Es una plaza

Posted By on Mar 10, 2017 | 96 comments


Es una plaza, efectivamente, lo cual es todavía más emocionante, creo yo. Y además, como me recuerda Chislett, es una plaza que no tenía nombre antes de modo que no ha habido que quitársela a nadie.

En este retiro laboral y espiritual en el que me encuentro ayer tuve la visita de mi amigo Luis Orozco. Orozco es un físico mexicano que ha trabajado en algunos de los centros científicos de más relumbrón, y que ahora anda entre Washington y Vancouver. En Vancourver hay un acelerador de partículas en el que mi amigo me cuenta que está desarrollando un experimento sobre lo que más le apasiona ahora, la fuerza débil. La Física se parece cada vez más a la poesía: la fuerza débil, la materia oscura.  Orozco me mira muy serio y dice: “Atención. La diferencia es que el conocimiento científico es predictivo”. Estábamos comiendo ayer en uno de mis lugares preferidos, un sitio oscuro y un poco secreto que se llama Keen’s Steakhouse. Yo nos veía desde fuera, como si enfocara un plano en una película. Veía nuestras semejanzas y nuestras diferencias, la simetría en la que muchas veces consiste la amistad. Somos de una edad semejante(Luis dos años más joven que yo); él mexicano muy aficionado a España, yo español con mucho amor por México; el padre de Luis era un autodidacta que levantó con éxito una fábrica de cajas de cartón; el mío era un hortelano. Los dos somos primogénitos. Los dos somos los primeros de nuestras familias que fueron a la universidad y salieron al mundo. Los dos tenemos barba gris, aunque yo tengo algo más de pelo. Yo soy un literato aficionado a la ciencia pero lastrado de ignorancia: Luis es un científico empapado en las humanidades, con un conocimiento muy profundo de la literatura. Los dos estamos entre estupefactos y aterrados en este nuevo mundo espantoso de Trump: Luis tiene además, como mexicano, el ultraje de venir de un país que para el mundo trumpiano es una centrifugadora de narcotraficantes, sicarios, violadores, etc.

Qué gusto conversar. Luis me pregunta en qué trabajo y se entera muy bien de lo que le cuento. Yo le pregunto a él y lo veo que tiene más confianza en mi capacidad de comprender de lo que debería. Es un entusiasta de la fuerza débil, quizás el único que conozco. Sin ella, dice, no estaríamos él y yo aquí, comiendo estas short ribs tan sabrosas, tomando este vinillo tinto. La fuerza débil es la que explica que el sol no se haya agotado hace muchos millones de años. Brindamos por la fuerza débil. Y luego Luis me habla de un amigo suyo que se llama Jaime y es una de las mayores autoridades científicas de México, y tiene una especialidad extraordinaria: es una de las personas que más saben sobre el meteorito que cayó en Yucatán hace 65 millones de años y acabó con los dinosaurios, y con una gran parte de la vida en el planeta. Fue en el mar donde más vida se destruyó. Quedaron por ahí algunos mamíferos residuales, dice Luis: ese es otro de los pasos necesarios para que nosotros dos estemos aquí hoy.  “¿Sabes cuánto tardaron en desaparecer los dinosaurios, y todas esas especias que había?” Yo me imagino un largo crepúsculo nebuloso, un cielo rojizo en el horizonte, los últimos dinosuarios a los que se les cae la cabeza, como al que se queda dormido en un concierto. Nada de eso, dice Luis que le ha dicho su amigo Jaime: en 24 horas se había completado la calamidad. El meteorito se pulverizó en millones de trozos candentes que saltaron a la atmósfera y elevaron la temperatura a más de mil grados.

Un poco más y no estamos nosotros charlando tan a gusto, con nuestras copas de vino, en la penumbra acogedora y rumorosa de Keen’s. Dice Luis que una de las cosas que más le cuesta comprender a la inteligencia humana es lo frágil que es todo, lo a punto que ha estado siempre todo de no suceder, lo fácilmente que se desbarata lo que existe.

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96 Comments

  1. Si Sabina compuso y cantaba de joven en la página adyacente su magistral “Contigo” que confundió a Manuel Vicent, aquí, ya de madurito, presenta a la estupenda cantante paya onubensa (Ta)Mara Barros en un inmortal de Quintero, León y Quiroga, y acto seguido se marca un tema propio y significativo de su pluriinterés femenino (Cuando duermo sin ti / contigo sueño, / y con todas si duermes a mi lado) en un marco espectacular (el Luna Park porteño) y en un video de no menos espectacular factura (¡con esta gran masa devota y emocionada!). “Y sin embargo te quiero” + “Y sin embargo”:

    https://www.youtube.com/watch?v=rVmiP7fF71A

    @ Sap,

    No diría yo que no en cuanto a Manolo Escobar y el veto a la minifalda. Por cierto que Sabina se marca un “¡Viva Úbeda!” en el texto de la canción ‘Churumbelas’ de su último CD (pero no en todas las versiones cantadas).

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  2. ” … ha trabajado en los centros científicos
    de más relumbrón … ”

    ” … A mediados de 1930 la Escuela Nacional Preparatoria recibió la visita de una delegación de estudiantes de la Universidad de Oklahoma. Medio centenar de muchachas y muchachos norteamericanos. Las autoridades universitarias organizaron una ceremonia en su honor, en el paraninfo de San Ildefonso. Muy temprano ocupamos los asientos de ese salón, en cuyos muros Diego Rivera pintó sus primeras obras, que nosotros comparábamos con las de Giotto pero que son en realidad imitaciones de Puvis de Chavannes. El programa comprendía varios números de bailes folklóricos a cargo de las muchachas y muchachos de la Escuela de Danza, recitación de poemas de Díaz Mirón y López Velarde, canciones de Ponce y un discurso. El encargado de pronunciarlo, en español y en inglés, era un estudiante bilingüe más o menos al servicio del gobierno y que después hizo carrera como “intelectual progresista”.
    Aplaudimos los cantos, los bailes y los poemas pero, ante el asombro de nuestros visitantes, interrumpimos al orador a poco de comenzar. …

    … El paisaje abre los ojos y se incorpora,
    se echa a andar y su sombra lo sigue,
    es una estela de rumores obscuros,
    son los lenguajes de las substancias caídas,
    el viento se detiene y oye el clamor de los
    [elementos,
    a la arena y al agua hablando en voz baja,
    el gemido de las maderas del muelle que
    [combate la sal,
    las confidencias temerarias del fuego,
    el soliloquio de las cenizas,
    la conversación interminable del universo.
    Al hablar con las cosas y con nosotros
    el universo habla consigo mismo:
    somos su lengua y su oreja, sus palabras y
    [sus silencios.
    El viento oye lo que dice el universo
    y nosotros oímos los que dice el viento
    al mover los follajes submarinos del
    [lenguaje
    y las vegetaciones secretas del subsuelo y el
    [subcielo:
    los sueños de las cosas el hombre los sueña,
    los sueños de los hombres el tiempo los
    [piensa.

    “Árbol adentro” (1976-1988)

    … No nos habíamos puesto de acuerdo; nuestra cólera era espontánea y no obedecía a ninguna táctica ni consigna. La gritería creció y creció. Bosch, encaramado en una silla, se agitaba y pronunciaba un discurso que nadie oía. Al fin, en un momento de silencio, uno de nosotros, que también hablaba inglés, pudo hablar y explicar a los norteamericanos la razón del escándalo: los habían engañado, México vivía bajo una dictadura que se decía revolucionaria y democrática pero que había hipotecado y ensangrentado al país. (Más allá de su programa -o mejor dicho: de su ausencia de programa-, el vasconcelismo fue sano porque llamaba a las cosas por su nombre: los crímenes eran crímenes y los robos, robos. Después vino la era de las ideologías; los criminales y los tiranos se evaporaron, convertidos en conceptos: estructuras, superestructuras y otras entelequias.) El discurso de nuestro amigo calmó un poco los ánimos. Un poco más tarde la reunión se disolvió y la gente empezó a salir … ”

    Octavio Paz
    “Notas” (diez de julio de 1995)
    “Obra poética” [1935-1998]
    Galaxia Gutenberg – Círculo de Lectores

    ” … Luis Orozco … físico mexicano … ”

    Es un artista

    ._.

    *

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  3. .
    Cuando leo o escucho el apellido Barea, como el del Arturo que nos ocupa, me resulta inevitable acordarme de mi amigo Barea, “el Barea”, el individuo que nos presentó a varios compañeros de clase a la Pepa, una muchachilla de los tiempos del acné.

    El Barea escupía por el colmillo y cuando fumaba lo hacía adoptando posturas cinematográficas. Metía el cigarrillo en el hueco de una mano y con la otra se sacudía los bajos del pantalón –el pie apoyado en cualquier saliente– para quitarse una mota de ceniza. Era un neorrealista que nació treinta años después de lo que merecía, uno de esos tipos oscuros de pelo rizado que contenía en toda su figura los perfiles romanos de una película de Fellini. Hablaba poco y cuando se decidía a emitir palabras, engurruñaba un ojo para evitar la entrada del humo del cigarrillo.

    Para acceder a la Pepa que digo había que cumplir dos requisitos: formar parte del círculo del Barea y guardar el turno correspondiente. Una vez franqueado el acceso ya podía uno unirse a las voces que enaltecían a la Pepa, las mismas que fabulaban en torno a su paraíso de lujuria establecido en las tapias de Hytasa, la fábrica de hilaturas de las afueras. Pero como digo, lo principal era ingresar en el selecto club, pues el Barea actuaba como maestro de ceremonias en una labor de falso chuleo pues ni extorsionaba ni obtenía beneficio económico alguno presentándonos a aquella hetaira que, de haber sido un hombre, fuera copia calcada de James Brown. El del Barea era un proxenetismo altruista que todo lo más le proporcionaba prestigio y liderazgo.

    En todo caso, llegada la fecha, la experiencia con la Pepa no fue para celebrarla; primero, por el paisaje que nos rodeaba donde todo era marrongrís y pardiverde, formado por escombros y por perros famélicos que se paseaban entre latas mohosas; segundo, porque la Pepa nos recibió de una manera desconcertante: estaba jugando con un yo-yó; y tercero, porque cuando me llegó la vez, tan desvalido me sentía entre la herrumbre y frente a ella, que me limité a alzar la mano y a hundir levemente el índice extendido en un pecho, sobre un pezón que se adivinaba bajo una blusa con pasado blanco, como si tocara el timbre de una puerta. Luego, huí.

    La última vez que vi al Barea, conducía un autobús urbano con hieratismo de estatua. Intercambiamos cuatro palabras. Me acuerdo ahora que tenía un hermano, el Natalio, que participó como remero en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles ’84.

    Qué de tiempo hace de todo esto, jopetas.

    :-/

    Gaspard,
    .
    Bueno, vale, retiro lo de “la lengua de Le Pen” y lo sustituyo por “la lengua de Verne”… ¡Pero no serás capaz ahora de disertar sobre motores de propulsión para submarinos o sobre quince maneras de inflar un globo aerostático, ¿verdad?!

    :-)

    Maties,
    .
    ¿Se inspiraría Manolo Escobar en este “¡Nena! Alerta amb el que et poses, que mostres els sufragis” para componer su celebrado prodigio de casposidad “No me gusta que a los toros te pongas la minifalda”?

    :-)

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  4. Gaspard,

    Todo eso que dices es de sobra sabido. No deberías molestarte tanto en explicarlo cuando se resume fácilmente en una frase: El mundo es como es y las cosas son como son porque no pueden ser de otra manera. Sabiendo eso tampoco debería molestarse Bill Gates en hacer propuestas “contra natura”, ni nuestro ammfitrión en quejarse en la habitación de al lado de que el hombre se comporte de la manera que le es consustancial.

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  5. Angela, de nada, o como diría Sap, a sus pieses. (Al menos, este comentario me ha salido corto).

