Billy Budd

Posted By on Feb 27, 2017 | 86 comments


No estoy en Madrid y no puedo ver el Billy Budd del Teatro Real. Vi uno excelente aquí en el Metropolitan hace unos cuantos años, y escribí algo sobre él. Está bien cuando se juntan cosas distintas que a uno le gustan mucho por separado. Me gusta mucho la música de Benjamin Britten, y me gusta igual Herman Melville, así que tener juntas la literatura de uno y la música del otro es una perfección multiplicada de la vida, como ver The Dead adaptado al cine por John Huston, o como escuchar al inmenso pianista de jazz John Lewis -el del Modern Jazz Quartet- improvisando en torno al Clave bien temperado.

Melville es un personaje misterioso. Hay una foto de alrededor de 1890, tomada en The Battery, la punta sur de Manhattan, en la que se ve de lejos a varios caballeros solitarios, vestidos muy de negro, con sombreros altos, alguno de ellos apoyado en una baranda frente al mar. Hay uno que según dicen podría ser Melville. Pero está lejos, y aunque el aspecto es parecido no hay manera de saberlo. Al pobre Melville, que tuvo un comienzo literario triunfal con el relato entre embustero y verídico de sus aventuras en las islas de los mares del Sur, Moby-Dick la garantizó la posteridad, pero le hundió la vida. Fue un fracaso tan completo que ya no levantó cabeza. Según cuenta Andrew Delbanco en una estupenda biografía que publicó en español Seix-Barral, varios años después de su publicación quedaban 2.400 ejemplares sin vender en el almacén de la editorial. El almacén se incendió y de Moby-Dick ya no quedó ni rastro.

Hay vidas simétricas: en la primera parte de la suya, Herman Melville viajó por el mundo, en un barco de guerra y en un ballenero, anduvo entre los caníbales y mujeres tentadoras de la Polinesia, viajó por Europa, llegó hasta Tierra Santa. En la segunda parte acudió seis días a la semana durante veinte años a una oficina de la aduana de Nueva York, donde tenía un puesto bastante humilde de funcionario. Publicó alguna novela más que recibió peores críticas todavía que Moby-Dick. El manuscrito de Billy Budd estaba en un cajón de su escritorio cuando murió, en 1891. Dice Delbanco que Melville nació en una ciudad de coches de caballos, barcos de vela y lámparas de aceite,  y murió en otra de trenes elevados, transatlánticos, teléfonos, iluminación eléctrica. Todo el que llega a viejo acaba siendo un extranjero en el tiempo. Pero la extranjería de Melville venía también de que cuando murió apenas estaban naciendo sus primeros lectores. Billy Budd se publicó por primera vez en los años 20. Moby-Dick se reeditó -desde 1852- en 1924: en la edad de Ulysses, Ms. Dalloway, Manhattan Transfer, To the Lighthouse, Proust, The Good Soldier, The Great Gatsby.

Se dice, con razón, que una justicia lenta no es justicia. Pues que decir de una justicia póstuma.

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86 Comments

  1. Comentario
    albertiyele,

    ¿Pero te ha gustado o no?

    Aquí todos nos hemos mojado sobre el tema “Patria”.

    A ver si provocas a Diego Ariza un poquito.

    We miss you.

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  2. ” … Pero lo que ahora tengo delante de mí, en mi cuarto de trabajo, junto al teclado del ordenador y a la concha blanca y pulida por el agua que Arturo encontró hace dos veranos en la playa de Zahara, es una de las postales que compramos en la tienda de la Hispanic Society, el retrato de esa niña morena, delicada, solitaria, perfilada contra un fondo gris, que me mira ahora como aquel mediodía, cuando fuimos a mirarla por última vez antes de marcharnos, en la víspera de nuestro viaje de regreso, cuando ya casi no estábamos en Nueva York …

    Maure, balzacien, d’une marche pressée
    Jean, lisse, avec des yeux ainsi qu’une
    pensée,
    Lucien comme un caniche expressément
    tondu,
    Douché, restant toujours désirable et dodu;
    Herrmann, par qui la Patience même est
    lassée,
    Nijinski, de l’immense et sublime fusée,
    Noirâtre, inconcevable et mince résidu;
    Bakhst spectre de la rose, âne de la carotte,
    Boni, ventre de son, visage de poupée,
    Sa main a toujours l’air de vous tendre une
    épée,
    Son œil de vous juger et mettre à votre rang.

    *

    Moorish, complex as Balzac, quick on his feet,
    Jean with the smooth complexion and the in-
    tense gaze;
    Lucien, a meticulously sheared poodle,
    Always well-scrubbed, plump and pretty;
    Herrmann, who could wear down Patience
    herself;
    Nijinski, sublime and explosive, a human roc-
    ket
    Who soars across the stage, trailing smoke;
    Bakhst, famed for staging the ‘Specter of the
    Rose’,
    But also known as a randy donkey;
    And Boni the dandy, a big doll of a man
    With a pasty face and overstuffed belly,
    Whose sword is always unsheathed, itching
    for a duel,
    And whise stare can also cut you down to si-
    ze.

    Marcel Proust
    [Line 6 : Nijinski (1890-1950) was the foremost
    dancer of his day, appearing with Sergei Dia-
    ghilev’s Ballets Russes in Paris and creating
    sensations in, among other performances,
    ‘Petrouchka’, ‘The Afternoon of a Faun’, and
    ‘The Rite of Spring’, the last of which caused
    near riots. It was produced at the new Théâtre
    des Champs-Elysées by Proust’s close friend
    Gabriel Astruc.]
    ‘Poem 51’, translated by Nicholas Christopher
    with Ana Oancea
    “The Collected Poems”
    Edited by Harold Augenbraum
    Penguin Classics (2013)

    … aunque todavía nos faltara un día entero para volar hacia Madrid y el tiempo se nos deshacía entre los dedos con una inconsistencia de papel quemado, de hojas de ceniza, minutos y horas sin sosiego, como el tiempo … ”

    AMM
    ‘Sefarad’
    “Sefarad” (2001)
    Edición de Pablo Valdivia
    Cátedra – Letras Hispánicas, 2013

    La semana pasada tuve la inmensa suerte de contemplar la reciente restauración -en el Met neoyorquino- del ‘Retrato de niña’.
    Velázquez en estado de gracia. Qué luminosidad.
    ¡Increíble ternura!

    Gracias mil, J., por haberlo recordado el ya clausurado febrero.
    Si no es por tí, no lo veo.

    ._.

    *

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  3. ossa,

    Comentario
    “Esta historia de Melville se inscribe en la tradición cultural de Occidente”. Sí; depende de a qué llames Occidente, o a qué te refieras cuando decís “tradición cultural de Occidente”. Me parece, en realidad, que lo que solemos llamar así está más fundado en Grecia, en la tradición helenística, de donde traemos tanto. La figura del héroe, también. Y esa especie de territorio de heridos que es la literatura; héroes, sí, pero en el momento del quiebre, de la debilidad, de la vulnerabilidad. El héroe arrasado por el dolor, por la pasión desordenada que lo desequilibra, que lo vence: Aquiles enloquecido por la muerte de Patroclo, arrastrado por el desorden de la hibris, que lo entregará a la locura de quebrar todas las leyes, de arrastrar el cadáver de Héctor frente al dolor del padre, al llanto desconsolado de las troyanas. Eso, creo, es el fundamento de Occidente.

    En cambio la figura del redentor, la idea de redención, pertenece a la tradición judeocristiana, y ya se sale de Occidente, o de lo que solemos llamar Occidente. El Mesías salvador, el redentor que nos salvó ya a los cristianos del pecado, pero todavía esperan los judíos, no creo que pueda verse como una figura occidental. En fin. Me dejaste pensando en esas cosas.

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  4. Maties,

    Comentario
    Qué maravilla, Maties! Como me pasa con Sinatra, yo me iría con cualquier italiano aunque sea para lustrarle los zapatos si me promete que me canta una de estas canzonette napolitane por día. ¿De dónde me viene a mí esa atracción, como si fuera atávica, por Italia? Que no puede ser, que yo de italiana no tengo ni un pelo. Aunque quién sabe, quién sabe; los romanos lo invadieron todo, lo poblaron todo, lo construyeron todo.

    Y de paso: termino de leer Patria. No creo que me lo hubiera comprado, porque suelo huir de las novedades, y más si son algo estruendosas, pero fue otro, junto con el de Pérez Reverte que dejé colgado casi en la primera página, que me regalaron en enero. No, no hablaré del libro (sí podría decir que tiene oraciones igual de enrevesadas y retorcidas que la que me hizo abandonar la de PR. “Le parecía que… a las víctimas del terrorismo se les ha prestado poca atención por parte de los escritores vascos” Aaaaagggggg!! Con lo fácil que es sujeto verbo predicado.). Como es lo primero que leo de Aramburu, terminado el libro busco datos de el en internet. Se llama Fernando Aramburu Irigoyen. Curioso. Sus dos apellidos, tan vascos, están íntimamente, inevitablemente, ligados a la historia de mi país. Fernando Aramburu Irigoyen podría haber sido, supongo que como cualquier vasco, como cualquier español de su edad, mi compatriota.
    :-)

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  5. ” … – Sabéis poco del mundo -replicó don Quijote- …

    “[…] Since I have already mentioned singing. I have to tell you: it is not Sunday. For that reason, all the blue-eyed, boy-faced policemen in the park are worried. They can see that lots of our vitamin-enlarged high-school kids are planing to lug their guitar cases around all day long. They’re scared that one of them may strum and sing a mountain melody or that several, a gang, will gather to raise their voices in medieval counterpoint.
    Question: Does the world know, does the average freedman realize that, except for a few hours on Sunday afternoon, the playing of fretted instruments is banned by municipal decree? Absolutely forbidden is the song of the flute and oboe.
    Answer (explanation): This ‘is’ a great ballswinger of a city on the constant cement-mixing remake, battering and shattering, and a high note out of a wild clarinet could be the decibel to break a citizen’s eardrum. But what if you were a city-loving planner leaning on your drawing board? Tears would drop to the delicate drafting sheets.
    Well, you won’t be pulled in for whistling and here come the whistlers-the young Saturday fathers, openshirted and ambitious. By and large they are trying to get somewhere and have to go to a lot of parties. They are sleepy but pretend to great energy for the shake of their two-year-old sons (little boys need a recollection of Energy as a male resource). They carry miniature footballs though the season’s changing. Then the older fathers trot in, just a few minutes slower, their faces scraped to a clean smile, every one of them wearing a fine gray head and eager eyes, his breath caught, his hand held by the baby daughter of a third intelligent marriage.
    One of them, passing my tree, stubs his toe on Kitty’s sandal. He shades his eyes to look up at me against my sun. That is Alex O. Steele, who was a man organizing tenant strikes on Ocean Parkway when I was a Coney Island Girl Scout against my mother’s socialist will. He says, “Hey, Faith, how’s the world? Heard anything from Ricardo?”
    I answer him in lecture form […]”

    Grace Paley
    ‘Faith in a Tree’
    “Enormous Changes at the
    Last Minute” (1974)
    Farrar, Straus and Giraux, 1985

    …, pues ignoráis los casos que suelen acontecer
    en la caballería andante (I; XLIII) … ”

    ” … what is conventionally proper or is fashionable; what is important or suitable, ‘that bowl is just the thing for roses’ … the thing (‘thing’) … ”

    “Oxford American Dictionary”
    Oxford University Press (1980)

    Bravo R.A.
    ¡Bravísimo!

