Todo oídos

Posted By on Mar 15, 2017 | 169 comments


Van andando a mi lado por la calle, muy abrigados contra el frío, abrigados de una manera desorganizada, estrambótica, uno de ellos muy alto, coronado por un gorro de lana con pompón, el otro bajo, con la cara redonda, los ojos de búho cuando me mira un momento, debajo de un capuchón de monje golfo, de monje impostor. Mantienen esta conversación.

-Estoy leyendo una novela de Paolo Coelho sobre Mata-Hari.

-¿Mata-Hari? ¿La amante de Hitler?

169 Comments

  1. Me veo en la situación de psicólogo provisional ante un mal de amores que tiene pocos visos de solución. ¿Qué haces cuando no sólo has querido a una mujer sino que la has convertido también en una madre? El hombre edípico pierde a su madre y no sabe qué hacer sin ella, la vida se le vuelve huérfana. Ese momento crucial en la vida de un niño, y en la de casi todos los adultos, se resuelve casi siempre haciendo un pacto con la muerte. No ha de ser necesariamente un elucubramiento existencial, o parecérsele; una partida de ajedrez o cosas tan elevadas. Puede ser paquito el chocolatero o manola la portera, que cada uno a su modo de ser, sabrá comprenderse. Pero sí ha de existir un pacto, un pacto central y absolutista sobre el sentido de nuestro espíritu, que aunque no sea bien expresado, ni ciertamente madurado, sea sentido y comunicado como algo que nos convence.

    Recuerdo un momento crucial en mi psicología infantil. Fue cuando empezó a angustiarme la cercanía de esa posibilidad, el terrible umbral de la muerte; me mareaba, me escondía, tenía vómitos, me dolía muchísimo el estómago, hasta lloraba. Estuve así durante semanas, sólo aliviadas por el natural descuido de los niños, y algo más tarde por esa conjunción de los pactos que hacemos con nuestra mente. Si mi cuerpo se moría y dios no lo quisiera, que mi alma pasase a ocupar el cuerpo de mi mejor amigo ¿no es eso que lo llaman amigo del alma? pues que mi alma pasara a vivir o compenetrarme con él, si es que teníamos que aprender a convivir. Me daba igual el procedimiento. Pero necesitaba pensar que podría vivir en algún sitio de esta tierra en el peor de los casos. Y esa fue la imaginación que me hizo superarlo. Son trampas, se sabe, pero para efectos prácticos funciona igual.

    ¿Pero qué ocurre cuando un adulto no ha aceptado interiormente que un día llegará su fin? Entonces te conviertes en una víctima de la vida. Queda un hombre agarrándose a las cosas, a los afectos, a las costumbres y las raíces que con el tiempo se hicieron tan fuertes. ¿Cómo desarraigarse a los 50 de un amor que comenzó adolescente? Sólo se puede morir, espiritualizar, aceptar la muerte y empezar otra vez la vida. Los bebés no se frustran en su desequilibrio, se levantan o siguen gateando. Nosotros hemos perdido el instinto. Pero si no aceptas esa derrota te acompañará para siempre el fantasma de tu pasado feliz. Toda precaución contra la felicidad no es por dónde la podemos encontrar, sino para cuando la tengamos que perder.

    Admiro el amor en todas sus formas, las melancólicas y las alegres, pero un hombre tiene que vestirse por los pies. ¿Quién es Savater para mí? Un tipo lúcido, valiente, casi heroico, que supo acercar la filosofía a la calle, que libró siendo libre una eterna batalla política, que supo hablar para todos haciendo apología de un lenguaje propio. Un tipo admirable y en todo caso dispuesto a beber de los placeres de la vida. ¿Qué hacemos cuando alguien se rompe de pronto y ya no le queda cuerda? Nada, dejarlo estar y no juzgarlo. Pero yo creo que Savater sabrá salir. Como un mal duelo, necesita tiempo.

      Citar  Responder

  2. ¿Y el llanto de García Lorca por Ignacio Sánchez Mejía? ¿Y las coplas de Manrique a la muerte de su padre?

    La Serapia,

    Me alegro de que te guste, Serapia. Creo que en ese libro aparece la anécdota de ese primer niño vacunado contra la rabia que se suicidó antes de entregar a los nazis la tumba de Pasteur.

    Otra película de esas que van de señor/a bruto/ civilizado por señor/a culto/a es La tête en friche, en la que además el protagonista y bruto de la historia es Gérard Depardieu (que creo que a Gaspard no le gusta nada, y hasta creo saber por qué; y a mí me encanta) y la “civilizadora” (que hasta le hace leer a Camus) es la encantadora Gisèle Casadesus.

      Citar  Responder

  3. Gaspard,

    Vuelvo a leer el artículo de Savater y me parece aún más brillante. Es una confesión pero no cae en la frivolidad. En pocas líneas dibuja magistralmente su estado de animo y todos podemos comprender cómo se siente. Da apuro pensar lo mal que lo está pasando. Coincido con Nicolás que este artículo está bien publicado. ¡Ojalá todo lo que se pudiera decir de El País fuera que publica un artículo como el de Savater! Desde luego el desastre hacia el que encaminan al periódico se debe a otros factores ( http://prnoticias.com/prensa/periodico-el-pais/20159340-el-pais-ha-perdido-6-580-suscriptores-en-un-ano ).

      Citar  Responder

  4. Gaspard,
    .
    Ese punto que mencionas en tu último renglón me tienta la curiosidad. Quiero decir, que me gustaría saber cómo un psicólogo o un psiquiatra pueden ayudar a una persona como Savater –que por su formación de filósofo y pensador, no es una persona corriente– a aminorar el dolor en que vive sumido que no sea por medio de pastillas que lo tengan todo el día como un zombi. ¿El prozac ése es útil, existen píldoras euforizantes, qué protocolo de choque se emplea?

    Me pasa igual cuando se informa que ante una tragedia colectiva se han destinado psicólogos de urgencia para atender a los familiares de las víctimas, ¿cómo actúan en ese momento?

    :-?

    Maese Nicolás,
    .
    Ah, me alegra esa coincidencia con los calambures de esta mujer, que desconocía. En todo caso, son tan fáciles y obvios los resultados de juguetear con esos términos…

    :-)

      Citar  Responder

  5. ” … It is early evening when the aircraft approaches the low settlements outside the city …

    “[…] Es habitual que en las novelas de Merino los personajes escriban, como en un espejo, de su autor […]”

    José-Carlos Mainer
    “En busca de doña Oliva Sabuco”
    -‘Libros/Críticas’-
    Babelia (oct 2016)

    “[…] This seemed to me to be what a poem was for, to speak for us in a language we can understand. But first before we can understand it the language must be recognizable […]”

    William Carlos Williams
    ‘A Statement about
    the Poem Paterson’ (May 31, 1951)
    New Directions Books, 1995

    ” … y luego surgen en lugar de lo desvanecido formas equivocadas o amenazadoras … ”

    Fernando Savater
    “Condena”
    -‘Columna’- (EP; 18/III/16)

    Armas, dolor, publicación y Reflex.
    No hay más

    *

    … It drops gently and by degrees toward the earth, as if progressing down an unseen flight of stairs … ”

    Teju Cole
    “Every Day Is for the
    Thief” (2007)
    Random House, 2015

    ._.

    *

      Citar  Responder

  6. Angela,

    No estoy de acuerdo contigo cuando dices que lo que cuenta Savater no tiene ningún interés para los lectores, o que únicamente tiene un interés en cuanto a la situación personal de FS. La prueba más evidente es que aquí varios hemos manifestado que nos ha gustado y yo no creo que ninguno haya sentido un placer morboso.

    Savater habla de lo que es la depresión: perder el interés por todo, lo cual ya es una cuestión bastante generalizable y lo hace en términos hermosos, literarios, poéticos incluso, como ha señalado La Serapia, con lo cual ya tiene el valor artístico que reclamaba Zacarías (probablemente si no desvelara al final que está motivado por el segundo aniversario de la muerte de su esposa pasaría perfectamente como creación artística). Además lo justifica como confirmación de la tesis de Swedenborg, con lo que nos descubre a este científico-filósofo, a la vez que enuncia su teoría, añadiéndole un valor informativo. Todo ese interés le encuentro yo al artículo.

    No tendríamos esta discusión si supiéramos positivamente que el artículo es una recreación de una situación superada y que ponerlo en presente es sólo una licencia literaria.

    PD. Cuando vayas a escribir un comentario “largo y elaborado”, haz el favor de no escribirlo directamente en la web; escríbelo en un editor de textos y luego copia y pega.

      Citar  Responder

  7. Gaspard,

    Vamos a empezar por el principio: ¿pero queda algún editor en El País? Porque tiene toda la pinta de que no queda nadie que compruebe o corrija nada.

    ——

    ¿Habéis leído lo de las pruebas de ADN a las cacas de perro para identificar a los dueños? Ja, ja, ja, me encanta :-) Estoy releyendo a Sherlock Holmes y, es increíble, casi todos los casos se han quedado obsoletos. No paro de imaginar mientras leo, que con un simple móvil y un poquito de genética, la mayor parte de los casos hoy en día dejarían de serlo. Qué lástima, con lo que molaba Sherlock Holmes.

    Albertyele, el libro de Yersinio pestis me está gustando mucho. El escritor tiene un estilo un tanto espásmico, pero está genial, sí, lo estoy disfrutando mucho, gracias.

      Citar  Responder

  8. Maese Nicolás, ya estoy cenado, y más que abierto a persuasión oratoria: el candidato que me regale un Coffret Jean Becker – 7 Films – Edition Limitée Fnac, al módico precio de 294,99€+5,19€ de gastos de envío, tiene mi voto. Incluso si es Marine, tiene mi voto.

    La Serapia, no seré yo, pobre agnóstico, quien le diga a San Fernando lo que ha de escribir, que se lo pedirá el cuerpo y el alma, no lo dudo. Lo que ya me causa más interrogaciones es lo que debería haber hecho el editor. No hablo de censura (en 2007 tardaron unos días en publicarle un artículo -no sé si una tribuna larga o un texto de varios párrafos que tenía cada dos semanas en la sección de Cultura, y que le iban mejor que la croniquilla de última página de los sábados en que lo han encerrado desde hace ya un año o más- y se armó la marimorena), sino de sugerencia, eso que hacen los editores, si es que no lo han suprimido en ‘El País’, como hicieron con los correctores: “¿No crees que es demasiado crudo?”, ¿no quieres pensárselo un poco mejor?, ¿crees oportuno exponerte a tal punto?”, etc.). Como en la escena entre Woody Allen y Anjelica Huston en una de mis pelis favoritas, ‘Misterioso asesinato en Manhattan’, cuando están en la oficina de la editorial. Namás.
    (Para ser un esperar alpiste nuevo, esto se está liando…)

      Citar  Responder

  9. Angela,

    Pues no estoy de acuerdo contigo, pero te quiero igual :-)
    ¿Por qué? Porque a mí sí me interesa lo que cuenta en esa columna. Y porque ha sido la primera vez que algo que escribe Savater les ha gustado a varias personas que siempre me le ponen a parir. Voy a ser franca: no le pueden ni ver. Y esta vez me han pasado la columna de Savater diciendo que era precioso lo que había escrito. Así que creo que para gustos los colores.
    (A Savater no le aguanto cuando menciona a la ciencia y a los animales. Cada vez que los menciona me crispa. En cambio, me puedo pasar horas poniendo una lista de vídeos de youtube con Savater hablando, que no me canso de oírle).

      Citar  Responder

  10. Comentario
    La Serapia,

    Puede escribirlo, nadie ha dicho que no pueda. Lo que dice Gaspard, y yo estoy de acuerdo con él, es si es pertinente publicarlo. Esa es la cuestión. Y hablamos de Savater porque es su artículo el que nos ha puesto en esta senda, pero podría tratarse de cualquiera.

    El artículo no es una cosa que este señor escribe en su diario personal, ni es una carta a un amigo. Es un artículo periodístico por el que le pagan. ¿Qué tiene ese artículo que pueda interesar a los lectores? Nada. Es decir, puede interesarnos para conocer los entresijos del sufrimiento de Savater, pero nada más. Podría haber partido de su experiencia personal para mostrarnos algo que nos atañe, pero no lo ha hecho. Solo nos ha mostrado lo que le atañe a él mismo. Eso está muy bien si lo que uno quiere es contar su vida, y no hay por qué ocultar las partes más trágicas si uno no quiere. Pero tampoco, creo yo, es necesario contarlo todo siempre.
    Decía yo en el comentario que se fue a la porra que yo aprecio mucho en las personas una cierta educación emocional y que observo ese rasgo precisamente en Gaspard. Quienes poseen esa habilidad nos hablan de su experiencia vital, pero muestran la aceptación del sufrimiento y de la alegría y la felicidad como partes integrantes de la vida. Esas personas sufren lo que tienen que sufrir, pero no se dejan caer en el abismo.
    El duelo es un proceso necesario y tiene una duración que, aunque pueda variar entre distintas personas, es limitada. A partir de ahí, el duelo deja de serlo para convertirse en una enfermedad. Y eso es lo que dice Gaspard y yo con él: el editor, antes de publicar el artículo debería cuidar del autor. Quizá lo haya hecho y haya decidido publicarlo, quizá no haya tenido la fuerza para pedirle al autor algo más periodístico, quizá haya pensado que el degarro interior del autor merece ser conocido y sabe, por supuesto, que ese desgarro vende.
    El sufrimiento está muy bien visto, sobre todo en algunas culturas. Yo he oído muchas veces relacionar la bondad y el valor de una persona con el sufrimiento que ha padecido. Y no me gusta nada.
    Sonaré descarnada, pero Savater no es el primero que se queda viudo en el mundo ni será el último. ¿Qué nos ofrece, pues, de nuevo o valioso?
    Ese hombre no necesita que todos sepamos que después de dos años sigue sumido en la oscuridad, lo que necesita es ayuda para salir de ella. Y no somos los lectores quienes podemos dársela.

    A ver si este comentario no se me escacharra.

      Citar  Responder

  11. Gaspard, ya que citas a Rubén Amón… Le escuché esta mañana en una emisora de radio que estaba en París y esperaba seguir el debate a cinco. Como es un tipo al que suelo leer intentaré escuchar mañana su opinión sobre el mismo. Al igual que leer tu crónica, si tu horario te lo permite y tienes a bien seguirlo.

      Citar  Responder

  12. Gaspard,

    Me pongo en el caso de que sea tal como dices y que Savater esté clamando: “yo por mí, dejaba ya de vivir, pero no me atrevo”. Vale. ¿Se puede saber por qué no puede escribir eso? Si es lo que le pasa, pues por qué no va a contarlo. Igual así se puede hablar de una vez sin tabúes de que hay personas para las que la vida es un infierno, por lo que sea, y la quieren abandonar. Me parece tremendo que no puedan ni decirlo.

      Citar  Responder

  13. Escribe Daney: “Con ese goce, por el lado noble, de la distancia justa y su reverso de necrofilia sublime o sublimada. Y, por el lado innoble, la posibilidad de un goce totalmente diferente e insublimable.”
    El protagonista, que es autor, puede no darse cuenta. El espectador lo recibe y juzga según su yo y sus circunstancias. El mediador, en este caso el editor del diario, debería preguntarse si entre uno y otro cumple algún papel.
    Todo esto a la espera de que nos echen alpiste, como diría Sap.

      Citar  Responder

  14. Angela, pues vaya.
    En resumen, hay cierto voyeurismo en casi todo. El “todo oídos” del ammfitrión, y la película de Buñuel con Catherine mirando por el agujero, y el cine de los hermanos Dardenne, y esos programas horribles como ‘Gran Hermano’ o peor todavía, ‘Benefits Street’ o los que daban en la tele española sobre familias arruinadas o destrozadas por hijos desequilibrados, y la literatura del duelo que menciona Zacarías, y las películas de los campos de concentración (la que criticaba Rivette, o ‘El hijo de Saúl’, del que Georges Didi-Huberman publicó un corto ensayo-carta ensalzadora, ‘Salir de la oscuridad).

    MJGE, una cosa que parece que los francesas han aprendido de los españoles es el horario de los debates televisados. Hoy es el primero de los tres con los cinco principales candidatos a las presidenciales -luego, en segunda vuelta, habrá un cara a cara entre los finalistas-, empezando a las 21h y terminando a medianoche. ¡Vaya horas para los que nos levantamos pronto para levantar el país y pagar las pensiones de los abuelos!

      Citar  Responder

  15. Zacarías te digo mi opinión, pero no es nada personal ni quiero que te cabrees conmigo:

    “Solo le veo sentido a esta exhibición si la herida (su forma artística) tiene valor literario. Es decir, si somos capaces de prescindir del sentimiento y apreciar la indagación ética o estética que propone el autor acerca del dolor. Pero ganarse al lector por el mero hecho de mostrar sufrimiento es un recurso fácil”

    A la columna de Savater no le puedo quitar el sentimiento ni el valor literario, van unidos. Savater muestra su dolor y creo que lo que hace no está a la altura de cualquiera, ni como ser sensible ni como literato. Podía haber resumido la columna en dos frases:
    “Lo que tenía gracia era compartir lo que me gusta de la vida con mi mujer. Si ella no está, en lugar de placer me hundo en la amargura”
    Pero no ha hecho eso, ha escrito una columna para la que ha utilizado recursos literarios. Por ejemplo: “algo ha drenado su savia hasta dejarlos huecos” A los libros. ¿No es eso precioso? A mí sí me lo parece. “los sitios que recorrimos juntos están hoy cubiertos de sudarios” Otra maravilla.

    “Y esto acontecerá siempre que se haga consistir radicalmente el arte en una exposición de realidades vividas. Éstas, sin remedio, nos sobrecogen, suscitan en nosotros una participación sentimental que impide contemplarlas en su pureza objetiva”

    Tampoco estoy de acuerdo. No sé si te he entendido del todo, pero una cosa no quita la otra. A mí no me hace falta que se me haya muerto nadie para participar sentimentalmente de lo que habla Savater. Me ha pasado que se rompe una relación y después de ver algo que me entusiasmaba tener el impulso de compartirlo por whatsap y quedarme mustia al instante porque, ya no, ya no podía compartirlo todo como antes y el entusiasmo se mudaba de repente en pesadumbre. Porque es verdad, lo guay de casi todo es poder compartirlo. Y eso creo que lo entiende cualquiera, aunque no haya pasado por el trance de que se le muera la mujer.

    ¿Sabes tú de dónde viene la palabra “estruégamo”, por cierto? Muchas gracias.

      Citar  Responder

  16. Maese Nicolás, el kilómetro sentimental puede ser literal. Según una matanza ocurra en la orilla izquierda o derecha del Sena, uno puede sentirse más impactado. Cuando lo del Bataclan, Ruben Amón publicó un artículo, ‘La ilusión de la orilla izquierda’ (por lo demás, un poco caótica, no tiene el estilo de Jabois) en que escribía: “Y el río es la última superstición, la precaria ilusión con que los vecinos de la rive gauche, la orilla izquierda, se aferran —nos aferramos— a la extrañeza de los atentados. Todos se produjeron en la orilla derecha del Sena.” Y es cierto, si hubiesen puesto una bomba en la estación de cercanías de Saint-Michel, como en 1995, o la que tengo al lado, Port-Royal, un año después, ambas en la orilla izquierda, lo hubiese sentido más. Pero en este caso que nos ocupa y preocupa, MGJE se refería al texto de Savater como “bonito”. No se trata de sacar punta al lapiz -que no al bolígrafo, como alguna vez he leído a algún periodista-, sino de constatar que un artículo muy triste nos puede parecer bonito, bello. Ya no es que un horror lejano nos impacte menos que uno cercano, sino que lo que de ser familiar nos preocuparía, nos parece bello si es lejano, lo malo convertido en bello.
    Ya lo de las fotografías que comenta MJGE, el niño africano, o el kurdo en la playa turca, es otra cuestión. Interviene en tal caso el interés informativo de un suceso mundial. Como no sé de fotografía me abstengo de mayores comentarios. En el cine Jacques Rivette publicó un artículo, “De la abyección”, a su vez comentado por Serge Daney: http://cinefagos.net/paradigm/index.php/otros-textos/documentos/442-el-travelling-de-kapo

      Citar  Responder

  17. La llamada “literatura del duelo” (independientemente de que se publique en un periódico o en formato libro) siempre me genera un malestar profundo como lector (creo que en este tema hay que distinguir la perspectiva del lector de la del autor). Puedo entender la razón por la que un autor ha decidido escribir sobre la pérdida de un ser querido: la literatura da forma a un sentimiento doloroso, y al darle forma, contribuye a cerrar la herida, a encontrar un sentido al sufrimiento, o mejor dicho, a crear artificialmente un sentido para algo que no lo tiene. Si escribir sobre el duelo ayuda de alguna manera a quien está sufriendo, bien está que
    escriba. No le negaré yo ese derecho. ¿Pero por qué ha de mostrarme su herida? Solo le veo sentido a esta exhibición si la herida (su forma artística) tiene valor literario. Es decir, si somos capaces de prescindir del sentimiento y apreciar la indagación ética o estética que propone el autor acerca del dolor. Pero ganarse al lector por el mero hecho de mostrar sufrimiento es un recurso fácil.