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  6. Sap, en la habitación de al lado menciona el ammfitrión a la Le Pen a la que también vous se refería. “La lengua de Le Pen”, suena terrible. Como todos los déspotas en potencia, ésta se identifica con el país e identifica al país con ella, lengua incluida, la francesa y la que tiene ella en la boca, la viperina. Las encuestas le dan +/- un 40% en segunda vuelta, resultado que traiciona la descomposición del país. No son las víctimas de la situación, que no votan, sino los que tienen miedo de perder lo que tienen a manos de ¿musulmanes?, ¿negros?
    Quisiera creer, y creo, como Marcel Gauchet, que mes chers compatriotes no tienen intención de retomar las aventuras desastrosas del siglo pasado, o que esa France de la que escribió en sus Memorias le Général de Gaulle, toute ma vie, je me suis fait une certaine idée, que ese sentimiento me l’inspire aussi bien que la raison. Ce qu’il y a, en moi, d’affectif imagine naturellement une France qui (…) ne peut être la France sans la grandeur, y que en esa grandeza no hay sitio para una Marine presidenta. Pero veremos; la “desesperanza” es lo último que se pierde.
    Releo la biografía de Napoleón de Patrice Gueniffey. Aquí unas frases del discurso de despedida de Italia que dio Napoleón (quien, pourtant, no era un demócrata, ni mucho menos, y trató con mano dura a los italianos), que vienen a cuento:
    “Tras haber hecho planear las sospechas y haber armado a unos contra otros, hemos hecho más aún: hemos dividido a unas ciudades de otras. La situación alarmante en la que se encuentran ustedes es la consecuencia de las ardides tramadas con alevosía por los enemigos de la libertad y el pueblo. Desconfíen de todo hombre [o mujer, añadiríamos hoy los feministas lexicales] que quiera concentrar en su campo, de manera exclusiva, el amor de la patria; si su lenguaje tiene apariencia de defensa del pueblo, no es más que para exasperarlo, dividirlo. Denuncia sin cesar, solo él es puro. Son hombres pagados por los tiranos [por Putin, por ejemplo, o por Maduro], a quienes son sus seguidores en cuanto a sus ideas. Cuando en un Estado nos acostumbramos a condenar sin comprender, a aplaudir más cuanto más furioso sea el discurso, cuando calificamos de virtuosas la exageración y el furor, y descalificamos como criminal la moderación, ese Estado se acerca a su ruina.”

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  7. Gaspard,

    Me parto.
    Menos mal que siempre hay quien nos saca de las sombras con unas carcajadas. Gracias.

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  8. Se habla de revolución, no en el sentido sociopolítico del término, sino en el tecnoeconómico, aunque la economía y la sociedad y la política están directamente relacionadas. Se dice que es un punto de cesura y una modificación filosófica de la forma de organizar la sociedad. En realidad, es una vuelta a la utopía marxista. En ‘La ideología alemana’, Carlitos y Federico decían (II, 5.17):

    “Finalmente, la división del trabajo nos brinda ya el primer ejemplo de que, mientras los hombres viven en una sociedad formada espontáneamente, mientras se da, por tanto, una separación entre el interés particular y el interés común, mientras las actividades, por consiguiente, no aparecen divididas voluntariamente, sino por modo espontáneo, los actos propios del hombre se erigen ante él en un poder ajeno y hostil, que le sojuzga, en vez de ser él quien lo domine. En efecto, a partir del momento en que comienza a dividirse el trabajo, cada cual se mueve en un determinado círculo exclusivo de actividades, que le viene impuesto y del que no puede salirse; el hombre es cazador, pescador, pastor o crítico crítico, y no tiene más remedio que seguirlo siendo, si no quiere verse privado de los medios de vida; al paso que en la sociedad comunista, donde cada individuo no tiene acotado un círculo exclusivo de actividades, sino que puede desarrollar sus aptitudes en la rama que mejor le parezca, la sociedad se encarga de regular la producción general, con lo que hace cabalmente posible que yo pueda dedicarme hoy a esto y mañana a aquello, que pueda por la mañana cazar, por la tarde pescar y por la noche apacentar el ganado, y después de comer, si me place, dedicarme a criticar, sin necesidad de ser exclusivamente cazador, pescador, pastor o crítico, según los casos.”

    Marx creía que tras la transición socialista se llegaría al paraíso comunista, que después de la caída del productivismo capitalista se alcanzaría una sociedad utópica de libres asociados, de cooperativas de producción. La utopía nunca llegó, ya fuera porque cien años después la estructura económica se había complejizado más de lo imaginable, o porque el hombre no es tan bueno como se creía, y las ansias de poder político disfrazadas de organización económica terminan por crear tiranías de casta de partido único y economías ultraproductivistas (socialismo y capitalismo son varientes parecidas del mismo fenómeno productivista), de producir más, de “hay que saber cuando terminar una huelga” o “batalla de la producción para reconstruir lo destruido por la Segunda Guerra Mundial”, frases ambas del comunista francés Maurice Thorez, de estajanovismo en caden(ci)a infernal. O tal vez Carlitos no era tan buena persona, ni tenía tanta fe en el ser humano; solo hay que recordar las trifulcas que tuvo con Bakunin en la I Internacional.

    La cuestión es que tras dos siglos de socialismo revisionista pero basado en la ciencia materialista, volvemos al sueño de una sociedad de “hoy esto y mañana aquello”, según la expresión de la extraña pareja Marx & Engels: una revolución basada en una involución de dos siglos, puenteando la revolución industrial en una pirueta de doble salto mortal hacia atrás… Mientras que el neoliberalismo promueve la sociedad de la competencia ultraperfecta y absoluta, del emprendedor que es empresario de sí mismo, otros quieren la sociedad de libre cooperativa basada en robots y rentas universales. Los robots nos ayudarán a alcanzar la tierra prometida, el fin del trabajo como negocio (entonces, sin la dualidad neg(ocio)-ocio, ¿qué será el ocio?, ¿una jubilación de cien años? Igual que el capitalismo parece perdido tras la desaparición de su némesis comunista, el ocio, sin dedicarse antes al negocio, se convierte en un aburrimiento que muchos llenan con adicciones, ya sea en el caso del lumpenproletariado o de los niñitos ricos de papá). Se acabó el productivismo alienante en beneficio de unos pocos, cada uno hará según su capacidad y recibirá en función de su necesidad, mientras los robots (no sindicados, claro, y a la espera de que aparezca un Lenin de hojalata) son oprimidos y explotados.

    ¿Quién controlará el robot?, ¿quién controlará al controlador de robot? ¿Quién será propietario del ingenio tecnológico?, ¿cómo se resolverá la contradicción entre el carácter social de los medios de producción (robot) y la apropiación de las plusvalías?, ¿y la existente entre el valor general de la producción y el valor de cambio? Además, ¿se plantea la probabilidad de que la inteligencia artificial llegue a tal extremo que los robots adquieran conciencia y se organicen?, ¿quién mandará a la policía en tal caso? Y por último, no todos los trabajos desaparecerán. ¿Quién ocuparán esos trabajos, en realidad vocaciones con las que se disfruta, no trabajos penosos y alinantes?, ¿los que nacen en familias dotadas de capital cultural y social para coparlos y monopolizarlos?, ¿se creerá una sociedad rousseauniana -aunque con mujeres trabajadoras, no como el amigo Jean-Jacques planteaba- de igualdad de partida, sin que nadie vea un oficio atractivo y diga “¡esto es mío!”? (“El primero que habiendo cercado un terreno, se le ocurrió decir: Esto es mío, y encontró gentes bastante simples para creerlo, ése fue el verdadero fundador de la sociedad civil. ¡Cuántos crímenes, guerras, asesinatos, cuántas miserias y horrores no habría evitado al género humano aquel que, arrancando las estacas o allanando el cerco, hubiese gritado a sus semejantes: Guardaos de escuchar a este impostor; estáis perdidos si olvidáis que los frutos son de todos y la tierra no es de nadie!”, escribió Rousseau en su ‘Discurso sobre el origen de la desigualdad’. Pues bien, ésta no se da solo en la propiedad de capital material, de bienes inmuebles, sino también el capital inmaterial, el cultural-educativo o el social-relacional).

    Muchas preguntas, demasiadas. Tantas que dan ganas de decir: “Bueno, no hombre, venga, no vamos a hacer, venga, adelante”: https://www.youtube.com/watch?v=wD9mRJQz5_8 Si parece que los robots y robotas tienen ya un coste horario laboral menor que el de los hombres y mujeres, tampoco parece que se necesite mucho tiempo para que sean más inteligentes que nosotros (y nosotras, claro). De hecho, en algún que otro caso hace falta poca inteligencia artificial para superar a algunos, desde luego.

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  9. MJGE,
    .
    Me parece que un gran enemigo de implantar ese deseable modo de producción y financiación que propone Bill Gates, enlaza con el artículo de nuestro ammfitrión de la habitación de al lado: la codicia.

    Sería fácil arreglarlo con la eliminación de estos facinerosos, verdaderos criminales financieros, si no fuera porque otros los sustituirían. Por lo tanto, supongo que antes habría que eliminar los sistemas que propician su proliferación y facilitan la avaricia sin límite, algo que en una sociedad como la de EEUU, me parece algo aún muy lejano.

    :-/

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  10. Si yo tuviera respuestas a todas esas cuestiones que planteáis estaría en alguna comisión económica. No, no tengo las respuestas, entre otras cosas porque sólo estamos ante la punta de lanza de un nuevo planteamiento económico. De momento lo único que se ha planteado es que los robots contribuyan a la seguridad social, aunque, ya de paso, nos hayamos permitido elucubrar un poco, en plan filosófico, con las consecuencias que podrían derivarse de tal planteamiento. Pura cienciaficción.

    ¿Cuál es el problema que pretendemos resolver? Pregunta Ángela, el problema es el que venimos oyendo desde hace años, que el actual sistema de pensiones es inviable, que cada vez hay más jubilados y menos cotizantes y que, o encontramos una solución o nos quedamos al pairo, y ante esta situación, la solución propuesta por Bill Gates no sólo me parece viable sino también justa y, además, revolucionaria, porque introduciría una serie de cambios estructurales que sólo con las elucubraciones que hemos vertido aquí en un rato se ve que apenas somos capaces de imaginar. Un cambio que, personalmente, considero muy necesario por lo que he dicho antes, porque la dinámica del crecimiento continuo es una carrera hacia el vacío, un sinsentido.

    Yo no sabría deciros si la asistencia médica puede estar robotizada, tampoco si necesitamos las justificaciones bíblicas para nuestra existencia, ni creo que ese planteamiento implique la obligación de no trabajar, ni sé muchas más cosas. Yo lo único que sé es que la humanidad, en su conjunto, ha desarrollado máquinas que nos liberan del trabajo y que el beneficio de eso se lo han apoderado unos pocos, probablemente porque las estructuras económicas preindustriales lo permitieron y que puede ser un buen momento para darle la vuelta a la situación y dado que se ha mostrado imprescindible alimentar a la seguridad social, si una máquina permite eliminar 100 puestos de trabajo, eso no debe ser un beneficio del que sólo saque provecho el empresario que compra la máquina y elimina 100 puestos de trabajo, sino que debe ser un beneficio que se reparta equitativamente, y una forma de repartirlo es que dicha máquina cotice por los 100 puestos de trabajo que ha eliminado.

    También sé otra cosa: que todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes y una solución así seguro que traería problemas, que pueden ser los que planteáis u otros que ni siquiera imaginamos, pero es ya otra cuestión.

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  11. Comentario
    Angela, siento que las personas son valiosas, por eso me dedico a lo mío, pero no es una verdad científica, solo una verdad personal.

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  12. La Serapia,

    Es una olla a presión. Allí, aquí, y en todas partes. Solo hay un camino razonable: la anacoresis.

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  13. En otoño pasado cambiaron al jefe del edificio donde trabajo. Todos los años por se pone un árbol de Navidad bien grande en la entrada. Este año ha sido el primero que no hemos tenido árbol. El nuevo jefe ha dicho que nada de símbolos religiosos. El de Emiratos dice que le parece estupendo, que está harto de que sus hijos le pidan un abeto de Navidad y les tiene que explicar muchas veces que “nosotros no ponemos abetos”. También está indignado porque en los últimos años en cuanto llega al aeropuerto de Abu Dhabi se encuentra con un árbol de Navidad. Pero la gente que trabaja en el edificio no estaba nada contenta, se cabrearon. Nadie se atrevía a decir nada en voz alta, pero todos los comentaban por lo bajo con fastidio. Se nota un fastidio constante que crece y crece.

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  14. Angela,

    Porque ya no es sólo ese operario. Porque mi jefe en otra ocasión le puso la denuncia al policía que trató a Abi como extranjera, pero ya no es una vez, son dos, son tres, son cuatro, son cinco, y lo menos problemático en ese momento era darle el teléfono de alguien llamado Schäffer. Porque es un goteo constante y agota :(

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  15. Angela,

    el problema que plantea la entrada de AMM, a mi modo de ver, es que hace poco AMM estaba celebrando en el blog la victoria de Obama, y ninguno de nosotros, creo, presumía que a la siguiente el presidente de los Estados Unidos de América iba a ser una caricatura del estadounidense zafio, prepotente, inculto… bah, me ahorro los adjetivos porque no creo que haga falta la descripción.

    Yo vine aquí hace diez años, en octubre hará once. Nunca pensé que iba a vivir lo que percibo ahora. Es como si me hubiesen metido en una película de esas del auge de la ira contra los judios, pero es contra los musulmanes y se ha extendido luego a los “demasiados” extranjeros que hay, y después, todo lo que no tenga la pinta que a mí me gusta. La semana pasada un operario necesitaba el teléfono de alguien en nuestro labo a quien pasarle después un número de inventario y que se encargase de hacer una ficha. Le dimos el teléfono de una técnico del labo, de Abi, que tiene un apellido hindú. El operario miró a mi jefe y le pidió que fuese alguien alemán. Así se lo dijo. Y mi jefe le dio el teléfono de la otra técnico, que sí tiene apellido alemán. Abi es nacida en Alemania, pero el operario no quiso tener que tratar con alguien con un apellido tan raro. No suelo quedar con españoles en sitios públicos, pero últimamente es que lo evito, después de cosas que me han pasado prefiero que nadie nos oiga hablar en grupo. Hay “demasiados” extranjeros, entiéndelo, me dijeron compañeros del labo cuando lo conté.
    Y para colmo me invitó un matrimonio alemán a su casa, me hicieron una tarta de manzana casera, bajó el hijo veinteañero a compartir la tarta y la conversación. El chico me pareció muy tímido y gay. Salimos a dar un paseo a escuchar aves, me mostraron el pueblo donde vivían, me mostraron las casas de madera que les han hecho a los refugiados, hay cuarenta donde vive el matrimonio, las casas son chulísimas, de tres pisos de madera preciosas, me contaron orgullosos que eran voluntarios dando clases de alemán a los refugiados, los de seguridad de las casas nos apuntaron con las linternas mientras me las mostraban porque ya era de noche, no me dejaron marcharme sin cenar con ellos, la velada fue fantástica, me mostraron sus pinturas, me acompañaron a la estación de trenes, nos encontramos con tres jóvenes afganos a los que conocían y me les presentaron. Me di cuenta de que si no me los hubiese presentado el matrimonio, yo nunca me hubiese sentado cerca de ellos en el tren, uno tenía unas barbotas negras que me daban cosa. En cuanto arrancó el tren me preguntaron si conocía desde hace mucho al matrimonio, de dónde era yo, cuántos años tenía, si estaba casada, si tenía hijos, si en España los padres también crían hijos homosexuales, si sabía yo que esos dos estaban criando a un hijo homosexual, y se echaron a reír y yo me bajé del tren en la siguiente parada y sentí que además de no haberme sentado nunca cerca de esos tres si no me les llegan a presentar los alemanes, tenía un sentimiento horroroso dentro de ira y asco y algo horrible que me crecía.
    Tengo miedo de lo que vaya a pasar y en lo que me pueda convertir yo. Porque siempre he tenido muchos problemas con la religión y me parece que no puedo soportar que me rocen siquiera ciertas cosas de las que disfruto ahora.

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  16. Leyendo esta misma tarde “Bob Dylan. La trilogía del tiempo y el amor” de Eduardo Izquierdo, en donde se analizan los discos “Time Out Of Mind”, “Love And Theft” y “Modern Times”, me encuentro con la siguiente cita de Charlie Chaplin: “La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso canta, rie, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida. Antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos”.

    https://www.youtube.com/watch?v=7zprFv3XYzw

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  17. Sap,

    Verdaderamente que planta baja sea en francés “rez-de-chaussée” son ganas de intríngulis. Parece que ‘rez’ es versión antigua de ras o raso, y recordarás el ‘ras le bol’ de las manis como el ‘basta ya’. Sería también como ‘a la altura de’, y así el palabro que mencionas toma su pleno sentido: piso a la altura de la calzada. En esta canción de Léo Ferré se efectúa la descripción de una joven moderna y sexy, una ´nana´ tan de moda en el lenguaje de los 60, que lleva ‘la jupe à ras de bonbon’, poética definición de fácil comprensión para hablar de una minifalda apoteósica (valga el oxímoron). Y me recuerda una expresión rural catalana de advertencia en el vestir femenino cuyo origen nadie ha sabido explicar pero cuyo sentido es meridiano: ‘¡Nena! Alerta amb el que et poses, que mostres els sufragis”. Léo Ferré, “La The Nana” (texto completo en el comentario 2):

    https://www.youtube.com/watch?v=qGKpMNv69PQ

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  18. Sap,

    Ojalá fuese ese EL problema. Pero no, amigo, el verdadero problema es que somos una especie inquieta, una especie que no descansa, con un cerebro lleno de preguntas y con muy pocas respuestas. Parece que estamos siempre buscando la solución a un problema que en realidad no existe, lo creamos nosotros en nuestro pobre y baqueteado seso.

    ¿Cuál es exactamente el problema que decimos intentar resolver?

    Lo pregunto en serio.

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  19. Nievesdl,

    Niego la mayor (para fastidiarte un poquito, nada más): los humanos no sabemos tomar decisiones en ambientes de presión social. Además, a pesar de los desvelos de los mejores miembros de nuestra especie (entre los que te cuento), nos seguimos muriendo y seguimos padeciendo enfermedades.

    ¿Tenemos mucho que perder, después de todo?

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  20. Angela,
    .
    Ergo… ¿no será que el problema son los Estados Unidos?

    :-)

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  21. MJGE,
    .
    Vuestro debate es apasionante y lo sigo desde la barrera con mi bolsita de pipas.

    Creo que lo primero bueno de ese estado industrial es que la definición de trabajo iba a cambiar, ya que toda ocupación del humano sería más bien un hobby que se realizaría con todo gusto sin diferenciarse ni interferir en el cultivo de la amistad y los placeres. Epicuro se iba a poner contento en su tumba el hombre.

    El problema que sigo viendo es que esta liberación de la bíblica maldición alcanzaría tan solo al mundo desarrollado, como los beneficios de la ingeniería genética, haciendo que la multitudinaria turba de desharrapados fuera tomada conceptualmente como mano de obra esclava… aunque bien pensado, ¿no lo es así ya? En todo caso, y viendo la rapidez con que se han implantado en el mundo entero las redes de comunicación –incluso saltando escalones– todo podría ser y de aquí a poco también podrían verse robots faenando en Tombuctú.

    (Imagino que a esas cotizaciones a tanto por cabeza de robot habría que restar su propio “sueldo”, ¿no?, esto es, gasto energético y gastos de reparación y mantenimiento).

    :-…

    DomingoGlez,
    .
    He tenido que buscar eso de Cuesta Maneli porque no tenía ni idea. Al pronto, creía que era un bar :-)

    No, la cosa estaba más cerca. Esta mañana en el Parque, bajo un cielo tan esplendoroso y con tan benigna temperatura, se desarrollaba toda una feliz celebración de la carne.. ¡qué más da que de aquí a unos años esta carne sea carne de replicanta!

    :-)

    Diego Ariza,
    .
    Ah. Lo entiendo. Con esta “oración” de Sagan es con lo que cierra DeGrasse su fabulosa serie, ya sabes. Es muy bella.

    :-)

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  22. MJGE,

    Disiento (menos mal, así no se agota el tema).

    Es el relato lo primero que tenemos que elaborar, porque es mucho lo que tenemos que cambiar. Y a pesar de tu afirmación de que las religiones han pasado a un segundo plano y de que se aborrecen, yo creo que no es así. Puede que ocurra en algunos sectores de la población mundial, pero me parece que son minoritarios. Desde luego, aquí en los Estados Unidos, el púlpito es una fuente principal de ideología. Así pues, es desde el púlpito desde donde hay que cambiar el relato, predicar que el que no trabaja ya no es un vago, que el que recibe una renta sin trabajar ya no es un parásito. Es decir, hay que darle la vuelta completa a nuestro actual sistema de valores.

    Hay un problema, sin embargo, que me martillea: hasta que incluso el trabajo de fabricar robots esté a cargo de robots, ¿cómo nos las apañamos? ¿Qué le contamos al que tiene que seguir trabajando para hacer robots que libren de la esclavitud del trabajo al resto? ¿Cómo le convencemos de que su caso es distinto? Y si logramos convencerle, ¿cómo convencemos al resto?

    Y más aún: si nos libramos de la esclavitud del trabajo, ¿en qué empleamos nuestras vidas?

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  23. Comentario
    MJGE, ¿ quién acudirá a atender a los pacientes allá donde estén? ¿ Sabrán los robots tomar decisiones en ambientes con presión social? ¿ Pedir policía en el momento adecuado y evitar el uso de la fuerza, aplacando ánimos?

    Eso sí, no correrán el riesgo de ser contagiados de tuberculosis activa ( meningoencefalitis tuberculosa) y llevarse el bicho a casa.

    Todo en un mismo aviso. Pfffff.

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  24. Angela,

    Puede considerarse un problema filosófico de primer orden planteándolo así: el cambio de la cultura del trabajo por la cultura de ocio. Así es que lo abordaremos en términos filosóficos.

    Ya dije en la primera entrada que ese era el viejo sueño de la humanidad y probablemente el motor que está en origen de la invención de toda máquina, la primera razón de ser de éstas: el ahorro de nuestro propio trabajo. Ahora que las religiones han pasado a un segundo, o posterior plano, que aborrecemos de ellas, como se vio hace poco aquí mismo, ha llegado el momento en que podemos liberarnos de esos relatos del pan con el sudor de la frente, de la redención y todo eso. ¿No queremos automatismos? pues vamos a crear el automatismo absoluto: todo funciona de forma automática, controlado por las máquinas, mientras todos nos dedicamos a disfrutar de la vida. ¿Qué tiene de malo? Es algo que está en nuestras manos lograr y de forma fácil, porque nadie argumenta que sea inviable, al menos ninguno de nosotros dos, que somos los únicos que estamos abordando el tema. Las únicas objeciones son que los ricos van a protestar, hasta el articulista ese que enlazas propone como alternativa gravar el beneficio generado por los robots, en lugar de hacerlos cotizar, que viene a ser lo mismo. Dice, además, que tendría el inconveniente de que el crecimiento económico se ralentizaría, pero si el crecimiento económico es un proceso absurdo, irracional, sin un objetivo claro más que el de la acumulación de riqueza que genera diferencias muy problemáticas y que está llegando a sus límites. Bien, ahora sabemos lo que perseguíamos, librarnos de la esclavitud del trabajo, ya lo tenemos a mano, hagámoslo y ya buscaremos un relato que justifique nuestra existencia, que con estos mimbres no creo que sea difícil.

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  25. ” … y de toda imposibilidad es imposible …

    “[…] But here -and to my complete surprise, since I see I’ve, in fact, never seen it before- here might be the house the Markhams have been hoping for; the fabled long-shot house, the one I’d never show them, the little Cape set too far back, with too many trees, the old caretaker’s cottage from the once-grand manor now gone, a place requiring “imagination” a place no other clients could quite “visualize”, a house with “a stroty” or “a ghost”, but which might have a ‘je-ne-sais-quoi’ attraction for a couple as amusingly offbeat as the Markhams. (Again, such house do exist. They’ve usually just been retrofitted into single-practice laser-ginecological clinics run by doctors with Costa Rican M.D.’s and are most often found along older, major throughfares and not in actual neighborhoods in towns like Penns Neck.)
    Our “Lauren-Schwindell Exclusive” sign is staked out front on the sloping lawn with ‘Julie Loukinen’, the listing agent’s name, dangling from the bottom. The grass has been newly trimmed, shrubbery pruned, the driveway swept clear to the back. There are lights inside, glowing humidly in the post-storm gloom. A car, an older Merc, sits in the driveway, and the door behind the front screen is standing open (aka no central air). This could be Julie’s car, though we haven’t planned to show the house as a team, so that it probably belongs to owner Houlihan, who (I’ve arranged this with Julie) is right now supposed to be eating a late breaksfast at Denny’s courtesy of me.
    The Markham sit silent, noses first in their listing sheets then to the windows. This has often been the point when Joe announces he’s seen quite enough.
    “Is that it?” Phyllis says.
    “It’s our sign,” I say, turning in the driveway and pulling up halfway. Rain has stopped now. Beyond the old Merc, at the end of the drive behind the house, a detached wooden garage is visible, plus an enticing angle-slice of green from the shaded back yard. No crime bars are on any windows or doors.
    “What’s the heating?” Joe -veteran Vermonter- says, squinting out the windshield, his listing sheet in his lap.
    “Circulating hot water, electric baseboards in the den”, I say verbatim from the same sheet.
    “How old?” […]”

    Richard Ford
    “Independence Day” (1995)
    Bloomsbury, 2006

    … dejar de alegrar y entretener, satisfacer y contentar, la comedia que todas estas partes tuviere mucho más que aquella que careciere dellas … ”

    MCS
    “Don Quijote de la Mancha (I; XLVIII)”

    ¡Like puppets without strings!
    (… entonó Pancha)

    ._.