    ._.

    *

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  6. ¡La bella sonoridad de la lengua italiana! Esta maravilla de Teodoro Crottau de 1849 fue la primera canción napolitana versionada al italiano. Canta las delicias de un paseo veraniego en barcarola desde un barrio popular de Nápoles en una noche de luna mientras sopla el céfiro refrescante. Ya la primera estrofa nos pinta el cuadro: ‘Sul mare luccica / l’astro d’argento, / placida è l’onda, / prospero il vento’. ¿Y quién la podía cantar mejor que él?:

    https://www.youtube.com/watch?v=pLNcxsykTX0

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  7. ” … Paley’s feminism grew out of her own experiences …

    “[…] Her vision of things is complex, by which I mean: she knows that a person can feel irritated and happy at once; despairing and lucky; pleased to be another and sick to the core of being a mother. And she is O.K. with all of that […]”

    George S.
    “Grace Paley (…) Seeing”
    -‘Page-Turner’-
    The New Yorker (march 2017)

    … as wife and mother … ”

    Melissa D.
    “Keeping the Faith”
    The Guardian (october 2004)

    Seguimos sin ver ni escuchar “Billy Budd”.
    ¡Ay!

    ._.

    *

    ” … By now Hope Lonoff had closed the study door and returned to her chores. Together Lonoff and I listened to her Mixmaster whirling in the kitchen … ”

    Philip R.
    ‘Maestro’
    “The Ghost Writer” (1979)
    Farrar, Straus and Giraux, NY

    ._.

    *

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  8. DomingoGlez, ¡lo hice! Lo de escuchar La Traviata mientras leía La Dama de las Camelias<. Algunas versiones de la opera exigen un tremendo esfuerzo de imaginación. Te obligan a creer que una señora cuarentona, oronda, mofletuda y rebosante de salud, es una entretenida (eufemismo de prostituta) que está a punto de morir de tisis. O que dos señores de la misma edad son padre e hijo.

    Ahora ando escuchando esto:

    https://www.youtube.com/watch?v=liTSRH4fix4

    Leo Luces de Bohemia.

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  9. Serapia, mira que apropiada es la letra del tema de Outlander.

    Skye Boat Song
    Robert Louis Stevenson

    Sing me a song of the lad that is gone,
    Say, could that lad be I?
    Merry of soul he sailed on a day
    Over the sea to Skye.

    Mull was astem, Rum on the port,
    Eigg on the starboard bow:
    Glory of youth glowed in his soul:
    Where is that glory now?

    Sing me a song of the lad that is gone,
    Say, could that lad be I?
    Merry of soul he sailed on a day
    Over the sea to Skye.

    Give me again all that was there,
    Give me the sun that shone,
    Give me the eyes, give me the soul,
    Give me the lad that’s gone.

    Sing me a song of the lad that is gone,
    Say, could that lad be I?
    Merry of soul he sailed on a day
    Over the sea to Skye.

    Billow and breeze, islands and seas,
    Mountains of rain and sun,
    All that was good, all that was fair
    All that was me is gone.

    Sing me a song of the lad that is gone,
    Say, could that lad be I?
    Merry of soul he sailed on a day
    Over the sea to Skye.
    ——-

    Creo que “mull” es la cubierta orgánica del suelo de los bosques. Y ” astem” es ” a stem”, un tallo.

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  10. ” … Pero si hay que buscar algún momento clave en ese largo camino, desde sus orígenes hasta su formidable proyección presente, es de justicia recordar los primeros trabajos de Robert Fraser y Gary Barnes en la Universidad de Alabama. Una gran cantidad de agua ha corrido bajo los puentes desde 1980, cuando ambos diseñaron su primer prototipo de radiología digital (i).

    (i) En 1994 Wolfgang Schäuble y Karl Lamers (CDU) proponen la formación de una Europa de “núcleo duro”, en la que un grupo de países -Alemania y Francia al frente- se encargaría de la coordinación de las políticas europeas para obtener una mayor integración; una “Europa de dos velocidades” en la que un ‘núcleo’ de países tendería a profundizar la integración en términos federalistas; para los otros países se buscarían formas de integración flexible, pues sus condiciones financieras son otras; cf. Schäuble/Lamers, ‘Überlegungen zur europäischen Politik’, 01.09.94 [N. de T.] …

    “[…] Around the holly season, I began to dry up. My sister took the kids for a while so I could stay home quietly making hemoglobin, red corpuscles, etc., with no interruption. I was in such first-class shape by New Year’s, I nearly got knocked up again. My little boys came home. They were tall and handsome.
    Three weeks after Christmas, Ellen died. At her funeral at that very neat church on the Bowery, her son took a minute out of crying to tell me, “Don’t worry Faith, my mother made sure of everything. She took care of me from her job. The man came and said so”.
    “Oh. Shall I adopt you anyway?” I asked, wondering, if he said yes, where the money, the room, another ten minutes of good nights, where they would all come from. He was a little older than my kids. He would soon need a good encyclopedia, a chemistry set. “Listen Billy, tell me the truth. Shall I adopt you?”
    He stopped all his tears. “Why thanks. Oh no. I have an uncle in Springfield. I’m going to him. I’ll have iy O.K. It’s the country. I have cousins there”.
    “Well”, I said, relieved. “I just love you Billy. You’re the most wonderful boy. Ellen must be so proud of you” […]”

    Grace Paley
    ‘Living’
    “Enormous Changes at the
    Last Minute” (1974)
    Farrar, Straus and Giroux, NY, 1985

    … Hoy se puede decir que casi han desaparecido las radiografías en película. Los radiólogos las llamaban “placas”, y el apodo les caía como anillo al dedo: eran la placa de los primeros fotógrafos. Y también eran la imagen de los pulmones y de los huesos. Frente a las radiografías y su historia se pueden tener distintas opiniones, pero nadie puede negar su trascendencia. Lo que pasa es que ahora se han extinguido y parece que a nadie le importa, y algunos incluso lo celebran porque dicen que su desaparición es síntoma inequívoco de modernización y progreso. A la vista de esta transformación, se puede pensar que las preferencias de los profesionales se forman y se cambian según los resultados más o menos deslumbrantes de las diferentes novedades que vayan surgiendo. Pero existen motivaciones de etiología más técnica. Claro que hay diferencias entre la radiografía analógica y la radiología digital. Por decirlo de manera filosófica, donde la radiología analógica termina, la radiología digital empieza … ”

    Miguel Souto Bayarri
    ‘La digitalización en el entorno
    de la salud y la I+D’
    -‘Ensayo’-
    Claves de Razón Práctica (núm. 249)

    It’s all about ¡coincidences!

    ._.

    *

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  11. Comentario
    DomingoGlez,

    ¡Ya quisiera yo, Domingo! Muchas gracias en cualquier caso por tu comentario. Britten es una debilidad desde que tenía treces años y un amigo mío muy querido, Álvaro, me prestó en CD (¡acababan de llegar a nuestras vidas!) el concierto de violín. Casi nada. Luego vino el War Requiem, las óperas,… De las que he tenido la suerte de poder escuchar en directo (Death in Venice en Madrid, Peter Grimes en Viena, Billy Budd otra vez en Madrid) hay una que, sin ser su mejor obra, a mi juicio, tiene algunos hallazgos interesantes: se trata de Owen Wingrave, y sobre todo recuerdo con gozo la Peace Aria y un coro de niños. La escuché en el festival de Edinburgo hace dos veranos, pero como te digo no es lo mejor de él y rara vez se representa.
    Alguna vez tengo delirios de empresario y me gustaría montar una compañía de cantantes, una orquesta, hacerla residente en un teatro, y desempolvar partituras. Pero los números (del Euromillones, me refiero) nunca cuadran.

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  12. Comentario
    DomingoGlez,

    ¡Ya quisiera yo, Domingo! Muchas gracias en cualquier caso por tu comentario. Britten es una debilidad desde que tenía treces años y un amigo mío muy querido, Álvaro, me prestó en CD (¡acababan de llegar a nuestras vidas!) el concierto de violín. Casi nada. Luego vino el War Requiem, las óperas,… De las que he tenido la suerte de poder escuchar en directo (Death in Venice en Madrid, Peter Grimes en Viena, Billy Budd otra vez en Madrid) hay una que, sin ser su mejor obra, a mi juicio, tiene algunos hallazgos interesantes: se trata de Owen Wingrave, y sobre todo recuerdo con gozo la Peace Aria y un coro de niños. La escuché en el festival de Edinburgo hace dos veranos, pero como te digo no es lo mejor de él y rara vez se representa.

    Alguna vez tengo delirios de empresario y me gustaría montar una compañía de cantantes, una orquesta, hacerla residente en un teatro, y desempolvar partituras. Pero los números (del Euromillones, me refiero) nunca cuadran.