    Y ahí radica el malestar del que hablaba antes. Este tipo de literatura nos obliga a “deshumanizarnos”, en el sentido que le daba a Ortega a la deshumanización del arte. El problema que plantean muchas de estas obras que se limitan a hablar de una pérdida es que “en vez de gozar del objeto artístico, el sujeto goza de sí mismo; la obra ha sido sólo la causa y el alcohol de su placer. Y esto acontecerá siempre que se haga consistir radicalmente el arte en una exposición de realidades vividas. Éstas, sin remedio, nos sobrecogen, suscitan en nosotros una participación sentimental que impide contemplarlas en su pureza objetiva. Ver es una acción a distancia”, decía Ortega. Es decir, el placer de este tipo de testimonios radica en que nos permiten regocijarnos en un sentimiento doloroso sabiendo que desaparecerá en cuanto cerremos el libro. Nos recreamos en el sufrimiento de otro. Y eso me deja muy mal cuerpo.

    Además, es muy raro que alguien que está sufriendo tenga la capacidad de distanciamiento necesaria para poder ofrecer algo interesante los lectores. Al hablar sobre el sentimiento de pérdida, lo habitual es que las ficciones lleguen más lejos que los meros testimonios vividos realmente.

      Citar  Responder

  18. Comentario
    Hermi,

    Sí, era un tipo categórico. Me pregunto si se asomará por aquí de vez en cuando. Siempre que voy a París pienso en mandarle un correo para conocerle, pero nunca me he atrevido o lo he hecho finalmente.

    Y hablando de Francia, una canción para ponernos un poquito tristes:
    https://www.youtube.com/watch?v=oyed9hU3XTE

    un après-midi là, dans la rue du jourdain,
    on peut dire qu’on était bien,
    assis à la terrasse du café d’en face
    on voyait notre appartement.

    je ne sais plus si nous nous étions tus
    ou si nous parlions tout bas là au café d’en bas,
    mais je revois très bien la table et tes mains,
    le thé, le café et le sucre à côté.

    puis d’un coup c’est parti, tout s’est effondré,
    on n’a pas bien compris, tout a continué,
    tandis qu’entre nous s’en allait l’équilibre,
    plus jamais tranquilles, nous tombions du fil.

    cet après-midi là, dans la rue du jourdain,
    en fait tout n’allait pas si bien,
    assis à la terrasse du café d’en face
    on voyait notre appartement,
    si triste finalement avec nous dedans

      Citar  Responder

  19. Comentario
    Gaspard,

    Sigo estando contigo. Había escrito un comentario largo y elaborado y se me ha ido todo a hacer gárgaras.

      Citar  Responder

  20. Sap, después de leer tu comentario iba a preguntarte si tú ves bien que el artículo de Savater hubiese sido publicado. Ya veo que lo has contestado en tu respuesta a MJGE.

    El tiempo todo lo cura, esa expresión tan mentirosa, la transformó Mónica Carrillo, la presentadora tan atractiva (con perdón) de Antena 3 en un microcuento parecido a como acabas tú comentario: El tiempo. Todo. Locura.
    Qué además da título a un libro de microcuentos de la susodicha presentadora.

      Citar  Responder

  21. Gaspard, por supuesto que el dolor cuanto más lejano nos afecta menos. El dolor producido por la muerte en atentado de un grupo de personas en Irak nos afecta menos que el producido en París. Es el efecto del llamado “kilómetro sentimental”. Esa distancia, que no es solo geográfica sino cultural, marca la intensidad de nuestro pesar.
    A nivel individual sucede igual. Por eso en el caso de Savater, al que sólo conozco por lo que escribe, su dolor, expresado en una columna periodística, me llega por la simpatía que siento por él (por lo que escribe). Y quizás por ello veo bien que esa columna haya sido publicada.

      Citar  Responder

  22. Gaspard,

    Me cuesta trabajo entender lo que quieres decir y cuál es, en última instancia, el motivo por el que no crees que algo así deba publicarse en un periódico. No obstante creo que finalmente puedo construir un argumento con lo que dices:

    Hace ya varios años se publicó una fotografía en la prensa de un niño en África, con claros síntomas de desnutrición y un buitre posado cerca de él. La impresión que daba era terrible, parecía que el buitre estaba esperando a que el niño perdiera sus últimas fuerzas, que el niño lo que necesitaba era auxilio en lugar de que alguien le hiciera una fotografía. Creo que todo el mundo conoce el final de esta historia, el suicidio del fotógrafo, etc.

    Por otro lado, hace unas semanas, en el blog que he recomendado aquí otras veces Arquitectamos locos? el autor escribía una entrada titulada La plástica no es inocente en la que reflexionaba, entre otras cosas, en las fotografías premiadas anualmente en el World Press Photo, en las que suelen aparecer situaciones dramáticas: desastres naturales, guerras, en definitiva, gente sufriendo, mientras nosotros nos fijamos en la composición, los colores, los parámetros con que se ha hecho la foto, etc.

    Entiendo que tú ves en el hecho de publicar ese artículo una inmoralidad similar a estas que he enumerado.

    Parece ser que al fotógrafo del niño y el buitre la gente le preguntaba constantemente si había auxiliado al niño. Confiemos en que el editor de FS, o cualquiera de sus amigos, le ayude tras oír su desgarrador grito.

      Citar  Responder

  23. Hermi, ¿no contó una vez que habían tocado en la puerta de su domicilio unos testigos de Jehová y que empezó a discutir con ellos? Con solo imaginarlo entran ganas de reírse.

      Citar  Responder

  24. MJGE, servidor aventuraba la tesis de que en la prensa francesa no se publicaría, y eso que la forma de ser francesa es más bien latina, nada de luteranismo de novela de Karen Blixen. Y si en ‘El País’ hubiese un buen editor, supongo que tampoco. Si alguien te escribe un artículo diciendo que “Llega el infierno y se revela mi condena, la más atroz: creer que estoy vivo y que es ella la que ha muerto”, lo que necesita es ayuda. Porque todos estamos tristes o muy tristes, yo también lo estoy hoy, lo estuve ayer y lo estaré mañana, porque la vida no es jauja y alegría, y entramos aquí y bromeamos y lo pasamos bien un ratito, y luego hacemos los trámites del día a día y lo que nos gusta y nos da placer, y mañana otro día agridulce, con parte de alegría y parte de tristeza hasta que nos toque palmarla, pero si la vida es un “infierno” “atroz”, eso no es tristeza, sino algo mucho más grave, viene a decir que si sigue viviendo es porque no se atreve a matarse. Ese hombre no necesita nuestra compasión lectora, sino un profesional que sea, por recurrir al título de esta entrada, “todo oídos”. Se trata de que un buen editor protegería a FS, no de que nosotros debamos ser protegidos del dolor ajeno, porque ya somos adultos, estamos acostumbrados a todos los horrores al abrir la web del periódico y en el fondo nos preocupan más nuestras penas, las que tenemos posadas en el hombro como si fueran cacatúas.
    Leo un ensayo de etnología/sociología de un pueblo del Vaucluse mediterráneo: “En el origen existía una reglamentación de policía municipal, muy antigua, destinada a evitar las manifestaciones de tristeza muy sonoras, las lamentaciones heredadas de las mujeres plañideras de la Antigüedad. La prohibición de las mujeres excluidas del cortejo fúnebra ya aparece mencionada en los estatutos de Pernes o de Valréas del siglo XIII”.

      Citar  Responder

  25. MJGE,
    .
    A mí me parece muy bien que Savater haya decidido publicar ese artículo y que su periódico lo haya acogido; tal lugar representa la comunicación más directa con sus lectores y tal vez haya entendido que deban estar a las duras y a las maduras.

    Ese silencioso y hondo grito de dolor que FS emite no es tampoco un ejercicio de exhibicionismo o una pedante pose, de las que tan llena está la prensa. Es el desahogo del que no puede más y tal vez, una advertencia aterradora. Como también dice Gaspard –aunque ni siquiera he rozado tales desgracias que ambos conocen– el artículo de Savater me hace sentir compasión y miedo. En un hombre que vive esa situación, todo es excusable.

    :-/

    Maties,
    .
    Los protagonistas de ese ninguneo al que fue sometido Gloria Fuertes y los críticos que le dispensaron un trato poco serio, pronto serán olvidados y sobre ellos brillará la poesía de esta mujer excepcional, que le podía dar sopas con honda a algunos de los poetastros más encumbrados.

    Me entero por tu enlace, Maties, que en los 60 Gloria Fuertes fue guionista de Los Chiripitifláuticos. Tal vez, entonces, se deban a ella las letras maravillosas de algunas canciones. Por ejemplo, ¿qué decir de tanto encanto contenido en estas pocas palabras?:

    Juanito el Esquimal
    vive en una casita de hielo
    y no tiene frío
    no le importa el dinero.

    :-)

      Citar  Responder

  26. .
    Almorzando ayer en un restaurante de la localidad granadina de Loja, nos encontramos en la mesa de al lado con la doppelgänger>/i> de… ¡Elvira Lindo!, pero en una versión no idéntica sino destartalada; como una E. L. hecha con piezas cuneras; como una imitación de tienda de chinos de alguna marca prestigiosa. Eso sí, la señora en cuestión comía como una lima sorda y bebía cerveza en cantidades germánicas, que no sé si es el caso de la original.

    :-)

      Citar  Responder

  27. Sap,

    Si. Pero la cuestión que ha planteado aquí Gaspard y para la que aún no ha habido respuesta es, precisamente, la que tú dejas aparte: Si ese tipo de artículos se deben publicar en la prensa o no. Está claro que la literatura, y otras artes, se han surtido ampliamente de estos sentimientos, también está claro que la prensa no es literatura, aunque yo no veo por qué no puede dar cabida a ella, y de hecho lo hace, en el mismo El País se incluyen periódicamente artículos que son literatura, que no tienen que ver, estrictamente, con la información como, por ejemplo, los de Vicens o Millás. ¿Viene entonces el problema porque reflejan un estado de ánimo que se puede catalogar de enfermedad? Y en ese caso en qué justificamos la negativa a incluirlos ¿en el pudor? Porque esos sentimientos desagradables se deben vivir en la intimidad, no hacerlos públicos, ¿en el proteccionismo? Son temas tabú de los que no puede hablarse abiertamente porque pueden causar daño a ciertas personas. No se me ocurren otros motivos, y estos no los veo determinantes.

      Citar  Responder

  28. Dani,
    Pablo el Parisino era un buen bloguero, aunque suene mal. Daría color y sabor a cualquier cenáculo, pero para mí tenía un defecto: era categórico en todas sus manifestaciones. Como por ejemplo en aquella trifulca que tuve con él a costa de JS Bach. Él decía que estaba seguro que era creyente. Yo lo dudaba. Casi dudo de mí mismo, como para no dudar de lo que pensara o creyera un artistazo de hace tres siglos.
    No se puede ser categórico en casi nada.

      Citar  Responder

  29. Maese Nicolás,
    .
    Independientemente de que el lugar sea o no el adecuado para que Savater exponga el dolor de su desgracia, su artículo me parece sobrecogedor, tanto por mostrar a la vista esa herida abierta que no se cierra como por constatar que llegado un momento difícil, tampoco en la filosofía –materia que según algunos clásicos tiene por fin el prepararnos para la muerte– se encuentra consuelo alguno, cuanto menos, un epicúreo cercano al hedonismo como F.S., tan alejado ya de las tesis del que fuera su maestro, Cioran.

    Como apunta Gaspard, todo se agrava si no tienes cerca unos hijos o unos nietos que como proyectos de vida y como contenedores de carga genética (un gesto, un perfil que nos recuerda a la persona amada) ayudan a mirar al futuro con menos amargura. Pobre Savater, habitante del vacío; ¿el tiempo todo lo cura?, el tiempo todo locura.

    :-(

      Citar  Responder

  30. ” … journeyman (‘jur-nee-mân’) … n. 1. a workman who has completed his apprenticeship and works for an employer. 2. a reliable workman … ”

    La casa
    el mar
    la tierra
    y ese sol para siempre.
    La casa
    el mar
    la tierra
    y ese sol al fin nova.

    Idea Vilariño
    ‘La casa el mar la tierra’ (1983)
    -‘Pobre mundo’-
    “Poesía completa”
    Lumen – Penguin R.H., 2016

    A doña Josefina,
    a don Pepito, a don José,
    a doña Pepa.
    A tod@s:
    ¡Felicidades!

    ._.

    *

      Citar  Responder

  31. Sap, lo encontré en La République des Livres, una web cultural del crítico y escritor Pierre Assouline. Pero al poco tiempo tuvo una trifulca enorme con otro tertuliano y desapareció. ¡Qué hombre!

    albertiyele, pero si al final hay que hacer del alumno un joven futuro adulto (el élève es élevé-elevado a adulto) que sea ciudadano, culto y empleable -a la vez, todo junto, porque se puede ser ciudadano ignorante y no-empleable y al revés, más las otras combinaciones posibles-, intentando abarcar mucho se puede acabar produciendo un engendro mitad Frankenstein de Whale, mitad Nosferatu de Munrau. Pero, por otro lado, si el pensamiento crítico se deja para la universidad, como proclaman los universitarios, ¿qué son los que no cursan estudios superiores?, ¿acríticos, necios?
    Desconozco como se opera en España o Argentina, pero en los institutos franceses existe la figura del consejero de orientación -casi siempre ejercida por una fémina- que, como una aguja ferroviaria, se suma a la autocensura familiar o del propio alumno para marcarle el “destino”: los que valen para los estudios, una licenciatura, y los que no, un FP. Hay quien va con el “destino” marcado desde la cuna, reforzado por la inercia del sistema escolar y la competencia por el diploma, pero tiene la impresión de que su suerte se decide en unos pocos minutos durante esa reunión con la consejera de orientación. En Alemania, creo, se adelanta la selección de los alumnos a los doce años. Como el mercado laboral funciona bien allá, el resultado es un cuasipleno empleo, pero con una segregación de clase social muy marcado en cuanto a carreras profesionales. Y al revés, en Francia la selección es más informal y tardía, pero el resultado es el mismo: una coincidencia sospechosa de clase social y rama estudiantil elegida, pero con una tasa de paro mucho mayor y muchos jóvenes mal preparados para estudiar en la universidad, que se enfangan en primero de carrera como en una trinchera, con suspensos y abandonos en masa.

      Citar  Responder

  32. Gaspard, sí, yo ahora mismo a Savater prefiero leerlo una vez por semana que tenerlo cada noche a la vera del sofá.

    ¿Medicación? noooo, para un filósofo es el soma. Aunque oye, hay gente a la que le va bien.

    Yo creo que lo que tiene que hacer es ponerse a viajar, a escribir, y dejar ya de flirtear con la renuncia. Que alguien le de dos tortas ya, que ni el infierno ni el paraíso son tan bellos como lo pintan.

      Citar  Responder

  33. SrCualquiera, Maese Nicolás, ¿es posible que el dolor, cuanto más lejano nos resulte, nos parezca menos preocupante y, en cambio, más “bello”, casi sublimado? Si un hermano viudo nos dice a los dos años de perder a su esposa -o una hermana a su marido, que es lo más probable, según las estadísticas- que la vida le resulta un infierno, nos alertaría, y pensaríamos en una grave depresión que, no curada, puede llevar a la inanición o el suicidio. En cambio, de no ser un ser querido sino alguien a quien se aprecia mucho o poco, pero sin más, pensamos “está fatal, pero qué bien se expresa”, y pasamos a otra cosa, como es natural, porque lo cercano en nuestra vida diaria, bueno o malo, es lo que nos incumbe. Un psiquiatra lo escucharía, diagnosticaría y le prescribiría un medicamento, supongo.

      Citar  Responder

  34. Cita de Gaspard:

    “Si yo fuese su editor, le recomendaría un buen psiquiatra…”

    Y si fueses su psiquiatra, qué le recomendarías? una novia nueva?

    A mí también me ha gustado esa carta de Savater. Y la verdad es que últimamente me está tocando escuchar a personas que parecen haberlo perdido todo tras un amor fracturado. Pero lo triste de la tristeza es que no le gusta a nadie, nos gusta la literatura pero no la tristeza, y a quién no se la quita de encima la gente le huye. Decía Simone Weil que todo el desprecio, la repulsión, el odio que nuestra razón asocia al crimen, lo vincula nuestra sensibilidad a la desdicha.

    Somos así de crueles con el dolor ajeno, al menos cuando se vuelve crónico.

    Savater me recuerda un poco a ese filósofo que sale en Delitos y faltas, el entusiasta teórico de la vida que acaba suicidándose.

    Parece que nunca hay una razón suficiente, y supongo que cuando el amor es truncado por la muerte, es la peor forma de desamor.

    Estos días he estado pensando en otro cadáver resurrecto, el bueno de Sabina que ha sacado un disco estupendo, y fresco como una rosa.

    Dejo una cancioncilla del mentado disco

    https://www.youtube.com/watch?v=G5IikU0o2eE

      Citar  Responder

  35. Lo dicen y lo escriben con una convicción absoluta

      Citar  Responder

  36. MJGE,
    .
    También su empecinamiento en dar validez científica a… ¡la astrología! basando su argumento en que la habían cultivado Descartes, da Vinci o Newton. A mí –con una amabilidad que agradezco– llegó a levantarme una “rigurosa” carta astral. Sea como fuere, era un personaje en el mejor sentido de la palabra, que daba vidilla al blogamm cuando el lugar se ponía chuchurrío, y que poseía unos conocimientos musicales entre otros muchos, dignos de todo encomio. Cosa distinta fueran sus interpretaciones. Como a tantos otros, lo echo de menos.

    Dani: hace unos días, Le Roi Gasparddd confirmó el habérselo encontrado por no sé qué virtuales foros galos vivito y coleando, perfilandose en sus maneras con gloria y figura.

    (Trato de ponerme al día leyendo en diagonal los comentarios generados este finde y la labor me sobrepasa. Así que me limitaré a decir goodbye, Chuck, que mañana será otro día.)

    https://www.youtube.com/watch?v=qK5N2LavUZQ

    :’-(

      Citar  Responder

  37. En la muerte de Chuck Berry, pionero del rock, me ha interesado y asombrado este retrato del hombre y su obra por el compositor, guitarrista, crítico y compilador de R&R Cup Koda. No conocía el verdadero alcance de su influencia en muchos grandes autores musicales contemporáneos:

    http://www.allmusic.com/artist/chuck-berry-mn0000120521/biography

      Citar  Responder

  38. Comentario
    Diego Ariza,

    Gaspard,

    En una tumba del cementerio de Vitoria, una mujer ha dejado una corona cuya leyenda dice «L’Chaim»: un brindis por la vida en hebreo. El hombre que ya no podrá leerla se llamaba Fernando Altuna Urcelay y era hijo de una víctima de ETA. A su padre lo asesinaron en 1980 los polimilis, considerados por la opinión pública como los etarras buenos. El crimen quedó impune, al igual que otros 325 de los 858 cometidos por el terrorismo vasco, y como esa rama de la banda se disolvió poco después ni siquiera fue investigado. Fernando solía decir que no podía perdonar porque nunca supo a quién debía hacerlo.