    *

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  26. MJGE,

    Bien, sigamos con el plan. Lo mismo entre tú y yo llegamos a escribir el proyecto de ley.

    Supongamos que mis diez robots (la fábrica textil, ya te acuerdas) sustituyen a 100 empleados, es decir, cada robot vale 10 empleados. Llamemos a cada empleado sustituído por un décimo de robot EHx10 y a cada empleado humano EH. Establezcamos ahora que EH gana $10/hora y que los EHx10 ganan lo mismo. Me ahorro el salario de los EHx10 y contribuyo al sistema de seguridad social por valor de 102 empleados. Pero hay 100 personas de carne y hueso que no están trabajando (esa es la realidad: no están desarrollando software para los robots, están desempleados). ¿Iría entonces lo que cotizo por los robots a pagar el desempleo a esos 100 desocupados?

    De lo que estamos tratando aquí, en realidad, es de cómo transformar una sociedad basada en el trabajo en una sociedad basada en el ocio. No es un asunto baladí, es un problema filosófico de primer orden. Hablamos de desmontar el pecado original, hablamos de que ya no ganaremos el pan con el sudor de nuestra frente. ¿Cómo lo ganaremos? ¿Qué narración nos contaremos ahora? ¿De qué tenemos que redimirnos y cómo?

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  27. Angela,

    En urbanismo se dio una circunstancia que guarda cierta semejanza con esto: el planeamiento producía un aumento del precio de los terrenos desarrollados por el Plan en base a las expectativas urbanísticas que generaba. A partir de ahí empezaban a operar las plusvalías y los intereses que desvirtuaban el planeamiento, problemas para fijar el valor del terreno en las expropiaciones, etc. Lo que hizo la ley fue fijar el valor inicial del suelo en el derivado de su explotación como suelo agrícola.

    Una fábrica necesita un número de trabajadores X para llevar a cabo su producción de forma completamente manual. Puede decidir emplear máquinas que le ahorren el 90% de la mano de obra necesaria, pero deberá cotizar por el 100% de los trabajadores.

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  28. Angela,

    …a Bill Gates se le va la pinza. Él es americano, debería saber lo que se cuece en este país. Están desmantelando la poca protección social que hay y este señor viene ahora con esta idea. Ni que fuera sueco.

    Pues ahí está la cuestión, que Bill Gates es de Estados unidos y se le ha ocurrido esa idea, no será tan estrafalaria pese a las particularidades que mencionas de vuestro sistema económico y de la situación actual.

    Ya me imagino que a los empresarios no le gustará tener que pagar más impuestos, pero ya se están ahorrando los sueldos de los trabajadores a los que sustituyen las máquinas y, al menos aquí, obtienen beneficios fiscales en concepto de amortización de la inversión. Que las máquinas coticen, en realidad, es un desembolso menor.

    Por eso es una idea revolucionaria, porque cambia el mundo. Cambia todos esos planteamientos que mencionas.

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  29. MJGE,

    Sí, la idea puede ser brillante, pero a Bill Gates se le va la pinza. Él es americano, debería saber lo que se cuece en este país. Están desmantelando la poca protección social que hay y este señor viene ahora con esta idea. Ni que fuera sueco.

    Mira, es que es un tema muy difícil. ¿Tú crees que gente como el individuo del que hablaba yo más abajo aceptaría tal cosa? ¿Tú crees que los empresarios americanos estarían por pagar más impuestos? ¡Pero, hombre, si precisamente ese es el quid de la cuestión! Que los ricos no quieren hacerse cargo de los pobres. Que aquí está muy extendida la idea de que los pobres son pobres porque se lo merecen, que los que no trabajan es porque son unos vagos.

    Claro, tú oyes esa idea de Bill Gates y la visualizas en un sistema de Seguridad Social como el español, pero es que los Estados Unidos son otra cosa. Aquí la idea de Bill Gates es estrafalaria.

    Yo, si quieres que te diga la verdad, ya no sé qué pensar. Lo único que sé es que se me llevan los demonios todos los días. Todos.

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  30. Angela,

    Claro que hay que desarrollarlo, la idea no es más que un esbozo. Para empezar a mí se me ocurre que los robots deberían pagar en función de los trabajadores a los que sustituyen, si el trabajo de una máquina equivale al de 5 trabajadores de nivel de formación medio, pagará como esos 5 trabajadores. En cuanto a dónde va la pensión que pagan los robots, parece claro: prestaciones por desempleo, asistencia sanitaria y pensiones. Los trabajadores jubilados seguirán cobrando en proporción a lo que hayan cotizado, pero, en bruto, la pensión será superior porque en el reparto entra lo cotizado por las máquinas.

    Lo más complejo entiendo que es determinar qué máquinas han de pagar impuestos y cuántos trabajadores son necesarios para realizar un trabajo sin máquinas y saber así a cuantos puestos de trabajo es equivalente una máquina.

    En cualquier caso y a falta de ese desarrollo a mí me parece una idea brillante.

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  31. MJGE,

    Eso está muy bien, pero hay que desarrollarlo. Veamos.

    Yo tengo una compañía de manufactura de tejidos y en ella empleo diez robots. Los robots, claro está, son de mi propiedad. Además de los robots, tengo dos empleados humanos. Todos ellos, robots y humanos, cotizan por igual a la Seguridad Social. Cuando mis empleados humanos se jubilan, perciben su pensión de acuerdo con lo que han cotizado. Suponiendo que a los robots se les haya asignado una edad de jubilación (extremo que ya ofrece unas cuantas dificultades a primera vista), ¿adónde va esa pensión?

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  32. Para demostrar que tengo lecturas, dejo otra cita sobre la fugacidad de nuestra existencia. En este caso extraída de “Os Ingleses no Egipto” de Eça de Queirós:

    “Esse curto instante de notoriedade humana, que enfaticamente se chama a ‘história'”.

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  33. Sap,

    En mi ordenador leo esto:

    “Ahí está. Es nuestro hogar. Somos nosotros. Sobre él ha transcurrido…”

    Por eso decía lo del hipo.

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  34. Bueno, queda claro que a escala del universo no somos nada, ni en el espacio ni en el tiempo, cosa que conviene recordar de vez en cuando. Pero volviendo a esa nada, y si no os parece mal un cambio de tema, no he visto que se haya comentado aquí la propuesta de Bill Gates (no sé si es suya, yo se la oí por primera vez a él) de que los robots coticen a la Seguridad Social. Me parece una idea revolucionaria que permitiría recuperar aquél viejo sueño de que las máquinas nos liberen de la esclavitud del trabajo, convertido luego en pesadilla porque, efectivamente nos liberan del trabajo, pero nos mandan al paro.

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  35. ¡Cuánta pesadumbre me despiertan los sabios comentarios que aquí se leen!

    No somos nada a nivel Universo, no somos nadie a nivel Planeta de Aquí…

    ¡Qué desazón!

    Y uno contribuyendo a la extinción de lo presente cuando ayer “trataba” el trigo con unos líquidos mágicos diluidos en agua para acabar con las malas hierbas de hoja ancha. Caiga sobre mí el peso de la conciencia.

    Pero hete aquí una mañana que deslumbra mientras camino por veredas en las que las habas florecen y el trigo se encaña.

    Dos mundos en uno.

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  36. Comentario
    Sap,

    Con la mañana radiante que ha amanecido, vete a Cuesta Maneli y te ahorras las gafas.

    ¿Esta maravilla de días será consecuencia del cambio climático?

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  37. La Serapia,
    .
    Tú lo dices, Serapia: “de momento”. Verás cuando las chinas accedan al salvaslip o los chinos a los preservativos de colorines, por no decir a un utilitario con que llevar a la familia a la playa algún dominguito. Porque de aquí a 30 años, el coche solar será tanta entelequia como el motor de agua.

    (Deliciosas como siempre tus crónicas hogareñas).

    :-)

    Diego Ariza,
    .
    No capto lo del hipo, tú.

    :-?

    Carlos,
    .
    Ya. Pero ejque mi observador maneja un microscopio A.C.M.E. con palanquilla extensora de tiempo y así puede contemplar la escena a cámara lenta.

    Pero bueno, pese a todo, hay buenas noticias: hoy es primavera.

    :-)

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  38. Sap, me ha gustado mucho el ejemplo, pero sobreestima la duración del chispazo.

    En realidad su duración sería de unas 40 milésimas de segundos. El observador no vería nada. Usando algún equipamiento costosísimo detectaría una perturbación tipo un rallajo de más en un sismógrafo. Si fuera un científico sobresaliente empezaría a devanarse los sesos pensando qué co ño podría significar ese rallajo. Solo un genio imaginaría que tras esa perturbación infinitesimal se encuentran los arquitectos de la gran muralla, Velazquez, un matemático genial nacido en Mileto, Gustavo Eiffel o el Anfitrión, poniéndose hasta las trancas de bistecs en un restaurante de NYC.

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  39. Sap,

    Se ve que Carl Sagan tenía hipo ese día.

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  40. ” … Pero es un laberinto y al poco rato se ha perdido. Entonces divaga, da tumbos a ciegas, ¿cómo escapar de aquí?, se desespera un poco, se desespera mucho, explora, se inspira, se marea y, de repente, una luz lejana anuncia la salida. Es una invitación para recuperar el ritmo y la armonía y para acelerar el paso hacia la libertad. Estamos en 1720 …

    “[…] F.T.- Yo observo una contradicción en el film. Sean Connery está muy bien, tiene un aspecto más bien bestial que va muy bien con el aspecto sexual de la historia, pero el guión y el diálogo no tratan realmente este aspecto. Mark Rutland se presenta ante los espectadores como un personaje simplemente protector. Sólo observando atentamente su rostro se adivina el deseo del director de llevar el guión en una dirección más original.

    A.H.- Es cierto, pero recuerde que, desde el principio, muestro que Mark había observado la existencia de Marnie. Cuando se entera de que se ha marchado con la caja, habla de ella en estos términos: “¡Ah, sí! ¿La muchacha de las piernas bonitas…?” Si, como en mi vieja película inglesa ‘Murder’, hubiera utilizado el procedimiento del monólogo interior, habríamos oído a Sean Connery decirse a sí mismo: “Deseo que pronto cometa otro robo, para que caiga en mis manos y pueda, al fin, poseerla”. De esta manera, hubiera logrado un doble suspense. Hubiéramos rodado siempre a Marnie desde el punto de vista de Mark y hubiéramos mostrado sunsatisfacción cuando ve a la muchacha cometer su robo.
    Pensé, naturalmente, en construir la historia de esa otra manera; hubiera presentado a este hombre mirando e incluso ‘contemplando’ secretamente un verdadero robo. Luego, hubiera seguido a Marnie la ladrona, la hubiera atrapado simulando que había encontrado su pista y se habría adueñado de ella haciéndose el hombre ultrajado. Pero realmente es imposible representar este tipo de cosas en la pantalla, porque el público las rechazaría, diciendo: “Ah, no! ¡Eso no…!”

    F.T.- Es una pena, porque esta construcción era apasionante. Me gusta mucho ‘Marnie’ tal como es, pero me doy cuenta de que era un film difícil para el público, debido a su atmósfera bastante triste, más bien atosigante, un poco como una pesadilla.

    A.H.- En los Estados Unidos ha vuelto a exhibirse en programa doble con ‘The Birds’ y están haciendo buenas recaudaciones. […]”

    François Truffaut
    ‘Quince’
    “Le Cinéma selon Hitchcock” (1966)
    Traducción de Ramón G. Redondo
    Alianza Editorial, 2016

    …, son los tiempos en los que Newton deslumbra al mundo con el determinismo de su mecánica y Bach, en estos pocos compases, propone dos saltos para el lenguaje musical: el concierto para teclado y orquesta y la improvisación. Con ello intuye la trascendencia del azar y se adelanta dos siglos a la ciencia.
    En la música, en el ajedrez y en la matemática existen verdades absolutas y eternas del lenguaje que la realidad no puede desmentir. Solo dentro de estas tres formas de conocimiento nace a veces un niño prodigio. Bach es el lenguaje; Mozart, la belleza; Beethoven, la naturaleza; Vivaldi, la vida; Chopin, la inspiración; Chaikovski, la pasión; Alban Berg, la tristeza; Paganini, el límite; Schubert, la melodía; Gershwin, la frescura… ”

    Jorge Wagensberg
    “La música en aforismos”
    ‘Tribuna’ (Babelia; dec. 2016)

    ¿Cuestión de localización,
    acaso de ubicación?

