El que no se va

Posted By on May 8, 2017 | 3 comments


Cuando yo empezaba mi vida de lector, todavía duraba la primera fama póstuma de Stefan Zweig. Sus libros, casi nunca en ediciones recientes, estaban en las bibliotecas públicas, y bastantes novelas suyas se encontraban en las colecciones baratas de bolsillo que había entonces; la colección Reno, por ejemplo, con sus portadas que tenían una estética como la de los carteles de cine. Veinticuatro horas en la vida de una mujer era todavía una novela muy leída, aunque no creo que se le concediera mucha importancia literaria. Pertenecía a un repertorio de literatura internacional que había sido muy popular antes de la II Guerra Mundial, y que duró quizás hasta finales de los años sesenta, agregando a la cultura española un cosmopolitismo anticuado, aunque bastante valioso, porque en aquel páramo no había mucho más. Se leía a Zweig como a Vicki Baum, a Emil Ludwig, incluso, hasta cierto punto, a Thomas Mann. En nuestro país atrasado y aislado duraban esos ejemplos de una cultura literaria centroeuropea dispersada y en gran parte destruida por el totalitarismo, y además barrida por añadidura por la modernidad de los cincuenta y los sesenta.

[…]

Seguir leyendo en EL PAIS (06/05/2017)

Compártelo!
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

3 Comments

  1. ” … [Pregunta]: ¿Se mira demasiado lo que hacen los demás? …

    “Quede claro que esa es mi intención a partir de ahora: acusar a todas las Administraciones, locales, autonómicas y estatales, del abandono progresivo de su obligación constitucional (artículo 49) de proteger a los más indefensos, a los más débiles, a los que no tienen voz ni muchas veces voto. Y no solo escribo en nombre de todos los discapacitados, sino muy especialmente del eslabón más débil de esa ya frágil cadena: los afectados severamente cuyas posibilidades no pasan ni por talleres ni por inserciones laborales porque lo urgente, en su total dependencia, es mantenerse vivos un día tras otro […]”

    A. Aberasturi
    “Yo también acuso”
    -‘Opinión’-
    El País de hoy sábado trece de mayo

    … Lázaro Rosa-Violán: El tema de la información es especatcular. Sabes al momento qué ha hecho fulano en tal sitio, dos clics y ahí lo tienes. Creo que recorta un poco la imaginación. Y hay tendencias, pero hombre, intento estudiar más. Siempre lo he dicho, es más comercial ser original … ”

    Nacho Alegre
    “La verdad sobre
    el caso Lázaro”
    -‘Entrevista’-
    ICON Design (abril 2017)

    A un padre coraje.
    Por su llamada urgente pidiendo ayuda.
    Y pidiendo respuestas.
    Por supuesto.
    Un beso Andrés.

    *

      Citar  Responder

  2. ” … Con sus relatos diversos …

    “[…] Y así las palabras valen más que los escritos, si se puede elegir entre dos cosas que no tienen valor alguno.
    Ocúrreme también el no hallarme cuando me busco y hallarme más por encontronazo que inquiriendo en mi entendimiento. Puede que haya lanzado alguna sutileza al escribir. (Abortada para otros y aguda para mí, se entiende. Dejemos todas esas humildades. Cada cual habla según su capacidad). La olvido hasta tal punto que ya no sé lo que quise decir y cualquier extraño la descubre a veces antes que yo. Si pasase siempre la navaja allí donde esto me ocurre destrozaría mi obra por entero. Un hallazgo fortuito echará luz allí, más clara que la del medio día, y hará que me asombre de mi duda. ”

    “Essais (I; IX)”
    Traducción de Almudena Montojo
    Cátedra – Bibliotheca AVREA, 2013

    … y a veces conflictivos, esta exposición requería un título capaz de transmitir una profunda sensación de los apasionados repliegues, estrategias y reconsideraciones de Conner, un título que trascendiera los detalles específicos de una única imagen o idea. Casualmente, una carta enviada por Conner a la galerista Paula Kirkeby en 2000, y que culmina con una larga lista de percepciones aparentemente contradictorias del personaje del artista, nos aportó la clave:

    ‘Soy un artista, un antiartista, arrogante, modesto, un feminista, un misógino redomado, un romántico, un realista, un surrealista, un artista funk, artista conceptual, minimalista, posmoderno, beatnik, hippie, punk, sutil, combativo, creíble, paranoico, cortés, difícil, directo, alguien con quien es imposible trabajar, accesible, oscuro, preciso, tranquilo, terco, esquivo, espiritual, profano, un hombre del renacimiento del arte contemporáneo y uno de los artistas más importantes del mundo. Se ha dicho de mi obra que es hermosa, horrible, bazofia, genial, dispersa, precisa, pintoresca, vanguardista, histórica, manida, magistral, trivial, intensa, mística, virtuosa, desconcertante, fascinante, concisa, absurda, divertida, innovadora, nostálgica, contemporánea, iconoclasta, sofisticada, basura, obra maestra, etc. Es todo cierto’. ”

    MNCA Reina Sofía -Madrid-
    “Bruce Conner”
    Edificio Sabatini | Planta I
    (hasta final de este mes)

    A-hora:
    ¡Por Montaigne!

    ._.

    *

      Citar  Responder

  3. ” … El libro ‘Rubat al-Hakim’ o ‘El escalón de la sabiduría’, tratado de alquimia que se supone escrito por Maslama al-Majriti, fue compuesto en realidad …

    “[…] Y de pronto, cuando por un instante disminuyó la desbordante alegría, dando cabida al silencio, dijo inesperadamente:
    -¿No os dais cuenta de que hay un muerto en la casa?
    Hubo un instante de confusión, pues incluso a los ebrios la palabra muerte les cae como un martillo en el corazón. Todos se hacían preguntas entrecruzadas en un absoluto caos. Pero Madame de Prie dijo fríamente, sin inmutarse:
    -Soy yo. No veré el próximo invierno.
    Lo dijo tan seria y sombría, que todos se miraron los unos a los otros en silencio. Aunque sólo por un segundo […]”

    Stephan Zweig
    ‘Historia de un ocaso’
    “Der Amokläufer”
    Traducción de Joan Fontcuberta
    Acantilado | Quaderns Crema (2012)

    … después de su muerte. Las teorías alquímicas que contiene son típicas; pero una de sus recetas resulta interesante por su modo de explicar la calcinación del mercurio.

    ‘Tomé el mercurio natural vívido, libre de impureza, y lo vertí en una vasija de vidrio en forma de huevo. Metí luego dentro otra vasija parecida a un puchero de cocer, y sometí todo el aparato a un fuego extremadamente suave. La vasija exterior llegó sólo a una temperatura que aún permitía tocarlo con la mano. Calenté el aparato día y noche durante cuatro días, después de lo cual lo abrí. Hallé que el mercurio (cuyo peso inicial era de 115 g) se había transformado por completo en un polvo rojo, blando al tacto, que conservaba el mismo peso que tenía originalmente.’

    Claramente se ve aquí el trabajo de un químico experimentado … ”

    Henry M. Leicester
    ‘La alquimia árabe’
    “The Historical Background
    of Chemistry”
    Versión española de
    Federico Portillo García
    Con la colaboración de
    María de los Ángeles Cobo
    Editorial Alhambra (1967)

    Al historiador recién ido.
    A H.T.
    In memoriam

    *

      Citar  Responder

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *