, hay un horno que parece estar encendido. Hay un display que marca la hora en la placa del horno, y también una bombillita encendida dentro de él, inoportuna, reflectante, como una vela mal puesta. Si apagas la luz interior, que es lo normal y lo que otorga tranquilidad al hogar, se apaga también la hora del display. Dejas de estar actualizado.

    Digamos que la situación exige tomar una decisión; tú quieres ver la hora en el display, te gusta ver la hora, lo reconoces, te gusta estar informado, le pides a la noche un reloj de cuco ¿qué puede gastar esa mierda de bombilla? La enciendes.

    El común habitante de la casa se preocupa de pronto por esa bombilla anómala y despotricada y se pregunta si no habrá otra forma menos gastosa de cronometrarse lo que aún le falta de noche, que es mucha.

    Brinca en un pellizco de incomprensión, como el que se encuentra cuestionado de más en un asunto sin fuste. Joder que luego cuando me vaya la apago, que quiero ver la hora hostia. ¿tan difícil de entender?

    El común habitante sospecha de pronto el profundo dilema que lo tiene atrapado, y lo deja estar sin más cuestionamiento, pues es mucha y libidinosa la relación que él establece con los electrodomésticos. Y yo me tengo que tragar todas las noches el walking dead.

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  142. Angela,

    Comentario
    Quizás me puse muy fucoltiana de verdad, Ángela. Creo que dije “locura” en sus términos, en términos de no salud, digamos. Lo que yo no puedo entender es qué tiene que ver si tal persona, Savater o quien sea, está deprimida con que haga o no haga literatura. No tengo nada contra los tratamientos psiquiátricos, por supuesto. Raro sería, viniendo de donde vengo. Y los recomiendo a muchos amigos, y me los he recomendado a mí misma más de una vez, y me he hecho caso. Pero eso, estoy un poco reiterativa, qué tiene que ver con la literatura. Savater no es mi amigo, ni mi familiar; no tengo, en realidad, ni la menor idea sobre si está o no está deprimido. Primero porque en mi vida lo vi (y lo leí muy poco), pero además porque no soy psicóloga ni siquiatra ni médica ni ná. ¿Quién soy yo para aconsejarle nada a Savater, y mucho menos que visite un psiquiatra???? Que aquí diagnosticamos muy ligerito. Hala! Está deprimido! Entonces eso que escribe no es literatura, no se lo deberían haber publicado, el editor lo tendría que haber mandado al psiquiatra. Hasta alguno se animó a adivinar qué le recomendaría “si fuera” psiquiatra. Es que no me lo puedo creer.

    Si la enfermedad mental es como cualquier otra enfermedad, y yo creo que lo es, merece un poco más de seriedad, no? No creo que a ninguno de nosotros se le ocurriera decir “Fulanito debe de tener una meningitis por estreptococo” Aaaaahhhh tiene que ir al médico. Y además si escribe, eso que escribe no es, no puede ser literatura. Ni buena ni mala. Nada. Eso es un delirio de un tipo con meningitis. Y si yo fuera médica le daría… qué sé yo…no tengo ni idea de con qué se cura eso. Pero parece que con qué o cómo se cura la depresión es más fácil, lo sabe cualquiera, cualquiera puede opinar, diagnosticar, recomendar. Es que no me lo puedo creer.

    Si esa columna de Savater en lugar de estar escrita hace unos días, estuviera escrita hace veinte años, ¿qué diríamos? Ya no podríamos mandarlo al psiquiatra, ¿y entonces sí sería literatura? Es que no me lo puedo creer. Estoy reiterativa, sí, ya lo dije.
    :-)

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  143. Respecto al tema de la pudibundez, he recordado un episodio que me ocurrió con un amigo hace poco. Hacía un tiempo le envié un cuento que había escrito yo, después de muchos años de decir ni mú. Se lo envié desde la alegría de haberlo escrito y desde el deseo de que me diera su opinión, pero sobretodo para enviarle un mensaje de cierta recuperación. Vive lejos de aquí, y hace tiempo que yo me fui alejando de él. No tenemos una relación frecuente pero siempre hemos sido muy buenos amigos. Le envié el correo y no recibí respuesta. Pensé quizá que habría cambiado el correo o que no habría tenido tiempo de responder y se le habría olvidado, pero no le di más importancia.

    Hace poco tuvimos un reencuentro y en un momento hizo mención al cuento que le envié, sin haber yo preguntado por él; se metió así mismo en un balbuceo que nadie le había ocasionado. Que sí, que le llegó el correo pero no se qué pasó; no dando tampoco ningún parecer de por qué le había enviado el cuento yo o de aquello que había escrito. Vista la incomodidad, cambié de tercio, pero me quedó la sensación de que o no le gustó el texto, o no le gustó que se lo enviara, o no entendió ni el texto ni las razones por las que se lo envié. Debió pensar que era una galerada o algo en cualquier caso que resultaba vergonzoso de exponer.

    Y yo creo que esto también va mucho con la sensibilidad estética, ésta es preminente muchas veces a la hora de hacer nuestros juicios humanos, sobretodo tratándose de escritura.

    A mí el artículo de Savater sí me pareció literario, independientemente del dolor allí expuesto y también precisamente por él. Se sentía mal, buscó una historia y a través de ella contó un sentimiento. El artículo no es una simple exposición emotiva, habla también de otras cosas, tiene forma literaria. De mayor o menor categoría en función de quién escuche la consternación. Pero literario es, Savater casi siempre es literario. Pa qué si no lo íbamos a leer.

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  144. “había sido abandonado por su gran amor”

    ¡¡¡¡¡¿Cómo te puede dejar tu gran amor?!!!!!

    ¿Qué pasó después?

    Leí hace muchísimo, pero muchísimo, igual tenía trece años, unas memorias de Terenci Moix, era un libro con una portada en blanco y negro. Hablaba de que perdió la virginidad un día de Todos los Santos. Sólo me acuerdo de eso :S

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  145. Sap, a la ley del solipsismo sólo puede salvarla la realidad de las neuronas espejo. Eso de que tus zonas cerebrales actúen muchas veces en función de la realidad observada, podría ser una solución al enigma de la soledad. No estamos solos si puedo sentir algo de tu dolor, o tu alegría, o tu tristeza, si puedo atender a algo de lo que te ocurre y sentirlo dentro de mí. Somos sociales por naturaleza, todos moldeados en una misma materia de lenguajes y sentimientos, estamos biológicamente programados para convivir.

    Estaría bien que siendo tan estudiada esta tendencia generosa, se comportaran las personas de una manera racional y pensante, siendo compasivos con los otros, un tipo campechano del pueblo, sencillo, que no degüelle cabezas, una viejita capaz de no levantar suspicacias con el rellanillo. Alguien que no muestre de forma tan abierta su enemistad con el mundo. Yo veo mucho eso a mi alrededor, esa enemistad. Y no lo entiendo, nos buscamos excusas para estar enfadados. Unos que si se van de las parejas, que ya no se soportan, y lo que les pasa es que no saben ni quiénes son; otro que todos le parecen tontos menos él. Otra que se monta un pelapollos a la menor ocasión, y parece tener siempre alguien metido entre ceja y ceja. ¿Pero por qué esta manía de ir a degüello? ¿no podemos ser compasivos? ¿comprensivos? ¿permisivos? ¿no podemos vivir en paz con nuestros vecinos y con nuestros sentimientos? Pues puede suceder así en algunas poblaciones minoritarias, y de hecho doy fe de que hay personas en este cenáculo que son capaces de sintonizar y sentir empatía por los demás de una forma gratuita y generosa. Pero en general no somos así, o somos también de muchas otras maneras, porque es que a mí también me pasa; nos maltratamos a través de los demás, convertimos el espejo social en diana de nuestro propio autodesprecio, cuando no es la realidad la que en efecto resulta despreciable; y si ya llevan gafas de sol los que nos miran de frente, no digamos los que nos miran por el retrovisor, que muchos los hay.

    Somos sociales pero belicosos, y a mí esta tendencia a la gente de pelearse con los demás sin más justificación, me parece muy poco loable, y sobretodo cansina. Me siento un hippie a mi alrededor.

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  146. Comentario
    Teresa G.,

    El duelo y la pena por la pérdida de un ser querido no son la misma cosa.

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  147. Comentario
    albertiyele,

    Y además, no sé por qué dices que de la enfermedad y la muerte no se puede hablar. Es de lo que llevamos ya dos o tres días hablando. Enfermedad y muerte están dentro de cada uno de nosotros, igual que también están vida y salud. No somos todos jóvenes.
    Precisamente Gaspard ha hablado aquí en muchas ocasiones de enfermedad, de muerte, de pérdida, de vejez y de yo qué sé cuántas cosas más.
    Y en ningún momento, que yo sepa, ha dicho nadie que no se deba hablar o expresar el duelo o la pena.

    ¿De dónde, pues, sacaste todo esto?

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  148. Comentario
    albertiyele,

    Mucha confusión aprecio en su comentario, señora.

    Depresión no es igual a locura. En realidad, me parece que locura es un concepto anticuado, de cuando no se sabía tanto como se sabe ahora de las enfermedades mentales.

    El duelo está bien estudiado y, por supuesto, no es matemático. Claro está que puede variar de unas personas a otras, pero lo que tú dices es una temeridad. Si tú tienes un familiar o un amigo cuyo duelo no experimenta mejoría al cabo de dos años y te quedas tan tranquila pensando que nadie puede determinar cuánto tiene que durar y todo lo demás que dices, estás cometiendo un gran error. Esa persona necesita ayuda y con tu actitud no se la estás dando.

    La ayuda profesional, sea de un psiquiatra o de un psicólogo o de un consejero, no tiene por qué significar pastillas. Y en el caso de que se necesite una medicación, esta no tiene por qué convertirlo a uno en un zombie o ni siquiera en un adicto.

    Ese rechazo, bastante generalizado, a la ayuda psicológica o psiquiátrica me parece peligroso y lo veo como una especie de superstición.

    Si una persona cercana a ti adelgazara de una forma alarmante, ¿no le sugerirías una visita al médico? ¿Te parecería mal que le recetaran un tratamiento? ¿Pensarías que quién es nadie para determinar cuál es el peso normal de una persona?

    ¿Será mejor sufrir como un burro hasta que uno ya no pueda más y quizá se quite la vida?

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  149. ” … Life is sweet …

    Imágenes perdidas, rascacielos,
    imágenes del aire de Nueva York,
    el celuloide de la nubes grises,
    caracoleo de los guantes grises,
    la tangente del viento desnudado
    el tiempo del ‘lapstick’ de neón,
    la ‘gillette’ que corta el cielo de Paul Bow-
    [les
    el tiempo de los ‘Macbeth’ de vudú,
    ‘Voodoo women’, ‘White zombie’, ¿quién
    [recuerda
    estas ‘neiges d’antan’, la bella Flora?
    Mundo de bambalinas arrancadas
    en paisaje de luz y transparencias,
    ‘skyline’ del árbol de cristal y de acero
    raspado por las flores de la noche,
    ojos rasgados, labios rasgados, la pantalla
    rasgada al bies entre los bastidores,
    el ojo de la noche de los tigres
    en la jungla de nubes del teatro
    (‘Degne de un chiaro sol, degne d’un pieno
    Teatro opre sarian sì memorande’).
    Las vidrieras del sol de Kublai Khan
    aún no ven la luz de los espejos:
    la multiplicación de las imágenes,
    el puñetazo al aire amordazado,
    el aire amortajado, las escamas
    del nitrato encendido, celulosa.
    En la selva cubana van los ñáñigos
    por la alambrada vegetal del verde,
    flor de tijeras de Wilfredo Lam.
    (Yo, que tenía treinta y siete años
    el año de su muerte, oí caer a Lam
    desde Albissola Mare hasta La Habana,
    aquella voz que hablaba en italiano
    en el noviembre del setenta y seis
    y me decía “grazia”, aquella voz…)
    ‘Too much Johnson’, exclama el ‘wonder
    [boy’,
    leyendo cartas de algún ‘paramour’,
    ante el telón de boca de John Houseman,
    en teatros soñados, menos Varga
    que Steinberg, menos Steinberg que Stern-
    [berg.
    Nosotros, los que vamos acuciados de angus-
    [tia,
    (“Pobre animal herido y ahorquillado”, dijo
    [Shakepeare),
    nosotros, los que a tientas veremos el ‘slap-
    [stick’,
    en las noches sin nubes de New York,
    en la noche sin fin del 38,
    en la noche del cielo desgajado de luna,
    en el traje de luces de la noche de estoques,
    estas calles que ahora ya no parecen fotos,
    estos años que fueron como fotografías,
    con la novia de Salinger y Chaplin,
    Oona en el pescante de la luz,
    posteridades del “Enola gay”,
    posteridades del bosque de hongos
    que mata ‘japs’, pero nos mata a todos
    en el agosto del 45,
    en las crucifixiones del carbón,
    buffalo bill ha muerto, dijo e. e. cummings
    en la devastación del cielo asiático:
    la pulsión homicida de Hiroshima,
    la pulsión homicida de los Gal,
    (Hotel Ercilla, orín en ‘La Araucana’,
    oráculos de Carlos Andrés Pérez,
    como la Garland: ‘For me and my gal’).
    Hemos visto matar como en la jungla
    en un cielo antillano de tinte y purpurina
    en las pagodas blancas de King Kong
    (el hombre mosca era Harold Lloyd),
    como Ann Dvorak cae en ‘A life on her own’,
    del sangriento ‘bouquet’ de Nueva York.
    Llegaban todos a ‘City for conquest’
    como los buhoneros del jazmín:
    rascacielos abajo se estrellaban
    como bolsistas la noche del ‘crack’.
    Hoy todo el mundo es ‘crack’: galerías de mo-
    [ho,
    la ceremonia de los ojos reventados,
    el clavel reventón de la mirada,
    la galerías de John Foster Dulles.
    Anonadado, el aire se despide
    de las congelaciones de la espuela:
    los caballistas de la soledad
    viven la muerte de García Lorca.
    Vivimos una noche de cariátides,
    solemne, pero bufa y sanguinaria:
    ‘ridi, pagliaccio, e la giubba infarina’.
    Tantos años atrás leí: ‘Autumno la giacca’,
    donde para el ‘thaghetto’ en la Accademia).
    El palpitar de dolor del salterio,
    como el latir del corazón de Poe,
    bombea con los ángeles la sangre
    en el horror del universo ‘pulp’.
    Pues todos somos siempre bombeados:
    parodiando procesos de Moscú
    del 37, Joe McCarthy punza
    y My Lai nos repite Casas Viejas,
    mimetiza Guantánamo el gulag:
    la rueda de los vivos y los muertos,
    los ‘pneumatiques’ de la redención:
    cae la muerte así, en paracaídas,
    en los viñedos de la noche rosa,
    donde tantas siluetas enlazadas
    de amantes desdibujan la tiniebla.
    En la tiniebla así desdibujada
    el gorigori de los asesinos,
    mercado negro de ojos del marchante,
    los bandidos de la modernidad
    (“una tumba de oro en Madrid”).
    Es excesivamente populoso
    el espacio que habita este poema:
    como las hojas del verso de Homero,
    van los mortales en la eternidad.
    Tanto vivir de cara a lo vivido,
    tanto vivir en luz de cuerpo astral,
    tantas rebecas del espiritismo,
    la chuchería del pasado en pie,
    tanto vivir por querer vivir más,
    tanto vivir los ojos del poema,
    la mirada aterrada al porvenir,
    la mirada magnética que bebe el cuer-
    [po amado
    y que del cuerpo amado vivirá,
    cuando pase este tiempo de la siega
    [nocturna,
    cuando los arrayanes enmudezcan,
    cuando la luz aviste la palabra del mar.

    Pere Gimferrer
    ‘Too Much Johnson
    (‘A Juan Marsé’)’ (14-16/IX/2013)
    “No en mis días”
    Vandalia | Fundación J.M. Lara, 2016

    … they say: the language! … ”

    +1
    Total: trescientos sesenta y seis.
    Poesía

    ._.

    *

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  150. albertiyele, la locura será indefinible, o definible con intereses, pero la depresión lleva ya un siglo definida en los manuales de diagnóstico de los psiquiatras -que Dios los proteja, un oficio muy duro-, clasificadas sus distintas graduaciones, igual que el duelo.
    No es por citar -la sensación que describes sobre las citaciones célebres la consignó Bourdieu (¿si lo citamos estamos cayendo en lo que él apunta?) como la propensión de los autodidactas, quienes se dejan llevar por el entusiasmo resultante de la inversión emotiva necesaria para el aculturamiento, desconociendo el necesario sentido de aplicación productiva, la competencia consistente en dar por entendido lo que se ha de saber y hacer ignorar lo que no se sabe; no sé, Bourdieu era siempre muy categórico, de ésos que dicen qué es literatura y qué no, menudo tipo… :-)-, no es por citar, digo, pero Piglia en ‘La ciudad ausente’ nos presenta a Macedonio, viuda de Elena, con su máquina para contar todos los horrores:

    “Elena vislumbró la inminencia de su muerte. Aunque nadie podía descubrir síntoma alguno de enfermedad, aunque era en realidad Macedonio Fernández el que vivía perpetuamente enfermo (…), era ella la que estaba invadida por la muerte. Por eso la enfermedad y el fin de Elena y los intentos de Macedonio de curarla con su saber médico fueron una tragedia tristísima. Macedonio pensó que la muerte de Elena era un experimento en el que estaba incluida su vida futura. Un científico no participa personalmente en sus experimentos, eso es lo que lo diferencia de un místico. Pero Macedonio participó hasta el último momento en la enfermedad de Elena y trató de curarla. (…) Cuando al fin tuvo la certeza de que había sido derrotado, de que la vida era un desgaste atroz destinado a matar una por una a todas las personas y de que él era incapaz de detener la enfermedad e incluso que era inútil que intentara enfermar en su lugar, accedió a que la internaran en una clínica. Él rondaba (…) sin animarse a entrar y verla morir. Desde ese momento odió a los médicos y despreció a la medicina (…) La mujer estaba sola en una sala y Macedonio se asomaba a la ventana y la saludaba desde el otro lado y ella le sonreía ya sin fuerzas. Y así murió Elena, que era frágil y delicada como la dicha. El fin fue tan atroz y tan interminable que Macedonio recordaba los sillones de cretona de la sala de espera y la imposibilidad física de acercarse a la cama donde yacía el cuerpo dolorido de Elena, con una sensación nítida de estar en un sueño y no poder despertar. (…) El que ha perdido a la mujer amada queda como el hombre al que le estalla una bomba en el cuerpo y no muere, y por eso Macedonio se sentía hecho de metal más que de vida (…) metálico, maltrecho, sostenido con operaciones y prótesis, el mismo dolor, el mismo cuerpo rehecho artificialmente, porque Elena de golpe estaba ausente. Congelado, de aluminio, caminaba con los brazos y las piernas separados del cuerpo, como un muñeco de metal, no podía sonreír ni alzar la voz. ‘Nada dejó que no doliera’. (…) No podía soportar que ella, muerta, pudiera recordarlo y estuviera triste al verlo solo. Pensaba en la memoria que persiste cuando el cuerpo se ha ido y en los nudos blancos que siguen vivos mientras la carne se disgrega. Graba en los huesos del cráneo, las formas invisibles del lenguaje del amor siguen vivas y quizás es posible reconstruirlas y volver viva la memoria, como quien puentea en la guitarra una música escrita en el aire. Esa tarde concibió la idea de entrar en el recuerdo y de quedarse ahí, en el recuerdo de ella. Porque la máquina es el ‘recuerdo’ de Elena, es el relato que vuelve eterno como el río. Ella fue su ‘Beatrice’,, fue su universo, fue los círculos del infierno y las epifanías del paraíso. Existe una versión herética de la ‘Divina Comedia’, en la que Virgilio le construye a Dante una réplica viva de Beatriz. Una mujer artificial a la que encuentra al final del poema. Dante cree en la invención y destruye los cantos que ha escrito. Busca el amparo de Virgilio, pero Virgilio ya no está junto a él. La obra es entonces el autómata que le permite recuperar a la mujer eterna. En un sentido, yo he sido su Virgilio. Meses y meses encerrado en el taller, reconstruyendo la voz de la memoria, los relatos del pasado, buscando restituir la forma frágil de un lenguaje perdido. Ahora dicen que la han desactivado, pero yo sé que es imposible. Elle es eterna y será eterna y vive en el presente. Para desactivarla tendrían que destruir el mundo, anular esta conversación y la conversación que sostienen quienes quieren destruirla. Ella es como ese río que fluye, manso, en el atardecer. Aunque uno no esté en él, el río igual sigue su andar quieto. (…) Sólo ella sigue ahí, igual a sí misma, quieta en el presente, perdida en la memoria. Si hay un crimen, ése es el crimen. (…) -Ese hombre, lo ve, fue un poeta, un filósofo y un inventor.”
    Esto es literatura. Qué bien escriben ustedes por allá abajo.

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  151. Ayer por la tarde, 21 de marzo, fui a la presentación del libro de David Rieff, Elogio del Olvido. Sala Berstelmann. Es un hombre alto y delgado, vestido de traje oscuro y unas espectaculares botas vaqueras cuyas filigranas se ven cuando cruza la pierna y se le sube el pantalón. Gafas redondas de pasta encima de una típica nariz judía. Las manos, huesudas, parecen sufrir de alguna clase de artritis. Cuando me firmó los dos ejemplares que llevé, éste y el que dedicó a su madre, Susang Sontag, agarró el bolígrafo como si no pudiera utilizar bien sus dedos. Habla bien el castellano aunque a veces se atranca y hace un gesto constreñido, como si de súbito sufriera un gran dolor gástrico, llevándose su escurrida mano a la cabeza o al estómago.
    Empezó, la presentación, un poco más tarde de lo previsto: 19:30 horas. El título, está claro, es una provocación y hasta el mismo autor, al final, lo reconoció. Es, como se dice en la contraportada, un alegato contra nuestra pasión por el pasado. Su idea se sustenta en que, debido a su experiencia de años como corresponsal de guerra, pudo comprobar que a veces es contraproducente revisitar el pasado porque remueve rescoldos que pueden volver a acabar en fuego.
    Abrió el diálogo Juan Cruz, perfecto maestro de ceremonias; un “Zalamero”, como le llamó José Álvarez Junco, el historiador, que se sentaba a su izquierda. También estaban Mercedes Gallizo, y José María Ridao.
    En la sala, con capacidad si se quiere para 260 personas, había unas quince. De ellas unas cuantas mujeres, familiares de ellos, unas cuantas parejas jóvenes, dos o tres hombres sueltos y una fotógrafa. Nada más. Desangelado. Yo me enteré porque tuvieron colgado el anuncio en el Boomerang unos días.
    Interesantes reflexiones en cuanto a la memoria. Me pareció claro y conciso Álvarez Junco al decir por ejemplo que no existe la “Memoria histórica”. “La memoria solo es para quien ha vivido un hecho. No podemos tener memoria de la Guerra Civil ni de la de Napoleón porque no las vivimos”. Lo acepto.
    Me gustó especialmente Ridao porque fue el último en intervenir y ya se habían utilizado figuras e ideas. No tenía apuntes pero expuso sus argumentos tranquilo, de manera ordenada, simpática, didáctica. Separó la memoria como concepto en sus diversos planos: libertad individual para revisitar lo que se quiera; institucional, que, según él, es la que quieren forzar diferentes grupos con diferentes intereses. Ridao, un descubrimiento.
    Gallizo defendía que un exceso de memoria es perjudicial porque hace que no avancemos. No se lo compro.
    Con la frase de Santayana: “Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo” no estaban muy convencidos. El pasado, según Rieff, es utilizado muchas veces como venganza, como arma de guerra. Álvarez Junco dijo que a veces en la historia no es posible pedir, a la vez, Justicia, Paz y Verdad. Hay que elegir. Nosotros, después de una dictadura elegimos la paz y él se felicitaba por ello. Yo también, y echó pestecillas sobre los que dicen ahora, desde sus cómodas butacas, que aquello fue una cómoda componenda.
    Ridao reconoció que a veces en la vida manda más la fuerza que la cultura o la razón: “Vale más un pelotón de soldados que cien argumentos verdaderos”.
    Al final Rieff quiso delimitar quién es responsable de la Historia. Son las personas, no los pueblos. “Si extendemos la figura de la víctima, extenderemos también la del verdugo y al final se diluirán las responsabilidades”. El Verdugo, dice casi como colofón, se convierte a los ojos de los demás en él y su entorno. Y eso es como la Inquisición, o como los decretos nazis cuando arrasaban un pueblo si comprobaban que de allí era un saboteador.
    Yo, en todo el coloquio, tenía una idea revoloteando en la cabeza: No, nunca es demasiado demasiada memoria. Estoy acabando las casi dos mil páginas de los Diarios de Klemperer. Anota cada detalle, el bocadillo que le dieron en tal taberna cuando reventaba de hambre, el desprecio de un jefe de estación, la acogida desinteresada de un matrimonio alemán que le cedió incluso su cama cuando volvían a su hogar después de días y días de caminatas en junio del 45. Eso tiene que saberse. El Holocausto nunca puede ser olvidado, aunque diga Rieff que a los jóvenes de ahora casi no les importa y que se perderá ese recuerdo.
    Concluido el evento y a pesar de que tenía un poco de corte, conseguí esperar a que terminara de hablar con Álvarez Junco y me acerqué a por la firma. Le dije que su libro sobre la enfermedad de su madre me había gustado mucho. Me repitió gracias dos veces sin más. El bolígrafo atravesaba sus dedos como si fuera sujetado por una mano artificial. La firma le costó. Estoy seguro, segurísimo, que no escribe a mano. No puede.

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  152. Comentario
    Sap,

    Jajaja… muy bueno SAP… Si en una próxima (espero) quedada que hagáis pública me puedo unir a vosotros, te puedo asegurar que te invitaré a tapas y cervezas y vinos por lo que me haces reír.

    Es cierto que hay poca información del mundo de los grafitis. El documental del que hablamos sigo insistiendo que merece mucho la pena, sobre todo para ver el efecto de Banksy sobre la ciudad: gente que pretende cobrar por sacar fotos, el que coloca un localizador en la camioneta contra el maltrato animal, el turbio galerista que pretende rentabilizar las obras de Banksy, e incluso se atreve a decir que ojalá algún día colaboren, el viejecito al que nadie le compra la obra de Banksy (me puedo imaginar la sorpresa de quien se gastó 60$ y ahora tiene una obra valorada en unos 250k$). Hay hallazgos artísticos que considero brillantes, en especial la reproducción de un ataque americano en Siria dentro de un solar vacío en mitad de la ciudad, o el confesionario de cemento. Otros me parecen menos interesantes. En cualquier caso es interesante ver que este hombre o marca consigue con una cierta facilidad mantener su anonimato, así que imagino que no debemos imaginarlo con un spray en la mano sino más bien como el vértice de una estructura (donde habrá abogados, seguridad, contactos) destinados a mantener la confidencialidad, que es una parte de su propio valor artístico

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  153. Como ya dije en la “sala” anterior el artículo de Savater me parece magnífico, me parece literatura y si lo hubiese escrito, por ejemplo, Arturo Pérez-Reverte seguiría pensando lo mismo.

    :-)

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  154. Dani,
    .
    ¡La modernez de estas músicas me sobrepasa, Dani! Por cierto, el trabajo de “fin de carrera” (de “grado” lo llaman ahora) que está haciendo mi hijo versa sobre grafitis y grafiteros. Está muy sorprendido de la poca bibliografía y los pocos estudios que al respecto se han publicado en España, y que de entre tan escaso material se trate el tema con condescendencia cuando no con total ignorancia.

    (Tu haiku, tan cercano a la greguería por ser más metafórico que descriptivo, debería llamarse “gregueriku”).

    :-)

    Hermi,
    .
    Apúntame y ya somos dos. Pero es que aparte, el artículo de Savater me hubiera emocionado igual y lo hubiera justificado igual, escrito por cualquier mortal en cualquier medio.

    :-…

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  155. albertiyele,

    Comentario
    Yo también creo que el duelo, la pena por la pérdida de un ser querido no tiene plazos ni fecha de caducidad . Mucha gente sí marca un tiempo para el dolor ajeno pero , además de las obras que citasteis, la literatura está plagada de textos donde el dolor y la pena por la ausencia son protagonistas. El “Canto a Teresa” de Espronceda es uno de ellos y es también conmovedor. En realidad, el escrito de FS es un canto a la felicidad, a la alegría perdida, a los momentos que animan la vida cotidiana, y eso cada cual lo vive a su manera y si puede, quiere y sabe, lo `plasma en un poema o en una columna. Dicen los entendidos que la felicidad no tiene historia y que es el dolor el que mueve a escribir y a crear. “La gente feliz no tiene historia. En el desconcierto, la tristeza, cuando uno se siente quebrantado o desposeído de sí mismo, experimenta la necesidad de narrarse”. Simone de BEAUVOIR.

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  156. Savater no es un columnista cualquiera. Hay escritores y periodistas que hablan de fútbol, de política, de economía…, de actualidad. Savater puede hablar de lo que quiera porque siempre tendrá lectores -al menos un lector-, y si quiere mostrar su dolor está en su derecho. Yo aún lo admiro más. ¿Interesa a sus lectores? A éste sí. Mucho. ¿Es literatura? Para mí sí. ¿Hay verdad en esa clase de literatura? Toda la verdad.

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  157. Vaya por delante que no quiero contradecir a Gaspard, peeeeeerooooo (así empiezan a despellejar a la nuera los de la chirigota de la suegra gaditana, que me hicieron llorar de risa), y vaya por delante que no me quiero poner muy fucoltiana (que eso de las citas célebres me huele siempre como a conocimiento apolillado, como esos manteles que se guardaban en un cajón envueltos en papel azul y se sacaban “para las ocasiones”), peeeeeeeeroooooooo… ¿Qué es concretamente la “depresión”? Y qué es el duelo? Y cuánto dura, cuánto “tiene” que durar el duelo? Y eso quién lo determina, quién dice que el duelo tiene que durar de acá hasta acá, y desde acá ya es patológico, enfermo, loco. Y quién determina dónde y cómo se puede expresar el dolor frente a la muerte. Y si esa expresión es o no literatura. Cada época determina su locura, sus inefables y sus “fables” (fábulas), lo que puede y lo que no puede decirse, contarse, mostrarse; lo censurado, lo prohibido, lo que se tiene que quedar en los márgenes. Y también qué hay que hacer con la locura, y con los locos, los que dicen lo que no hay que decir, lo que no se puede decir. Desde tirarlos por un barranco hasta encerrarlos con otros locos, bien vigilados, que no se escape ninguno.

    Así que resulta que ahora, en estos tiempos, el duelo no puede expresarse, y si se expresa no puede ser literatura sino grito de un deprimido. La enfermedad y la muerte son cada vez menos “decibles”, menos “fables”. De eso no se habla. Somos todos jóvenes, bellos, no nos enfermamos, no nos morimos, no nos duele nada, no nos arrugamos, somos todos prósperos y perfectamente felices. Y si no, a callar. Que de eso no se habla. Si pasaron dos años desde que se murió la persona que más amabas en el mundo y eso te sigue doliendo de una manera insoportable, es que estás loco. Tenés que ir a un psiquiatra y que te recete unas pastillas que te sacarán el dolor como si te sacaran una muela. Porque todo, todo todo todo tiene una pastilla que lo cura. Y si no te curás, es porque no querés. Así que por lo menos no lo cuentes. Y si lo contás, que sea en un consultorio psiquiátrico, no en un diario.

    Ay ay ay.

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  158. Maties, hablando de penas y melodías: probablemente recuerdes cómo hablamos en su día de la canción que se eligió en la ceremonia de homenaje a las víctimas del Bataclan, ‘Quand on n’a que l’amour’ del Gran Jacques, curiosa elección, por tema y autor, para escuchar antes de un discurso-promesa de venganza. Poco después escuché en un diálogo entre psicoanalistas a uno de ellos, el francés Michel Schneider (el otro era el argentino Miguel Benasayag), criticar la elección, por sensiblería y ñoñismo; él hubiese preferido los tonos marciales de la Marsellesa. Pero, pensé yo, a los familiares de los muertos les gustó, que es lo que importa.
    Y en alguno de ustedes dirá, insistentemente: “Y a la esposa de Savater también le gustaría la columna, que es lo importante” (yo creo que no, que a ningún muerto, salvo a los más capullos, les placería el sufrimiento en vida de sus cónyuges quedados en vida). ¡Miren que son ustedes pesados!, ¡la cuestión-muro queda incólume, eso no es literatura! ¿Quién lo dice? Uno mismo. Punto final de la controverse.

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  159. Eran unos años donde aparecía Terenci Moix por todos lados, en todas las televisiones, invitado a tertulias y programas diversos. El tren paro, abrió las puertas, los viajeros marcharon hacia la salida con sus equipajes, Terenci Moix vino hacia mí, me preguntó para llegar a un sitio que le esperaban; atentamente lo informé. Era tan conocido que se mostró muy familiar, muy agradecido; lentamente desapareció por detrás de toda la gente. Esos mismos días, a última hora de la tarde, subía al tren José Sacristán, iba siempre solo y acompañado de un libro abierto que leía sin descanso.
    Hace unos días, un cantautor de Úbeda que le canta a la vida, salió unos segundos al pasillo solitario del hospital -en pijama de residente- a tomar el aire; enfrente estaba yo.
    A veces, el arte se nos acerca sin nosotros buscarlo, se mezcla con la vida de cada día.

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  160. Por cierto, Mona Ozouf cuenta que un historiador de las ideas británico interpretó esa particular madalena proustiana de Flaubert como un canto a la sexualidad desabrida de los franceses, que tienen -yo no me incluyo, por favor, que soy un abuelo decente- fama de ser unos ligeros de cascos y demás equipaje en esas cosas de la pequeña muerte, igual que ocurre con los fantasmas de hipersexualidad que para nous, les occidentaux rodean a los negros, ya sean los africanos para los europeos o los African Americans para los blancos usamericanos.
    Yo no creo que haya que estar contra la interpretación, como exigía Susan Sontag, pero interpretar tanto, tanto, tanto… Lo mismo que interpretar un grito de dolor como si fuera literatura. Pero si no lo quieren ver ustedes, no lo hagan, allá ustedes, hombre(s y mujeres).

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  161. MJGE, que síiiiiiiiiiiiiiiii. Que el sense and sensibility es componente imprescindible, ¡¡¡pero no SU-FI-CIEN-TE!!! Por ejemplo, Frédéric Moreau le pregunta al amigo en las últimas páginas de ‘La educación sentimental’, tras tantos años de sinsabores y penas ya pasados, si se acuerda de cuando fueron a casa de la prostituta. Pero lo escribe como se hace en literatura, no escribe: “Qué pena más grande, qué horror, cómo han pasado los años”. Incluso el ‘The horror! The horror!’ de ‘El corazón de las tinieblas’ viene acompañado de todo el artefacto literario. Escribir (había escrito “esciribir”, de tantos nervios que me están causando ustedes, recalcitrantes): “¡Qué horror, qué cosa más terrible!” no es literatura. Y no creo que FS quisiese hacer literatura; es un pobre hombre hecho polvo, destrozado, que manda un lamento por columna. ¿Qué parte de eso no quieren ver sus mercedes? Estamos en un diálogo besuguero, de peras llevas, manzas traigo, camino de superar a esta señora: https://www.youtube.com/watch?v=DFwU4HtQZ5Y

    (Entiéndanse las mayúsculas por la contagión trumpiana que me ha entrado hoy, pero ya está bien, for God’s sake y el sake de las apple y las pears y el café!!! Me voy a tomar un relaxing café con leche, porque no se puede jugar así con las personas mayores.)

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  162. SrCualquiera,
    .
    Cada año que pasa me acerca más al solipsismo empático que formuló Thomas Nagel: “Es imposible entender precisa y adecuadamente la experiencia de seres sintientes que no seamos nosotros mismos, por lo que siempre estaremos realmente aislados de los demás, por mucho contacto social que tengamos…”

    :-/

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  163. MJGE,

    A mí, hablando de arte, no me parece otra cuestión, sino LA cuestión.

    Y es que no estoy de acuerdo, como dice aquí AMM, con que la calidad “depende sobre todo de si hay o no impostura”. Creo que depende mucho más de otras cosas

    Y en cuanto a su afirmación de que “una parte de la poesía de Lorca está en la temeridad de su descaro para mostrar la pena y mostrar la alegría”, yo diría que sí, claro, pero una parte bastante pequeña. Por ejemplo, como una especia en un plato, pero para nada el ingrediente principal.

    Si no, sería facilísimo hacer un gran poema o una hermosa canción o un texto magnífico.

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  164. El arte es expresión de sentimientos, alegría y tristeza, como dice nuestro ammfitrión en la entrada, tan importante es la siguiriya (pena) como la bulería (alegría). Me ha recordado una anécdota que un amigo me contó de no recuerdo qué cantaor flamenco que dijo “sentí tanta pena por la muerte de mi hijo que me pasé un año cantando por soleá” (que ahora que lo pienso no sé si soleá vendrá de soledad).

    Claro que, para construir una obra de arte, tiene que haber una transformación, una manipulación, una elaboración, el arte no es el sentimiento sino la expresión del sentimiento de una forma hermosa, bella. La pena de ese cantaor no la expresa con el llanto o la desesperación, eso lo hará en su intimidad y en ese momento no está produciendo arte, pero cuando se para y trata de darle salida, de expresar su sentimiento a los demás y lo hace buscando palabras que encajen en la estricta métrica de la soleá, entonces sí está creando una obra de arte. Esto es lo que entiendo yo en el poema de Pessoa cuando dice que el poeta es un fingidor, porque siente en la intimidad y siente para los demás.

    El lenguaje tampoco es el sentimiento sino una representación de éste y, por eso, poner el sentimiento en palabras ya es literatura, aunque luego, como también dice nuestro ammfitrión, falta observar la calidad, pero eso ya es otra cuestión.

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  165. Gaspard,

    Está claro que no lo quieres ver:

    Si quitamos la confesión del dolor, el instinto de encontrar alguien que escuche nuestra pena, el consuelo de saberse comprendido por el que sufre o sufrió, el otro instinto no menos poderoso de dar forma en palabras a nuestro sufrimiento y a nuestra alegría, ¿qué queda de la literatura?

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  166. albertiyele, para mí, la columna savateriana no es literatura, sino la queja de un hombre enfermo. No se trata de que no sea práctica, o de que sea triste, o de que induzca al suicidio o al orgasmo. Es el llanto de un pobre hombre. ¿Tiene la culpa de haber escrito eso? No. ¿Cuál es el problema? Que se publique en la contraportada de un diario de referencia. ¿De quién es el problema? Porque siempre hay un culpable, y siempre es otro, como diría Trump. Del que lo publica. Y como veo que no vamos a ponernos de acuerdo, y me estás sacando de quicio llevándome la contraria, voy a zanjar el asunto como lo haría el presidente de Usamérica: con un tuit insultante.

    Gaspard de la Nuit @ gaspnuit75 1 h # Following >

    FAKE NEWS – TOTAL NONSENSE ! Failing, over-rated @albertiyele is a bad (or sick) mujer !!! Wrong ! I’m gonna bomb Majorca !!! Don’t YOU dare to contradict MEEE !!!!!!!
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    RETWEETS LIKES [ ] ** # [ ] >><<< [ ]
    9,568 19,583
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    10:59 AM – 22 Mar 2017
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  167. La traducción completa:

    Por Fernando Pessoa
    Versión de Santiago Kovadloff

    El poeta es un fingidor.
    Finge tan completamente
    Que hasta finge que es dolor
    El dolor que de veras siente.

    Y quienes leen lo que escribe,
    Sienten, en el dolor leído,
    No los dos que el poeta vive
    Sino aquél que no han tenido.

    Y así va por su camino,
    Distrayendo a la razón,
    Ese tren sin real destino
    Que se llama corazón.

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  168. Zacarías,

    Esa traducción de la segunda estrofa del poema de Pessoa:

    Y, en el dolor que han leído,
    a leer sus lectores vienen,
    no los dos que él ha tenido,
    sino sólo el que no tienen
    .

    Es endiabladamente rebuscada. He encontrado otra que creo que es mejor:

    La original, en portugués:

    E os que lêem o que escreve,
    Na dor lida sentem bem,
    Não as duas que ele teve,
    Mas só a que eles não têm
    .

    La traducción:

    Y quienes leen lo que escribe,
    Sienten, en el dolor leído,
    No los dos que el poeta vive
    Sino aquél que no han tenido
    .

    Ya es Pessoa bastante oscuro como para añadirle oscuridad.

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  169. En realidad no tenemos más que una teoría de la mente del otro. Qué puedo yo saber sobre cómo advierte otro los estímulos o vive desde dentro sus emociones.
    Qué sé sobre aquel que ha amado a una mujer desde todo lo que era y ahora se siente perdido. A veces somos severos juzgando. Personalmente unas mínimas veces al día.

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  170. Hasta
    Sap,

    ¡Anda, no sabía que coincidían!

    Aquí un haiku más:

    https://taganana.wordpress.com/2017/03/21/haiku-17/

    Por cierto, que en el documental de Bansky en NY que os recomendé ayer (de HBO) hay un momento con un temazo magnífico de dream pop, con su arsenal de baterías programadas, arpegios en espiral, sintentizadores como nenúfares electrónicos, y unas gotitas de autotune, no nos vayamos a ir de la línea… ¡todo en tres minutos! Una gozada.

    https://www.youtube.com/watch?v=RSQUs99tmkM&list=PLdqZQPNShYrB0xomgi_lFw1u-UdaMBRvB

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  171. Gaspard,

    Comentario
    Leo la entrevista del Clarín que enlazás, y en medio de tanto dolor, casi sonrío cuando leo “yo en el fondo escribía para que ella me quisiera más”. Me hizo acordar a Alejandro Dolina (que aquí no conocerá nadie, pero es uno de los señores más feos que conozco, con los que menos comparto en cuestiones políticas, y con el que he pasado algunas de las noches más divertidas de mi vida. Y aclaro que sólo lo vi en persona una vez, y en medio de un teatro repleto de gente) que dice siempre que todo lo que hacen los hombres (los tipos, dice él), trabajar, ganar dinero, escribir, hacerse ingenieros o diplomáticos, todo, todo, lo hacen para conquistar el corazón de una mujer (de una mina, dice él). Creo que en el caso de Dolina se trata de cualquier mujer, de las mujeres en general. Parece que Savater había encontrado LA mujer, la única cuyo corazón quería conquistar.

    Y vuelvo a lo mismo: la literatura, incluso la que se publica en un diario para miles de lectores, no tiene por qué servir para nada, y mucho menos para nada bueno. No tiene que ser terapéutica, ni práctica, ni siquiera políticamente correcta. Para eso ya están los libros de autoayuda, los instructivos para armar un ropero de Ikea o hacer una tarta de cumpleaños o tejer un sweter con cuello cisne. La literatura es otra cosa, y se juzga en otros términos, me parece. Y un autor no podría escribir ni un párrafo si se pusiera a pensar a quien lastima, a quien molesta o a quien no le hará bien leer penurias. La publicación y el éxito del Werther de Goethe generó una pequeña ola de suicidios, ¿qué había que hacer? Prohibir la lectura de Werther? Recomendarle a Goethe que visitara un psicólogo (difícil, porque todavía no existían, no? Casi mejor sin ellos que con ellos, a veces) o se buscara otra novia, porque su Werther podía ser contagioso y empujar a jóvenes románticos al suicidio?

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  172. Angela,
    .
    Resumiendo lo que expones, es lo que dice mi madre a sus hijos: “Vosotros no habéis sufrido”.

    :-…

    Dani,
    .
    ¿Pero no es el Día Mundial del Síndrome de Down? Qué lío con tantos días mundiales.

    O__o

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  173. Se desprende de los argumentos de autoridad que cita Gaspard que tienen riesgo de sufrir duelo patológico los miembros de una pareja que hayan mantenido una relación de extraordinaria dependencia. Y es síntoma de esta situación saber si alguno de ellos, o ambos, se sienten desvalidos cuando han tenido que separarse forzosa y temporalmente de la persona amada. Pues esta es la situación autobiográfica (que me consta a ciencia cierta) que describe aquí el poeta-cantante Raimon, hablando de su mujer, manager y alter ego Annalisa Corti (a quien dedicó también las canciones En tu estime el món, Treballaré el teu cos, Si un dia vols i No sé com). Una bellísima canción de amor, con texto adyacente. “Com un puny”:

    http://letras.com/raimon/229305/

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  174. Comentario
    Gaspard,

    “Pero puede ser, en efecto, que no haya perdido a un hermano -es hijo único- ni hijos, ni nietos, porque no tiene.”

    Creo que tiene tres hermanos y un hijo.

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  175. Gaspard, Sí, yo lo leí. Esta bien. Pero me esperaba más.

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  176. Qué horrible es ser famoso

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  177. Angela, le mataron a algún amigo, como Pagazaurtundua. Pero puede ser, en efecto, que no haya perdido a un hermano -es hijo único- ni hijos, ni nietos, porque no tiene. Y para enviudar nunca hay una edad buena: si ocurre demasiado pronto, queda demasiada vida por delante, y se ocurre tarde, a uno lo pilla ya en declive.
    Hay un poema singular y provocador -hoy le valdría otro juicio al poeta, entonces fue por profanación de la moral religiosa, hoy por incitación al feminicidio- sobre la viudedad, de Baudelaire, “El vino del asesino”, seguido de otro, “El vino del solitario”, y luego, más adelante, “La muerte de los amantes”. ‘Las flores del mal’ son una mina.

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  178. Comentario
    Gaspard,

    Ah, qué interesante. Dice que él no había hecho nunca nada sin alegría, que no sabía que se podía estar triste durante tanto tiempo. En el fondo, este hombre es un afortunado, si no ha aprendido eso hasta esta avanzada edad. Pero, claro, no es consciente de lo afortunado que es. Y dice que el cáncer es una enfermedad atroz. Igual digo, si hasta la enfermedad de su esposa no sabía de la atrocidad del cáncer, si nadie cercano a él lo había padecido, si ni siquiera había tenido ocasión de observarlo en desconocidos, este hombre ha vivido en una feliz e inconsciente burbuja. Qué suerte!

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  179. Comentario
    Gaspard,

    Ah, qué interesante. Dice que él no había hecho nunca nada sin alegría, que no sabía que se podía estar triste durante tanto tiempo. En el fondo, este hombre es un afortunado, si no ha aprendido eso hasta esta avanzada edad. Pero, claro, no es consciente de lo afortunado que es. Y dice que el cáncer es una enfermedad atroz. Igual digo, si hasta la enfermedad de su esposa no sabía de la atrocidad del cáncer, si nadie cercano a él lo había padecido, si ni siquiera había tenido ocasión de observarlo en desconocidos, este hombre ha vivido en una feliz e inconsciente burbuja. Qué suerte!

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  180. Nada que añadir a la entrada de Antonio, me parece excelente. Y lo mismo digo del artículo de FS, no veo sus palabras nada impúdico ni desaforado; al contrario, se refieren ambos, Savater y Antonio, a las cosas que nos pasan a todos en algún momento de la vida, así que me complace mucho leerles a ambos. Saludos.

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  181. Y repito, por si acaso, que me parece bien que FS escriba lo que quiera.
    No sé si alguien en esta casa ha leído su último libro, ‘Aquí viven leones’. En alguna entrevista manifestó que tal vez fuese el último que iba a escribir, si no se decidía a publicar uno sobre su esposa.

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  182. Qué maravilla: de Neuman.

    Le regalé una lupa a mi maestro

    Era casi minúscula y gigante
    como su colección de ojos.
    En sus últimos años
    —y to­dos fueron últimos—
    no podía leer sin esa ayuda.
    La ayuda es ilegible.

    Movía su barriga entre paréntesis
    arrastrando su máquina de oxígeno.
    Fumaba reafirmándose en la hipérbole.
    Tenía un surrealismo de víscera de campo.
    De niño confundía caballo con papá.

    Cierto día me dijo que soñó
    con un hombre colgado de una soga:
    un pie descalzo, el otro
    con una media negra,
    que llaman calcetín
    a este lado del mar.
    ¿Por qué tenía pies que discrepaban?,
    se preguntaba insomne mi maestro.

    Cuando fui a dar el pésame
    vi la lupa dormida
    sobre una hoja en blanco,
    aumentando el silencio.

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  183. albertiyele,

    “Según supe por este estudio, había dos clases de dolor por la pérdida de un ser querido. El prioritario, asociado a los conceptos de «crecimiento» y «desarrollo», era el «duelo sin complicaciones», un «sentimiento normal de pérdida». Ese duelo sin complicaciones, según el Manual Merck, en su 16.a edición, podría no obstante manifestarse con «síntomas de ansiedad tales como insomnio inicial, desasosiego e hiperactividad del sistema neurovegetativo», pero «generalmente no provocaba depresión clínica savo en aquellas personas con tendencia al desorden emocional». La segunda clase de dolor era el «duelo con complicaciones», también conocido en la literatura médica como «duelo patológico» y que se produce en diversas situaciones. Una de esas situaciones en las que puede producirse el duelo patológico, leí repetidas veces, es aquella en la que el superviviente y el fallecido habían mantenido una relación de extraordinaria dependencia. «¿La relación de dependencia entre el superviviente y el fallecido era de placer, de apoyo o de cariño?» Éste era uno de los criterios para establecer un diagnóstico que el doctor David Peretz, del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Columbia, proponía. «¿Se había sentido el superviviente desvalido cuando en otras ocasiones había tenido que separarse forzosamente de la persona fallecida?» Reflexioné sobre estas preguntas.” (Joan Didion, ‘El año del pensamiento mágico’.)

    Yo reflexioné al leer la columna: ¿Es un duelo patológico sostener que a los dos años de la muerte del cónyuge uno sienta un dolor “atroz”, que su vida es un “infierno”? Sí, me respondí. ¿Qué interés tiene dar a conocer el duelo patológico de una persona en un medio de comunicación leído por millones de personas cada día? Claro que se puede escribir con depresión, y hasta dirigir un país, como sir Winston Churchill con su famoso black dog durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué interés tiene publicar el duelo patológico de un asalariado? No sé si será todo lo que puede escribir, o si está en tratamiento, o lo ha dejado; tampoco me importa en exceso. Lo único relevante es, ¿qué interés público reviste para ‘El País’ algo que no es ni periodismo ni literatura, sino duelo patológico, enquistado?

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  184. Gaspard,

    Comentario
    ¿Y no se puede estar deprimido y hacer literatura??????? No sé, pero creo que entonces deberíamos borrar las tres cuartas partes de eso que llamamos literatura. ¿Y no se puede hacer literatura en un diario?????? O hasta en una revista supuestamente destinada a un “público femenino” (es decir llena de páginas dedicadas al largo de la pollera que se usará este año, a cuántas calorías tienen los repollitos de Bruselas y el apio, a qué marca de rouge hace los labios más carnosos), o en un pasquín con delirios políticos??? Se puede hacer literatura en cualquier parte, me parece. Hasta en graffitis mal pintados en el borde de un puente, en un blog, en una receta de cocina, en cualquier parte. En un diario, casi debería ser una obligación. ¿No se puede expresar el dolor por la pérdida del ser amado si se ha perdido al ser amado? ¿La literatura no es literatura si no es “simulación”, ficción? ¿La literatura tiene que servir para algo? ¿Para dar ánimos? ¿Para recomendarle al lector “no se ponga así, que la vida sigue…búsquese otra novia, o cómprese un perro”? ¿Para resultar ejemplar e impulsar a la gente a que vaya al psi si está arrasada de dolor? ¿Tiene que tener una función didáctica, ser necesariamente historias con moraleja y si no no es literatura? ¿Importa la biografía del autor? ¿Importa si sabemos que a Umbral se le murió un hijo cuando leemos Mortal y rosa, si Borges se estaba quedando ciego cuando escribió “Nadie rebaje a lágrima o reproche esta declaración de la maestría de Dios, que con magnífica ironía me dio a la vez los libros y la noche…”? ¿Alguien que ha pasado o está pasando por el más terrible de los dolores, no puede hacer literatura?

    Me parece que estamos en un debate parecido a aquel de “no se puede haber nacido rico y ser progresista” o “vos pensás de tal manera porque tenés una casa de veraneo”. Oséase: absurdo del tó. Para mí, claro.

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  185. En ningún momento de la lectura del artículo en cuestión he pensado, ni por asomo, que pueda inducir a tirar la toalla o a que el propio Savater la haya tirado. Si bien lo ecuentro un “grito” desgarrador de “ya no puedo más con este dolor, ayuda por favor”.
    Y si el común de los mortales lo tenemos que buscar en mi opinión en la ayuda de un profesional de la mente (como bien apunta Gaspard), pasando por otros recursos para otros igual de legítimos como la religión, la poesía, la pintura, la música, etc; pues entiendo que el Sr Savater (conscientemente o no) haya utilizado su espacio público y notorio para desahogar su dolor y de paso seguro que encontrar mucha ayuda entre sus cercanos o conocidos.
    Espero de todo corazón que le aconsejen por activa y por pasiva buscar ayuda al menos en la terapia, si no quiere tomar medicación, porque como bien apunta Ángela, los periodos de duelo, negación, asimilación y posterior aceptación tienen unos márgenes pertinentes antes de caer en la depresión o enrocarse en un sufrimiento infértil.
    Entiendo perfectamente lo que nos cuentas querido Antoniomm, pero la mayoría de los creadores de esas obras musicales que a otros nos consuelan un dolor puntual, acabaron de manera muy funesta en su época, amén de los casos en que la creación de la obra en sí le sirvió como catarsis y por tanto cura del mal (léase muerte de un ser querido, desamor, traumas arrastrados desde la infancia o cualquier dolor del corazón al que la razón no encuentra explicación).

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  186. Qué interesante la entrada de Antonio, da para mucha reflexión. A mí, por ejemplo, me gustan las conexiones entre lo cotidiano y los sentimientos. Que sean los objetos, las rutinas (o su variación) lo que haga aflorar lo que uno está sintiendo. En ese aspecto me encanta por ejemplo la famosa canción del grupo granadino Los Planetas, titulada Un buen día, donde solamente al final de la canción, que hasta ese momento ha sido una crónica de lo que hace uno de ellos durante el día (desayunar, leer el Marca), se descubre un lamento, la razón de un insomnio. En lugar de una descripción cargada de frustración, de tristeza, te mete primero en el día a día, y de ahí brota el dolor.

    También, a propósito de lo sentimientos, lloré este sábado en el día (¿hacía cuánto tiempo que no me salían las lagrimillas?) en Manchester by the Sea, cuando, casi al final de la película, Casey Affleck dice: I can´t do it. I can´t do it. Con una intensidad serena, un silencio, el mar en las ventanas, que es soberbio.

    Me he despertado casi a las diez
    Y me he quedado en la cama
    Más de tres cuartos de hora
    Y ha merecido la pena

    Ha entrado el sol por la ventana
    Y han brillado en el aire
    Algunas motas de polvo
    He salido a la ventana
    Y hacía una estupenda mañana

    He bajado al bar para desayunar
    Y he leído en el Marca
    Que se ha lesionado el niñato
    Y no me he acordado de ti
    Hasta pasado un buen rato

    Luego han venido estos por aquí
    Y nos hemos bajado
    A tomarnos unas cañas,
    Y me he reído con ellos

    He estado durmiendo hasta las seis
    Y después he leído
    Unos tebeos de Spiderman
    Que casi no recordaba
    Y he salido de la cama

    He puesto la tele y había un partido
    Y Mendieta ha marcado un gol
    Realmente increíble
    Y me he puesto triste
    El momento justo antes de irme

    Había quedado de nuevo a las diez
    Y he bajado en la moto
    Hacia los bares de siempre
    Donde quedaba contigo
    Y no hacía nada de frío

    He estado con Erik hasta las seis
    Y nos hemos metido
    Cuatro millones de rayas
    Y no he vuelto a pensar en ti
    Hasta que he llegado a casa
    Y ya no he podido dormir
    Como siempre me pasa

    https://www.youtube.com/watch?v=xK1N46ia1GM

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  187. En ningún momento de la lectura del artículo en cuestión he pensado, ni por asomo, que induzca a tirar la toalla o a que el propio Savater la haya tirado. Si bien lo ecuentro un “grito” desgarrador de “ya no puedo más con este dolor, ayuda por favor”.
    Y si el común de los mortales lo tenemos que buscar en mi opinión en la ayuda de un profesional de la mente (como bien apunta Gaspard), pasando por otros recursos para otros igual de legítimos como la religión, la poesía, la pintura, la música, etc; pues entiendo que el Sr Savater (conscientemente o no) haya utilizado su espacio público y notorio para desahogar su dolor y de paso seguro que encontrar mucha ayuda entre sus cercanos o conocidos.
    Espero de todo corazón que le aconsejen por activa y por pasiva buscar ayuda al menos en la terapia, si no quiere tomar medicación, porque como bien apunta Ángela, los periodos de duelo, negación, asimilación y posterior aceptación tienen unos márgenes pertinentes antes de caer en la depresión o enrocarse en un sufrimiento infértil.
    Entiendo perfectamente lo que nos cuentas querido Antoniomm, pero en la mayoría de los creadores de esas obras que a otros nos consuelan un dolor puntual, acabaron de manera muy deprimente en su época, amén de los casos, en que la creación de la obra en sí le sirvió como catarsis y por tanto cura del mal (léase muerte de un ser querido, desamor, traumas arrastrados desde la infancia o cualquier dolor del corazón al que la razón no encuentra explicación).

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  188. Cambio radical de tema, pero breve, a cuenta de las afirmaciones de Anson comentadas por Diego luego de la mención por Hermi de su conferencia: ayer presentaron un estudio varios investigadores sobre la radicalidad religiosa entre jóvenes adolescentes musulmanes galos, los de Galia, el país de “Nuestros ancestros los galos”, que a un musulmán le ha de sonar raro. Más de la mitad de ellos son practicantes episódicos o poco rigurosos, pero el 12% apoya el “absolutismo islamista radical”, tres veces más que la media de todos los adolescentes y cuatro veces más que los otros adolescntes. Entre los chicos el porcentaje es el doble que entre las chicas.
    https://lejournal.cnrs.fr/nos-blogs/face-au-terrorisme-la-recherche-en-action/une-vaste-enquete-sur-la-radicalite-chez-les

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  189. En la entradamm anterior, Alicia menciona a Depardieu. No le tengo manía, pero me da pena que un hombre inteligente y sensible se haya prestado a tanta majadería en los últimos años, codicia y amistades de sátrapas indeseables. Tal vez quiera llamar la atención, no sepa cómo sobrevivir a su hijo, con quien tuvo sus más y sus menos, más bien más “mases” que menos.

    Otro actor que perdió a una hija, no por enfermedad sino por homicidio, Trintignant, que alguna vez ha bromeado con que tiene un lado protestante y ha dicho que “hago el simulacro de seguir viviendo”, solía celebrar con su hija recitales de poesía. El mes pasado leí en ‘Le Monde’ que le gusta recitar en homenaje a Marie un poema del canadiense Gaston Miron, ‘La marche à l’amour’, con música de Piazzolla:

    Par le mince regard qui me reste au fond du froid
    J’affirme ô mon amour que tu existes
    (…)
    Tu es mon amour, ma ceinture fléchée d’univers,
    ma danse carrée des quatre coins d’horizon
    (…)
    Je bois à la gourde vide du sens de la vie

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  190. Lo que pasa es que ese hombre no está haciendo literatura, está deprimido, repito. No necesita escribir un libro, sino consultar a un profesional. Y luego, mejorado, que no curado, porque el dolor de viudedad es como las enfermedades crónicas, paliadas pero incurables, podrá escribir algo que le sea útil a él y útil tal vez a sus lectores.
    No sé si la literatura española es pudibunda, pero dentro del misticismo cristiano, tenemos a Santa Teresa de Ávila o San Juan de la Cruz, por ejemplo.
    Estas estrofas de su ‘Cántico espiritual’ (habla la esposa) recuerdan el artículo de FS:

    En la interior bodega
    de mi amado bebí, y cuando salía,
    por toda aquesta vega,
    ya cosa no sabía
    y el ganado perdí que antes seguía.

    Allí me dio su pecho,
    allí me enseñó ciencia muy sabrosa,
    y yo le di de hecho
    a mí, sin dejar cosa;
    allí le prometí de ser su esposa.

    Mi alma se ha empleado,
    y todo mi caudal, en su servicio;
    ya no guardo ganado,
    ni ya tengo otro oficio,
    que ya sólo en amar es mi ejercicio.

    Pues ya si en el ejido
    de hoy más no fuere vista ni hallada,
    diréis que me he perdido;
    que andando enamorada,
    me hice perdidiza, y fui ganada.

    De flores y esmeraldas,
    en las frescas mañanas escogidas,
    haremos las guirnaldas
    en tu amor florecidas,
    y en un cabello mío entretejidas:

    en sólo aquel cabello
    que en mi cuello volar consideraste;
    mirástele en mi cuello,
    y en él preso quedaste,
    y en uno de mis ojos te llagaste.

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  191. .
    “En España hay una pudibundez hacia la manifestación franca de los sentimientos…”

    ¿Pudibundez? Hombre, estimado ammfitrión, no es que se alcancen los niveles desatados del entierro de un líder palestino; pero creo que de pudibundez lo que no estamos es sobrados. No hay más que encender la tele, conectar la radio o abrir un periódico.

    Sí que creo que de manera puntual e inocua, el grito, el arrebato y la locura son sanos y necesarios, desde la manifestación de dolor pasando por la Tomatina de Buñol, por lo que considero que a todos nos iría mejor si al menos una vez a la semana hicieramos como Sally Bowles en Berlín:

    https://www.youtube.com/watch?v=Zu_aHXfr7Sg

    :-O

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  192. ” … Así … ”

    Titula la pensadora de Vélez-Málaga
    “Entre violetas y volcanes” y nos dice:

    ” … Debía yo estar muy triste, lloraba mi corazón, y desde lejos, atravesando una distancia y no precisamente en una vía asfaltada, sino entre riscos, agarrándose quizá a alguna zarza o a alguna rama, apareció ante mí don Alfonso y me dijo estas palabras: “María, donde quiera que esté hoy una persona, está llorando”. Era la verdad, me trajo la verdad universal que me tocaba el corazón. Lo que me maravilla y no puedo callarme, es que don Alfonso, que tantos pensamientos tendría, que tan lejos de mí físicamente estaba, contemplando aquel paisaje magnífico del lago de Pascuaro, sintiera que mi corazón lloraba. Y eso, ¿a quién le sucede sino a un mediador? A un gran mediador de cuerpo entero, al que es capaz de oír al mismo tiempo crecer la hierba, palpitar el corazón del buen señor, aparecer la constelación preferida, al que es capaz de escuchar el universo y de saber inmensamente. Como él dice: “hay que conocerlo todo para empezar”, pues bien, él lo conocía todo, por eso creo que él es “principio” … ”

    Cátedra – Letras Hispánicas (2009)

    ” … Ilumina … ”

    Arte

    ._.

    *

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  193. Sobre el artículo de Fernando Savater: A mí me ha gustado y no entiendo el ponerlo en cuestión, además sabiendo que aquí algunos han buscado “el instinto de encontrar alguien que escuche nuestra pena” como empieza esta última bella entrada.

    ———————————————-

    Muy, pero que muy, interesante la entrevista a Antonio Escohotado, en mi opinión, uno de las personas más inteligentes de este país, por Federico Jiménez Losantos.

    https://www.youtube.com/watch?v=aErrZJ8-ArE (son 3 partes).

    Canaliza toda la entrevista a ese odio visceral que le tiene a Podemos, salvo ese detalle, no tiene desperdicio.

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  194. Haters y TROLLS, que había olvidado

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  195. Entiendo lo que este foro comenta pero también entiendo a AMM.
    No es fácil desnudarse y sin embargo, eso es lo más valioso.
    Se corre el riesgo de dejarse ver sin que nadie valore en su justa medida de qué va el tema, qué trayectoria justifica esos sentimentos, ni siquiera qué críticos construirán el valor de eso que a lo mejor se tarda una vida en escribir (componer de mil formas).
    Y sin embargo es lo que más vale.
    Y es cierto que antes de salir a palestra con algo, uno/a le da vueltas y mil vueltas y puede que lo estropee, o puede mejorarlo, pero en cualquier caso sigo pensanso que hay que ser VALIENTE PARA lanzarse.

    ¿Sabéis que ya tienen nombre estos que en Internet critican, ridicularizan, humillan, insultan, ofenden y mil peores más, amparados en el anonimato más absoluto?

    Se les están nominando HATERS (ya sabéis que los angloparlantes son los que anticipan en crear categorías y nosotros somos rápidos adaptando anglicismos, aunque haya un amplio y rico léxico que podría sustituirlos).

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  196. mgc,

    ¡Huy! Eso lo tengo claro: depende de quien escriba un texto, hay quien lo recibe siempre mal, o siempre bien.

    Eso pasaba ya en la infancia. El más popular cruzaba la calle para ir a la plaza por mitad de todos los coches aparcados, que sólo cabíamos entre ellos contorsionándonos, y por mitad de la carretera, y toda la clase iba detrás, jugándose el pellejo entre los coches que pitaban. El pobrecito que estaba discriminado por todos cruzaba solo por el paso de cebra y nadie le imitaba. Somos un bicho social y hacemos cosas muy tontainas. Todo eso yo lo veía pero ni por asomo cruzaba con el marginado por donde no había peligro y mucha más amplitud. Ni que fuese idiota. Y el caso es que lo era.

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  197. Es interesante la entrada. Hay cosas que, sin embargo, me “chocan”. En el fondo, supongo, que es por la educación recibida, pero yo me pregunto cómo escribir y que el sentimiento no sea al final sentimentalismo ni sensiblería, y que la narración de las emcoiones al final tampoco sea un impúdico desnudamiento, que de eso hay mucho hoy en día en peiródicos y redes sociales.

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  198. Antonio, no entiendo tu afirmación acerca de la pudibundez-hipocresía española en la manifestación de los sentimientos, así, como una generalización. Creo que esa afirmación viene más de las tripas que de la razón.

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  199. Comentario
    mgc,

    ¿Y qué te contestas?

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  200. He leído lo que habéis escrito en la anterior entrada y en esta sobre la columna de FS y he pensado.una cosa.

    Creo que un texto periodístico no depende de quién lo firme, es decir, que, si es bueno o interesante, es lo mismo quién lo haya escrito o se sepa, o no, quién es el autor

    Es claro que algunos periodistas o columnistas tienen un estilo muy particular y original pero la valía de sus textos reside en el texto mismo, no en la originalidad de la personalidad de quién lo ha escrito

    Y yo me pregunto, ¿la columna de FS se sostendría si estuviera firmada, por ejemplo, por Pepe Pérez?

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  201. Zacarías,
    Savater ha escrito la columna dos años después. Tiene que haber un poso para todo. Creo que al poso le llamas “medido” y “fingido”. Un poso y un detonante, un cauce… ¡hacen falta un montón de cosas!

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  202. @Serapia
    He estado rastreando sobre el origen de “estruégamo” y lo único que he encontrado es lo obvio: una deformación popular de “estómago”. Se documenta incluso en textos del siglo XV. Es curioso, porque el origen de
    esta palabra está relacionado con el tema que nos ocupa. No fue el “pueblo” quien creó esta deformación, sino los poetas satíricos que querían imitar el habla popular con fines cómicos. Al final, el “estruégamo” se hizo tan popular que la palabra acabó siendo utilizada
    realmente por la gente (igual que los madrileñismos de Carlos Arniches, o el habla de los negros en “The Wire”: resultó tan creíble que los negros de verdad acabaron imitando a los personajes de la serie, según he leído).
    La mejor forma de reflejar en una ficción el habla popular no es copiando literalmente al pueblo: tiene que haber una “deformación artística”. Al final volvemos a lo mismo: para que el arte funcione bien tiene que haber
    un cierto grado de impostura.

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  203. La anécdota que cuenta AMM sobre Terenci Moix me ha recordado lo que nos decía un maestro cuando nos echábamos a llorar en clase: “Aquí se viene llorado” (y a veces añadía: “… y meado”). Eso es lo que yo le diría a cualquiera que se ponga a escribir (profesionalmente, al menos). Hasta
    que no hayas terminado de llorar, no cojas el papel y el lápiz. A mí
    también me gusta el “desparrame” sentimental en el arte, pero ese
    desparrame tiene que estar muy calculado. En la entrada anterior citaba Albertiyele el llanto por Ignacio Sánchez Mejías y las coplas a la muerte de su padre: ¿pensáis que a Lorca o a Jorge Manrique les salían esos versos en pleno arrebato sentimental? Estaba todo calculado. Está muy bien que el artista se “abra las venas” en su obra, pero la sangre de verdad no es artística: tiene que estar todo medido, es decir, fingido. Perdón por el tópico, pero viene muy a cuento el famoso poema de Pessoa:

    El poeta es un fingidor.
    Finge tan completamente
    que hasta finge que es dolor
    el dolor que en verdad siente,
    Y, en el dolor que han leído,
    a leer sus lectores vienen,
    no los dos que él ha tenido,
    sino sólo el que no tienen.
    Y así en la vida se mete,
    distrayendo a la razón,
    y gira , el tren de juguete
    que se llama corazón.

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