La Senda Distinta (por Rufus)

Posted By on Ago 1, 2017 | 27 comments


Quizás lo que imagino cuando pedaleo es que pedaleo un poco más allá, como si en algún momento fuera a salirme de las dos o tres curvas que veo delante para llegar a un espacio nuevo para mí, y por eso, cuando bajo el camino que rodea el bosque que hay al sur de la ciudad y detengo los pies y dejo que las ruedas giren por inercia, como por voluntad propia, miro hacia el lado para ver si hay algo más allá de los árboles, y al no ver la ciudad detrás de la colina, me imagino que ya me he ido y que Madrid, o al menos esa clase de vida que se lleva aquí, tiene una escapatoria posible haciendo de un día cualquiera esa celebración a la que llaman El Día de la Bicicleta -como si sólo hubiera uno-, que aunque por breve que parezca puede hallarse en un tono distinto del tintineo que imagino al ver los troncos de los árboles pasar rápido uno a uno y la luz de la tarde cortando las sombras como un arco corta un violín para producir una nota, y ya no sé si imagino el tono y el vibrato con olor a madera o está de verdad en los colores en sí.

Me pregunto también si estos otros que se cruzan conmigo por el camino serán capaces de ver el mismo bosque que yo, o si ven uno similar en lo esencial pero distinto en ciertos matices, la tonalidad del verde de las ramas idéntica pero otras las notas marrones que tiene la tarde, brillantes en un lado del tronco, cansadas en el otro, notas de color de nuevo como si el bosque fuera música aún teniendo no más sonido que el del viento y el del engranaje de mi bicicleta que gira libre, algunas notas cansadas del mismo modo que a mí me parece que se me cansa un pie antes que otro en este éxodo que no acaba y que quizás termine dejando para mañana.

Y ahí un poco más allá hay otra curva y al girar y ver el siguiente giro del camino me imagino que al otro lado estará la misma tercera curva del día de ayer y poco más adelante la cuarta de anteayer, la que luego dejé sin resolver porque ya conocía de la misma manera en que hoy decido que no llegaré a la tercera, a la que ayer sí, abriéndome un poco al lado del camino y girándome al través como trazando una valla invisible o una línea que figura una frontera en un mapa, me encierro a mí mismo y pedaleo en dirección contraria, con el vigor recuperado por sorpresa en las piernas y la certeza que tienen los que vienen de vuelta.

por Rufus

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27 Comments

  1. Sap,

    Home…, luego llegó Supertramp, Queen, Chicago, Toto, y un mogollón de etcéteras. Pero siempre se quedaron Los Panchos. En mi familia son como de la familia.

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  2. Maties,

    Comentario Una versión extraordinaria.

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  3. Comentario
    Sap,

    “Shine on Your crazy Diamond” SYD es como “Lucy in the Sky with Diamonds” LSD un homenaje encubierto. Como bien dices Syd Barrett ha sido uno de los músicos que asió la música de su época y la elevó a un estante superior, una pena es el poco tiempo que ejerció de músico, ahora bien, mi opinión, es que no fue culpa de lo que tomó o dejó de tomar.

    @Carlos 25 años lleva el magnífico programa de Radio 3 “Fluido Rosa” y no todo el mundo se ha percatado del homenaje que lleva implícito.

    @Óscar Maif, si quieres pedalear cuesta abajo, ve al sur, siempre al sur.

    A todos los que os gusta Pink Floyd, el otro día Dani enlazó una canción de Dominique A, escuchadlo, que vais a flipar.

    ¿Y Gaspard donde anda? Como nos habéis robado a Neymar! Qué poca vergüenza!

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  4. Hermi,
    .
    Pues pasar de Los Panchos a Pink Floyd con poco más por medio tiene su morbo, eh :-) A mí me ocurre que gracias a mi hijo, como digo, estoy “revisitando” al grupo y para mi sorpresa, oh my God!, ¡me están gustando mucho más que antes! Vamos, que estoy disfrutando más que Mariano Rajoy con un puro impregnado en LSD.

    Venga, otro poquito y ya me callo:
    https://www.youtube.com/watch?v=-EzURpTF5c8

    :-)

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  5. Carlos,

    La verdad es que no nos hacíamos esas preguntas. ¿De dónde venía el nombre de Ketama? ¿De Toto? ¿De No me pises que llevo chanclas? Vete tú a saber. La gente le daba mucho a las drogas. Para mis adentros yo asociaba la palabra Pink con pig, por lo del cerdo que volaba y Floyd porque fluía, o sea, para mí Pink Floyd eran los cerdos voladores, y me parecía muy bien.

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  6. Hermi, lo que más me intrigaba de esa banda era su nombre. Pink estaba claro, pero nadie sabía qué co ño significaba Floyd, y las conjeturas eran de lo más creativas y descabelladas.

    Ese tipo de misterios ha desparecido gracias a internet.

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  7. Óscar Maif,

    “Yo sería ciclista si todo el mundo fuera cuesta abajo.”

    Pero hombre, cómo puede usted decir eso. La montaña es justamente lo que le da el toque místico al ciclismo. Y no solo por la ascensión a las alturas, sino por el sufrimiento físico. El sufrimiento de una etapa de montaña es lo que ha hecho del ciclismo un deporte mítico. Solo las niñas, los mariquitas y los belgas (estos últimos por estrictas razones geográficas) prefieren una bajada o un llano a una buena montaña cuando van en bici.

    “Los ciclistas se pasan quince o veinte años montados sobre las bicicletas, y es allí donde se forman como jóvenes, luego como adultos y finalmente como hombres. Allí sienten, allí sufren, allí sueñan. Pedalean, luego subsisten. Para ellos subsistir es más que limitarse a vivir o hacerlo por simple necesidad económica. Subsistir es existir resistiendo. Existir sobreviviendo. Y sobrevivir con dignidad, a pesar de las circunstancias adversas. Cuanto más adversas tales circunstancias, más crecerá su conciencia de dignidad. No es masoquismo ni heroísmo. Es, sencillamente, ser de otro modo, de una manera que sólo así podía realizarse. Violencia ejercida sobre uno mismo para demostrar a los demás hasta dónde puede llegar la capacidad de decisión y sufrimiento de un hombre. Eso es el ciclismo” (Javier García Sánchez, El Alpe d’Huez).

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  8. Sap,

    La primera vez que oí hablar de Pink Floyd yo era muy joven, escuchaba sobre todo a los Panchos y era más idiota. Me dio la noticia –de lo buenos que eran- un vecino y nada más ponerme la cinta del casete me pareció música demasiado psicodélica. De primeras, la rechacé. Seguí con los Panchos y con la canción protesta, o de autor, como se decía entonces. Entonces un día fuimos a una discoteca muy moderna que había en la zona financiera de Madrid y nada más llegar se hizo el silencio, salieron unos rayos láser que yo nunca había visto y comenzó a escucharse un helicóptero a toda mecha. Eran ellos. Me quedé petrificado. Desde aquella noche subí a aquel helicóptero y nunca me bajé de él. “The Happiest Days of Our Lives”. “Another Brick in the Waal”.

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  9. .
    Perdonad que insista, pero ahora que gracias a mi hijo vuelvo a revivir algunas piezas de Pink Floyd, opino desde esta altura de miras que dan los años, que la música contenida, por ejemplo, en la sinfónica “Shine On You Crazy Diamond” es un clásico del siglo XX situada a la misma altura conceptual/cultural de una gran composición de Beethoven, Mozart o Brahms.

    https://www.youtube.com/watch?v=8UXircX3VdM

    Sweet dreams, señore.

    :-Zzz

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  10. El autista lenguaraz
    .
    Pues pudiera ocurrir que si se dedicara de lleno a la literatura, ya no improvisaría textos como estos y dejaríamos de disfrutar de la Serapia para aguantar a lo peor unos trabajos muy sobados, pulidos y relamidos como tomates de invernadero. Su fondo salvaje, agreste, debe ser tan delicado que cualquier intención “literaria”, tal vez lo estropeara.

    Es una posibilidad. Lo bueno es que la Serapia –opinando como lector– parece haber encontrado su “formato”. Esto es importante, eh.

    :-…

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  11. Comentario
    La Serapia,

    Si textos como ése los improvisas, ¡qué sería si te dedicaras de lleno a la literatura!

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  12. El pasado verano aparcamos el coche en Bonn y seguimos con nuestras bicis a la orilla del Rhin, era un día de sol, con el viento sumando fuerzas a la espalda y la emoción de llegar a un castillo que se veía a lo lejos en una colina, parecía que la bicicleta volaba.
    Ya de vuelta, con el viento de cara, cansada y la incertidumbre martilleanto: cuánto falta todavía para llegar ???, no debe ser mucho, o????; de repente veo un cartelito que dice: “Bonn 12 Km”, No!!!,pensé con pánico “esto no lo consigo nunca”; mi marido, quién también había visto el cartel, se puso a mi lado y con una sonrisa de oreja a oreja me dice: “anímo, pedalea que lo fácil lo consigue cualquiera! Y vaya si llegué.

    Gracias por tu relato, Rufus.

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  13. Óscar Maif,

    “Yo sería ciclista si todo el mundo fuera cuesta abajo”

    Me encanta.

    :-)))))

    PS.- Y entonces sí que podríamos decir con convencimiento, sí podemos, ¿eh?

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  14. Es lo bueno que tiene este sitio (otra de las cosas buenas)…

    Escribe uno un cuentecillo de chichinabo y alguien te hace un comentario de texto en el que aprendes sobre lo que uno ha escrito.

    Escribe alguien un bonito texto como el de Rufus y llega
    La Serapia para sumarle un iva de vivencia personal con esas historias suyas tan bien contadas.

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  15. zigzagueando, leche.

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  16. Una de las primeras fronteras de la infancia era el depósito del agua en lo alto de una primera cuesta que zizagueando en innumerables curvas llega hasta lo que se llama la Asomante, desde donde se divisa todo un páramo surcado por la Nacional 120. La cuesta es la de una carretera comarcal llena de socavones y parches en el asfaltado. Apenas circulan vehículos por ella, sólo los tractores y cosechadoras que se pierden en las áridas lomas de margas yesíferas del neógeno sembradas de cereal y girasoles para alternar los cultivos. A lo sumo un par de nogales en el paisaje, algún espino, yezgos en los márgenes de la carretera y margaritas y amapolas, alguna flor azulada de los antiguos linares, arvejillas que crecen en la humedad retenida de las cunetas. Bajar esos cinco kilómetros de carretera desde la Asomante, sin dar pedales, como dice Rufus en el texto, los sentidos llenos del olor de la mies dorándose al sol, es sin duda uno de los grandes placeres de mi vida.

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  17. Óscar Maif
    .
    Supongo que no encontrar el momento adecuado, el lugar adecuado, la compañía adecuada y el material adecuado es lo que me impede ahora que tengo la edad adecuada experimentar algún viajecito lisérgico de los que rechacé de jovenzuelo por miedo a un mal cuelgue permanente.

    Precisamente ayer tarde vimos en la tele un docu sobre un célebre caso de cuelgue: el de Syd Barrett, miembro fundacional de Pink Floyd, grupo que recién ha descubierto mi hijo menor y que lo tiene, nunca mejor dicho, alucinado.

    Hale, una mijita de psicodelia para alegrar la mañana:
    https://www.youtube.com/watch?v=3fvRj080C-I

    :-P

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  18. Óscar Maif,

    Buenísimo el corto del viaje alucinógeno de Hofmann. Además las escenas hojas, árboles, … parecieran inspiradas en algunos párrafos del texto de Rufus.

    Estos romanos están locos, pero en cine son increíbles!

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  19. Qué buena inauguración 2017 de nuestro blog, el de los lectores Rufus!!
    Me encantan tus símiles y metáforas. Gracias!

    Hermi en la Selva se Irati refresca hasta por el día, pero sí, es así de maravillosa tal y como la describes.

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  20. Comentario

    Sap: tal vehículo posee la capacidad de abrir las “puertas de la percepción”

    Pues imagina el viaje de Albert Hofmann cuando —experimentando sobre sí mismo— ingirió una cantidad absurda de LSD y se encontró tan ‘extraño’ que se tuvo que marchar desde el laboratorio hasta su casa (iba en bicicleta): el primer “viaje” psicodélico documentado:
    https://www.youtube.com/watch?v=HBOPFWmZCdM

    Ah, Rufus, qué bueno sería ir siempre avanzando sin conocer el camino, de manera tal que fuese imposible el regreso una vez superado un punto de no retorno. Eso de “estar de vuelta” está sobrevalorado.

    P.S.- Yo sería ciclista si todo el mundo fuera cuesta abajo.
    :-)

    Saluti a tutti!

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  21. Echo de menos el pedaleo y la manera de ver pasar el mundo subido a una bicicleta.

    Gracias, Rufus, por el texto que has compartido.

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  22. Cuando uno monta en la bici, cosa que hago muy a menudo, parece que la mente trabaja de otra forma. A uno se le ocurren más cosas aunque sean bobadas. Da igual; uno disfruta. Pasa algo parecido al caminar. Las ideas vienen con más intensidad y siempre se puede sacar algo de provecho. Para esos paisajes que imaginas “más allá”, por las mareantes curvas, te recomiendo la Selva de Irati en los Pirineos de Navarra. Los árboles son maravillosos, las montañas dulces y asequibles, hay pequeños lagos en los valles y por la noche refresca y se puede comer bien.

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  23. Me gusta su relato. Aunque viendo por televisión la etapa de la vuelta a Burgos noto cierta sensación de acaloramiento que mejor dejo la bici para septiembre, cuando vuelven las lluvias por el Sur. Un saludo.

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  24. Está muy bien amigo!

    Una imagen muy veraniega, la de la bici y los senderos.

    Me has recordado a los tardes estivales en el pueblo buscando moras e higos.

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  25. .
    Como dijo Gómez de la Serna (¿o fue Borges?) “Cuando se viaja a lomos de un elefante, todo nos resulta posible”. Parece que ocurre lo mismo cuando se viaja en bicicleta y que tal vehículo posee la capacidad de abrir las “puertas de la percepción” o que al menos desde el velocípedo, y como en el bolero, el mundo parezca distinto. Así lo atestiguan otros miembros del colectivo ciclista, entre los que se encuentra nuestro dilecto ammfitrión.

    Gracias por tu crónica y por abrir la presente convocatoria, Rufus.

    :-)

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