    ._.

    *

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  41. Las bacterias que causan las úlceras gástricas van en cabeza (las sextas) entre las que más resistencia están adquiriendo a antibióticos. Ya hemos visto qué indefensos hemos estado durante un tiempo frente a un virus como el ébola.
    Nada es para siempre. Si ya lo dijo Heráclito hace 2500 años.
    “Pero a lo mejor algún día logramos vivir en Marte” Ya. Como si la energía del sol fuese infinita…

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  42. No, no, el problema no está tanto en el número de personas, sino lo que hacen. En China hay mucha gente, pero el porcentaje -de momento- que usa papel higiénico es ínfimo.
    Soy más perjudicial yo que una china con tres hijos.

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  43. ossa,
    .
    La pregunta es, ¿y quién gozará de estas ventajas de la ingeniería genética y la robótica? Porque no me imagino a un muertohambre de Sudán accediendo a una prótesis personalizada de hígado o a un enfermo dependiente de Haití siendo atendido por un robot especializado.

    Lo que molesta es la gente que sobra. Ahí está el problema. Por ello supongo que esta nueva aristocracia tecnológica será la que se encargue de eliminar –por medio de terceros– el exceso de población (o sea, casi toda, ¡y es tan fácil!) para inaugurar una nueva era de dicha, sostenibilidad y hedonismo sobre la Tierra.

    (Yo ya me he pedido unas gafas de rayos X para ver a la tías en pelotas por la calle).

    o__o

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  44. .
    ¿Qué quedará de nosotros cuando hayamos desaparecido? Pues parece que, aparte de la arqueología con que se quedará perplejo un posible visitante, lo más vivo será el material audiovisual que transporta la sonda Voyager 1. O sea, nada, en el más optimista cálculo de posibilidades.

    Por eso, a estas alturas, tal vez sea pertinente recordar las palabras de Carl Sagan y entonarlas como una verdadera oración científica de fraternidad:

    “Echemos otro vistazo a ese puntito. Ahí está. Es nuestro hogar. Somos nosotros. Sobre él ha transcurrido y transcurre la vida de todas las personas a las que queremos, la gente que conocemos o de la que hemos oído hablar y, en definitiva, de todo aquel que ha existido. En ella conviven nuestra alegría y nuestro sufrimiento, miles de religiones, ideologías y doctrinas económicas, cazadores y recolectores, héroes y cobardes, creadores y destructores de civilizaciones, reyes y campesinos, jóvenes parejas de enamorados, madres y padres, esperanzadores niños y niñas, inventores y exploradores, profesores de ética, políticos corruptos, superstars, «líderes supremos», santos y pecadores de toda la historia de nuestra especie han vivido ahí… sobre una mota de polvo suspendida en un haz de luz solar.

    La Tierra constituye sólo una pequeña fase en medio de la vasta arena cósmica. Pensemos en los ríos de sangre derramada por tantos generales y emperadores con el único fin de convertirse, tras alcanzar el triunfo y la gloria, en dueños momentáneos de una fracción del puntito. Pensemos en las interminables crueldades infligidas por los habitantes de un rincón de ese pixel a los moradores de algún otro rincón, en tantos malentendidos, en la avidez por matarse unos a otros, en el fervor de sus odios.

    Nuestros posicionamientos, la importancia que nos autoatribuimos, nuestra errónea creencia de que ocupamos una posición privilegiada en el universo son puestos en tela de juicio por ese pequeño punto de pálida luz. Nuestro planeta no es más que una solitaria mota de polvo en la gran envoltura de la oscuridad cósmica. Y en nuestra oscuridad, en medio de esa inmensidad, no hay ningún indicio de que vaya a llegar ayuda de algún lugar capaz de salvarnos de nosotros mismos.

    La Tierra es el único mundo hasta hoy conocido que alberga vida. No existe otro lugar adonde pueda emigrar nuestra especie, al menos en un futuro próximo. Sí es posible visitar otros mundos, pero no lo es establecernos en ellos. Nos guste o no, la Tierra es por el momento nuestro único hábitat.

    Se ha dicho en ocasiones que la astronomía es una experiencia de humildad y que imprime carácter. Quizá no haya mejor demostración de la locura de la vanidad humana que esa imagen a distancia de nuestro minúsculo mundo. En mi opinión, subraya nuestra responsabilidad en cuanto a que debemos tratarnos mejor unos a otros, y preservar y amar nuestro punto azul pálido, el único hogar que conocemos”

    :-)

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  45. Como Trump corte el acceso a PubMed, ni ratones fosforescentes, ni nada de nada. Lo esperanza es que Trump no tiene ni idea, me apuesto la cabeza, de que existe.
    Es inconcebible que no hayamos desarrollado una base científica que no dependa de un sólo país. Qué error tan grave, espero que no nos pase factura pero es un error colosal y pensar que no va a tener consecuencias, cuando sea que toque, me parece demasiado ingenuo.

    Me fascina este señor. Hasta casi medio siglo después de su muerte no se incluyó la teoría de la Deriva Continental en la Tectónica de Placas. Los nacidos en los cincuenta y sesenta ni siquiera habrán oído hablar de él en clase, porque hasta entonces no se asumió la la tectónica y hasta bastante más tarde no entró en los temarios. Es decir, hasta ayer mismo. Pero los niños nacidos por los ochenta ya veíamos estos dibujos animados, teníamos siete, ocho, diez años, y ya recibíamos mucha más información sobre el planeta en el que vivimos que la que nunca soñó ningún sabio en los milenios de historia de la humanidad. Recuerdo perfectamente volver de clase a la hora de comer en casa, con el filete friéndose en la sartén, el ruido del extractor, las conversaciones de rutina en la mesa (por entonces aún no teníamos la tele allí también, menos mal) y preguntarles que si sabían que vivíamos sobre unas cáscara como de huevo, que flotaba sobre un manto líquido y de ahí los volcanes y que América se estaba separando de Europa cada vez más y por eso encajaban los bordes de los mapas (hay un error gordo en eso, y en los dibujos animados, y es que no incluyen las plataformas continentales, pero bueno) y mi madre girarse para mirarme mientras freía más filetes:
    -Come, que se te queda frío
    -Estamos flotando sobre una cáscara de huevo, mamá. Todo por debajo es lava, está ardiendo y en mitad del océano hay volcanes más altos que todas las montañas que vemos, están echando lava y por eso nos separamos de América.
    -¿Eso es lo que os cuentan en clase? ¿Que debajo del agua hay volcanes que echan lava? A ver tu padre, que diga algo.
    Le miraba a papá buscando algo de comprensión, era cierto lo que estaba diciendo, tenía que creerme, flotábamos en ese instante sobre una cáscara como de huevo. A mi hermana ni la miraba porque si alguien ahí no podía aguantarnos a ninguno era ella, que además de tragarse todas las conversaciones sobre kilos de limones tenía que aguantar a una petarda que no tenía otra cosa mejor que hacer que ponerse a repetir lo que le habían dicho en clase.
    -Come y calla, hija, que estamos comiendo.

    Hay personas inteligentísimas que no hacen otra cosa que complicarse la vida. Wegener podía elegir entre una cátedra acomodada en la universidad o seguir insistiendo en una idea descabellada que sólo le originaba problemas. Se murió sin la cátedra. Barry Marshall sigue paseándose por medio mundo contando cómo se inoculó a sí mismo las bacterias que estaba convencido de que originaban las úlceras de estómago, porque nadie le creía, y se llevó una alegría inmensa cuando al de pocos días empezó a sentir dolores de estómago.
    Por eso todavía el acto de la Plaza de Arturo Barea es más importante. Porque, efectivamente, ya no sirve para nada, porque esa persona está ya muerta y ya no hay justicia que le valga. Y por eso mismo tiene tanto valor. Se hace para complicarse la vida, o sea, para nada pero para todo.

    https://www.youtube.com/watch?v=j8oMmsMx5QU

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  46. “Vamos a morir, y esto es una suerte. La mayoría de gente no tendrá oportunidad de morir porque nunca habrá nacido. Las personas que podrían haberse encontrado aquí en mi lugar y que nunca verán la luz del día son más numerosas que los granos de arena de Arabia. Estos fantasmas no nacidos seguramente incluyen poetas más grandes que Keats y científicos más grandes que Newton. Podemos asegurarlo porque el conjunto de individualidades posibles que permite nuestro ADN excede con mucho el de personas reales. Entre las incontables posibilidades que podrían haberse materializado, somos el lector y yo, en nuestra medianía, los que estamos aquí. (…). La lotería se inicia antes de que seamos concebidos. Nuestros padres tuvieron que encontrarse, y la concepción de cada uno de ellos fue tan improbable como la propia. Y así sucesivamente, remontándonos a nuestros cuatro abuelos y a nuestros ocho tatarabuelos, hasta un punto en el que ya no tiene sentido pensar.”

    Richard Dawkins, “Destejiendo el arco iris”

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  47. Creo que la verdadera revolución científica está en sus inicios. Hasta ahora la ciencia ha descubierto cómo funcionan algunas cosas, y ese conocimiento lo ha transformado en mejoras para el día a día: la penicilina, la electricidad, el avión; ciencia aplicativa, sin más. Pero ahora la ciencia está a punto de cruzar una línea decisiva: la intervención en el núcleo de lo humano. Ya se han clonado animales complejos, ya se ha multiplicado por seis la duración de la vida de gusanos, ya se ha conseguido que haya ratones con el pelo y los ojos verdes; estos prodigios de la ingeniería genética se aplicarán, no tardando mucho, a los humanos, nada lo impedirá: dentro de un par de generaciones los padres de un bebé podrán elegir su aspecto físico, su altura, su complexión, el color de su piel y de su cabello, hasta se podrán potenciar sus facultades intelectuales, su memoria y su inteligencia. Todo esto puede hacerse, y se hará. La esperanza de vida se multiplicará por tres. Los médicos lo curarán todo (menos la depresión si gana el Barça) de manera sencilla y eficaz y, si es necesario, sustituirán todo órgano defectuoso. ¿Podrá llamarse ‘humanos’ a esa nueva especie evolucionada y manipulada del sapiens? ¿Serán hombres o cyborgs? La nueva ciencia, la ingeniería genética, la inteligencia artificial, la robótica transformarán nuestro mundo de una manera total. Y eso está a la vuelta de la esquina. ¡Qué miedo da! ¡Quizá a Trump se le ocurra clonarse!

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  48. La Monstruo,
    .
    Digo yo que si a un observador le fuera dado examinar nuestra evolución de mamíferos bajo un microscopio, pero aplicando los tiempos cósmicos y geológicos a la escena, se presentaría bajo su ojo un enloquecido rebullir de bacterias que se extenderían como en un cultivo por una superficie esférica, multiplicándose, fagocitando y agostandolo todo a su paso mientras tales bichitos emiten unos destellos fosforescentes que tienen la forma de la Gran Muralla o Las Meninas o el Teorema de Tales o la Torre Eiffel o el Jinete Polaco, para finalmente –a pesar de que algunas han dado saltitos sin éxito para escapar hacia otras pelotillas alimenticias– desaparecer por la falta de recursos, víctimas de su propia ferocidad.

    Lo curioso es que en tan poquísimo tiempo –la secuencia que ha visto el observador ha durado apenas quince segundos– estas bacterias, sumados y decodificados sus destellos, se han aventurado a dar una explicación global a cuanto les rodea y a cuanto son capaces de divisar, incluyendo a ese posible científico que me acabo de inventar.

    :-)

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  49. Por lo que dice BK y otros respetados contertulios sobre la lotería de la vida, tenía razón Antonio Guijarro cuando escribió este texto precursor (musicado y puesto en escena con acierto por otros tres artistas – científicos:

    https://www.youtube.com/watch?v=9FsWd_yEVVQ

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  50. Nievesdl,

    Claro, claro. Y además, yo me pregunto qué clase de ayuda pueden prestar estas personas en la reserva. Los misioneros son muy peligrosos. Si lo que este hombre quiere es llevar esas ideas a la reserva, mejor haría guardándoselas para él. No acabo de entender esa manía de querer compartir el paraíso con todo quisque. Sería mucho mejor que se lo reservasen para ellos solitos y dejaran al resto en paz.

    Tampoco entiendo muy bien por qué trabaja este señor. Si realmente cree que Dios proveerá, no tendría que trabajar para ganar dinero, ya le mandaría Dios lo que necesitase, digo yo. Si hasta la fecha le ha mandado diez hijos, ¿por qué no iba a mandarle el pan para alimentarlos? Ah, ya, claro, se lo manda pero a través del sudor de su frente, no había caído.

    Estoy pensando seriamente en hacerme predicadora.

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  51. Comentario
    Angela,
    que los padres renuncien a vacunarse de tétanos, por ejemplo: allá ellos. Pero que no vacunen a sus hijos de tétanos ( mi bisabuela murió por esa causa; estuve en el pabellón de tétanos en Sumatra, tras el tsunami) me parece terrible. Y no vacunarles de sarampión convierte su libertad de elección en un problema de salud pública. Los antivacunas están provocando brotes donde ya se había erradicado.

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  52. La Serapia,

    Monstruo dos a monstruo uno, monstruo dos a monstruo uno, llamando, llamando…

    Lo de Homo Sapiens no es más que otra prueba de nuestra arrogancia.

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  53. ¿Conocéis muchas otras especies que hayan seguido igual mucho tiempo? Suponiendo que consigamos vivir en otro planeta, ¿seguiremos siendo Homo sapiens? Porque para mí que tiene muchas papeletas de que si el Homo sapiens sobrevive, como parece que nos preocupa mucho, será ya otra especie. Más que nada porque así ha ido pasando hasta ahora con la inmensa mayoría de las especies.

    Sí, desde el instituto yo también pienso que somos un cáncer que arrasa con el organismo en el que vive. Se me pasa a ratos e intento que se me pase pero pensarlo, lo sigo pensando. Hay un montón de similitudes: la tasa energética está disparada, no hay control de crecimiento, ni barreras… Igual por eso casi mejor no saltamos a otro planeta y les dejamos tranquilos ;-)

    A mí me parecería de una justicia poética maravillosa si de puro tontos nos cargamos las condiciones ambientales que necesitamos para vivir. ¿Hay mayor prueba que esa para comprobar lo bien que funciona el mundo?

    Supongo que soy un monstruo, pero así es como pienso.

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  54. Sap, ahí le has dao bacalao! Antes de devanarnos los sesos sobre cómo apañarnos para no xoder el premio de la lotería cósmica deberíamos preguntarnos primero si es posible. Yo soy pesimista. Veo muy improbable que una sociedad como la nuestra pueda prosperar mucho más allá de unos pocos cientos o miles de años. Somos como esos parásitos suicidas que, tras matar al organismo que necesitan para vivir, desaparecen. Es algo relativamente frecuente en biología. Tras nosotros la materia orgánica viva seguirá tan pancha, si algo ha demostrado es que es uno de los materiales más duraderos que hay en el universo, pero con formas absolutamente inimaginables.

    Parece cada vez más claro que hay vida en otros rincones del Universo y, por qué no?, en muchos de ellos ha podido alcanzar niveles de sofisticación similares o superiores a los nuestros. Pero lo más probable es que esas civilizaciones duraran tan poco (en términos cósmicos) como durará la nuestra, por eso no coincidimos en el tiempo en plan Star Trek.

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  55. ” … That I could look with a separate look …

    “El poblado minúsculo está allá, detrás de las palmeras que bordean la playa. Bajo el sombrajo, sentado en la hamaca, aunque no es cómoda, sorbiendo el agua de un coco, aunque no es fresca, riéndote de ti, miras cómo acaba el día.
    Riéndote de tu falta de costumbre, aquí donde todo te es nuevo: este mar de un turquesa apenas desvaído en blanco agrisado; estas criaturas de cuerpos negros y cabellos rubios; este clima estival perenne.
    ¿Nuevo? El trópico ha sido para ti, desde siempre, ambiente deseado y presentido. Por eso te parece justo hallarle una mesura con la cual tu razón no contaba, pero sí tu instinto. Porque mesura hallas en todo, hasta en lo que más excesivo pudiera parecerte: el poniente.
    Que en el cielo abre un primer término de quietos celajes irisados, y tras de éste un segundo, y tras de éste otro, el fondo último que dejan entrever teñido de un carmín estridente. Se diría la cola abierta de un pavo real, con su esplendor pomposo, donde colores fríos equilibran otros enardecidos.
    Pero el pavo real ha cerrado su cola, y del resplandor fiero nada queda. El crepúsculo fue tan breve como un suspiro. Sólo el mar parece haber recogido en su seno un poco de luz, y devolverla ahora en fulgor celeste plomizo, como el del plúmbago, uniforme si no lo estremecieran las olas con terrible violencia.”

    Luis Cernuda
    ‘Poniente inusitado’
    “Variaciones sobre tema mexicano” (1950)
    Taurus, 1979

    … on my own crucifixion and bloody crowing … ”

    Walt Whitman
    ‘Song of myself’ (1860)
    Penguin Books, 2014

    Julia era de Milagro.
    Coincidencias. Plazas.
    Once again.

    *

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  56. Carlos,
    .
    ¿Y cómo compatibilizar la celebración del premio en la lotería biológica –que pareciera un llamamiento a la natalidad– con una población creciente que necesita cada vez más alimentos y recursos y que encima goza de mayor esperanza de vida?

    Tal vez nunca lleguemos a colonizar nada, sino que, con el panorama de este gazpacho como fondo, estemos abocados, programados, para la autoaniquilación, como aquellos habitantes de la isla de Pascua que arrasaron con todo. Éso o inaugurar un nuevo ciclo sobre la Tierra con los supervivientes de la hecatombe belicoenergética que predicen los Testigos de Jehová.

    Confiemos en Dios Todopoderoso, como los clientes de Ángela.

    (Lo malo de la fuerza débil ésa es cuando hace gimnasia, como el sexo débil de Jardiel).

    :-)

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  57. Qué interesante hilo estáis creando.

    Cómo he oido y leído alguna vez a Punset decir “La vida es una equivocación. Tened siempre presente –aconsejaba a los miembros de su equipo encargado de buscar vida en el planeta Marte– que si descubrís algo muy extraño o inaudito vale la pena pararse a analizarlo porque podría ser vida”.

    Tb es fantástico el Redes dedicado a la búsqueda de planetas habitados y la entrevista con una astrobiólogo. Está en rtve.es.

    Y si, efectivamente, la vida es tan improbable y tan llena de azar, mira que nos gusta jugar en el límite.

    Una crónica magnífica del desastre está en “Voces de Chernóbil”.

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  58. Efectivamente el domingo pasado visité la nueva plaza de Arturo Barea. Madrugué y llegué a las nueve y algo. Poca gente porque al principio amenazaba la lluvia; en la plaza tan solo un puñado de inmigrantes africanos bebía cerveza con grandes risotadas. Le hice unas fotos a la placa y me fui a buscar las tiendas de libros usados del Rastro. Buscaba en concreto un volumen que había visto hacía un mes: el tochazo de Steven Pinker sobre la violencia: Los ángeles que llevamos dentro. ¡Quince euros!, recuerdo que cuando salió costaba cuarenta y tantos. Y encima poder regatear: Le dije a la señora (de unos setenta años, con bastón, atenta a cada movimiento de cada cliente) que si me dejaba los dos por veinte, me los llevaba. El otro era “La lluvia amarilla” de Julio Llamazares. Una buena compra.
    Por ahora estoy con el segundo volumen de los diarios de Víctor Klemperer, 200 y pico páginas.
    Esta entrada me ha recordado a Sunsan Sontag y a su “Ante el dolor de los demás”.
    12 de diciembre de 1933.
    Hace cosa de veinte años un dentista intentó en vano extraerme un raigón. Cuando di un bote en el asiento, me explicó indignado que aquello era mucho más duro para él que para mí: yo sólo tenía que quedarme allí quieto.

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  59. Comentario
    Sap,

    Jajaja… sobra decirlo SAP pero me encanta tu sentido del humor.

    Coincido en lo que dices, y también en esa posible novela breve y perfecta de la que algunas veces ya ha hablado Antonio que sueña con escribir.

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  60. Esta conversación me hace recordar lo mucho que disfruté “El Azar y la Necesidad”. Me convenció que los sistemas biológicos no necesitan un propósito para evolucionar. Aún así me sigue intrigando el hecho de que invariablemente tienden a evolucionar hacia una complejidad superior. No sé si tenemos explicación para eso.

    En cuanto a nuestra fragilidad, creo que nos tocó el primer premio de la lotería cósmica. Debía haber 1.000.000.000.000.000.000 bolas en el bombo y el niño de San Ildefonso cantó nuestro número. Ante esa evidencia las ciencias sociales se centran en – por qué a nosotros? Las ciencias experimentales se centran más en – qué podemos hacer con el premio?

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  61. BK,
    .
    Pues habrá que parecerse a África. Nos ha salido no un proyecto sino una posibilidad de proyecto en África y allá que se va el jefe el lunes, cargado de papeles bajo el brazo y un minidiccionario de francés (le hice desistir de su idea de llevar salacot y cazamariposas al hombro). La propuesta ha habido que elaborarla toda en la lengua de Marine Le Pen y según intuyo, el resultado habría hecho tirarse de los pelos al amigo Gasparddd.

    Si los vecinos americanos de Ángela ya son raritos con sus creacionismos, rechazo de vacunas y temor a Dios, no digamos nuestros vecinos del exágono… ¿Tú crees que a la planta baja de un edificio la pueden llamar “rez-de-chaussée”? ¡Hombre, por favó!, ¡están locos estos galos!

    :-)

    Dani,
    .
    ¿Cuándo se nos revelará el misterio de lo que nuestro ammfitrión se trae entre manos? Unos hablaban de una novela con un científico como protagonista; otros colocaban a Cervantes como centro de atención… Este “retiro laboral y espiritual” en la ciudad de los rascacielos (cdLQ), no hace sino que los lectores, a causa de la intriga, estemos ya royéndonos las primeras falanges de los dedos tras habernos devorado las uñas.

    :-)

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  62. Qué bonito es compartir tan de cerca el proceso de trabajo de una creación. Saber que eso que habló Antonio con Luis será aquello de lo que nosotros dialogaremos en unas semanas o meses por aquí abajo, a su sombra.

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  63. Angela,

    Qué pasada, anteponer las convicciones a “intromisiones” que condicionan la salud de tu progenie.
    No sé qué decirte de lo que planteas, porque no sé qué pensar.

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  64. Le estoy dando un montón de vueltas a lo de la dificultad por comprender la fragilidad, y me parece que no llego a nada muy claro.
    Da la sensación de que lo difícil del todo es comprender las paradojas y lo compleja que es la realidad. Por ejemplo: tampoco es tan complicado asimilar que somos frágiles y producto de la casualidad. Hay que ponerse a ello, si no, no lo pensamos de forma natural, vale. Pero una vez puestos, no es tan difícil llegar a comprenderlo. Otra cosa es que no lo tengamos todo el día en mente, porque si no, seríamos como el personaje niño de Woody Allen, flipados el día entero porque “el universo se expande”. Lo que parece más complicado es aceptar que dentro de esa fragilidad somos muy resistentes. Ahí, al menos yo, necesito hacer mucha gimnasia mental para acomodarme a esa idea.
    Lo que me dice Gaspard me lleva al mismo sitio: hay quien ve los progresos que conlleva la ciencia y puede llegar a pensar que la ciencia nos hace inmunes a los desastres. Y, para nada, otra vez tengo que hacer contorsiones mentales para encajar bien que a pesar de todos los adelantos que pueda traer la ciencia, ni mucho menos vamos a dejar de ser la cacapurri que somos. Gaspard habla incluso de la fe en la ciencia y que las ciencias sociales puedan tener una función de rebajar esa creencia. “Fe en la ciencia”. Lo complicado parece estar en vivir en la incertidumbre, la ambigüedad y la paradoja constante. Por mucho que avance la ciencia no se puede concebir como una creencia. Todo está en entredicho y se adopta la explicación que mejor funciona para explicar la realidad. Ahora. Porque quizás dentro de un tiempo eso cambie. Y a pesar de tanta incertidumbre la cuestión es que acumulamos conocimiento y funciona. No hay más que leer el poema que ha dejado Zacarías. Estoy segura de que mi sobrino de trece años sabe responder a un montón de esas preguntas entonces incomprensibles para Fray Luis de León.