    Ignacio Camacho. Otro periodista indecente tambien?

    El Mapa del Olvido: El Mapa de los Asesinatos de ETA
    ACORDAOS DE NOSOTROS / ARHOITZ GUTAZ: Mapa de los hombres y mujeres víctimas de ETA.
    http://mapadelolvido.blogspot.com.es/

      Citar  Responder

  39. Gaspard, leyendo el artículo del sábado, y leyendo los de sábados anteriores, pienso que eso que alguien llamó “apología de la depresión”refiriéndose a la columna citada me parece una exageración. Para mí es más el testimonio de una pérdida que debe haber condicionado su vida, por supuesto, pero no hasta tal punto de que Savater necesite tratamiento psiquiátrico para superar esa pérdida.

    “…hay cosas peores que la muerte del cónyuge, como la de un hijo…”, dices. Sin duda. En la presentación del libro que ha entretenido (bueno, algo más que entretenido) mi fin de semana, “De vidas ajenas”, de tu paisano Emmanuel Carrère escribe:

    «En cuestión de pocos meses, fui testigo de dos de los acontecimientos que más temo en la vida: la muerte de un hijo para sus padres y la muerte de una mujer joven para sus hijos y su marido».

      Citar  Responder

  40. Mundo perdido y recuperado

    “El proceso de cicatrización ha originado una atrofia en el ventrículo lateral izquierdo. Sus paredes presionan la superficie del cerebro. La lesión provocó una atrofia local en la región parietooccipital. El paciente ha pasado a vivir en las nubes”.

    “Desde hace veinte días siento que soy un ser absolutamente original, único, predeterminado por un destino funesto e inalterable. Mi percepción de la realidad es un mosaico de ideas sin razón y de objetos sin sentido, nada tiene un contorno claro. No soy ciego, pero sólo veo sombras de las cosas que me suceden. Y si no fuera porque es echarse flores de más, diría que soy una persona nueva”.

    Eugenio sufrió un pequeño accidente cuando se deslizaba por la barandilla de las escaleras de su edificio. Así solía comenzar sus días más venturosos, tarareando y haciendo equilibrismos insensatos antes de perderse por el soportal en el bullicio calamitoso de Madrid.

    Esta vez salió mal; tropezó y rodó por las escaleras, dejando una estela de ruido y de golpes que lo aplastó como un cromo contra el suelo, con media lengua sacada y el cuello dado la vuelta; siniestro total.

    “Si siento una mano que reposa a mi lado,  pienso que debiera ser de otro antes de reparar en que pudiera ser la mía, y a la hora de intentar agarrar un vaso o una taza de café, son horas las que me paso disimulando sin saber por dónde empezar”.

    ¿Qué era esta lesión cerebral que había dejado intacta su percepción directa del mundo, que había conservado sus intenciones,  su sensibilidad, la capacidad de valorar lucidamente cada uno de sus fracasos y que a la vez le originaba unas tremendas dificultades cada vez que trataba de expresar un motivo o encontrar una sencilla palabra?

    Era profesor de secundaria en un instituto. Docente de vocación pero escéptico por experiencia. Disertaba sobre células eucariotas con la misma pasión que recitaba poemas o traía pensamientos filosóficos a ese mundo vegetal que tanto le apasionaba:

    “La capacidad fantasiosa de las células para generar vida es la explicación más difícil del universo, y si Dios se hubiera puesto a estudiar las células madre en lugar de tanto jugar a los dados, nos habríamos ahorrado el cristo en la cruz y gran parte del fenómeno fan, por no hablar de lo que ocurre con las apuestas deportivas”.

    Aún entregado a su profesión, tenía escasa esperanza en la pobre atención de sus alumnos, roídos los sesos  por los muchos comecocos telemáticos, y por ese bandido en estado puro que es toda hormona adolescente. Una pintada en los lavabos le recordaba el triste destino de su cábala educadora, y los límites de toda pedagogía.

    “Dime con quién wasaps y te dire quién eres”.

    Ahora, desesperado tras el accidente, trata de buscar en sus libros, en sus fotos, en fragmentos de sus notas, algo que le ayude a reconocerse.

    Abre la pantalla de su viejo portátil, y tras muchos vértigos frustrados en infinitas ventanitas que se abren, decide que no entiende ni papa y sale a caminar a la calle, donde las dudas siempre se encuentran. Es ya una noche aciaga de whisky y de ceniza.

    Si el magma de la urbe perturba de por sí la sensibilidad, el chorro de estímulos que bulle ahora en sus ojos lo conduce sin norte, como puta por rastrojo, multidudando ante las luces de los semáforos, dando murga al policía que aún no sabe si arrestarlo o alejarse de él; pregonando balbuceos, entre gentes que lo iban esquivando pensando que estaba loco.

    Por fin se acerca a un viejo indigente que sentado en un banco da de comer a las palomas. Es una escena de Matrix, pero también el primer hombre que no huye de él en muchos pasos.

    Dice como un oráculo:

    “El hombre antiguo procuraba mantener la vida de sus divinidades conservándolas aisladas entre el cielo y la tierra, entre la mística y la verdad, como un lugar que no puede ser afectado por las cosas ordinarias. Se dice del individuo que ha reducido de sí las habladurías hasta el punto de haber abandonado su propia doctrina y vivir sólo de su silencio”.

    Nuestro profesor queda aún más sordo ante tal extraño mensaje, que viniendo de un pobre vagabundo, no puede contener más que el albur de un mal encantamiento. Lo deja allí sospechando que está más ajeno que él, y sigue su camino, fragmentado por las luces y las sombras de la mágica ciudad, a punto de ser atropellado por los coches.

    Se lo traga un clamor de cubata y de garito y se acoda a una barra dispuesto a tomarse el penúltimo trago. El camarero es un hombre gordo y sucio, que fuma puros habanos; le sirve una tapita de tortilla y un chato de vino. Le promete una señorita en la que poder alojarse las penas y lanza un círculo de humo a su cara antes de decirle:

    “Buscas a alguien que haya olvidado las palabras para poder hablar con él”.

    Eugenio queda más trastornado aún, le suenan todas las palabras por igual pero es como si la cosa empeorara por momentos. ¿Es su cerebro o es la misma realidad la que no tiene prisma ni compostura?

    Pasea sin dirección, por confusión, por variación, por perdición, por obsesión, por los bulevares sin tiempo de la noche insomne y desconcertada.

    Por fin algo atrapa su atención. En la calle del espejo: es el escaparate de una agencia de viajes donde hay un anuncio enmarcado con la imagen de un bonito globo:

    “Acaso es tiempo malgastado el que se emplea en vagar por el mundo”.  

    No le hicieron falta más escenas pues un resto de razón se encendió de golpe en su magín.

    Cogió la hucha de su pensión, una maleta con lo poco que quería y se fue a vivir al Caribe, dónde no hacen falta los recuerdos y hay mujeres para todas las edades; en compañía de Curro, que como no habla tampoco, no tiene problemas con él.

      Citar  Responder

  41. Comentario
    Diego Ariza,

    Pola misma razon que tiene trabajo los Ignacio Escolar, Gabilondo, Cintora, García Ferreras, Pastor, Guayomin… Porque vivimos en una democracia, cosa de la ustedd parece no enterarse, salvo que su concepto de democracia sea bolivariano o norkoreano

      Citar  Responder

  42. Gaspard,

    Comentario
    Yo no le pido que al menos esboce un ligerísimo panorama de la cultura occidental sólo a la escuela (que también: trabajé 25 años con chicos de entre 13 y 18 años, los mismos que tenía yo cuando fui a la escuela secundaria. Cuando empecé, en la escuela los chicos leían Lope de Vega, Góngora, Cervantes, Larra, Machado, Delibes, en Literatura española, en cuarto año, cuando tenían 16 ó 17. A Sor Juana, Jorge Isaacs, Sarmiento, Cambaceres, Echeverría, José Hernández, Lucio V. Mansilla, Asturias, García Márquez, Borges, Cortázar, Mujica Láinez en quinto año, a los 17 ó 18. Escuchaban a Bach, a Mozart, a Vivaldi, a Beethoven a Chopin en las clases de música. Ninguno se murió, todos lo entendíamos, a unos nos gustaba más que a otros, a unos les despertaba más curiosidad que a otros, algunos seguían leyendo o buscando música, otros no. Cuando dejé de trabajar, hace ya 12 años, esos autores de literatura o de música eran demasiado “difíciles”, no tenían nada que ver con la realidad de los chicos (como si sí hubieran tenido que ver con mi realidad en los 70!), si llegaban a leer a Isabel Allende había que hacer una fiesta con pitos y matracas. Tratamos a los chicos como si fueran tarados), pero sigo: no sólo a la escuela. También a los medios de comunicación, la tele (que es desastrosa), los diarios (que a veces dan hasta vergüenza), los padres (que tratan y hablan con sus hijos como no hablaría ni el más ordinario tabernero borracho con sus amigotes hace 40 años; mis padres no eran personas particularmente cultas, ni los padres de la mayor parte de mis amigos, y no recuerdo haber oído ni a mis padres ni a los padres de ningún amigo gritonear a sus hijos palabrotas como oigo ahora todos los días, por la calle, en cualquier tienda, en la playa. Acá y allá) La tribu entera, Gaspard, la tribu entera se tiene que hacer cargo de los chicos. Y formar ciudadanos, sí. Si son ciudadanos, servirán para el mundo laboral.

    Pero además: mucha de la gente que sostiene eso de que a los chicos hay que formarlos para el mundo laboral, y que alguien tiene que ser pescadero y basurero, curiosamente siempre piensa en los hijos de los demás. Los míos, no. Los míos que hablen cuatro idiomas y toquen el arpa y sean ingenieros aeronáuticos. Pero que alguien sea basurero y pescadero, claro. Alguien otro.

      Citar  Responder

  43. Comentario
    La Serapia,

    La señora Merkel ya tuvo que tragarse el desplante de Putin cuando la recibió con su perrito sabiendo que ella tiene miedo a los perros. Está acostumbrada, parece, y tiene más educación que esos dos matones. Sin embargo, no estoy segura de si ese comportamiento es bueno o, simplemente, refleja un sometimiento como mujer. Nunca llegaremos a saberlo, claro, porque seguramente los matones no actuarían así con, por ejemplo, Kim Jong Un.

      Citar  Responder

  44. La Serapia, Maese Nicolás, si yo fuese su editor, le recomendaría un buen psiquiatra, porque si a los dos años de enviudar seguir vivo le resulta un infierno, ese hombre padece una depresión de caballo. Luego, cuando se recupere hasta donde pueda, le editaría un libro, sí, y dos, como los ha escrito Joan Didion. Com-padezo literalmente a Savater, aunque hay cosas peores que la muerte del cónyuge, como la de un hijo: la madre y esposa de ‘El coronel no tiene quien le escriba’ dice que “nosotros somos huérfanos de nuestro hijo”. Parece que no tiene mucha relación con su hijo, ni tiene nietos. Lo siento por él, porque los pequeños rejuvenecen hasta el corazón más dolorido.
    P.S.: Se me olvidó citar la educación científica entre los conocimientos básicos o accesorios a impartir en la escuela. Que me perdonen los de ciencias duras.

    MJGE, bueno, bueno, que las celebraciones del Bicentenario de la Guerra de la Independencia acabaron en 2014…

      Citar  Responder

  45. ” … with setbacks …

    “[…] Often, the cleavages run right through families. My friend Hatice Akyun, a journalist, described the conflict with her father in an essay about a year ago, when Mr. Erdogan resumed his repression of his country’s Kurdish minority. Her father support Mr. Erdogan; she is horrified by his embrace of authoritarian violence. “It’s poisoning our relationship”, she wrote […]”

    Anna Sauerbrey
    “Angela Merkel’s Loyalty Test
    for German Turks”
    -‘The Opinion Pages’-
    The New York Times (sept 8, 2016)

    ” … in (or) with reference to …, in connection with, about … ”

    “Oxford American Dictionary”
    Oxford University Press (1980)

    Como diría Monse.- ” Ay Gaspar! ”

    … and tensions … ”

    ._.

    *

      Citar  Responder

  46. Gaspard, leí la columna de Savater el sábado y me pareció preciosa.
    Cierto que podría ser una apología de la depresión. Pero esa apología, escrita así, debería ser recetada al mismo nivel que el Prozac.

      Citar  Responder

  47. La Serapia, pues entre “ese hubiese estado bien, hubiese sido malo”, a mí me hubiese encantado que doña Ángela hubiese tenido alguna reacción para hacerle notar don Donald que eso no se hace. De esa forma nos hubiésemos asegurado la primera parte de tu afirmación; y ya veríamos qué hubiese ocurrido con la segunda.
    No estoy yo seguro que hubiese sido malo. A lo mejor el ogro comienza a tomar conciencia de que hay quienes no están dispuestos a soportar todas sus astracanadas.

      Citar  Responder

  48. La columna de Savater es preciosa e impresionante, Gaspard, no sé qué dices. Es tremendamente emotiva y además a mí me ha descubierto a Emanuel Swedenborg, al que no conocía de nada. Eso sí, el invierno ahora se va, no llega. Y si fuese mi amigo le estamparía en la cara que si tanto dolor tiene y se le hace insoportable ser él quien ha sobrevivido, ¿es que preferiría que todo ese dolor lo tuviese que sobrellevar ella? No, ¿verdad? Pues eso, que se alegre de que no es ella la que sufre, jolinas.

      Citar  Responder

  49. Maese Nicolás,

    Por suerte Angela Merkel no reaccionó mal (hubiese estado bien, pero hubiese sido malo). De todas maneras, si Trump sigue mucho tiempo de presidente de los Estados Unidos y no se organiza un conflicto gordo, va a ser todo un milagro, porque no creo que todos sean como la canciller alemana. Conviene acordarse muchas veces de que el Emperador Francisco José logró que se acabase el imperio austro-húngaro por reaccionar abruptamente a que un anarquista serbio asesinase a su sobrino… Lo de Trump nos va a traer una desgracia cualquier día.

      Citar  Responder

  50. Gaspard,

    Lo que no existe en Francia, por ejemplo, es el caso del catedrático de Estética Azúa y sus columas en ‘El País’. Algo similar en ‘Le Monde’ resulta inimaginable. Y tampoco se publicaría una apología de la depresión -así la describe alguien en Twitter-, como la columna de Savater de ayer. Entiendo el dolor de Savater, pero un diario de referencia no es lugar para ese tipo de textos.

    Pues ya va siendo hora de que Le Monde aprenda de El País. ¿O siempre vamos a ser los de aquí abajo lo que tenemos que recibir lecciones?

      Citar  Responder

  51. Señala Alicia el papel de la escuela como parte de la aculturación de los jóvenes. Al sistema escolar se le pide mucho: transmitir un conjunto de conocimientos básicos -expresión oral y escrita, cálculo aritmético, cultura general histórica y geográfica- y adicionales -que cada vez se arrogan más tiempo en los horarios y calendarios escolares: idiomas extranjeros, educación artística, educación física-, creación de una élite, por un lado, y dotación de capital cultural a quienes están desprovistos de partida en sus familias, por otro, así como “afloración” de competencias varias y sensibilidades diversas, creación de ciudadanos y provisión de mano de obra cualificada. Esto último está mal visto: la escuela sería el ágora de los niños -aunque con menos discusión y más sumisión-, no un centro de formación laboral y profesional. Lo que pasa es que muchos jóvenes no tendrán tiempo para ser ciudadanos ejemplares y participar en la deliberación pública e informada, porque bastante tendrán con ganarse la vida malamente, o como diría el catedrático de Estética, con servir en un puesto de pescadería. Al final, la escuela ha de hacer mucho, o la sociedad le exige mucho, tal vez demasiado.
    Ayer Finkielkraut afirmaba en su programa de radio que la escuela está en la ruina. Se interrogaba acerca del porqué del brutal ataque al instituto Suger de Saint-Denis, un liceo de las barriadas parisinas. 55 detenidos, la mayoría alumnos del centro, tras haber intentado éstos -y los que se libraron de ser detenidos- incendiarlo, lanzado piedras, cócteles Molotov y hasta tiros de mortero (!!!).
    Finkielkraut reduce la juventud árabe de los suburbios a eso. Que el 95% de los jóvenes musulmanes no intenten incendiar nada, ni pretendan una revolución o derrocar al gobierno, eso lo obvia Finkielkraut. La inmensa mayoría luchan contra las discriminaciones que padecen e intentan ser no los ciudadanos del día de mañana, sino futuros empleados precarios. ¿Por qué tanta violencia?, se pregunta Finkielkraut. Esos jóvenes tienen una tasa de paro del 40%, por vivir en esos barrios y por tener esos apellidos. Él, cuando era joven, pertenecía a un grupo maoísta y tomó parte en Mayo del 68, veneraba al Gran Timonel y vio con buenos ojos las barricadas del Barrio Latino, y eso que entonces los jóvenes blancos universitarios encontraban (encontrábamos) trabajo sin dificultad. Alguien debería preguntarle: “¿Por qué?” Y, ¿por qué intentar incendiar un liceo es más grave que intentar incendiar París en el 68?”

      Citar  Responder

  52. Diego Ariza, casos tan emblemáticos como los de Jiménez Losantos no hay, si bien pueden encontrarse buenos elementos en ‘Le Figaro’ o ‘Valeurs actuelles’.
    Según un estudio muy riguroso del Institut Montaigne, hay entre cinco y seis millones de musulmanes. El 28% apoya la tesis de que la ley coránica está por encima de la legislación civil de la República. Entre los jóvenes musulmanes y los más precarios, el porcentaje sube al 50%. Es como si el islamismo radical fuese entre los musulmanes lo que para los no musulmanes es el voto al Frente Nacional, pero más grave, en cuanto que el autoritarismo islámico deriva en un secesionismo sociopolítico y cultural, y a la vez menos grave, porque no hay partido islamista que pueda pasar a la segunda vuelta de unas elecciones. Aún no estamos en la novela de Houellebecq.

    Lo que no existe en Francia, por ejemplo, es el caso del catedrático de Estética Azúa y sus columas en ‘El País’. Algo similar en ‘Le Monde’ resulta inimaginable. Y tampoco se publicaría una apología de la depresión -así la describe alguien en Twitter-, como la columna de Savater de ayer. Entiendo el dolor de Savater, pero un diario de referencia no es lugar para ese tipo de textos.

      Citar  Responder

  53. Comentario
    MJGE,

    ¿Alguien sabe de él? Yo le mandé un par de correos, el primero lo respondió muy amable pero luego acabó la conversación, así que no sé nada de cómo le va la vida. Creo que el bueno de SAP estuvo más tiempo en contacto con él.

    A mí me parecía un tipo polémico, sí, pero también brillante.

      Citar  Responder

  54. El Presidente de los Estados Unidos de América se ha negado a dar la mano a una mujer.

      Citar  Responder

  55. Pues sí mi querido Gaspar, siempre he sido un poco voyeur :)

    Gracias MdlMar!

    Yo también tengo pendiente las Alpujarras Mr. Sap!

    Un saludo MJGE.

      Citar  Responder

  56. MJGE, recuerdas bien:

    “…de la misma manera que los arquitectos antiguos descubrieron las leyes básicas de la arquitectura que aplicaron en sus edificios y que hoy se siguen aplicando porque no hay otras. A nadie se le ocurre hacer un edificio “abstracto” porque se caería. En la poesía, en la música, en la pintura sucede lo mismo.”

      Citar  Responder

  57. Mundo perdido y recuperado

    “El proceso de cicatrización ha originado una atrofia en el ventrículo lateral izquierdo. Sus paredes presionan la superficie del cerebro. La lesión provocó una atrofia local en la región parietooccipital. El paciente ha dejado de habitar en la tierra”.

    “Desde hace veinte días siento que soy un ser absolutamente original, único, predeterminado por un destino funesto e inalterable. Mi percepción de la realidad es un mosaico de ideas sin razón y de formas sin sentido, nada tiene un contorno claro. No soy ciego, pero sólo veo sombras de las cosas que me suceden. Y si no fuera porque es echarse flores de más, diría que soy una persona nueva”.

    Eugenio sufrió un pequeño accidente cuando se deslizaba por la barandilla de las escaleras de su edificio. Así solía comenzar sus días más venturosos, tarareando y haciendo equilibrismos insensatos antes de perderse por el soportal en el bullicio calamitoso de Madrid.

    Esta vez salió mal; tropezó y rodó por las escaleras, dejando una estela de ruido y de golpes que lo aplastó como un cromo contra el suelo, con media lengua sacada y el cuello dado la vuelta; siniestro total.

    “Si siento una mano que reposa a mi lado,  pienso que debiera ser de otro antes de reparar en que pudiera ser la mía, y a la hora de intentar agarrar un vaso o una taza de café, son horas las que me paso disimulando sin saber por dónde empezar”.

    ¿Qué era esta lesión cerebral que había dejado intacta su percepción directa del mundo, que había conservado sus intenciones,  su sensibilidad, la capacidad de valorar lucidamente cada uno de sus fracasos y que a la vez le originaba unas tremendas dificultades cada vez que trataba de expresar un motivo o encontrar una sencilla palabra?

    Era profesor de secundaria en un instituto. Docente de vocación pero escéptico por experiencia. Disertaba sobre células eucariotas con la misma pasión que recitaba poemas o traía pensamientos filosóficos a ese mundo vegetal que tanto le apasiona:

    “La capacidad fantasiosa de las células para generar vida es la explicación más difícil del universo, y si Dios se hubiera puesto a estudiar las células madre en lugar de jugar tanto a los dados, nos habríamos ahorrado el cristo en la cruz y gran parte del fenómeno fan”.

    Aún entregado a su profesión, tenía escasa esperanza en la pobre atención de sus alumnos, roídos los sesos  por los muchos comecocos telemáticos, cuando no por ese bandido en estado puro que es toda hormona adolescente. Una pintada en los lavabos le recordaba el triste destino de su cábala educadora, y los límites de toda pedagogía.

    “Dime con quién wasaps y te dire quién eres, pk mira q ers gua(rr)pa”.

    Ahora, desesperado tras el accidente, trata de buscar en sus libros, en sus fotos, en fragmentos de sus notas, algo que le ayude quizá a reconocerse.

    Abre la pantalla de su viejo portátil, y tras muchos vértigos frustrados en infinitas ventanitas que se abren, decide que no entiende ni papa y sale a caminar a la calle, dónde las dudas siempre se encuentran. Es ya una noche aciaga de whisky y de ceniza.

    Si el magma de la urbe perturba de sí a la sensibilidad, el chorro de estímulos que bulle ahora en sus ojos lo conduce sin norte, como puta por rastrojo, dando tumbos, multidudando ante las luces de los semáforos, dando murga al policía que aún no sabe si arrestarlo o alejarse de él; pregonando balbuceos, entre gentes que lo iban esquivando pensando que estaba loco.

    Por fin se acerca a un viejo indigente que sentado en un banco da de comer a las palomas. Es una escena de Matrix, pero también el primer hombre que no huye de él en muchos pasos.

    Dice como un oráculo:

    “El hombre antiguo procuraba mantener la vida de sus divinidades conservándolas aisladas entre el cielo y la tierra, entre la mística y la verdad, como un lugar que no puede ser afectado por las cosas ordinarias. Se dice del individuo que ha reducido de sí las habladurías hasta el punto de haber abandonado su propia doctrina y vivir sólo de su silencio”.

    Nuestro profesor queda aún más sordo ante tal extraño mensaje, que viniendo de un pobre viejo, no puede contener más que el albur de un mal encantamiento. Lo deja allí sospechando que está más ajeno que él, y sigue su camino, fragmentado por las luces y las sombras de la mágica ciudad, a punto de ser atropellado por los coches.

    Se lo traga un olor de cubata y de garito y se acoda a una barra dispuesto a chutarse el penúltimo trago. El camarero es un hombre gordo y sucio, que fuma puros habanos; le sirve una tapita de tortilla y un chato de vino. Le observa durante un elástico segundo y le lanza un círculo de humo a la cara antes de decirle:

    “Buscas a alguien que haya olvidado las palabras para poder hablar con él”.

    Eugenio queda más trastornado aún, le suenan todas las frases por igual pero es como si la cosa empeorara por momentos. ¿Es su cerebro o es la misma realidad la que no tiene prisma ni recomposición?

    Se mete el último pelotazo y se entrega al arrullo licencioso de la noche, en antros poco elegantes, más difuso que ebrio, buscando sin éxito un alma femenina que alojase sus penas por esta vez; sonora su cabeza, ardiendo la entrepierna y empapados sus órganos en alcohol. Más triste que una rata.

    Pasea sin dirección, por confusión, por variación, por perdición, por obsesión, por impulsión, por los bulevares sin tiempo de la noche insomne y desconcertada.

    Por fin algo atrapa su atención. En la calle del espejo: es el escaparate de una agencia de viajes donde hay un anuncio enmarcado con la imagen de un globo:

    “Acaso es tiempo malgastado el que se emplea en vagar por el mundo”.  

    No le hicieron falta más palabras pues un resto de razón se encendió de golpe en su magín.

    Cogió la hucha de su pensión, una maleta que tampoco se acordaba de quién era, y se fue a vivir al Caribe, dónde no hacen falta los recuerdos y hay mujeres para todas las edades; en compañía de Curro, que como no habla tampoco, no tiene problemas con él.

      Citar  Responder

  58. Carmela, Sap,

    Pablo el parisino era, sin duda, un personaje peculiar. Inteligente, pero que por encima de todo cultivaba la polémica. Eso anima cualquier foro y cualquier conversación, pero sus afirmaciones eran poco fiables, precisamente porque prefería la polémica al rigor. Recuerdo cierta ocasión en que afirmó que la abstracción no era posible en arquitectura, que un edificio no podía ser abstracto porque se caería, lo cual es una absoluta tontería. Es como pensar que en un cuadro abstracto también han de ser abstractos el caballete, el lienzo y el pigmento.

      Citar  Responder

  59. ” … 3. any pleasant sound or series of sounds, such as bird song … 2. the sound(s) or composition(s) produced, a written or printed score for this … 1. n. the art of arranging the sounds of voice(s) or instrument(s) or both in a pleasing sequence or combination …

    “[…] No solo los reproches que nos hacemos unos a otros, sino nuestras razones también y nuestros argumentos en las materias de controversia pueden volverse de ordinario contra nosotros, y nos herimos con nuestras propias armas […]”

    Michel de Montaigne
    “Essais (III; VIII)” -1580-
    Traducción de Almudena Montojo
    Cátedra – Blibliotheca AVREA, 2013

    … music (‘myoo-zik’) … ”

    El R&R viste de negro once again.
    Ha muerto Chuck Berry.

    *

      Citar  Responder

  60. Mazapán,

    No he visto esa película, gracias por recomendarla, tiene buena pinta.

    He estado de 7 a 8,30 dando un paseo por el parque de María Luisa, por los jardines de las Delicias, por el muelle… Azahar por todas partes. Ahora escribo al lado de la ventana abierta y, como dice mucha gente que pasa por esta calle, deberíamos pagar por el olor que disfrutamos (y ellos, barrerla). Sí, ojalá pudiera mandarte un poco en un sobre :-). Un saludo también para ti.

      Citar  Responder

  61. ‘Bajo el sol’, Carmela, es una historia que te envuelve. Como otros relatos fílmicos de H. E. Bates como ‘Un mes en el lago’ o ‘Locuras de verano’ (de David Lean), cuyo tema musical, del prolífico Cicognini, interpreta aquí la Manhattan Jazz Orchestra. ‘Summertime in Venice’:

    https://www.youtube.com/watch?v=wCBfgn7AOAU

      Citar  Responder

  62. Sap,

    “La máquina de coser gouldiana” :-)

    También dijo que había masacrado la sonata nº 30, una de las más bellas de Beethoven. Qué lástima que ya no ande por aquí :-(

      Citar  Responder

  63. Carmela, ‘Bajo el sol’ es una película cuya historia te envuelve. Solía pasar con otros relatos del inglés de Rushden H. E. Bates llevados al cine. Como ‘Un mes en el lago’ o una pieza curiosa del gran David Lean sobre una solterona americana (K. Hepburn) en Venecia, ‘Locuras de verano’, con música del reputado y prolífico Alessandro Cicognini, cuyo tema principal interpreta aquí la Manhattan Jazz Orchestra. “Summertime in Venice”:

    https://www.youtube.com/watch?v=wCBfgn7AOAU

      Citar  Responder

  64. Carmela,

    Esta película es otra excepción:
    https://youtu.be/KglG7O48xHo
    Si fuese posible a través de internet, podríamos intercambiar olores, yo te mandaría lluvia o tierra mojada a cambio de un poco de azahar :) Un saludo

      Citar  Responder

  65. Mundo perdido y recuperado

    “El proceso de cicatrización ha originado una atrofia en el ventrículo lateral izquierdo. Sus paredes presionan la superficie del cerebro. La lesión provocó una atrofia local en la región parietooccipital. El paciente ha dejado de habitar en la tierra”.

    “Desde hace veinte días siento que soy un ser absolutamente original, único, predeterminado por un destino funesto e inalterable. Mi percepción de la realidad es un mosaico de ideas sin razón y de formas sin sentido, nada tiene un contorno definido. No soy ciego, pero sólo veo sombras de las cosas que me suceden. Olvidé todo lo que había aprendido y todo es nuevo a mi alrededor”.

    Eugenio sufrió un pequeño accidente cuando se deslizaba por la barandilla de las escaleras de su edificio. Así solía comenzar sus días más venturosos, tarareando y haciendo equilibrismos insensatos antes de perderse por el soportal en el bullicio calamitoso de Madrid.

    Esta vez salió mal; tropezó y rodó por las escaleras, dejando una estela de ruido y de golpes que lo aplastó como un cromo contra el suelo, con media lengua sacada y el cuello dado la vuelta; siniestro total.

    “Si siento una mano que reposa a mi lado,  pienso que debiera ser de otro antes de reparar en que pudiera ser la mía, y a la hora de intentar agarrar un vaso o una taza de café, son horas las que me paso disimulando sin saber por dónde empezar”.

    ¿Qué era esta lesión cerebral que había dejado intacta su percepción directa del mundo, que había conservado sus intenciones,  su sensibilidad, la capacidad de valorar lucidamente cada uno de sus fracasos y que a la vez le originaba unas tremendas dificultades cada vez que trataba de expresar un motivo o encontrar una sencilla palabra?

    Era profesor de secundaria en un instituto cercano. Docente de vocación pero escéptico por experiencia. Disertaba sobre células eucariotas con la misma pasión que recitaba poemas o traía pensamientos filosóficos a ese mundo vegetal que tanto le apasionaba:

    “La capacidad autoregulada de las células para generar vida es la explicación más difícil del universo, y si Dios se hubiera puesto a estudiar las células madre en lugar de jugar tanto a los dados, nos habríamos ahorrado el cristo en la cruz, algunos mandamientos y gran parte del fenómeno fan”.

    Aún entregado a su profesión, tenía escasa esperanza en la pobre atención de sus alumnos, roídos los sesos  por los muchos comecocos telemáticos, cuando no por ese bandido en estado puro que es toda hormona adolescente. Una pintada en los lavabos le recordaba el triste destino de su cábala educadora, y los límites de toda pedagogía.

    “Dime quién wasaps y te diré quién eres, porque mira que eres guarra cabrona”.

    Ahora, desesperado tras el accidente, trata de buscar en sus libros, en fragmentos de sus notas, algo que le ayude quizá a reconocerse, a saber quién.
    Abre la pantalla de su viejo portátil hp, y tras muchos vértigos frustrados en infinitas ventanitas que se abren y se cierran sin control, decide que no entiende ni papa y sale a caminar a la calle. Es ya una noche aciaga de whisky y de ceniza.

    Si el magma de la urbe perturba ya a las sensibilidades más dúctiles, el orbe de estímulos que bulle ahora en sus ojos lo conduce sin norte, como puta por rastrojo, dando tumbos de aquí para allá, multidudando ante las luces de los semáforos, dando murga al policía que aún no sabe si arrestarlo o alejarse de él; pregonando balbuceos, entre gentes que lo iban esquivando pensando que estaba loco.

    Por fin se acerca a un viejo indigente que sentado en un banco da de comer a las palomas. Es una escena de Matrix, y también el primer hombre que no huye de él en muchos pasos. Dice el oráculo:

    “El hombre antiguo procuraba mantener la vida de sus divinidades conservándolas aisladas entre el cielo y la tierra, entre la mística y la verdad, como un lugar que no puede ser afectado por las cosas ordinarias. Se dice del individuo que ha reducido de sí las habladurías hasta el punto de haber abandonado su propia doctrina y vivir sólo de su silencio”.

    Nuestro profesor queda aún más sordo ante tal extraño mensaje, que viniendo de un pobre viejo, no puede contener más que el albur de un mal encantamiento. Lo deja allí sospechando que está más ajeno que él, y sigue su camino, fragmentado por las luces y las sombras de la mágica ciudad, a punto de ser atropellado por los coches.

    Se lo traga un olor de cubata y de garito y se acoda a una barra dispuesto a tomarse el penúltimo trago. El camarero es un hombre gordo y sucio, que fuma puros habanos; le sirve una tapita de tortilla y un chato de vino y le lanza un círculo de humo a la cara antes de decirle:

    “Buscas a alguien que haya olvidado las palabras para poder hablar con él”.

    Eugenio queda traspuesto, le suenan todas las frases por igual pero es como si la cosa empezara a empeorar por momentos. ¿Es su cerebro o es la misma realidad que no tiene recomposición posible?

    Se mete el último pelotazo y se entrega al arrullo licencioso de la noche, en antros poco elegantes, más difuso que ebrio, buscando sin éxito un alma femenina que alojase sus penas por esta vez, perdida su cabeza, ardiéndole la entrepierna y empapados sus órganos en alcohol. Más triste que una rata.

    Pasea sin dirección, por confusión, por variación, por perdición, por obsesión, por los bulevares sin tiempo de la noche enorme y desconcertada.

    Por fin algo atrapa su atención. En la calle del espejo: es el escaparate de una agencia de viajes donde hay un anuncio enmarcado en la imagen de un globo:

    “Acaso es tiempo malgastado el que se emplea en vagar por el mundo”.   Viajes Ríos de Tinta.

    Dice el publicista

    Y él se queda pensando bajo una palmera y con dos o tres mulatas en bikini que esta vez aparecen en su mente por cosecha propia.

    No le hicieron falta más palabras y un resto de su razón se encendió de golpe en su cabeza.

    Cogió la hucha de su pensión, una maleta que tampoco se acordaba de quién era, y se fue a vivir al Caribe, dónde no hacen falta los recuerdos, las olas vienen y van, y hay mujeres para todas las edades; en compañía de Curro, que como no habla tampoco, no tiene problemas con él.

      Citar  Responder

  66. Su antólogo explica cómo Gloria Fuertes era un ejército de una sola mujer. Conoced un poco más cómo era, lo que pasó cuando tras la muerte de su amante se quiso tirar al tren, y cómo se negó a ser el apoyo de Vicente Aleixandre (que era también, como sabréis, el conciliador de los desamores de los poetas y escritores gays):

    https://twitter.com/xcascantex/status/842710782269968385

      Citar  Responder

  67. Gaspard,

    Una pregunta que quiero hacerte hace tiempo: ¿en Francia gente como Ansón, Jiménez Losantos, Hermann Tersch, Carlos Herrera, etc, etc, etc, etc. dirigen alguno de los programas o medios de comunicación más importantes y con más audiencia? Supongo que sujetos de este estilo habrá en todos lados, ¿pero en Francia se aceptan sus opiniones como algo normal y diario como la salida del sol por las mañanas? No hablo de casos aislados, que seguro que lso habrá sino de algo sistemático.

    Analicemos lo que dice Ansón: en Francia hay 11.200.000 de musulmanes (el 17% de la población total) que ha invadido el país. Busco “Invadir” en el diccionario de la RAE, de la que este personaje es académico, y aparecen varios significados:

    Del lat. invadĕre.
    1. tr. Irrumpir, entrar por la fuerza.
    2. tr. Ocupar anormal o irregularmente un lugar. Las aguas invadieron la autopista.
    3. tr. Dicho de una cosa: Entrar y propagarse en un lugar o medio determinados.
    4. tr. Entrar injustificadamente en funciones ajenas.
    5. tr. Dicho de un sentimiento, de un estado de ánimo, etc.: Apoderarse de alguien.
    6. tr. Biol. y Med. Dicho de los agentes patógenos: Penetrar y multiplicarse en un órgano u organismo.

    Nos quedan el 1, el 2 y el 4 porque el 3 se refiere a cosas, el 5 a sentimientos y el 6 a agentes patógenos (a no ser que Ansón contemple incluirlos como agentes patógenos, que llegados a este punto todo es posible). Bien pues esos 11 millones de personas o bien han entrado por la fuerza en Francia, u ocupan el territorio irregularmente, o entran injustificadamente en funciones ajenas. Que no han entrado en Francia con buenas intenciones lo corrobora al afirmar que estamos pagando ahora (aquí utiliza la primera persona del plural, se supone que por empatizar con los sufridos franceses o por su condición de europeo) las tropelías que otros franceses hicieron hace siglos en los países de origen de estos musulmanes.

    En resumen, que este melón con patas opina que en Francia, como hace siglos se comentieron todo tipo de atrocidades en las colonias musulmanas, 11 millones (de momento) de estos han decicido conscientemente invadir el país con la intención de hacer pagar esas culpas a lso franceses actuales.

    En un país normal, este tío tendría que dimitir o ser expulsado de los puestos que ocupa y no le volverían a publicar ni una frase en lo que le queda de vida.

      Citar  Responder

  68. Montse,
    .
    Montserrate, cariño, me alegra saberte lozana y frescachona en tu fugaz visita a este ilustre cenáculo del que leo su actividad a trozos desde un bello destino que tenía inédito: Pampaneira, en la Alpujarra granadina.

    :-*

    ….
    Glenngouldistas todos: si Pablo el Parisino os leyera os iba a zurrar la badana!

    :-)

      Citar  Responder

  69. En ‘Babelia’ nos escribe el ammfitrión: “Las calamidades de un autor pobre son ventajas para el coleccionista rico: de no haber ardido tantos ejemplares, no valdrían tanto los que quedaron”. La ley de la oferta y de la demanda también se aplica a los objetos culturales, hasta los fetichizados e inelásticos, bienes de ostentación, de los que el sociólogo Boltanski ha escrito un ensayo.
    Justo encima del ammrtículo, se informa de que ‘Patria’ ya ha sido vendida 170.000 veces, una novela “vendepatria”, podría decirse, dejando a un lado la campaña mediática positiva de que ha disfrutado Aramburu. Cabe preguntarse si un bien cultural que por definición se vende poco y forma parte de la cultura legítima -aunque haya libros, filmes o canciones populares que también venden poco, fracasan, por ser “malos”-, a pesar de mantener el precio baja en valor, y de cultura legítima pasa a ser pop culture, por venderse como churros; no sabemos si ha concitado el consenso de las gentes que leen mucho pero no suelen coincidir en gustos, o si ha llegado incluso a la mesilla de noche de no-lectores habituales. Hay quien sostiene que los booksellers son libros de poca calidad porque para tener un gran éxito y cubrir a un gran público o lectorado han de ofrecer un poco de muchas cosas diferentes a gente muy diversa, y que ese “poco” multiplicado constituye un mínimo común denominador que rebaja la obra en cuestión y lo coloca en un nivel inferior dentro de la escala de valor literario.