    Cuando quiero relajarme, Britten tiene, cómo no, la clave: https://www.youtube.com/watch?v=VTd2aXLTA84

    https://www.youtube.com/watch?v=VTd2aXLTA84

    Luego mi padre me enganchó al concier

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  13. Comentario
    BK,

    Pues ahora es buen momento para escuchar La Traviata.

    ;)

    Por la Dama de las Camelias, no por los orgasmos…bueno, también.

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  14. BK,
    Pues poco caso hacen en su país en el que entonces ulema y presidente acuñó en 1998 el concepto de Diálogo entre civilizaciones, que retomó nuestro ínclito presidente Zapatero en 2004 en la ONU, y así se creó el formidable constructo de la Alianza de civilizaciones, que dio lugar a un aparato burocrático de muchísimas narices.

    Sap</strong
    Aplicarse el humor a uno mismo es muy poco frecuente y tú practicas perfectamente esta característica básica del humor inglés. La idea es una historieta antigua que tú has simplificado y actualizado y que de muy, muy jovencito me parecía muy atrevida:

    https://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20071225013710AAS9HqS

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  15. En el famoso y fermoso ‘Hymne à l’amour’ de Edith Piaf la cantante compara el teñirse (de rubia) a sacrificios o esfuerzos tales que dar la vuelta al mundo o descolgar al amado la luna (que fatalmente se hace rimar con… ¡bingo! fortuna), siempre que lo pida su amante (texto):

    https://www.youtube.com/watch?v=QvHph2zrMrA

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  16. Comentario
    BK, tu ginecóloga no tiene razón.

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  17. La Serapia, chuuuuuuuuuuuuungo. Aparte de eso de las canas: mi ginecóloga dice que entre los 40-50 el orgasmo femenino pasa de ser una descarga eléctrica a un Ups, ¿ya está?. No conozco lo suficiente a mi ginecóloga para poder decidir si lo suyo es instinto pedagógico o sádico. Tampoco puedo corroborar que sus palabras tengan fundamento porque las mujeres de mi familia de esa edad, católicas practicantes, nunca han copulado. Sus inseminaciones han sido cosa divina, como la de la Inmaculada Concepción.

    Pero dada la alternativa… ¡Vivan las canas!

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  18. Nievesdl,
    .
    Nieves, cariño, mi abanico de atraccciones es tan amplísimo que incluye a las señoras de pelo entrecano, precano y postcano, incluso calzadas con pantuflas y vestidas con batas de guatiné (aunque las que me pirran de verdad son las que tocan la viola)… ¡quién sería yo para exigir nada toda vez que cultivo una cabellera tan blanca como el culo de sor Felisa de la Cruz, mi prima monja!

    De todas formas, es un hecho incontrovertible que el gris, en todas sus gradaciones, envejece, por lo que habría que ponderar, como se hizo en otro tiempo, el asociarlo a la sabiduría que teóricamente prestan los años y no a la senectud (si te fijas en las modas pilosas, las pelucas y pelucones del siglo XVIII no le hacían ascos a lo albigrís), pero como tal cosa parece de momento irrealizable, creo que la industria del tinte no corre peligro de hundirse. En todo caso, un cierto número de canas ha contribuido de manera decisiva a formar la prestigiosa imagen del “madurito/a interesante”, por lo que deduzo que, como pasa casi siempre, todo debe ser una cuestión de equilibrio.

    Siento no poder ayudarte en la segunda cuestión que planteas, ya que, en efecto, lo ignoro todo sobre la gestión hogareña de mi domicilio. Es más, el otro día, al regresar del trabajo, encontré a un señor desconocido sentado en mi silla y haciendo uso de mi botella de whisky DYC. Ante mi extrañeza, mi señora me aclaró que tal señor es el que paga las facturas de la luz, del gas y del agua. “¡Ah!”, le respondí, “Qué bien, ¿no? Eso que nos ahorramos”.

    :-)

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  19. Comentario
    La Serapia, mira:

    Joshua Prager: Wisdom from great writers on every year of life
    https://go.ted.com/CySa

    Me gusta mucho la charla pero va a ser verdad que las mujeres solo cumplimos años en la intimidad.

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  20. Comentario
    mgc, sí es una buena opción :)

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  21. Nievesdl,

    El artículo ese no tiene ninguna importancia. He enlazado el primero que he pillado en la red pero hay muchos sobre el tema, seguramente algunos más interesantes.

    Yo me teñía el pelo -también lo hice antes de tener canas otras veces, por juego o por estar diferente- pero hace unos pocos años decidí dejar de hacerlo y es una decisión de la que me alegro cada vez más. Casi tanto como de dejar de fumar

    :-)

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  22. Comentario
    Sap, esos cambios de rol en la sociedad son complejos de enfocar desde el punto de vista personal. Yo he optado por intentar huir de la minusvalía mental y física que se me supone ya por ser recién cincuentañera.

    Sap, por curiosidad, ¿a ti te atrae igual una mujer de pelo entrecano que con el cabello en otro tono? ¿una con calzado cómodo que otra con estiletos?

    Sigo curiosa: si en un juicio un hombre de 50 años dice que lo ignora todo sobre la gestión familiar, que de eso se encarga su mujer, ¿te parece tan posible/no posible como a la inversa?

      Citar  Responder

  23. La Serapia,

    ¿Te acercas a los cuarenta y te están saliendo canas? No sabes la suerte que tienes. Yo tendría veinte cuando ya me las quitaba con la pinza de depilar, así: una a una. No sé los años que estuve tiñéndome el pelo pero hace uno que decidí dejar de hacerlo y aquí estoy, resignada y con una roncha menos. Si quieres un consejo: tíñete porque te de la gana, por el gusto de cambiar, pero no porque vayas a parecer más joven. Me acuerdo de una amiga que siempre estuvo gordita a la que un día le dijo otra que la ropa oscura estilizaba. Le contestó: mira, que yo gorda estoy con tó.

      Citar  Responder

  24. Angela,
    .
    Sí, desde luego que nadie escarmienta en cabeza ajena; pero, en todo caso, esta admonición sobre el tempus fugit estaba huérfana de componentes visibles, palpables, tales como sus efectos: las deformaciones, las flaccideces o los pelos que faltan de un sitio para aparecer por otros a cuáles más insospechados.

    Y sobre pelos, tiene razón mgc, cuando califica la práctica del tinte piloso de esclavitud, porque sospecho, que aparte del tiempo dedicado y lo engorroso de su aplicación, va más allá de un mero convencionalismo social y que en su fondo late una imposición de origen masculino, y eso que por contra, es en el hombre cuando tal práctica se llena de patetismo.

    Creo que sin excepción, todas las mujeres de mi círculo familiar –es algo que observo cada vez que voy a mi poblado-consorte– cuando se reúnen, dedican mucho tiempo a teñirse unas a otras con una urgencia rayana en la desesperación, tal es el temor a que las canas las hagan asemejarse a Doña Rogelia. La cosa tiene su intríngulis y no es por tanto un tema baladí sino digno de más amplio debate.

    :-)

      Citar  Responder

  25. Comentario
    mgc, el artículo defiende el gris con argumentos de ahorro de tiempo y menos sustancias químicas en el pelo pero apoyando los tintes plateados y con fotos de mujeres que invierten horas semanales de peluquería.

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  26. Comentario
    Dani,

    Eres un gran crítico.

    ?

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  27. ” … En cuanto a Melanie Daniel, la filmé deliberadamente a distancia, pues quise demostrar que se apartaba… de nada. ¿De qué iba a apartarse? Está cada vez más acorralada contra la pared. Retrocede, se aleja, pero ni siquiera sabe de qué se aleja.
    Todo esto se me ocurrió enseguida, de una manera fácil, llevado por el estado emocional en que me encontraba. Empecé entonces a reconsiderar otros momentos de la película. Después del primer ataque en la habitación, cuando los gorriones caen por la chimenea, el “sheriff” llega a la casa y discute con Mitch; el “sheriff” es un hombre escéptico que no cree más que en lo que ven sus ojos: “Ah, sí. ¿Estos gorriones han penetrado por la chimenea? ¿Dicen que les atacaron? ¿Ustedes creen?” Estudié la escena y me dije: “Es estúpida, es una escena pasada de moda, y no conviene que la hagamos así”, y la transformé. Tomé la decisión de presentar a la madre a través de los ojos de Melanie. La escena arranca con todo el grupo de personajes, el “sheriff”, Mitch, la madre y Melanie al fondo. Toda la escena consistirá, por tanto, en el paso del punto de vista objetivo al punto de vista subjetivo. El “sheriff” dice, poco más o menos: “Sí, sí, es un gorrión” …

    “[…] the cracker boy wears spiked shoes but his hands are bare/ peter & frenchy still dancing the cocktail tango-the hunchback being carried out . . . honeymoon locked into footsteps of the riderless stallion/ rome falling with driving wishy washy half note-crawl with the blues feeling . . . & the going daylight. crow jane say come, hang out her limelight . . . there are green bullets in my throat/ i walk sloppily on the sun feeling them turn into yellow keys-i touch jane on the inside & i swallow

    dear tom
    have i ever told you that i
    think your name ought to be
    bill. it doesnt really matter
    of course, but you know, i like
    to be comfortable around people.
    how is margy? or martha? or
    whatever the hell her name is?
    listen: when you arrive & you
    hear somebody yelling “willy” it’ll
    be me that’s who . . . so c’mon. there’ll
    be a car & a party waiting. it’ll
    be very easy to single me out, so
    dont say you didnt know i was there

    gratefully
    truman peyote

    BD
    ‘Mouthful of Loving Choke’
    “Tarantula” (1966)
    Scribner, 2004

    … Y de un grupo de rostros estáticos, aislamos el de la madre, que se destaca y se convierte en una forma móvil; se pone de rodillas para limpiar el suelo y este movimiento hacia abajo hace que todo el interés se centre en el personaje de la madre. Y ahora es cuando volvemos a Melanie y la puesta en escena va a adoptar el punto de vista de Melanie. Melanie contempla a la madre. La cámara muestra ahora a la madre que circula por la habitación en distintas posiciones para recoger los objetos rotos y las tazas de té; se pone en pie para nivelar el cuadro, y un pájaro muerto cae detrás del cuadro. Los planos de reacción de Melanie, que observa cada gesto de la madre, la recogen evolucionando de manera sutil, comenzando aquí, yendo un poco más allá y subiendo hasta allá. Los movimientos de Melanie, y su expresión, indican la creciente inquietud que siente por la madre, por la conducta extraña de la madre. Toda esta visión de la realidad es algo que sólo pertenece a Melanie y por eso se reúne con Mitch y le dice … ”

    François Truffaut
    ‘Catorce’
    “Le Cinéma selon Hitchcock” (1966)
    Traducción de Ramón G. Redondo
    Alianza Editorial, 2016

    ¡Hay bailarines!
    ¡Son los delfines!
    ¡Vive le Cinéma!
    … Y las trufas, claro
    ._.

    *

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  28. Comentario
    La Serapia,

    Jajajaja no se oculta nada ( te lo digo con cariño).

    Es al revés, la mirada que huye.

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  29. Estuve ayer en la última sesión de Billy Budd. En la ópera, como en el cine, intervienen muchas personas, y por lo tanto hay muchas grietas que pueden estropear el resultado. Pero si todo funciona, si cada persona interviene en el momento preciso con la decisión más acertada, no hay espectáculo igual en el mundo, no hay un lugar en el cual, sentado en una butaca, encuentres una orquesta en directo, un coro en directo (más exactamente dos, con uno de niños), actores, cantantes, danza, y una puesta en escena. Ayer, para mí, sucedió todo eso en Billy Budd. Si admiraba a Britten como el mejor compositor del siglo XX, ayer salí reforzado. A los que dicen que no tiene melodía, supongo que no han escuchado ese largo lamento que tiene el capitán tras asumir que debe colgar al protagonista. Qué suerte vivir en Madrid, y gozar de estas producciones. Qué mala no hacerlo en Berlín, donde hay cuatro compañías a la vez haciendo disfrutar de la ópera.

    Lo bonito del arte, además del goce que produce, es alejarte del mundo y, sobre todo, no querer volver a un lugar de colas, de impuestos, de Trumps y otros especímenes. Me gustaría vivir fuera de ellos, igual que ellos quieren vivir fuera de mi existencia.

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  30. Pero la más bella de ‘Quo Vadis’ era la angloitaliana Marina Berti. Sí, Eunice, la de los ojos verdes, la esclava que deviene por elección la amante y servidora del gran Petronio (¡grande también Leo Genn, qué diálogos!) y que se suicida con él por amor:

    https://www.youtube.com/watch?v=xdLrm7qW1BQ

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  31. La Serapia,

    que no me sé explicar: quiero decir que les hacemos la campaña.

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  32. ¿Soy la única que ve mucha relación entre lo que está pasando con el autobús del butano y el auge de Trump?

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  33. :-) Angela,

    Sinceramente: creo que es una mezcla entre que no me he preocupado mientras no me afectaba, y entre que se oculta mucho.

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  34. Sap,

    Hemos sido advertidos hasta la saciedad, querido, lo que pasa es que hacíamos oídos sordos. Cuando, a los veinte años por ejemplo, oyes a alguien decir que el tiempo vuela o cosas de ese estilo, pones cara de aburrimiento, de estar ya harto de oír a los vejestorios quejarse de cómo se acelera el tiempo.

    No, no es que no nos hayan advertido, es que uno no sabe lo que es ser padre hasta que no tiene hijos; o lo que es perder el resuello en un montículo hasta que no le llega el momento; o lo que es levantarse con dolor de articulaciones hasta el día en que lo nota en sus propios huesos. Ya lo decía mi madre: nadie escarmienta en cabeza ajena. Hay que sufrir lo que es un hijo adolescente, por ejemplo, para comprender que nuestros padres tenían más paciencia que el santo Job. Y así, todo.

    Pero, además, aun siendo cierto que la percepción del paso del tiempo cambia, yo recomiendo un ejercicio: repasa todos los detalles (los que a tu edad puedas recordar, je, je) que se han ido sucediendo desde que tenías quince años, por ejemplo, hasta ver a tu hijo con quince años. Y luego me dices.

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  35. Sap,

    La capacidad de caracterización de Ustinov, hombre de muchísimios talentos, le propiciaba estos papeles un poco extremos. Se humanizó al final en el magnífico Lentulo (que no Franco) Battiato de ‘Espartaco’, aunque su papel era de proveedor de esclavos (y ganó un Oscar por esta ocasión). Sus facultades de imitación y parodia canora (sin respetar a los clásicos de conservatorio) fueron célebres. Pero todos le recordamos maltratando la lira y perpetrando una ridícula canción (que seguro no era del gran Miklós Rózsa, que musicó ‘Quo Vadis’), mientras su segunda mujer Popea (la sensual Patricia Laffan) intenta seducir a Marco Vinicio (el bello Robert Taylor, converso por amor). Como decía la VE, ‘oh, llama dorada… omnívora fuerza atroz…:

    https://www.youtube.com/watch?v=pBIswXv28GI

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  36. Angela,
    .
    Con todo, insisto one more time, lo peor y de lo que menos fuimos advertidos es la distinta percepción del tiempo que se experimenta conforme viajamos en este tren-bala. Es atroz.

    “El triste vacío que deja la suspensión de una costumbre”, dice don Benito por boca del protagonista de su segunda NEC: “El amigo Manso”. Nada más cierto, como bien sabemos los amantes de la rutina y de la vida morigerada.

    :-)

    Maties,
    .
    Gracias por tu crónica de testigo privilegiado, Maties.

    Claro, Kaptah! Cómo olvidar al fiel servidor de Sinuhé! Aquel que pretendía abrir una taberna donde se sirviera “cola de cocodrilo”, bebedizo que suponíamos de efectos cuasi sísmicos. Siempre me gustaron esos papeles suyos que situaban al personaje encarnado cerca de la psicopatología… Hasta me recuerdo de jovenzuelo proclamando con jactancia de pipiolo que los mejores actores del orbe eran dos Peters: Ustinov y O’Toole.

    :-)

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  37. La Serapia,

    ¿No será que nunca te habías interesado por ello? ¿Es que tú no has visto nunca a nadie con canas? ¿O calvo? ¿No has visto a nadie envejecer?

    Pues por si acaso, te prevengo: dentro de diez o quince años, se te irá la regla. Sí, así, como lo oyes. Es posible que tengas unos sofocos horrorosos que no te dejen ni dormir. O a lo mejor no los tienes. Es posible que los huesos empiecen a desintegrársete, o a lo mejor no. Es posible que te salga una barriga que antes no estaba ahí, que te cambie la forma del cuerpo, que de repente ganes 10 kilos sin saber cómo. Y otras muchas cosas de las que no me parece apropiado hablar aquí.

    Acercarse a los cuarenta no es horroroso, todo lo contrario, es una bendición. Y luego pasarlos y acercarse a los cincuenta y pasar estos y acercarse a los sesenta, como me acerco yo que los cumplo este año. Y a mí me gustaría luego acercarme a los setenta y los ochenta y los noventa… Porque hay una cosa que está muy clara: si no envejeces es que estás muerto. Y eso, para quien está vivo, es peor. Una vez que te mueres, sin embargo, ya no importa.

    Luego no digas que nadie te ha advertido.

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  38. Gaspard,

    o mucho me equivoco, o estoy empezando a sentir cariño por ti, Gaspard :-)

    ¡Uf! Yo también debo de estar envejeciendo, no sé qué me pasa. Me están saliendo canas, me acerco a los cuarenta, qué horror. De repente se me están muriendo las stem cells del cuero cabelludo, lo comento con las amigas y todas me dicen que hace años que se tiñen.
    ¿Por qué no me habían hablado nunca de esto? Igual que con la regla, igualito. Todo el día con las microtraiciones. No se habla, no se dice, se tapa, se oculta, ¡toda la vida igual!

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  39. ” … Como era norma general entre los aristocráticos científicos decimonónicos, Lyell procedía de una familia acomodada y de elevado nivel intelectual. Su padre, que también se llamaba Charles, tenía la insólita distinción de ser una autoridad destacada en dos campos, el poeta Dante y los musgos (‘Orthotricium lyelli’, sobre el que la mayoría de los visitantes del campo inglés se habrá sentado alguna vez, se llama así por él). El joven Charles heredó de su padre el interés por la historia natural, pero fue en Oxford donde cayó bajo el hechizo del reverendo William Buckland (el de la toga flotante) e inició su dedicación a la geología, a la que consagraría el resto de su vida.
    Buckland era una especie de rareza encantadora. Consiguió algunos éxitos auténticos, pero se le recuerda, por lo menos en el mismo grado, por sus excentricidades. Era especialmente célebre …

    You waves, though you dance by my feet
    like children at play,
    Though you glow and you glance, though
    you purr and you dart;
    In the Junes that were warmer than these
    are, the waves were more gay,
    ‘When I was a boy with never a crack in my
    heart’.

    The herring are not in the tides as they
    were of old;
    My sorrow! for many a creak gave the creel
    in the cart
    That carried the take to Sligo town to be
    sold,
    ‘When I was a boy with never a crack in my
    heart’.

    And ah, you proud maiden, you are not so
    fair when his oar
    Is heard on the water, as they were, the
    proud and apart,
    Who paced in the eve by the nets on the
    pebbly shore,
    ‘When I was a boy with never a crack in my
    heart’.

    William Butler Yeats
    ‘The Meditation of the Old Fisherman’
    -‘Crossways’-
    ‘Poems (1895)’
    “When You Are Old”
    Edited by Rob Doggett
    Penguin Books, 2015

    … por su colección de animales salvajes, algunos grandes y peligrosos, a los que permitía vagar a sus anchas por su casa y por su jardín, y también por su afán de recorrer gastronómicamente todas las especies de la creación. En casa de Buckland se podía servir a los invitados, dependiendo del capricho del anfitrión y la disponibilidad, conejillos de indias asados, ratones rebozados, puerco espín al horno o babosas marinas hervidas del sureste asiático. Buckland era capaz de encontrar virtudes en todos ellos, salvo en el topo común, que le parecía repugnante. Se convirtió, algo casi inevitable, en la principal autoridad en coprolitos (heces fosilizadas) y tenía una mesa hecha toda ella con piezas de su colección de especímenes.
    Su actitud solía ser singular incluso cuando se dedicaba seriamente a la ciencia. En cierta ocasión, la señora Buckland sintió que su marido la zarandeaba para despertarla en plena noche gritando emocionado: “¡Querida mía, creo que la huellas del ‘Cheirotherium’ son testudíenos, es indiscutible!”. Corrieron ambos a la cocina en ropa de cama. La señora Buckland preparó pasta con harina, la extendió sobre la mesa, mientras el reverendo Buckland iba a buscar la tortuga de la familia. La pusieron sobre la pasta, la hicieron caminar y descubrieron entusiasmados que sus huellas coincidían con las del fósil que había estado estudiando Buckland … ”

    Billy Bryson
    ‘Los coleccionistas de piedras’
    “A Short History of
    Nearly Everything” (2003)
    Traducción de José Manuel Álvarez
    RBA Libros, 2008

    Sin hablar de Billy Budd

    ._.

    *

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  40. A servidor el Melville que le gusta no es el escritor (‘Moby-Dick’ me aburre soberanamente, y lo digo como decimos las cosas los viejos, sin miedo al qué dirán), sino el director de cine: ‘El círculo rojo’, ‘El samurái’, ‘El confidente’, ‘Hasta el último aliento’, ‘El silencio del mar’, ‘Los niños terribles’, ‘El silencio de un hombre’, y el mejor, ‘El ejército de las sombras’. Jacques Becker, Jules Dassin, Jacques Deray, los caballeros del noir francés, que nada tiene que envidiar a la generación que les precedió en los USA en los años 40 y 50. Esos cuatro señores -podríamos añadir algún otro: Lautner, Molinaro, Corneau- han quedado ocultados por los jóvenes turcos de la Nueva Ola, pero son gigantes del cine.

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  41. La Serapia, yo suelo encontrarme cuando voy por pronto a la mañana a un grupo de viejos haciendo yoga. Eso o son de Falung Gong. Los miró con atención y curiosidad, como viejo que soy, pero en vez de observar a obreros de la construcción, sigo los movimiento de atletas amateurs. :-) Los fines de semana, o alguna tarde entre semana, paseo por el Jardin des Plantes con los nietos. Les gusta fotografiar las plantas y las flores.
    De sílex y esas cosas tengo poca idea, como urbanita que soy. Aquí hay un paseo por el Buttes-Chaumont, el construido sobre una cantera de yeso y piedras de sillería con el que se construyeron los edificios característicos del ensanche haussmaniano (exposición de acceso gratuita sobre Haussman, que no fue tan malo y autoritario como se cree, en el Pavillon de l’Arsenal).
    https://www.youtube.com/watch?v=M7wbihWoSMM
    En la aquí ya archicitada ‘El porvenir’ aparece el parque, y no lo hace por casualidad. Cuando con su ex alumno dan vueltas mientras ella da vueltas a su vida, o cuando ha de dejar a sus alumnos y corre ladera abajo, como una sumersión peligrosa en las estridencias de su madre.
    http://www.pavillon-arsenal.com/fr/expositions/10574-paris-haussmann.html La expo le habría encantando a mi esposa, arquitecta. ¡Ay, el viejo viudo no es solo un extranjero en el tiempo, sino un extranjero en la vida!

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  42. http://www.metmuseum.org/exhibitions/listings/2016/velazquez-portraits

    “Al inventar uno tiene la vana creencia de que se apodera de los lugares y las cosas, de la gente acerca de la que escribe: en mi cuarto de trabajo, bajo la luz de la lámpara, que ilumina mis manos y el teclado, el ratón, la concha cuyas acanaladuras me gusta acariciar distraídamente con las yemas de los dedos, la postal de la niña de Velázquez, puedo tener la sensación de que nada de lo que invento o recuerdo está fuera de mí, de este espacio cerrado. Pero los lugares existen aunque yo no esté en ellos y aunque no vaya a volver, y las otras vidas que viví y los hombres que fui antes de llegar a ser quien soy contigo quizás perduran en la memoria de otros, y en este mismo momento, a seis horas y seis mil kilómetros de distancia de este cuarto, la niña que me mira desde la pálida reproducción de una postal mira y sonríe levemente en un lienzo verdadero y tangible, pintado por Velázquez hacia 1640, llevado a Nueva York hacia 1900 por un multimillonario americano, colgado en un gran salón medio en penumbra de un museo que visita muy poca gente. Quién sabe si ahora mismo, cuando en Nueva York son las dos y cuarto de la tarde y aquí empieza un anochecer de diciembre, habrá alguien mirando la cara de esa niña, alguien que advierta o reconozca en sus ojos oscuros la melancolía de un largo destierro.”

    AMM, Sefarad

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  43. Hablando de Billy Budd.
    Estamos ante una obra poliédrica, compleja, por lo que cada uno la ve desde ángulos diferentes. Se habla de enfrentamiento entre el bien y el mal, de violencia, de derechos humanos, de homoerotismo soterrado, y de otras muchas cosas, pero a mi me interesa resaltar otro aspecto que se menciona poco, y que me parece fundamental: redención; entendiendo por tal el que un hecho, o un personaje, salva al hombre común, esto es, a su conciencia.

    Esta historia de Melville se inscribe en la tradición cultural de Occidente, que siempre ha soñado con un personaje puro, primordial, que esté por encima de las contradicciones del mundo. Un personaje que represente el bien, y que se contraponga al malo, al mal. Al menos desde el Cristo, que es el prototipo para los demás. Billy Budd es ese personaje, el héroe lleno de bondad y de naturalidad, como lo son los wagnerianos Sigfrido y Parsifal. Enfrente está el mal. Cristo tiene a su Satanás, Parsifal a Klingsor, Billy Budd a Claggart; los malos son poderosos, pero al final son destruidos por la bondad del héroe, aún a costa de su sacrificio personal. Billy muere, como el Cristo; o mejor, sube al cielo del palo mayor de la nave, como es bien representado en la producción del Real. Parecería que el bien sucumbe, pero es falso, porque el hombre común, los marineros, los oficiales, el capitán, que sienten admiración por Billy, son redimidos por su acción: el mundo ya no es un infierno, aparece un rayo de luz. Escribe Melville, narrando el final de Billy. ‘… en ese mismo momento, ocurrió que el vaporoso vellón que pendía allá abajo, en el Este, fue atravesado por una suave gloria, como la del vellocino del Cordero de Dios, visto en visión mística; y, al mismo tiempo, observado por la masa inclinada de caras vueltas hacia arriba, Billy ascendió; y, al ascender, recibió toda la rosa del alba’.

    Aunque Billy es el centro del relato, el personaje quizá principal del montaje quizá no sean ni Billy, el bueno, ni Claggart, el malo, puesto que son arquetipos, sino el capitán Vere, que representa, junto a los marineros, al hombre común, al mortal sometido a los condicionantes de toda vida, que no tiene más remedio que aplicar las leyes de los hombres aunque eso suponga el sacrificio de Billy. Un Vere que bien podría haber calificado a Billy de su redentor.

    Yo creo que la intención principal de Melville era religiosa. Aunque tal y como están los tiempos se prefieran destacar otros aspectos menos evidentes, como el homoerotismo y esas cosas.

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  44. Sap,

    Mi encuentro con un Ustinov accesible, afable y divertido fue peripatético, paseando por los muelles del Port de Sóller donde amarró su queche o velero de un solo palo “My Nitchevo”, una pieza histórica según supe después. Recuerdo (aunque tendría que localizar y repasar la entrevista) que quiso hablar de su mujer de entonces, la canadiense Suzanne Cloutier, que a pesar de haber sido la Desdémona del film Otelo de Welles, había renunciado a una carrera en el cine. Naturalmente hablamos del inolvidable Nerón que encarnó en Quo Vadis? (amanerado pero no tan afeminado como el de Charles Laughton en el demilleniano Sign of the Cross), que bordó cuando joven treintañero y que tanto renombre popular le dio. También de Sinuhé el Egipcio, de su querencia mallorquina y no recuerdo de si de Un ángel pasó por Brooklyn, que ciertamente me impresionó (¡con Pepe Isbert y otros grandes secundarios españoles interpretando a italianos en NY!), film y director (el gran Vajda) de peso internacional, como lo certifica este pequeño reportaje sobre su presentación en la sesión inaugural del entonces muy exigente Festival de Venecia, en el cual por cierto se califica a Pablito Calvo como ‘grande divo’:

    https://www.youtube.com/watch?v=bBOffbfYayc

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  45. Ah, ya. Del suroeste de la cuenca donde está París. Aaaah.
    http://infoterre.brgm.fr/rapports/78-SGN-030-MTX.pdf
    Llama mucho la atención. El único sitio que conozco donde es tan fácil encontrar tanto sílex es en la playa nudista de Ondarroa, la que hay al final de Saturrarán.
    Mi madre dice que cuando subían los de la trashumancia desde Extremadura hasta Burgos aprovechaban para traer sílex con el que arreglarles los trillos, y que les cobraban mucho dinero por aquello.

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  46. Lo que se cuenta en Billy Budd es una historia que ha ocurrido hace tiempo en un barco de guerra; tribulaciones. “… no puede haber una yuxtaposición irritante de personalidades distintas comparable a la que cabe a bordo de un gran barco de guerra, con la que llega a producirse con la tripulación completa y en alta mar. Allí, todos los días, en todos los rangos, casi todos los hombres entran en contacto con casi todos los demás. Para evitar por completo incluso ver a un sujeto irritante, no queda más alternativa que la zambullida de Jonás o tirarse por la borda uno mismo”.
    Ya decía Montaigne que preferir estar siempre solo a no poder estarlo nunca. Una vez, siendo un niño, subí a un submarino y enseguida supe qué no quería ser.
    Hace unos días vi Sarmasik, la película turca sobre el petrolero abandonado por los armadores y donde tienen que pasar una larga temporada varios hombres sin nada que hacer. Un barco puede ser el infierno en la tierra. Y sólo porque el otro, tu semejante, puede convertirse en el peor enemigo. Mejor, dónde va a parar, un farero.

