El nombre en vano

Lo bueno de leer la prensa española es que a veces uno se entera gracias a ella de cosas que uno mismo ha hecho o dicho y de las que no tenía noticia. Estoy cenando esta noche con Elvira en uno de nuestros restaurantes favoritos de Madrid, La manduca de Azagra, por gusto de celebrar el entusiasmo con que tantos lectores han recibido ya su novela, y mientras ella se ausenta un momento aigo en la tentación de mirar el blackberry: así me entero, gracias a Eduardo Suomi y a la agencia Europa Press, de que he firmado un manifiesto de intelectuales andaluces en apoyo a la huelga general de la semana que viene.

Me gustan muy poco los manifiestos. Y menos todavía me gustan los manifiestos de personas que se conceden colectivamente a sí mismas el calificativo de intelectuales. Pero lo que ya no me gusta nada, y a lo que no me acostumbro, aunque se repita tanto, es que me hagan decir lo que no he dicho, o firmar lo que no he firmado, o solidarizarme con lo que tal vez me solidarizaría o tal vez no si me lo preguntaran, o enterarme de que he estado donde no he estado. Una vez iba conduciendo felizmente por un paisaje de encinas de la sierra de Madrid y me enteré por la radio de que en ese mismo momento me encontraba en la tribuna de invitados del congreso del PSOE.  No es la primera vez. No es la segunda, ni la tercera, ni la cuarta. Lo que tengo que decir lo digo con mis propias palabras y lo firmo con mi nombre.

Nadie me ha pedido mi apoyo para la huelga general. Nadie me ha preguntado lo que pienso de ella. Pero ya puestos, no tengo reparo en decirlo. No me parece oportuna, no creo que vaya a servir para nada. O quizás sirva para mostrar la desconexión entre las cúpulas sindicales y la gente trabajadora. La libertad sindical es uno de los ejes de la democracia, pero los sindicatos no levantaron la voz en todos estos años en que se generalizaba en España un mercado de trabajo desigual e injusto, un modelo económico y educativo que nos llevaba derecho al callejón de salida tan difícil en que nos encontramos ahora. No me pareció justa la huelga del metro de Madrid, que sólo sirvió para atormentar más a mucha gente trabajadora ya maltratada por la crisis y por las medidas de austeridad del gobierno. ¿Dónde estaban los líderes sindicales del metro de Madrid cuando les rebajaban el sueldo a profesores, a médicos, a enfermeros, a policías, a guardias civiles? ¿Quién decía algo en esos tiempos en los que la crisis ya estaba golpeando y parecía que llamar la atención sobre ella era hacerle el juego a la derecha? ¿Quién levantó la voz por el escándalo de medidas tan despilfarradoras y electoralistas como el cheque bebé y los 2.500 euros de regalo fiscal? ¿O cuando ya en plena recesión se tiraron miles de millones de euros en levantar aceras y en cambiar estatuas de sitio? ¿Era justa una medida que afecta igual a quien gana el salario base y a quien tiene un sueldo de alto ejecutivo?

Me acuerdo de venir de Nueva York a principios de 2008 y tener la sensación de que llegaba al reino de nunca jamás: en Nueva York la gente no hablaba más que de la crisis, perdía el trabajo, tenía que cerrar el negocio, se quedaba sin seguro médico de la noche a la mañana. Aquí era la fiesta. Fui con Elvira a Sevilla porque le dieron la medalla de Andalucía y no se podía contar el número de coches oficiales. Si decías algo, si citabas los augurios sobre la economía española que empezaban a aparecer en la prensa internacional, le estabas haciendo el juego al catastrofismo de la derecha. Si te encontrabas a alguien de derechas, veías que se frotaba las manos ante la catástrofe económica que los iba a llevar cómodamente al poder.

De modo que no siento simpatía hacia nadie del circo político, hacia nadie, dejando aparte el grado de honradez o venalidad de cada uno. Ninguno de ellos protesta cuando se cercenan los presupuestos ya mezquinos para investigación científica y se siguen aprobando obras públicas insensatas para alimentar el electoralismo de jerifaltes populistas. Pero una línea de alta velocidad, aunque no sea sostenible en términos económicos ni medioambientales, da votos, y por lo tanto colocaciones, y un proyecto serio de investigación tendrá resultados a largo plazo que quizás los demagogos de turno no van a capitalizar.

Pensaba escribir esta noche sobre la cena deliciosa que hemos tomado, sobre la maravilla de las verduras frescas de las huertas de Navarra, hervidas y fritas en su punto, del aceite virgen y el tomate rojo y sabroso. Pero me he encendido, y como aquí se trata de escribir en el instante no voy a borrar nada.

60 Comments

  1. pepagonzalezm
    Enviado el 23/09/2010 a las 12:45 AM | Enlace permanente

    El panorama es desolador, y es que no hay proyecto por ningún y desde ningún lado.
    Da la sensación de que la idea es que “crisis” es algo muy malo que nos viene de fuera y que alguien de fuera nos va a salvar. En fin, veré otra vez “Bienvenido Mr. Marshall” que al fin y al cabo estamos en las mismas…

  2. Jose M Velasco
    Enviado el 23/09/2010 a las 12:59 AM | Enlace permanente

    Vivan los instantes encendidos que no se borran! Porque muchas veces guardan las verdades que llevan mucho tiempo dando vueltas en la cabeza.

  3. Outsider
    Enviado el 23/09/2010 a las 1:24 AM | Enlace permanente

    Más allá de la posición ideológica que cada uno tenga, casi todas respetables, y siendo consciente de que lo arriba escrito no es un argumentario exhaustivo contra la huelga general, me llama la atención las razones mecionadas para ese hipotético negarse a suscribir un manifiesto a su favor.

    Los sindicatos podrán haber cometido cuantos errorres podamos imputarles, y muchos más. Pero su historial de desatinos no es razón suficiente en la que fundamentar nuestro juicio acerca de un hecho político concreto: la decisión de convocar a los trabajadores del Estado español a un paro general. Dicho de otro modo, uno puede obrar mal toda durante la mayor parte de su vida y sin embargo estar acertado alguna vez.

    Acerca de la oportunidad de la convocatoria, efectivamente, se podrían comentar muchas cosas, y no en todas ellas los sindicatos quedarían bien parados. ¿Convocatoria tardía? Sin duda. No obstante, si algo es correcto y los motivos en los que nos basamos para realizar dicho atco son justos, ¿qué es más inoportuno, hacerlo a deshora o dejar que la desidia perpetúe la injusticia? En otras palabras, más valdría tarde que nunca.

    Llegados a este punto parece necesario convenir que aquello que hay que determinar es si los sindicatos (y los trabajadores en general) tienen razones de peso para protestar. ¿Usted que opina señor Muñoz Molina?

  4. Jorge Camarlengo
    Enviado el 23/09/2010 a las 2:33 AM | Enlace permanente

    Pues qué alegría que se encienda Don Antonio. Y que hable tan clarito!

  5. Luis M.
    Enviado el 23/09/2010 a las 2:54 AM | Enlace permanente

    Estimado Antonio:

    Pareciéndome muy interesante, yo no me detendré en tus argumentos para apoyar o rechazar la convocatoria de la huelga general o, más aún, para firmar o no un manifiesto junto con otras personalidades de la cultura (creo recordar que tiempo atrás se te vinculó con un manifiesto en apoyo a los presos cubanos).

    Soy periodista y trabajo en la empresa por la que te enteraste de “tu apoyo” a la huelga. Es un error. Un error que un medio no debe cometer porque, aparte del daño que se puede causar a la persona que se cita, está transmitiendo una falsedad. En este caso, que Muñoz Molina se encuentre entre los firmantes del manifiesto. No es un problema de ahora: como bien sabes, los medios se ven forzados a creerse lo que sus fuentes informativas, en este caso sindicales, les transmiten como verdad. Ojalá existieran los medios y el tiempo para hacer el trabajo con la mayor precisión.

    ¿La verificación de la información? Sí, pero eso supondría haber llamado uno a uno a todas esas personalidades que dicen los sindicatos que respaldan la convocatoria de huelga. Insisto, un imposible conociendo la dinámica interna de los medios.

    Siento el error.

