Energía nuclear: cambiar de parecer

Posted By on Ago 5, 2008 | 2 comments


Como tantos otros, fui hostil a la energía nuclear, pero la mirada crítica y científica exige someter todas las convicciones a debate.

La mirada científica no es sólo mirar las cosas como son: es atreverse a pensar que son lo contrario de lo que parecen; de lo que parecen decirnos nuestra razón y nuestros sentidos. Lo sensato es pensar que el Sol da vueltas alrededor de la Tierra, porque eso es lo que nos enseñan nuestros ojos y hasta nuestro idioma (más de cinco siglos después de Copérnico seguimos diciendo que el Sol sale, o que se pone); y nadie llega a aceptar de verdad que la materia sólida, la que aprieta con las manos, la que pisa, la que choca contra su cuerpo, la que lo constituye, está hecha de vacío en un 99,99 por ciento, y el resto, de partículas cuya consistencia espectral obedece a las leyes paradójicas de la mecánica cuántica. La mirada científica no es sólo necesaria para quienes se dedican a la ciencia; también para cualquiera que ejerza racionalmente su ciudadanía, porque no podemos tomar decisiones acertadas si nuestras opiniones se basan en bulos, en lugares comunes y en propaganda, más aún en una época en la que la capacidad de manipulación comercial y política se ha vuelto tan abrumadora. La mirada científica, en el fondo, es una variante de la mirada crítica, y las dos nacieron o rebrotaron en Europa más o menos al mismo tiempo, y se han desarrollado en paralelo, alimentándose la una de la otra, a lo largo de los últimos cuatro siglos.

Seguir leyendo en MUY INTERESANTE, 05/08/2009