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  47. Caray Gaspard, justo me bajé del metro en Jussieu, pero no di el rodeo que has descrito, seguí por la calle de Lineo y entré al jardín por la esquina con rue Cuvier. Nunca había entrado por ahí. Antes de llegar al edificio del Gabinete de Historia del Jardín de las Plantas había un plátano enorme que tenía la mayor parte de las raíces al aire por la erosión del terreno en ladera sobre la que se yergue. En un panel explicaban que la erosión dejaba al aire libre el sistema de raíces del árbol y había algo más escrito, creo que la fecha cuando se plantó el árbol y una frase, pero ya no la recuerdo y no saqué foto. Me pareció una imagen espectacular, me gustó mucho esa entrada al parque, verja incluida. Tuve un momento de esos de euforia y me puse a silbar a Frank Sinatra por lo bajito mirando las raíces del árbol. Creía que no había nadie más, era muy temprano el sábado por al mañana, pero absorta como estaba no vi venir a una señora que al pasar junto a mí me dijo en un francés perfectamente comprensible: “sí que es maravilloso” y pegué un respingo poniéndome toda colorada. La señora me mostró una sonrisa preciosa y se fue igual que había aparecido.

    El Jardín de las Plantas es especial. Les llevé a mis padres ahí una vez en primavera y mirando todo aquello y a la gente que había por allí tirada en los jardines mi madre me dijo algo que implicaba comprensión hacia aficiones que yo había mostrado siempre y que me habían causado problemillas. De repente fue como cuando por fin desistió de llevarme por la buena senda y me compró por mi cumpleaños los prismáticos que yo quería.

    ¿Tú sabes de dónde sale tanto sílex que hay por todo el suelo de los parques de París? Porque no sé a quién preguntarle.

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  48. Zacarías, sí, es muy sútil. Hay algo de ‘El hombre de al lado’: malentendidos, cosas que no vemos, incomunicación, clasismo, problemas matriominales, el sexo que todo lo impregna y nadie cita, la violencia, la venganza disfrazada como deseo de justicia, los edificios que aprisionan, la furgoneta, la no-asistencia a un necesitado, etc. El punto de inflexión es el móvil/celular que el profesor arrebata al joven y la amenaza de llamar al padre. Luego será la amenaza de llamar al hijo del hombre mayor. Pero ese momento, tras despertar del letargo durante el visionado del film, suena como el crujido de una varita mágica, la que él utilizaba para dirigir con maestría a sus alumnos y su vida en general, y a partir de entonces sirve como instrumento para dar bastonazos a diestro y siniestro, como si fuera un violento ciego, acegado por su deseo de revancha.

    mgc, yo también saquearía la ciudad, si pudiese. :-)) Napoleón era como era. Hace tiempo Zumodepoesía lo comparó con Hitler y me rebelé: anacronismo y demonización por asimilación. Su biógrafo Patrick de Gueniffey analiza la genealogía de esa comparación infamante en ‘Napoleón y De Gaulle. Dos héroes franceses’, que leo desde ayer. En cierto momento cita esta frase de Victor Hugo sobre el corso: “Un gran hombre nace dos veces: la primera como hombre y la segunda como genio”.

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  49. La Serapia, seguro que sabes que al lado del Jardin des Plantes está la universidad Pierre et Marie Curie, una de las pocas francesas que está arriba en el Índice de Shanghai. Suelo bajar en la estación de Jussieu (el conocido botánico), rodeo la universidad y el Instituto del Mundo Árabe, camino por el muelle de Saint-Bernard y accedo al jardín por la entrada norte, la que da a Austerlitz, y me siento (porque la vejez hace que ya esté cansado) en los bancos que quedan al lado del zoológico -el grande está en Vincennes, renovado hace poco-; juraría que alguna vez he oído rebuznos de burros. Y luego ya vuelvo para el Luxemburgo por la rue des Écoles. Hay dos espacios en los que uno parece estar en medio de la naturaleza: el Bois (desde las terrazas de la Fondation Louis Vuitton hay vistas imposibles hasta hace tres años del espesor de las arboledas, y también de la torre Eiffel vista desde el oeste) y el parc des Buttes Chaumont, construido sobre una antigua cantera y diseñado de tal modo, jugando con los desniveles, que a pesar de su reducido tamaño parece interminable. Pero yo prefiero el Luxemburgo.

    Sap, sí, los viejos botan mucho a la gente que les molesta y votan mucho a gente que les atienden. El médico y la Seguridad Social en general es como el padre (el padre que los viejos ya enterraron hace mucho): la toman con él/ella, pero lo necesitan como a nadie, lo acaparan, monopolizan.
    Sobre la Emma Stone esa en el origen del embrollo, digno de una screwball comedy: si el viejo Beatty hubiese sido joven, al ver en el sobre equivocado escrito “Emma Stone. ‘La La Land'”, habría dominado el instinto “lengüil” por miedo a parecer un novato pringado, pero no, ya como no le quedan muchos años para presentar premios, hala, deprisa, que no tengo nada que hacer pero no me gusta esperar, que me pongo nervioso y tengo mal la próstata.

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  50. En estas semanas en que no leo otra cosa que libros sobre Bob Dylan me encuentro en “Bob Dylan. Años de madurez”, la segunda parte de la trilogía de Paul Williams, esta cita del I Ching, el libro chino de la sabiduría: “La música tiene el poder de aliviar la tensión dentro del corazón y de rebajar la presión de las emociones oscuras”.

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  51. Gaspard,

    Todavía no. Cada vez que la voy a empezar, pasa algo que me lo impide.

    ***********

    Acabo de ver todas las películas que han estado nominadas a los Óscar (lo cual no es tarea fácil) y la mejor, sin duda, es El viajante, de Ashgar Farhadi. Todo el mundo está hablando de los sobrecitos en lugar de hablar de esta joya, que está a la altura de sus anteriores películas, Nader y Simin, o El pasado. Este Farhadi va a obra maestra por película. Siempre que veo alguna de sus películas llego a la misma conclusión: cuanto más sutil se es en las formas, más profunda es la crítica social y más penetrante es el mensaje. Cuánto tendrían que aprender de Farhadi muchos cineastas europeos supuestamente “comprometidos” (estoy pensando en la brocha gorda de Kean Loach, por ejemplo).

    (Veo por ahí que a esta película la titulan algunos El cliente. No sé de dónde sale este otro título, pero es mucho mejor El viajante por razones que ustedes comprenderán al final del todo. Y no digo más.)

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  52. Maties,
    .
    Ustinov era para mí uno de esos actores que me causaba alegría ver, fuera cual fuera la película donde actuase.

    Gran sorpresa me llevé cuando lo vi, nada menos que entre Pablito Calvo y Pepe Isbert, en “Un ángel pasó por Brooklyn” (1957) de don Ladislao, que seguro recordarás.

    Y por favor, Maties, no crees que ese encuentro con Ustinov no merece una pequeña crónica?

    :-)

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  53. ” … One day he said, Alexandra! Don’t show me the sunset again. I’m not interested any more. You know that. She had just pointed to a simple sunset happening outside his hospital window. It was a red ball -all alone, without its evening streaking clouds- a red ball falling hopelessly west, just missing the Hudson River, Jersey City, Chicago, the Great Plains, the Golden Gate -falling, falling …

    “[…] Aristóteles cuenta de algunos que llamábanle a él, a Anaxágoras y a sus semejantes, sabios y no prudentes, por no cuidarse de las cosas más útiles; aparte de que no digiero bien la diferencia entre esas palabras, no sirve esto de excusa para mi gente; y, viendo la baja y menesterosa condición de la que gozan, podríamos tacharles de las dos cosas, de no ser ni sabios, ni prudentes.
    Dejo esta primera razón y creo que es mejor decir que el mal proviene de su forma errónea de entender las ciencias; y que con esta manera de instruir, no es de extrañar que ni los discípulos ni los maestros se hagan más hábiles, aunque se hagan más doctos. En verdad que el cuidado y el gasto de nuestros padres apunta solo a atiborrarnos la cabeza de ciencia; del juicio y de la virtud, ni palabra. Gritad al pueblo acerca de alguno: “¡Qué hombre más sabio!”. Y acerca de otro: “¡Qué hombre más bueno!”. No dejarán de fijarse con respeto en el primero. Sería preciso un tercer pregonero: “¡Qué papanatas!”. Desearíamos preguntar: “¿Sabe griego o latín? ¿Escribe en verso o en prosa?” Mas si se ha vuelto mejor o más avispado, eso es lo principal y duradero. Habríamos de preguntar cúal es mejor sabio y no más sabio.
    Nos esforzamos por llenar la memoria y dejamos vacío el entendimiento y la conciencia. Así como los pájaros van a veces en busca del grano y lo llevan en el pico sin probarlo para alimentar con él a sus polluelos, así nuestros maestros picotean la ciencia en los libros poniéndosela en el borde de los labios solamente, para desembucharla sin más, lanzándola al viento.
    Maravíllame cuán adecuadamente doy yo también ejemplo de necedad. ¿Acaso no hago yo lo mismo en la mayor parte de esta obra? Voy arañando aquí y allá en los libros las frases que me placen, no para conservarlas, pues no tengo dónde, sino para trasladarlas a este, en donde, a decir verdad, no son más mías que en el primer lugar. A mi entender solo somos sabios de la ciencia presente y tan poco de la pasada como de la futura […]”

    Michel de Montaigne
    “Essais (I; XXV)” (1580)
    Traducción de Almudena Montojo
    Cátedra – Bibliotheca AVREA, 2013

    … Then in Russian he sighed some Pushkin … ”

    Grace Paley
    ‘Enormous Changes at the Last Minute’, 1974
    Farrar, Straus and Giroux, NY (1985)

    Pedagogía la suya.
    Que dijo Mr. Savater hace unos días.

    ._.