      Citar  Responder

  70. Zacarías, cierto, cierto, la del gran Martin Ritt. Además, es una de las pocas del subgénero en que el ilustrado no es profesor, sino obrera de fábrica (yo creía recordar que era camarera, pero él es el cocinero).
    En el cuento ‘Los teólogos’ de Borges hay una frase que resume bien todo esto: “Como todo poseedor de una biblioteca, Aureliano se sabía culpable de no conocerla hasta el fin; esa controversia le permitió cumplir con muchos libros que parecían reprocharle su incuria.”

      Citar  Responder

  71. ” … Entonces, ya …

    “[…] -Por cierto, fermosas señoras, yo soy muy contento de hacer lo que me pedís; mas ha de ser con una condición y concierto, y es que este caballero me ha de prometer de ir al lugar del Toboso y presentarse de mi parte ante la sin par doña Dulcinea, para que ella haga dél lo que más fuere de su voluntad.
    Las temerosas y desconsoladas señoras, sin entrar en cuenta de lo que don Quijote pedía, y sin preguntar quién Dulcinea fuese, le prometieron que el escudero haría todo aquello que de su parte fuese mandado […] (I; IX)”

    … lo voy entendiendo un poquito mejor … ”

    A Montse
    ya de vuelta

    ._.

    *

      Citar  Responder

  72. albertiyele, ayer leí en este perfil de un intelectual neoyorquino (cuenta que se pasó del Upper West Side de nuestro ammfitrión cuando era un lugar menos recomendable al Upper East Side, que sería -corrígime si me equivoco- como pasar de Palermo Soho a Palermo Chico), que ya en los años sesenta, cuando el muy sortudo se codeaba con Sontag, Mailer, Bellow, Arendt y otros, la distinción entre high culture y popular culture comenzaba a resultar anacrónica. Los que han estudiado el tema señalan que hasta la irrupción de la sociedad de masas, una pequeña élite aristocrática y alta burguesa financiaba con sus dinerillos una cultura sofisticada y legítima, mientras que la pequeña burguesía y el proletariado urnano y rural tenía suficiente cultura con sobrevivir. Poco a poco, con menos estrecheces, estos últimos fueron elaborando una cultura propia, la cultura popular, que sin embargo se mantuvo enclaustrada por las diferencias de clase, hasta que los medios de comunicación modernos la extendieron en el siglo XX, al mismo tiempo que la democratización de la enseñanza facilitó el acceso de la cultura burguesa a las masas. Hoy, esa cultura legítima se ha patrimonializado, canonizado, “panteonizado” -no sé hasta qué punto las generaciones educadas hoy son más o menos conscientes y tributarias de ella que las de hace unas décadas-, mientras que la cultura popular respetable de antaño ha degenerado en una masa viscosa de triunfitos y blockbusters. Eso venía a decir Richard Hoggart.
    https://www.nytimes.com/2017/03/17/nyregion/norman-podhoretz-still-picks-fights-and-drops-names.html?_r=0
    En cualquier caso, estamos rodeando todo el rato a Pedrito Bourdieu sin nombrarlo: https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/736x/3e/69/09/3e69093a36774327d4631f6f48e95882.jpg

      Citar  Responder

  73. Gaspard,

    “en este género casi siempre el culto es el hombre, y la inculta la mujer”

    Una excepción: Cartas a Iris, con Jane Fonda y Robert de Niro.

      Citar  Responder

  74. MJGE,

    Yo conocí la vida y obra de GG hace muchos años gracias al gran fotógrafo Manolo Laguillo que, en la charla de introducción de un curso sobre Sistema de Zonas que estábamos haciendo en Utrera, dedicó más tiempo a hablarnos de la vida y obra del pianista (estaba leyendo su biografía, por entonces sólo publicada en alemán) que a la obra de Ansel Adams, padre del SZ.
    Muchos de los alumnos de aquel curso salieron aquel día algo decepcionados (el SZ es una aplicación básicamente técnica de los principios físicos y químicos de la fotografía, aunque se le pueden dar sus vueltas filosóficas), pero yo salí feliz. Feliz porque había conocido algo nuevo, las Variaciones Goldberg, y a un personaje fascinante.
    Feliz como me he sentido después de leer la referencia que has trancrito. Y ahora voy a buscar ese concierto, espero que esté por ahí.
    Gracias

      Citar  Responder

  75. DomingoGlez,

    No sabía gran cosa de Glenn Gould hasta que leí ese artículo en Babelia, aunque por alguna razón que no recuerdo me había hecho en internet con sus Variaciones Goldberg. Gracias a tu comentario y a los de Hermi he leído alguno más y escuchado esos vídeos de youtube. Uno de esos artículos está en Jotdown e incluye una intervención de Leonard Bernstein antes de un concierto conjunto en la que manifiesta su desacuerdo con la versión que GG va a interpretar de un concierto de Brahms. Lo voy a incluir aquí porque no tiene desperdicio.

    No se asusten, el Sr. Gould ha venido y aparecerá en un momento. Como saben, no tengo la costumbre de hablar en los conciertos, excepto en los preámbulos de las noches de los jueves, pero una curiosa situación ha surgido, que merece, creo, una o dos palabras. Están a punto de escuchar una interpretación, yo diría, poco ortodoxa del Concierto de Brahms en Re menor, una interpretación tan singularmente distinta de cualquiera que haya escuchado, o soñado, en un tiempo remarcablemente lento, con frecuente desvío de las indicaciones dinámicas de Brahms. No puedo decir que esté de acuerdo con la manera en que el Sr. Gould concibe la pieza, y eso plantea una cuestión interesante: ¿por qué la estoy dirigiendo? (Risas del público) La estoy dirigiendo porque el Sr. Gould es un artista tan válido y tan riguroso que debo tomarme con total seriedad cualquier cosa que él conciba de buena fe, y su concepción es suficientemente interesante como para que pensar que ustedes merecen escucharla también.

    Pero la vieja cuestión sigue ahí: En un concierto, ¿quién es el jefe, el solista o el director? La respuesta, claro está, es, a veces uno, a veces el otro, dependiendo de las personas implicadas. Pero casi siempre ambos consiguen lograr juntarse y, bien por persuasión o encanto o amenazas incluso, componer una obra unificada. Sólo en una ocasión anterior a esta tuve que plegarme a una enteramente nueva e incompatible versión: fue la última vez que acompañé al Sr. Gould (risas). Pero en esta ocasión nuestros puntos de vista son tan discrepantes que me he sentido en la obligación de descargarme de responsabilidad con esta pequeña confesión. Entonces, cabe insistir, ¿por qué estoy dirigiendo el concierto? ¿Por qué no monto un pequeño escándalo y busco un sustituto al solista o cedo mi lugar a uno de mis asistentes? Porque estoy fascinado, feliz, de poder mirar con nuevos ojos este concierto, tantas y tantas veces ejecutado; porque hay momentos en que la ejecución del Sr. Gould emerge con una convicción y frescura sorprendentes; en tercer lugar, porque todos podemos aprender algo de este artista extraordinario, un intérprete reflexivo, y finalmente, porque hay en la música eso que Dimitri Mitropoulos solía llamar «el elemento travieso», un factor de curiosidad, aventura, experimentación, y les puedo asegurar que esta semana colaborando con Mr. Gould en la preparación de este concierto ha sido toda una aventura, y es con ese espíritu de aventura que ahora se lo presentamos a ustedes.

    Como dice Montse (me alegra verte por aquí de nuevo), este sitio es una fuente inagotable de conocimiento.

      Citar  Responder

  76. Comentario
    MJGE,

    Yo lo que entendí es que abusó del corta y pega y de otras técnicas de grabación poco convencionales.

    Algunas grabaciones además están en vídeo como las famosas Variaciones sin partirura en las que se le oye tararear.

    No sé, estoy deseando leer el libro deo artículo.

      Citar  Responder

  77. Comentario
    Hermi,

    Se aprende mucho de usted.

    Y me gusta que hables del Baremboim pianista. La versión que hay en youtube de la sonata 32 de Beethoven, de la que se habló poco aquí es espectacular.

      Citar  Responder

  78. Buenas noches amig@s!
    Pero qué divertido es este saloncito cibernético y qué gran fuente inagotable de sabiduría tanto popular como cultural. Desde los enlaces de vídeos, música, cine, medios de comunicación, etc pasando por vuestros comentarios y orquestados por las palabras del ammfitrión, sigo pensando que sois la compañía ideal para mi pobre alma y mi insaciable hambre de conocimientos. Y entonces pienso “¿y por qué no los visito más asiduamente?”. Y luego miro la hora a la que termino de disfrutaros y pienso en las 10 horas que necesita mi organismo de sueño reparador y claro, no me salen las cuentas!!
    Sois adictivos. Ojalá Dª Gertrudis lleve razón en todo lo bueno que nos augura!

      Citar  Responder

  79. Maties,

    Comentario
    Y esa Maika Makowsky, nacida en Palma peeeeeeeeero… detallle… de madre andaluza y padre macedonio, ¿alguna vez será “dels nostros”? La escucha mi Bibi, que me dice, cara de póker, ¿Nadia Makowsky? ¿Madre andaluza y padre macedonio y cantando folk en lengua guiri??? Esa no será dels nostros ni que se ponga a bailar ball de bot vestida de payesa en la plaza de Sineu!
    :-))

      Citar  Responder

  80. Y con respecto a lo que se podría llamar cultura popular o alta cultura, cuyos límites son difusos y confusos, me parece, siempre he pensado que educar (a un hijo y/o a alumnos en una escuela) es hacer todo lo posible por abrirles puertas, posibilidades, y la única forma de que alguien tenga posibilidad de elegir algo es que lo conozca, que al menos sepa de su existencia, que alguien “se lo presente”. Lo poco que aprendí (y no es falsa modestia: tengo 61 años y sé bien cuatro cosas sobre cuatro asuntos; y en cambio las dimensiones de lo que ignoro son inconmensurables) lo aprendí por curiosidad, porque alguien alguna vez me entreabrió una puerta y me dejó espiar, y quise saber más. Y eso poco que aprendí fue, es, para mí esencialmente una fuente de placer. Prácticamente no aprendí nada que no me diera placer, aun cuando para aprenderlo el camino no siempre fuera placentero y exigiera esfuerzo, en algún caso hasta sacrificio.
    Esa es mi idea de lo que solemos llamar alta cultura. ¿Que es más fácil mirar una telenovela de la tarde en la tele que ver una película de Fellini? Sí, probablemente sea más fácil, y tampoco tiene nada de malo mirar la telenovela de la tarde (a veces, porque a veces son directamente un insulto a la inteligencia). Pero creo que vale la pena el esfuerzo de subir un poco, de asomar la cabeza a algo que está un poco más alto, y estoy convencida de que si a todo el mundo se le diera de verdad la oportunidad, cualquiera está en capacidad de disfrutar de cosas que en principio parecen muy complejas. Los adultos (padres, maestros, políticos que elaboran planes de educación, todos, la tribu entera, porque la tribu entera educa) tenemos un papel y una responsabilidad. Y cuando el nivel cultural de los padres y del entorno es escaso, evidentemente el papel de la escuela (la institución y también los miembros concretos de la escuela) es fundamental. La escuela, el mundo académico en general, no debería ceñirse a formar sujetos aptos para el trabajo, que es lo que veo últimamente por todos lados. El famoso ¿y aprender eso para qué te va a servir? Hay cosas, muchísimas cosas, que sólo sirven para hacernos la vida más bella, más interesante, más placentera.

      Citar  Responder

  81. Hermi,

    Me he tragado la entrevista. La verdad es que cuenta anécdotas jugosas aunque no podía ser de otra manera llevando sesenta años codeándose con los poderosos. Pero no lo puede evitar y los complejos de inferioridad le pueden. No solo mantiene conversaciones de tú a tú con Hawking sino que asegura leer, no 200, sino 300 libros al año. Lo que lo hace quedar mal de las dos maneras: si no los lee es un mentiroso y un fantasma (esta es la opción que a mí me parece cierta) o los lee y es menos inteligente de lo que aparenta, porque lees un libro al día pero sobre el tema de la inmigración haces un análisis digno de barra de bar a las tres de la mañana (a partir del 12:50)::

    “Estamos sufriendo una invasión, que me parece que en Francia estamos ya en el 17% de musulmanes, que son cantidades de una extraordinaria importancia, estamos siendo invadidos por los países que nosotros colonizamos y que colonizamos en muchas ocasiones de una manera muy salvaje y estamos pues pagando las culpas de los pecados que cometimos en siglos pasados”.

    https://www.march.es/conferencias/anteriores/voz.aspx?p1=101050

    Ansón, el pionero del cuñadismo español.

      Citar  Responder

  82. albertiyele, pop culture de calidad. En ese sentido, creo que vamos a peor. Solo hay que recordar a los Beach Boys -ya veo a Diego cachondeándose- y compararlo con ese Jastin Víver.
    Si hasta Jacques Brel afirmaba que lo suyo eran chansonnettes. ¡Jacques Brel! Pregunta ahora a unos de esos triunfitos a ver si ellos componen o cantan canciones o cancioncillas. Pasa lo mismo con el cine italiano: antaño había grandes cineastas populares, como De Sica, Risi, Rossi o Scola, que competían en otra liga que los Fellini o Antonioni, pero que producían obras de alta calidad. No hay más que revisar los blockbusters italianos de la actualidad para desolarse y quedar consternado por la evolución cuesta abajo de la cultura popular de l’autre côté des Alpes.

      Citar  Responder

  83. La Serapia,

    Eso es como preguntarse cómo no se fueron los republicanos antes de perder la guerra. O los bosnios en la guerra de los Balcanes. Ahora, a todo pasado, las cosas se ven más claras. Cuando estás viviendo el momento, la tragedia y el sinsentido, no lo ves tan claro. Te agarras a un clavo ardiendo. Esperas, tienes esperanzas. Leyendo libros como este de Klemperer, sus diarios, te das cuenta de eso. Él al principio se decía que no tenía nada que temer. No era religioso, estaba casado con una aria, condecorado de la I Guerra Mundial, catedrático de filología románica, no dominaba el inglés pero sí el francés, se sentía profundamente alemán, etc. Entonces se decía: “Esto no puede durar mucho más tiempo, aguanta”, aunque el mundo se fuera diluyendo a su alrededor.
    Muchos no tenían contactos en el exterior, no tenían dinero ni energías para un exilio. Tenían prohibido, no ya marcharse, ni siquiera poder moverse por su ciudad la mayor parte de las horas del día. No podían ir al cine, a las tiendas, el transporte público. No tenían derecho a su propia casa, a comer carne o pescado; a ver quién es el guapo que traspasa esos muros.

      Citar  Responder

  84. DomingoGlez,

    Pues fíjate que, siendo uno de mis intérpretes preferidos durante años (he “gastado” muchas horas escuchando sus Variaciones Goldberg así como sus muchos documentales que circulan por el tubo), últimamente está perdiendo puntos para mí. Por ejemplo: llevo semanas escuchando una y otra vez el movimiento Allegro de la suite para piano HWV nº 427 de Haendel en diferentes versiones (soy maniático cuando algo me gusta). Sobre todo -porque es la que más me gusta- la de Keith Jarret. Cuando uno llega a la versión de Glenn Gould, nota que era un hombre, aparte de excéntrico, atacado, sobrado, un delirio de técnica diabólica. Sí, su técnica es prodigiosa pero es como si ya hubiera superado al mismo Bach y eso le hubiera desquiciado, como si hubiera hecho un pacto con el diablo. “Sí, tocarás como los ángeles pero a cambio morirás joven”. Ahora prefiero a Andreas Schiff, Daniel Barenboim, y una joven francesa de origen sirio que me tiene enamorado: Racha Arodaki.

      Citar  Responder

  85. Y también de paso: hoy hace 25 años del atentado que voló por el aire la embajada de Israel en Buenos Aires, en la fatídica calle Arroyo. Veintidós muertos, cerca de trescientos heridos, muchos de ellos con secuelas graves. El edificio, literalmente demolido. El primer reportero gráfico que llegó al lugar, y sacó unas fotos que 25 años después siguen dando escalofríos y parecen de cualquier ciudad en guerra, fue Oscar Mosteirín, tío de mi Bibi. El origen y los autores del atentado, como casi todo en mi pobre país, siguen sin terminar de resolverse. Ya pasaron ni sé cuántos gobiernos. Capas y capas de dolor y de olvido que se van acumulando. Donde estaba la embajada, muy cerca de la Cancillería, de la Plaza San Martín, de la estación Retiro, del animado barrio de Recoleta, quedó un terreno baldío. Baldío baldío. Suma y sigue.

      Citar  Responder

  86. DomingoGlez,

    En el Babelia de hace 2 semanas venía un artículo sobre Glen Gould que enlazo al final y que imagino leerías. Lo digo porque en tu comentario afirmas que en la sonda Voyager viaja un disco con una interpretación suya de Bach, cuando parece ser que nunca grabó nada interpretado por él, sino montajes de otras interpretaciones. Un genio un tanto desquiciado ¿no?

    http://cultura.elpais.com/cultura/2017/03/02/babelia/1488455552_039893.html

      Citar  Responder

  87. Comentario
    La Serapia,

    Sí: ponerse de la nuca, del tomate, de la cabeza, del marote. Y últimamente tengo amigas que me dicen que este asunto de los piquetes en pleno centro de Buenos Aires “les encrespa los ruleros” (porque así, de paso, aquí lo recibirán los reyes con coronas de diamantes, pero allá… Mamma mía la que se está montando allá!) Cultura popular, mi querida Serapia, pura cultura popular.
    :-))

      Citar  Responder

  88. Y, lo prometo, aquí me paro, pero ya que estamos, venga, hala, más madera: a todos los melómanos de esta casa les gustará ‘Fai bei sogni’, del veterano Marco Bellocchio. Una educación sentimental melodiosa, melancólica, un pelín meliflua.

      Citar  Responder

  89. La que me faltaba era ‘El bello mundo’, de Julie Lopes-Curval.

    albertiyele, buscando algo en español sobre miserabilismo y populismo -no el concepto político, sino el sociológico, es decir, la defensa relativista de una cultura popular, cultura del pueblo, con valor propio, sin necesidad de ser definida de manera heterónoma con la cultura legítima, opuesto todo ello al miserabilismo-, los conceptos empleados en ‘Lo culto y lo popular en sociología y literatura, el ensayo de Grignon y Passeron, encuentro en Google esto de Sarlo: “Cuando se dice popular, ¿se está designando un tipo particular de discurso, objeto, representación simbólica, un tipo particular de práctica, un público, una modalidad de consumo? ¿Nos referimos a la cultura producida por los sectores populares o para ellos? ¿A la «espontaneidad» cultural del pueblo o a la planificación de la industria cultural?”.

      Citar  Responder

  90. Maese Nicolás, y ocio y negocio, sobre todo para algunos. ¿MVM no lo calificó de “subcultura”, sin intenciones peyorativas, más bien al contrario?
    Como el anterior comentario me ha quedado tristón -además de largo, pero ya es una tradición…-, algunas películas sobre conflicto entre gente culta e in-culta: ‘Educando a Rita’, ‘Mi peor pesadilla’ y ‘La encajera’ (ambas con Huppert, pero en roles invertidos; en este género casi siempre el culto es el hombre, y la inculta la mujer), ‘No es mi tipo’, ‘Un hermoso domingo’ y otra, reciente también, de cuyo título no me acuerdo.

