Los Náufragos de las Aucland. Raynal. por Hermi

Posted By on Ago 21, 2017 | 50 comments


De entre la infinidad de temas tratados en sus diarios: la I Guerra Mundial, II Guerra Mundial, historia, arte, literatura, recuerdos, sinsabores, insectos; Ernst Jünger hacía referencia, en muchas ocasiones, al placer que le deparaba la lectura de los naufragios, y en concreto “Los Náufragos de las Auckland” de Raynal. Jünger me llevó muchos meses de deliciosa lectura y ese libro, el del naufragio, se quedó en mi cabeza desde entonces.

Hace poco leí un nuevo libro de Leys: Breviario de Saberes Inútiles, una selección de artículos y ensayos sobre muy diferentes temas: Uno de éstos, ¡el naufragio de las Auckland! Sí, otro saber inútil, pero ¿Qué es, si no, toda esta colección de cosas deliciosas que no nos van a ayudar para nada en la vida? ¿Qué cosa hay más importante?

El libro de Raynal, la idea de poder leerlo algún día, seguía aletargada en mi cerebro como un gusano glotón; como decía Gómez de la Serna: “Guillotinamos al gusano de tal manera que un día se vengará”: saber cada detalle de un naufragio en un arrecife de las Aucklands en 1864, 400 kilómetros al sur de Australia, donde tuvieron que sobrevivir 5 personas durante veinte meses se convirtió en una obsesión.
A principios del mes de mayo comienzo la tarea de encontrar el libro de Raynal. No existe en español. Busco en todas las webs dedicadas a vender libros por correo. Nada. Libros de viejo. Nada.

El día 9 de mayo leo, entusiasmado, un artículo de Alfredo Pastor (La Vanguardia) en el que habla de este naufragio para entender la verdad de la situación extrema en Cataluña: Para mantenerse unidos (y con vida) los cinco náufragos se dotaron de unas normas de obligado cumplimiento. Se asignaron tareas y reglamentos. Decía Raynal: “El hombre es tan débil que a veces ni la razón, ni la defensa de su dignidad, ni siquiera la consideración de su interés bastan para recordarle cuál es su deber”. Todos juraron cumplir esas normas y todos coincidieron en que fue lo que les salvó la vida. Tuvieron que aprender a hacer aceite, jabón, una casa, cazar, pescar, una chimenea, coser zapatos y abrigos y, al final, una embarcación capaz de atravesar un mar difícil.

Poco después, al introducir todos los parámetros de búsqueda (algoritmos), encuentro que un librero tiene un ejemplar extraño. Primero el precio: 120 euros. Después el año de edición: ¡1888! Después la editorial: Hachette. No me lo podía creer. El 08 de junio lo tenía en casa. Encuadernación en tela, color rojo, borde dorado, papel de excelente calidad, cuarenta grabados bellísimos. Me dice el librero que perteneció a la biblioteca de Duarte Pinto Cohelo, el decorador portugués establecido en Madrid después de triunfar en París; amigo de Coco Chanel, Truman Capote, Dalí y otros. Aún después de la Guerra Civil había gente con dinero y mal gusto. Yo le dije que estaba bien pero que el precio me parecía caro. Había visto el día anterior ¡qué casualidad después de tantos años! que se volvía a editar en la editorial JUS y este hecho me sirvió para que me lo rebajara a noventa euros. Y además me regaló el que quisiera elegir de los que tenía en el escaparate. Por el camino iba apretando la bolsa con los dos libros, Señas de Identidad de Goytisolo, en homenaje por su muerte, y este de Raynal.

Al final del libro se cuenta que al mismo tiempo otra embarcación en otro lado de la isla naufragó con veinticinco pasajeros a bordo. Se separaron. Sólo hubo tres supervivientes.

por Hermi

50 Comments

  1. Zacarías,
    .
    Por ahí iba yo… La comodidad que representa la figura del jefe, del líder, en tanto delegación de responsabilidades y dejación de funciones. En otras palabras, pienso que el humano cuando forma un grupo necesita del jefe, no tanto porque así lo manda su canon de animal gregario sino por su condición acomodaticia. El ejemplo de las Comunidades de Vecinos me parece definitivo.

    :-)

    La Serapia,
    .
    Muy interesante galería de sabios, Serapia (aunque hecho de menos a Fleming) y fantásticas la mayoría de ilustraciones que acompañan a tales científicos a pie de texto.

    :-)

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  2. Zacarías, tenemos los casos de los Eichmann (si bien Arendt se equivocó con dicho “sujeto” en concreto) del mundo mundial, que solo “siguen órdenes”, y con qué gusto. Hoy se puede leer esto, a medio camino entre Europa y Buenos Aires: https://www.theguardian.com/news/2017/aug/31/the-last-nazi-hunters En Buenos Aires, precisamente, se dictó a fines de los ochenta la ley de obediencia debida, para aquellos que “solo” habían recibido “órdenes”, aunque se trataba más bien de evitar alzamientos militares. Repito que todo adulto lleva un niño dentro, una personita que espera ser llevada de la mano. La manera en que gestionemos esa pulsión determina nuestro grado de madurez, y el grado de madurez colectivo de un pueblo, la probabilidad de que un iluminado se aproveche de la pasividad de sus seguidores para llevarlos al desastre o para prometerles la salida del desastre en que se encuentran metidos… muchas veces por haber seguido las órdenes del profeta.

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  3. La figura del jefe no siempre surge a iniciativa de un pillo al que le gusta dar órdenes para escaquearse del trabajo. No siempre es el jefe el que quiere ocupar ese rol. A veces son los subordinados los que necesitan que alguien los dirija. No sé si será por el famoso “miedo a la libertad”, pero hay gente que se siente muy a gusto delegando responsabilidades y recibiendo órdenes.

    Se me viene a la cabeza la escena de Mr. Wolf en Pulp Fiction. En realidad, Harvey Keitel no hace nada que no pudieran hacer los demás personajes por sí solos. Se limita a dar órdenes simples, basadas en el sentido común. Pero en cuanto aparece en escena, todos se sienten reconfortados. La mera presencia de un líder tranquiliza.

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  4. Sap,

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    Y ahora que lo pienso: ¿en una relación de dos hay un jefe? No siempre, no. En mis relaciones personales, desde que dejé la casa de mis padres, no hubo más jefes. Ni yo fui jefa nunca de nada ni de nadie. Que yo no serviría ni para jefa de un grupo de boy scouts, mirá. Ya me lo decía mi santa madre cuando me pronosticaba que mis tres chicos acabarían por el mal camino: “es que vos no tenés ni voz de mando, nena”
    :-/

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  5. Sap,

    Comentario
    ¿Vos decís jefes así, rascándose el ombligo, simbólicos simbólicos? No, de esos no hay en todos lo grupos humanos. ¿Jefes con todos los privilegios y con cero responsabilidad, ni siquiera la de pensar y organizar a los demás? ¿Jefes de vos me hacés reverencias y tirás del carro como un buey y yo toco la cítara? De esos no hay en grupos de náufragos, no. Ni hubo en el grupo de perdidos en los Andes.

    Y ni me hables de don Mario, que me tiene el hombre con un ataque de nervios. Qué mala es la vejez, Dios mío! Pero qué mala es la vejez!

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  6. albertiyele,
    .
    ¿Y en qué grupo no hay jefe o jefes a los que se han otorgado privilegios por la fuerza o de buen grado, ya sean estos simbólicos o tangibles y sea por cuestiones de liderazgo, mesiánicas o por dejación de responsabilidades? Hasta en una relación de dos hay un jefe y no digamos en una Comunidad de Vecinos. La única solución que veo para no tenerlos es irse al bosque como Thoreau y hacerse una cabañita.

    A tenor de ello, me pregunto… ¿quién ejerce de jefe/a en la relación cuchéxhibicionista entre Isabel Preysler y Vargas Llosa? :-)))
    A propósito, el célebre escritor fue autor de un memorable relatón: “Los jefes”.

    ;-)

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  7. albertiyele, ya en la Odisea tenemos a los que siguen al jefe, y los hay de todo tipo: los malos (Euríloco, que con ese nombre ya deberíamos temernos lo peor: traidor en potencia, de ambigüedad calculada, como diría Felipe) y los buenos (Neoptolemo, tan bueno que recibe como “regalo” a Andrómaca, viuda de Héctor, porque ya se sabe que los muertos al hoyo y los vivos, al bollo). El eterno retorno.

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  8. Sap,

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    La verdad es que no tengo ni la menor idea de cuál es el trabajo del presidente de Alemania, ni del rey de Suecia, así que no puedo decirte en qué se diferencian. En lo que pensé con los náufragos de Hermi, con cualquier grupo de náufragos o de “perdidos” obligados a organizarse (como los uruguayos de los Andes, como bien recuerda Gaspard, más cercanos en el tiempo que aquellos náufragos) fue en el reparto del trabajo; si hay alguien a quien se preserva del trabajo, y por qué, con qué criterios. ¿Hay funciones simbólicas también en esos casos? ¿O en esos casos suena del todo ridículo que uno de los náufragos diga “yo no fabrico jabón, ni pesco ni cazo. Yo me encargaré de las funciones simbólicas, y vos andá a cazar focas, y vos arrancale la piel a tiras y haceme unos zapatos”? ¿Y ese de las funciones simbólicas tendrá también derecho a dormir en el jergón más cómodo, comer la parte más nutritiva de la foca, lavarse con el jabón mejor fabricado? ¿Lo elegirán votando, o uno de ellos se erigirá como el único privilegiado, y en ese caso, por qué? ¿Por ser el más viejo, el más joven, el más fuerte, el hijo de Fulano? ¿Seguirán conservando esas jerarquías históricas los náufragos? ¿O será como haber nacido de nuevo y empezar todo desde cero?

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  9. Sap, el cuerpo del rey, el doble cuerpo del rey. La persona física (nada que ver con ese horror de “persona humana”: el que dice eso debe de estar de coña) y la persona jurídica. Cuántos desastres reales o ficticios dan para un arco narrativo en que el juego consiste en dilucidar quién va a ser el rey/pastor que va a sacar al rebaño del embolado: ya sea un accidente aéreo (como en la serie ‘Lost’, o aquello de los Andes), ya sea marítimo (incluso aunque solo haya dos, como Robinson y Friday), o bélico (qué maravilla es ‘La gran ilusión’, donde al principio es el oficial francés noble, y luego el personaje de Jean Gabin acompañado del compatriota judío el que huye de los perseguidores alemanes).
    No sé qué puñetas hacen las televisiones públicas (¿dinero?, ¡pero sí caso no pueden emitir publicidad!) organizando realities, concursos o paridas del tipo de ‘First Date’ o ‘El conquistador’ (este último formato, de ETB, es rodado en la Patagonia argentina, y es una versión sin mosquitos de las islas de famosos o aspirantes a serlo), pero lo de ‘El conquistador’ viene a ser a una emisión televisiva lo que una Zafón, Follet o Gavalda son en el mundo novelesco: un filón de audiencia, con el plus de descubrir al que tiene madera de héroe, el árbol rígido y bajo el que guarecerse de la tempestad natural o humana.
    En el fondo, somos como el perrillo tembloroso y con la cola entre las patas, edipos o electras creciditos, pero no tanto.

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  10. mgc,
    .
    Yayayayayaya… conozco bien las diferencias, lo de las designaciones, las familias, etc. Pero me refería, como así recalqué, a las cuestiones de trabajo al hilo del comentario de Albertina sobre el reparto de funciones en la isla. Es que me parece que tan simbólico es el trabajo del presidente de Alemania como el del rey de Suecia, porque es precisamente la carga simbólica lo que está por encima del trabajo.

    :-)

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  11. albertiyele, en el caso de los Borbones, lo mejor es que no hagan nada, que se dediquen a procrear, a zarpar al Índico equipados con GPS o a imitar el Velázquez de ‘Las meninas’. En el caso concreto de la crisis política de diciembre 2015-octubre 2016, el rey acertó al no hacer nada: cuando en enero de 2016 Rajoy presionó al rey para, habiendo recibido la negativa del líder del PP de someterse a una sesión de investidura, proceder, previo informe del Consejo de Estado, a la disolución de las Cortes Generales del Reino, lo que podría haber parecido un acto banal y supeditado a la buena y leal asesoría de su jefe de Gobierno hubiese sido en realidad un error monumental, dejarse manipular para actuar de manera equivocada. En cambio, actuó sin actuar, es decir, permitiendo al segundo partido más votado presentar su candidato a presidente de Gobierno, Sánchez. Éste fue al Congreso, fue incapaz de ser investido, comenzó el periodo constitucionalmente establecido de sesenta días para que el Parlamento designara un sucesor a Rajoy o lo reelegiera, y cuando la fecha límite llegó, se actuó de oficio, convocando elecciones anticipadas para el 26 de junio. Si el jefe de Estado hubiese sido nombrado por la mayoría parlamentaria (Alemania, Italia, Grecia) habría podido ser presionado directamente por quien lo hizo jefe de Estado, o de haber sido elegido directamente (Irlanda, Finlandia, Portugal, Austria), un conflicto de legitimidades (el presidente elegido por el pueblo contra el primer ministro en su condición de dirigente del partido más votado en las legislativas) habría podido manifestarse. No actuando, el rey acertó. Siendo un Borbón, más todavía, teniendo las antecedentes que tiene la familia irreal, sobre todo, aunque no solo, el bisabuelo Alfonso XIII.

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  12. Sap,

    Yo tampoco sé mucho pero se me ocurre que en Alemania, además de no ser un trabajo vitalicio, no tienen que mantener a la familia entera de ese señor ni ocuparse de su descendencia.

    Otro pequeño detalle es que al padre de ese señor o señora alemán no lo designó Hitler ni parece que vayan a heredar el cargo sus hijos. Creo que votan para eso

    :-)

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  13. Menuda panda de carcas estoy leyendo con el tema de los piercings y los tatuajes….

    Por cierto, soy DomingoGlez es para ver si se puede escribir con otros nicks.

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  14. Diego Ariza,
    .
    Mi hijo mayor no tiene tatuajes, pero tenía piercings en las orejas, las cejas, la nariz y la lengua. Por fortuna se ha desecho de todos y, en efecto, no le han quedado señales. No ocurre lo mismo con las “dilatas” que aún luce en las orejas y que lo hacen parecer un yanomami amazónico. Siente un pudor como de desnudez cuando alguien lo ve sin ellas colocadas, porque lo que parecía distinguido se ha convertido en una molesta pieza de ortopedia. Ahora sabe que su decisión de hace unos años no se remedia con otra cosa que con la cirugía.

    Dice que está ahorrando…

    :-…

    albertiyele,
    .
    Ateniéndonos estrictamente a lo laboral –repito, estrictamente a lo laboral– me pregunto qué diferencia el trabajo que realiza el rey de Suecia del que hace el presidente –presidente, no canciller– de la república federal de Alemania, por ejemplo (me refiero a horarios, energías gastadas, sueldos, etc) Confieso que no tengo ni idea… ¿y usted, doña?

    Sweet dreams, señore.

    :-Zzz

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  15. Diego Ariza,
    La moda es tiranía. Mis hijas me dieron la tabarra hace tiempo con esto de los tatuajes o los piercing. No me gusta y, al igual que con el tema perros, les dije que podrían hacer lo que quisieran cuando se fueran de casa.
    De entre todas las “aberraciones” la que más me sorprende es la del piercing en la nariz a modo de ternera joven. Un símbolo de animal doméstico. Solo le faltaría la cadena y atarla a la argolla de la pared.

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  16. albertiyele,

    Sí. Se dotaron de una especie de constitución; en realidad de un reglamento. Fue Raynal quien la “redactó” con ayuda de los demás y propusieron como presidente, como jefe, a Musgrave, el de más edad. En la Biblia de éste (eran muy religiosos), aprovechando sus páginas en blanco, escribieron sus normas. El último artículo decía que la comunidad se reservaba el derecho de destituir al jefe en el caso de abusar de su autoridad. Y sí, se iban turnando en los quehaceres que exigían vivir en una isla desierta donde prácticamente todos los días del año llovía, hacía frío y viento y donde no era fácil conseguir comida o abrigo. Para entretenerse fabricaron una baraja de cartas que destruyeron cuando uno de ellos demostró ser mal perdedor. Al jefe se le dispensó de la cocina. Raynal era el más manitas. Tan pronto te hacía unas botas con piel de león marino como te hacía un horno o unos ladrillos a base de conchas de mar trituradas. También enseñó a leer y a escribir a dos de ellos.
    En cualquier caso, apasionante. Uno de los cinco, feo, bajito y deforme pero de gran corazón, eligió en otra expedición quedar abandonado en una isla llena de caníbales con tal de perder de vista a sus crueles compañeros.
    El estilo de Raynal es directo, sencillo, efectivo, denota un gran corazón y coraje para soportar privaciones… En fin , que me tiraría toda la noche hablando de esto.

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  17. Sap,

    Ya nadie se acuerda de aquella moda del piercing en la ceja. Pasó la moda, jubilaron el piercing y no se nota apenas el gujero. Pero aparte de estos tatuajes que ocupan todo el brazo a mí me intriga qué harán cuando pase la moda los que se han puesto el lóbulo de la oreja como un hula hoop.

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  18. “Para mantenerse unidos (y con vida) los cinco náufragos se dotaron de unas normas de obligado cumplimiento. Se asignaron tareas y reglamentos… Todos juraron cumplir esas normas, y todos coincidieron en que fue lo que les salvó la vida…”

    Me quedé pensando en esa organización que se dieron a sí mismos. ¿Puede, podría, decirse que establecieron algo así como una república de iguales, unidos por unos intereses comunes y elementales? ¿O habrán nombrado un rey, uno que no hiciera nada de nada, ni fabricar jabón, ni aceite, ni hacer fuego, ni cazar ni pescar, y al que los demás tenían que proveer de lo necesario para vivir, al menos hasta que consiguieran salir de allí? ¿Estará en la naturaleza de las cosas que un grupo de humanos se organice como un grupo de iguales? ¿O, al contrario, estará en la naturaleza que haya un elegido, uno destinado a ser atendido por los demás? Y en este caso, ¿a cambio de qué? Las abejas, por ejemplo, se garantizan con la abeja reina algo así como la supervivencia de la especie, no? ¿Y los humanos? ¿Qué nos garantiza el hombre-rey?

    Pero no me hagan caso. Son cosas que se me ocurren mientras te leo, Hermi, en este extraño lugar en el que fue a parar tu relato de los náufragos, y sobre todo de tu búsqueda de los náufragos.

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  19. Gaspard,
    .
    Hermosa intención plasmada en carne joven, un soporte tan inestable y tan sujeto a las contingencias de la vida que es capaz de hacer en unos años que el verso se lea: “Pbbrrx– thllste… ômonâgffs”… ¡Ay, y cómo maleducan los abuelos!

    Para mi gusto, un tatuaje sencillo, situado en un lugar discreto, puede ser atractivo, sexy, incitador y excitador. Pero estos son los menos, porque por el contrario, se ha abierto la veda a unas exageraciones que son como condenar a quien los porta a la marginalidad o lo que es peor, a la horterez permanente.

    :-)

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  20. Sap, mi nieto de 17 años se ha hecho tatuar en el brazo derecho unos versos de Verlaine que le enseñé yo, porque son mis preferidos; es la penúltima estrofa de “Pourquoi triste, ô mon âme”, y dice así:

    C’est le dépositaire
    Qui te garde un trésor
    D’amour et de mystère,
    Plus précieux que l’or,
    Plus sûr que rien sur terre,

    Mi hija y su esposo me lo reprochan en silencio. Lo sé, aunque lo nieguen. Qué se le va a hacer. :-)

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  21. Teresa G.,
    .
    Cuando un uso se extiende a todas las capas sociales pierde las connotaciones negativas que pudiera tener de origen. Hasta no hace mucho, el tatuaje era propio de marineros, legionarios y presidiarios; pero estos “colectivos” han sido desplazados por las estrellas del rock y los futbolistas, abriendo con ello la puerta de la “dignificación” y liberando por tanto tal práctica de las implicaciones de una antigua sordidez.

    A mí me parece muy bien; lo que ya no está tan bien es la inestabilidad y la permanencia de un error basado en una decisión formulada en un tiempo demasiado temprano. En todo caso, y como debe ser, nadie escarmienta en cabeza ajena.

    Uno de mis cuñados se hizo hace unos años un tatuaje en el reverso de la muñeca. Se trataba del célebre logo de los Rolling Stones. Estaba chulo, eh. Sus colores brillantes me recordaban aquellos tatus/calcomanías que venían en los chupachups de nuestra infancia. Con el tiempo, el logo fue degradándose y el último año que lo vi, ya se había transformado en un manchurrón irreconocible que continuamente debía estar justificando. “Le tengo que dar un repasito”, me dice el cuñao.

    Capítulo aparte y todo un clásico ya son los que se tatuaron ideogramas chinos, tomando de modelo a lo que parece, el folleto de instrucciones de una linterna de bazar:

    http://elmeme.me/AnaGeekLogue/15-tatuajes-de-caracteres-chinos-que-dicen-cualquier-cosa_34132

    :-)

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  22. Sap,

    Comentario

    Jajaja. Dicen que destatuador es la profesión del futuro.

    Gran artículo y muy interesante, Hermi.

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  23. Nievesdl,

    Gracias Nieves. Pues sí, ahora cuando tengo visita enseño la bici nueva, las estanterías a rebosar y en especial este libro que es, normal, el más antiguo con diferencia.

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  24. Diego Ariza,
    Siempre he pensado igual que nuestro anfitrión: para qué buscar historias en la imaginación si pululan por la realidad de manera infinita. Gracias por comentar. Un secreto: hará un par de años o tres envié una entrada de estas a este apartado de los lectores y no la colgaron: era pura ficción; malísima ficción.

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  25. albertiyele, eso mismo me pasó a mí. Horroroso.

    El de las citas, en cambio, me deslumbró. Tuve la suerte de ver a una mujer que andaba por los noventa y estaba como una rosa. Se puso una flor en el pelo y salió buscando novio. Era una romántica empedernida con un montón de inquietudes y le pusieron enfrente a un señor plano, plano, que no sé si llegaba a los setenta. La tía le rechazó. Y además lo hizo de una manera maravillosa. Estaba la pobre mujer toda decepcionada, dijo que ese señor no tenía nada que ver con ella, que ella necesitaba a alguien soñador. Me deslumbró. Ese ratito de televisión creo que ha sido lo mejor que he visto en muchísimo tiempo. Un monumento habría que hacerle a esa mujer.

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  26. El programa de las citas no lo vi nunca, pero hace ya tiempo (creo que dos años, pero no estoy segura) miré como de reojo el de los cocineros, Master chef (o algo así) Lo miraban el Bibi y los chicos, y a mí me pareció horroroso. No sé, y no me importa, si cocinaban bien o mal, si aprendían o no aprendían. Pero el maltrato de todo el mundo a todo el mundo; los llantos, los lamentos, las escenas de lastimosa compasión, me pareció todo patético. Y me pareció que era instalar como normal que los jefes maltraten o humillen a sus subordinados. Groserías, desprecio, malos tratos. Un horror. Aunque todo sea un montaje, una simulación, es espantoso.

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  27. Sap,

    Comentario
    Ese programa “que nadie ve” lo he escrito en respuesta al comentario que has hecho antes.

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  28. Creo que ya os dije por aquí que las Navidades pasadas vi el programa ese de las citas en la tele y me quedé enganchada. Creo que lo dieron todas las noches que estuve en España. Ese de las citas y lo de Master Chef. El de las citas me tenía enganchada a la pantalla, alucinada con la gente que salía. El de los niños cocineros no podía aguantarlo, me ponía enferma verlo, no podía creer que existiese un programa así. Insufrible.

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  29. Ese programa “que nadie ve” fue programado para unas semanas veraniegas, creo, y siguen emitiéndolo incluso los fines de semana. Tenemos muestras muy interesantes de tatuajes, historias vitales, ambiciones curiosas y promociones varias. Algunos se presentan porque nos quieren contar que han escrito un libro o han grabado un disco. Menuda promoción más barata¡ Otros, otras quieren salir en la tele y que veamos lo guapos que son. Algunas chicas aparecen con unos escotes de vértigo que “asustan” a su compañero de mesa. Y después las conversaciones de los jovencitos, llenas de vacío, o las de los treintañeros separados que se preguntan mutuamente por el número de hijos y las edades. De profesiones muy modestas o en el paro. Yo me pregunto cómo vivirán el día a día. Y los veteranos, esos que hablan de sus nietos y son aficionados a bailar. Yo los observo y me entretengo. Y cuando dicen de la pareja adjudicada que no les gusta porque no es su prototipo. Siento un poco de pena pero parecen felices.

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  30. Hermi,
    .
    Jejeje… Coincidí ayer con esos cuatro mostrencos. Una de las muchachas llevaba tatuado en la cara un ancla; un ancla que le ocupaba parte de la frente y toda la mejilla. Su pareja, el muchacho con mirada de serial killer, tenía tatuado completamente el cuello, una zona de piel tan “dinámica” que, supongo, favorece el efecto de emborronado, por lo que le dejaba el pescuezo como manchado de grasa, como si hubiera metido la cabeza en el neumático de una Vespa, con una uniforme mancha negra que era en lo que había quedado el presumible chachipiruli diseño original.

    Esto de los tatuajes es tremendo. Cuando en unos lustros los ahora cuerpos turgentes empiecen a sentir los efectos de la gravedad y las deformaciones propias de los pellejos humanos, van a ser soporte de esperpénticos dibujillos.

    :-)

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  31. Comentario
    Hermi, ha merecido la pena en todos los sentidos.

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  32. Hermi,

    Menuda peripecia has tenido que vivir. Primero para encontrar el libro y poder saborearlo y después para que te lo publiquen. Esto es una auténtica apología de la lectura y la escritura al mismo tiempo. Porque, viendo tus intervenciones en respuesta a los blogueros, mantienes una vehemencia que me dejan maravillada. Yo también quiero leer ese libro

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  33. Hermi, por un momento pensé que era todo un invento tuyo a la manera de Borges.

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  34. La Serapia,

    Este ejemplar solo lo vi en esta librería (a través de Iberlibro) y en una biblioteca pública en Buenos Aires, después de mucho escarbar en la red. Como digo, la librería la encontré a través de Iberlibro y contacté directamente con ella (El Accipíes) que está en el norte de Madrid. La típica librería de viejo y de barrio donde el librero tiene tiempo y sabiduría de sobra. Estuvimos charlando más de una hora. El libro, que tiene ya 130 años!! Está un poco tocado. Cuando lo leía me caían en la barriga trocitos de papel con pegamento seco. Imaginemos las cosas que han pasado en Europa en 130 años. Pero debió ser precioso, una joya, aún lo es. Un secreto: antes de encontrar este y sin saber que iban a reeditarlo, comencé a buscar la manera de poner en contacto a diversas partes (editorial, traductor, etc) para hacer posible una edición en español. Hela aquí.
    Gracias por comentar.

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  35. albertiyele,

    No sabes la odisea. La rigidez del espacio, las seiscientas palabras, me hizo podar infinidad de detalles. Es largo -en detalles- y no pocas veces he dado la brasa a familiares y amigos sobre el temita, en cenas y tertulias de café. Mis dudas.. “tío ¿te vas a gastar esa pasta en un libro tan viejo? ¿Estás tonto?” y luego pensaba “Joer, te gusta, no tienes vicios caros, tampoco es tanto, una compra en el Mercadona que al fin y al cabo acaba en el váter…”. Mereció la pena. Gracias por comentar.

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  36. Sap,

    Si buscas El Boomerang, ese blog de blogs y de recomendaciones de libros, verás que tienen el recién editado de este, el del Naufragio. En las primeras páginas está el prólogo de Alfredo Pastor (ayer me enteré que era el autor del prólogo; doble alegría). Ahí cuenta que, efectivamente, Julio Verne se basó en este libro para hacer el suyo, el de la Isla Misteriosa. ¡¡Y qué buen libro es también el de Verne!!
    First Day… j aja ja… mi teoría es que se han ido acabando los personajes más o menos normales y que ya no queda más que morralla. Ayer vi cinco minutos (nunca veo más de eso) y había dos mostrencas. En la barra esperaban dos mostrencos. Se levantaron y llevaban pantalones muy cortos, muy apretados; salían cosas en forma de molletes. Mis hijas me miraron y… cambié de canal. Yo estaba rojo ¡Qué vergüenza! Este programa es para verlo solo, disfrutando de la diversidad humana. Un desfile. Como un desfile de la Parada de los Monstruos.
    Muchas gracias por comentar.

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  37. Carmela,

    Gracias a tí Carmela. Los libros… dicen que cuando estás en las últimas recuerdas las cosas más importantes de la vida. Sin duda de entre las cosas importantes de la mía, de mi vida: el amor, los hijos, los viajes, los amigos, los placeres, las tristezas…, muy arriba, sin duda, estarán los libros.

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  38. DomingoGlez,

    Menudo malentendido. La cantidad de vueltas que le habré dado a la ruedecilla buscando mi entrada en el blog de los lectores, que, me aseguraban, estaba colgado. Y estaba aquí, en los ¡¡artículos del anfitrión!! Muchas gracias por comentar.

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  39. Gaspard,

    Gracias a ti Gaspard. Si te gustó el de Leys sobre el Batavia deberías leer el que menciona nada más empezar, el de Mike Dash, La Tragedia del Batavia (18 años acumulando información para comprobar que se le habían adelantado). Yo lo tengo, está descatalogado. Es perfecto. Se pueden encontrar algunos ejemplares por no menos de 300 euros. Muchas gracias por comentar.

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  40. Más que de los desesperados náufragos, esta viene siendo la historia del desesperado Hermi buscando un libro de náufragos. Te imagino hurgueteando en la pantalla del ordenador, y por las librerías de Madrid, como un sabueso olfateando la presa aquí y allá. Y qué placer cuando por fin lo encontrás! No sé si en algunos casos no es mayor el disfrute de la cacería del libro que el de la lectura.

    La cuestión es que terminaste consiguiendo un libro histórico, y por un muy buen precio. Ahora mismo, apenas meses después, el resultado hubiera sido distinto, porque efectivamente hay una nueva edición, que podés comprar por internet por menos de 20 euros. Pero no es lo mismo. Ni parecido.

    Me encantó.

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  41. .
    Tal vez Verne se basó en la experiencia de los náufragos de las Auckland para trazar su obra maestra, “La isla misteriosa” (aparte de la que ya cité); porque para don Julio, tan hombre de su tiempo, era inconcebible que el hombre blanco viviera en el desorden o que siquiera perdiera la práctica de los buenos modales… ¡algo tan alejado de esos náufragos de pacotilla de “Supervivientes”, “La Isla de los Famosos” o como quiera que se llame tal reallity.

    Y hablando de reallities, vaya tela tu consejo y el de otros… Siguiéndolo, propuse una noche a los míos ver una entrega de “First dates”, y que si quieres arroz, Catalina. Ahora es raro el día que faltan (falto) al menos a un trozo de cita, ¡vaya fauna que hay ahí en el exterior, fuera del blogamm!

    :-)

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  42. Hablas siempre de los libros que lees con tanto entusiasmo que dan ganas de salir a buscarlos todos. Y qué divertido resulta siempre todo lo que cuentas, lo que sea; qué habilidad la tuya para provocar sonrisas. Me ha encantado, Hermi. Muchas gracias.

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  43. Leído tu artículo he tenido que volver al título para comprobar que no es un Ida y Vuelta del anfitrión.

    De hecho Gotardo lo ha incluído en esa categoría.

    Fascinante-.

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  44. Recuerdo haberte leído tu entusiasmo por el librillo de Leys. Como te gustó tanto, me hice con él. La distopía en aquellos mares rodeados de tiburones daría para una buena pieza de teatro o novela, como en ‘The Tempest’ o ‘Robinson Crusoe’, si no fuera porque Leys ya se encargó con su relato cuasiantropológico.
    El tema del capitán alocado -más allá del caso del capitán Ahab- fue llevado al cine con la cara de Bogart en ‘El motín del Caine’. Tenemos el caso esperpéntico, digno de esos personajes que interpretaba Alberto Sordi, del capitán del ‘Costa Concordia’.

    http://www.acantilado.es/catalogo/los-naufragos-del-batavia/

    Gracias, Hermi.

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  45. .
    Fascinante la persecución de un libro que relatas, Hermi, con el plus de pertenecer éste al subgénero “naufragios”, que lo enlaza así con la propia peripecia de la búsqueda.

    De Auckland partieron aquellos niños victorianos a los que Verne dispuso a bordo de un schooner y los hizo naufragar para su suerte y para placer de los lectores de “Dos años de vacaciones”, novela –anverso amable de “El señor de las moscas”– que te recomiendo porque me parece que el tiempo ha sido benevolente con ella.

    Mañana seguimos porque ya es hora de retirarme a mis aposentos.

    Sweet dreams, señore.

    :-Zzz

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