Música en las manos

Posted By on Jun 11, 2017 | 7 comments


Hay aniversarios secretos. Hace ahora 60 años, en 1957, en diciembre, dos noches sucesivas, en un estudio de grabación de París, ocurrió un hecho musical inusitado. En una pantalla de cine se proyectaban en silencio las imágenes de una pelícu­la que todavía no estaba terminada de montar, Ascenseur pour l’échafaud. Su director era un muchacho de 25 años, Louis Malle, que estaba haciendo cine por primera vez. Delante de la pantalla, un grupo de músicos hacían algo que tampoco se había intentado nunca hasta entonces. Mientras miraban la película, en una penumbra plateada de blanco y negro, iban improvisando su banda sonora. Una Jeanne Moreau resplandeciente y muy joven aparecía en la pantalla, en primeros planos de ansiedad o deseo, en caminatas nocturnas por un París de letreros luminosos, adoquines y ventanales empañados de cafés que seguía pareciéndose mucho al de las fotos de Brassaï de 20 años antes. Jeanne Moreau estaba fantasmalmente en la película y también estaba en el estudio, detrás de una barra improvisada, repartiendo bebidas entre los músicos, los técnicos de sonido, el personal de la película.

[…]

Seguir leyendo en EL PAIS (09/06/2017)

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7 Comments

  1. ” … O sea … ”

    “[…] Es posible que el impulso originario desencadenante de la creación del poema surgiera de una geografía precisa: la que se extiende bajo el cerro de Santa Catalina, donde vivían en los años veinte gran cantidad de gitanos. Pero los versos creados trascienden lo particular y colocan ante nosotros algunos motivos fundamentales de la condición humana: ponen en evidencia la lucha eterna entre la realidad y deseo, las frustraciones de esa agonía. Soledad Montoya es una gitana de la Andalucía del interior, prisionera de su honra y de su ansia, más fuertes que las leyes de su raza, más fuertes que cualquier ley humana. Y esa verdad es universal.
    El conflicto más grande que arrastra el ser humano se origina en la búsqueda del placer, y eso acarrea violencia. Violencia en el cuerpo mismo de la marginación: violencia sexual, violencia social, violencia que no desemboca, ni en Jaén, ni en Granada, ni en Nueva York, ni en tantos otros sitios del mundo. Jaén es un sitio en el mundo, uno más donde la imaginación se quema ante la indiferencia del mundo, de otros mundos, de tantos mundos. […]”

    Manuel Ruíz Amezcua
    ‘Lo que no desemboca.
    Jaén y el “Romance de la
    pena negra”‘ (1998)
    “Lenguaje tachado”
    Galaxia Gutenberg, 2016

    ” … no tiene más importancia que la que tiene … ”

    Talismán.
    Pimienta y sal:
    A horse with no name.

    ._.

    *

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  2. Sap,
    .
    Ya digo lo del calor… hasta me he equivocado de lugar.

    >:-(

      Citar  Responder

  3. .
    Leo estos días “Aristóteles, el deseo de comprender” de Jonathan Lean, individuo que trata de explicar en su ensayo filosófico-divulgativo las claves para entender los para él oscuros textos del griego; pero hete aquí que ocurre todo lo contrario, que uno agradece leer los textos originales aristotélicos insertos en el libro por ser más asequibles, antes que las impenetrables pajas mentales a que se/nos somete el autor y cuyos resultados luego nos ofrece en abigarrada bandeja como si fueran canapés incomestibles.

    Me da un poco de pena Aristóteles, un tío que haciendo borrón y cuenta nueva y echando poca cuenta de los carcamales del pensamiento, incluyendo a su antiguo maestro Platón, se plantea la misión de explicar el mundo, de clasificarlo, de limpiarlo, como una madre abnegada que se arremanga para poner orden en la habitación-leonera de su hijo adolescente y escoba en ristre no sabe por dónde empezar a meter mano. Pues bien, Aristóteles cumple con su misión hercúlea y ante su ímproba y admirable labor poco importa que sus conclusiones resulten equivocadas.

    Lo que me pregunto es si este hombre sería lo suficientemente soberbio para no admitir sus errores; si aceptaría de buen grado que un científico posterior le enseñara que por ejemplo, en anatomía, el centro de las sensaciones se encuentra en el cerebro y no en el corazón como él creía a machamartillo (para Aristóteles, el cerebro no era más que el órgano donde se “refrescaba” la sangre) o que la vida –como se creyó hasta ayer mismo como quien dice– no se genera de manera espontánea.

    Sospecho que no, que Aristóteles debía ser de coco y huevo y había que echarle de comer aparte. El suyo tenía que ser un caso de empecinamiento realmente notable.

    :-)

    (Perdón por las aristotélicas tonterías que acabo de escribir, pero es que este calor me tiene al borde del colapso.)

    ”’:-(

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  4. ” … cubism (‘kyoo-biz-êm’) n. a style of painting in which objects are represented as cubes and other geometrical shapes. cubist (‘kyoo-bist’) adj & n. … ”

    … ¿Qué hacer con ellos,
    si trabajan con un haz de destellos?
    Aquí están los que codo con codo
    todo lo arriesgan; todo
    lo dan con generosas manos;
    aquí están los que se sienten hermanos
    del negro, que doblando sobre el zanjón
    [oscuro
    la frente, se disuelve en sudor puro,
    y del blanco, que sabe que la carne es arcilla
    mala cuando la hiere el látigo, y peor si se la
    [humilla
    bajo la bota, porque entonces levanta
    la voz, que es como un trueno brutal en la
    [garganta.
    Ésos son los que sueñan despiertos,
    los que en el fondo de la mina luchan,
    y allí la voz escuchan
    con que gritan los vivos y los muertos.
    Ésos, los iluminados,
    los parias desconocidos,
    los humillados,
    los preteridos,
    los olvidados,
    los descosidos,
    los amarrados,
    los ateridos,
    los que ante el máuser exclaman: “¡hermanos
    [soldados!”
    y ruedan heridos
    con un hilo rojo en los labios morados.
    (¡Que siga su marcha el tumulto!
    ¡Que floten las bárbaras banderas,
    y que se enciendan las [entendederas]
    sobre el tumulto!) …

    Nicolás Guillén
    ‘West Indies Ltd.’
    “Songoro Cosongo” (1934)
    Editorial Losada, 1963

    Ya lo dijo Richard Blanco
    en la reapertura de la Embajada de EE.UU. en La Habana…

    ‘return to the sea, home of our silent wishes’

    *

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  5. ” … Es curioso … ”

    ‘Cuanto más cerca los tenemos, cuando más se revelan a sí mismos, más oscuros se tornan, en lugar de hacerse más claros. En otras palabras, más que personajes son personas: “Lo más perfecto de la naturaleza” (Santo Tomás), pero también lo más inefable, si es cierto que en ellas se concentra, en su más puro estado, el entero ser del universo. Es por eso que, en sus más extremas confidencias, no revelan fundamentalmente nada, salvo su misterio, como Dios mismo.’

    -Amedée Ayfre, acerca del
    carácter de las ‘personæ’ que
    habitan los filmes de Robert Bresson-

    Como adivina el invidente
    la forma
    a través del tacto,
    adivinar el Espíritu
    a través de la Música.

    LEA
    ‘Variación sobre una misma fórmula’
    -‘Liturgia del desórden’ (1976-1977)-
    “Volver al agua”
    La Pereza Ediciones, 2014

    ” … ingrávido … ”

    Ritmo cardíaco.
    Beso.

    ._.

    *

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  6. ” … ‘The key remains in the lock’ …

    “[…] ‘Is this a recent development?’
    ‘Is what a recent development?’
    ‘The key squeaking in the lock.’ The prosecuting counsel’s attitude was one of helping an old man over a stile. ‘Has it always done this?’ …

    ” … dotage (‘doh-tij’) n. a state of weakness of mind caused by old age, ‘in his dotage’ … ”

    Oxford American Dictionary
    OUP (1980)

    … ‘For as long I can remember.’
    Mr Disturnal smiled at the Vicar. George did not like the look of that smile. ‘And -in all this time- as long as you can remember -no one has ever thought to oil the lock?’
    ‘No.’
    ‘May I ask you, sir, and this may seem a minor question to you, but I hould like your answer nonetheless – why has no one ever oiled the lock?’
    ‘I suppose it has never seemed important.’
    ‘It is not from lack of oil?’
    The Vicar unwisely allowed his irritation to show. ‘You had better ask my wife about our supplies of oil.’
    ‘I may do so, sir. And, this squeak, how would you describe it?’
    ‘What do you mean? It is a squeak.’
    ‘It is a loud squeak or a soft squeak? Might it be compared, for instance, to the squeak of a mouse or the creak of a barn door?’
    Shapurji Edalji looked as if he had stumbled into a den of triviality. ‘I suppose I would characterize it as a loud squeak.’
    ‘All the more surprising, perhaps, that the lock was not oiled. But be that as it may. The key squeaks loudly, once in the evening, once in the morning. And on other occasions?’
    ‘I fail to follow you.’
    ‘I mean, sir, when you or your son leave the bedroom at night.’
    ‘But neither of us ever does.’
    ‘Neither of you ever does. I understand this . . . sleeping arrangement has been in existence now for sixteen or seventeen years. You are saying that in all this time neither one of you has ever left the bedroom during the night?’
    ‘No.’
    ‘You are quite sure of this?’
    Again, there was a long pause, as if the Vicar were running through the years in his head, night by night. ‘As sure as I can be.’
    ‘You have a memory of each night?’
    ‘I do not see the point of that question.’
    ‘Sir, I do not ask you to see its point. I merely request that you answer it. Do you have a memory of each night?’
    Tha Vicar looked around the court, as if expecting someone to rescue him from this imbecilic catechism. ‘No more than anybody else.’ […]”

    Julian Barnes
    ‘Beggining with an Ending’
    “Arthur & George” (2005)
    Jonathan Cape, London

    … ‘You do not hide it?’ … ”

    Información de altitud

    ._.

    *

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  7. ” … The next morning, as he is preparing to leave for Lord’s, a telegram is delivered …

    “[…] Después de casi una semana, sin mejora a la vista, Jim sugirió llevarla a la ciudad para que recibiera tratamiento, pero ella no quería ni oír hablar de ello. Le dijo que no quería ser la responsable de mantenerle en tierra otro día esa temporada, especialmente en esa fase de alta mar, pero lo cierto es que la agonía de pasar cuatro o cinco horas inmovilizada en un coche le resultaba insoportable. Al final consintió que la llevara a casa de Rachel. El rumor era que Rachel Nilsam sabía un poco de masajes.
    Cuando llegó a la puerta esa noche, Rachel pareció sorprendida. Incluso pasmada. Se recuperó de inmediato de su primera reacción y les invitó a entrar, pero Jim se disculpó y las dejó en el umbral. “Los niños”, dijo él.
    Rachel la condujo por su modesta casa hasta un banco alto con una funda de batik. Georgie necesitó ayuda para desnudarse. Era horrible. Se sentía como una criatura, como una frágil anciana. No había pensado en que tendría que estar desnuda. Mientras yacía en la camilla, su cara estaba caliente. Volvió la cabeza a la pared. Rachel pasó las yemas de los dedos por la columna vertebral de Georgie. En otra parte de la casa había música. Todo en lo que Georgie podía pensar es que alguien pudiera entrar.
    -Tienes unos buenos espasmos, Georgie. ¿Cuánto tiempo hace que estás así?
    -No sé. Días.
    -Deberías haber llamado.
    -No se me ocurrió. A decir verdad, al principio me asusté un poco y después pensé que mejoraría sin más. ¿Qué te parece ese sistema para la resolución de problemas? Dios, vaya verano.
    -Sí, siento lo de tu madre. Oye, voy a ponerte un emplasto esta noche. La zona está demasiado inflamada como para tocarte ahora. Lo intentaré por la mañana.
    -Ojalá. ¿Qué hay en el emplasto?
    -Oh, ya sabes. Mostaza de cangrejo, los testículos de un pez bola, el dedo anular de un marinero portugués y el sudor de la ceja de Shover McDougall.
    -La filosofía ‘New Age’ llega a White Point.
    -Un par de croatas me lo enseñaron en Fremantle. Aceite de linaza, principalmente.
    -Pensaba que hacías masajes de relajación -dijo Georgie.
    -¿Y hacer la competencia a Swan Brewery? ¿Estás loca, mujer?
    Georgie se rió.
    -Me dijeron que habías sido trabajadora social.
    -Y a mí me dijeron que tú fuiste enfermera. Venga. Levanta. Mantén la pelvis en la mesa.
    -¡Jesús!
    -Otra vez.
    -Estás de coña.
    -Supongo que duele.
    Georgie se cayó boca abajo con un ataque de risa.
    Algo repicó cerca […]”

    Tim Winton
    “Dirt Music
    -Música de la tierra-” (2001)
    Traducción de Núria Llonch S.
    Destino | Col. Áncora y Delfín, 2008

    … . Constance Hornung must excuse herself from their lunch engagement today because she has a toothache and is obliged to go to the dentist.
    He sends a note to Jean, his apologies to Lord’s -‘urgent family business’ for once is no euphemism- and takes a cab to Pitt Street. They will be expecting him. They know he is not the man for intrigue or diplomatic silence … ”

    Julian Barnes
    ‘Beggining with an Ending’
    “Arthur & George” (2005)
    Jonathan Cape, London

    Musicure

    ._.

    *

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