Fotografía de la exactitud

Posted By on Jul 17, 2017 | 1 comment


La posteridad ha empezado muy pronto para Irving Penn. Murió en 2009, a los 92 años, y este verano el Metropolitan de Nueva York le dedica una gran exposición con motivo de su primer centenario. Irving Penn ha sido nuestro contemporáneo, pero nos da la impresión de que vivió en otra época, quizás porque sus fotografías más conocidas irradian un sentido de la belleza, de la dignidad, de la concisión expresiva que no parece muy propio de este tiempo nuestro. Nosotros vivimos en un atolondramiento de imágenes digitales que se multiplican lo mismo en las pantallas mínimas de los teléfonos móviles que en las de los paneles publicitarios de las calles, de las estaciones, de los andenes del metro. Irving Penn tomaba sus fotos con una Rolleiflex de gran sofisticación mecánica, no apta para la rapidez ni la improvisación, y luego las revelaba él mismo según un procedimiento ya en época anticuado que se basaba en el uso no del nitrato de plata, sino de platino. Era un método que le permitía gradaciones más sutiles de tonos y pormenores más exactos, pero que exigía mucha destreza y mucha paciencia.

[…]

Seguir leyendo en EL PAIS (14/07/2017)

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1 Comment

  1. ” … algo invisible … ”

    “[…] No había quien acudiera a su remedio […]”

    Francisco Ayala
    ‘El inquisidor’
    “Los usurpadores” (1948)
    Agencia de Servicios Editoriales
    y Literarios, 1986

    “[…] Puede decirse que Lilly alcanzó una de las cumbres de su carrera profesional el día en que Allan Rutherford le comunicó que la había propuesto a una revista para realizar un amplio reportaje en Europa. Hasta la fecha, Lilly no había cruzado muchas palabras con Allan Rutherford. Lo admiraba, como todas las personas de su mundo. Sus fotografías no sólo eran técnicamente impecables sino que producían esa sensación de extrañeza que muchos llaman genialidad y que sitúan al objeto admirado en un lugar lejano, inasequible. Allan no tenía fama de persona sociable y no era usual que impartiera consejos. Lilly, mientras le escuchaba, se decía que aunque no consiguiera aquel contrato recordaría siempre ese rato de conversación con él. Días más tarde, el director de la revista dio una cita a Lilly. La entrevista fue breve. Lilly firmó […]”

    Soledad Puértolas
    ‘Las capitales del mundo’
    “Burdeos” (1986)
    Espasa Calpe | Austral, 1993

    ” … No había focos … ”

    Clac

    ._.

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