Las correcciones

Posted By on Mar 5, 2012 | 213 comments


Por más atención que ponga en lo que hace, uno se equivoca. Uno escribe algo, un artículo, un cuento, toda una novela, y vuelve una y otra vez sobre lo que ha escrito, repasa, corrige, tacha, sustituye, pero está demasiado cerca de su propio trabajo, de modo que hay cosas evidentes que no ve, y por eso necesita el examen de otros ojos que no sean los suyos, a ser posible de alguien especializado, un editor o un corrector, alguien que sabe hacer de verdad lo que parece evidente, que sabe mirar un texto palabra por palabra, con la atención muy afilada, con el lápiz igual de afilado y disponible, con una mezcla de proximidad y de distancia, de amor por la palabra escrita y lucidez clínica para percibir errores.

Este trabajo lo hacían antes personas muy capaces en las editoriales y en los periódicos. Poco a poco han ido desapareciendo. Detectaban errores y erratas, contradicciones,  repeticiones. Quedan unos pocos, en algunas editoriales, y se nota mucho su huella, si se presta atención. En este cuaderno yo me equivoco muchas veces, porque escribo muy rápido y no tengo a nadie que me lo revise, de modo que cuando un lector atento me indica un error o una falta de ortografía se lo agradezco y corrijo de inmediato.

En un artículo que yo publiqué este sábado había un error muy grande, tan evidente que rozaba el absurdo. Era un artículo dedicado, de la primera a la última línea, a defender la libertad de expresión, y se me coló a mí y a las personas que se encargan de su edición en el periódico un error que decía: “siempre será más respirable una dictadura que una democracia”. Que ni yo mismo, ni Elvira, a quien se lo mandé al terminarlo, ni la gente del periódico lo detectáramos es una prueba de la sinuosidad de reptil con que se cuelan las equivocaciones. Lo arreglamos en cuanto pudimos, el sábado, pero ya había salido así en la edición de papel, y se mantuvo en el periódico digital.

Lo extraordinario es que algunas personas prefirieron creer que yo estaba defendiendo las dictaduras. No parecieron importar las otras casi mil doscientas palabras del artículo; tampoco los centenares de miles de palabras que llevo escritas en defensa de los valores democráticos, de la legalidad democrática. Siempre me asombra la fuerza de la mala fe española: la decisión de creer lo peor acerca de aquellos a los que se detesta, la prisa por someterlos al ridículo o por pedirles cuenta de sus equivocaciones.

Unos días antes, yo había copiado las opiniones sobre la enseñanza de una persona dedicada vocacionalmente a ella desde hace casi treinta años. De algo que me decía, unos cuantos lectores se apresuraron a deducir que esa profesora -es una profesora- me estaba escribiendo en su tiempo de clase. Me escribía en el recreo, y dejó de hacerlo cuando sonó la campana y los alumnos iban a regresar al aula. De pronto era fácil descalificar sus opiniones, sin necesidad de examinarlas ni de discutirlas: estaba descuidando su obligación.

Tengo la impresión de que en España, donde faltan ya tantas cosas, y más que faltarán, sigue habiendo un suministro abundante de mala fe.

213 Comments

  1. Cuando ocurre “una cagada” de este tipo, pienso que hay que reconocerla, admitirla e incluso hacer notar la corrección y error en el mismo texto (la web lo permite): ¡¡somos humanos, somos honestos!!

    Lo que no me gusta, es decir si en España somos de cual o tal forma. Entiendo que en la cercanía de “la cagada” uno puede perder la perspectiva: la crítica rápida y fuera de contexto ocurre en todas partes.

    Samuel, desde Berlin.

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  2. “El editor garantiza que esta publicación se encuentra ciento por ciento libre de erores”.

    Fábula.

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  3. Recuerdo en un curso que hiciste en la UIMP de Santander el verano pasado, cómo una señora increpó a un señor que participaba y daba su opinión sobre la lectura de tus libros. Lo más triste es que aquella señora era profesora de Literatura; me pregunto si dará opción a explicar o interpretar textos en sus clases. Y es que si no hablamos, ni dejamos hablar, ni escuchamos, ni leemos, tampoco aprendemos, ni comprendemos, ni rectificamos. Todos somos correctores y todos les necesitamos… Por cierto, me gustó tu defensa de aquel señor, invitando al diálogo, a contar, base y raíz de la literatura, de cualquier cultura y entendimiento. Saludos, Antonio.

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  4. GENOVEVA

    Parece que los doblajes de viejas películas _años cincuenta, por ejemplo- han sido sustituidos por otros más actuales, a juzgar por expresiones y giros que entonces no existían. Y que no son mejores, les roban la gracia, al menos para mí, de las cosas bien hechas como aquellos doblajes. Hablo de los que fueron buenos en origen, claro.

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  5. Genoveva,

    Me gustaría saber qué periódicos, editoriales y revistas tienen correctores en la actualidad. Si no es secreto profesional, claro.

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  6. Eduardo Cas,

    Es curioso, leo tu entrada y es como si la hubiera escrito yo, tal es el grado de coincidencia con mi situación: Facultad de Educación, inicialmente una profesora, después el Equipo Docente, Decanato, Rectorado, … Un comportamiento bochornoso pos su parte, ¿corporativismo?, seguramente ya que en mi caso los errores que han cometido son fácilmente demostrables: están por escrito en un documento público (la guía de estudio que ellos mismos elaboran). Pero nada, les indicas la página exacta de la guía, los párrafos literales, etc que corroboran las contradicciones de sus apuntes y evaluaciones y … NADA: “a dónde vas, manzanas traigo”, “donde dije digo digo Diego”, ..
    Lo he denunciado y estoy a la espera de recibir alguna respuesta, aunque, visto lo visto, no soy nada optimista.

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  7. Marco,

    Como a mi me gusta Javier Marias, lo que conozco de él(que no es todo) he leido su artículo. Vaya historia con esos de los anónimos, de los escondites, de los insultos fáciles, al final lo unico que veo siempre es a un grupo de enmascarados, cobardes y asesinos. Empiezan con la palabrita, con la frase hiriente, pero no les importaria apretar el gatillo, eso sí desde la distancia, ese es el anonimato, la distancia.
    Hace tiempo que deje de leer los comentarios que se añaden a muchas noticias, no tiene sentido, a no ser para hacer un estudio sociológico de la gente que utiliza la libertad de expresión para bombardear con basura. Falta educación en muchos casos para utilizar tanta libertad.

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  8. Ay, Antonio, el error se escapaba porque casi cualquiera, con una mente sana, leía lo que tú habías querido escribir. Buscarle más pies al gato es… Mala baba. Ni más ni menos.
    Y uno jamás se acostumbra a la picadura de un portador de mala baba.
    Abrazos,
    e.

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  9. Carmela,

    Pues claro. Y vale ya, que va a creerse la congregación que estamos aquí para ligar -))

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  10. albertiyele,

    Aunque no te guste, a colación el artículo de Javier Marías y los anónimos:

    http://javiermariasblog.wordpress.com/

    Para evitar ese tipo de personajillos en blogs y foros varios, una solución, tampoco eficaz del todo, es que los participantes se registren con su nombre y apellidos.

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  11. albertiyele,

    Así que te nos vas a la Argentina. Siempre soy el último en enterarse de las cosas. Te echaremos mucho de menos. Y, por favor, ni se te ocurra coger autobuses.

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  12. Serapio,

    “guárdate de enseñar heridas si no estás muy segura de aguantar los picotazos”.

    Brava.

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  13. Teresa G,

    La primera vez que la ví era muy jovencita y recuerdo que salí del cine como traspuesta. La segunda, bastantes años después, me volvió a gustar y siempre que me entero de que la pasan por la tele la veo.
    La escena de la lectura del poema es mi favorita, sí.

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  14. Consuelo,

    En este comentario has estado “sembrá”. Si algún día no fueron tan buenos, son eso, días. Todos tenemos equivocaciones, excepto los dictadores que nunca se equivocan y además no dan marcha atrás.
    Te digo de verdad que me has gustado como nunca. No te las des de menos tan asiduamente, -y no de lo digo como consejo-, ni desmerezcas tu forma de ser. Cuando una persona reconoce algo que no hizo bien, por ser un poco simplista, tiene una valía enorme, pero no hasta llegar a la flagelación y además en tu caso no es cierto lo de la ignorancia.
    En cuanto al maestro amm, si es mayor su calidad humana o como escritor, creo están al 50 por ciento, es decir para mi es: el prestigitador de la palabra. Se saca unas historias tan cotidianas, tan variadas y sorprendentes de la manga escritas en un instante y con ellas juega y hace encaje de bolillos; introduciendo unas frases tan geniales que en definita son las que a muchos de nosotros nos dejan pensativos, ensimismados.
    Esta entre otras muchas son la cualidades de esta singular persona, que le tengo observado nunca se da por ofendido,
    que le diferencia con respecto a cantidad de nosotros, y claro me incluyo entre estos últimos: tenemos una pizca de soberbia que en nada nos favorece.

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  15. Carmela,

    Esa película tiene secuencias muy emocionantes y una de ellas es la de la lectura de ese poema y la reacción de su protagonista.

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  16. Las correcciones,

    Es muy tarde para arrojar el guante y batirnos en duelo sobre las virtudes de la modestia y los defectos de la envidia (ya ves que te llevo claramente la contraria), y la provocación demasiado evidente.

    Dejo un breve apunte, que viene a ser un trasunto de lo que ya te dije sobre la limitación del enfoque de tus correcciones: hay modestos con mucho empuje y talento, y que han hecho grandes cosas, y una legión de envidiosos, pasotas, improductivos y completamente incapaces de emular a nadie. Les basta con una íntima convicción de que podrían hacerlo igual de bien si se pusieran a ello, pero además de que nunca se ponen manos a la obra, no terminan de creérselo, se desmoronan, sufren y metabolizan su frustración en forma de insana envidia.

    Me temo que manejamos conceptos distintos de modestia y de envidia y que ahí es donde tiene origen la discrepancia.

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  17. @José Carlos PT
    Soy un desastre para la Poesía, incapaz de interpretar nada, absolutamente nula; lo que no quiere decir que no me guste.
    De todos los poemas que he leído éste es mi favorito. Lo conocí por la peli “Esplendor en la hierba”.
    http://www.youtube.com/watch?v=Mg3ouZDyqJg

    @Maties
    La música que lo acompaña, para tí

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  18. Las correcciones,

    ¿Qué “Las Correcciones” te ha aburrido: la novela de Jonathan Franzen, la pagina de hoy del cuaderno de antoniomm o tu propio personaje (aunque “amenazas” con su regreso)?

    Yo encantado de tener un corrector. ¡Me vas a hacer sentir absurdamente importante!

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  19. Sap,

    Me ha hecho reír lo de Spiderman.
    Que nadie nos amarguen estos agradables ratos. En los fallos suele haber mucho humor del bueno.
    ¡Nada, qué somos los mejores!

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  20. Las correcciones,

    Algo me dice que a partir de hoy todos vamos a estar de acuerdo contigo.
    Al tiempo.

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  21. Las correcciones,
    .
    …Y así es el mundo que hemos hecho. Una definitiva porquería con estos motores generadores de fuerza y de sana emulación.

    Mejor me largo a la piltra.

    :-Zzzzzzz

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  22. He leído mucho hoy sobre la envidia de los españoles. Siendo la envidia, como es, un vicio, es preferible a la modestia, vicio mucho mayor. El primero es un vicio activo, generador de fuerza, y el otro es vicio pasivo, propio de pobres de espíritu. El envidioso aspira a suplantar al triunfador y, aunque a veces se excede en sus actos para conseguirlo, a veces también la envidia que siente le anima a una sana emulación. El modesto, en cambio, no crea nada, se queda en su covachuela, y la modestia le exime de esforzarse en su aprendizaje. El resultado es que el envidioso suele ser un factor de progreso, y el modesto casi siempre es una rémora.

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  23. Sap,

    Me llamo Mª del Carmen por imposición. ¿Bautizarme como Carmen a secas? Nanai de la China. Y un secreto: me añadieron de la Santísima Trinidad, como si se tratase de una infanta, aunque creo que eso era práctica habitual.

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  24. Carmela,
    .
    Sí; la verdad es que huele un poco a pescao frito lo de atribuir a Jardiel Poncela la invención del nombre Evangelina. Se admiten apuestas.

    Desde luego, a principios de los años 70, tal nombre era todavía una especie de gato por liebre con que algún cura trabucaire quería disfrazar el de Eva, que estaba muy mal visto… ¡Y con la que lió la cancioncita de ‘Fórmula V’ no veas el mosqueo que tenían! :-)))

    Conozco el caso de tan primera mano que puedo decir que hasta una tía monja que de vez en cuando aparecía por casa, casi fue presa de un soponcio cuando se enteró de los deseos de mi momá con respecto a su nueva hijita…’¡Pero cómo se te ocurre ponerle el nombre de la que trajo el pecado al mundooo!… ¡pero si la muy lagarta iba por ahí con una hoja de parraaa!… ¡que te va a salir la niña cabaretera, desgraciáaa!’, decía persignándose a velocidad uniformemente acelerada.

    Qué tiempos, Carmela.

    :-)

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  25. David CG, estoy aquí, cualquier día te corrijo algo. Por cierto, he de confesar que mi alias no tiene que ver con mi manía fiscalizadora, simplemente es el título de la novela que leía la semana pasada. Y que ya he dejado de leer, sin llegar al final: esperaba que me aclarase algo del estilo y del valor de la más reciente obra de su autor, que no me había gustado. Pues bien, ‘Las correcciones’ también me ha aburrido.
    luquiben, gracias por tenerme en cuenta. Ya le diré a Angel Ossa que tenga cuidado con los acentos.

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  26. Are you sure .Sap??

    Una oxigenación excesiva quema mucho.
    Pero…..mucho, mucho, mucho.
    Es más sana una coloración natural. Un tono castaño con reflejos dorados ayuda a….mmm….mmm….a bailar mejor.
    Por ejemplo :)

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  27. Paco,

    Gracias, Paco. Una y otra cosa ya me las imaginaba.
    En fin… No todos nos tomamos la vida igual.

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  28. luquiben,
    .
    No; yo no voy a corregir nada salvo que en vez de llamarte luquiben deberías llamarte Spiderman por lo que dices de subirte por las paredes.
    …..
    (Toses en la sala. El chiste ha tenido poco éxito. Alguien bosteza)
    …..
    Pero por lo demás y ya en serio, me apunto a dos cosas. La primera a que Las Correcciones siempre me pareció un interviniente, en efecto, correcto y con conocimiento de cuanto decía. No puedo comprender que alguien se moleste porque le hagan una corrección incluso con su poquito de picante, para espabilar; ojalá pudiera disfrutar cada uno de un corrector de cabecera.

    La segunda, a que estoy de acuerdo contigo en que Gotardo debería ampliar el tiempo disponible para editar lo que se escribe, que más amenudo de lo que quisiera me se cae la cara de vergenza endispués de darle al votón de ‘Dege un comentario’.

    :-)

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  29. Peace and Love Antonio! Leí el artículo, detecté el error, y me hizo en cierta manera feliz, como cuando Messi falla un penalty y piensas… ¡es humano!, y sales a dar unas patadas con tus amigos al fútbol, y te hacen falta en el área, y piensas, bueno, si lo falló un balón de oro yo también puedo hacerlo, y al final no recuerdas si el balón entró o no, sino que acabaste zampándote una Whopper doble con tus amigos, riéndote de lo poco que ligamos y volviendo cansados y felices a casa.

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  30. A todo esto…. “La libertad más frágil” es un magnífico artículo (uno más).
    Buenas nochessssssszzzzzz.

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  31. Sí, esperamos noticias de la vuelta de Daniel Bilbao al otro lado del espejo…

    Ojalá que el logro de un empleo no suponga su pérdida como “comentarista”.

    Su historia, aparte de interesarnos -perdón por el plural, pero se nota que es así- sobre todo por su destino personal, es una crónica en primera persona de esta España de la honda crisis y del paro estratosférico, de la España de la diáspora de jóvenes bien preparados e incluso no tan jóvenes, de esa España en la que, según dice hoy nuestro anfitrión, “faltan ya ya tantas cosas, y más que faltarán”.

    A ver si nos toca la lotería y nos vamos todos al curso de antoniomm en NY.

    Hablando de loterías, hay detalles que ponen en evidencia ciertas distorsiones que se dan en este país. ¿Es éticamente admisible que se paguen impuestos por, pongamos, 12 mil euros ganados trabajando todo un año y no se pague nada por ganar 12 millones de euros en un juego de azar?

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  32. Todo este episodio del error y el revuelo que generó me recordó a un programa de la tele argentina de hace años. Lo dirigía un periodista muy inteligente, que se dedicaba a encontrar esos disparates que a veces dicen los políticos, que son errores, pero que de alguna forma revelan la verdad. Los famosos actos fallidos. El programa se llamaba Las patas de la mentira. No se los enlazo porque como la mayor parte de ustedes no conocen a los personajes y los contextos les resultaría un plomazo. Para ponerles sólo un ejemplo: al entonces Presidente de la Nación no le salía nunca la palabra “transparencia”, ni siquiera cuando leía. Cada vez que la tenía que decir le salía en su lugar “transferencia”. Así que le quedaban cosas como “este gobierno encabeza la campaña de transferencia del sistema económico más fenomenal de nuestra historia”, y lo peor es que ese disparate, que no era lo que estaba escrito pero era lo que él leía, era verdad: mientras decía eso les regalaba toooooooodas las empresas públicas a multinacionales (la que pagaba más coima).
    Nos reíamos todos a carcajadas, incluidos los protagonistas, que aparecían diciendo esas cosas en la tele. Nos robaron todo, pero al menos conservamos el humor. :-))))))

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  33. Gaspard,

    Gaspard, como expones, el radicalismo, en la peor de sus acepciones, se ha desplazado de las calles a los teclados.

    Es impresionante la cantidad de gente que enseguida insulta, ofende o malinterpreta deliberadamente en los comentarios que se puede hacer en internet. Afortunadamente, este blog es por el momento distinto. No se trata de que exista un acuerdo borreguil en todo, para nada; pero sí de respetar unas reglas del juego, siendo la del respeto la primera que se respeta (¡vaya retruécano barato al que he sucumbido!).

    Todo el que opina públicamente, sobre todo los que ya tienen ganado un nombre y por tanto una amplia difusión, sabe que genera reacciones adversas, algunas de las cuales están guiadas por el puro odio (ideológico, por envidia o por una inquina personal, tan irracional que le resultaría difícil de explicar hasta el mismo que la profesa).

    De esto hablaba Javier Marías en su artículo de El País Semanal del pasado domingo, a propósito de los anónimos amenazantes que recibía su padre (Julián Marías), de franquistas y falangistas, y que casi siempre ocultaba a sus hijos y soportaba con estoicismo y entereza. Se refería también a los anónimos insultantes y biliosos que recibe con frecuencia.

    Lo que ocurre es que internet estimula al máximo esos comentarios injuriosos y carentes, casi siempre, de un mínimo de racionalidad.

    Lo primero porque el insulto o la ofensa cibernética, frente al emitido por correo postal, asegura una audiencia al que lo profiere, lo cual suele resultar muy estimulante para este tipo de personalidades. Puede incluso conseguir que otros se animen a seguir su conducta o al menos jalearla o que le rían la gracia.

    Lo segundo, es mucho más cómoda. No hace falta averiguar la dirección del odiado, imprimir un texto, poner los datos en un sobre, comprar un sello y echar la carta en un buzón. Esos engorrosos trámites eliminan a mucho injuriador comodón. Además, el tiempo que transcurre para que todo ello se vaya ejecutando actúa en los casos menos graves como bálsamo o tranquilizante, puede dar lugar a la reconsideración de la actitud inicial o el aplacamiento de la exaltación belicosa.

    Si uno se guiara por lo que sé en la red pensaría que la humanidad ha devenido en jauría, pero las cosas son, a mi juicio, menos extremas. No sé si, como dicen que pasa cuando se consigue mucho dinero, la gente muestra en internet su verdadero rostro, normalmente oculto por no disfrutar de la protección del anonimato o, si por el contrario, lo que muestra internet es una especie de lado oscuro que el propio medio exacerba al ofrecer la careta del anonimato.

    Un saludo.

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  34. MdlMar,

    .
    Todo esto te pasa por lo que tú sabes. Con lo bien que estabas de rubita, dóndevapará…

    :-/

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  35. Maties,
    .
    Ni idea, Maties. El caso es que tampoco recuerdo el original. Consultados mis contactos más fiables (en realidad, uno), nada me saben decir de los watussis, aparte de que eran una de las tribus que aparecían en el álbum “Vida y color”. Ho sentim, estimat amic.

    :-)

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  36. Carmela
    El Sr de la lista del paro era un heterónimo y Dumi ,en lo poco que la he podido conocer en sus escritos está como bastante mosqueada. Y con motivos.

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  37. Hoy que ha vuelto MdlMar me he acordado de alguien que empezó a escribir como “Uno más en la lista del paro” y siguió como “Pluriempleado”.
    ¿Qué habrá sido de él?
    ¿Y de Dumi?
    Cuando yo desaparezca, ¿me echará alguien de menos? Me pregunto.

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  38. En uno de los enlaces enviado por Sap leo que el nombre de Evangelina lo creó Jardiel Poncela (?)
    Hace muchos años conocí en un pueblo de los Picos de Europa a una señora que se llamaba así. De seguir viva, cosa que desconozco, tendría ahora más de cien años.
    Ese era también el verdadero nombre de la fallecida Cecilia, de la que hablábamos aquí hace unos días. Claro que Cecilia nació después de 1928.
    No sé, puede que ocurriese lo mismo con aquella señora de la que hablo y su nombre fuese otro.

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  39. Genoveva,

    A mí me parece un oficio imprescindible el tuyo. Hace apenas unos días defendía a capa y espada a LAS CORRECCIONES; que es un bloguero muy agradable y muy culto, por si no le conoces, y le daba las gracias para que en cualquier desliz o “lapsus” que tuviera me corrigiera, eso sí, como debe ser, con modales, eso me llevaría a aprender un poco más; y le daría las gracias. Cuando a uno le corrigen, no es fácil que suela olvidar.
    Había un señor que hasta hace poco escribía aquí, Angel Ossa. Prefiero dar el nombre a esconder lo que ocurrió, que no daría lugar nada más que a malos entendidos. Un buen día me dijo: “no entendía lo que escribía por mis faltas de ortografías”. Él era sinceramente, casi la perfección, pero mira por dónde y repasando su escrito no encontraba ni una falta, hasta en la última frase. Era una pregunta: el “que” preguntón estaba sin acentuar, dentro de la interrogación, y se la transcribí literalmente, vamos copiada hasta la hora, para que no hubiera duda. Una pena en el último renglón. Ya no volvió a contestarme. También me ha pasado con algún otro que conmigo se metió no de una forma correcta, y también le enganche por su mala “uva” o mala baba, pues una cosa es el que saca a relucir cualquier fallo, cosa que me parece imperdonable si se dice en sentido peyorativo, y otra que uno se defienda cuando le atacan; y yo suelo ser de estos últimos; antes prefiero que callar y estar rumiando todo el día, sacar a relucir mi verdad, claro si existe, y además suelo hacerlo de una forma vehemente, eso sí sin la menor mala fe, pero dejando las cosas muy claras, si es que acaso estuvieran oscuras. Alguna vez lo hice incluso de una forma soez, o puerca, lo reconozco, ya que estaba un poco harto de tanta pamplina y tanto sabio.
    El que más y el que menos, según el tiempo que llevo yo aquí en el blog saben escribir, unos lo harán excelente; como el maestro, como yo llamo a amm o el señor del artículo de ayer o Antonio de la Macha, etc.; y otros acompañamos lo mejor que podemos, pero se nota que existe cultura o es gente muy leída y también que es muy raro encontrar salidas fuera de tono.
    Ya en su día también dije que no estaría mal un corrector, como así también sugiero que se pudiera tener por lo menos un minuto, no sé si será posible, para poder corregir lo que has escrito una vez que ya lo has enviado. En mi caso suelo escribir muy rápido y cuando me releo “me subo por las paredes” al contemplar las faltas que cometí. En mi blog esto me pasa y voy al día siguiente y lo puedo corregir. Solo es una sugerencia.
    Deseo y me gustaría que me empezases a corregir esta extensa parrafada. No me ofenderé, en absoluto, es más te estaré agradecido.
    Sin humildad poco somos, ya amm nos ha dado infinidad de muestras de ella y, una vez más hoy, con su artículo, que creo también va dirigido a exaltar a LAS CORRECCIONES por haber sido injustamente vapuleado por algunos a mi entender.
    Un saludo.

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  40. albertiyele,

    Tampoco a mí me han corregido, que yo recuerde -y no será por lo bien que escribo-, ni me importaría que lo hicieran, pero sí se ha hecho con otros. Es más, a algunos se les ha “recibido” así y nunca más los he vuelto a ver por aquí. Normal.
    ————-
    “Hay mucha, pero muchísima, gente que piensa y dice unas cosas en la intimidad y otras muy distintas en público”.
    Ejércitos conozco yo

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  41. Nievesdl,

    Qué tranquilidad. Me alegro mucho, Nieves. Tú sigue mandando buenas noticias. :-)))

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  42. Gaspard

    Ahora no solo tienes una prueba de que tú lo dijiste primero, sino una persona que deberá pagarte por haber usado tu expresión. Je, je, y además, con publicidad y con ánimo de lucro (él). Está perdido ese Cercas. Y como se entere Espada le empapela por haber violado, no sé, algo, lo qu se viole con eso de las patentes …

    Gaspard, te auguro pingües ganancias…

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  43. iaun,

    No sé en qué Facultad estudiarías tú. Yo lo hice en la Facultad de Educación y ahí me atrevo a generalizar sin ningún tipo de reparo. Por cada asignatura “decente” había otra “intrascendente” y tres directamente “vergonzosas”. Errores de bulto y continuos en los libros de texto, exámenes bochornosos, trabajos aún más bochornosos, etc.

    Me atrevo a generalizar no sólo porque esas prácticas estén muy extendidas (en la Facultad de Educación), sino porque yo las denuncié, bien documentadas, ante el Decano de la Facultad y éste se lavó las manos sin entrar en el contenido de la denuncia. Es decir, el máximo responsable de la institución conoce y ampara esas prácticas (que repito, están muy extendidas).

    Hace un par de meses empecé a escribir una serie de entradas en mi blog sobre mi experiencia en la UNED. Llegué a escribrir tres entradas pero no las he publicado. Es un tema que, a pesar del tiempo transcurrido, me enerva. Además, si lo hago me gustaría dar nombres propios y publicar los correos electrónicos que mandé y los que recibí de parte del Decano, del Jefe de Departamento de Didáctica y de cierta profesora que desencadenó la denuncia. Y no sé si eso es conveniente o me traería más dolores de cabeza. En fin, que dejé el tema aparcado.

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  44. ¡Hola Montse!
    Lamento el susto que te llevaste. Misterios mecánicos de los señores de Gravatar que han debido archivar mi foto en su galería restringida de parecidos razonables.¡Glub!

    Gracias mil por preocuparte.
    And congrats to you too!!! :)

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  45. Gaspard,

    Muy agudo Gaspard, yo también lo creo ¡Cuánta mala leche reconcentrá en todo el planeta tierra!

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  46. ¡Milagro, milagro! Aquí está el artículo de Javier Cercas al que me refería. Lo he encontrado con relativa facilidad, a través de la sección “Hemeroteca”, porque en el archivo no aparece, ni en el buscador: http://elpais.com/diario/2012/02/05/eps/1328426808_850215.html La idea de “nacionalismo de tipo B” está en el primer párrafo. Servidor se adelantó unas semanas, así que mantengo mi petición ante la Oficina de Patentes. :-)

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  47. Runaway, se leen cosas aberrantes. Estoy convencido de que hay grupos antisemitas que se coordinan en Internet para rastrear todo comentario, post o entrada con un tema sobre judíos y/o Israel, para inundarlo con comentarios injuriosos. El año pasado, en algún diario, comentaban cómo la palabra más buscada en Google Francia es “judíos”. Me parece que se ha desplazado la acción de odio de las calles a los ordenadores, de las piedras a los teclados.

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  48. albertiyele, uy, ¿pero ya te has arrepentido? ¿No será que has descubierto ahora que las bibliotecas de Palma están arruinadas? En cuanto a los hijos, el otro día escuchaba en la radio (‘Tiempo de Juego’, de la COPE), a la gente bromeando por los 25 hermanos de un jugador senegalés de algún equipo de Primero. Tardaron en darse cuenta de que se debía a que el padre es musulmán polígamo.

    Bueno, ¿nerviosa ante el viaje?

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  49. Hola Antonio (y a todos quienes integran este magnífico espacio que, lamentablemente, descubrí hace poco.) Es un verdadero placer pode unirme a ustedes.

    Dices:
    “Lo extraordinario es que algunas personas prefirieron creer que yo estaba defendiendo las dictaduras. No parecieron importar las otras casi mil doscientas palabras del artículo; tampoco los centenares de miles de palabras que llevo escritas en defensa de los valores democráticos, de la legalidad democrática. Siempre me asombra la fuerza de la mala fe española: la decisión de creer lo peor acerca de aquellos a los que se detesta, la prisa por someterlos al ridículo o por pedirles cuenta de sus equivocaciones.”

    La mala fe no es exclusividad española pero, aunque lo fuera, no creo que sea importante malgastar el tiempo escuchándola -o leyéndola-.
    Quien habla de ti de esa forma demuestra no tener la más mínima idea de quién eres.
    Hay una frase -que repito a menudo, hasta casi se me ha hecho carne con los años- conocer a alguien significa “tomarse el trabajo de”. En los tiempos en que vivimos no sé si hay muchas personas (los leo hace tiempo pero hasta hoy no me animaba a comentar algo) -aparte de ustedes- que estén dispuestas a ello.
    Tu vida y tu obra hablan por ti, los otros, a su aire. (Perdón si esto suena duro). Es que me indigna la propensión de ciertos humanos a rechazar de plano o criticar todo aquello que no está de acuerdo con sus modelo mentales ¿no serán ellos los equivocados?

    Un afectuoso saludo para toda/s.

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  50. Hermi, sí, al menos para ver el simulacro de edición impresa. Antes se podía consultar todo el periódico impreso en la web, como si fuera una lista de artículos. Ahora es imposible, hay que ir sección por sección. Se puede leer en PDF o Kiosko, pero hay que ser suscriptor. Como suscriptor mandé una queja a la Defensora del Lector, y la próxima semana anuncia la mujer que deja el cargo…

    Teresa, Mgc: antes de repartir los royalties quería comprobar la fecha en que Javier Cercas dijo algo parecido a lo de “nacionalismo de tipo B”. Seguro que es posterior a mi “ocurrencia”, pero prefiero estar seguro, antes de que nos empapelen por fraude de propiedad intelectual… Justamente estoy buscando el artículo de Cercas, que apareció en ‘EPS’ en enero, pero en el archivo de la web de ‘El País’, tras todos estos cambios, es imposible.

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  51. albertiyele,

    En Amsterdam le preguntaron a un alavés si los cuatro niños eran de la misma mujer. :-))))) Tiempo ha del asunto.

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  52. Una pregunta: ¿Hay que pagar por leer el Babelia del País, el EPS, etc? Intento entrar pero me piden todos los datos; hasta los del banco.

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  53. Sap,

    Me recordaste algo que me pasó hace muchos años: estaba en la playa con Perico y Ramiro, que tendrían entonces 2 y 4 años, haciendo el clásico pozo en la arena, cuando se me acercó una señora que me empezó a dar charla (conmigo no hace falta tampoco mucho estímulo). Perico y Ramiro son completamente distintos: uno rubio, a aquella edad tenía el poco pelo casi blanco, ojos azules, la piel translúcida de blanca; y Ramiro es moreno, de pelo oscuro y de ojos marrones. La señora después de unos minutos de charla me preguntó muy seria si eran hermanos, y si el chiquito (Ramiro) era adoptado. Me dio tanta rabia, vi en esa pregunta tal pila de prejuicios (el morenito tenía que ser el adoptado) que hasta tardé en contestarle: no, le dije, es que son de distinto padre; el chiquito es hijo de mi amante. No dijo ni una palabra más; dio media vuelta y partió como había venido. Ay la gente!

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  54. MdlMar,

    Hola, así que de festejos romanticones ¿eh?
    Pues me alegro mucho fuese ese el motivo de la misteriosa desaparición que tanta zozobra me había creado. Vuelvo de 4 días de viaje, te comento que qué bien poder ver tu cara real y desapareces. Ops, qué susto.
    Congratulations! Nosotros lo hemos celebrado hace poco tb.

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  55. Sap,

    ¿Yo también, a pesar de ser nueva en el club? ¿Será que estoy mutando sin darme cuenta y en unos pocos meses esta cara de señora bastante normalita se me va a convertir en una jeta envidiosa, babeante, asquerosa? Usté me quiere asustar. Usté pretende que yo vuelva corriendo a esa oficina donde me decretaron española y les devuelva todos los papeles y les diga que no, gracias. Por si esto ya no tiene vuelta atrás voy a empezar a practicar (como con las zetas y las elles y los tús y los vosotros) ahora mismo: usté dice esas cosas porque me tiene envidia. :-)))))

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  56. Consuelo,

    Eres todo un carácter, Consuelo. Todo un carácter. Me imagino a tus compañeros de clase “flipando” con esta española joven que da la nota (la buena nota, claro) y les anima la clase.

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  57. Los monólogos de Gila,sus dibujos de humor negro,no es apología de nada, forman parte de la historia sentimental de este país…lo único que faltaba hoy es que por traer un chiste de Gila, nos acusaran de apología de la violencia de género.

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  58. Consuelo,
    Estoy muy de acuerdo con esto.
    Hará catorce años trabajaba en una oficina. De ella, y de mi puño y letra (del PC), salió la siguiente palabra -en mayúsculas- incrustrada en el titular de un escrito oficial: CERDITO. En realidad quería poner CREDITO.
    Cuando ahora me acuerdo, me río. No así entonces.

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  59. Aljubarrota,

    Yo he dejado de leer los comentarios de los lectores en las ediciones digitales porque me ponían de un humor de perros. Muchas veces me he encontrado sola en mi casa vociferando como una energúmena contra más de uno. Es que parece que escondida tras el anonimato de una pantalla nos puede salir una fiera capaz de decir unas crueldades que no sé, no sé. Los comentarios, y muchos blogs, parecen un muestrario de lo peor de cada casa. Y he pensado muchas veces en cómo se sentirán los autores de esos blogs o de esas notas, maltratados, insultados, muchas veces hasta por gente que muestra un grado de ignorancia que asusta. Es horroroso, y creo que debería de haber alguna forma de corregirlo; claro que no tengo ni idea de cómo.

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  60. Carmela,

    Si a mí me comieran viva por cada errata o cada error ya me hubieran tragado entera. No, yo no he sentido esa presión por los errores que disparo, que son montonazos así de grandes. Y no me molestaría para nada que me corrigieran. Muchas veces cuando leo lo que escribí me quiero arrancar los pelos (mejor no, tengo pocos), pero ya está hecho y no se puede corregir. Justamente por eso, porque me da una rabia horrible cuando leo mis errores y erratas, alguna vez he tenido el atrevimiento de corregir a nuestro anfitrión, porque creí que había sido una errata y podría corregirlo. No es el caso que nos ocupa hoy porque, como ya dije, primero ni lo vi, y cuando lo vi me pareció tan evidente que aquello era un error que pensé que no merecía la pena.

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  61. Sap

    Pues uno de Gila.
    Aquel señor apuñalando de mala manera a su señora y diciendo:
    -Cuando yo digo que refresca,…refresca.

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  62. El gran Lucio Dalla empezó desde abajo, y en los años 60 tocó en grupos que interpretaban lo que algún comentarista ha llamado “canciones pegajosas”. La más famosa es la que perpetró con el cantante y showman Edoardo Vianello, que también fue muy conocida aquí. No recuerdo qué conjunto la popularizó en España, ni si pertenece realmente al efímero tipo de baile que se llamó hully-gully, como pretende su letra italiana. Quizá Sap nos eche una mano. “I watussi”:

    http://letras.terra.com/edoardo-vianello/856508/

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  63. Palacios Sap mgc

    Los que nos hemos asomado muy levemente al teatro de Jardiel,muy ,muy levemente, veías Los pobrecitos,Usted puede ser un asesino,… y te ibas a Jardiel, sin tener la menor idea de que este señor estaba casado con su hija.
    Yo creo que el teatro de Jardiel, debiera ser rehabilitado y llevado a las generaciones nuevas.
    Hay una obra, Angelina o el honor de un brigadier que comienza con una apología y un paralelismo entre la mujer y el tabaco, que es una obra de arte.
    No aparece en ningún libro de texto,como no aparece W.Fernández Flores,ni M.Mihura…nadie sabe nada.
    Hay cosas que no se entienden.

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  64. Paco,
    .
    Aunque fuera de todo hilo, no me resisto a transcribir un chiste de Tono que me parece magnífico:

    Con su habitual dibujo kadinskiniano y juanetudo de personajes con caras de zapato, Tono hace pasear por un parque a una señora con carrito ocupado por dos criaturas. Un señor le comenta:
    -¡Qué monos! ¿Son niños?
    -No. El de la derecha es una patata.

    :-)

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  65. @ Ellinor BROMAN,
    Yo tb he leído tu tesina y se la he enviado a mi hija q está haciendo su tesis doctoral en un Dpto. de Teoría de la Literatura.

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  66. Antonio, no se puede echar marcha atras en la vida. El disgusto te lo has llevado, y algún día lo recordaras como una anecdota, que les contaras a tus alumnos. Me imagino la cara de susto, y el mal humor que tuviste ayer, no es para menos. Es un periódico que lee mucha gente, y no todos te conocen.

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  67. antoniomm,

    Don Antonio, no le de más vueltas, se entendia perfectamente. El que saca punta es porque quiere, ponga lo que ponga.

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  68. Felipe, si no te importa, tocayo, pon el II después del nombre. Espero que no te moleste, es una mera cuestión práctica. Gracias.

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  69. Paco,

    Efectivamente Paco. Evangelina Jardiel estuvo casada con Alfonso Paso y tuvieron dos hijas.
    Siempre se ha dicho que muchas obras de Paso son copias o versiones de las muchas obras sin concluir, apuntes, notas etc. que dejó Jardiel Poncela

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  70. Sap,

    Leí el artículo de marras el sábado en Babelia. Es lo primero que leo y la razón más decisiva por la que compro el periódico. Advertí el error del autor y releí el párrafo en cuestión. Concluí que una de dos, o los del diario El País no corrigen sus artículos o que, al menos, esta vez lo revisaron mal.

    Tengo en gran estima a nuestro anfitrión, y apenas sí he detectado algún pequeño error en sus artículos y novelas (tampoco los voy buscando, lo que me parecería desperdiciar el tiempo y arruinaría el placer de leerle); pero soy aún muy consciente de su humanidad y le creo perfectamente capaz de cometer errores…

    Digo esto, que sin duda emborrona mi hoja de servicios como aspirante a miembro de honor del CPAM, porque algunos comentaristas parecen haber partido de una semi-infalibilidad de nuestro anfitrión y, por ello, antes que atribuir lo ocurrido a la más sencilla causa del error, han buscado la explicación en la ironía o en algún sentido que se les escapaba, lo cual debe honrar a nuestro anfitrión, por el elevado juicio que también merece de ellos y por la importancia que damos todos los aquí presentes a sus artículos, hasta el punto de hacer cierta exégesis de los mismos.

    También imaginé (última predicción de mi lectura del artículo, bien fáciles todas ellas, la quiniela lamentablemente es un poco más complicada) que habría personas malintencionadas que le sacarían punta al gazapo y harían el paripé de acusarle de recién converso a los autoritarismos y de abjurar de la democracia.

    Seguro que antoniomm es más que consciente de que manifestando su contrariedad por ese tipo de comportamientos les da a los malpensados cierta satisfacción; pero creo que antepone a ello su deseo de seguir contando aquí lo que le va pasando por la cabeza y el corazón, y de paso ir contándonos su visión del mundo y, en este caso, su creencia en la especial fuerza de la mala fe en España.

    Lo que más me estimula de la entrada de hoy y de todo lo que se ha dicho hasta el momento es tratar de saber si la mala fe tiene más presencia o fuerza en España que en otros países o si está repartida por el planeta de forma más o menos igualitaria. ¿Hay aquí “peor baba” que en otros países o es sólo una percepción extendida entre los españoles sobre nosotros mismos?

    Nuestro anfitrión, que seguro conoce bastante bien a gente de muchos países y tiene, por lo menos, una larga experiencia de residencia en los EE.UU. de América parece convencido (al menos en el momento en que escribía) de que la mala fe abunda más o, por ser más exactos, tiene singular fuerza en nuestro país y diversos comentaristas también. Algunos, bastantes menos, discrepan.

    Yo he viajado a unos cuantos países, tampoco muchos, y residido algún período fuera de España, pero ni la duración, ni la integración han sido suficientes para poder formarme un criterio al respecto.

    Se trata de una cuestión de imposible demostración y cargada de subjetividad, pero creo que es muy interesante. Considero que los argumentos resultan especialmente recomendables para no quedarnos estancados apriorísticamente en los dos polos: que malos, malísimos son/somos los españoles y eso de que “en todas partes cuecen habas”.

    Por cierto, el título de la entrada de hoy, “Las Correcciones”, es el apodo utilizado días atrás por un comentarista, después desaparecido, que provocó en esta web cierto alboroto, muy estimulante y divertido, a mi juicio.

    Soy consciente de que puede parecer que me pongo yo solito la gorra de moderador del debate, pero se trata de una cuestión que ha suscitado muchos comentarios (tanto hoy como otros días, por distintos motivos) y por ello animo a profundizar en ella al que se sienta con ganas de hacerlo.

    Un saludo.

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  71. mgc,

    Ahora entiendo eso que tu no comprendias de “profis”. Hay unas cuantas palabras que cuando llevas mucho tiempo viviendo en Alemania, hablas en español y las utilizas, no falla, otra es Termin(esa es la cita con un médico, o con quien sea), también Kindergarten,y Demostración, en vez de Manifestación. (bueno no generalizo, quizá es casualidad que cometemos ese “error” los españoles de mi entorno)

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  72. .
    @ mgc y Paco:

    No he leído la biografía de Jardiel que escribió su hija Evangelina, pero sí lo hizo mi amigo Planells, dejando constancia de ello y algo de propina en esta más que interesante entrada para el afisionao:

    http://jcplanells3.wordpress.com/2006/08/11/galeria-de-mujeres-8-evangelina-jardiel-poncela-una-historia-romantica/

    Lo que no aparece es que la persona que, bajo cuerda, lo mantuvo económicamente hasta el final fue Fernando Fernán Gómez.

    :-)

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  73. Paco

    No te puedo decir nada de esa hija, porque no sé. Solo que se llama Evangelina y que el libro -o al menos esa edición que hay en la biblioteca- es de 1999.

    De todas formas, viendo tu interés, voy a cogerlo la próxima vez que vaya a esa biblioteca y te comento.

    Para que te hagas una idea y no te impacientes, tengo que devolver libros ahí el 15 de este mes. Entonces lo cogeré y te cuento aquí sin falta

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  74. Sap mgc

    Son bastantes interesante los artículos que mandas y coinciden en algunos aspectos con la idea que uno humildemente puede tener del ascenso y ocaso de la revista.
    Creo que la revista fue una cosa novedosa en momentos en los que no había casi nada que hiciera sonreír al pueblo y que sobrevive gracias al escasillo humor político de Kin y Orbegozo,una buena dosis de humor blanco a base de los llamados cronistas oficiales de la realidad diaria con Pablo, Serafín, Mingote y Julito Cebrián y pare usted de contar.
    El humor de Herreros y Tono,magistral,pero…
    Posteriormente comienza un tiempo de enemistades y creaciones de otras revistas con más o menos fortuna.
    Su muerte fue algo que hablé con Manolo muchas veces…no tenían publicidad, no tenían un duro y sí ciertas amenazas.
    Recuerdo aquella anécdota en la que se presentaron en su casa cuatro individuos con malas artes, aquellos días en los que escribió “Cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro sargentos que me las guarda…”
    Uno de los grandes,Julio Cebrián,no creo que haya hoy nadie que sepa más del tema que él.
    En cuanto a Jardiel, habrá que comprar ese libro de su hija.Sufrí lo que no estaba en los escritos el día que llegó a mis manos una especie de ensayo justificando el Golpe del 36.
    Una pregunta ¿Esa hija era la que estuvo casada con Alfonso Paso?
    Hay obras de Paso en los que se ve todas las características del teatro de Jardiel y hay sospechas que me gustaría comprobar.

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  75. Malaquías, ya no me acuerdo de si resultaba humillante trabajar estos meses sin contrato poque hoy ¡firmé! ¡Vuelvo a tener seguridad social!
    Ains.

    @Antoniomm, yo no lo daría más vueltas. Es tan evidente el mensaje del escrito de Babelia que quien no quiera entenderlo, seguirá igual.

    Ains.

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  76. mgc,

    ¿No me digas que leyendo “coto” delante de Doñana no te lo imaginas? Pues eso
    Lo de los caramelos no te lo cuento ni muerta. ¡Qué vergüenza!

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  77. Pero, ¿tú también, Sap-us?

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  78. mgc,
    .
    Abundando en la generalización ya que estamos y a propósito de lo imperdonable que nos resulta el éxito de los demás (y que lleven una vida feliz), está la anécdota/chiste que decía que en Estados Unidos todos admiran al muchacho que de vender periódicos en la calle, ascienda en el escalafón hasta llegar a ser director de ese mismo periódico. Aquí en cambio lo que nos gustaría es ver al director del periódico descendiendo en la ruina hasta hacerlo vender periódicos por las calles.

    :-)

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  79. Consuelo,

    Me encantan los colorines, dan vida. Todas las aficionadas -casualmente son todas mujeres- a la pintura que conozco me han regalado un cuadrito. Me gusta verlos todos juntos. Algunos están pintados por niñas y a todos les tengo mucho cariño.

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  80. Consuelo,

    No sabes lo que me gustaría ir allí contigo. Tendríamos que tener 7 u 8 vidas pero no sucesivas, sino simultáneas. En una, no lo dudes, estaría en ese curso contigo YA y disfrutaría como una niña.

    Eso, color, mucho color.
    Me parece un lema muy sensato

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  81. Y, al final ¿con que improperio se calificó a la dictadura en esta ocasión?

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  82. mgc,

    Marisa, conociendo tus collages, creo que las dos ibamos a pasarlo muy bien en un taller de arte, con tijeras, pinceles y color, mucho color.

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  83. Carmela

    ¿Qué ponía en el periódico? También me quedé con curiosidad de la pastelerái y los caramelos.

    Cuéntanos, que yo soy muy curiosa

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  84. Consuelo

    Qué precioso. A mí también me gusta muchísimo. Seguro que tiene que ser terapeútico mirar eso

    Ah, y no sabía qué era eso de profis, lo he tenido que mirar en Google. Y luego dices que eres ignorante…

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  85. Sap,

    ¿Te acuerdas de una famosísima errata publicada en el periódico de las tres letras a propósito de una visita de Franco al Coto de Doñana?

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  86. Sap o Paco

    ¿Habéis leído una biografía de Jardiel que escribió su hija Evangelina y que se titula “Enrique Jardiel Poncela, mi padre”?

    Es que yo no pero la he visto en el catálogo de una biblioteca y quería saber vuestra opinión, en el caso de que conozcáis el libro. Jardiel me encanta pero ¿el libro de su hija valdrá la pena?

    Sap, y eso de tu amiga con brotes psicóticos y que conoce tus aficiones suena muy raro. ¿La has conocido en alguna consulta? ¿Habéis ido descubriendo las mutuas aficiones en las salas de espera?

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  87. Haces muy bien querida albertiyele poniéndote con los brazos en jarras delante de mí, como haces con tus rorros.
    Gracias de corazón.
    Y perdón por no avisar. No volverá a pasar, mummy ;)
    Un abrazo grande

    PD: La explicación es sencilla…..cogí mi bicicleta, empecé a pedalear y cuando me quise dar cuenta estaba en Charleston (South Carolina). Menos mal,que mi querido esposo (…Diana, ¡smuacc!) me seguía de cerca, así pudimos celebrar nuestro aniversario a ritmo pedaleante.
    PD2: Un saludo cariñoso para todos los integrantes del blog. Cada vez somos más…..¡qué maravilla!

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  88. Eduardo Cas,

    Es muy humano que a veces tomemos la parte por el todo y tendamos a suponer, a generalizar o a pensar en lo peor. Yo también he tenido una mala experiencia en una asignatura de la UNED y a pesar de que se trata de 1 asignatura entre varias, parece que esa experiencia negativa pesa mucho más que lo positivo (ahora cada vez que leo UNED, me revuelvo). El asunto en cuestión ha sido un proceso kafkiano al estilo del “Vuelva usted mañana” de Larra, pura indefensión e impotencia ante unos docentes que parecen intocables, con total impunidad cuando cometen errores que se pueden demostrar y, sin embargo, no hay la voluntad de comprobarlos. De todas formas, es importante no generalizar, que no paguen justos por pecadores.

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  89. Consuelo,

    “encerrado en una figura geométrica”
    Estoy loca por que alguien me pinte un platito con jazmines -mira yo, qué flamenca he salido, que no lo soy en absoluto-, así que ahí tienes una idea. Viviendo en Alemania quedaría también original.

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  90. Paco,
    .
    Un inciso:

    Una querida amiga, que a pesar de sus múltiples enfermedades (desde hipertensión a brotes psicóticos) conoce algunas de mis aficiones (que, la verdad, no sé qué relación existe entre sus enfermedades y mis aficiones), me manda estos enlaces a sendos artículos que seguro que a ti también te interesan.

    Uno sobre Jardiel:
    http://cultura.elpais.com/cultura/2012/02/15/actualidad/1329329461_704758.html

    Y otro sobre ‘La codorniz’ desde las teclas de Félix de Azúa con algunos detalles sobre de Laiglesia:
    http://cultura.elpais.com/cultura/2012/01/26/actualidad/1327610303_655739.html

    :-)

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  91. Carmela,

    La tecnica, esa tecnica es la que rechazo. Yo pinto como los aborigenes australianos, mezclado con un estilo africano, todo mucho color. Pero el profe nos ha mandado de deberes dibujar lo que queramo pero encerrado en una figura geométrica, y de manera rápida, como los profis cuando empiezan a configurar un cuadro. Seguiré en el curso, porque quiero enterarme como funciona eso de los colores, de los tonos. Por cierto que es un curso para jubilados, he podido ir porque habia una plaza libre, allí estoy con gente de más de 70 años, que estan mil veces más concentrados que yo.
    Lo de la autoestima va por días. Pero soy como el ave fenix, y además orgullosa.
    Seguiremos llenando huequitos en este blog, tan variado, con un anfitrión abierto a cualquier tema.

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  92. Teresa G

    Un porcentaje, solo un porcentaje, por haberle creado un clima favorable a su ingenio y creatividad….

    :)))

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  93. mgc,

    Estoy completamente de acuerdo contigo. En mi comentario de las 3,46 he querido decir lo mismo que leo en tus primeras líneas. En efecto, no hacemos más que autoflagelarnos atribuyéndonos todos los defectos, como si en los demás países fuesen unos virtuosos.

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  94. mgc,

    No te había entendido bien -lectura ultrarrápida- y te he contestado… bueno, no tan mal.

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  95. mgc,

    ¿Compartir con nosotros? Pero, vamos a ver, ¿a quién se le ocurrió el palabro? :))))) Habrá que reconocerle a Gaspard, una vez más, su igenio. Ya nos invitará a algo.

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  96. Consuelo,

    Todos somos ignorantes. Hasta el más intelectual de todos los intelectuales ignora algo.
    Ya sé que no tiene nada que ver con lo que se trata aquí hoy lo que te voy a decir y es que mientras siga entrando en este blog te seguiré leyendo con el mismo interés que hasta ahora, por si le sirve de algo a tu autoestima. La mía la tengo tan alta que el que algunos no me lean, o me lean y no me contesten, me importa tanto como a ellos que no lo haga yo. Sí me importan, y valoro, las respuestas que recibo, sean del tipo que sean; desde comentar un libro o una peli, interesarse por mi madre o mi marío, hasta dedicarme canciones del año del catapunchimpún. Lo valoro TODO.
    Ánimo también con lo de las clases de pintura. Es algo que me estoy planteando. No dibujo del todo mal, pero hace mucho que no lo hago y carezco de técnica. Igual un día montamos una exposición a medias. ¿Te imaginas?

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  97. Perdón, Gaspard, “nacionalismo tipo B”, no nacionalsimo, no he podido editar ni corregir

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  98. Antonio, sin duda ha sido un error grave.
    El hecho de que no haya sido detectado por nadie de la cadena de supervisión y control, incluido tu mismo, y siendo un error de concepto, no de ortografía, es para reflexionar un poco.
    Estos errores en cadena son los que en otros ámbitos, por supuesto, propician las grandes catástrofes. Y como en ellas, debe suponer la obligación de dedicar algo de tiempo a analizar las razónes que han propiciado el fallo.
    Pués de lo contrario, si no se hace nada, es probable que vuelva a ocurrir, y además provocado por las mismas causas.
    Lo demás no es tan importante, pues bien sabes que siempre habrá alguién dispuesto a vilipendiarte, aunque no cometas ningún error en tu trabajo.

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  99. Sap

    No sé, a mí me resulta muy chocante esa apelación a la españolidad en cuanto surge algo malo o censurable. En el caso de Antonio, supongo que lo hará por un deseo regeneracionista o educativo, para mejorar la situación. Pero, aun así, a mí me llama mucho la atención.

    Por otra parte supongo que, cuando Gaspard patente esa denominación preclara de “nacionalsimo tipo B”, compartirá con nosotros un porcentaje de los royalties, pues fue aquí, en el ambiente creativo del debate bloguero, donde nació ese artefacto lingüístico

    ¿No te parece, Gaspard? Podríamos invertirlos en viandas y bebedizos si un día nos reuniéramos

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  100. Aljubarrota,

    Respondo un poco a tu comentario con la respuesta que le he hecho a Gaspard en cuanto a los comentarios en los medios digitales y redes sociales en internet, paro ademá voy a añadir algo más.

    Hoy mismo viene en la prensa digital de la provincia de Málaga (SUR) el linchamiento de un supuesto ladrón por parte de un grupo de vecinos del pueblo de Alhaurín. La mayoría de los comentarios (y sus correspondientes votos positivos o me gusta) son de gente que apoyan los linchamientos, las ejecuciones o el tomarse la justicia por su mano. La semana pasada Elvira Lindo escribió un artículo sobre esos “justicieros” y en el que yo comenté que deberían visionar clásicos del cine como La Jauría Humana o Doce Hombres Sin Piedad.

    Eduard Punset sufrió en su propia página de Facebook un linchamiento virtual porque habló en su lengua materna en una entrevista que le hicieron en calalan en la TV3. Buenafuente sufrió también un linchamiento a través de Twiter después de entrevistar en su programa a la entonces Ministra de Cultura, Gonzalez Sinde, porque según los “justicieros” había sido “muy blando” y no había sido suficientemente incisivo para ponerla en un aprieto o poner en evidencia sus contradicciones. Tal vez tuvieran razón, pero algunos esperaban que más que una entrevista, Buenafuente se tenía que haber liado a hostias con ella.

    Yo mismo dejé de visitar un blog y comentar en él, porque se me echaron todo el mundo a la yugurar y freirme a negativos, por comentar los pensamientos que tenían y que se salían de la “línea editorial y de pensamiento” del mismo blog: izquierdista en general y feminista en particular, que era a lo que se refería en aquel caso concreto aquella entrada.

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  101. Gaspard,

    En los comentarios de los diarios digitales, blogs y redes sociales se leen a cada barbaridad que a veces da miedo.

    No sé si fue el año pasado o el anterior hubo dos sucesos simultáneos aquí en Asturias. Uno fue en las fiestas de un pueblo donde hubo una pelea de dos chicos jóvenes a altas horas de la madrugada, donde uno de ellos le pegó una puñalada al otro, y éste último estuvo que ser ingresado en la UCI, y no recuerdo si murió o no. Un suceso frecuente en las noches de marcha, donde el ímpetu guerrero de los adolescentes se mezclan con el alcohol y las drogas.

    El otro suceso fue que una chica mató a su padre de una puñalada cuando éste le dio una regañina por haber llegado tan tarde a casa, y a altas horas de la madrugada,después de una noche de juerga un sábado por la noche. La diferencia con el caso anterior es que no eran asturianos o españoles, sino que era una familia de inmigrantes; colombianos o ecuatorianos, creo recordar.

    Pues bien, cuando salió estas noticias en la versión digital de la prensa regional, el primer caso tenía poquísimos comentarios, y todos se limitaban a lamentar lo sucedido. En el segundo caso llegaron a haber más de 300 comentarios y la mayoría dando rienda suelta al racismo y la xenofobia, a echarle toda la culpa de de todo a los inmigrantes y a Zapatero por haberlos dejado entrar en el país. Aparte de la cantidad de comentarios, los más racistas y xenófobos eran los que tenían más votos positivos y lo pocos excepcionales que querían poner un poco de cordura, lo freían a negativos.

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  102. albertiyele,

    Ahora he leído tu comentario, muchas gracias! No pensé que nadie leyera mi tesina más que la profesora y yo. :-)

    Mi lengua materna es el sueco. Me hizo el favor de corregir el texto un amigo serbio que domina la lengua aún mejor que yo. Somos unos “freakies de las palabras” los dos. Mi dirección es: ellinor.broman@palabra.se

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  103. mgc,
    .
    Es un buen punto lo del gaspardiano “nacionalismo tipo B”, sí.

    La verdad es que si sumamos las definiciones y adejtivos que en cualquier debate de estas caracteristicas se dan, el resultado es curioso dado lo imposible de tanta exclusividad. Un ejemplo acumulativo con las propuestas de hoy y de otros días podría ser:

    Esa cosa indefinible que forma un grupo llamado ‘los españoles’ (sic) lo componen, en efecto, individuos que tienen mala baba, pero es que además de ello son envidiosos, groseros, taimados, ladrones, haraganes, abúlicos, ignorantes, despreciativos, incívicos, insolidarios, superficiales, hipócritas, frívolos, quejicas, soberbios, pícaros, estúpidos, tramposos, destructores, corraleros, convencionales, atávicos, inmovilistas, retrasados, ombliguistas, racistas, míseros, traidores, sinvergüenzas, egoístas, ruines, infames, cobardes, etc.

    Tal cúmulo sólo puede explicarse desde el punto de vista de la ciencia: El culpable de este potaje es el ¡gen 425-HP, conocido como el gen español o Spanish Gene!, aún no descubierto por la comunidad científica pero sí intuido por el doctor Bacterio y los profesores Cojonciano y Franz de Copenhage.
    (Premio Nobel para quien lo atrape por el rabo).

    :-/

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  104. Malaquías, otra más en la lista de espera, que de tan larga que está convirtiéndose se va a parecer a las hipotecas, que ya se heredan. Devuelvo la recomendación con una novela que no es tal, aunque lo parece: ‘El muelle de Ouistreham’, de Florence Aubenas: http://elpais.com/diario/2011/09/24/babelia/1316823167_850215.html Una de estas compañías navieras en el Canal de la Mancha acaparó hace unas semanas la atención del público por irse a la quiebra. Y de crisis personales, no sociales, no hay que perderse ‘Oslo, 31 de agosto’. Maravillosa. En España no se va a estrenar, según IMDb, de modo que el que quiera verla debe cruzar los Pirineos, o ya sabe lo que tiene que hacer… Es tan buena que te hace olvidar que están hablando en noruego.

    Felipe, a estas alturas, para bien o para mal, parece que los intelectuales han desaparecido. Del intelectual de la corte se pasó al de masas, y hoy el cargo ha quedado vacante. Tal vez es mejor así.

    Reparo ahora en que esta entrada lleva el mismo título que la novela de Jonathan Franzen. Qué novela más artificiosa, ‘Las correcciones’. Menudo berenjenal.

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  105. Hombre, a estas alturas, dudar del compromiso democrático de Antonio Muñoz Molina es como dudar no sé, de la competitividad de Rafa Nadal o de la velocidad de Ussain Bolt con 100 metros por delante.

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  106. Todos -yo también- estamos de acuerdo en que fue una errata; grande, pero una errata, y todos -yo también- se la “perdonamos” a antoniomm, como si antoniomm necesitara nuestro perdón.
    En el artículo “La libertad más frágil” hablaba antoniomm de “esa doble vara de medir” y ahí es adonde voy.
    En este blog he visto alguna vez “erratitas” que han desatado más de un comentario; alguno, tan agrio, que he llegado a pensar que si su autor hubiese tenido cerca a la víctima se la habría comido viva.
    ¿Sí o no?

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  107. Aunque ya está prácticamente todo dicho, yo también quiero decir aquí lo que sentí al leer el texto en el que había “un error muy grande, tan evidente que rozaba el absurdo”. En mi primera lectura creí que no había entendido bien algo. No obstante, al releer el artículo deduje que había un error. El contexto y el conocimiento que creo tener de uno de mis escritores preferidos me hicieron pensar que no podía ser otra cosa que un despiste no detectado a tiempo. No son sino la torpeza y la necedad el origen de esos comentarios. Y no son patrimonio nacional porque lo malo abunda.

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  108. En España el opinador profesional busca indicios para apuntalar sus prejuicios y lanzarlos contra alguien.

    Por eso he dejado de leer los comentarios a las noticias en las ediciones digitales de los periódicos. Y por esa misma razón valoro tanto el respeto que se usa en las entradas y en las opiniones de este blog.

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  109. Creo que seria cirujana del corazón antes que correctora, vamos las posibilidades de exito serian pocas en ambos casos, pero si tuviese que “corregir”….vamos que me da la risa. Me parece una profesión tan respetable y tan dificil como la de traductor.

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  110. Antonio Martín,

    Yo pasé un verano por uno de los cursos para correctores de tu escuela. Venía de otro ámbito profesional distinto, aunque también toca corregir textos propios y ajenos, y a él volví después de las vacaciones de verano, con algo más de agudeza para las correcciones y mayor valoración de esa tarea.

    Ante todo, esa semana intensa de clases y de ratos compartidos con los demás alumnos, fue una oportunidad para conocer gente con inquietudes literarias, como pasa con esta web, y por el lenguaje, en general. Como nos autodefinió jocosamente una alumna y traductora: “unos freakies de las palabras”.

    Con algún compañero mantuve algo de trato después, pero como ocurre siempre, y más en la gran ciudad, el tiempo fue separando nuestros destinos y lamentablemente se perdió el contacto.

    Parece que los tiempos son ahora aún peores que entonces para la corrección. La crisis conlleva la reducción de costes y el signo de los tiempos es, además, la premura y su derivada la chapuza; pero quizá la opción correcta sea la contraria, la de aumentar la calidad y el rigor de aquello por lo que se cobra. De lo contrario, todos nos decantaremos por lo gratuito. Pienso sobre todo en la prensa.

    En fin, uso y abuso de esta tribuna para mandarte un saludo y mostrarte mis respetos por la labor de los correctores, tan ignorada cuando se hace bien como evidente es su falta cuando se omite o no se efectúa adecuadamente.

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  111. Paco,

    Comentar que no se ha entendido una frase, vuelve a recordarme que es la humildad el comienzo de cualquier buena obra. Y siempre será más inteligente preguntar lo que no se entiende, tu que eres profesor me imagino que habras repetido miles de veces que tus alumnos tienen que preguntar lo que no hayan comprendido.

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  112. @Antoniomm

    Estimado Antonio, no sé si darme por aludido. He repasado todos los comentarios a tu entrada del día 27, “un testimonio”, y yo fui el único que hizo notar el hecho de que, tal y como estaba escrita la frase, parecía que tu conocida estaba en clase (en el sentido de estar impartiendo clase, que es el habitual en ese contexto) en el momento de escribirte el mensaje. Estas fueron mis palabras: “Antonio, ¿tu conocido te escribe mientras está en clase? Eso es lo que entiendo de la última frase. No sé, quizás tendría alguna guardia”.

    Te puedo asegurar que no había ninguna mala fe en mi comentario. Simplemente me había llamado mucho la atención la frase de despedidia (“Antonio, te dejo, sigo en otro momento, ha tocado el timbre y debo salir de clase”) y, tal vez en un abuso de confianza, quise satisfacer la curiosidad que me provocaba. No hay más. En ningún momento quise juzgar a la persona que te había escrito.

    Llevo decenas de comentarios en este blog. Desde agosto de 2010. Primero como Eduardo, luego Eduardo Suomi y ahora Eduardo Cas y siempre he participado de buena fe, con ganas de aprender, compartir y pasar un buen rato. Precisamente utilizo mi nombre auténtico desde que escribí unas acusaciones serias sobre la UNED. No quería que pareciera que me escondía en el anonimato para difamar.

    En todo caso, siento haberos molestado a ti y a tu conocida con mi comentario. No era mi intención.

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  113. Estimado Antonio:
    Cuando iba leyendo tu artículo en Babelia y me encontré con “siempre será más respirable una dictadura que una democracia”, me paré y volví hacia atrás: era evidente que querías decir: “siempre será más respirable una democracia que una dictadura”. Volví una tercera vez hacia atrás y pensé en los correctores de los periódicos; mejor dicho, en la semiausencia de los mismos.
    Que hay personas que han interpretado literalmente lo que estaba escrito… sencillamente no estaban leyendo el mismo artículo que yo. Ya no saco a relucir tu biografía, ni tus libros, ni tus artículos. No. Simplemente el artículo del sábado. Leyéndolo, nunca se puede interpretar sino de manera recta. Así que los malintencionados deberían ser ignorados, porque son simplemente unos lectores incompetentes. Y seguramente, Antonio, leen tu blog muchas personas que tienen un conflicto: te admiran y, a la vez, te detestan.
    No hace daño quien quiere sino quien puede. Ni caso, Antonio.
    Un abrazo,
    Jesús Bermejo

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  114. De acuerdo a medias.
    Yo fui uno de los lectores habituales de Antonio,que en uso de mi derecho,osé comentar que no entendía una frase.
    No entender una frase,en absoluto significa dudar del progresismo de un escritor que a lo largo de más de veinte años,me ha dado pruebas más que sobradas,no ya de su talento,sino de su tolerancia y su honestidad intelectual.
    No creo que por ello tenga que sentirme,pobre de espíritu,orgulloso, envidioso,babeante,portador de mala fe…y todas esas lindezas que parecen extraídas del Gran Libro de Don Pancracio,que sueltan todas aquellas personas que han sacado la daga para defender a un escritor que en ningún caso,necesita defensa alguna.
    Redimensionen sus críticas señores,y dejen que en el noble seguimiento al escritor ,podamos comentar no entender una frase o sencillamente no haber reparado en una triste errata.
    En fin Antonio,siento no haber sido un Sebastián de Covarrubias cualquiera en el uso de la Gramática,pero como en el caso de Don Juan,creo tener ese punto de contrición que puede dar a un alma su salvación.
    Sálveme y líbreme del paredón…si no es tarde.
    Suyo afectísimo:
    Paco Cacho

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  115. Malaquías,

    En mi opinión lo que debería importar es que el hecho de que haya personas que defiendan o justifiquen la existencia de determinadas dictaduras (para estas personas, las buenas) no debería llevar a otras personas a defender o justificar la existencia de otras dictaduras (las realmente buenas, para este otro grupo de personas).

    Es la dictadura como forma de gobierno lo que debemos rechazar.

    Lo mismo podría decirse respecto a la tortura. Esta práctica no es repugnante porque se haya practicado o se practique en “dictaduras de derechas”, sino que es repugnante en sí misma porque se utiliza para destruir a seres humanos (pudiera ser que detestables). Es decir, que cuando se practica en “dictaduras de izquierdas” sigue siendo repugnante en la misma medida, aunque el torturado sea un “gusano” (qué terrible término por cierto para referirse a personas).

    Es la tortura lo que debemos rechazar, pues no hay tortura buena o mala, de derechas o de izquierdas, o progresista o reaccionaria. No podemos anteponer ninguna condición al hecho de que el ser humano torturado tenga ideas que nos resulten más o menos simpáticas o cercanas para intentar arrancarlo de las manos del torturador.

    Esto que acabo de exponer puede parecer elemental, pero no lo es porque muchas personas no plantean el asunto rectamente: por eso hay tanta gente que aún “comprende” a la dictadura castrista porque los norteamericanos harían de Cuba un burdel, o les cae simpático Chaves (lo más parecido a un Mussolini de la política contemporánea, aunque sea tropical) o fantasea con el potencial emancipador del terrible régimen iraní e invita a sus funcionarios para participar en actos “antiimperialistas” en nuestro país. Y las muchísimas víctimas que han causado regímenes como esos han sido objeto en muchos casos de un discreto olvido o de un pronunciado desprecio por oponerse a sus respectivos déspotas, militantes de la causa “socialista” o “antiimperialista”.
    Parece mentira.

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  116. Leía y leía la frase dichosa: “siempre será más respirable una dictadura que una democracia”… volvía a ella…. pero estaba de pie bajo un árbol de morera o moral, con el periódico abierto, intentando no pisar las mierdas de perro, mientras mis tres hijos con palos de fregona derribaban los primeros tallos de esas hojas que nutren a sus recién nacidos gusanos de seda.
    Intentaba que no me aporrearan, …y esa dichosa frase …y sin el ordenador cerca para mandar un mail a Antonio…

    Lejos, Maribel, que está leyéndose mi novela Profecía, con un lápiz rojo en su mano, vociferaba y reía: “¡hay que ver la cantidad de faltas que tiene tu novela… pobre Pilar Palazón que la presenta el 10 de abril en la Económica de Jaén….¡

    … Y yo irritado, porque no he podido pagar a nadie que la mire, alrededor del moral, con las alas abiertas del periódico, urgente, entre los saltos infructurosos infantiles, con los pies manchados de barro y…

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  117. Lo prometido es deuda. Un párrafo de “La mano invisible” en la que el narrador describe el sometimiento de un camarero a los clientes:

    “… cuando trabajaba para otros pensaba que el día que tuviera su propio bar se iba a acabar el soportar todo aquello sin responder, pero cuando por fin pudo abrir su negocio se dio cuenta de que tampoco lo hacía: nada se lo impedía, era su reino, y aunque el bar nunca marchó como esperaba tampoco le preocupaba mucho perder clientes si eran como ésos; pero es que no le salía, después de tantos años había aceptado que estar a este lado de la barra implica asumir una jerarquía donde siempre estás por debajo, naturalizar un estatus de servidumbre que te sale sin querer, que no se puede evitar sin un gran esfuerzo, como ahora por ejemplo, cuando piensa que el muchacho merecía una lección de modales y sin embargo no sólo no lo pone en su sitio sino que, de no marcharse como acaba de hacer, seguiría atendiéndole con corrección, le serviría lo que le pidiera, encajaría sus insolencia y todavía hasta le hablaría de usted; cuántas veces se ha enojado consigo mismo por sentirse servicial hasta rozar lo humillante, pero era algo que estaba ahí, natural a la profesión, le salía sin querer, nadie se lo enseñó, había aceptado como ley de vida que el que paga manda, el cliente siempre tiene razón, en la moneda con que abona el café está incluido el sometimiento del camarero” (pág. 269-270)

    Hala, hasta mañana que hoy he cumplido con mi cuota bloguera.

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  118. Pero hablemos de cosas serias. Por lo menos la crisis empieza a generar buenas novelas entre los intelectuales de izquierda: “La mano invisible”, de Isaac Rosa. Grandísima novela. Los sindicatos deberían utilizarla para alentar sus protestas contra la reforma laboral. Pocas novelas captan tan bien lo alienante que puede llegar a ser el Trabajo (así, con mayúscula). Y no es ningún panfleto (tipo 15-M) contra empresarios perversos, jefes que abusan, etc. Nada de eso. Es un reflexión sobre la esencia del trabajo (una reflexión profundamente marxista, por cierto); una reflexión sobre cómo la jerarquía laboral acaba calando en los huesos del trabajador hasta llegar a forma parte de nuestra identidad, sin darnos cuenta, incluso en nuestras relaciones personales, sentimentales, etc.
    Y lo más importante: está muy bien escrita. Desde “El país del miedo”, todas las novelas de Isaac Rosa se han ido superando. Ahora después os copio un parrafito para que os hagáis una idea.

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  119. Gaspard,

    Sí, sí, te había entendido. Pero lo curioso es que este ejemplo que has puesto podría servir también para demostrar lo contrario: que a la derecha en España se le exige más que a la izquierda (lo cual es, en parte, lógico, pues tiene mucho que hacerse perdonar). Me explico: cuando un intelectual de izquierda justifica una dictadura, pensamos que no representa a la verdadera izquierda; pero cuando un intelectual de derechas justifica una dictactura, pensamos: “Lógico: así son los de derechas”.

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  120. Pues entonces lo que hay que hacer, Gaspard, es quitar ese apelativo de intelectuales, que tan exigente debería ser, tanto a los opinadores de derecha como a los de izquierda que han defendido dictaduras. Sin embargo eso no se hace así, y hay muchos que siguen escribiendo, hablando y opinando, y hasta son respetados.

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  121. Cierto. Yo lo leí, y en un primer momento no me sonó bien, pero seguí leyendo. Luego en un repaso, quise justificarme a mi mismo, después de entonar la frase con sus comas y demás, que el error era mío. Que no encontraba yo el sentido.

    De todas formas, tú (AMM), ahí tienes tu obra (precisamente anoche releí algunos capítulos de “el viento de la Luna”). En fin.

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  122. Gaspard, voy a concretar un poco, que luego, efectivamente, se producen malentendidos, con mejor o peor fe. Que un “intelectual” (habría que definir la palabra) español de izquierdas defienda, relativice o “contextualice” (otra palabra preciosa) la dictadura castrista o el régimen chavista, me parece repugnante. Llama la atención porque atenta, supuestamente, contra lo que se supone que es la izquierda. No me hiere esa actitud como puede herir a la gente de “izquierda”, porque nunca lo he sido, y hoy, 40 años después, no siento la necesidad de desdecirme o rectificar, con la fe -ya que hablamos de ella, de la fe- del converso. Pero tampoco me sorprende nada haber leído y escuchado a tanto “intelectual” de la derecha española, en radio, prensa y televisión, defender a Augusto Pinochet Ugarte por lo que hizo en 1973 y después. Tantas infamias se leyeron en la prensa española en los 70, 80, 90 y hasta 2006. Ni tampoco que tanta “derecha” española defendiera al resto de dictaduras del Cóndor, ni el golpe de estado de 2002 en Venezuela, ni el de 2009 en Honduras, ni a la parte gusana de Miami, que haberla, hayla, y que para fortuna de los demócratas cubanos, está empezando a ser superada.

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  123. .
    Por motivos del todo azarosos, un prolífico autor de este país me ofreció un par de novelas suyas para que se las “corrigiera”, no tanto en el aspecto ortográfico o sintáctico, cuestión para la que desde luego no estoy capacitado, sino por contar con dos ojos extras que buscara gazapos, sobre todo, de rácor y de localizaciones callejeras (una de las novelas se desarrollaba en mi ciudad).

    Fue una buena experiencia y el novelista no salió del todo insatisfecho, menos mal. Lo que me comentó con preocupación es que las editoriales estaban prescindiendo de correctores o dejaban el trabajo en manos de incompetentes; pero es que, además, cada vez le costaba más trabajo encontrar “lectores atentos” y tenía a su señora hasta el moño (como Alberto Granados :-) de efectuar repasos y venga repasos.

    Así que tras la labor experimentada por mis gafas, guardo toda clase de admiraciones por los correctores. El trabajito se las trae…

    :-)

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  124. Malaquías, no son pocos los intelectuales de izquierda que han defendido la dictadura castrista, y no son pocos los intelectuales de derecha que defendieron a Pinochet en 1973, 1988, 1998 o 2006, cuando la palmó, humillado, entre otros, gracias al juez prevaricador. Las hemerotecas y las portadas las tenemos en Internet. Tal vez sea que a la izquierda exigimos más porque esperamos más y mejor de ella, y a la derecha no cabe exigirle nada, porque nada se puede esperar de ella.

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  125. Yo no me di cuenta de la errata. De todos modos, en el link de ‘El País’ hubo dos o tres comentarios de mala fe. Poca cosa para lo que se lee en la blogosfera española, francesa, norteamericana, argentina. Hay escuadrones digitales, foreros impenitentes, ataques coordinados, de mala, muy mala, fe, que no son una casualidad.

    Sigo con los diarios selváticos de Íngrid Betancourt, que son una delicia de estilo e historia, a pesar de las circunstancias. Como toda buena lectura, empuja al que sostiene el libro en sus manos. Muy recomendable.

    mgc, tengo pendiente el registro del término en la Oficina de Patentes ;-)))

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  126. Carmela,

    Qué sí, que lo unico que ahora con la edad sé, es que no tengo ni idea de nada. Vengo de mi primera clase de pintura…y después de tanto como he pintado en casa, desde las paredes hasta cuadritos que a mi me gustan, ahora me doy cuenta que estoy como un niño que empieza a andar. Vamos a ver si tengo paciencia para asimilar estos nuevos conceptos, los básicos, esos que siempre me salto, porque me aburro.

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  127. Esta historia de la errata es muy útil para demostrar la importancia del contexto en la comunicación. En un artículo de AMM es evidente que esa frase era un error. Pero si la frasecita la hubiese dicho algún que otro intelectual de izquierda que me conozco, entonces no sería tan absurdo pensar que la cosa iba en serio, porque no son pocos los intelectuales de izquierda en España que se han caracterizado por defender ciertas dictaduras al mismo tiempo que dicen, por ejemplo, que en España no hay democracia (y lo dicen, paradójicamente, porque se ha condenado a juez que se salta las leyes cuando le viene en gana). Por decirlo de otra manera, si hay gente que no se dio cuenta de que esa frase era un error, no es sólo porque tengan mala baba: es porque parte de la izquierda española, reconozcámoslo, nos tiene acostumbrados a ese tipo de barbaridades.   

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  128. No sé si era una adaptación al ámbito familiar de algo conocido, pero siempre que salía el tema de las meteduras de pata, en mi casa contaban la historia de un amigo de mi madre al que le liaron para completar la interpretación de una pequeña obra de teatro. Tenía que hacer de mayordomo que salía con una bandeja y decir una única frase: “Señorito, el chocolate”.
    El hombre estaba tan inquieto y con tanto miedo de equivocarse, que semanas antes de la representación se pasaba el día repasándola mentalmente, señoritoelchocolate, señoritoelchocolate.
    Cuando llegó el día y salió tembloroso a soltar de una vez aquello que le había estado torturando tanto tiempo, dijo con un hilo de voz: “Señorate, el chocolito”.

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  129. mgc,

    No ha sido ésa mi actitud. En ningún momento he querido dar a entender que ese trabajo sea fácil, lo pueda hacer cualquiera o no tenga valor económico. Es EXACTAMENTE lo contrario lo que he querido decir: el trabajo de corrector o editor me parece imprescindible (y a veces impagable). Sólo que a veces, dado el tono amistoso de la conversación, en este foro se escribe como se hablaría en una charla de amigos, y no siempre se entiende el tono coloquial cuando se está leyendo un texto.
    Lo anoto para próximas intervenciones.

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  130. Eladio Ramos,

    Estimado amigo:

    No me incomoda el comentario en absoluto. Simplemente puntualizo que gratis tal vez sea demasiado. Digno de mención es, en todo caso, que el propio Muñoz Molina refiera la importancia de un trabajo en franco retroceso, pero no por ello menos necesario.

    Saludos cordiales

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  131. Antonio Martín,

    ¿Eso te dijo el editor? Madre mía! Pero ese editor qué supone??? Que a los académicos se les otorga el don de la infalibilidad, como a los Papas????? Ay ay ay.

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  132. Ellinor Broman,

    Te acabo de dejar un mensaje en otra entrada, creo que la del viernes.
    MdlMar,

    ¿Sos vos María del Mar? ¿Y por qué te falta el dibujito? Si sos vos: estoy con los brazos en jarra diciéndote: no vuelvas a desaparecer por varios días sin decirnos a dónde vas. :-))))

    Y “el error”: yo tampoco lo vi en la primera lectura. Sólo lo descubrí cuando otro lector lo señaló (de buena fe). Y me pareció tan evidente que era un error que lo único que me llamó la atención fue que El País no tuviera un corrector más eficiente. Y me sigue pareciendo que el hecho de “picotear” allí más que a mala baba lo atribuiría a torpeza, lisa y llana: nadie, ni nuestro anfitrión ni nadie, aun cuando lo piense (porque hay quien lo piensa, aunque parezca increíble) escribiría eso en un artículo, aunque sea por una cuestión de corrección política. Y a propósito de eso he pensado: hay mucha, pero muchísima, gente que piensa y dice unas cosas en la intimidad, y otras muy distintas en público. Y quizás ahí esté el problema: esa gente puede creer que lo mismo que hacen ellos, hace el resto.
    Y al margen de eso: me llama la atención la relevancia que se le da en España a la envidia. Montones de actitudes viles se atribuyen a la envidia; y a veces sirve la envidia para cerrar toda discusión, todo debate: “es que me (le, nos) tienen envidia”. Eso, ese atribuir todo a la envidia, sí me parece muy español. Lo de la mala baba, no. Eso es más bien tirando a universal, me parece.

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  133. “Que ni yo mismo, ni Elvira, a quien se lo mandé al terminarlo, ni la gente del periódico lo detectáramos es una prueba de la sinuosidad de reptil con que se cuelan las equivocaciones.”

    Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Esta huía rápido y con miedo de la feroz depredadora, y la serpiente no pensaba desistir.
    Huyó un día, y ella no desistía, dos días y nada…Al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y dijo a la serpiente:
    – ¿Puedo hacerte una pregunta?
    – No he tenido este precedente con nadie, pero como te voy a devorar, puedes preguntar…
    – ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
    – No
    – ¿Yo te hice algún mal?
    – No
    – Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?
    – Porque no soporto verte brillar…

    Tiene todo mi respeto y admiración, coincido en que es impagable poder estar aquí.
    Gracias.

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  134. Eladio Ramos

    No te mosquees. Yo creo que simplemente sucede que el trabajo de corrector es bastante invisible y poco reconocido, a pesar de lo necesario que es y de lo que se nota cuando se prescinde de él.
    Y, con esa situación tan precaria, es normal defender su prestigio laboral y su necesario reconomiento económico. Claro que tú puedes hacer algo gratis, lo que te dé la gana y por tu cuenta, eso todos los hacemos. Lo que no podemos es ir, por ejemplo, a una escuela o a un instituto y decir, mira, yo soy licenciada en esto y además me parece un trabajo precioso, me ofrezco gratis. Aunque sí podemos ayudar a hacer los deberes a nuesrros sobrinos o vecinos o incluso dar clases de baile o de física molecular gratis a desconocidos en un local de nuestra propiedad. Y así, ¿no?

    Yo misma he corregido gratis algunos libros de amigos que se autoeditaban pero tengo claro que no lo haría gratis -ni debería hacerlo, creo yo- para una empresa.

    Pero no creo que aquí haya tema para polémicas, ni motivo para la acritud

    :)))

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  135. Francisco Javier Villalba,

    Creo que tu análisis debería ir en las solapas de las Obras completas de AMM: lo retratas (a él, a su obra y a los envidiosos dispuestos a cebarse en un error) magníficamente.

    AG

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  136. Hay otra errata en el artículo de Babelia, de menor calado, desde luego y muy posiblemente imputable al corrector ortográfico del editor de texto si tenemos en cuenta que el autor ha vivido en Granada. No es la plaza “Bibarrambla” es la plaza “Bib-rambla”. Siempre me fascinó el nombre de esa plaza y por eso me llamó la atención.

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  137. Francisco Javier Villalba,

    Y si te sirve de algo, te diré que, en mi campo profesional, también hago muchísimo trabajo gratis.
    Saludos,salud

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  138. A ver si Antonio, como Académico de la Real Academia Española, escribe algo sobre ésto:
    http://www.abc.es/20120304/cultura/abci-bofetada-real-academia-lengua-201203040937.html

    Ante tanta atentado y tanta agresión al idioma; ante tantos excesos de las “miembras” en el uso del lenguaje no sexista, ante tanta desmesura, que incluso propusieron cambiar los cuentos clásicos infantiles por su lenguaje sexista…tendría que llegar alguna vez el Tío la Vara para quitar tanta tontería.

    Ya no sabíamos a que atenernos para nombrar las cosas en femenimo o en masculino: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, tenistos,futbolistos,atletos,gimnastos,dentistos,…

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  139. Francisco Javier Villalba,

    Siento que mi entrada te haya sentado tan mal. Está claro que últimamente hay que cogérsela con papel de fumar: en ningún caso quiero quitarle el trabajo a nadie. Bastante tengo ya con el mío.

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  140. De ese suministro abundante de mala fe hay muestras abundantes en el periódico El País, en el que usted colabora. De acuerdo en que no todo el mundo puede hacer lo que Zola en Le Figaro. Lo último es el llamar alcohólica a la juez Coro Cillán.

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  141. Leí el artículo en cuestión el sábado y me di cuenta de la errata enseguida, pero volví a leerla y me cercioré de que era una errata como la copa de un pino, porque el pensamiento de Muñoz Molina es diáfano. Solo con mala fe se puede pensar que no era una errata. Y estoy de acuerdo con algún comentario anterior, Muñoz Molina, además de ser un gran escritor es de una categoría humana excepcional.

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  142. Yo hoy quiero dejar claro que hay aún gente joven con ilusión y ganas de ser correctora. Precisamente por eso, valoro mucho este tipo de entradas de blog.

    Está muy claro lo que nos falla en este país: somos personas espontáneas pero precisamente por eso mismo tenemos la sangre demasiado caliente y sacamos conclusiones y prejuzgamos muy rápidamente.

    No sé, me incluyo por considerarme española, pero siempre me sentí algo ”desubicada” precisamente por este tipo de cosas.

    Un abrazo, a seguir.

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  143. Francisco Javier Villalba

    No puedo estar más de acuerdo en que preocupa que la gente se ofrezca a corregir gratis, aunque ya supongo que solo es una frase medio en broma por parte de Eladio

    Durante una época yo corregí guiones para una productora y lo dejé precisamente porque pretendían pagarme menos, aduciendo que era un trabajo “innecesario”, muy fácil de hacer y que no merecía tal coste. Al de unos meses, me encontré con el director y realizador del programa para el que se hacían aquellos guiones y me dijo que, tras mi marcha, no habían cogido a nadie y que él sí notaba, y mucho, la ausencia de alguien que hiciera ese trabajo. Y no digamos la pobre presentadora, cuando tenía que enfrentarse a algunas de aquellas frasecillas kilométricas con el piloto de la cámara ya encendido

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  144. Qué falta nos hace a los correctores que alguien se acuerde de nosotros. La poca valoración que se suele tener de nuestro trabajo consigue que muchos correctores desistan y se dediquen a otra profesión, tirando así toda la experiencia acumulada.
    Entiendo que no te quisieran corregir, Antonio. Hace años me tocó corregir un artículo tuyo en la revista Matador. Aparecía la palabra “esfigie”. Sugerí que probablemente querías haber escrito “esfinge”, por el contexto, ya que “efigie”, aunque posible, no tendría sentido. El editor me dijo que si tú usabas esa palabra, estaría bien, porque eres académico. Finalmente le convencí –menos mal– para que se ahorrar el disgusto de recibir una llamada tuya, `poprque la argumentación lógica no sirvió de nada.
    Gracias por tu artículo. Hoy nos haces feliz a muchos correctores.
    Saludos cordiales.

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  145. Gracias, Antonio, por reconocer el trabajo de los correctores y dignificarlo. Somos un gremio olvidado y tan desconocido que cuando me preguntan en qué trabajo y digo que soy correctora me miran de arriba abajo con cara de sospecha…

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  146. Al igual que otros contertulios, yo también me di cuenta del error. Pero me pareció tan obvio que se trataba de una errata, que no creí necesario escribir un comentario al respecto. Sinceramente, pienso que esta ha sido la actitud de la mayoría de los lectores que se han percatado del error.

    Por cierto, magnífico artículo, en mi opinión.

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  147. Eladio Ramos,

    A Muñoz Molina le defienden sus novelas, sus artículos y su inequívoca actitud intelectual. Ni siquiera el oficio de escritor (o director) está exento de desvaríos. Hace algunos meses Mario Vargas Llosa escribió un artículo sobre Céline (y Polanski), «Los réprobos», cuyo corolario era que se puede ser extraordinario y al mismo tiempo perfectamente reprobable. Los adjetivos no tienen una naturaleza excluyente, depende de cómo se combinen y con qué finalidad. Céline era antisemita y delator, pero escribió ‘Viaje al fin de la noche’. Polanski es un estuprador confeso, pero también es autor de una filmografía única y perfectamente estimable, y pongo énfasis especial en su reciente ‘El escritor’. Al oficio de escritor no le son ajenos el cansancio y la deshora.

    La actitud intelectual de Muñoz Molina nunca ha sido la de Céline o la de Polanski, por lo que había varias posibles causas: o Muñoz Molina trabajaba a deshora, o sus editores no leyeron su artículo antes de publicarlo (acostumbrados a que no cometa desvaríos), o su errata es simplemente una errata fruto de la propiedad conmutativa. Quien pudiera haber leído esta errata como algo intencionado probablemente no ha leído a Muñoz Molina como debiera haberlo hecho. También quedaba la posibilidad de que Muñoz Molina hubiera perdido el pie en este tiempo de funámbulos en los que no es difícil perderlo al hilo del desvarío general en el que nos toca vivir, pero parece la más improbable de las opciones: habría ido dejando perlas parecidas lo largo de los años, entre su dilatada trama de ideas y palabras. Cebarse es querer cebarse.

    El oficio del corrector, en efecto, se valora realmente cuando la letra ya ha quedado impresa. Ahora, en digital, todo tiene posible “reparación” ulterior… siempre que el desvarío no haya sido tweeteado o retweeteado.

    Me preocupa más eso de que: “Lo que sí me parece grave es lo que dices de la falta de editores que hagan ese trabajo. Yo, desde ahora, me ofrezco para hacerlo gratis.”

    Hay quienes aún tratamos de vivir del oficio de corregir, traducir, editar (cada vez más en web), etc. Y digo tratamos. Gratis quizás sea demasiado.

    Aprovecho para dejar enlace al artículo de Vargas Llosa: «Los réprobos».

    Saludos cordiales a todos,

    Francisco Javier Villalba
    Stílogo

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  148. .
    Creo que la errata del artículo era taaaaaan evidente, que recrearse en ella no es sólo propio de un mal babeante sino de un tonto, ¡peligrosísisma mezcla ésta de ser tonto y tener mala baba!

    En todo caso ni ocho pares de ojos ayudados por sus correpondientes gafas dejarán de pasar por alto alguna corrección; pero ésto, como el arbitraje en el fútbol, pertenece a la naturaleza del acto. No hay que darle mayor importancia.

    :-)

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  149. Creo que el error del grande es lo que permite al pequeño sentirse más cerca de aquél, intelectualmente hablando. Por eso, al contrario de lo que le pasa a Elvira y a otros muchos (que no advierten el error o, simplemente, se dan cuenta de que es tal), esos “pequeños” solo son capaces de ver el árbol, nunca el bosque.
    Como dijo Churchill “Me gustaría vivir eternamente, por lo menos para ver cómo en cien años las personas cometen los mismos errores que yo.”

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  150. Yo noté la frase, pero como era totalmente ilógica en su contexto entendí que se trataba de una errata (como cualquier persona razonable hubiera entendido).

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  151. Leí en artículo y me pasó desapercibida la errata, pero si no hubiera sido así, hubiera deducido que lo era, como uno de los lectores en los primeros comentarios, que muy amablemente dijo que había un error en una frase, para que se corrigiera. Pero lo de este amable lector, es una excepción que confirma la regla.

    Suscribo lo que dice Antonio de la mala fe española. El que viva en este país infame, tenga experiencia o sea un poco observador, lo comprobará fácilmente. Todo lo cual, no quiere decir, que en otros lugares o países no se pueda producir lo mismo. En todos los sitios se cuecen habas, en mayor o menor medida. La ruindad va inherente en el ser humano y es universal pero la “sombra errante de Caín”, no se por qué, en ésta piel de toro se deja notar mucho.

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  152. Era aparentemente el espectador ideal. Seguía al circo por todas las ciudades, allí donde éste iba. Asistía siempre a todas las funciones.

    Un día, el director del circo quiso agradecerle su fidelidad.

    -Muchas gracias por su interés. Debe de ser usted un gran aficionado a las artes circenses. ¿Es por eso que nos sigue a todas partes, verdad?

    Y el espectador respondió:

    -El verdadero motivo es que tengo curiosidad por ver cuándo, por fin, el trapecista comete un error y se cae al suelo de cabeza.

    (Hay quienes sólo viven para encontrar defectos ajenos. Y los encuentran, claro, pero…¡qué pena de personas!)

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  153. Consuelo,

    “Soy tan ignorante…”

    Consuelo, eso no es ser ignorante; eso es no tener mala fe

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  154. Leo este post y me viene a la cabeza la cantidad de veces que, en mi trabajo, escribiendo largos pasajes sobre un tema en particular, se me cuela un gazapo de los de campeonato, o transcribo una idea completamente girada respecto del pensamiento original. Leo, releo y soy incapaz de ver el error, la equivocación, hasta que ya no tiene remedio.
    Todos nos equivocamos. Lo lamentable no es hacerlo, sino que los que ven el error se ceben en él, no por un afan de que pueda ser subsanado, sino por el regocij poco sano que a algunos les causa el tropezón ajeno. Y lo más lamentable de todo es que las “cagadas”puntuan más que los aciertos.
    Somos muy malintencionados, la soberbia no tiene límites y de la mala leche ya ni hablemos.
    A mí, particularmente, que Ud. se equivoque hasta me hace gracia.
    Saludos.

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  155. @antoniomm

    Tuve un tío que trabajó como corrector en un periódico. Existía también la figura del atendedor. Uno leía en voz alta y el otro escuchaba.

    Creo que en este país hay muy mala baba, sí. Y que la envidia y la soberbia son deportes nacionales, también.

    Buenos días a todos

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  156. He recordado que, hace unos 30 años, en un reportaje que escribí sobre talleres artesanales, decía que uno de ellos estaba especializado, entre otras cosas, en arreglar motores de bicicletas. Ni yo me di cuenta ni nadie del periódico por cuyas manos pasó ese disparate. Luego, durante días, tuve que aguantar numerosas cuchufletas, sobre todo de compañeros de otros medios, que me saludaban encantados y me decían que sí que había encontrado talleres raros y elogiaban mi gran olfato periodístico.

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  157. ” Equivocarse, y a pesar de ello, debe otorgar confianza a mi ser interior, esto es el hombre”
    Gottfried Benn, médico, poeta y ensayista alemán
    (1816-1956)
    ……..y una de mis frases preferidas (desconozco el autor):
    “Sonríe a la vida y la vida te devolverá la sonrisa”

    Un saludo para el anfitrión y todos vosotros.

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  158. ¿Dónde quedó la capacidad de análisis de todo lector que se precie para entender una frase o palabra por el contexto? ¿A quién se le puede pasar por la imaginación que ni en tus peores momentos saldría algo así de tu pluma si es imposible encontrarlo ni siquiera en tus pensamientos?
    No eres tú el que debes andar dando explicaciones por un absurdo error que de tan desatinado bien pasa desapercibido (como para la mayoría lo ha hecho) o bien se sobrentiende lo que se ha querido decir, prestando una pizca de atención al contexto.
    Son los inflexibles, los intolerantes, los envidiosos, los que solo ven fantasmas pasados porque viven obsesionados con ellos, los cobardes convertidos en valientes cuando se anima el gallinero, los lobos disfrazados de corderos, en definitiva, LOS POBRES DE ESPÍRITU, los que deben en mi opinión elegir otros métodos que les ayuden a sentirse mejor sin necesidad de andar buscando la falta, bajo el traje de corrector de textos, a profesionales altamente contrastados. Yo siento vergüenza ajena. Eso sí, me parecería igual de repulsivo sucediese en el lugar del mundo en el que sucediese. El ser humano en general, somos tan torpes. Perdónalos y olvídate de ellos, que bastante tienen con ser como son.
    Mi más sincera admiración para D. Antonio Muñoz Molina, hoy como siempre.

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  159. Salvando la gigantesca disancia que me separa del anfitrión, uno escribe (mejor: escribía) relatos y puedo dar fe de que las repeticiones, erratas, inexactitudes o imprecisiones se cuelan.
    Dejas “enfriar” el texto y crees que vas a ver mejor el sentido, la estructura, el equilibrio, pero eso es falso: mil veces reaparecen los defectos porque, antes de estar en la letra escrita, ya estaban en mi mente.
    Recurro a la tarea de editor (normalmente, mi mujer, filóloga como yo). Me corrige tantas cosas que me bloqueo y ya no deseo rehacer el texto.
    Antes todo era al contrario: nunca me planteé hacer textos con cierta calidad, sino la inmediatez de un relatillo para el blog. Nunca sabré qué me produce más satisfacción, si los relatos primerizos hechos en un cuarto de hora o estos últimos, mucho más elaborados a los que les tomo miedo al ver los defectos.

    Saludos para todos,

    AG

    Diego Ariza, ¿has sido papá?

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  160. Y yo me pregunto, ¿tanto importa la opinión de los otros?

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  161. “La palabra es mitad del que la dice, mitad del que la escucha”. Si el receptor la acoge con mala fe, el juego patológico o la perversidad ya tienen el terreno abonado.

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  162. No sólo parece abundante esa mala fe; a veces parece ser lo único que hay. Solemos estar muy dispuestos a criticar y descalificar lo ajeno, disculpando las mismas faltas en nosotros mismos.

    Estamos en un país plagado de “expertos” que sientan cátedra a las primeras de cambio sin mirar dos veces ni tener en cuenta posibles atenuantes. Artistas del “mezclar churras con merinas” que dan rienda suelta a su ego a sus ansias de destacar, sobre todo amparándose en el anonimato que ofrece internet. Un vistazo a los comentarios de cualquier periódico en línea es suficiente para confirmarlo.

    Me ha gustado mucho esta entrada.

    Un saludo.

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  163. Hola, Creo que no se puede generalizar, soy de la tendencia que en principio hay mas personas con buenas intenciones que de las otras, por lo tanto, no hay que dar importancia a pequeñeces,simplemente que hay mentes cerradas, negativas con las que no vale la pena discutir.
    Los que nos gusta lo que escribes , tu ideología , no nos fijamos en tonterías.
    Adelante! que disfrutamos con tu lectura, nos enriquecemos,nos abre la mente!
    Me gustan tus escritos, que hoy hables de literatura, otro día de música, otro de un bar o restaurante, de la gente ,me parece fresco, agradable, me recuerdas a un filósofo americano que leí, hombre entendido en muchas materias, filosóficas-religiosas, artes, estética, etc,etc, Ken Wimbler.
    A seguir ! QUE SOMOS MUCHOS QUE TE LEEMOS Y VALORAMOS!

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  164. Como a Eladio, a mí también me sorprendió el despiste en el artículo de Babelia. Pero hay que ser muy tonto a secas para no darse cuenta de la errata o muy tonto con mala intención para tratar con ella de atacar a Antonio Muñoz Molina, conociendo su trayectoria.

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  165. Serapio,
    Ostris, pues ahora que te leo, dale las gracias a tu tío, y de nuevo a ti. Esa frase “guárdate de enseñar las heridas…” uffff, qué bien me habría venido aplicármela alguna vez, y cuánta verdad encierra.

    Lo dicho, ni con la master.

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  166. Se cultivan primorosamente en nuesto país con buenos resultados:
    La envidia, el orgullo, la mala fe, la crueldad, y esa gesticulación exagerada del que cree merecer de continuo un aplauso. Y un amor desenfrenado por alguna confortable ortodoxia, a poder ser bien nutrida de comulgantes, para poder mirar con desdén al que se queda fuera.

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  167. Yolanda, Huy!. no sé si sirve para algo, pero me lo enseñaron un día que mi tío fue al corral a por un pollo. Se agachó tras la verja a pillar uno y cuando lo sacó de allí le pregunté inocente si no sería mejor dejar al pollo con su mamá y sus amigos. Me miró y me preguntó que qué amigos, que no tenía. Como no me vio muy convencida, delante de mí se sacó la navaja del bolsillo, le hizo un corte no muy grande al pollo en la pata y lo soltó en el gallinero. Empezó a sangrar e inmediatamente se abalanzaron todas las gallinas sobre él a picotearle. Sin excepción. Me vio aterrada y casi llorar ante lo que estaba pasando y me dijo mientras entraba a sacar al pollo de allí: “guárdate de enseñar heridas si no estás muy segura de aguantar los picotazos”.
    Horrible.
    Tampoco hay que meter pollos de pato entre las gallinas si no están acostumbradas a ellos. A la mañana siguiente te los encuentras acribillados a picotazos.
    Sí, AMM tenía mucha razón cuando hablaba de fragilidad. Hay logros humanos que son muy frágiles.

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  168. Querido Antonio:

    La policía de la literatura y de la mediocridad nunca perdona. Si das una clase se agarrarán a que dijiste una palabra imprecisa o que no la pronunciaste bien o que el inglés de uno no es tan bueno como debería ser porque se te nota el acento español; si escribes siempre se agarrarán a que una palabra o una frase no estaba del todo bien escrita o que las acciones de una novela no guardan una secuencia lógica; si respiras dirán que les estás robando el aire.

    La policía de la literatura siempre está vigilando porque no tiene otra cosa que hacer sino conspirar y hablar mal de los otros. Ellos viven para eso mientras que el resto vivimos para leer, para saciar la curiosidad, para buscar a gente con la compartir emociones y experiencias y para ir eliminando, en la medida de lo posible, los prejuicios que podamos tener sobre el mundo que nos rodea.

    La policía de la literatura nunca perdona y aunque tu artículo dijera lo contrario y fuera evidente la errata, ellos siempre buscarán una conspiración, una cábala secreta o un mensaje secreto desde el que hilvanar toda una teoría desde la que justificar la calumnia y el insulto.

    Por eso España, ahora mismo, me da pánico. Hay tanta gente resentida y frustrada, tanta gente que vive en lo más miserable cada día, que parece como si se estuviera conjurando un país cuya razón de ser fuera la misma que la de César, el portero interpretado por Luis Tosar en “Mientras Duermes” de Balagueró, cuya realización personal únicamente pasa por hacer infeliz a los demás.

    Un abrazo desde la, todavía libre y democrática, República de Amsterdam

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  169. Pues si, así se escribe la historia….
    saludos
    nieves decorazon

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  170. Tienes toda la razón en cuanto a los correctores ¡harían tanta falta! pero no sólo en las editoriales -donde más-, también en las redacciones de los periódicos. En cuanto a la mala interpretación, no le des demasiada importancia, gente así no vale la pena.

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  171. Me siento bien y me siento mal. Leí el artículo el sábado y no “caí” en la errata. No sé si fue por falta de atención o, simplemente, porque tengo al cerebro acostumbrado a rechazar las cosas absurdas, así me va.

    Hay un dicho que repite mi suegro y, a veces, viene al caso: “No sé por qué fulano me mira mal, si nunca le hice un favor”

    Buenos días a todos

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  172. Que la capacidad del español para odiar todo lo que ignora es innata, parece claro. A lo largo de nuestra historia los ejemplos son incontables, y las citas sobre la persistencia de este defecto imnumerables en nuestra literatura.
    Ahora bien, adjudicar al carácter español todos los males del comportamiento humano me parece regodearse en el castigo, algo a lo que también nos hemos (han) acostumbrado lo largo de nuestra historia.

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  173. Mientras he escrito lo anterior, veo que Antonio Soto ha ido por el mismo camino.

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  174. Leí el artículo el sábado y, como Consuelo, no fui consciente del error, porque el contexto es tan claro que, evidentemente, leímos lo que quería decir, que siempre será más respirable una democracia. Tan convencida estaba de no haber leído esa burrada que lo he vuelto a releer, pensando que no la iba a encontrar y que yo habría leído una edición posterior ya corregida. Pero no. Ahí está esa frase.

    Bah, Antonio, yo no me preocuparía, se ve claramente que es un error. Dejando aparte tu trayectoria y tu vida, aunque sea mucho dejar, el contexto es tan claro que solo un idiota puede cebarse en el error.

    Pero con lo que no estoy muy de acuerdo es con decir, cuando sucede algo como esto o algo malo, es que “en España…”, bla, bla, bla. Ya sé que es muy opinable pero de una anécdota como esta, sacar la conclusión de que en España hay mala fe, no me parece lógico. En España -creo- hay mala fe y hay buena fe. Y en España y en el resto del planeta, más que nada en sitios donde hay humanos, hay gente envidiosa y gente magnífica. Como en botica.

    Y ya, volver a pasear a la sombra de Caín, me parece un poco exagerado, por mucho que el pobre Machado la viera y la sufriera. Yo, y espero que no sea una postura de avestruz, prefiero no apelar a ella a la mínima, no sea que prenda la idea.

    Y, en asuntos como estos en que se dice “es que en España..”, lo que sea, siempre algo malo, me acuerdo de ese término gaspardiano tan afortnado, “nacionalismo tipo B”

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  175. También me parece que viene al caso ese viejo refrán que dice: Haz ciento y no hagas una y como si no hubieras hecho ninguna.

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  176. Serapio,
    A cada uno de tus comentarios aprendo. Ni con la mastercarrrrss podría pagarse!

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  177. Antonio, algunas matizaciones a tu entrada: “…..la mala fe española: la decisión de creer lo peor acerca de aquellos a los que se detesta…..”.
    En muchas ocasiones y en distintas circunstancias focalizas el mal hábito, la forma de ser, etc., etc., a España, lo español, la española, y no es que yo pretenda ser un defensor a ultranza de la España cañí, -en la mayoría de las veces estoy de acuerdo-, pero es que yo lo amplifico en el sentido de que generalmente son inherentes a las personas, sean de aquí o de allí, vamos que son de “rosca” universal . Lo más lejos que he viajado ha sido a Sudáfrica donde me ocurrió un caso del que espontáneamente me salió: aunque te vayas al fin del mundo hay gente con mala baba en todos los sitios….
    También me parece muy fuerte el “aquellos a los que se detesta” y que también has reiterado en otras ocasiones. Yo la mayoría de las veces lo sustituiría por “aquellos a los que se envidia”. Lo contrario es darles una categoría que claramente no tienen.
    No vivimos tiempos fáciles y no es raro encontrarse con gente crispada o muy crispada. Cuando esto es así, tengo un amigo que rápidamente lo zanja con esta fórmula: “Este/a o f….a poco o debe mucho”. Y a otra cosa.

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  178. Querido Antonio,
    El sábado, cuando leí tu artículo en Babelia, esa errata se me vino a los ojos de golpe. La leí varias veces para asegurarme de que decía lo que decía y, ya sabes, no era ironía, etc, etc.
    Lógicamente me di cuenta de lo que era y en ese momento pensé “la de miserables desocupados de se van a cebar con una tontería como ésta”. En fin, no hay que darle más importancia.
    Lo que sí me parece grave es lo que dices de la falta de editores que hagan ese trabajo. Yo, desde ahora, me ofrezco para hacerlo gratis.

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  179. Sobre lo del mail escrito por el profesor, tendría que volver a leer todos los comentarios, pero ahora mismo sólo recuerdo uno de ellos en el que se preguntaba si estaría escrito en el aula, que eso se desprendía, y que si no sería desde una guardia.
    Sinceramente, en él no interpreté ninguna insidia, sino que un profesor se reconocía a sí mismo cuando seguramente haya escrito mails más de una vez escribiendo: “te dejo, que suena el timbre”. Si hubo más comentarios al respecto, no lo sé. Saludos a todo el mundo y feliz semana.

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  180. El mejor escriba tiene un borrón.

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  181. En España, el fin de la dictadura, la “reconciliación”, la Transición, la “democracia”, el bienestar, la abundancia… todo ha sido un espejismo. La crisis nos hunde en la miseria, en todos los sentidos: deja desnuda a la España eterna, miserable y ruín. Cuánta razón llevaba don Antonio Machado: si algo somos, es “un trozo de planeta por donde cruza errante la sombra de Caín”.

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  182. Es un comportamiento de gallina. Pero de gallina de verdad, no ese cobardía que se les suele atribuir. Quien ha tenido gallinero lo sabe: aquella ave que se haga una herida abierta, es inmediatamente atacada por todo el resto, que corren tras ella picoteándola en la sangre cada vez más abundante y armando gran revuelo. Es una escena espantosa que a mí me enseñaron de niña.
    A la gente así les llamamos “gallinorras”, con sus picos prestos para picar ahí donde más daño puedan hacer. Pues créame, armaremos menos algarabía, pero los que después del tragicómico error seguimos pensando que era un artículo estupendo y básico (ahora que lo básico conviene recordarlo tantas veces), somos muchos.

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  183. Muy abundante la mala fe, sí. Y muy escasa la capacidad de empatizar para la que es necesario haber escuchado previamente.

    Buena semana a todos.

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  184. Antonio, sobre lo que dices de tu amiga profesora, y lo que pensaban algunos que era descuidar su obligación, te diré que eso me ha recordado a ese dicho de “Cree el ladrón que todos son de su condición”, y claro que no quiere decir que sea exactamente él que lo comentó persona que se escabulla de su tarea. Pero es el general, lo visto tantas veces, desde las cajeras del corte ingles escondiendose detras de los mostradores para hablar, hasta le profe que escribe cartas a amigos mientras los niños hacen el examen, y no hablemos de trabajos en oficinas. Y como siempre, paga el justo para el pecador, y no hablo de como funciona aqui, porque parece que tenemos una dictadura que no deja moverse a sus empleados, por no permitirles ni tener el movil encendido en algunos trabajos, y escribir una carta o meterse en el Internet puede costar el puesto, pero no hay ningún miedo, no he visto nunca esa sensación de temor”por si te pillan”, la mayoria de las personas saben lo que tienen que hacer, como tampoco vuelve nadie antes de la pausa, si es media hora, es media hora.
    En fin, que tengo que hacer…Entrar el el blog, me recuerda muchas veces lo positivo que es no estar trabajando fuera de casa, y no ganar un sueldo.

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  185. Después de tantos años y de leer muchas de tus novelas y artículos, y ahora, con esta cercania que ofrece tu blog, quiero decirte que me gustas más como persona que como autor, quizá has tenido que pasar tus duras experiencias para adquirir un valor del que carezco, y ese valor es proporcional a tu humildad. Dices lo que piensas cuando lo crees conveniente, sin importarte las críticas que como olas gigantes levantas a tu paso, pero a la vez eres agradecido y atento a las correcciones que te hacen. Admirable, de verdad, un sencillo sabio, que no necesita de ironias, de pisotear al que esta por debajo, no necesitas hablar de libertad, cerrando con burlas la libertad de los demás.
    Soy tan ignorante que cuando leí el texo del artículo no me dí cuenta de ese error, y no me dí cuanta porque quizá como Elvira, o como tu mismo, no me concentré palabra por palabra, y no se podia pasar por la cabeza que tu escribieras algo contrario a lo que piensas.

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  186. “… que desprecian cuanto ignoran…”
    parece que Machado, Unamuno u Ortega no pudieron hacer nada contra la mala fe, que todavía persiste.

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  187. Es muy probable que quien haya ido de mala fe contra tí y tu artículo, en el fondo no está haciendo otra cosa que corroborar tu errata: tiranizando con sus calificaciones respiran mejor que valorando toda una carrera profesional a favor de la libertad de expresión.
    De chiste, vamos.

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  188. No sólo en España. Soy asidua a algunos foros de arquitectura donde no únicamente entran españoles. Algunas personas parecen estar en constante pie de guerra. Esperando a alguna pequeña incorrección para agigantarla, otras veces no es necesario incorrecciones, sobra con que no se comparta un mismo punto de vista para que intente hacer pasar por una pardilla.

    Hasta hace poco (desde que entro en este blog) pensaba que el trabajo de escritor era muy cómodo: sentarse en casa, ponerse a escribir de lo que le viniera en gana y publicar. Suponía que los escritores encumbrados estaban vacunados contra la mala baba de los “envidiosos”. Es evidente que me equivocaba.

    Fe de erratas: (por si da lugar a una mala interpretación) No pienso que escribir sea fácil.

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  189. En España lo que no nos falta es miseria intelectual

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