    Ese es el asunto que a mí me maravilla: que a pesar de toda la fragilidad y las casualidades casi imposibles, el hecho es que aquí estamos. Que sea posible todo esto a pesar de que si nos pusiésemos con una hoja de papel a calcular qué probabilidad había de existir, como ha hecho BK pero a lo bestia, no sólo incluyéndonos a nosotros como cigoto, sino incluyendo todo lo que nos rodea, nos entraría un ac*jone infinito porque con la lógica y el sentido común en la mano nadie apostaría a que todo lo que nos rodea fuese posible. Pues resulta que está ocurriendo, así que vaya que si es posible. Aceptar la complejidad, las paradojas y las contradicciones a mí es lo que más me cuesta.

    Heisenberg está enterrado a quince minutos de paseo desde mi casa. La primera vez que vi su lápida me quedé dándole vueltas a que todo lo que estudió hablaba sólo de partículas con energía y movimiento. Y ahí estaba el pobre ya, sin ninguna de ellas. Porque, si Heisenberg fuese microscópico y un átomo, ya “muerto”, ¿el principio de incertidumbre ya no se le podría aplicar, no? No sé, de física ni idea, pero es una idea que me da vértigo.

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  65. Sap, ¿será que la estulticia se siente cómoda a 12 metros del suelo? Mi nueva vecina del 4º Izq. ha llegado exigiendo que echen a los ugandeses que viven por encima de ella porque dice que el bloque pierde prestigio y parecemos África. Nunca me había encontrado con nadie tan abiertamente racista y gilipollas. Es curioso: cuanto más mentecato es el individuo o individua, más superior se siente.

    *******************

    Hace tiempo se me ocurrió calcular la probabilidad de nacer que hemos tenido. Contando la media de espermatozoides que tiene el hombre en cada eyaculación, los días fértiles de la mujer y la cantidad media de coitos en esos días, es como si hubiéramos sido seleccionados de entre toda la población de Japón.

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  66. Sap,

    ¿Tus vecinos del 4º B? Espera a que te cuente (os cuente a todos, que seguro que esto os interesa) la conversación que he mantenido hoy con un empleado al que he ido a inscribir en un seguro de accidentes, por encargo de su empleador. Le voy a llamar C. Tiene 44 años.

    Le explico el plan de accidentes y la ayuda que recibirá del empleador para pagar la prima (es barato, no asustarse).
    Me pregunta si puede añadir a su familia en la misma póliza, a lo que respondo afirmativamente.
    Me pregunta si el coste depende del número de hijos que se añadan, a lo que respondo negativamente: una vez que se paga la prima familiar, están cubiertos todos los hijos, cualquiera que sea el número de ellos.
    Le pregunto cuántos hijos tiene…

    ¡Diez!

    Sí, le digo sonriendo, con diez hijos es buena idea el seguro de accidentes, porque cuando no es uno será el otro. Me comenta que no tiene seguro médico, ni siquiera para los hijos. Me cuenta que en su anterior trabajo tenía seguro y que ganaba 50 dólares a la hora (esto era en otro estado), pero que se vinieron para acá como misioneros en la reserva y ahora, en este trabajo que tiene, gana 18,50 dólares a la hora y no tiene seguro médico. Le digo sonriendo (pues no es cuestión de echarse a llorar) que aquí en South Dakota somos más pobres, pero tenemos las Black Hills.

    Le pregunto si no ha mirado la cobertura médica para sus hijos a través de Medicaid (programa de asistencia social financiado por el gobierno) y me dice que no porque su mujer y él creen que Dios proveerá y que Medicaid obliga a cumplir los calendarios de vacunaciones y que ellos están en contra de que el gobierno se meta en esos asuntos.

    En algún punto de la conversación, el hombre se muestra algo cohibido, como si temiera lo que yo pudiera pensar de él y sus creencias, pero se ha relajado cuando le he dicho que cada uno tiene derecho a sus puntos de vista. (Me gusta actuar así, que la gente se relaje y me digan lo que piensan, aprendo mucho más.)

    Le comento que en el otoño, si no hay cambios, se abrirá el periodo de inscripción general para los seguros médicos y que si quiere, podemos mirarlo para sus hijos. Me pregunta si eso es como Medicaid. En cierto sentido, sí, le contesto, porque las ayudas para pagar las primas vienen del gobierno, pero los seguros son privados. Eso ya le gusta más.

    Este señor trabaja para una organización que se financia con donaciones privadas y fondos públicos y que se dedica a ayudar a gente con pocos recursos a obtener una vivienda.

    Al parecer, no le hace tantos ascos al gobierno y las ayudas siempre que no le pidan nada a cambio. O al menos eso es lo que concluyo yo. Si alguien tiene otra visión del asunto, estaré encantada de escuchar.

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  67. Angela,
    .
    Todo es la misma cosa. Como especie y como individuos, somos producto del azar y estamos hechos de la misma materia que los astros, habitantes de un planeta que es un ser vivo como cualquier otro. Lo raro es este continuado empeño en la imbecilidad, particularmente el de mis vecinos del 4º B.

    :-/

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  68. La Serapia, quería decir que los humanoides podemos llegar a pensar que gracias a las Luces de los saberes somos inmunes a los desastres. Cuando aquel catastrófico terremoto de Lisboa de 1755, el bueno de Voltaire encontró un motivo para reírse del irenismo del matemático Leibniz (“vivimos en el mejor de los mundos posibles”); con ocasión del sismo de L’Aquila de 2009, los ciudadanos afectados interpusieron una demanda contra los sismólogos italianos por no haber predicho la hecatombe, juicio que ganaron los científicos acusados. Como si para la opinión pública los científicos estuvieran provistos de la capacidad de detectar la verdad o de predecir el futuro, un deseo de ver en la ciencia la protección asegurada contra cualquier desdicha. Será que el problema no es de los científicos, sino de quienes explican sus descubrimientos al vulgo, igual que los encuestadores se defienden argumentando que la encuesta se refería a lo que podría haber pasado cuando se procedió al trabajo de campo, y no en un futuro para el que no existe proyección demoscópica posible. Si la gente entiende que el sondeo de intención de voto es una predicción es porque los periodistas así lo dan a entender. O será que la culpa es siempre del mensajero… ;-)

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  69. Zacarías,

    Esta aspiración viene de lejos. Y no solo afecta a los científicos. En estos versos de la famosa oda que Fray Luis de León le dedicó a Felipe Ruiz, ya se entrevén esas ansias por conocerlo todo (“la verdad pura”), y también la sospecha de que para alcanzar ese conocimiento habrá que liberarse de nuestras limitaciones humanas (“libre desta prisión volar al cielo”). Cada estrofa parece un tema de un libro de física:

    ¿Cuándo será que pueda,
    libre desta prisión volar al cielo,
    Felipe, y en la rueda,
    que huye más del suelo,
    contemplar la verdad pura sin duelo?

    Entonces veré cómo
    la soberana mano echó el cimiento
    tan a nivel y plomo,
    dó estable y firme asiento
    posee el pesadísimo elemento.

    Veré las inmortales
    columnas do la tierra está fundada;
    las lindes y señales
    con que a la mar hinchada
    la Providencia tiene aprisionada;

    por qué tiembla la tierra;
    por qué las hondas mares se embravecen,
    dó sale a mover guerra
    el cierzo, y por qué crecen
    las aguas del Océano y descrecen;

    de dó manan las fuentes;
    quién ceba y quién bastece de los ríos
    las perpetuas corrientes;
    de los helados fríos
    veré las causas, y de los estíos;

    las soberanas aguas
    del aire en la región quién las sostiene;
    de los rayos las fraguas,
    dó los tesoros tiene
    de nieve Dios, y el trueno dónde viene.

    Quién rige las estrellas
    veré, y quién las enciende con hermosas
    y eficaces centellas;
    por qué están las dos Osas
    de bañarse en el mar siempre medrosas.

    Veré este fuego eterno,
    fuente de vida y luz, dó se mantiene;
    y por qué en el invierno
    tan presuroso viene,
    quien en las noches largas se detiene.

    Veré sin movimiento
    en la más alta esfera las moradas
    del gozo y del contento,
    de oro y luz labradas,
    de espíritus dichosos habitadas.

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  70. Las conclusiones a las que llega la ciencia nos demuestran que somos muy poca cosa, pero la fe ciega en la razón o en el método científico sigue muy extendida. En este sentido, seguimos siendo bastante arrogantes aunque reconozcamos nuestra fragilidad en el universo. Por muy indefensos que nos sintamos como especie, seguimos teniendo (yo el primero, lo confieso) “la esperanza de una intelección esencial y plenaria del universo” (como dijo Pedro Laín Entralgo), es decir, la creencia de que la razón humana o el método científico nos permitirán tarde o temprano comprenderlo todo acerca de todo. Y sobre todo, seguimos creyendo que esa intelección nos permitirá dominarlo y controlarlo todo. Esa es la aspiración “predictiva” de la ciencia de la que habla el amigo del anfitrión. La aspiración a la predicción presupone la existencia de unas leyes que rigen el funcionamiento del universo, es decir, de un orden que le da coherencia a las cosas. ¿Pero existe realmente un orden? Y sobre todo, ¿nuestro cerebro está capacitado para captarlo? 

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  71. Eladio Ramos,

    Estamos aquí de pura casualidad como especie, pero ya como individuos, no te digo nada. Si le hubiera dolido la cabeza a mi madre aquel día…

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  72. La fuerza débil, la fuerza fuerte, la gravedad, el electromagnetismo, la constante de Plank, la masa del electrón, el bosón de Higgs. Tantas cosas que, de cambiar una millonésima parte de su valor, habrían determinado un universo totalmente distinto y en el que ninguno de los seres vivos que han sido habrían tenido la más mínima oportunidad de existir. Hace unos meses Manuel Couceiro recomendó en esta casa un excelente libro que yo acababa de leer y donde se explican claramente estas cuestiones.
    Pero hay mucho más: el tamaño de la Tierra, que hace que su relación superficie/volumen permita retener el calor que recibe del sol y el que se genera en su interior y que hace que los volcanes y las placas tectónicas estén activos y, tal como se mencionó aquí también hace poco, son imprescindibles para mantener la vida en la Tierra. La distancia al sol, el campo magnético…
    Creo recordar que hace poco recomendé un artículo de The New Yorker sobre el campo magnético terrestre y cómo unos científicos habían estudiado sus fluctuaciones en la estructura del barro de cacharros de cerámica de hace miles de años. En este momento estoy leyendo un libro apasionante que también habla de esos temas, es de Marcia Bjornerud, una geóloga americana y se llama “Reading the rocks. The autobiography of the Earth” y la conclusión a la siempre llego es la misma: estamos aquí de pura casualidad.

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  73. La fuerza débil es consecuencia del intercambio de bosones muy masivos, y de acuerdo con el principio de indeterminación de Heisenberg de corta vida y escaso alcance. Principio que, trasladado al mundo de las emociones, inspiró dos buenas canciones. ‘El principi d’incertesa’, del querido Miquel Pujadó (está en Spotify), y este Principio de Incertidumbre del cantautor madrileño Ismael Serrano:

    https://www.youtube.com/watch?v=ZaC3ZGGEt8I

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  74. En Youtube está una de las mejores películas-documentales de astronomía que he visto. Es un plano secuencia y no hay voz en off, solo música. No hay narrador porque no hace falta ninguna explicación. Incluso tiene la ventaja de que puedes bajar el volumen y poner tu música preferida o simplemente ver las imágenes en silencio. 45 minutos son suficientes para darnos cuenta de lo poca cosa que somos. A primera vista puede parecer que no pasa casi nada y que los tres cuartos de hora se harán interminables. Yo no pude apartar los ojos de la pantalla. En el minuto ocho aparece fugazmente nuestra esfera azul celeste, conteniendo toda la pena y toda la alegría, todo el infierno y todo el cielo:

    https://www.youtube.com/watch?v=1AAU_btBN7s

    Yo también brindo por la fuerza débil.

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  75. .
    En el penúltimo capítulo de “Cosmos”, DeGrasse hablaba de estas fragilidades y de cómo una ruptura natural de ese equilibrio convirtió a Venus en un infierno. Lo vi antes de anoche…

    …esta mañana, en cambio, los informativos se abrían comunicando una nueva restricción de tráfico en Madrid y, a la vez, saludando como buena la noticia del hallazgo de un gigantesco yacimiento petrolífero en Alaska por parte de la empresa Repsol y cómo, consecuentemente, habían subido sus acciones en la Bolsa.

    Otro frenazo.

    Como especie, qué poco merecemos habitar este planeta.

    :-/

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  76. Da qué pensar, desde luego… Siempre al filo del acabose, del ser o no ser…

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  77. Angela,

    Ah, claro. Perdona, qué atolondrá :-)

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  78. La Serapia,

    No, me refería al amigo de Luis Orozco mencionado como Jaime.

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  79. Gaspard,
    ¿Mande?

    No sé si entiendo muy bien la pregunta, pero te puedo decir que lo que la ciencia dice es que estamos aquí de chiripa y somos una cacapurri. Y eso no quita para que tengamos una capacidad terrorífica de lograr cosas increíbles. Para entendernos, la ciencia dice que somos como un huevo de frágiles y, aún así, si sujetas un huevo por sus vértices, entre el dedo pulgar y el índice, y aprietas como si tuvieses la fuerza de un vizcaíno, albricias, el huevo es irrompible.

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  80. Es decir, ¿el rol de las Humanidades y de las Ciencias Sociales puede ser el de contrarrestar la fe empiricista? Si bien viendo cómo la filosofía de Comte y otros sirvió para intoxicar las mentes humanas, cabe dudar -también- de esto.

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  81. Angela,

    Creo que dice el nombre, habla de Luis Orozco.
    El magnetismo del límite KT. ¿De dónde vendrá el campo magnético? No puedo imaginármelo bien, dicen que del movimiento de metales líquidos del núcleo terrestre . Y encima se invierte cada cierto tiempo. No entiendo nada. Vaya tema fascinante para una tesis :-)

    Supongo que ya os habré dado la lata con esto, pero hablando de dinosaurios, el año pasado por fin conseguí escaparme unos días a un sitio que llevaba mucho tiempo queriendo conocer: La Rioja Baja (en España, no en Argentina). Me encantó. Ni mi padre, de La Rioja toda la vida, ni yo, habíamos ido nunca por allí. Hay unos paisajes que a mí me parecen la caraba. Según nos íbamos alejando de Logroño por la carretera el terreno cada vez se hacía más árido y hay lugares en los que las sierras exhiben un arcoiris de margas de distintos colores, muy fácilmente apreciable porque apenas hay vegetación. Por ejemplo, desde la carreterilla empenada que lleva hasta San Felices, un pueblo que está ya en Soria, se ve la Sierra de Alcarama con una variedad de colores que van desde el granate, pasando por el cobrizo hasta el gris y gris azulado, que es espectacular. No llega a ser, claro, como esos paisajes de China en Zhangye Danxia, las montañas de colores, o el Cerro de los Siete Colores en Argentina, que visitan tantos turistas, pero no deja de ser precioso. Pues bien, además, en Igea me encontré con algo maravilloso. Un museo de paleontología estupendo (bueno, para mi gusto peca un poco de más del rollo audiovisual, pero es lo que se lleva y qué le vamos a hacer). Lo mejor de todo es que ese museo de paleontología, la formación de varios paleontólogos y la publicación de hallazgos científicos de renombre mundial, como una pata de uno de los pocos dinosaurios piscívoros que se conocen, o nuevas especies de tortugas, parece que se deben al entusiasmo de un profesor de escuela y su mujer, que llegaron a Igea ¡en los años ochenta! O sea, hace nada. Se llamaban Ángel Gracia y Elena Torrijos. Ángel empezó a llevar a los chavales del pueblo a buscar fósiles por allí, les entró el gusanillo a muchos, y resulta que ahora La Rioja es un lugar de importancia en el mundo de la paleontología y la colaboración que tienen con Aranzadi está siendo de lo más fructífera. Lo que empezó siendo un museo escolar desde el 2005 es todo un centro paleontológico. Y, todavía más; Ángel siguió la estela de otro profesor de escuela, Blas Ochoa, en un pueblo que hoy está semi-abandonado, se llama Navalsaz y es sobrecogedor caminar por las ruinas de las casas de piedra.
    Me gustó especialmente conocer toda esa historia, porque en Solnhofen, en Baviera, hay un museo estupendo con los restos fósiles de multitud de animales de la misma época que los fósiles de Igea, entre ellos los restos de las primeras “aves”, aún con muchas características de dinosaurios. Igual que en Eichstätt, una ciudad al lado de Solnhofen, pero ahí el museo es todavía más bonito porque está en un castillo y tiene también uno de los primeros jardines botánicos fuera de Italia. Que en Igea haya algo parecido a lo de Solnhofen o Eichstätt, a mí me parece casi tan guachi como el apellido de ese Fucugauchi que dices. Mega-fucuguachi. Por cierto, que también habré dado la lata con esto, no me acuerdo, pero los fósiles de Solnhofen y los primeros restos del Archeopteryx (uno es un fósil muy conocido del Museo de Historia Natural de Berlín, el que en origen le compraron a un granjero a cambio de una vaca), se encontraron porque en Múnich había un escritor de obras de teatro y óperetas que estaba a dos velas y como no le llegaba el dinero para imprimir las obras que escribía, inventó la litografía. Aloys Senefelder, se llamaba. Había estudiado química en Ausburgo y cuando se le ocurrió la idea de aprovechar la hidrofobicidad de las tintas grasas para imprimir, necesitaba un soporte poroso muy fino y se acordó de sus excursiones por la zona de Solnhofen y de que allí usaban una piedra muy fina para la construcción de las tejas de las casas, por ejemplo. Y de ahí después el boom de la litografía en Europa y la extracción masiva de piedra de las canteras con el consiguiente hallazgo de montones de fósiles como el Arqueopteryx, que justo le sirvió a Darwin para dar consistencia a la Teoría de la Evolución. ¿No es increíble cómo una cosa lleva a la otra y los “hace falta” y “ha sido necesario”? A mí me alucina.
    By the way, en el museo de París también tenían sus perfectos ejemplares de las piritas cúbicas de Navajún. Que también se pueden ir a visitar en La Rioja Baja. Hay piritas de Navajún en todos los museos de todo el mundo. Es un poco carillo lo de hacer la visita a las piritas de Navajún, pero merece la pena mucho y, además, Rubén, el que anda por allí, es muy majo y está bien bueno ;-)
    Perdonad, no ha sido por hacer propaganda turística, lo prometo. Es que mola.

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  82. Y la ciencia, ¿atenúa o refuerza la idea de la fragilidad humana? Al positivismo se le acusó desde muy pronto de convencer al hombre de su invencibilidad, de sostener el paradigma o la teleología del progreso.

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  83. Pienso en lo que dices, en que la inteligencia humana no alcanza a comprender la fragilidad de lo que existe, y me parece que es casi una bendición y que quizá sería mejor que lo comprendiésemos menos todavía, para no vivir en un miedo permanente a la desaparicion y en la parálisis a la que podría llevarnos la conciencia de la posibilidad de que un rayo me parta antes de que pueda darle al botón “Submit Comment”. A ver si llego.

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  84. Una estrofa de ‘Sleep and Poety’ de Keats, que de fragilidad sabía mucho:

    Stop and consider! life is but a day;
    A fragile dew-drop on its perilous way
    From a tree’s summit; a poor Indian’s sleep
    While his boat hastens to the monstrous steep
    Of Montmorenci. Why so sad a moan?
    Life is the rose’s hope while yet unblown;
    The reading of an ever-changing tale;
    The light uplifting of a maiden’s veil;
    A pigeon tumbling in clear summer air;
    A laughing school-boy, without grief or care,
    Riding the springy branches of an elm.

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  85. ¿Te estarás refiriendo, por casualidad, a Jaime Urrutia Fucugauchi?

    Yo hice un viaje memorable a México en el año 2003, aprovechando que mi hijo Víctor y su mujer pasaban unos meses trabajando en la UNAM con unas becas universitarias. Ella, en sismologia; él, en paleomagnetismo, con Jaime Urrutia Fucugauchi, con quien ha colaborado en varias publicaciones.

    Cuando regresamos a España desde México, Víctor acarreaba una mochila repleta de piedras mexicanas, muestras que luego analizaría en el laboratorio de la Universidad Complutense. Esas muestras, junto con otras muchas recogidas en varios lugares del mundo (incluída España: Zumaya, Sopelana, Agost, Caravaca), resultaron luego en un tocho de casi 600 páginas que conforman la tesis con la que ganó su grado de doctor y que versa, precisamente, sobre las propiedades magnéticas de los sedimentos del límite Cretácico-Terciario, es decir, el impacto del meteorito que cayó en Yucatán y que acabó con los dinosaurios, a los que mis nietos son tan aficionados.

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  86. ” … Y para que esto se logre …

    “[…] I wait for messages, staring at a diagram illustrating the five steps that will save someone from choking, and fingering a stack of pink tickets from a dinner theater in Susquehanna, PA. ‘Annie Get Your Gun’ is playing this very night, and the stack of playbills on the telephone table rings with the critics’ kudos: “Everybody’s first rate”- Binghamton ‘Press & Sun Bulletin’; “Move over ‘Cats’ “- Scranton ‘Times’; “This baby’s got legs under her”- Cooperstown ‘Republican’. I can’t help conjuring up Sally’s review: “My team of death’s-door opening-nighters simply couldn’t get enough of it. We laughed, we cried, we damn near died” -‘Curtain Call Newsletter’. […]”

    Richard Ford
    “Independence Day” (1995)
    Bloomsbury, 2006

    Plaza de la Independencia

    “[…] -Busque usted la de abril del 71. Mi vista ya no es lo que fue.
    Encontré la revista que me indicaba y fui pasando las hojas hasta dar con la sección titulada: Flores de nuestro Jardín. Cada foto ocupaba media página y encuadraba un curso entero, retratado en la escalinata de entrada a la capilla, de forma que las cabezas de las niñas iban sobresaliendo de hilera en hilera.
    -Busque a las de quinto. ¿Las ha encontrado? Permítame […]”

    Eduardo Mendoza
    ‘El jardinero morigerado’
    “El misterio de la cripta embrujada” (1979)
    Seix Barral, 1986

    Plaça de Cervantes

    “[…] lo del nivel del mar es un concepto casi completamente teórico: los mares no están a nivel. Las mareas, los vientos, las fuerzas de Coriolis y otros muchos fenómenos hacen que los niveles del agua sean distintos de un océano a otro e incluso dentro de cada uno de ellos. El Pacífico es cuarenta y cinco centímetros más alto a lo largo de su borde occidental debido a la fuerza centrífuga que crea la rotación de la Tierra. Igual que cuando te metes en una bañera llena de agua, el agua tiende a fluir hacia el otro extremo, como si no quisiese estar contigo, así la rotación terrestre hacia el este amontona el agua en los márgenes occidentales del océano.
    Considerando la importancia inmemorial de los mares para nosotros, es sorprendente lo mucho que tardamos en interesarnos científicamente por ellos. Hasta bien entrado el siglo XIX, casi todo lo que se sabía sobre los océanos se basaba en lo que las olas y las mareas echaban a las playas y costas, así como lo que aparecía en las redes de los pescadores. Y casi todo lo que estaba escrito se basaba en anécdotas y conjeturas más que en pruebas materiales. En la década de 1830, el naturalista inglés Edward Forbes investigó los lechos marinos, en el Atlántico y el Mediterráneo, y proclamó que en los mares no había vida por debajo de los seiscientos metros. Parecía un supuesto razonable. […]”

    BB
    ‘El mar delimitador’
    “A Short History of Nearly Everything’ (2003)
    Traducción de J.M. Álvarez
    RBA Libros, 2008

    La Plaza de Bill

    … hace falta una conciencia que recoja al personaje que vaga errante por la ciudad, oprimido bajo el peso de su vida no definida, no vista por nadie … ”

    Que la Force os acompañe
    (lo dijo Leia too)

    ._.

    *

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  87. Dentro de 15 días haré mi primer viaje a Nueva York, así que me anoto esta referencia de Keen’s Steakhouse como posible visita para reponer fuerzas.
    El sitio tiene historia, según acabo de ver en su página web.

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  88. “Luis tiene además, como mexicano, el ultraje de venir de un país que para el mundo trumpiano es una centrifugadora de narcotraficantes, sicarios, violadores, etc”

    Los mexicanos tienen el ultraje directo, y nosotros indirecto, porque no creo que un trompeta distinga entre mexicano y español.

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  89. La fuerza débil, como el meteorito, están incluidos en el poema de Ángel González y en las palabras de Elvira, cuando hablan de “lo necesario” y “lo que ha hecho falta”. Aunque sólo sea intuitivamente.

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