    *

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  54. mgc,

    El corrector le ha añadido un acento al tal Merlin

    Y en cuanto a tantos cambios de mano, querido Gaspard, a mí no me extraña nada. ¿Cómo se puede estar cerca de un sitio tan magnífico y no querer que sea tuyo?

    :-))))

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  55. Sap,

    La Serapia,

    Bilbao sí estuvo en poder de las tropas de Napoleón. El 16 de agosto de 1808 – día de San Roque- fue tomada por las fuerzas del general Merlín (vaya nombre, ¿eh?)

    Luego, en los tres meses siguientes cambió seis veces de manos y sufrió, además de otros varios percances y escaramuzas, dos grandes saqueos

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  56. La Serapia, dixit:
    “¿Cómo van a nombrar a la única ciudad que no cayó bajo las tropas napoleónicas?”

    Ejem, ejem, estooo…

    Con las bombas que tiran
    los fanfarrones
    se hacen las gaditanas
    tirabuzones…

    No, no fue la única vuestra megalópolis.

    :-)

    (Sobre locales mal iluminados –aunque por otras razones de las puramente ambientales– el restaurante habanero “La bulería”, donde los camareros parecían acomodadores de cine y los clientes, cegatones que se ayudaban unos a otros a llevarse la cuchara a la boca. ¡Lugar propicio no ya a que te dieran gato por liebre sino boniato por langosta!)

    :-)

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  57. Gaspard, nos lo pones demasiado fácil. ¿Cómo van a nombrar a la única ciudad que no cayó bajo las tropas napoleónicas? Si es que…

    No, la verdad es que ni conocía las sugerencias que me haces. Entre semana no tuve tiempo y el sábado por la mañana lo dediqué a ver las partes del Museo de Historia Natural que no conocía. El Jardin des Plantes no hay vez que no lo visite, me gusta mucho. Incluso ahora en invierno está precioso y apenas había gente. Aunque había pedido referencias sobre qué museo visitar por la tarde, al final como hacía sol me decanté por dibujar cormoranes en el Sena (eran los carbo, más grandes que los que suelen verse por Bilbao), me compré una novela gráfica en una librería en inglés que encontré en el barrio latino, incrementé mi colección de piedras de sílex de los Jardines de Luxemburgo, disfruté de una perola de mejillones y, para que digan de los camareros de París, el que me tocó me invitó a otra cerveza gratis porque quería que terminase el dibujo de su local. Terminé el día tardísimo por la zona de bares de Les Halles, que me gustó mucho, por un mensaje de whatsap que me llegó de la celebración de la tesis de una asturiana a la que no conocía de nada. Y el domingo después del desayuno tardío sólo tuve tiempo de comprar un par de regalos para un cumpleaños en verano en el mercado de pulgas y tomar un tren de vuelta a Germania.

    Para exacerbar tu sansebastianitis te recomiendo volver a los Museos Vaticanos y prestar atención a un detalle de la galería de mapas que hay del siglo XVI. Aparecen Castro Urdiales y San Sebastián, ni rastro de la capital mundial :)

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  58. Gaspard,
    .
    Los viejos maestros se hacen más audaces y los viejos en general se hacen más desvergonzados (he estado a punto de escribir “nos hacemos”). Mi gran amigo Antonio Palomo sostenía que el cumplir años era directamente proporcional a la facilidad que él experimentaba de mandar al carajo a la gente molesta. Oye, como ventaja –tal vez la única de la senectud junto con esparcir azúcar glass sobre los pestiños– me parece muy apreciable.

    No he leído “Billy Budd”. De Melville se me hizo pesado como un cachalote el pasar las gafas por su “Moby Dick”, novela de la que me interesó mucho más la parte enciclopédica que las peripecias de la tripulación del Pequod. No sé por qué, pero los cetáceos siempre me han caído gordos.

    ¿Fue Dani quien habló del sustrato homosexual en “Billy Budd”? Parece que en “Moby Dick” Mr. Herman también sublimó el tema con las relaciones entre Ismael/Queequeg (el oficio de arponero de este último tal vez pueda tener una doble lectura, ¡y no digamos la pata de hueso de Ahab!) como trasunto de las que el propio autor pretendía mantener con otro escritor, su colega Nathaniel Hawthorne… ¡Cuate, aquí hay tomate!

    Bah, puro gossip literario.

    :-)

    PD: El que hayas calificado de “sinsorga” a Emma, me resulta imperdonable.

    :’-(

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  59. mgc, en el escaparate de la librería Compagnie que da a la place Paul Painlevé vi varios ejemplares de las ochecientas páginas de ‘Historia mundial de Francia’, una propuesta coordinada por Patrick Boucheron, profesor del Collège de France. Son más de cincuenta fechas que no forman un todo coherente, a cada una de las cuales dedican dos mil caracteres los 130 historiadores reunidos. Se enmarca en la enésima batalla de Hernani en el siempre sensible campo de la Historia, entre Antiguos y Modernos, o reaccionarios y progresistas, como se les llama en nuestros días, y aparece, con una intención de intervención científica proclamada en alto, unos meses antes de unas elecciones que, previsiblemente, van a escenificar en segunda vuelta esa batalla en forma de una dialéctica reforzada entre los que conciben la patria como suya, cerrada y crispada, y los autoproclamados cosmopolitas o abiertos. La entrada dedicada a “1808. Napoleón y España, una historia atlántica” empieza así: “Cada 20 de enero tiene lugar en la ciudad de San Sebastián, en el País Vasco español, una gran fiesta durante la que sus habitantes, disfrazados de soldados, tocan los tambores al canto de la ‘Marcha de San Sebastián’. Rememoración de la invasión napoleónica de 1808, esta tamborrada conmemora la ‘guerra de los franceses’ de 1808-1814. Si ésta ha caído en el olvido al norte de los Pirineos, su recuerdo permanece vivo en España en razón de los cambios inauditos que engendró. Sobre la marcha de la invasión, la monarquía española deviene en teatro de una revolución liberal, uno de cuyos efectos, del todo imprevisibles a comienzos del siglo XIX, es la independencia de las regiones del Imperio español, a excepción de Cuba”. Y de Filipinas, Puerto Rico y Guam, se olvida el que escribe la entrada, que sigue unas cuantas páginas más. Pero lo importante es, ¿qué ciudad nombra?, y más importante, ¿cuál no?…

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  60. Gaspard,

    Es muy oscuro también el interior de la Alhóndiga de la aldea-capital-del-mundo. De tal manera que en la biblioteca, con estanterías, además, muy bajas, esa linterna que dices vendría muy para descifrar los títulos.

    Vaya moda oscurantista

    :-/

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  61. Zacarías, hablando de mujeres, ¿has leído ‘Laëtitia ou la fin des hommes’? Cada vez que leo los titulares sobre violencia machista de este sangriento inicio de 2017 me acuerdo del libro de Jablonka. Estos días informan de la misteriosa desaparición de una familia entera en Orvault, cerca de Nantes, no muy lejos de donde fue eliminada Laëtitia.

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  62. Zacarías, me recordó ‘Historias mínimas’, de Carlos Sorín.

    La Serapia, hoy en día se estilan los interiores penumbrosos, por el motivo que sea. A la entrada, más que audioguías, lo que tendrían que ofrecer es una linterna. Las recomendables exposiciones del Branly, por ejemplo, no tienen más que un inconveniente -además de las colas los fines de semana-, la falta de luz y los paneles informativos miniaturizados, como si estuvieran confabulados con los fabricantes de gafas graduadas. Por lo demás, ¿qué te pareció el Jardin des Plantes?, ¿viste el también recientemente renovado Museo del Hombre, al otro lado de la ciudad?, ¿o el edificio de Frank Gehry en el bois de Boulogne, mucho más atractivo que esa coliflor de titanio que tenéis en vuestra aldea?

    Dani, frecuente poco la hoy en voga orilla derecha, soy gauchiste, rivegauchiste. En mi barrio, el sexto arrondissement, han refundado la veterana librería Corti. Hay menos turistas y mejores librerías y cines. :-)

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  63. Comentario
    Gaspard,

    Ya he visto “Certain Women”. Muy recomendable, especialmente para quienes tengan idealizados los bellos paisajes de Montana. Es como la cara B de ” El hombre que susurraba a los caballos “. Qué contraste entre estas mujeres desorientadas y aquel Robert Redford cabalgando seguro de sí mismo por aquellas praderas inmensas, enmarcadas por unas montañas imponentes. En “Certain Women” la naturaleza se vuelve inhóspita, indiferente a las frustraciones de estas perdedoras. Mujeres sin certezas. Un título con mucha enjundia.

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  64. La estrecha relación de Peter Ustinov con Mallorca (que me permitió el lujo de conocerle). ¿Es cierto el origen isleño de su madre, o se trataba de una de sus innumerables bromas? (Era el rey de los imitadores, comprobadlo en YTube):

    http://es.catholic.net/imprimir.php?id=23939

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  65. ¡Qué injusticia la justicia póstuma!

    Y anda que no ha ocurrido veces en la historia.

    El que más me conmueve es el pobre Bizet al que las críticas de Carmen, dicen que, le agravaron su enfermedad y el pobre falleció con 36 años.

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  66. Sobre esto os di la tabarra alguna vez. Este enlace es de la macarrónica versión en “español”. Hacia el final del artículo dan la opción de pulsar un link con lleva al original en inglés
    http://www.bbc.com/mundo/vert-earth-38659049

    Si no fuese un planeta geológicamente activo no habría erosión ni los minerales hubiesen estado libres para haber servido de catalizadores en los primeros ensamblajes de macromoléculas biológicas, antes aún de que se originasen las células, ni habría campo magnético, y de no haberlo nos aniquilarían las radiaciones. Es que es extraordinario. No es sólo que haya vida, es el planeta en sí, que es que está “vivo”. Así como suena. Es que es la reostra.

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  67. Perdonadme la bilbainada del día, es que no logro reprimirme. En España se estrenó en la capital del mundo mundial en 2009. Leo ahora lo que escribió AMM sobre ella http://cultura.elpais.com/cultura/2012/05/16/actualidad/1337167522_928098.html

    Pues yo salí cabreadísima hace pocos días de la Galería de la Evolución del Museo de Historia Natural de París. El espacio era imponente, todo renovado, multitud de familias con niños, que no tengo ni idea de qué miraban allí, porque no se podía ver nada. La iluminación era modernísima, pero el único objeto que tenía era impresionar cambiando de color a cada rato las luces de la bóveda y de las escaleras. Porque lo que es el resto, no se podía ver. Y cuando digo que no se podía ver, es que no se podía ver. Ni pijo. Ahí creo que estaban los libros de Lamarck, pero no se leían los títulos de los libros en las estanterías, estaban a oscuras, igual que los caracoles con los que tanto se estudió la teoría de la evolución. Nada, es que no pude ver nada. Y eso en la galería central, que en cuanto te ibas a las laterales, ahí ya era para darte de bruces con alguna otra persona perdida que vagase en la más profunda oscuridad. Pagué trece euracos y por no seguir sufriendo y perdiendo el tiempo, me largué cuanto antes y menos mal. El edificio de Anatomía y Paleontología están sin tocar. Pura maravilla. ¿Cuánto durará sin que les de por remodelarlo y ponerle un juego de luces que impida apreciar las colecciones y lo acompañen de hilo musical con sonidos de ballenas en la profundidad del océano?

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  68. Comentario
    Gaspard,

    Vi la exposición al pasar pero no tuve tiempo de entrar… no sé si es la misma que hace unos años estaba en Milán (supongo que sí, porque si mal no recuerdo se conservan o bien pintó pocos cuadros Vermeer).

    Por cierto, en París volví a comer en el mercado de los niños rojos, un kebab bastante rico. Y me acerqué al museo Nissim de Camondo, que no conocía.

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  69. El Louvre inauguró la semana pasada una magnífica exposición sobre Vermeer, quien murió, con 43 años, ahogado por las deudas y los efectos de la guerra, a pesar de que la burguesía de Delft pagaba un buen precio por cuadros en los que gustaba verse retratada. La luz y las mujeres de todas las edades recorren los doce cuadros mostrados, a excepción del último, ‘La alegoría de la fe católica’, traída del MoMa neoyorquino, más oscuro (los papistas tenían que esconder su práctica religiosa, igual que los protestantes franceses se reunían en grutas). Atrás han quedado la geografía, la música o la escritura de las anteriores obras.
    https://www.youtube.com/watch?v=7rhHuTzqgIU

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  70. Qué novela The good soldier, madre mía. Bueno, y Parade´s End, ya que estamos

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  71. También hay gente que obtiene un éxito tan grande que no levanta cabeza, como le ocurrió a Carmen Laforet con ‘Nada’.
    ‘The Dead’, que es la última de Huston, cuando estaba ya medio muerto, es también una de sus mejores. De hecho, es la que más me gusta.
    Me alegro por ‘Moonlight’. No sé yo si Beatty y Dunaway, que ayer cometieron un atraco histórico que ni Bonnie and Clyde, son extranjeros en el tiempo (o ¿extranjeros al tiempo?), pero viejos, desde luego, sí que lo están, como lo demostraron.
    Los viejos maestros, decía el ammfitrión, son más audaces según se hacen más viejos. Hoy, añade, los viejos llegan a convertirse en un extranjero en el tiempo. No sé si los extranjeros se convierten en más audaces, o si lo son (extranjeros) por ser audaces, o si la vejez, como retorno a la infancia, nos hace extranjeros a las reglas y más audaces en consecuencia, o si los viejos, sintiéndose extraños a lo que los rodea, se hacen más conservadores, si solo los viejos más geniales -o con la cabeza ida- son capaces de trascender las limitaciones de su edad.

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  72. “¿Quién se habría negado a experimentar los placeres de la comprensión? El momento en que las cosas y las ideas empiezan a obedecernos, nos dan la cara y, cual fieras de circo bien amaestradas, fingen no tener secretos, goza de una fama harto merecida. Les encanta sobre todo a los creadores de sistemas filosóficos e ideológicos. Sin embargo, pronto llegan el anochecer y las tinieblas, las sombras se alargan, las ideas se vuelven opacas, se cubren de rocío, y descubrimos lo poco que sabemos y que comprendemos. Pero incluso esto, incluso esta ignorancia preñada de inquietud que nos invade cuando una niebla espesa y gris rellena los huecos que separan las moles de los transatlánticos, produce una satisfacción agridulce.

    Estoy sentado junto a la mesa, en una habitación del quinto piso de un bloque de hormigón monstruoso situado en un suburbio parisino. Desde la ventana de mi cuarto puedo ver los lejanos tejados de París que se secan tras la lluvia reciente, las torres de las iglesias, los árboles, las grúas y las antenas de televisión. Escucho el quinteto de cuerda de Mozart (el número 516 del catálogo de Köchl), y, para ser más exacto, la primera parte que lleva el clásico nombre de allegro.

    Sin embargo, este allegro no es nada alegre; se entrelazan en él dos motivos: uno claro, rococó, y el otro triste y lóbrego. Uno convencional, algo porcelanoso, y el otro trágico. El rococó y el sufrimiento. El rococó y la muerte. En aquella música dialogan dos ciudades. Dos ciudades bailan pegadas. Dos ciudades distintas y, no obstante, condenadas a un amor difícil, como los hombres y las mujeres. El rococó y el miedo. La existencia sempiterna de la música y el terror de gente conducida a la muerte. La paz satisfecha de los museos y el llanto de un niño. Escucho el quinteto de cuerda de Mozart. Atardece otra vez. El cielo vuelve a ocultarse bajo los párpados del crepúsculo.”

    Adam Zagajewski, Dos ciudades.

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  73. “Desde el otro lado de la calle, vemos un edificio de dos plantas que va de un extremo a otro del lienzo. Por encima se extiende una franja de cielo azul, interrumpida a la derecha por un cuadrángulo oscuro que sugiere una construcción aún más alta. Es domingo, temprano por la mañana. Se proyectan sombras alargadas. La calle está vacía. El poderoso empuje horizontal del bordillo y de las cornisas que dividen las dos plantas del edificio y el tejado, nos hace sentir que la calle y el edificio se extienden mucho más allá de lo que alcanzamos a ver en el espacio de la pintura. Cuán lejos, no interesa, porque como observadores nos ubicamos aproximadamente en el centro del cuadro, en algún lugar entre el hidrante de los bomberos y el poste que sirve de anuncio a la barbería. Podemos estar seguros de que, en caso de ser más extensa, la pintura solamente ofrecería una repetición de los rasgos que ya nos resultan familiares. No hay ninguna progresión, explícita o implícita, en las ventanas cerradas o abiertas, en las puertas o en los escaparates. En este caso, como en otros cuadros de Hopper, la ciudad es idealizada. La gente aún duerme. No hay tráfico. Una maravillosa suma de quietud y silencio hace que parezca que un momento mágico está teniendo lugar, y que somos sus privilegiados testigos.”

    Mark Strand sobre Primeras horas de una mañana de domingo (1930), de Edward Hopper, en “Hopper”

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  74. “¿Quién se habría negado a experimentar los placeres de la comprensión? El momento en que las cosas y las ideas empiezan a obedecernos, nos dan la cara y, cual fieras de circo bien amaestradas, fingen no tener secretos, goza de una fama harto merecida. Les encanta sobre todo a los creadores de sistemas filosóficos e ideológicos. Sin embargo, pronto llegan el anochecer y las tinieblas, las sombras se alargan, las ideas se vuelven opacas, se cubren de rocío, y descubrimos lo poco que sabemos y que comprendemos. Pero incluso esto, incluso esta ignorancia preñada de inquietud que nos invade cuando una niebla espesa y gris rellena los huecos que separan las moles de los transatlánticos, produce una satisfacción agridulce.

    Estoy sentado junto a la mesa, en una habitación del quinto piso de un bloque de hormigón monstruoso situado en un suburbio parisino. Desde la ventana de mi cuarto puedo ver los lejanos tejados de París que se secan tras la lluvia reciente, las torres de las iglesias, los árboles, las grúas y las antenas de televisión. Escucho el quinteto de cuerda de Mozart (el número 516 del catálogo de Köchl), y, para ser más exacto, la primera parte que lleva el clásico nombre de allegro.

    Sin embargo, este allegro no es nada alegre; se entrelazan en él dos motivos: uno claro, rococó, y el otro triste y lóbrego. Uno convencional, algo porcelanoso, y el otro trágico. El rococó y el sufrimiento. El rococó y la muerte. En aquella música dialogan dos ciudades. Dos ciudades bailan pegadas. Dos ciudades distintas y, no obstante, condenadas a un amor difícil, como los hombres y las mujeres. El rococó y el miedo. La existencia sempiterna de la música y el terror de gente conducida a la muerte. La paz satisfecha de los museos y el llanto de un niño. Escucho el quinteto de cuerda de Mozart. Atardece otra vez. El cielo vuelve a ocultarse bajo los párpados del crepúsculo.”

    Adam Zagajewski, Dos ciudades.

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  75. Acudí hace algunos días al Teatro Real para ver este BILLY BUDD de Britten, y pensé que quizá AMM estaría en alguna butaca, sabiendo de su gran afición por Melville y Britten.
    Fue un gran montaje escénico y musical, aunque las voces principales no terminaran de rematar la faena a la misma altura. Resultó impactante.

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  76. ” … Cuando lloras eres el mar …

    Cuando el silencio llega
    las células quedan dormidas
    y a su sosiego luminoso
    se aproxima la mano del ángel.
    Vibra la blancura
    y habla en una lengua que ignora.
    Las palabras mágicas
    ascienden al aire
    y redondean su forma y su sentido
    que nadie entiende.
    El que se halla en el sueño
    entra en el río plural
    de los misterios
    y se deja llevar por la corriente.

    Clara Janés
    De “Peregrinaje”
    “Antología poética 1964-2014:
    Movimientos insomnes”
    Selección de Jaime Siles
    Galaxia Gutenberg, 2015

    … cuando ríes eres el agua … ”

    A Billy.
    Pero Paxton.
    In memoriam

    *

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