      Citar  Responder

  91. La Serapia, los judíos franceses nunca creyeron que su país los entregaría a los nazis; la mayoría consiguieron esconderse o fueron protegidos por vecinos, religiosas o asociaciones. Los judíos alemanes preferieron Inglaterra o el Nuevo Mundo, salvo algunos como Benjamin o Arendt, que escapó de un campo de detención de Gurs, no lejos del País Vasco francés. Los judíos de Europa central y oriental fueron los que peor suerte corrieron, porque Vichy los entregó a cambio de nada; se salvaron poquísimos. Han quedado diarios como los de Hélène Berr, hija de un veterano de guerra que se creía a salvo por su historial de servicio militar, nacida a cinco minutos de la casa de mis padres, deportada unos meses antes de que yo naciera. Todo tan cerca, pero eran dos mundos distintos. Está el caso del cazanazis Serge Klarsfeld, hijo de judío rumano, detenido en Niza; él se salvó escondido en un armario junto con su madre y su hermano, y luego se casó con Beatte, hija de soldado alemán. Se encuentran fácilmente traducidas las Memorias de Simone Veil, brillante jurista que como ministra legalizó el aborto en 1974; toda su familia, a excepción de su hermana y ella, murieron en los países Bálticos o Bergen-Belsen. El mes pasado leí la crónica de una joven profesora que dio clases a una colonia de niños judíos escondidos en Izieu, fundada por judíos polacos. Klaus Barbie los persiguió, detuvo y mandó a la muerte a todos, cincuenta en total, 44 niños y siete monitores. La familia Boltanski, proveniente de Rusia, estaba presidida por un médico -sus compañeros de oficio le hicieron el vacío- y una escritora comunista, se escondieron en su casa de la rue de Grenelle, el bastión más conservador de París. De sus hijos uno es un afamado sociólogo, y el otro, un artista renombrado que instaló hará siete años en el Grand Palais una installation -no sé cómo traducirlo-, ‘Personnes’, que evoca aquello: http://www.domusweb.it/content/dam/domusweb/en/art/2010/02/01/monumenta-2010-christian-boltanski/rbig/big_228055_6812__DSC0073_big.jpg En el cine, un hombre que de niño, hijo de polaco y rumano, fue protegido por campesinos cristianos levemente antisemitas, dirigió ‘Le Vieil Homme et l’Enfant’, filme autobiográfico. Lo mejor y lo peor de la Humanidad se condensó en esos años. Dickens escribió sobre otra época: “Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos.” Cuántos judíos sefardíes que escaparon de España y Portugal y huyeron a Grecia u Holanda fueron tragados en el Holocausto. Y cuántos niños habrán padecido en Siria lo mismo todos estos años, antes de ayer seis años desde el comienzo de aquel infierno.
    En Internet se encuentra subtitulada ‘Peur de rien’, de la libanesa afincada en París Danielle Arbid. Es también una película autobiográfica, que cuenta lo duro que es el exilio. París ha sido siempre un polo de atracción de exiliados, pero sus gentes son en general antipáticas. Algo así decía Barea en ‘La llama’.

      Citar  Responder

  92. ” … sus hojas nos protegen …

    “[…] “Un hombre feliz sorprendido por la duda” es uno de los versos más bellos de Hugo Claus, y ésa es la duda que me embarga cuando pienso en mi jardín durante el invierno holandés. En la isla, el invierno significa lluvia, lluvia es agua, y agua significa que el jardín, que en la época en que yo estoy en Menorca está seco como un desierto, empieza a vivir […]”

    Cees Nooteboom
    ‘El jardinero sin jardín’
    “Rode regen” (2007)
    Traducción de Isabel-Clara Lorda
    El Ojo del Tiempo | Siruela, 2009

    … y nos procuran sombra … ”

    ¿Quién le va a curar el corazón partío al señor Sanz?
    … El doctor Alejandro, por supuesto.

    ¡Happy songs!

    ._.

    *

      Citar  Responder

  93. ASÍ NOS VA.

    Comentario
    La Serapia,

    Y SOBRE JAMES DEAN, hay quien opina que fue “un pobre desgraciado”.
    Estos comentarios no manifiestan ignorancia del personaje, sino indolencia propia de la hegemonía capitalista que despreocupadamente devalúa manifestaciones artísticas difíciles de repetir.

    ¿QUIÉN DA MÁS PARA LA CULTURA EN ESPAÑA?

      Citar  Responder

  94. Primero fue Zapata y los chistes de judíos.
    Luego Mayer que nos aparta del Matadero.
    Ahora Carmena asume las funciones.
    Los madrileños lo llevamos claro con la Concejalía de Cultura.

      Citar  Responder

  95. Hermi ha sacado a colación a Glenn Gould…¡qué maravilla!

    Un intérprete fantástico que, alomejor, ha trascendido por otros aspectos de su vida más personales.

    Lo que no deja lugar a dudas es que fue un visionario y un maestro. De hecho, en la sonda Voyager viaja un disco con una interpretación suya de Bach, para el que la recoja…

    También dejó unas cuantas frases “con un par” que encajan en este hilo, como “No me gusta ir a conciertos. Salvo a los míos, a los que asisto religiosamente” y la que más gracia me hizo, en referencia a Mozart, el compositor que todo el mundo de la música lamenta que falleciera tan joven con 35 años, Gould dijo “El problema de Mozart es que murió demasiado viejo” porque no le gustaba mucho Mozart y en especial sus últimas composiciones, entre ellas, La flauta mágica.

    Genio y figura.

      Citar  Responder

  96. albertiyele,

    No, ni sabía que existía el libro. ¡Adjudicado! Muchas gracias
    (¿ponerse “de la nuca”? ¡Qué bueno! :)

    El nombre de “bacilo” viene de cuando se clasificaban los microorganismos por la forma que tenían, antiguamente se clasificaba todo por cómo se veía, por la morfología. Ahora más por análisis moleculares. Hay bacterias que al microscopio se ven con forma de barrilete, como un rodillo sin asas, y se las metió en el grupo de los “bacilos”. Pero yo de microorganismos, también, lo justo.

      Citar  Responder

  97. La Serapia,

    Comentario
    ¿No leíste Peste y cólera de Patrick Deville? Es una especie de biografía novelada de Alexander Yersin, en cuyo honor fue nombrada “yersinia pestis” la bacteria (¿es un bacilo, no? Aaaaaayyyy mi ignorancia sobre bichos es inconmensurable) de la peste. Habla mucho de Pasteur y sus primeros y heroicos discípulos. Creo que te gustaría; a mí me encantó.

      Citar  Responder

  98. En Santander, en aquella semana de charlas matutinas de nuestro anfitrión organizadas por los cursos de verano de la UIMP, hace ya unos años (¿fue en el 2012? ¿en el 2013? No me acuerdo. Y debería), tenía sentados adelante a un señor muy atildado, barba cuidada de dos o tres días, gesto de “yo no sé qué hago aquí yo que me las sé todas”, y una mujer bastante más joven que él, que no dejó de mirarlo arrobada los cinco días que duró el curso. La impresión que me daban, aunque probablemente fuera sólo mi impresión, era que ella lo había arrastrado hasta allí a duras penas, a fuerza de pedirle y rogarle. A él todo aquello le sobraba. En fin, suposiciones mías. La cuestión es que ella lo consultaba mucho, en voz muy baja, en el oído, mientras tomaba nota de todo en un cuaderno azul. Y yo, claro, me distraía a veces de la charla de nuestro anfitrión para tratar de escuchar qué le preguntaba. Una mañana mencionó AMM algo de Vargas Llosa, La fiesta del chivo , La ciudad y los perros, Conversación en la Catedral, no me acuerdo. ¿Y eso qué es?, dijo ella en el oído del señor que se las sabía todas. “Una novela de Borges”, contestó él, con esa voz segura de los que no tienen ni una sombra de duda. Como dicen en estas tierras: con un par. Ella lo siguió mirando arrobada, mientras anotaba, no fuera cosa que se le escapara ese dato tan valioso.

    Más que los que hacen alardes de su ignorancia (que suelen ser, como dice Gaspard, quienes en realidad tienen o han tenido posibilidades de ilustrarse y no lo han hecho porque sienten que están más allá del bien y del mal; y porque, generalmente, están convencidos de que lo que no sirve para ganar dinero o conseguir cosas sin pagar por ellas, no sirve para nada) a mí me ponen de la nuca los que hacen alardes de sus conocimientos. Porque además siempre me parece que alardean de lo que en realidad no tienen. Al menos este monje impostor muerto de frío del que nos habla AMM tuvo el decoro de preguntar.

      Citar  Responder

  99. ” … lo que acaso no sospechara … ”

    “[…] By way of example, I told him about the problems I had encountered while working on an early book of mine -also a memoir (of sorts), which had been divided in two parts […]”

    Paul Auster
    ‘II’
    “Invisible” (2009)
    Henry Holt and Company | Picador

    ” La verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira, como el aceite sobre el agua. ”

    ” Dure la vida, que con ella todo se alcanza. ”

    ” Lo fundamental tiende a ser o a volverse invisible. Porque son fundamentales y porque su trabajo está en todas partes los traductores tienden a desvanecerse en la invisibilidad, y también porque cuando mejor hacen su oficio menos huellas quedan de él, hasta el punto de que parece que no hayan intervenido. Notamos que una traducción “nos chirría” de una manera parecida a como notamos el chirrido en los cambios de marchas que hace un conductor atacado o inexperto […]”

    AMM
    “Los traductores”
    en ‘Ida y Vuelta’ (Babelia; sept. 2012)

    … es que un buen número de frases suyas -principalmente del Quijote- acabaría el tiempo troquelándolas como refranes, aforismos y sentencias, y poniéndolas en boca de gentes que aún las utilizan sin saber la fuente de donde proceden … ”

    Andrés Trapiello
    “Donaires cervantinos”
    Claves de Razón Práctica (nov/dec 2016)

    Todo sinapsis.
    Conclusión:
    ¡Inundación!

    ._.

    *

    ” Gracias al traductor ocurrirá un prodigio ”

    *

    ._.

      Citar  Responder

  100. Gaspard,
    ¿el niño al que Pasteur salvó de la rabia se suicidó? ¿Le pilló el nazismo y había mandado a su familia fuera? =:O
    ¡Qué sinsentidos tan grandes!
    Siempre me he preguntado, no importa cuántas películas o libros lea, por qué no se fueron los judíos a tiempo. Nada les distinguía de los demás. Por qué no engañaron sobre la religión que tenían, haber ido a misa protestante, yo qué sé. Cómo pudieron pillarles, por qué se quedaron, por qué no pudieron convertirse. ¿Es por lo que decía AMM en la anterior entrada, que nadie podía creer lo que estaba ocurriendo?

      Citar  Responder

  101. Mark está hecho todo un bilbaíno, no hay duda ;-)

    Azahar, taronginas, flores de habas, y aquí aún está la hierba quemada y ocre por el frío de las nieves. Han brotado hace días ya las primeras flores que asoman nada más irse los hielos: campanillas de nieve, galantos de invierno, los amentos amarillos de los avellanos eclipsados ahora por los narcisos, los cólquicos, y el ajo de oso que ya empieza a oler por los jardines. El domingo pasado le acerqué a Martina la mano a las ramas desnudas de los endrinos. Yo era incapaz de sentir las yemas diminutas pero ya hinchadas de las flores, pero ella me aseguró que sí podía distinguirlas al tacto. Le dije que igual para el siguiente fin de semana estaban ya abiertas. Por todas partes quiere asomar una puntita de verde y ya se han vuelto fosforitas hace tiempo las ramas de los sauces, pero el mundo es aún de color pardo.
    Hoy al bajar las escaleras del metro subían por el otro lado dos chicas hablando en español, no he sabido identificar de qué sitio:
    -Es que yo, cuando me preparo soy otra. No como aquí, que no saben ni arreglarse.
    -Eso es verdad. Siempre van igual.

    El vídeo de Gertrudis es magnífico. Cómo se expresa, qué suerte tuvo “aquel” que aporreaba el espectrofotómetro ;-) y el comentario de Gaspard me da para horas de disfrute. Me bajé en la parada de metro del Pasteur y caminé hasta Volontaires. En la esquina había un café donde desayuné. No sabía quién era Raspail, ni lo había oído nunca. París me pareció muy duro en cuanto no lo usé como un turista, pero todas estos detalles que cuenta Gaspard me lo hacen más habitable. Si no se saben ver no sé si podría soportar una ciudad así. La primera vez que estuve en NY y en Berlín también tuve la sensación de que me podían devorar.
    ¡A ver si nací unos metros más allá del centro mismo de Bilbao y no lo sé!

      Citar  Responder

  102. Hermi,

    Según creo haberle escuchado alguna vez, Ansón es un apelliddo inglés y por eso no lleva tilde. Pero debe ser una de sus paranoias. Del mismo modo que está claro que no lee 200 libros al año. Y más claro aún es que haya hablado con Hawking. Stephen Hawking puede comunicarse con diez palabras por minuto con un sistema agotador y es imposible que le haya explicado a un ignorante absoluto en astronomía o física como Ansón nada de nada. Ansón es un sujeto que en otro país estaría en un reality. Pero en este país friki está en la RAE, fue director de periódicos, etc. Me descargo la entrevista a ver que cuenta este inefable bípedo.

      Citar  Responder

  103. Sap,

    Estaría bien que algún millonario cultureta me contratara durante los próximos, digamos, tres años, para leer la obra completa de Galdós y consignar todos los personajes inventados por este.

      Citar  Responder

  104. Sap,

    Este muchacho de tan buena memoria es tan fantasma que si llego a apretarle un poco hasta me canta sus grandes éxitos, pero en el fondo una es buena y lo dejó ahí. El problema no está en no saber; el problema, creo, es la falta del sentido de la medida, por no hablar del del ridículo.

    ————-

    (Lo de estar todo el día escoba en ristre efectivamente puede llegar a ser un co_azo, pero todo sea por una buena causa. Por cierto, ya empieza a oler, ¡y cómo!).

      Citar  Responder

  105. mgc,
    .
    ¡Aaaagggg, perdona, leí mal el último párrafo!, y es que estoy apapostiao.

    Qué buena prueba la tuya para desenmascarar a impostores, engreídos y falsos Zeligs.

    :-)))

      Citar  Responder

  106. Sap,

    Esos autores no eran nadie, eran solo nombres que se había inventado ese escritor, no existían

      Citar  Responder

  107. Diego Ariza,
    .
    ¡Rayos y truenos! Busco y rebusco y compruebo consternado que el mensaje que te había mandado ha desaparecido… :-(

    Bueno, en él venía a decir que supongo que andará por ahí con respecto a Galdós una publicación parecida al rol de personajes de Dickens que enlazas. Desde luego que no sé cuál es el número de criaturas que salieron de la pluma de don Benito, pues ahora me limito a consignar en hoja de Excel los que me voy topando en la relectura que he emprendido de sus Novelas Españolas Contemporáneas; pero con todo, podría aventurarse un número gordo:

    Si damos por buena una media de 30 personajes por novela –si es que te fías de mi apreciación– y que la obra del canaromadrileño puede contenerse en unos 90 libros, resulta que haciendo uso de las matemáticas avanzadas, la operación arroja un total de 2.700 personajes, lo que es una cifra asombrosa. Para corroborarla, habría que echar una ojeada a los Episodios, donde tal vez el número de participantes no es tan abultado.

    (Dickens, Balzac y Zola, así como Cervantes, fueron los maestros reconocidos de Bennie. Sus respectivas influencias son muy apreciables).

    :-)

    mgc,
    .
    Mujeeer, Marisa, eso no se hace. Nos has dejado a muchos con la intriga.

    ¿Quiénes son esos autores tan misteriosos?

    :-)

      Citar  Responder

  108. Diego Ariza,
    Es cierto, como dice Ossa, que Anson es sin acento, pero me gustaría saber de dónde viene el hecho de que sea un nombre agudo y no se acentúe terminando en ón.
    Ya sabemos que Anson podría muy bien ser conductor del autobús de Hazteoír. Es católico convencidísimo (sin tener ello nada de malo) y todo lo que sea cuestionar el Dios bíblico le debe de chirriar, incluido el big bang, los dinosaurios o los extraterrestres. A ver cómo se explicaría lo de hacernos a su imagen y semejanza si vinieran unos señores en forma de calamar con más seso que nosotros (seso). Pero a lo que iba es que teniendo ochenta y dos castañas (hay que escuchar la entrevista para hacerse una idea) tiene una memoria prodigiosa. Dice leer más de doscientos libros al año y por lo que parece se le quedan en la mollera de forma completa. Por menos, a Glenn Gould, con cincuenta años, le estalló la cabeza.

      Citar  Responder

  109. Heroinas anónimas que no conocen más que un puñado de privilegiados. Atención a como puede funcionar la mente a los 93 años.

    https://vimeo.com/131888849

    Serapia, muchos años después de jubilarse, siendo emérita se apiadó de un cretino que aporreaba un espectrofotómetro y dedicó toda la tarde a desasnarlo, con éxito escaso.

      Citar  Responder

  110. Gaspard, claro que el fútbol puede ser arte. Y es parte de la cultura actual.
    Lo que habría que decirle al ex ministro de Antigüedades egipcio es que a Messi no hay que exigirle que demuestre interés por lo que le contaba sino que ponga interés cuando se viste de corto, que diría el clásico.

      Citar  Responder

  111. mgc:
    Hace muchos años fui a entrevistar a un escritor bastante conocido y él me propuso, antes de empezar a grabar y a contestar a mis preguntas, charlar un poco.

    Entre esto y lo otro, me fue citando a algunos autores, X, Z, W.. ,que yo no había ni oído nombrar. Y él.me decía, ah, ¿y no conoces a Fulanito? Y yo, pues no. Y uego, ¿y tampoco a Menganito? Y yo, pues no, tampoco, la verdad. Y así unas cuantas veces.

    Hasta que, al de un rato, me puse algo nerviosa y le dije, mire, vamos a empezar a grabar pero mis preguntas van a ser de otro tipo y sobre otrosasuntos.

    Y entonces él se echó a reír y me dijo, tranquila, que todos estos nombres me los acabo de inventar. Pero lo curioso es que todos los periodistas a los que les he hecho esta prueba hasta ahora me han dicho que conocen a esa gente e incluso han leído sus libros

    Demasiado para un escritor en alas de la polvorienta pereza: LA IRONÍA ES EL ARMA CARGADA DE FUTURO QUE NUNCA TE PUEDE METER UN TIRO EN TODO EL PIE (Izquierdo, claro).-Comentario

      Citar  Responder

  112. Carmela,
    .
    Jajajaja… Es que “Los Tupamaros” hubiera sido un nombre perfecto para bautizar alguno de aquellos grupos musicales pseudosudamericanos-reivindicativos de carácter local que proliferaron durante los años de la Transición.

    Tuve un amigo, el Jorge (pronunciese “er Gorgue”), que tocaba la guitarra –muy malamente– en uno de ellos, donde versionaban temas de Los Calchakis, Inti-Illimani y sobre todo, Quilapayún. La cosa era echarse un poncho por lo alto y darle al tambor –muy malamente– y a la quena –muy malamente– y parecer que en vez de venir de la calle Fox Morcillo de hacerle los mandaos a la madre en la droguería “La Castellana” de la avenida de los Teatinos, recién llegaban del altiplano andino.

    Vi debutar a Jorge y su grupo durante una Velá de Santa Genoveva, en el “espacio escénico”, que se dice ahora, que se montaba en el patio del recreo del Colegio de Los Alambres. Un polverío de alberoooo que se formaba allí… A la gente le gustó la actuación, oye. A la gente le gusta todo lo que sea gratis.

    :-)

    Maties,
    .
    Junto con otros coblogueros/as puedo asegurarte, Gran Matíes, que la señora a la que dirijo mi comentario de arriba es usufructuaria de una azotea donde en estas fechas se comienzan a experimentar todas las felices consecuencias de la canción que enlazas. Allí, el fragante petardeo del azahar es un invasivo y gozoso estallar que a los pocos días de subir como fuegos de artificio, desciende, dejando la calle tan nevada de pétalos que tanto aceras como calzada desaparecen bajo lo blanco.

    (Me temo que los vecinos de la misma, escoba en ristre y mascullando maldiciones, no iban a estar de acuerdo con mis cursilonas apreciaciones).

