Paseando y leyendo

Posted By on Ago 26, 2012 | 300 comments


Paseos por Amsterdam y lecturas sobre Amsterdam: cuando ya se ha incorporado a a imaginación la forma de la ciudad los paseos se vuelven mucho más inteligibles; cuando los sitios sobre los que uno lee en un libro puede encontrarlos a una distancia de unos pocos minutos el sitio y el libro se iluminan mutuamente. No sé si hay algo que me guste más que explorar ciudades. Gracias a la bicicleta llego tan lejos algunas mañanas que se me acaba la ciudad: atravieso el Westerpark, que es como una Casa de Campo con canales y juncos, y me encuentro en las afueras, en un carril bici que se interna en parques nuevos de oficinas y barrios de viviendas sociales, en un silencio misterioso que solo interrumpe de vez en cuando la trepidación de un tranvía. Me pierdo a veces en el laberinto de los canales y me dejo llevar hasta que encuentro de golpe una torre o una esquina familiares que ordenan el mapa en mi cabeza.

Leo sobre la pintura en Amsterdam en el siglo XVII y sobre la vida en el siglo XXI. La gente es amable y suele hablar bien inglés, pero es complicado descifrar algo de un país cuando no se pueden entender los titulares de los periódicos ni los debates fogosos en la televisión. Hay unas elecciones el 12 de septiembre, pero la campaña electoral no se nota, o yo no la noto. Me ha gustado enterarme de que el símbolo del Partido Socialista es un tomate.

Leo un libro estremecedor, magnífico, Murder in Amsterdam, de un escritor de origen holandés que me gusta mucho, Ian Buruma(Debate lo publicó en España). Trata del asesinato en 2004 del cineasta Theo van Gogh, a manos de un islamista fanático, un hombre joven nacido en Holanda de padres marroquíes. Cuesta imaginar ese crimen en una de estas calles civilizadas de Amsterdam: van Gogh iba en su bicicleta una mañana y el otro le disparó al vientre, y cuando ya estaba caído lo degolló y le clavó un puñal en el pecho. También el asesino había llegado en bici al lugar de la emboscada. Más que opinar o juzgar, Ian Buruma intenta comprender: saber con detalle qué pasó, cómo habían sido hasta entonces las vidas del asesino y de su víctima, qué se puede hacer, si se puede hacer algo, para que una democracia liberal integre en su seno a personas con creencias religiosas extremas, ofrezca las suficientes posibilidades de integración verdadera para que no sea tan fácil el resentimiento del que se alimenta el fanatismo. Lo más frecuente es que alguien escriba escuchándose sólo a sí mismo. Ian Buruma escribe en ese libro escuchando a los demás, incluso a los que le son más lejanos, los que le dan más miedo. Habría que escribir libros así en España.

 

Ian buruma (2006 Larry D. Moore)

Ian buruma (2006 Larry D. Moore)