    Aprovecho para agradecerte la creación de este blog y, sobre todo, para felicitarte por tu última novela.

  6. Roma
    Enviado el 23/09/2010 a las 3:18 AM | Enlace permanente

    Me parece este escrito una prueba más de la valentía de Muñoz Molina. Algo muy necesario y muy poco frecuente en aquellos que se autoproclaman intelectuales.

  7. jose antonio
    Enviado el 23/09/2010 a las 4:16 AM | Enlace permanente

    Cada uno , en su pequeño mundo, hemos sido causa de alguna tropelia de las que dice AMM; se nos atribuye acciones o palabras que no hemos dicho. Esta claro que somos responsables de lo que decimos y hacemos, no de lo que digan otros que decimos y hacemos. A mí, siguiendo su trayectoria, me extrañaba que AMM se apuntara al manifiesto de la huelga. Dicho esto, creo que no es ajustado a la verdad el decir que los sindicatos no levantaron la voz, sí lo hicieron y en numerosas ocasiones y los motivos que conducen a la huelga vienen precedidos por ese malestar de los sindicatos. Nadie de la noche a la mañana convoca una huelga general. No soy sindicalista, ni siquiera creo que esta huelga sirva para nada. En Euskadi, hubo una huelga general el 29 de junio de este año convocada por los sindicatos nacionalistas con notable éxito, no la secundaron UGT ni CCOO. Ahora, el 29 sí la convocan esta dos últimas pero no las centrales nacionalistas. Se argumentó que la protesta iba dirigida hacia el gobierno de Patxi Lopez. Aunque los convocantes negaron que esa fuera la idea yo pienso que sí querian desgastar al ejecutivo de Vitoria.
    Por otra parte, hay que mencionar el premio que se le otorga , teniendo encuenta lo crítico, a la vista está, que es con los poderes públicos. Injusto sería que no se lo hubieran dado, aunque a más de un dirigente politico se le indigeste, o no, hay ciertos politicos que tragan todo.

  8. Enviado el 23/09/2010 a las 7:28 AM | Enlace permanente

    Mucho mejor esto que la cena :)

  9. Ovidio
    Enviado el 23/09/2010 a las 8:05 AM | Enlace permanente

    No puedo estar más de acuerdo, Antonio. Has dicho justamente lo que muchos pensamos.

  10. Carlo Greco Munía
    Enviado el 23/09/2010 a las 8:17 AM | Enlace permanente

    Para Outsider: Pido perdón de antemano por usar una analogía exagerada, pero que puede explicar ciertos posicionamientos. Imagínate que se convoca una manifestación contra las actuaciones del estado de Israel en Palestina. Y que los convocantes son varias organizaciones filonazis.
    Motivos para ir a la manifestación, todos. Pero ¿tú irías?

  11. Lourdes Galvez del Postigo
    Enviado el 23/09/2010 a las 8:19 AM | Enlace permanente

    Estimado Antonio, estoy totalmente de acuerdo con usted en lo referente a la huelga. Y me parece increíble que utilicen de esa manera indiscriminada el nombre de las personas.

  12. Enviado el 23/09/2010 a las 8:47 AM | Enlace permanente

    Vaya, para una vez que mostraba mi disconformidad con el anfitrión, va y no era tal disconformidad. Además las razones expuestas, coinciden en el fondo, que no en la forma con la mías. Por supuesto la forma esta mucho mejor dibujada por Antonio que por mi, pero a la postre es lo misma.
    Los que dicen que la razón de que cómo lo han hecho mal antes no vale para un hecho concreto, yo creo que sí que vale. No se puede mantener a estos sindicatos conformistas, que no están del lado de los trabajadores sino del suyo propio. Prefiero que se la peguen de una vez por todas y se pongan las pilas, a apuntalarles con esta huelga y que sigan haciendo lo que hacen.
    Trabajo en una multinacional, y los sindicatos que tenemos (UGT y CCOO) serían para reírse si no fuera porque dan pena. Siendo la empresa como es, ellos en lugar de unirse con los sindicatos suecos, que sería lo suyo para poder presionar desde la raíz, o de juntarse con otros sindicalistas europeos… no, ellos se pelean entre las dos centrales, mandan correos de unos metiéndose con los otros, y lo mejor, si la empresa tiene 3 edificios en Madrid, hay tres comités, uno por edificio, que entre ellos se llevan mal. Eso por no hablar de que en todos estos años de Expedientes de Regulación de Empleo no han conseguido nunca nada.
    No digo que no sirvan los sindicatos, digo que estos mejor que tengan una catarsis y dejen paso a gente con ideas, preparada y con ganas de pelear de verdad.
    ¡Pero qué se puede esperar de ellos, si el anterior secretario general de CCOO está en el consejo de dirección del periódico ABC!
    En fin, que me alegro saber que Antonio no ha firmado ese manifiesto, aunque no me importaba discrepar, al menos me hubiera dado razones para ello.

    Un abrazo.

  13. Enviado el 23/09/2010 a las 9:15 AM | Enlace permanente

    Y entonces qué hacemos, si, como se dice, con estos bueyes tenemos que arar.
    Estoy de acuerdo con casi todo lo que dices (a mí sí me gusta algún político), pero el problema es que no nos podemos bajar de este tren porque es el nuestro. ¿Cómo cambiamos si, a pesar de la corrupción de la derecha o de la renuncia a los ideales de la izquierda, no hay a la vista ninguna alternativa?
    Vamos a lo positivo, enhorabuena por el premio, Antonio.

  14. Enviado el 23/09/2010 a las 9:26 AM | Enlace permanente

    Lo que dice el Sr. Muñoz Molina sobre los coches oficiales es una gran verdad. Es vergonzoso cómo se derrocha el dinero público. Y esto pasa tanto en la Derecha como en la Izquierda, si bien en el caso de la Izquierda es muchísimo más grave, porque la Izquierda debería considerar el dinero público como algo sagrado, ya que es el instrumento de las políticas sociales. Pero no: se compran coches oficiales y se contrata a chóferes en todas las Administraciones superpuestas (estatal, autonómica y local), se crean y mantienen cargos públicos inútiles y redundantes, se financian televisiones autonómicas (que no tienen ninguna utilidad, pues son antros de sectarismo que sólo sirven al interés de su amo -piénsese por ejemplo en Canal Nou, que ni siquiera informa sobre la trama Gürtel de corrupción institucional-), etc. El dinero público se despilfarra en una orgía o festival de dispendio, gastándolo en fruslerías y frivolidades, subvencionando incluso los equipos de fútbol, las actuaciones folklóricas y las corridas de toros. Recuérdese el dinero tirado en la Expo 92 de Sevilla, mientras España entraba en una grave crisis económica parecida a la actual. En la Comunidad de Madrid se hacen obras faraónicas para las que no hay necesidad, como la Ciudad Judicial proyectada en Valdebebas, que finalmente ha quedado en nada (por falta de dinero), pero se han pagado honorarios millonarios a arquitectos de postín, la mayor parte extranjeros, para diseñar edificios “de autor”. En fin, ¿para qué seguir?… Mientras tanto, se regatea el dinero público para lo más esencial, para las personas que verdaderamente sufren y lo necesitan (como pasa con la Ley de Dependencia, ahora aparcada).

  15. Pilar Gil
    Enviado el 23/09/2010 a las 11:06 AM | Enlace permanente

    Totalmente de acuerdo, Antonio.
    Lástima que hayamos llegado en este país a no querer reivindicar ni derechos por estar mal gestionados por quienes tenían que velar por ellos
    Me siento incapaz de secundar una huelga iniciada por hipócritas que se acomodaron con la vacas gordas. No comulgo con ellos en este momento, no me representan, no quiero un gobierno que gestiona tan mal, pero de qué sirve ahora perder más , contribuir a caer más. Llega con dos años de retraso esta Huelga , qué lástima que se haya confirmado que hasta los sindicatos se aburguesaron.
    Un saludo

  16. Larsen
    Enviado el 23/09/2010 a las 11:21 AM | Enlace permanente

    Me dormí con Elvira a las cuatro de la madrugada, llorando como una niña, desvelada y casi ausente del momento, tras leer su magnífico libro que me ha abierto heridas profundas. Me despierto con usted, maestro admirado, que un día hace ya tantos años me dedicó su Beautus Ille “agradeciendo su hermosa pregunta” y me dejó más contagiada de literatosis que nunca. Y mientras en las escasas horas de la mañana he corrido con mi niño de seis años para llegar a todo sintiendo que la claudicación quizá no ha sido tanta, reconociéndome en sus palabras de furiosa lucidez.
    Gracias, don Antonio, por el regalo de su palabra.
    Gracias, Elvira por abrir costuras y luego cerrarlas con sabiduría

  17. david morales
    Enviado el 23/09/2010 a las 12:01 PM | Enlace permanente

    Cómo me identifico con el señor Molina cada vez que opina sobre política. Gracias por decir lo que yo también casi siempre pienso pero muchísimo mejor expresado.

  18. jose antonio
    Enviado el 23/09/2010 a las 12:26 PM | Enlace permanente

    AMM saca a colación el tren de alta velocidad y critica su construcción por motivos electoralistas. Discrepo nuevamente. En Euskadi hasta hace unos años se debatía acaloradamente sobre su idoneidad. Incluso ETA tomó partido y cometió atentados hacia las infraestructuras, hasta que asesinó a un empresario que trabajaba para el TAV y descalabró la lucha de los ecologistas. Hoy en día, se sigue contruyendo y apenas se producen manifestaciones en contra ( como se dice por aquí, ETA que todo lo enmierda luchó a favor del enemigo ). Si algo en algo están de acuerdo los partidos vascos es en la construcción del TAV ( excepto Batasuna y EB ). El impacto medioambiental existe, el gasto económico también , hay críticas acertadas desde luego. Aquí es populista ir contra el TAV, incluso moderno y progre. Me decía uno que lo criticaba que el estaba en contra porque no paraba en su pueblo ( 2 mil hab.) Pero me quedo con lo positivo. La llamada Y griega acerca las capitales vascas , algunas en media hora. Quita coches de las carreteras ( de Bilbao a Vitoria, todos los días , van 25000 vehículos), saquemos cuenta lo que evita en monóxido de carbono. Si no se conduce esa media hora se puede emplear en hacer otras cosas. Se evitan accidentes, ¿ sabiais que en 20 años sólo se han producido tres accidentes , con victimas mortales,en todo el mundo ?supera ampliamente la seguridad respecto al avión. Para acabar una anécdota, cuando se supo que en Andalucia se construiría el AVE, HB exigió el AVE en los años ochenta para Euskadi.

  19. Felipe
    Enviado el 23/09/2010 a las 12:54 PM | Enlace permanente

    Soy delegado sindical de mi empresa por UGT, y lamento decir que el grado de mafiosismo, egoismo, estupidez

  20. Felipe
    Enviado el 23/09/2010 a las 12:59 PM | Enlace permanente

    Soy delegado sindical de mi empresa por UGT, y lamento decir que el grado de mafiosismo, egoismo y estupidez de los sindicatos españoles no tiene techo. Estoy en contra de la vaga general. La han convocado obligados, porque ante el ridículo de no hacer nada han preferido el ridículo de hacer algo, aunque no sirva de nada. Triste país.

  21. Enviado el 23/09/2010 a las 1:00 PM | Enlace permanente

    Absolutamente de acuerdo. La clase política ha de rentabilizar sus actos en votos, sus desmanes en aplausos y las inauguraciones en fotos y videos.
    Así es… Pero los que se erigen en representantes de los trabajadores para hacerse oír, echan mano de un derecho constitucional. Lo malo es que seguramente el treinta todo siga mas o menos lamentablemente igual.

  22. Enviado el 23/09/2010 a las 1:16 PM | Enlace permanente

    Jose Antonio, uso el AVE prácticamente todas las semanas, y no seré yo quien se queje, porque mi modo de vida actual (empresa en Madrid, teletrabajando en mi casa de Sevilla) sería inviable sin ese medio de trasporte. Ahora bien, considero que tal y como está montado es algo demasiado elitista para ser considerado un servicio público. Yo asumo que con lo que me ahorro de vivir en Madrid, y manteniendo un sueldo como los de la capital para el tipo de trabajo que desempeño, puedo dejarme todos los meses alrededor de 600 euros en el tren (cuesta 130 euros ida y vuelta). Pero considero que es un precio muy por encima de lo que puede pagar alguien con los sueldos medios de este país. En ese caso es donde puedo plantearme si es una prioridad como servicio público, o es algo más elitista.
    ¿No habría alguna posibilidad de que se subvencionara su precio dependiendo de la renta de cada uno? No sé, es algo que habría que estudiarse… pero los sacrosantos Financial Times y Wall Street Journal seguro que hablaban del déficit y de que nos iba a acaecer todo tipo de desgracias por incurrir en semejante barbaridad… ya sabes, la soberanía popular que se llama.

  23. Rafael
    Enviado el 23/09/2010 a las 1:34 PM | Enlace permanente

    Ni estuve de acuerdo con el cheque bebe, ni con los 400€ ni contantas barbaridades que ha hecho Zapatero en los dos últimos años. Pero acordaros de tanto jóven parado. Acordaros que probablemente no todo el mundo disponga de la vida que llevais algunos de vosotros. Que en los barrios Obreros las familia no lo están pasando bien. Que la crisis está haciendo desaparecer al la clase media siempre tan necesaria. Qiue tienen que cambiar las cosas.Que los sindicatos deben cambiar y la forma de hacer política… pero que no debe cambiar una cosa LA SOLIDARIDAD.Antonio apoya la huelga, critica al Gobierno y sindicatos si quieres. Pero se está queriendo volver a implantar el derecho de pernada.

  24. Enviado el 23/09/2010 a las 1:56 PM | Enlace permanente

    Vale, Rafael, la apoyamos, ¿y?, ¿qué se va a conseguir con eso?
    Zapatero va a subirse los pantalones (perdón por la expresión y sobre todo por la imagen) y va a aplicar una política de izquierdas antes los tiburones de los mercados… lo dudo. Es demasiado tarde para eso, y la culpa la tienen los sindicatos, en parte, por haberle dejado las manos libres.
    ¿Mostrarnos solidarios con los parados? Ya procuraré que mi voto en el 2012 sea para la formación que entienda más los va a defender, y no será ni el PP (“el partido de los trabajadores”, según Cospedal) obviamente, ni el PSOE. (Lo malo es que pocas alternativas me quedan que no apoyen además la dictadura castrista… a ver si el partido ese verde que dicen que están formando se constituye en una alternativa real).

    Pero es que no va por ahí la cosa, no es un tema de como soy de izquierdas, y las izquierdas son buenas, tengo que apoyar todo lo que hagan. No, mira, lo de “My Country, right or wrong” no va conmigo. Si no estoy de acuerdo con la oportunidad de esta huelga, yo no tengo porque apoyarla, creo que es un tiro al aire de unos sindicatos que no saben por donde van. Creo que va a ser usada por todos contra todos y va a tener un resultado muy incierto, porque todos dirán que han ganado, y al final será tan patética como la huelga de los funcionarios, que no la hizo casi nadie. Y sobre todo, creo que se está jugando con la buena voluntad de muchos trabajadores que llegan justos a fin de mes y un día menos de sueldo les va a ser un problema más.

    Por cierto, el derecho de pernada ya lo implantaron con la aquiescencia de los sindicatos, que ya se reservaron ellos alguna moza de buen ver (vuelvo a pedir perdón por la metáfora, pero es que me parecen decimonónicos los sindicatos de este país).

  25. Rafa
    Enviado el 23/09/2010 a las 2:20 PM | Enlace permanente

    Sé que quizás no es el cauce y que no viene al caso de su escrito de hoy, con el que estoy de acuerdo en líneas generales porque me da vergüenza ajena la casta sindical que enturbia el trabajo digno de personas que de verdad se preocupan por garantizar los derechos laborales, pero me gustaría hacerle (hacerles) partícipes del gusto con el que he leído “Lo que me queda por vivir”. La he acabado esta mañana en la sala de espera del dentista (bueno, cuando me quedaban dos páginas me han llamado porque ya me tocaba, de modo que he tenido que acabarla dos horas después, en la primera cafetería que he encontrado) y me ha parecido conmovedora. Tengo una hija de la misma edad de Gabi en la novela y, bueno, me he sentido identificado en algunas cosas. Me ha parecido un relato muy tierno en ocasiones y desgarrador en otras (el aborto, que me queda cerca). En fin, sólo quería expresar esto de alguna manera, aunque no sea el cauce apropiado. Espero que no le moleste; al fin y al cabo está relacionado con su comentario de hoy, la cena con Elvira para celebrar la acogida del libro. Un saludo.

  26. Enviado el 23/09/2010 a las 2:50 PM | Enlace permanente

    Es lo que tiene ser tan libre: se consigue decir las cosas con tanta claridad que sobran más palabras. Enhorabuena.

  27. Rafael
    Enviado el 23/09/2010 a las 5:09 PM | Enlace permanente

    A Manuel Couceiro y a AMM:
    Manuel la Reforma es otra vuelta de tuerca contra los trabajadores. Atacar a los sindicatos ahora sólo sirve para desviar la atención. Los sindicatos nos están señalando la luna y nosotros criticándolos estamos apuntando a su dedo. Lo importante es la luna El estado de bienestar-. Digamos que soy un voluntario que trabaja en barrios humildes. No podemos permitir que se siga abusando de esta gente, ciudadanos, pueblo o como se quiera llamar. No podemos permitir la contaminación del lenguaje a la que se está llegando. Un joven parado haciendo un curso es un parado, no es un activo. Un pensionista al que se congela la pensión es un pensionista con el sueldo congelado no una persona que contribuye a reducir el déficit. El problema es el de una clase sumergida de la que no se va a poder salir con estas medidas. Antonio MM al que admiro, puede que con su restaurante de verduras frescas de Navarra, sus clases en Nueva York a partir de Enero etc… puede digo, que se retire un pelín de la realidad. Por eso me duele el escrito de Hoy. Debemos ser críticos con esta política de arrabal que se frecuenta en España por un partido u otro, una educación pública lamentable y muchas cosas más. Pero lo importante es el zumo de limón, el aceite de ricino que están dando a tomar a muchos trabajadores. Por ahí voy. Ojalá después de la huelga presentaran su dimisión los líderes sindicales por su mala labor en la gestión de las relaciones laborales de los últimos años.
    Y a AMM le pido perdón si le he ofendido. Con mi sueldo de 1.400€ netos al mes no tengo para muchos restaurantes pero cuando me entero de que está próxima a aparecer su última novela ahorro un poco y el mismo día de la salida de la Novela allí estoy para comprarla. Para mí este gesto es como una religión. Y creo que Antonio comprende todo esto pues es de familia menestral. Así lo hice con “la noche de los tiempos” y con todas las demás. En fin perdón si ofendo pues no lo pretendo.
    Gracias.

  28. Enviado el 23/09/2010 a las 5:13 PM | Enlace permanente

    Algunas observaciones:
    Outsider, claro que los trabajadores tienen muchos motivos para quejarse. E incluyo entre ellos a los funcionarios públicos, que pagan el precio de la crisis por la simple razón de que es más fácil rebajar sueldos que, por ejemplo, acabar con los enjuagues gracias a los cuales quienes menos impuestos paga en nuestro país son las grandes fortunas. Hace falta otro modelo económico, y algo se habrá estado haciendo muy mal en España cuando somos líderes en paro, baja productividad y abandono escolar. Lo que yo dudo es que la huelga general sirva para remediar algo, en estos momentos. Entre otras cosas, lo que sucede es que en vez de debatir una situación muy compleja y de mucho calado nos encontramos en el viejo pasatiempo español: definirnos fogosamente a favor o en contra de algo muy simple.
    José Antonio: creo, gustándome mucho el AVE, que la disyuntiva no es entre el AVE y el coche, sino entre el coche y un transporte público por ferrocarril de calidad, sostenible, accesible para la gente, y racionalmente repartido por el territorio. Le puedo decir que desde que existe el AVE la mayor parte de mi tierra, la Andalucía interior se ha quedado sin comunicaciones por ferrocarril, ni buenas ni malas. ¿Privilegiamos ejes radiales supersofisticados que se llevan todas las inversiones sobre otras mallas posibles? ¿Tenemos dinero para todo? ¿Y qué ocurre con uno de nuestros mayores déficits en cuestiones fundamentales, el transporte de mercancías por ferrocarril? A eso me refería.
    Coches oficiales. Una pequeña pincelada. El ayuntamiento de Madrid -que ahora, no se sabe por qué, no se llama ayuntamiento, sino ¡Madrid!- dice que ha reducido su número, de 167 a 57. No son coches de servicio, ojo, son para llevar de un sitio a otro a personas que al parecer han de ir en coche y con chófer. 57 es el número de concejales que hay, parece. ¿Cada concejal necesita permanentemente un coche oficial? ¿Alguien sabe cuánto lleva gastado el ayuntamiento -perdón, ¡Madrid!- en reformar el Palacio de Comunicaciones? ¿Cuánto va a costar pasado mañana la “inauguración” de la calle Serrano, después de dos años de obras perfectamente inútiles, o al menos no de primera necesidad? La cuestiones abstractas -huelga sí, huelga no, naciones, nacionalidades, etc- no esclarecen nada, sólo distraer de los problemas prácticos fundamentales. Y uno de ellos, a mi juicio, es el siguiente: ¿Puede un país como España sostener el armazón de poderes políticos superpuestos y redes clientelares que la clase política ha ido construyendo en los últimos treinta años? ¿A cuántos sueldos de médicos y enfermeros y cuántas camas hospitalarias equivale el coste de un solo consejero de sanidad, con su cohorte de asesores, secretariados, gabinetes de prensa, chóferes, etc? ¿Cuál es el porcentaje de gasto público que se va en mantener todos los canales de televisión autonómica que hay en España? Esas preguntas y otras semejantes creo que pueden ayudar a que el debate sea real, porque todas van en la misma dirección: ¿A qué cosas secundarias habrá que renunciar para garantizarnos la solidez de las que son fundamentales?

  29. Nieves
    Enviado el 23/09/2010 a las 5:57 PM | Enlace permanente

    Siendo mujer, propongo destinar el presupuesto del ministerio de igualdad a educación.

  30. Juan Francisco
    Enviado el 23/09/2010 a las 6:01 PM | Enlace permanente

    AMM, después de ésto, poco que decir. A ver, ¿nada que decir sobre el papel de los sindicatos, que se ha ido diluyendo poco a poco como el azucarillo en las aguas termales de la “riqueza” nacional? En la enseñanza sólo vemos a sus liberados cuando va a haber elecciones y cuando nos convocan a manifestaciones o huelgas. Se podría matizar más sobre su papel real, su lucha por las propuestas que hacen ( las veo casi siempre como propaganda partidaria), su seriedad en los planteamientos y su trabazón efectiva con los “trabajadores de la enseñanza”. Todo ésto lo digo con pesadumbre, por el “dejà vu” de los que llevamos muchos años en el oficio.

  31. Enviado el 23/09/2010 a las 6:08 PM | Enlace permanente

    Rafael, no hay ninguna ofensa, y por tanto no hay necesidad de pedir perdón. Yo agradezco tu sinceridad y tu participación en esta página igual que el hecho de que leas mi novela. Creo que lo que tenemos en común, cada uno de los que hemos intervenido, y los que pasan por aquí, es una vocación de mirar la realidad con atención y sin prejuicios, y, sin que lo haya premeditado nadie, con una inclinación progresista. Y desde luego, intentando llamar a las cosas por su nombre.

  32. Eduardo Suomi
    Enviado el 23/09/2010 a las 6:12 PM | Enlace permanente

    Durante años viajé en AVE cada semana y siempre tuve claro que de servicio público tenía sólo el nombre. ¿Cuánta gente puede permitírselo? En todo caso, transporte público para la clase alta y turistas con dinero.
    Un sólo detalle: ¿no sería de más utilidad que en lugar de ofrecerte un caramelo y un película te permitieran viajar de pie (hasta un límite de pasajeros por vagón, obviamente) por un precio más reducido? Además, en muchos casos la construcción de la línea de AVE supone el desmantelamiento de la línea de tren más económica (Talgo, Altaria o regional) que hacía el mismo trayecto.
    Respecto a la huelga, creo que sólo va a servir para demostrar la poca confianza que tienen los trabajadores en las principales fuerzas sindicales, que parece que se representan sólo a sí mismas. Lo peor de todo es que a río revuelto ganancia de aprovechados y ahí está Esperanza Aguirre cada vez más convencida de ser la reencarnación de Margaret Thatcher.

  33. Elvira G
    Enviado el 23/09/2010 a las 6:36 PM | Enlace permanente

    Aquí, en estas últimas preguntas que se formula nuestro anfitrión está el quid de la cuestión, pero nadie, ningún político está dispuesto a renunciar a los privilegios derivados del Estado de las Autonomías aunque suponga duplicidad de competencias y duplicidad de gasto público ¿Quedarnos sin diputados regionales, sin consejeros, sin directores generales, renunciar a los cientos de asesores de todos los partidos? ¿Sería posible la coexistencia de las autonomías con la austeridad en el gasto? La necesidad de la clase política por mantener su estatus es tal que poco importará que la sanidad y la educación se deterioren con tal de permanecer en sus cargos, ellos y todos los que les acompañan en los cientos de sociedes públicas que se vienen constituyendo desde hace diez años.

    (Maravillosa la novela de Elvira Lindo, inolvidable)

  34. jose antonio
    Enviado el 23/09/2010 a las 6:40 PM | Enlace permanente

    Me veo reflejado en el comentario AMM, sobre la vocación de mirar la realidad con atención y sin prejuicios, por lo menos el intento de que sea así. Por ello en mi defensa del TAV no significa estar de acuerdo con todo. Desconozco la realidad andaluza sobre la red de ferrocarriles, puedo decir que en Euskadi es razonablemente buena y que el trazado del TAV en modo alguno perjudica a los trenes de cercanía ya que es una linea completamente nueva. Es posible que la geografía vasca, con pueblos muy cercanos unos de otros, faciliten las comunicaciones. Estoy de acuerdo con Rafael, los sindicatos no son los culpables.

  35. Coradino
    Enviado el 23/09/2010 a las 6:46 PM | Enlace permanente

    En efecto, es indigno que le atribuyan a uno lo que no ha dicho. En esto me solidarizo con Antonio que, una vez más, ha hablado alto y claro. Sin embargo, sobre el fondo de la huelga, me siento más cercano a lo que dice “Outsider”, aun no sintiendo empatía alguna por el sobrenombre que ha utilizado. Es cierto que lo sindicatos no han hecho las cosas bien, que ellos mismos se están buscando su ruina, pero en un sistema democrático, el derecho a la huelga se vehicula por la convocatoria de sus centrales sindicales, y si el trabajador les da la espalda, como está ocurriendo últiamemente con frecuencia (fracaso de la huelga de funcionarios, por ejemplo), los vaciamos aún más de poder simbólico. Muchas conquistas democráticas se fueron consiguiendo poco a poco, con huelgas, derechos que hoy consiederamos consustanciales a nuestra condición de ciudadanos y que se lograron duramente. Ahora, y a pesar de la incompetencia de los sindicatos de este país, tenemos una nueva oportunidad de protestar por el recorte social de un gobierno al que yo mismo he votado (por eso me duele más), porque creía precisamente en las políticas sociales. Nadie puede ponerse en huelga solo, a título individual. Lamentablemente necesitamos a estos maleados sindicatos. Si les damos la espalda una vez más, ¿qué será lo próximo que nos tendremos que tragar? No basta con votar cada cuatro años. El estado del bienestar se está deteriorando a pasos agigantados. La gente se tiene que hacer oír. Cada día me siento menos representados por los políticos que yo mismo elegí. Sé que el “no” a la huelga será rotundo, y que no servirá de nada, pero prefiero pecar una vez más de ingenuo, que unirme a muchos que no irán a la huelga para que no le quiten el sueldo de ese día y sin embargo seguirán rajando de lo mal que lo hacen los políticos. Me parece que hay una deriva cada vez mayor hacia el egoísmo. Estamos dejando atrás nuestros ideales de una sociedad colectiva y tolerante, convirtiéndonos en una sociedad cada vez más inhumana. Somos más consumidores que ciudadanos.
    Saludos a todos y un abrazo para Antonio.
    Un abrazo, Antonio.

  36. Enviado el 23/09/2010 a las 7:23 PM | Enlace permanente

    Gracias a AMM, por acordarse también de nosotros los «pálidos» funcionarios.
    ;-)

    Yo sí iría a la huelga si me lo pudiera permitir, pero tal y como está de problemático el fin de mes muy cachas tendrían que estar los de los piquetes para que me sumase a ella…

    Saluti a tutti.

  37. Coradino
    Enviado el 23/09/2010 a las 7:27 PM | Enlace permanente

    ¿No hay forma de borrar un comentario? Lo digo porque cada vez que intervengo en público, rápidamente me arrepiento y me maldigo por no haber sabido quedarme callado. En este caso, no había leído los comentarios posteriores de AMM y de Rafael. Y con ambos estoy de acuerdo. Siento asimismo haber caído en ese vicio nacional del que hablaba AMM de decantarse por un SÍ o un NO rotundo. En todo caso, y como el asunto es bastante complejo, sólo quería pedir que no se interprete mi SÍ como algo rotundo y, mucho menos, como descalificativo de quien considere lo contrario. La próxima vez llamaré a mi mujer -que es quien pone un poco de sentido común en mi vida- para que no me deje publicar un comentario de este tipo. Pido perdón por mi precipitación y por mi desvarío. Antonio, ¿a ti no te estresa opinar en público?
    Un abrazo esta vez para Rafael.

  38. Eduardo Suomi
    Enviado el 23/09/2010 a las 7:28 PM | Enlace permanente

    Estoy de acuerdo con Coradino en que no basta con quejarse y votar (o no) cada cuatro años.
    Antes del verano, cuando se conoció el borrador casi definitivo del nuevo reglamento orgánico de los institutos de secundaria, muchos profesores se quejaban del tijeretazo a los departamentos que iba a suponer su aprobación. El sindicato CSIF, al que estoy afiliado, convocó un par de manifestaciones a las seis de la tarde (fuera del horario lectivo, para que todo el mundo pudiera asistir sin necesidad de hacer huelga) en la puerta de la Delegación de Educación. Yo recibía cada día emails y sms del sindicato recordándome la fecha y la hora de las manifestaciones para que se las comunicara a mis compañeros y los animara a acudir. Llegaron los días señalados y estábamos allí cuatro gatos. Me extrañaría que hubiera algún asistente no afiliado (desde luego no tengo poder de convocatoria: ninguno de mis compañeros acudió). La Consejería aprobó el reglamento como suele hacer estas cosas: en mitad de las vacaciones de verano, que desde la playa la gente se queja menos. ¿Hubiera modificado la Consejería el reglamento si las manifestaciones hubieran sido masivas? ¿Quién lo sabe? Lo que sí sé es que de nada sirve quejarse de lo mal que hace todo el mundo las cosas si tú no haces nada por cambiar, aunque sea un poco, lo que no te gusta.
    Por cierto, no todos los sindicatos son iguales. Yo, al menos, me siento bien representado por el mío (que no secunda la huelga del día 29) y estoy satisfecho con el trabajo que realizan los compañeros liberados.

  39. Eduardo Suomi
    Enviado el 23/09/2010 a las 7:32 PM | Enlace permanente

    Coradino, ¡y yo no había leído tu rectificación cuando estaba escribiendo lo conforme que estaba con tu opinión! Creo que tu comentario aporta una perspectiva distinta a las que se habían dado hasta el momento.

  40. Paco
    Enviado el 23/09/2010 a las 7:33 PM | Enlace permanente

    La huelga no soluciona los problemas profundos de España. De hecho, ni siquiera es una reacción, sino un síntoma.

    Antonio da en el clavo cuando critica el desmesurado gasto público, el insostenible despilfarro que supone tener tantas administraciones públicas solapadas.
    Hasta ahora hemos podido sostenerlas porque la economía española ha estado durante décadas impulsada por vientos favorables: los inapropiadamente bajos para España tipos de interés asociados a la entrada al euro, así como la monumental burbuja inmobiliaria que hemos vivido. Los ingresos fiscales a ella asociados se han gastado como si fueran a durar siempre, creando estructuras burocráticas y de poder que ahora son muy difíciles de desmontar.
    Pero “the day of the reckoning” ha llegado o está por llegar. Y si nosotros no hacemos el ajuste, los mercados lo harán por nosotros. Y lo malo es que la forma más fácil, más directa, de hacer el ajuste es recortar derechos y sueldos de trabajadores y funcionarios.

    Nos tenemos que rebelar, no ante los empresarios, la banca o los mercados internacionales, sino ante la clase política irresponsable y manirrota que nos ha colocado aquí. Pero nos falta vigor ciudadano.

  41. Rafael
    Enviado el 23/09/2010 a las 7:38 PM | Enlace permanente

    A Coradino al que le devuelvo su abrazo y se lo duplico. Gracias.

  42. Antonio
    Enviado el 23/09/2010 a las 7:42 PM | Enlace permanente

    De acuerdo con casi todo los argumentos de AMM contra la huelga y contra los políticos. Pero él mismo podría hacer algo. Supongo que cuando le entreguen el premio ese de la Consejería de Cultura de Andalucía, tampoco se podrá “contar el número de coches oficiales”. ¿Por qué no lo rechaza?

  43. Coradino
    Enviado el 23/09/2010 a las 7:47 PM | Enlace permanente

    No, hombre, gracias a ti, Rafael; y también a Eduardo Suomi. Sólo una pregunta más y me callo. Para Paco, y sin ningún tipo de acritud: ¿cómo, según tú, hemos de rebelarnos? Lo digo porque me has dejado muy preocupado con lo del “vigor” ciudadano…

  44. Felipe
    Enviado el 23/09/2010 a las 7:59 PM | Enlace permanente

    Vengo de una reunión sindical. Hay elecciones en mi empresa. Los de cc.oo impugnan los trámites de ugt, los de ugt se enfadan y los de ccoo se indignan. “Es una lucha de poder”, comenta alguien. Yo soy delegado sindical y, francamente, me avergüenza todo este embrollo: el de nuestra empresa y el de este país que, a las puerta de una huelga general, se dedica a deshojar la margarita “huelga sí, huelga no”.

    Este país es desesperante. Aunque podría ser peor. Podría ser Italia.

  45. Agustín Celis
    Enviado el 23/09/2010 a las 8:49 PM | Enlace permanente

    Coradino, me ha gustado mucho tu reflexión sobre la conveniencia o inconveniencia de quedarse callado cuando se tiene la tentación de intervenir públicamente en un debate.
    Sobre el de hoy, la verdad es que no tengo gran cosa que decir. Pero creo que vivimos en el más absoluto de los cinismos, y la queja pública ya solo sirve como terapia de grupo. Entre todos hemos creado una situación terrorífica, y los políticos, da igual de la tendencia política que sean, se han apoltronado cómodamente en el pesebre que les hemos concedido, y actúan con nosotros con un absolutismo digno de Federico de Prusia: nos permiten opinar de todo, eso sí, pero luego nos exigen que obedezcamos. Y como en muchas ocasiones la situación se vuelve indigna, de tan humillante, nos revolvemos contra ellos de la única manera posible, y qué felices somos entonces, y que libres nos creemos.
    En este foro ha salido la palabra lucha y me ha llamado la atención. ¿Lucha, qué lucha? Si lo único que nos hemos concedido es el derecho al pataleo, y hasta eso creo que últimamente lo estamos perdiendo; “mejor me callo, no vaya a ser que los demás crean que yo…”, etc, y poco a poco nos vamos quedando sin voz.
    Pero quien ostenta el poder es quien más claro lo tiene: “opinen, caballeros”, nos dicen. “Opinen ustedes, faltaría más…, pero obedezcan”.

  46. Paco
    Enviado el 23/09/2010 a las 9:00 PM | Enlace permanente

    Creo que los ciudadanos tenemos muchos instrumentos para cambiar la situación.
    Es un paso adelante que en las encuestas digamos que una de nuestras principales preocupaciones sea la clase política. Es un aviso, pero a todas luces insuficiente.

    Se necesita cambiar el sistema partitocrático que nos dirige. Quienes realmente mandan en España son las cúpulas de los partidos políticos, que diseñan sus listas electorales cerradas y bloqueadas, que establecen consignas cerradas que sus acólitos defienden a capa y espada, y que condenan al ostracismo cualquier atisbo de rebelión. Se necesita cambiar la ley electoral, para reducir el poder autoritario de esos aparatos, y para que no sigan repitiéndose episodios tan siniestros como la reciente “compra” de los votos del PNV a cambio de dinero estatal, para que el partido en e gobierno permanezca en el poder. No puede ser que la estructura del Estado esté en permanente debate en función de los parlamentarios que le falten al gobierno de turno en cada votación de presupuestos.

    La situación económica y el deterioro político es de tal gravedad que lo raro es que no esté pasando nada. Hay que cambiar las cosas desde abajo, a través de plataformas ciudadanas, de nuevos partidos que puedan abrirse camino en la opinión pública. Rosa Díez es un intento interesante, pero insuficiente.

  47. Enviado el 23/09/2010 a las 9:05 PM | Enlace permanente

    De todas maneras, un último comentario, ya que habría mucho por decir, pero sería para hacerlo alrededor de una mesa y con mucho tiempo. Nunca me ha gustado eso de que como alguien va a restaurantes, o viaja a no sé donde, o gana más dinero que otros, ya no se puede ser de izquierdas. No sé ya lo que es ser de izquierdas, pero por mucho dinero que gane, que no es mucho, sigo pensando que es mejor que los impuestos se vayan a donde tienen que ir, a que nos bajen los impuestos. Sigo pensando en que para que los ciudadanos de un país prosperen es mejor que haya una política social donde los que menos tienen puedan usar los mismos recursos públicos que los que más tienen… y sigo creyendo que la política socialdemócrata es la que mejor se ajusta a eso. Y todo ello viajando en AVE todas las semanas, con lo que debo ser de clase alta según se ha dicho también. No, no vamos a caer en tópicos: yo soy clase media, como supongo que muchos de los que aquí escribimos, soy de izquierdas y trato de ser coherente con mi forma de vivir y de pensar. El ganar más dinero no me ha hecho cambiar mi ideología ni me ha hecho que me aleje más de la realidad. Por cierto, vengo de una familia del Barrio de Salamanca de Madrid, barrio burgués por excelencia y de derechas, por si sirve para que no se piense que lo de ser de izquierdas era algo que lo tenía ya de antes.
    Y dicho todo esto, me reafirmo en no apoyar una huelga que no va a ningún lado.

  48. joseodriozola
    Enviado el 23/09/2010 a las 9:07 PM | Enlace permanente

    Desde Azaña no ha habido un politico decente, él más que politico era un estadista, y tenía muy claro cuáles eran los problemas de España y lo que había que hacer, aunque cometiese sus errores. Aún siendo conservadora Angela Merkel si que me parece una buena política, junto con Lula. Cuando dijo que en Alemania iba a haber recortes en todo menos en educación e investigación y desarrollo, si es que lo ha cumplido, esa si que es una manera inteligente de dirigir un país. Son sectores muy poco lucidos, que no dan votos, pero son la siembra que se recoge a largo plazo y los que hacen un pais que no se derrumba en un pozo sin fondo a la primera crisis.

  49. Diego Ariza
    Enviado el 23/09/2010 a las 9:16 PM | Enlace permanente

    Se habla aquí de los sindicatos, de los partidos políticos, del despilfarro público, etc. pero nos olvidamos de los verdaderos máximos culpables de la crisis: los ciudadanos. Y cuando me refiero a los ciudadanos no me refiero evidentemente a todos los ciudadanos pero sí a la abrumadora mayoría. ¿Quienes eligen a los grandes sindicatos que sólo luchan para mantener sus prebendas? Los ciudadanos. ¿Quienes eligen a los partidos políticos que derrochan el dinero público? Los ciudadanos. ¿Quienes han creado la burbuja inmobiliaria que en España ha provocado la crisis? Los ciudadanos.
    Sin querer ofender a nadie creo que el debate sobre la huelga es absurdo. ¿De qué vale ir a la huelga contra la reforma laboral si en las elecciones votas justo lo contrario?.
    Cuando se votó en el Congreso la reforma laboral votaron ocho diputados en contra (ERC, BNG, IU, ICV y NaBai):

    http://www.elpais.com/articulo/espana/Gobierno/saca/adelante/reforma/laboral/abstenciones/votos/favor/elpepuesp/20100622elpepunac_30/Tes

    Cuando se votó en el Congreso la ley de ayudas a la banca de hasta 90.000.000.000€ (noventa mil millones de euros), es decir (agárrense señores y señoras), 14.974.740.000.000 de pesetas (casi quince billones con “b” de “biba la birgen”) votaron en contra 23 diputados (CiU, PNV, ERC, IU, ICV, BNG, Na-Bai y UPyD):

    http://www.elpais.com/articulo/economia/PSOE/PP/aprueban/juntos/Fondo/Rescate/banca/elpepueco/20090708elpepueco_11/Tes

    En definitiva, en este Estado no hay una dictadura que impone leyes que los ciudadanos deben tragar forzosamente y que sólo tienen el recurso de la protesta. No. Aquí dentro de dos años (si no antes) habrá unas elecciones y se podrá votar libre y democráticamente por la preferencia de cada uno. ¿Que estás en contra del despido libre (en la práctica esta ley no es otra cosa)? Pues votarás a ERC, BNG, IU, ICV y NaBai. ¿Qué estás a favor? Pues votarás a PSOE, PP, CiU, PNV, CC o UPyD. Las cosas, por su nombre. Pero tengo la impresión (llámenlo intuición femenina) que tras las próximas elecciones el porcentaje de votos obtenidos entre el PSOE y el PP seguirá siendo cercano al 80%, es decir, que la gran mayoría de la población está a favor de las billonarias ayudas a la banca, del despido cuasilibre, etc. Y yo, como soy democráta, lo acataré.

  50. Gregorio
    Enviado el 23/09/2010 a las 9:25 PM | Enlace permanente

    Antonio, has puesto palabras a muchas de las cosas que vengo pensando escribir, pero que, por estar muy ocupado últimamente no pude dejar escritas por aquí:
    “así me entero, gracias a Eduardo Suomi y a la agencia Europa Press, de que he firmado un manifiesto” ¡Qué falta de ética profesional existe hoy en la prensa!, ¿tan complicado es averigüar la verdad?¿tan difícil es llamar al interesado para comprobrar que efectivamente es cierto lo que se da por sentado? La verdad es que cada vez me creo menos lo que leo en la prensa, muchas veces la leo como si de una ficción se tratara, manipulan las noticias según su conveniencia.

    Y ahora voy a ser políticamente incorrecto:

    En cuanto al gobierno y la huelga: éste gobierno ha tomado medidas igual o peores que las de Aznar, y al anterior gobierno no se le perdonaba nada, sin embargo a éste se le perdona todo: Afganistan (ha habido más muertos que en Irak, y sin embargo siguen sin llamarlo guerra), las reformas laborales son más de derechas que el anterior gobierno, y aún así, los sindicatos se lo han pensado muy mucho para hacer una huelga general (¿será porque reciben cientos de millones de euros en subvenciones del gobierno?).

    Y por otro lado: ¿a quién representan los sindicatos? A los que no les hace falta: a los funcionarios que tienen un empleo fijo y a las grandes empresas, cuyos trabajadores están en muy buenas condiciones, a empresas como la mía en la que somos unos 100 o 150 trabajadores, mal pagados y muy explotados ni se asoman, ni hacen por entrar.

    Los 2.500euros por niño, yo no me pude aprovechar de ésa medida porque mi hijo nació antes, pero me cabreaba mucho que algunos a los que no les hacía falta (un familiar mío, por ejemplo), se comprara un televisor y un bolso de lujo, con ese dinero, ¿para éso estaban pensadas esas ayudas?

    En cuanto al despilfarro en política (coches oficiales, enchufes de familiares, puestos innecesarios): hace años que no voto, porque estoy en contra de éste sistema, además ¿son necesarios tantos políticos?¿si no tuvieran un carguito serían capaces de encontrar un trabajo de responsabilidad? Creo que no, porque la mayoría no sabe hacer la “O” con un canuto.
    ¿Son necesarias tantas autonomías, cada una de ellas con un parlamento, con sus presidentes, secretarias, adjuntos, asesores, etc….?¿son necesarias tantas diputaciones, donde cada vez que tienes que ir a consultar algo nunca hay nadie en su mesa?

    El año pasado la diputación de Huelva regaló un iphone a cada diputado ¿cuanto cuesta éso?

    Los ex-presidentes ¿cuanto nos cuesta a todos los españoles?

    En fin, siento el tono, pero como decía mi admirado Haro Tecglen: ¡Qué Estafa!

  51. Agustín Celis
    Enviado el 23/09/2010 a las 10:07 PM | Enlace permanente

    ¿Quién ha hablado de dictaduras? ¿He sido yo, Diego? ¿En serio? De lo que hablo es de cinismo.
    Lo que dices está muy bien, por supuesto, y es muy hermoso, claro. Pero yo tengo buena memoria, y sé y recuerdo que mucha gente votó al actual gobierno porque traía el más bello discurso socialdemocrata jamás oído, además de un proyecto social que iba a ser la leche. Y ya hemos visto lo que nos han traído: la política más ultraliberal de la historia de nuestra democracia y los mayores recortes sociales en treinta años. Y se declaran de izquierdas, tiene huevos la cosa.
    Así que vale, quién dice que está a favor y en contra de qué y por qué motivo… Nada, sígamos creyéndonoslo…

  52. Diego Ariza
    Enviado el 23/09/2010 a las 10:57 PM | Enlace permanente

    Agustín, de ninguna manera mi comentario es una contestacion al tuyo. Precisamente creo que tenemos opiniones muy similares. Y reitero lo que tú tambien apuntas: muchos se habrán sentido decepcionados. Pues que lo demuestren cuando llegue el momento. Pero para entonces oiremos el típico discurso: es que el voto útil, es que las circunstancias lo obligaron, es que la abuela fuma…

  53. Eduardo Suomi
    Enviado el 23/09/2010 a las 10:57 PM | Enlace permanente

    Manuel, a lo mejor no me expresé bien con lo de “clase alta”. Hubiera sido más apropiado hablar de personas con un nivel elevado de renta disponible.
    En cualquier caso vivo en una ciudad que dispone de línea de AVE desde 1992 y conozco a muy pocas familias que se pudieran considerar a sí mismas de clase media y que utilicen el AVE (los servicios de lanzadera que funcionan desde hace cuatro o cinco años son otro asunto).
    Un billete de AVE Córdoba – Madrid ida y vuelta cuesta 107 € en “clase turista”. Una pareja con dos niños que quiera pasar un fin de semana en Madrid tiene que pagar 428 € si quiere viajar en AVE. Sigo pensando que esas tarifas están al alcance de unos pocos privilegiados: ejecutivos, hombres (y mujeres) de negocios, personas con un nivel alto de renta disponible y turistas con dinero.
    Estoy de acuerdo contigo en que el nivel de renta no está relacionado con la ideología de cada cual. En el modo de pensar influye más la educación que el dinero.

  54. Outsider
    Enviado el 24/09/2010 a las 12:53 AM | Enlace permanente

    Paro, precariedad laboral, modelo de desarrollo insostenible, recortes de derechos sociales, laborales y democráticos, desigualdad salarial, degradación de los servicios públicos,… Estas son nuestras razones. Nuestras, de todos aquellos que necesitamos vender nuestra fuerza de trabajo para poder vivir. No de los sindicatos.

    Me entristece ver los argumentos que se esgrimen en contra del huelga del próximo miércoles. Quizá el más repetido pueda resumirse en aquello de “yo, por ver al rey tuerto, me quedo ciego”, que se contesta por si solo. Si la semana que viene el paro fracasa, no perderán sólo los sindicatos. Perderemos todos.

    Eficacia. -“Total, para lo que va a servir ir a la huelga…”- se oye por los foros. La historia de la humanidad se ha encargado de desmentir esto muchas veces. Baste pensar en la conquista del voto femenino y en cuántas veces las primeras sufragistas inglesas debieron de oir argumentos parecidos a éste. Sólo un ejemplo. Por otro lado, el poeta también nos da una pista acerca de las cosas que no son únicamente útiles:

    “La utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. Por mucho que camine, nunca la alcanzaré. ¿Para qué sirve la utopía? Para eso: sirve para caminar.”
    Eduardo Galeano

    Pero sin duda lo que más tristeza me produce es ver cómo se extienden, cómo ascienden irresistiblemente, como infiltran todo ámbito humano esos valores que, emanando de la maquinaria que favorece a los que se llevan la parte del león, aniquilan toda alternativa moral posible, en favor de una axiología del “sentido común”. Y no se trata sólo de que se juzgue con parámetros de eficacia o utilidad (¿rentabilidad?) aquello que en otros momentos históricos se llamó deber. Valores antaño asociados a las clases populares cómo la solidaridad, han sido por completo estirpados: baste mencionar esa huelga en el metro de Madrid que tanto ha molestado a ciertos usuarios. Hasta que el ataque a los derechos de uno no sea sentido como una agresión a todos; hasta que, por ejemplo, los ciudadanos de Europa no se sientan atañidos en lo más profundo de su ser por la expulsión de Francia de esos gitanos rumanos, hasta entonces, esta sociedad no hallará justicia.
    (Por cierto, el presidente Aznar negó el éxito de la última huelga general. A las pocos días destituyó a varios ministros y paró el decretazo que motivó el paro)

    Para aquellos que no se “pueden permitir” ir a la huelga, espero, por su propio bien, que los que si acudan, independientemente de poder permitírselo o no, consigan parar la reforma laboral. Si no es así, no va a ser ésa la única cosa que no puedan permtirse.

    Carlo Greco Munía: como no quiero pensar que estés comparando a los representantes del 70% de los trabajadores españoles, electos democráticamente, con neonazis, te diré simplemente que la bondad o justicia de un acto se juzgar en base a los motivos que se tienen para actuar, no a quién realiza dicho acto.

    Por último (pues yo también aspiro a ser leído y no me gustaría ocupar más espacio del necesario) sugeriría a aquellos que se quejan de lo corruptos y acomodados que son los sindicatos, que se afilien. El sindicato es lo que los trabajadores hacen de él. En sus manos está el cambiarlos.

  55. Elena
    Enviado el 24/09/2010 a las 1:38 PM | Enlace permanente

    Tan claro, tan sincero. Sí, España cansa hasta límites exagerados. Y angustia también, la verdad.

  56. MAR RODRIGUEZ
    Enviado el 24/09/2010 a las 9:06 PM | Enlace permanente

    Totalmente de acuerdo, has puesto palabras a mis pensamientos.
    Pienso que este pais tiene un complejo tremendo de inferioridad, que lleva a la politica los corrillos y los chismes tan propios de nuestra forma de ser.
    Parece qque los politicos llegan al poder simplemente para llenarse los bolsillos, se ha hecho de la vida politica una carrera, que cualquiera puede formar parte de ella sin pasar por oposiciones, sin soportar las presiosnes de los jefes.
    Estos especialitas del poder nos venden el burro diciendo que trabajan por el pueblo y para el pueblo, pero lo cierto es que una vez que llegan a lo mas alto no hay quien los echen, se reparten la tarta y se hacen los apaños que creen conveniete, si ya no sive como presidente de la Junta de Andalucia le damos un Ministerio, el caso es no dejar de esta en la cima.
    Tengo el firme convecimiento que un politico no puede estar mas de un tiempo limitao en el poder, creo que deberia de haber unas normas donde se diga cuanto debe de ser el salario de un cargo publico, y no que se ponen ellos los salarios.
    ¿En que empresa entras tu a trabajar y dices tu el suledo que tienes que cobrar?
    ¿Para que quieren esos suldazos si usan, coches, casas, vuelos… oficiales?
    Entiendo que un Presidente de Gobierno tengan esos privilegios, pero ¿todos los demas cargos deben de tenerlos? ¿por que un alcalde de un pueblo pequeño tiene que tener “coche oficial”?
    Para resumir, creo que todos deberian hacer un examen de conciencia, dejarse de tirarse los trastos a la cabeza y pensar que lo que estan manejandono es de ellos solo, si no de todos los españoles.

  57. Enviado el 24/09/2010 a las 9:21 PM | Enlace permanente

    Antonio, yo también creo que cada uno tiene que hacer algo, y que tenemos derecho a quejarnos si en el ámbito de nuestra responsabilidad actuamos lo más justamente posible. También creo que uno no debe hacer ostentación de sus actos. Acepté el premio para no desairar al jurado que me lo ofrecía, pero para aceptarlo me puse a mí mismo una condición, que no consideré necesario hacer pública: su importe íntegro lo voy a donar a la biblioteca municipal de Úbeda, en la que desde los 11 años encontré los libros que no había en mi casa.

  58. Cristina Schaaf
    Enviado el 27/09/2010 a las 1:05 PM | Enlace permanente

    Me emociona este acto de generosidad hacia la biblioteca municipal, un detalle muy entrañable !

  59. Carlos Ara
    Enviado el 28/09/2010 a las 10:08 AM | Enlace permanente

    Como ejercicio democrático este post ha servido, pero también para demostrar cómo la izquierda de este país se diluye, vagando desde el lado más “obrero” al más liberal. Me atormenta especialmente escuchar argumentos como “no va a servir de nada” o “yo no hago la huelga por los sindicatos”. Las huelgas, históricamente sirven para situar a la clase trabajadora enfrentada al gobierno del país en una fecha señalada, como un ejercicio contestatario que los posiciona en contra de una medida o de un conjunto de ellas, lo cual ya es decir mucho. Por otra parte, y aunque la convocan los sindicatos como representantes públicos de los trabajadores, pero no es para ellos. Ni siquiera ellos lo entienden así, y lo penoso es que no es a los sindicatos a quien se castiga negándola, sino a nosotros mismos, como trabajadores sufrientes. La huelga es un ejercicio colectivo de rechazo a políticas gubernamentales, como el abaratamiento del despido, que en un país con un paro que ronda el 20% ya me parece lo suficientemente grave como para hacerla aunque no existiese todo lo demás (recortes de derechos de los trabajadores, congelación de pensiones, bajada de sueldos a los funcionarios, políticas erráticas en educación e investigación, etcétera). El colmo de los comentarios que circulan por los entornos laborales en los que casi todos los de este foro nos movemos es el que dice algo así como que los que secundaremos la huelga vamos por el camino de lo fácil, como si una huelga fuesen unas vacaciones. No señores: lo fácil es ir a trabajar y hacerse los dignos echando balones fuera, hablando de que los demás tienen la culpa del descreimiento y el cinismo, justificando que no les vas a hacer el juego y encima perder dinero, que ya está la cosa muy malita. Para mí también está malita, algo más malita dado que soy funcionario público y arquitecto, por cierto (lo digo para ir desfaciendo el mito de arquitecto=señorito). Y como me bajaron el escaso sueldo alegando que a cambio tendría el sueldo asegurado para toda mi vida, como funcionario que soy (mentira: soy interino, mañana mismo me puedo ir a la calle y sin indemnización ninguna), fui a la huelga y me quitaron casi 150 euros. Mañana, como sigo creyendo que el partido socialista de este país es menos socialista que un banquero, también iré a la huelga, por mi pero también por todos aquellos que no pueden verse representados en ella, porque no son trabajadores ya que los empresarios han aprovechado y les han contratado como falsos autónomos, o sin contrato, o directamente les han despedido porque era muy barato, dado su sueldo raquítico y que llevaban sólo tres años (ese también fui yo hace no mucho). Sin acritud, como decía aquel.

    Un saludo a todos y especialmente a Outsider y a Diego Ariza. Esto es como una travesía por el desierto y lo peor es que el desierto son nuestros amigos. ¡Qué nos esperará cuando los que nos rodeen sean los enemigos!

  60. Outsider
    Enviado el 04/10/2010 a las 12:22 AM | Enlace permanente

    Carlos Ara: un saludo para ti también, de un colega.