    :-)

    MJGE,
    .
    Pienso lo mismo, amigo MEJG, que el meollo de tal programa es su competente presentador. Prueba de ello es que cuando falta y es sustituido por algún compañero, el invento flaquea y en muchos casos, se viene abajo. Este Juanimedio me parece una persona llena de humanidad que no cae en los sentimentalismos ni recurre a los trucos fáciles de la congoja y la penita. El pulso con que facilita a los invitados sus decires e incluso el trato sarcástico que dispensa al público, me parecen admirables.

    :-)

      Citar  Responder

  113. Sap,

    Coincido contigo en la valoración que haces del “programa de los viejos” de Canalsur, pero me gustaría hacer una puntualización. Yo creo que gran parte de esos méritos que le atribuyes: las historias que cuentan los invitados y la forma de hacerlo, se debe en gran medida al presentador, Juan y medio, que es capaz de generar en ellos simpatía, confianza y el ambiente adecuado para que se sinceren. No al formato, un programa de contactos para personas mayores, que, a priori, puede calificarse de auténtica telebasura. No sé qué conclusiones pueden sacarse de esto, pero al menos demos a cesar lo que es del cesar.

      Citar  Responder

  114. Hace muchos años fui a entrevistar a un escritor bastante conocido y él me propuso, antes de empezar a grabar y a contestar a mis preguntas, charlar un poco.

    Entre esto y lo otro, me fue citando a algunos autores, X, Z, W.. ,que yo no había ni oído nombrar. Y él.me decía, ah, ¿y no conoces a Fulanito? Y yo, pues no. Y uego, ¿y tampoco a Menganito? Y yo, pues no, tampoco, la verdad. Y así unas cuantas veces.

    Hasta que, al de un rato, me puse algo nerviosa y le dije, mire, vamos a empezar a grabar pero mis preguntas van a ser de otro tipo y sobre otros asuntos.

    Y entonces él se echó a reír y me dijo, tranquila, que todos estos nombres me los acabo de inventar. Pero lo curioso es que todos los periodistas a los que les he hecho esta prueba hasta ahora me han dicho que conocen a esa gente e incluso han leído sus libros

      Citar  Responder

  115. La Serapia, otra cosa no, pero siempre le quedará a Francia la comida, también en las cantinas.
    Pasteur tiene, cerca del Instituto, su estación de metro, a dos paradas de la mía, Raspail, apellido del químico, médico, naturalista y fisiólogo del siglo XIX, perseguido por sus teorías científicas e ideas políticas.
    Barea vivió durante su estancia parisina a medio camino de las paradas Pasteur y Raspail, en la calle Delambre, número 35, en un hotel que aún existe. Solían comer él y su esposa en un restaurante del bulevar Raspail desaparecido, probablemente, durante la Ocupación, cuando tantos negocios se fueron a pique. Cuando comenzó ésta, en junio del 40, el famoso niño Joseph Meister, el de la vacuna de la rabia de Pasteur, se suicidó. Era vigilante del Instituto, y durante mucho tiempo se pensó que se había quitado la vida para no entregar las llaves del edificio a los soldados alemanes. Sin embargo, parece que se trató de un caso de desesperación, dado que había enviado a su familia lejos ante el avance alemán.
    La cuestión es que la calle Delambre aparece, veinte años después de la estancia de Barea, en la película de Agnes Varda ‘Cléo de 5 à 7’, disponible en las mejores videotecas y en Internet, claro.

      Citar  Responder

  116. Maese Nicolás, es que el fútbol también puede ser puro arte. Hace poco el ex ministro egipcio de Antigüedades declaró, después de que mostrara sin éxito las pirámides de Giza al “astro argentino” que “”Messi es un mentecato. No vi interés en su cara por lo que le contaba”.
    Richard Hoggart, que provenía de una familia de clase obrera -aunque de la élite obrera cualificada, porque al morir su madre o algo parecido, los niños fueron repartidos entre los familiares y al le tocó la suerte de ser criado por un par de tías que integraban la franja “respetable” del proletariado inglés- y cursó brillantes estudios universitarios, formuló la tesis de que ya en los años sesenta, la cultura de masas inducida por la TV y la industria de entretenimiento yanqui había remplazado la cultura popular rigurosa que a él le abrió las puertas del ascenso social. Hoggart siempre reverenció la cultura legítima anglosajona, con sus grandes escritores burgueses, sus músicos y pintores de buena cuna, pero sostenía que la cultura popular tradicional, a pesar de sus limitaciones, no era un fango de nadería, sino un conjunto de conocimientos y habilidades ambivalentes, un armazón intelectual para amueblar la cabeza de los niños de origen humilde.
    Un poquito de Woody Allen:
    https://www.youtube.com/watch?v=cgm7nPkM-Ho

      Citar  Responder

  117. Maese Nicolás,
    .
    Creo que hablamos lo mismo, Maese, que lo reprobable es la ostentación de la ignorancia y mucho más en unos tiempos en que el acceso a la formación de toda clase lo facilita Internet de una manera inimaginable hasta hace poco tiempo. Lo contrario es igualmente vituperable, claro; el alardear hasta lo pedante de los conocimientos y exponerlos sin tasa sin ser requeridos, debería estar sujeto al Código Penal.

    Y en efecto, algunas de las historias con que me topo en “el programa de los viejos” cuando tengo la ocasión de verlo, dejan a la literatura naturalista y realista (incluyendo el realismo sucio y el realismo mágico) a la altura de una babucha. Allí, gran parte de los hombres y mujeres que las relatan, demuestran que la falta de formación académica nada tiene que ver con la ignorancia, ni que la pobreza nos haga indecentes o nos aboque a la delicuencia.

    :-)

      Citar  Responder

  118. ossa,

    Perdón, del Big Bang quería decir.

      Citar  Responder

  119. Y de pronto se me viene a la cabeza “Everybody’s talking now”

      Citar  Responder

  120. El dueño de mi bar de la esquina es uno de esos individuos que no solo se creen que lo saben todo de todo sino que dan por hecho que los demás no sabemos nada de nada. Siempre que me ve en su terraza con un libro me hace la misma pregunta: “¿Qué estás leyendo ahora?”. Y luego añade: “Yo he leído cien mil veces más que tú”. “Vale”, le digo siempre (a mí me gusta poco discutir y nada cuando no me va la vida en ello). Hace unos meses yo leía un libro sobre los montoneros y después de su pregunta de siempre y su sentencia de siempre, yo le pregunté, no por los montoneros, sino por los tupamaros, si se acordaba de ellos. Me contestó: “Claro que me acuerdo, yo tenía todos sus discos”.

      Citar  Responder

  121. Diego Ariza ,pues no sé, pero Anson (que no Ansón) no parece que cite para nada la teoría de la relatividad en ese artículo. Será en otro.

      Citar  Responder

  122. Gaspard, repitiendo en parte lo que le comentado a Sap: la jactancia de la incultura por parte de algunos, y ese cierto prestigio social que hoy se les da a quienes la practican, me parece algo detestable. Que ello ocurriese ya por parte de las élites de la Antigüedad no me extraña. O sí. Porque ahí es donde entra la otra cara de este asunto: qué consideramos cultura y qué no. Vuelvo a citar a Eco:

    “Es cierto que los romanos abandonaban una representación de Terencio para ir a ver los osos, pero en realidad también hoy muchos intelectuales selectos renuncian a un concierto para ver un partido.”

    Vamos que, por ejemplo, tras haber leído tus cultos y amenos comentarios me entero de que te vas (como cualquier forofo) a ver un partido de la Real.

    :-)

      Citar  Responder

  123. Sap, de quienes alardean de su ignorancia en ciertos programas de televisión o en redes sociales no puedo burlarme. Me enfado con ellos porque, habiendo dispuesto de medios y posibilidades para aprender, han elegido contribuir a este estado de estupidez que se ha adueñado de mucha gente en este país.
    Esa “jactancia de la incultura”, de la que habla Gaspard, me parece tan inmoral, socialmente, como la del ilustrado que se jacta de su nivel cultural ante quien no pudo acceder al mismo.

    Y luego está el diferenciar qué es un producto cultural. O a qué nivel de cultura pertenece. En “De la estupidez a la locura”, de Umberto Eco, que estos días me entretiene, se habla de esos niveles, de la alta y la baja cultura. Hoy día esos límites para mí son cada vez son más difíciles de distinguir. Por ejemplo, el programa de Canal Sur en el que los ancianos acuden para emparejarse es tratado por muchos como un programa próximo a la telebasura. En cambio creo recordar que tú hablaste del aprendizaje que ese programa te ofrecía para conocer la vida real que esas personas vivieron siendo jóvenes, relatos de un realismo que sus memorias evocan. También en esta casa se habló positivamente de otro programa de televisión en el que acudían personas a una cita a ciegas. Me picó la curiosidad y lo vi un día. No pude aguantar más de media hora.

      Citar  Responder

  124. Maties, avisada quedo pero mucho me temo que corro un serio peligro :-)

      Citar  Responder

  125. Hermi,

    No sé yo si es tan erudito Ansón cuando no sabe si fue Stephen Hawking quien formuló la teoría de la relatividad. Tan convencido estaba que tuvo que ser el mismo Hawking quien se lo aclarara. Bueno, eso es lo que dice (se inventa, mejor dicho) Ansón. Es el comienzo de este artículo sin desperdicio, que quiero suponer que es la consecuencia a la ingesta masiva de Beaujolais en ayunas:

    http://www.elcultural.com/revista/opinion/Stephen-Hawking-en-busca-de-civilizaciones-extraterrestres/39201

      Citar  Responder

  126. ” Dicen que en el propio original desta historia se lee que llegando Cide Hamete a escribir este capítulo, no le tradujo su intérprete como él le había escrito, que fue un modo de queja que tuvo el moro de sí mismo, por haber tomado entre manos una historia tan seca y tan limitada como esta de don Quijote, por parecerle que siempre había de hablar dél y de Sancho, sin osar estenderse a otras digresiones y episodios …

    “[…] Then, after a few desultory questions about my studies and the books I had been reading lately, he leaned back in his chair and said, apropos of nothing: I want to thank you, Walker. You’ve done me an important service.

    Thank me? For what?

    For showing me the light of truth. I feel greatly in your debt.

    I still don’t know what you’re talking about.

    Margot.

    What about her?

    She betrayed me.

    How? I asked, trying to play dumb but feeling ridiculous, crumpling up with shame as Born continued to smile at me.

    She slept with you.

    She told you that?

    Whatever her faults might be, Margot never lies. If I’m not mistaken, you spent five straight nights with her -right here in this apartment.

    I’m sorry, I said, looking down at the floor, too embarrassed to meet Born’s gaze.

    Don’t be sorry. I fairly pushed you into it, didn’t I? If I had been in your shoes, I probably would have done the same thing. It was obvious that Margot wanted to sleep with you. Why would a healthy young man turn an opportunity like that?

    If you wanted her to do it, then why do you feel betrayed?

    Ah, but I didn’t want her to do it. I was only pretending.

    And why would you pretend? […]”

    Paul Auster
    “Invisible” (2009)
    Henry Holt and Company | Picador

    … más graves y más entretenidos … (II; XLIV) ”

    Cuenta hoy nuestro
    querido cardiólogo de la ilustración en El País:

    “¿Lugar de origen? Le preguntaron;
    “El útero materno”, respondió”

    AR

    ¡Auuuuuuuuu!
    (…que replicaría una muchachita de este blog)

    ._.

    *

      Citar  Responder

  127. Un aviso a las personas del cenáculo. especialment a quienes vivan próximas al aroma de la flor de azahar y de naranjos, de próxima eclosión . Pese a sus supuestos famosos efectos sedantes y perfumados (agua de azahar, agua de colonia), lo cierto es que tienen mucho peligro. Ya lo describió Vicent en Tranvía a la Malvarrosa e insiste en la letra de esta canción que compuso y coescribió Serrat. Os aconsejo seguir la letra española en Mostrar Más de forma simultánea a la VO de JMS. No digáis que no os avisé. “El mal de la tarongina”:

    https://www.youtube.com/watch?v=W4xY8vaJpmc

      Citar  Responder

  128. En el otro extremo de los que saben poco y mal está Luis María Ansón, del que anoche escuché la entrevista que la semana pasada le hizo Iñigo Alfonso en la Juan March. No coincido mucho con las ideas que profesa pero hay que reconocer que es de los más grandes eruditos que tenemos en España. Es literalmente apabullante. He leído un libro suyo, el de Juan de Borbón, e infinidad de artículos, y sabía de su sabiduría pero en esta entrevista hace un despliegue de memoria y de saberes que le dejan a uno patidifuso. Sabe de todo y de todas las épocas, recita pasajes de la historia y poesías como si las llevara prendidas en el ADN. Cuenta una anécdota divertida entre tantas otras que se me ha quedado: es cuando es enviado de corresponsal de guerra a Vietnam. Está en la conferencia de prensa que da el General que manda todas las tropas allí y le pregunta ¿ha leído usted el Kim van kieu? Él no entiende nada y le repite la pregunta pero el General pasa de él. Al día siguiente, en una cena, el embajador le dijo: ¿qué es lo que quisiste decir ayer? “Mire usted, si usted no ha leído el Fausto de Goethe no sabrán cómo es Alemania, si no ha leído el Quijote no entenderán lo que es España, si no lee el Kim van kieu no sabrá lo que es Vietnam y así nunca podrán vencer porque hay que saber qué quiere decir la forma de ser de los vietnamitas. (Luego cuenta la historia del poema entero y recita).
    Seguidamente hace un repaso a las dinastías chinas con sus fechas, de corrido, recita poesía annamita ¡en el original!… en fin, que uno se tenía que reír. Daba la sensación que cuando Borges escribió su Funes el memorioso lo hizo pensando en este Ansón de su futuro. No hay que dudarlo; cuando muera Ansón se morirá una gran biblioteca viva de nuestra historia.

      Citar  Responder

  129. ¡Hola, Tony! Hablando de la celebérrima espía, poseo un libro de ediciones “Luca de Tena” publicado en 2005 con una presentación de “lujo” y escrito por el inconmensurable César González-Ruano, titulado “Vida secreta de MATA-HARI”.
    Tal vez se encuentre descatalogado, más si fuera de tu interés podría gustosamente enviártelo.
    Saludos a todos los que disfrutamos con tus artículos.

      Citar  Responder

  130. Gaspard,

    No, era en otro hospitalazo en los suburbios. Pero en el Pasteur estuve el día siguiente porque ya que estaba allí, le escribí a uno con el que tenemos una colaboración, diciéndole que quería ver el museo del Pasteur y que tampoco iba a venir mal si comentábamos unas cosas. Al final me quedé sin ver el museo, porque había una visita de escolares y no me dejaron sumarme. Lo más que hice aparte de discutir de cosas de trabajo, fue andar por los pasillos de la casa de Pasteur buscando un cuarto de baño, porque las habitaciones y el laboratorio estaban cerrados con llave. En el Pasteur está haciendo la tesis la hija de Hollande, y entre eso y que es un punto estratégico, había mucha seguridad y todo el rato con la identificación de visitante a cuestas.
    Por cierto, el Pasteur tiene fama de tener un comedor maravilloso. Y cuando le dije a Asier, uno de Portugalete que está ahí dirigiendo un grupo, que iba a comprobar por fin si el comedor del Pasteur era tan bueno como dicen, me respondió lo que me dicen todos los colegas:
    -No te hagas ilusiones, como el comedor de Leioa no hay nada en el mundo.
    Mmmmm…. Pues una vez probado, he de decir que el comedor del Pasteur por lo menos está a la par que el de la uni de Leioa. ¡Cachis!

      Citar  Responder

  131. ” … La música se vuelve arabesco visual, se lee y no se escucha y pierde el sentido de la continuidad que era su carácter esencial. La relación que hay entre Debussy y Ravel es más o menos la misma que se puede establecer entre Mallarmé y Valéry. Después tendremos el expresionismo musical: ya no la hermosa superficie y el mosaico, pero tampoco la imagen. La melodía es evitada como la peste o parece “entre comillas” como una cita. La causa de esta carrera progresiva hacia el aislamiento del artista y su completa parálisis es, para Weidlé, la ya dominante conciencia estética. La mala literatura se hace con las buenas intenciones, el arte se ha metido en un callejón sin salida desde que el artista sabe demasiado bien lo que tiene que hacer.
    Repetimos que este críticó (sic) inflexible e iluminado no tiene la madera del demoledor: raramente hemos leído páginas como éstas que, después de haber mostrado los puntos muertos de un artista lo hacen crecer en nuestra estima. Para Weidlé los únicos hombres vivos de hoy, los únicos artistas duraderos, son los que él considera enfermos. Y basstarían (sic) las páginas dedicadas a Kafka para demostrar lo viva que es su sensibilidad. Sin embargo nos hace dudar la esperanza que lo sostiene, la salida que él prudentemente nos propone.
    ¿Recuerdan el quinto libro de ‘Las Georgicas’ de Virgilio? Las abejas de Aristeo han muerto por su culpa, pero la diosa a la que él ruega hace que resuciten después del sacrificio expiatorio, de las entrañas de las víctimas inmoladas por él. ¿Y no se dice también en el ‘Libro de los Jueces’: “Y he aquí en la carroña del león el enjambre de abejas y la miel”?

    Asi para Weidlé el arte nuevo de una humanidad no enajenada (usemos pues esta palabra de moda) debiera resurgir de la descomposición, hacer que dé fruto bueno la misma enfermedad de la cual todos sufrimos […]”

    Eugenio M.
    ‘Las abejas de Aristeo’

    … translate this fact for me, dr.
    blorgus: the fact is this: we
    must be willing to die for
    freedom (end of fact) now what
    i wanna know about the fact is this:
    [could
    hitler have said it? de gaulle? pinocchio?
    lincoln? agnes moorehead? goldwater?
    [bluebeard?
    the pirate? robert e. lee? general franco?
    custer? is it possible that jose melis
    could have said it? perhaps donald o’connor?
    i happen to be a library janitor, so could
    you please clarify things a little for
    me. thank you . . . by the way, if you do not
    have a reply to me by this coming tuesday,
    i will take it for granted that all these
    forementioned people are all really the
    same person . . . see you later. have to take
    down a picture of lady godiva as the
    mental students are touring here in an
    hour . . .

    considerately yours,
    Popeye Squirm

    BD
    ‘A Confederate Poke into
    King Arthur’s Oakie’
    “Tarantula” (1966)
    Scribner, 2004

    Derivaremos a Oftalmología,
    va a ser mejor, sí.

    ._.

    *

      Citar  Responder

  132. Gaspard, la serapia, mgc.

    Una conversación casera, hace unos días, con mi marido y mis hijos:
    Ellos: “es que Colonia es la mejor ciudad del mundo”
    Yo: “Bueno, los de Bilbao también piensan lo mismo de su ciudad”
    Mi hijo Mark: ” eso es porque los de Bilbao todavía no han estado en Colonia” :)))

      Citar  Responder

  133. Gaspard
    La Serapia,
    mgc,

    Una conversación casera, hace unos días, con mi marido y mis hijos:

    Ellos: “es que Colonia es la mejor ciudad del mundo”
    Yo: “Bueno, los de Bilbao también piensan lo mismo de su ciudad”
    Mi hijo Mark: ” eso es porque los de Bilbao todavía no han estado en Colonia” :)))

      Citar  Responder

  134. Aquí comparto con vosotros algo que descubrí el pasado mes, en un concierto de gugin, uno de los instrumentos más antiguos del mundo, instrumento que tocaba Confucio a la perfección.

    https://youtu.be/B8F0G4QEQYg

    La sala de la philarmónica estaba llena esperando que comenzase el concierto, de pronto se abre una puerta y aparece un hombre de mediana edad, vestido con una rebeca de lana, gafas redondas de metal, vaqueros y unas zapatillas. Se sienta en silencio y comienza con su música, algunas de las composiciones se crearon 400 a. d. C.
    Cuando terminaba una pieza ponía su mano derecha sobre las cuerdas, y sin mediar palabra, sabíamos que era el momento de aplaudir.
    Al terminar el concierto el público se levantó y no paraba de aplaudir agradecido por la belleza y virtuosidad de su música. Después de sus agradecimientos y una pequeña composición de regalo, se encienden las luces, la gente se empieza a ir y el músico chino, después de limpiar su instrumento con mucho mimo, lo guarda en una funda, se lo cuelga en la espalda y desaparece por la pequeña puerta.
    Virtuosidad y humildad juntas de la mano.

      Citar  Responder

  135. Maese Nicolás,
    .
    Algunas de las personas más “sabias” –en el sentido de sensatez y sentido común, junto con inteligencia natural– que he conocido, no tenían ni idea de quién fue Platón o a lo mejor, Mata-Hari; pero en ningún momento se les ocurriría hacer ostentación de ello. Y ahí está la diferencia, don Maese, que una cosa es ser ignorante, incluso del tipo ignorante enciclopédico, y otra, alardear de tal estado, como es habitual en los platós televisivos sobre todo y en las redes sociales. De ésos sí hay que burlarse.

    (Y hablando de enciclopedias, otro importantísimo dato para la GEIDI: en la novela de BPG “El amigo Manso”, aparecen consignados 43 personajes de propia creación, siendo que 29 de ellos participan en la acción mientras que el resto son citados).

    :-)

      Citar  Responder

  136. La Serapia, tu amiga japonesa sabrá al menos que Bilbao el centro del universo, ¿no? Los chinos han diseñado un mapamundi en que ellos son el centro, los europeos aparecemos descentrados y el continente americano queda partido en dos, a ambos extremos del mapa.
    ¿El laboratorio parisino que comentas es el Pasteur? Yo tengo en la acera de enfrente de mi morada un viejo edificio que sirve de delegación del conglomerado hospitalario Cochin. Vivo en un quinto, y el edificio en cuestión tiene tres plantas, así que puedo ver el cielo y abajo las dependencias exteriores del hospitalillo. Los investigadores salen a fumar al jardín, protegidos por el muro que los separa de la calle y de la parada de autobús, y dejan abierta la puerta blanca para el personal, que tiene ese letrero con un triángulo rojo acompañado de un “Vigipirate”, la alerta de atentados. Dentro hay un centro de investigación de enfermedades cutáneas, infecciosas, virales y de sífilis. Como algún día se escape algo o los terroristas entren por esa puerta y luego suelten las bacterias en el metro, como ocurrió en Tokio en 1995…

      Citar  Responder

  137. Maese Nicolás, a la hora de juzgar la cultura general de cada uno -la obtenida en su hogar, la aprendida en la escuela, la adquirida por propia voluntad- las distintas generaciones, y dentro de cada una, las distintas clases sociales. No se puede pedir lo mismo, sobre todo en un país como España donde el salto cultural entre los nacidos en la posguerra o en democracia es tan grande, a un señor de sesenta años con estudios de Primaria que a un joven de los ochenta con veinte años de educación reglada. Tampoco a un adolescente de un hogar monoparental que apenas llega a fin de mes con un niño de papá. Pero aunque nunca haya habido tantas oportunidades, el sistema educativo haya sido tan bueno -a pesar de los pesares-, los recursos hayan estado tan fácilmente accesibles, la incultura general reina con cierto prestigio. De cara a la sociedad sigue siendo legítima la cultura general, pero en cuanto se crea confianza con el otro sale a la superficie el anti-intelectualismo. Sobre todo entre quienes saben un poco y creen que les basta para estar por encima de quienes no saben nada; los que no saben “nada”, en cambio, posiblemente, sientan complejo de inferioridad. Ya está montado el perverso círculo de la violencia simbólica. Yo siento desprecio por aquellos que han tenido todas las oportunidades para saber y prefieren no saber, o reducir su curiosidad al saber instrumental reglado, al plan de estudios universitarios -al que muchos aún acceden por situación familiar- que les permite estar por encima de los que no llegaron a la universidad. Suele ser gente de una ignorancia enorme, pero que creen saber, gente que no lee y lo proclama como un mérito, para a continuación despreciar a los que no poseen el nivel formal de cultura legítima. Pienso en el señor Fillon, que defendió la honradez de su esposa alegando que es “inteligente, diplomada”, y de quien se sabe que aceptó como regalo trajes de doce mil euros la pieza. Recuerdo al señor Acebes, abogado de estudios, que criticó una reforma educativa con el argumento de que el partido de José Blanco quería que los niños españoles tuvieran el mismo nivel educativo que él (Blanco no fue a la universidad, eso quería decir el otro). O las bromas sobre Patxi López cuando fue lehendakari por no tener más estudios que el Bachillerato.
    Luego está la teoría de San Fernando de que la cultura es más barata que los vicios de alcohol o tabaco. Y es cierto; no se trata de que la gente no tenga dinero para comprarse un libro, un disco o una entrada de teatro o de cine, porque las fortunas que se gastan las muchedumbres en cigarros o cerveza darían para una biblioteca enorme per cápita. Ocurre que el dinero no lo compra todo, que ciertas actitudes se adquieren por emulación-imitación, y de nuevo por el capital social y cultural que nos rodea. Pero la incultura está distribuida muy igualitariamente, es lo que une a todas las clases sociales. La jactancia de la incultura. Finkielkraut sostiene que es la primera época en la Historia en que las élites proclaman el prestigio de la incultura; nuestro ammfitrión alguna vez ha dicho algo parecido. No sé si será así, tal vez sea una exageración o generalización. En cualquier caso, la única incultura que me molesta es la de los herederos culturales, la de quienes tienen dinero para trajes pero no para cualquier otra cultura que la que necesitan para fortificar su situación. No digo que la ignorancia de los desheredados sea una fatalidad miserabilista o que esté justificada; no todos los desheredados son ignorantes, y seguramente sea entre ellos donde el saber legítimo -que no poseen, otra cosa es, claro, el saber práctico o la razón práctica a la que te refieres, los saberes instrumentales concretos y el conocimiento de los códigos en que hay que comportarse en sociedad- tiene más prestigio.
    La incultura tiene hoy cierto prestigio populista, al mismo tiempo que, paradoja suprema, es un arma que se sigue utilizando en detrimento de los desheredados. No se puede relativizar la importancia que reviste obtenerla. Sea como fuere, y come dije algún día, los chonis no tienen quien los defienda.

      Citar  Responder

  138. ” … Es un hombre de cultura cosmopolita, un ‘clerc’, como lo era en Francia Charles du Bos, y como es aun Marcel Raymond, en definitiva, un moderno en la acepción más alta, no sofisticada del término.
    El subtítulo de su libro: “Ensayo sobre el destino actual de las letras y de las artes”, nos dice ya que debemos esperarnos un diagnóstico, y en cierta medida una prognosis, no una requisitoria. Y su análisis es tan amplio que, aun centrándose en las cosas de Francia, puede interesar también al lector italiano.
    Parte de la novela y de la lírica para mostrar su progresiva desintegración. Después de los grandes narradores rusos y victorianos, los novelistas pierden toda confianza en sus fábulas y no crean ya figuras “objetivadas”. Basa su análisis sobre Proust, Joyce, la Woolf, Musil, Stephen Hudson y sobre nuestro Svevo, autores que ponen definitivamente en crisis la novela como género épico.
    En Joyce el único protagonista es el lenguaje. Más tarde, en el Sartre de la “náusea cósmica”, hasta la existencia individual es considerada absurda. También la lírica va vaciándose. Muerta la estrofa, muerto en cada literatura el gran verso nacional (el alejandrino, el verso blanco, el endecasílabo, etc.) muere de hecho todo verso. Ya que en Browning, gran prosita en versos, el proceso estaba muy avanzado. Surge, es verdad, la lírica pura, de la cual Weidlé hace responsable -en realidad muy tardíamente- también a nuestro Croce. Pero ésta da grandes frutos sólo en aquellos poetas que perciban el carácter absurdo y contradictorio de su empresa. Y en un siglo y medio, no son pocos. Es cierto que esta corriente tiende a la anulación de toda poesía, como a un límite necesario. Son cada vez más raros esos poetas que, como Blok, Rilke, Yeats, logran vivir y habitar en su poesía como en su medio natural. En las artes figurativas se corre el abstractismo. No sólo decae la figura humana sino que se deshumaniza cualquier objeto de la creación. Una manzana, una pera de Chardin son todavía humanas; una composición postcubista, aun siendo vagamente figurativa, de nuestros amigos X o Y, no pertenece a nuestro mundo, no puede ser juzgada con el metro del hombre.
    La música se vuelve arabesco visual …

    Adelantas la pierna
    izquierda el día
    se detiene sonríe
    y se echa a andar ligero
    bajo el sol detenido

    Adelantas la pierna
    derecha el sol
    camina más ligero
    a lo largo del día
    varado entre los árboles

    Caminas altos senos
    andan los árboles
    te sigue el sol el día
    sale a tu encuentro el cielo
    inventa nubes súbitas

    OP
    ‘Andando por la luz’
    “Salamandra” (1958-1961)
    “Obra poética”
    Galaxia G. – Círculo de L., 2014

    …, se lee y no se escucha y pierde el sentido de la continuidad que era su carácter esencial … ”

    OM
    ‘Las abejas de Aristeo’ (1955)
    “De la poesía”
    Traducción y selección de
    Francisca Perujo
    Pre-Textos | poéticas, 1995

    Acuda usted al otorrinolaringólogo Mr. Butler.
    Ha debido oír mal.

    ._.

    *

      Citar  Responder

  139. Hay algo que últimamente me desestabiliza mucho. Es el nivel de superioridad en el que muchos se colocan, nos colocamos, al escuchar comentarios que nos parecen banales o estúpidos, reflexiones que para nosotros son dignas del más rancio catetismo e incluso rozan la burrada cultural; eso que vemos en televisión y en nuestra vida diaria si uno convive con gente no leída, no instruida.
    ¿Y por qué me zarandea emocionalmente todo esto? Porque muchos de los que muestran su ignorancia en tal o cual aspecto (cine, literatura, etc.) acaban dándote veinte vueltas en su conocimiento de mecánica del automóvil, clases de pan o aves migratorias. Ese saber que otorga la vida vivida en situaciones de carencias no lo tiene el más ilustrado catedrático, ese dominio de las situaciones emocionalmente extremas sufridas en un hogar desestructurado no las posee el mejor lector de novela francesa. Siempre he tenido esa sensación de “respeto” por el que no sabe (o parece que no sabe). Será porque me dedicaba a enseñar y me daba cuenta que mientras lo hacía aprendía de los que menos “saben” (infantes de seis a once años).
    No hago con esto apología de esa tendencia que vive nuestra sociedad desde hace ya más años de lo necesario, esa especie de idiotización social que premia a tronistas y grandeshermanos. Lo que sí pido, me pido, es no hacer generalizaciones sobre cierto tipo de personas que parecen ser ignorantes cuando luego resultan ser, como el título de ese programa de humor, unos ilustres ignorantes que saben más de lo que aparentan.

      Citar  Responder

  140. mgc,
    .
    Entiendo que no es lo mismo, Marisa.

    A ti y a mí, al menos conocemos los nombres de Confucio o Lao-Tse, como así sucede con una parte apreciable de la población europea escolarizada; pero la Serapia dice de su colega que Platón “ni le sonaba”, cuando Platón tiene en la cultura occidental una importancia similar a la de Confucio en sus lares (hasta Whitehead dijo que la filosofía occidental no es más que una colección de notas a pie de página de los “Diálogos” platónicos).

    Por otro lado, la occidentalización japonesa y en general de todo el oriente más desarrollado económica y culturalmente, desde el vestido a la música, es mucho mayor que en sentido contrario, lo que hace aún más llamativo el dato. Claro que entre nuestros vecinos –al menos entre los míos del bloque– los que no saben quién fue Confucio o Platón o Mata-Hari o, más imperdonablemente, Godofredo de Bouillon, los hay a manojitos.

    :-)

    DomingoGlez,
    .
    Sí; el Barea tenía mucho de Pijoaparte y es que en territorios similares suelen aparecer personajes similares. Lo único que les cambia es el acento.
    (Olvidé consignar que entré en el círculo del Barea gracias a que le dejé copiarse de algunos exámenes).

    :-)

      Citar  Responder

  141. mgc,
    Con eso me consolé, con que lo que para mí es la chimbamba para otros no es nada y tienen sus propios sabios. Es como el que sabe mucho de la vegetación ibérica y se va a Argentina y está perdido (aunque no tanto como el que no sabe distinguir un nogal de un avellano), o las aves, o la literatura árabe, etc. De todas maneras, las leyes de la gravitación por algo se llaman universales… Kepler no debería ser occidental, sino mundial. Me chocó mucho. Tengo que hacer el experimento con más japoneses y más occidentales, a ver si es significativo :-)

      Citar  Responder

  142. Carlos,

    Ay, perdona, Carlos, he contestado a Serapia antes de ver tu respuesta en el mismo sentido

    :-)

      Citar  Responder

  143. La Serapia,

    ¿Y tú y yo sabemos algo de los sabios japoneses u orientales en general?

      Citar  Responder

  144. Comentario
    DomingoGlez,

    O era el Pijoaparte, no?

    No lo recuerdo bien.

      Citar  Responder

  145. El otro día paseando detrás de dos perros acompañdos de sus respectivos dueños, oí:

    – He oído a un psiquiatra en la tele decir que normal, normal, normal no ha nadie.

    – Claro! El que más y el que menos tiene un ladrillaso dao!.

    ——————-

    Sap, tu anterior relato es muy bueno. Me ha recordado al Carapijo de Marsé.

      Citar  Responder

  146. BK,
    .
    Ya es todo un clásico de este ilustre cenáculo tratar de vez en cuando el tema de la captación de ráfagas conversacionales callejeras poniendo ejemplos chuscos unos, tristes otros.

    En todo caso, el ejemplo que muestra nuestro ammfitrión se repite por docenas en los concursos de la tele donde se prodigan las respuestas disparatadas por parte de sujetos que incluso ostentan un título universitario. Si además, existe una corriente cada vez más nutrida de individuos que alardean chulescamente de su propia ignorancia y les son reídas las gracias, ¿qué puede extrañarnos, sentraña?

    :-/

      Citar  Responder

  147. La Serapia,
    .
    Decía Pío Baroja, que era médico (aunque la frase también la he leído atribuida a Gregorio Marañón) que “el médico que sólo sabe de medicina, ni medicina sabe”. No sé si será cierto y si el desconocimiento de la existencia misma de Platón altera en algo la práctica histológica, pero mucho dice tal vez de los peligros de la súperespecialización de tu compi nipona.

    Y sobre histología… comenzamos a ver hace unos días con el menor de mis hijos la serie de la tele de los años 80 “Ramón y Cajal, historia de una voluntad” que protagonizara Adolfo Marsillach. Hay muchas cosas de calidad en ella.

    :-)

      Citar  Responder

  148. La Serapia, yo he vivido episodios similares de los que he salido con alguna que otra cura de humildad. Algún chino no podía creer que yo no supiera nada de Laozi o Zhuang Zhou y que de Confucio supiera poco más que fue un filosofo importante.

      Citar  Responder

  149. BK,

    Creo que en la infancia. Ya conté aquí que una vez el nieto de mi tío, con seis o siete años, le pidió dinero para ir a la taberna a comprarse un chupa-chups. Y mi tío, muy serio, le dijo que tenía que aprender a espabilarse y conseguir lo que quisiese aunque no tuviese dinero. El niño fue a la taberna (los niños de seis años en mi aldea van y vienen como quieren por donde quieren) y se volvió con dos chupa-chuses. Mi tío cuando le vio venir se echó a reír, orgulloso de su nieto.
    -Eso es lo que tienes que aprender. No adelantamos nada con que yo te de un euro y vuelvas con chupa-chuses. Eso lo hace un tonto, ¡claro! Lo importante es conseguirlos sin dinero.

    Si se enseña en la infancia que conseguir las cosas sin dinero es un logro, ya me dirás tú. Por eso creo que se arregla en la infancia. Lo que pasa que cambiar a los adultos que enseñan a los niños no parece tan sencillo. Muchos españoles que estamos por Alemania enseguida decimos que los alemanes, como no tienen malicia, son tontos. Se les ve muy ingenuos, no piensan nunca en que la otra persona les puede estar engañando, es que ni se les pasa por la cabeza. Pero, como dice un amigo, también de Bilbao, que vive aquí: “-Sí, pero al final, ¿quién es más tonto? ¿El que no puede fiarse de nadie o el que vive tranquilo con un montón de servicios que funcionan, sin preocuparse de que se la estén metiendo doblada constantemente? ¿Quién es el verdadero tonto?”
    Y no sé qué pensar, porque con que haya un listo entre unos cuantos tontos, ya se fastidia el sistema entero.

      Citar  Responder

  150. Preguntadle a los veinteañeros con los que os crucéis si conocen a James Dean. Muchos a los que les pregunto me responden, dubitativos, que un cantante.
    Qué queréis que os diga, por una parte, me parece una cura de humildad tremenda. Si en pocas generaciones hasta la figura de James Dean se diluye en la confusión, me da la risa pensando en los que desean ser famosos.

    Atsuko es médico formada en Japón. Como se dio cuenta tarde de que no soporta el ambiente de los hospitales, se ha especializado en un aspecto en concreto de la patología. Básicamente tiene que saber mucho de histología (tejidos) y mirar cortes al microscopio y dictaminar si hay un tumor ahí o no lo hay. En nuestro hospital, por ejemplo, los cortes los hacen un grupo de unas diez personas en total, que hacen un trabajo completamente rutinario. Reciben los tejidos (de biopsias o de autopsias) y se encargan de embeberlos en parafina, cortarlos al microtomo (como las máquina para cortar jamon york de la charcutería, pero para hacer cortes más finos, de micras) y hacer las tinciones. En París me enseñaron en un hospital un robot que hace los cortes y las tinciones él solo. Ocupa el espacio de dos bañeras. Me dijeron que es más preciso que una persona, porque todos los cortes son exactamente del mismo grosor y todo el proceso es mucho más reproducible que el trabajo hecho por personas. Pregunté si se estropeaba alguna vez, o si dejaba de conectarse al ordenador que lo maneja, o alguna cosa de esas, y me dijeron que sí. Que estaban ahorrando para comprar un segundo robot para cuando le pasa algo y no funciona. Después nos llevaron a una habitación entera donde había un ingeniero entre un montón de cachivaches. Todo lo que veíamos era un robot gigantesco, que ocupaba la estancia entera y tiene capacidad para pipetear millones de muestras. Pero el ingeniero llevaba dos años montándolo y aún no había pasado de pipetear muestras muy simples, porque tiene una guerra con las bacterias que hay en cualquier superficie. Les da por colonizar todos los capilares del robot y echan todas las medidas al traste.
    Bueno, a lo que iba, Atsuko tiene una educación musical y de medicina estratosféricas. Pero visitamos la biblioteca de Baviera y no sabía quiénes eran esos nombres de sabios occidentales como Kepler o Platón. Cuando no pude reprimirme exclamar que cómo podía ser que no le sonasen ni los nombres, me miró honestamente, como hace siempre, y dijo:
    -Bueno, pero no me hace falta saber nada de ellos, ¿no? ¿O sí?
    Y aún estoy en shock.

      Citar  Responder

  151. Lo de este señor se resuelve echando una ojeadita a la Wikipedia o viendo en Youtube alguno de los muchos documentales dedicados a la espía-actriz-striper- bailarina-mártir.

    Pero, ¿cómo se resuelve esto?

    – Jo, jo, jo. Son mis héroes. Qué huevos tienen los tíos. Esos sí que saben vivir. ¡Qué envidia me dan!!!

    El comentario fue rebuznado por un hombre de unos 50 años cuando en la tv emitían la noticia de un simpa masivo en un bautizo. Lo soltó delante del camarero que acababa de servirle el desayuno. (Lástima que no derramara la manchada en la entrepierna del cliente).

    Gracias a quien me aconsejó leer la biografía de Franco de Preston. La estoy disfrutando mucho.

      Citar  Responder

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *